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martes, 27 de mayo de 2014

El Bruxismo, una enfermedad ligada a la ansiedad

Tras ser intervenida unas cuantas veces de cáncer de laringe, y luego de haber recibido unas cuarenta o cuarenta y cinco sesiones de radioterapia para mejor destruir las células enfermas siempre creí que era esta la causa del deterioro de mis piezas dentales, por lo cual dejaba pasar el tiempo sin visitar mi odontólogo, pensaba no iría a más la cosa una vez acabado el tratamiento; craso error. Su desgaste seguía avanzando hasta el punto de llegar a perder prácticamente todos los dientes e incluso llegar ya a tocar las encías.

Mi familia, así como mis amistades, no paraban de decirme que debería visitar al dentista, porque sin apenas dientes mi aspecto físico -pese a no sentir dolor- dejaba mucho que desear.

Así hice, acudí a una clínica dental cerca de mi lugar de residencia, pedí cita para ser visitada, me la dieron en unos días, regresé al cabo de los mismos, me hicieron pasar a una sala en donde, en este caso, la doctora me diagnostico: Bruxismo.

Me quedé de una pieza, quieta como un poste sin poder articular palabra alguna porque yo seguía creyendo que cuanto me acontecía acerca de mi boca: rechinar los dientes, apretar fuerte las mandíbulas hasta casi quedar desencajada, así como la tirantez denotada en mi cuello como si de las cuerdas de un violín se tratara se producía únicamente por la acción de la radioterapia. Ella, la doctora, me sacó del error. Me dijo se trataba de una enfermedad y que debería prestar atención a cuanto me sucedía antes de que la cosa fuera a más. No me dio más explicaciones.

Quede en regresar la fecha señalada para dar comienzo al tratamiento o al menos que me relatara algo sobre el bruxismo. No obstante, en cuanto volví a casa empecé a indagar por varios medios con respecto a ese tema, algo para mi desconocido.

Así me enteré que el bruxismo es reflejo de la ansiedad, el estrés. Que es un habito involuntario de apretar o rechinar los dientes -yo lo hago-. Que es una enfermedad muy común que afecta a niños y a adultos -como en mi caso-, y que provoca dolor de mandíbulas, de cabeza, de cuello y de oído, derivadas de la presión que se ejerce sobre los huesos temporomandíbulares al deslizar, frotar o apretar las estructuras dentales superiores e inferiores.

Mª Rosa Delgado

El Bruxismo es el reflejo de la ansiedad y del estrés

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