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jueves, 21 de diciembre de 2017

Vacances de Nadal! Vacaciones de Navidad!

Han llegado las vacaciones de Navidad y en ABL nos tomamos unos merecidos días de descanso.

Este año cerramos desde el 22 de diciembre hasta el 7 de enero, ambos inclusive, por lo que seguiremos con nuestra tarea de informar sobre el cáncer, luchar contra el tabaco y de dar apoyo a tod@s l@s laringectomizad@s a partir del 8 de enero.

Esperamos que paséis unas Felices Fiestas!.

¡Hasta enero! ¡Fins el gener!



Associació Barcelonesa de Laringectomitzats



Molt bones festes a tothom!

martes, 19 de diciembre de 2017

La Asociación Contra el Cáncer prevé que los casos de laringe se hayan duplicado en 2020

  • El Sespa recuerda que el consumo de alcohol y tabaco y una mala alimentación son los principales factores de riesgo
 
«El cáncer de laringe irá en aumento. Es más, se prevé que en los próximos dos años (para 2020) se dupliquen los casos». Así lo advirtió ayer Jorge Areces, presidente de la Asociación Contra el Cáncer de Gijón, durante la inauguración de unas jornadas de prevención y concienciación acerca de esta enfermedad en el hotel Silken Ciudad de Gijón. Compartió su afirmación el gerente del Servicio de Salud del Principado (Sespa), José Ramón Riera, quien matizó que «de momento esta tipología está estabilizada en Asturias». Aun así, el cáncer, recordó, «es la primera causa de mortalidad en la región. Por eso, la Consejería de Salud está invirtiendo todo lo posible en tratamientos y también en el diagnóstico precoz y la prevención», destacó Riera.

Las causas de este posible incremento se encuentran en los factores de riesgo más habituales como el consumo de alcohol y tabaco, pero también en la mala alimentación. «La prevención ha aumentado a medida que ha crecido el número de enfermos de cáncer. La gente cada vez está más concienciada de desechar estos malos hábitos de sus vidas», apuntó Margarita Fuente, presidenta de la asociación en Asturias.

Es la primera vez que la entidad organiza unas jornadas destinadas al cáncer de laringe en concreto. «Será la primera de muchas», avanzó Areces. Llevan varios años potenciando el apoyo a las familias y enfermos de esta dolencia, pero aún queda mucho por hacer, como recalcó Fuente: «Hemos iniciado un camino importante que será largo, pero estamos en ello». Las jornadas estaban dirigidas a la sociedad en general, pero también a estudiantes de medicina, enfermos y familiares. «Sirven de prevención, pero también para ver de qué manera se puede mejorar la calidad de vida de estos pacientes y cómo pueden sus seres queridos apoyarles en cada fase de la enfermedad», explicó.
  • El avance en el diagnóstico precoz de la enfermedad «ha sido brutal», destaca Riera 

Actuar a tiempo

Una vez más, la detección precoz es clave a la hora de salvar la vida del paciente, pero también para evitar intervenciones quirúrgicas agresivas. En el caso del cáncer de laringe, Riera señaló que «el avance ha sido brutal y los tratamientos con quimio y radioterapia logran evitar la operación» que deja en el paciente múltiples secuelas. Entre ellas, una pérdida del gusto y, en muchos casos, del habla a consecuencia de la extirpación de las cuerdas vocales. El Sespa tiene logopedas en los hospitales para hacer la rehabilitación mientras los pacientes permanecen ingresados. Sin embargo, una vez que reciben el alta pierden esta atención y es ahí donde actúan los colectivos como la Asociación Contra el Cáncer.

«Trabajamos en colaboración constante con el hospital y les ofrecemos la posibilidad de continuar la rehabilitación con logopedas de la asociación y también del Sespa», destacó Margarita Fuente. «Sin su labor, sería imposible llegar a todas las personas y atender sus necesidades», incidió Riera. «Les ayudan a recuperar la normalidad y a ganar calidad de vida», concluyó.



El tabaco, el alcohol y la mala alimentación, factores de riesgo en aumento

lunes, 18 de diciembre de 2017

Bon Nadal i un Feliç Any Nou 2018!

Des de 
l'Associació Barcelonesa de Laringectomitzats,
 us volem desitjar un 
Bon Nadal i un Feliç Any Nou 2018



Desde la
Asociación Barcelonesa de Laringectomizados
 os deseamos una
Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2018

 


viernes, 15 de diciembre de 2017

¿Qué hacer para luchar contra los malditos gases?

No existe un registro oficial sobre el número de personas que acuden al médico por problemas de gases, una queja frecuente para la población en general. Sin embargo, sí podemos afirmar que ocupan un gran volumen en las consultas de atención primaria. Quien más o quien menos ha sido víctima de ellos alguna vez, dificultando de forma más o menos seria su calidad de vida. ¿Cuándo pueden suponer los gases un problema? ¿Cómo podemos reducirlos?

En medicina se utiliza el término meteorismo cuando se habla de molestias relacionadas con la presencia de gas en el intestino. Según explica a EL MUNDO Jerónimo Fernández Torrente, médico general del Centro de Salud La Milagrosa de Lugo y vicesecretario de la Organización Médica Colegial, se define comúnmente como meteorismo (flatulencia) la sensación de tener el abdomen hinchado, distendido y pleno. Puede ser debido a la existencia de un aumento real del contenido de gases en el intestino por muy diferentes causas, y/o a una sensibilidad personal aumentada a la distensión de la pared intestinal. Es decir, hay gente más sensible a percibir los gases de forma molesta sin que tengan realmente más gases. En este segundo caso suelen coincidir otros trastornos funcionales del aparato digestivo asociados como la dispepsia funcional o el síndrome del intestino irritable.

"Quejarse de gases (o meteorismo) es un problema muy frecuente en la población general, y en la mayor parte de los casos se trata de un trastorno benigno que no tiene ninguna causa importante", afirma Ricardo Gómez Huelgas, vicepresidente segundo de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital General de Málaga. Los síntomas más frecuentes son sensación de hinchazón, distensión abdominal, ruidos en las tripas (borborigmos), eructos frecuentes, ventosidades y, a veces, dolor abdominal.

¿Por qué aparecen las molestias?

La causa más habitual del meteorismo es la aerofagia, es decir, tragar aire inconscientemente -sobre todo al comer-. Sin embargo,"hay personas que tienen meteorismo y pueden no tener aerofagia", aclara Gómez Huelgas. La aerofagia está muy relacionada con el estrés y la ansiedad, por lo que este tipo de situaciones suelen ser más susceptibles a la aparición de gases. Por ejemplo, personas que tienen una respiración más acelerada o que suspiran mucho son más propensas a tenerlos.

Por otro lado, factores tan importantes como "la inmovilidad o el estreñimiento pueden favorecer el meteorismo, y esto se suele ver más en personas sedentarias, obesas y ancianos", señala Mercedes Ricote Belinchón, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del Grupo de Trabajo de Digestivo de la Sociedad de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN). Por ello, a las personas que tienen más tendencia a los gases se recomienda que sean activas y que hagan ejercicio físico de forma regular, sobre todo que caminen después de las comidas.

Pero además de estas, existen otras causas que con mayor o con menor frecuencia pueden ocasionar gases intestinales. Algunas de ellas son: comer alimentos flatulentos y bebidas gaseosas y carbonatadas; hacer un cambio brusco en la alimentación -especialmente por un aumento de alimentos ricos en fibra-; padecer una enfermedad celiaca, o una intolerancia alimentaria (en ocasiones, aunque poco frecuentes, un exceso de gases puede ser un síntoma de estas patologías); y/o por tomar antibióticos: "Estos medicamentos alteran la flora intestinal y pueden ser responsables de un aumento de gases o ventosidades malolientes. Otros como los protectores de estómago también pueden alterar la digestión normal y la flora intestinal", expone Fernández Torrente.

Cabe mencionar que, aunque en raras ocasiones, los gases pueden ser un síntoma de algunas neuropatías como por ejemplo la diabetes: "Estos casos son poco habituales y tienen que ver fundamentalmente con pacientes que tengan complicaciones ya avanzadas de la diabetes", aclara Gómez Huelgas. Por ello insiste: "La mayor parte de los cuadros de meteorismo son benignos, y su causa principal es tragar aire de forma inconsciente. Bien es cierto que se debe descartar una intolerancia alimenticia u otro tipo de patologías, pero son casos mucho menos frecuentes".

¿Hasta qué punto son molestos?

Los problema de gases se convierten en un problema cuando interfieren en la calidad de vida de la persona, en este caso sería recomendable ir al médico; pero sobre todo habría que ir si los gases se acompañan de otros síntomas como dolor abdominal, cambios en el ritmo intestinal, o de algún síntoma anormal como vómitos o sangre en las heces.

Según sostiene Fernández Torrente, por regla general, los problemas de gases son transitorios y en la mayoría de los casos carecen de importancia. "Los eructos y la distensión abdominal por gases, aunque son molestos, no son una enfermedad grave, por lo que no hay que preocuparse en exceso", afirma. Es cierto que hay personas más propensas a meteorismo que otras, que ciertos alimentos flatulentos caen peor en algunas personas pero en la mayoría de los casos, basta con hacer algunos cambios en los hábitos alimenticios y en la forma de comer para mejorarlos, y también es aconsejable prestarles menor atención.

"La forma en que se come es fundamental", sostienen los especialistas. Por ello, es recomendable hacerlo de forma relajada, sin hablar mucho, masticando bien los alimentos, evitando beber durante las comidas -mejor beber antes o después- y caminar unos 15 minutos después de cada comida. "También es aconsejable no fumar (las personas que fuman tienen más gases) y evitar chupar caramelos y mascar chicle", señala Ricote Belinchón.

Si sufre de 'gases', siga estos 10 consejos


  •     Reduce los alimentos que producen más gases y los que notes que personalmente, más te perjudican. "No elimines alimentos porque sí, ve probando lo que te sienta bien y lo que te sienta mal", afirma Fernández Torrente. La lista de alimentos que producen más gases son: legumbres (Habas, alubias, garbanzos, lentejas, guisantes); verduras (col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento); hortalizas (cebolla cruda, patatas, rábanos); cereales (cereales integrales, arroz, pan y harinas integrales); frutas (pasas, albaricoque, piña, ciruela); el chocolate y las bebidas gaseosas, refrescos azucarados, la cerveza y el vino tinto.
  •      Disminuye el empleo de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas si compruebas que te dan gases. El tomate pelado produce menos gases.
  •     Las frutas, siempre mejor que sean maduras. Si tienes muchos gases, se recomiendan que estén peladas.
  •     El pan mejor que sea de fermentación tradicional con levaduras, en vez de gasificado con químicos. Se digiere mejor y generan menos gases en el intestino.
  •     La carne y el pescado no suelen producir gases, pero no se debe abusar de la carne; y son preferible los pescados blancos y azules.
  •     Las verduras producen menos gases si van condimentadas con especias reductoras de gases (menta, hierbabuena, comino, orégano, laurel, anís verde, anís estrellado, cardamomo).
  •     Para cocinar, mejor la cocción, el horno y la plancha.
  •     No irse a la cama nada más después de cenar, mejor dejar pasar dos o tres horas. Evitar en la cena los alimentos que más gases producen.
  •     Evita los suplementos de proteínas de gimnasio, sobre todo a bases de ovoalbúmina porque producen con frecuencia gases y ventosidades malolientes.
  •     Tomar un yogur al día bífidobacterias, ayuda a regenerar la flora saludable y a mejorar el tránsito intestinal reduciendo entre otros, la formación de gases.

Una molestia muy habitual en los laringectomizados

jueves, 14 de diciembre de 2017

Obstrucción intestinal u obstrucción gastrointestinal (GI)

Una obstrucción gastrointestinal (GI) se produce cuando se obstruye el tubo digestivo de una persona. El tubo digestivo está formado por el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. Durante el proceso habitual de digestión, los alimentos y los líquidos se mueven a través del tubo digestivo. Las enzimas, los líquidos y los electrolitos ayudan al cuerpo a absorber los nutrientes durante este proceso.

Cuando una persona tiene una obstrucción GI, los alimentos y los líquidos no se pueden desplazar por el sistema como lo harían habitualmente. Una obstrucción GI puede ocurrir por algo que se encuentre dentro del tubo digestivo y obstruya el paso. También puede ser algo externo al tubo digestivo lo que provoque una obstrucción si presiona contra este y lo hace colapsar. Cuando hay una obstrucción, las contracciones intestinales que hacen que los alimentos se desplacen pueden producir un dolor intenso. Estos movimientos se denominan peristalsis. Si no se trata, la obstrucción GI constituye un problema grave, que incluso puede poner en riesgo la vida.

Las obstrucciones GI son más frecuentes para las personas con los siguientes tipos de cáncer:
  •     Cáncer colorrectal
  •     Cáncer de ovario
  •     Cáncer de esófago
  •     Cáncer de estómago
  •     Cáncer de páncreas

Las obstrucciones GI también pueden ocurrir con muchos otros tipos de cáncer, si bien con menor frecuencia.

Causas de una obstrucción GI

Las siguientes son algunas de las causas de una obstrucción GI:
  •     Heces (materia fecal) que se han endurecido y no pueden evacuarse
  •     Torsión del intestino
  •     Tejido cicatricial en el intestino
  •     Tumor dentro del tubo digestivo
  •     Tumor que presiona la parte exterior del tubo digestivo

Síntomas de una obstrucción GI

Las personas con obstrucción GI pueden tener los siguientes síntomas:
  •     Náuseas
  •    Vómitos que pueden contener alimentos, líquidos o medicamentos que se tomaron muchas horas antes del vómito
  •     Dolor que disminuye después del vómito
  •     Sensación de que los alimentos se traban mientras se desplazan por el tubo digestivo después de comer
  •     Cólicos producidos por el movimiento de los intestinos al intentar desplazar los alimentos
  •     Imposibilidad de realizar deposiciones o evacuar gases, pese a la necesidad de hacerlo

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y del tratamiento contra el cáncer. Se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que pueda experimentar. Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos.

Tratamiento de la obstrucción GI

El tratamiento de una obstrucción gastrointestinal depende de la causa. Algunos métodos para tratar o controlar una obstrucción GI son los siguientes:
  •   Enemas y otras opciones para aflojar o ablandar las heces en una obstrucción producida por heces duras.
  •   Recibir nutrientes a través de una sonda intravenosa (i.v., por la vena) durante unos días en lugar de comer o beber. Esto puede ayudar a que el intestino descanse y revertir una torsión.
  •    Usar un tubo, denominado sonda nasogástrica (NG), para extraer lo que esté en el estómago y evitar mayor dolor. La sonda NG se introduce a través de la nariz hasta el estómago.
  •   Tomar los medicamentos que le recomiende su médico para aliviar las náuseas y los vómitos, la diarrea, la hinchazón o el dolor.

Si estas opciones no liberan la obstrucción, es posible que sea necesario recurrir a lo siguiente:
  • Cirugía para despejar un paso para que los alimentos puedan desplazarse por el tubo digestivo.
  • Inserción de una sonda expansible denominada endoprótesis (stent) en el sitio de la obstrucción.

Las obstrucciones intestinales pueden esconder dolencias graves

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cuatro de cada diez cánceres resultan de factores de riesgo evitables

  • La mayor proporción de afecciones proviene del hábito de fumar
Cuatro de cada diez casos de cáncer y la misma proporción de muertes son provocados en Estados Unidos por factores de riesgo, muchos de los cuales podrían minimizarse con estrategias adecuadas de prevención, según un estudio publicado el martes.

Así, el 42% de todos los tipos de cáncer (659.640 casos de los 1,57 millones diagnosticados) y el 45,1% de las muertes atribuidas a esta enfermedad (265.150 sobre 587.521) podrían ser prevenidos, según determinaron los autores de trabajos basados en cifras de 2014 y publicados en línea en la revista médica CA: A Cancer Journal for Clinicians.

La mayor proporción de afecciones por cáncer proviene del hábito de fumar con 19% del total (298.970 casos), además de 28,8% de la mortalidad por esta enfermedad (169.189 fallecimientos).

El sobrepeso se sitúa en segundo rango, lejos del tabaco, con 7,8% de los casos de cáncer y 6,5% de las muertes, seguido por el consumo de alcohol (5,6% de los casos y el 4% de mortalidad), la exposición a los rayos ultravioletas (4,7 del cáncer y 1,5% de las muertes) y la falta de actividad física (2,9% de los tipos de cáncer y 2,2% de las muertes), precisó el reporte.

Un consumo insuficiente de frutas y verduras también representa el factor de riesgo que lleva al 1,9% de los cánceres y 2,7% de los decesos resultantes, mientras que una infección por el virus del papiloma humano (VPH) está relacionado con 1,8% de los casos y 1,1 de los decesos.

El cáncer del pulmón es el más frecuente, con 184.970 casos y de la misma manera está relacionado con el mayor número de muertes (132.960), seguido por el cáncer colorrectal (76.910 casos y 28.290 muertes).

Entre los cánceres que se deben a un factor de riesgo, los investigadores señalaron que el que tiene la proporción más elevada con 85,8% es de cáncer de pulmón, seguido con 71% por cáncer de hígado, 54,6% colorrectal y 28,7 de cáncer de mama.

El hábito de fumar como factor de riesgo representó el 81,7% del cáncer de pulmón, 73,8% del de laringe, 50% del de esófago y 46,9% del de vesícula.

El sobrepeso y la obesidad están ligados a 60,3% de los cánceres de cuello uterino, a un tercio de los tipos de cáncer de hígado, así como a un 11,3% de los cánceres de mama y un 5,2% colorrectal.

El consumo de alcohol es un factor determinante para casi la mitad de cánceres en la cavidad bucal y orofaringe en los hombres y cerca de una cuarta parte en mujeres.

Cerca del 25% de los cánceres de hígado en los hombres y 11,9% de las mujeres son atribuibles al consumo de alcohol, así como 16,4% de los tumores de mama.

La exposición a los rayos ultravioleta es la causa del 96% de los melanomas, un cáncer agresivo de piel, en los hombres y del 93,7% en las mujeres.

El 45% de las muertes por cáncer podrían ser prevenidas

martes, 12 de diciembre de 2017

Las bacterias causantes de la periodontitis también aumentan el riesgo de cáncer de esófago

  • La presencia de especies bacterianas ligadas al desarrollo de la periodontitis aumenta, y mucho, el riesgo de adenocarcinoma de esófago y de carcinoma epidermoide esofágico
De acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2015 se diagnosticaron en nuestro país 2.358 nuevos casos de cáncer de esófago, en su gran mayoría en varones –hasta un 83,9% de los casos–. Un tipo de cáncer que, solo en 2014, fue responsable del deceso de 1.830 españoles. La razón para esta elevada mortalidad se explica por la ausencia de síntomas específicos durante las primeras fases de la enfermedad, lo que hace que el tumor se detecte, por lo general, cuando ya ha progresado y resulta mucho más difícil de curar. Tal es así que el porcentaje de pacientes que sobreviven a los cinco años de su diagnóstico es de tan solo un 15-25%. De ahí la importancia de adoptar hábitos de vida saludables, muy especialmente no abusar del alcohol y, sobre todo, no fumar, para prevenir su aparición. Y asimismo, de cuidar nuestra higiene bucodental. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), la presencia en la cavidad oral de bacterias asociadas a la periodontitis aumenta, y mucho, el riesgo de desarrollo de cáncer de esófago.

Como explica Jiyoung Ahn, directora de esta investigación publicada en la revista «Cancer Research», «el cáncer esofágico es el octavo tipo de tumor más común y la sexta causa de muerte global por cualquier enfermedad oncológica. Un tipo de cáncer que se asocia a una elevada mortalidad, por lo que se requiere el establecimiento con urgencia de nuevas vías para su prevención, estratificación del riesgo y detección precoz».

Bacterias ‘buenas’ y ‘malas’

Numerosos estudios han confirmado la existencia de una relación entre la periodontitis –la consabida ‘enfermedad de las encías’, comúnmente conocida como ‘piorrea’– y el desarrollo de distintos tipos de cáncer, caso de los tumores de cabeza y cuello. Así, el objetivo de la nueva investigación fue evaluar si las bacterias causantes de esta periodontitis también aumentan el riesgo de aparición de los dos tipos principales de cáncer esofágico: el adenocarcinoma de esófago y el carcinoma escamoso –o epidermoide’– esofágico.

Para llevar a cabo el estudio, los autores siguieron durante una década la evolución de más de 122.000 adultos a los que se habían tomado muestras de la cavidad oral con motivo de su participación en dos grandes ensayos clínicos sobre cáncer –el Estudio de Cribado del Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovario del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI), y la Cohorte de Nutrición del Estudio de Prevención del Cáncer II de la Sociedad Americana del Cáncer (ACS).

  • El conocimiento del papel del microbioma oral podría conllevar al desarrollo de estrategias para la prevención y la detección precoz del cáncer de esófago
Concluidos los 10 años de seguimiento, 106 participantes desarrollaron cáncer de esófago. Así, lo que hicieron los autores fue utilizar técnicas de secuenciación del ADN para determinar la composición de la flora bacteriana de la cavidad oral de los pacientes con el tumor y compararla con la de individuos sanos que no habían desarrollado la enfermedad –el consabido ‘grupo control’.

Los resultados mostraron un mayor riesgo de cáncer esofágico asociado a la presencia de ciertas especies bacterianas responsables de la aparición de la periodontitis. Por ejemplo, y mientras que la bacteria ‘Porphyromonas gingivalis’ se asoció a una mayor probabilidad de aparición de carcinoma escamoso esofágico, tener unos niveles elevados de la bacteria ‘Tannerella forsythia’ conllevó un incremento de hasta un 21% en el riesgo de desarrollo de adenocarcinoma de esófago.

Pero, y por lo menos en lo que se refiere a este tipo de tumor, ¿no hay ninguna bacteria ‘buena’? Pues sí. Los resultados también mostraron que la presencia de algunas pocas bacterias en el microbioma oral se asoció a un menor riesgo de cáncer de esófago. Es el caso, muy especialmente, de ciertas especies del género ‘Neisseria’, que parecen reducir la probabilidad de padecer adenocarcinoma de esófago.

Como indica la directora de la investigación, «nuestro trabajo muestra que un mayor conocimiento del papel del microbioma oral podría conllevar al desarrollo de estrategias para prevenir el cáncer de esófago o, cuando menos, detectarlo de forma más temprana. Así, el próximo paso será verificar si estas bacterias pueden ser empleadas como biomarcadores para predecir el riesgo de esta enfermedad».

Hay que cepillarse los dientes

En definitiva, y con objeto de prevenir no ya la aparición de periodontitis, sino de enfermedades mucho ‘más graves’ como el cáncer de esófago, debe prestarse una especial atención al cuidado de nuestra salud bucodental.

Como concluye Jiyoung Ahn, «nuestro estudio confirma que una buena salud oral, incluido el cepillado regular de los dientes y las visitas al dentista, es importante para protegernos frente a la periodontitis y a la creciente lista de enfermedades asociadas a la misma»



Hay que cepillarse los dientes

jueves, 7 de diciembre de 2017

La contaminación de la ciudad anula los beneficios cardiorespiratorios de caminar dos horas

  • Un estudio realizado en Londres advierte que no todas las áreas de una ciudad son recomendables para la práctica del ejercicio y que el perjuicio puede ser mayor que el beneficio

Los profesionales sanitarios de las grandes ciudades van a tener que pensárselo dos veces antes de recomendar la práctica de ejercicio a la población. O si lo hacen , deberán hacer un mapa de las calles saludables y señalar en rojo las que no los son. Un estudio que se publica hoy en «The Lancet», caminar por las calles contaminadas puede anular los beneficios cardiorrespiratorios en las personas, especialmente los mayores de 60 años.

El informe advierte que, incluso periodos cortos -2 horas- la exposición a pequeñas partículas de hollín o polvo que se encuentran en el humo del tráfico de las calles más transitadas frustran los beneficios que tiene caminar sobre el corazón y los pulmones de los mayores de 60 años.

Realizado en la ciudad de Londres, el trabajo ha comparado en 119 adultos mayores de 60 años, los efectos en la salud de caminar a por un calle contaminada por el humo tráfico, como Oxford Street, con hacerlo en un parque como Hyde Park. Y los resultados son desalentadores para los que pasean por las calles de Londres, especialmente para aquellas personas con enfermedades respiratorias existentes.

  • La contaminación del aire es responsable, cada año, de cerca de 5.5 millones de muertes prematuras en todo el mundo

Los datos reflejan un aspecto claro, dice el autor principal, el profesor Fan Chung, del Instituto Nacional del Corazón y los Pulmones del Imperial College de Londres (Reino Unido): «si vas a caminar por la ciudad, mejor hazlo por un parque o una zona poco contaminada. De lo contrario los efectos cardiosaludables de caminar se diluyen entre el humo del tráfico».

La contaminación del aire es responsable, cada año, de cerca de 5.5 millones de muertes prematuras en todo el mundo. Solo en Reino Unido, el aire contaminado contribuye a 40.000 muertes cada año, casi una cuarta parte en Londres. La evidencia científica muestra que la exposición a las partículas finas (con un diámetro de 2,5 micrómetros o menos, PM2.5) procedente de los gases de escape diesel aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y de muerte, además de que puede reducir la función pulmonar, particularmente en los ancianos y las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

De los 119 voluntarios, 40 estaba sanos, 40 tenía EPOC estable y 39 cardiopatía isquémica estable. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a pasear durante dos horas por el extremo oeste de la calle Oxford de Londres –área donde está restringido el tráfico de taxis y autobuses- o a través de una zona libre de tráfico de Hyde Park. Entre 3 y 8 semanas después, los participantes hicieron otra caminata. Ninguno de los participantes había fumado desde, al menos, 12 meses y todos mantuvieron sus tratamientos a lo largo del estudio.

  • Las personas más jóvenes también se ven negativamente afectadas por hacer ejercicio en lugares contaminados

Y los resultados fueron muy claros: en los voluntarios sanos, caminar por Hyde Park acarreó una mejora en la capacidad de los pulmones y en la rigidez arterial que se mantuvo durante hasta 26 horas. Por el contrario, caminar por Oxford Street solo mejoró mínimamente la capacidad pulmonar pero produjo un endurecimiento de las arterias. Síntomas como tos, producción de esputos, dificultad para respirar y sibilancias y aumento de la rigidez arterial fueron frecuentes después de caminar por Oxford Street en comparación con Hyde Park. Estos efectos tóxicos se han asociado con la combustión de combustibles fósiles y son particularmente tóxicos para las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

¿Significa esto que las personas que corren o montan en bici por áreas contaminadas podrías sufrir el mismo efecto? Chung responde a ABC que «sería lo más lógico a tenor de nuestros resultados», pero matiza que aunque «las personas más jóvenes también se ven negativamente afectadas por hacer ejercicio en lugares contaminados, tal vez los efectos son menores que en los adultos más mayores».

De acuerdo con el estudio Chung afirman que sería aconsejable hacer ejercicio en los parques de la ciudad, espacios verdes o áreas a una distancia mínima de 50 metros de las carreteras de tráfico. Además, advierte, la exposición prolongada a la contaminación del aire aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

En un comentario que acompaña al informe, George Thurston y Jonathan Newman, de la Escuela de Medicina de Nueva York (EE.UU.) afirman que tanto el cambio en la rigidez arterial y la capacidad pulmonar reportados en el estudio son biológicamente compatibles con la contaminación del aire. Y aunque se necesitan más estudios, los resultados de este y otros estudios recientes marcan como prioridad el control de la contaminación del aire PM2.5 en las ciudades como una medida de salud pública.

En conclusión el estudio proporciona un mensaje claro, aunque nada nuevo: hay que mejorar la calidad del aire.


No todos los sitios son aptos para caminar por la ciudad