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jueves, 19 de julio de 2018

«La radioterapia moderna permite disminuir los efectos secundarios»

Entrevista al Dr. Leoncio Arribas, jefe de Servicio de Oncología Radioderápica de la Fundación IVO

El 60% de los pacientes con cáncer recibe radioterapia en algún momento de su evolución. Tras la cirugía, la radiación es el tratamiento que más influye en la curación del cáncer. El tratamiento radioterápico consiste en administrar energía en forma de radiación ionizante, capaz de matar las células malignas de los tumores, evitando la irradiación del tejido sano. Hay tres tipos de radiación: en primer lugar, la radioterapia externa -la radiación emitida por el aparato, llamado acelerador lineal-, que va de fuera a dentro del paciente; en segundo lugar, la radioterapia interna o braquiterapia, que introduce la radiación dentro del tumor o de la zona donde estaba el tumor; y, por ultimo, la radioterapia metabólica, en la que se administran fármacos radiactivos que, tras ser ingeridos por el paciente, la radiación se distribuye selectivamente en el órgano que se pretende irradiar. Dependiendo de cada caso, puede ser antes de operar, después de operar o bien sola o junto con tratamiento sistémico, en caso de no necesitar la cirugía. La radioterapia paliativa se utiliza siempre que se vea que pueda ser eficaz en tratar o prevenir un síntoma de un paciente oncológico.

-¿Qué efectos secundarios tiene?


-Distinguimos los efectos durante el tratamiento, principalmente son el cansancio, y la irritación de las mucosas y/o piel de las proximidades del tumor. En función de la localización del tumor, los efectos secundarios serán unos u otros. Los efectos tardíos, meses e incluso años después de haber finalizado la radioterapia La aparición de tratamientos de soporte nuevos, ayudan a que el paciente tolere mejor el tratamiento con radiaciones.

-¿Cuáles son los últimos avances en radioterapia oncológica?


-La incorporación de los nuevos avances tecnológicos del diagnóstico de la imagen y la informática en la planificación de la RT han contribuido a realizar una Radioterapia de alta precisión y personificada. Permitiéndonos realizar tratamientos de Radiocirugía no solo de los tumores cerebrales sino del resto del cuerpo -conocida como Radioterapia Estereotáctica Fraccionada-, con resultados muy satisfactorios, pudiendo ser una alternativa a tratamientos quirúrgicos, en tumores pequeños en los que la cirugía no puede realizarse.

-Imaginamos que para que la terapia sea efectiva, es importante la calidad de la máquina.


-No solo para la efectividad, esta radioterapia moderna nos permite disminuir esos efectos secundarios que antes citaba. Así mismo esa calidad nos permite aumentar el número de técnicas que podemos ofrecer a nuestros pacientes. Todo ello dentro de una cultura de seguridad. Los tratamientos ahora son más seguros y con menos complicaciones.

-¿Cuál es la mejor prevención para disminuir los factores de riesgo de contraer un tumor?

-La prevención se ha convertido en la mejor inversión en salud. Los consejos de hábitos de vida más eficaces en curar el cáncer son el abandono del tabaco, la moderación en el consumo de alcohol, y la realización de ejercicio o practica de deporte, como mínimo andar una o dos horas al día. Debemos seguir insistiendo en la dieta saludable, rica en frutas, legumbres y verduras frescas. Incorporar a nuestro menú semanal el pescado fresco, el aceite de oliva y los frutos secos crudos. Debemos limitar el consumo de la sal, azúcar, carnes procesadas, carne roja así como las bebidas azucaradas. Debemos evitar la obesidad y el sedentarismo, utilizar menos el ascensor e insisto andar al menos una hora al día. Conocido es el efecto perjudicial de una exposición solar prolongada, sobre todo desde las 11 a las 17 horas, favoreciendo tanto el envejecimiento de la piel como la aparición de tumores de la misma. Debemos promover la lactancia materna, no ya como medida protectora de nuestros lactantes, sino como medida profiláctica de la madre contra el cáncer de mama. La vacunación contra el virus del papiloma humano (HPV) en mujeres antes del inicio de las relaciones sexuales está haciendo desaparecer el cáncer de cuello uterino y otros cánceres como de orofaringe. Se ha demostrado la utilidad de la vacunación a los niños en la prevención del cáncer de orofaringe, tumores anogenitales y de pene, provocado por dicho virus. También, la vacunación contra la hepatitis B está disminuyendo la incidencia de un tipo de cáncer de hígado.


Los tratamientos ahora son más seguros y con menos complicaciones.

miércoles, 18 de julio de 2018

15 años ayudando a dejar de fumar en Cataluña

Con la ayuda del Programa Atención Primaria Sin Humo han dejado de fumar alrededor de 750.000 catalanes

El Programa de Atención Primaria Sin Humo (PAPSF), que ha cumplido 15 años, ha celebrado su aniversario con un encuentro, el IX Encuentro del Programa PAPSF, en el que se han analizado los efectos nocivos sobre la salud tanto de los cigarrillos electrónicos como del humo residual. El objetivo de esta jornada ha sido actualizar conocimientos sobre el tabaco para que los profesionales de la atención primaria dispongan de más herramientas para ayudar a sus pacientes a dejar de fumar. Una tarea que vienen haciendo desde hace 15 años, y que ha conseguido que unos 750.000 catalanes hayan dejado de fumar.

Los expertos reunidos han puesto de manifiesto que el tabaco sin humo, como es el caso de los cigarrillos electrónicos, de manera errónea se percibe con menor riesgo para la salud, de hecho algunos estudios estadounidenses señalan que hasta un 25 por ciento de las personas fumadoras que quieren dejar de fumar, creen que fumar este producto tiene menos riesgo para su salud que el tabaco convencional. Esto no es así, los cigarrillos electrónicos no sólo son tóxicos sino que están pensados para crear nuevos adictos. Y también han recordado que muchos fumadores, de manera errónea, lo ven como un medio para ayudar a dejar de fumar. En este sentido, no existe ningún estudio que demuestre que los cigarrillos electrónicos ayuden a dejar de fumar.

Como destacan desde la CAMFiC y AIFICC “el tabaco sin combustión y los cigarrillos electrónicos comparten muchas similitudes con el hábito de fumar, por ello, no es tan fácil dejarlo. Es más, hemos comprobado desde las consultas de atención primaria, en los programas de deshabituación, que los usuarios de los cigarrillos electrónicos dejan menos de fumar que los fumadores convencionales”. Igualmente alertan que “al contrario de lo que muchos usuarios pueden pensar, empezar a utilizar los cigarrillos electrónicos es un alto riesgo para acabar fumando tabaco convencional. De hecho, sabemos que iniciarse en el uso de los cigarrillos electrónicos supone tener siete veces más riesgo de empezar a fumar. Por todo ello los profesionales sanitarios desaconsejamos el uso de estos “artilugios” electrónicos”.

El humo residual

Durante la jornada también se han analizado los efectos nocivos del humo de segunda mano o tabaquismo pasivo, que es aquel que afecta a las personas que no están fumando pero que son al lado de alguien que fuma. Sus efectos negativos sobre la salud se han estudiado y se han analizado fuerza. Sabemos que en adultos puede incrementar entre un 20 por ciento y un 30 por ciento el riesgo de padecer cáncer de pulmones, y que en niños provoca: muerte súbita, otitis y enfermedades respiratorias como asma, neumonía, bronquitis.... ( los niños son más susceptibles por la inmadurez de las vías respiratorias).

Es menos conocido, sin embargo, el humo de tercera mano, que es aquel que se produce una vez hemos dejado de fumar, también tiene efectos negativos sobre la salud. Porque resulta que cuando hemos estado fumando en un espacio cerrado, diferentes objetos y superficies (sofá, cortinas, tierra, etc.) quedan impregnados de sustancias / partículas del tabaco que son contaminantes. Una de éstas se denominan nitrosaminas, y son el resultado de la combinación de la nicotina y del ácido nitroso (que se produce por la combustión del tabaco).


15 años luchando contra el tabaquismo

martes, 17 de julio de 2018

Tostar en exceso los alimentos puede causar cáncer

Desde el pasado 11 de abril ha entrado en vigor un reglamento de la Comisión Europea que obliga a poner en marcha una serie de medidas para limitar en lo posible la presencia de acrilamida en los alimentos. Pero ¿qué es la acrilamida? ¿Qué alimentos contienen esta sustancia? ¿Cómo podemos reducir en casa su consumo?

Tal como explica María José Álvarez Camps, Tecnóloga de Alimentos del Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime de Castellón y los Hospitales Vithas Nisa de la provincia de Valencia (Zona Azahar), "la acrilamida es una sustancia química tóxica que se produce de forma natural en los procesos culinarios en seco (frituras, asados y horneados) a temperaturas a partir de 120ºC, y se produce en mayor cantidad en alimentos con poca humedad y alto contenido en almidones, en concreto azúcares reductores (fructosa y glucosa), y con proteínas (el aminoácido aspargina)".

Es entonces cuando los azúcares reductores de los alimentos aquellos alimentos ricos en hidratos de carbono como patata, cereales, etc. y las proteínas que contienen reaccionan entre sí con el calor, y dan lugar a la acrilamida. "Cuanto más alta sea la temperatura y menor sea el grado de humedad, más acrilamida se produce", comenta María José Álvarez.

En estos procesos lo que se produce es una reacción llamada reacción de Maillard que origina en los alimentos los colores "tostados" (melanoidinas) muy deseados ya que confieren además del color otros aspectos organolépticos como sabor y olor típicos. "Pero cuanto más oscuro se vuelve el alimento, -puntualiza María José Álvarez-, la acrilamida se encuentra en mayor proporción, sobre todo, en aquellos en cuya composición tienen los elementos que la originan en mayor cantidad".

Probables efectos cancerígenos

Debido a sus probables efectos cancerígenos, las posibles irregularidades que pueda causar en el sistema nervioso y los posibles efectos en el desarrollo del feto, se ha decidido regular en Europa la cantidad máxima permitida de esta sustancia tóxica para aquellos alimentos procesados de amplio consumo que la contienen como el café, las patatas fritas, pan, cereales desayuno y de bebés, productos de bollería, galletería, repostería, etc. y se han establecido buenas prácticas de elaboración en fábricas y servicios de comidas preparadas para reducirla al máximo. Este proceso implica control desde la materia prima hasta el procesado.

Según María José Álvarez, "en nuestras cocinas y cafeterías de los Hospitales Vithas Nisa de la provincia de Valencia y Castellón (Zona Azahar) , se controla a través del sistema de autocontrol conocido como APPCC y los requisitos previos como control de proveedores, trazabilidad, formación de los manipuladores de alimentos, etc, de obligado cumplimiento a nivel nacional, que hacen un análisis de todos los peligros para poder poner medios para prevenirlos. En ellos se incluye el cumplimiento de la normativa europea que hace referencia a la acrilamida (R (CE) 2017/2158 DE LA COMISION del 20 de noviembre de 2017 por el que se establecen medidas de mitigación y niveles de referencia para reducir la presencia de acrilamida en los alimentos)".

Además, a nivel dietético, se visan por parte de nuestra Nutricionista Mª José Martínez de los Hospitales Vithas Nisa de la provincia de Valencia y Castellón (Zona Azahar), los menús propuestos en las distintas dietas, con la intención de tener bajo control el exceso de productos que puedan contenerla.

¿Cómo podemos en casa reducir estos componentes?

"Como los productos procesados que compramos ya están controlados desde el 14/04/2018 (fecha tope para la aplicación del reglamento), podemos tenerlo en cuenta en nuestro consumo diario por ejemplo en la patata fresca:, comprar sólo las necesarias y aquellas que no presenten brotaciones ni se vea seca o vieja.", afirma María José.

"En casa, las patatas las debemos almacenar en zonas frescas no refrigeradas, por encima de 6ºC, con poca luz, y retiraremos las que presenten por almacenamiento prolongado brotaciones o se vean arrugadas o viejas. Cuanto más vieja es la patata y si la sometemos a temperaturas inferiores a 6ºC, en el proceso de maduración, el almidón se transforma en azúcares reductores".

Otras buenas prácticas que se puede hacer es, a la hora de preparar las patatas para cocinar, una vez peladas y troceadas ponerlas a remojo, lo que hace que parte del azúcar pase al agua y reducimos los mismos. "Al freírlas, intentar que el aceite no esté muy caliente, que no humee, si tenemos freidoras domésticas que no supere los 120ºC. En horno, controlar la temperatura de cocinado, no superando los 120ºC, y sobre todo controlar el color que va tomando al pardear, dejar de cocinar cuando esté dorado, evitando colores mas marrones y negros que son un indicador de la presencia en mayor cantidad de acrilamidas.", indica Mª José Álvarez.

Aplicar también estas buenas prácticas con temperaturas y colores a otros productos como en el tostado del pan, carnes y pescados empanados y rebozados, etc. Es fundamental. También en el caso de precocinados se debe seguir siempre las instrucciones de cocinado que presenta en el envase.

"No obstante, no hay que olvidar que la alimentación no es la única fuente de exposición a la acrilamida, puede haber exposiciones laborales por inhalación y/o contacto y la que no hay que olvidar es por inhalación del humo del tabaco", concluye Maria José Alvárez.


Alimentos excesivamente tostados pueden ser un riesgo para la salud

lunes, 16 de julio de 2018

Tres de cada 10 mujeres que fuman no dejan el tabaco durante el embarazo

  • Un editorial de Separ advierte de los peligros del tabaquismo pasivo en mujeres gestantes
  • El tabaquismo pasivo tiene efectos nocivos tanto prenatales como postnatales.
El 30 por ciento de las fumadoras continúan fumando durante el embarazo ya que muchas tienen la falsa idea de que reducir su consumo basta para evitar dañar al feto, según recoge la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) en el editorial de la revista Prevención del Tabaquismo.

“A pesar de la evidencia sobre los daños asociados al tabaquismo pasivo, existen aún falsas creencias que llevan a muchos padres y convivientes con niños a infravalorar los riesgos”, señala Eva Belén de Higes Martínez, de la Unidad de Neumología del Fundación Alcorcón (Madrid) y autora del texto.

Por ello, “el consejo de los profesionales sanitarios de la esfera de la salud infantil puede ser fundamental para el cambio de conducta de los fumadores que rodean al niño”, sostiene, advirtiendo de que el tabaquismo pasivo durante el embarazo también es perjudicial.

Exposición involuntaria a tabaco y embarazo


En 2016, la exposición involuntaria de los no fumadores al humo del tabaco fue el responsable de 900.000 muertes prematuras en el mundo, y de 1.000 muertes en España en 2011. El 28 por ciento de la mortalidad y el 61 por ciento de la morbilidad asociada al tabaquismo pasivo se produjo en niños, subraya el editorial.

Hay una relación causal entre humo de tabaco y aumento de la aparición de síntomas respiratorios, infecciones u otitis 

El tabaquismo pasivo tiene efectos nocivos tanto prenatales como postnatales. Los fetos de madres que fuman durante el embarazo tienen niveles de exposición iguales a los de un fumador activo.

La exposición al humo del tabaco les perjudica y produce efectos prenatales como el aumento del riesgo de aborto y muerte perinatal, prematuridad, bajo peso al nacer, malformaciones congénitas y defectos de desarrollo neurológico.

Efectos del tabaquismo en el embarazo

Los hijos de madres fumadoras triplican el riesgo de muerte súbita del lactante. Este riesgo también se incrementa con la exposición tras el nacimiento. Asimismo, se ha demostrado que existe una relación causal entre el humo del tabaco y el aumento de la aparición de los síntomas respiratorios, infecciones respiratorias, otitis media de repetición, así como mayor riesgo de desarrollar asma, caries, enfermedades cardiovasculares en el futuro y una pérdida de la función renal.

Estos efectos son más frecuentes en los primeros años de vida, cuando el niño pasa más tiempo en casa, y más importantes cuando fuman ambos padres o la madre más que el padre.

Niveles de cotinina en niños expuestos al humo de tabaco

Muchos fumadores piensan que las restricciones del consumo de tabaco en el hogar, como fumar cuando los niños no están en casa, limitar los espacios donde fumar o hacerlo en lugares más ventilados, pueden evitar los riesgos del tabaquismo pasivo en sus hijos (tabaquismo de segunda mano).

Pero estudios realizados en Estados Unidos han detectado niveles de cotinina (producto de transformación de la nicotina en el organismo) en sangre de niños expuestos al humo del tabaco en sus hogares son 20 veces superiores a los de los niños no expuestos.

También se ha visto que los niveles de cotinina en la orina son inferiores en niños no expuestos en sus hogares, frente a aquellos de domicilios donde se fuma con estas estrategias de restricciones.

Esto se debe a que el tabaquismo pasivo se relaciona tanto con la exposición directa al humo del tabaco como a la exposición a las sustancias tóxicas y a los carcinógenos que el humo deja en el polvo y las superficies, incluidas la piel, la ropa o el pelo, que el niño puede inhalar, deglutir o adquirir a través de la piel, lo que se conoce como tabaquismo de tercera mano.

"La exposición doméstica es todavía una asignatura pendiente de nuestra legislación"

“El efecto devastador del tabaquismo pasivo sobre la salud ha llevado a los gobiernos de los países desarrollado a promulgar leyes para evitar la exposición del tabaco en el ámbito laboral y espacios públicos”, señala De Higes.

Exposición al humo de tabaco en el hogar

“Sin embargo, la exposición doméstica, tanto en el hogar como en vehículos particulares, es todavía una asignatura pendiente de nuestra legislación y por desgracia afecta principalmente a los más vulnerables, que son los niños de corta edad que pasan la mayor parte del tiempo en el hogar”.

Mientras la legislación no recoja medidas de mayor control sobre el ámbito doméstico, el papel de los profesionales es fundamental para ejercer una función educadora sobre los efectos del tabaquismo pasivo en niños, plantea el editorial.



El tabaquismo afecta de forma grave al feto




jueves, 12 de julio de 2018

Nuevo impulso contra el tabaco: profesionales de la salud, sociedades científicas y pacientes firman la “Declaración de Madrid”

La “Declaración de Madrid”, firmada por colegios de médicos, enfermeros, dentistas, farmacéuticos y psicólogos, junto a 60 sociedades científicas y varias asociaciones de pacientes marca un nuevo impulso y una renovada hoja de ruta para reducir las altas cotas de adicción al tabaco en España

Esta “Declaración” contra el tabaco, firmada hoy en Madrid, ha sido presentada en la Organización Médica Colegial (OMC), por su presidente, Serafín Romero; la presidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), doctora Regina Dalmau; el presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo (ENSP, por sus siglas en inglés), Francisco Rodríguez-Lozano; el profesor de Farmacología de la Universidad de Cantabria Javier Ayesta; y el presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), Carlos Jiménez.

Este documento considera que, pese a que dos sucesivas leyes (2005 y 2010) han contribuido a “desnormalizar” el hábito, lo cierto es que el consumo de tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública en España.

Ocasiona más de 50.000 defunciones al año de personas que en su mayor parte empezaron a fumar mucho antes de alcanzar la mayoría de edad, y permanece como primera causa de muerte evitable, razones todas que convierten al tabaco en un grave obstáculo al derecho a la salud y a la vida de los españoles.

Así comienza la “Declaración de Madrid-2018 para el avance de la regulación del tabaco en España”, redactada al término de la Conferencia Internacional sobre Control del Tabaco que tuvo lugar el pasado 14 de junio en Madrid y ratificada luego, a instancias del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), por los consejos generales de todas las profesiones sanitarias (médicos, enfermeros, dentistas, farmacéuticos y psicólogos), además de por 60 de sociedades científicas y varias asociaciones de pacientes.

La declaración no ignora lo conseguido hasta ahora. Los dos efectos primarios de las dos sucesivas leyes han sido la disminución de la exposición general de la población al humo ambiental de tabaco y la desaparición de la publicidad directa, lo que contribuyó decisivamente a que aumentara la percepción de riesgo asociada al consumo de tabaco, y en consecuencia, a que este bajara desde tasas de población adulta fumadora que a principios de siglo se situaban holgadamente por encima del 32%.

Pero esos logros no deben llevarnos a perder de vista ni las limitaciones originales de tales normas ni los aspectos pendientes de implementación. Así, se comprueba hoy en día que:
  •     El consumo de tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública de nuestro país, tanto por la morbi-mortalidad que genera como por la disminución que ocasiona en las expectativas de calidad y esperanza de vida.
  •     Un 22,1% de las personas adultas sigue fumando, según la última Encuesta Nacional de Salud. Esta cifra excesivamente alta para un factor de riesgo que ocasiona la muerte prematura de la mitad de sus consumidores regulares.
  •      El consumo de tabaco se va concentrando en las personas pertenecientes a los niveles sociales más desfavorecidos, algo que se ve tanto en población adulta como en población infanto-juvenil, y que es especialmente llamativo en el caso de las mujeres embarazadas.
  •      Siguen existiendo ambientes en los que parte de la población se ve expuesta al humo pasivo del tabaco.
Por éstos y otros motivos, las organizaciones firmantes del documento consideran urgente que se tomen una serie de medidas y que España vuelva a adquirir el liderazgo social que alcanzó en Europa en este campo en los primeros años de este siglo.

Y enumeran algunas de las principales medidas que, según la evidencia científica disponible, deberían adoptarse en España:

Lo que queda por hacer

  •    Equiparar al alza la fiscalidad de todos los productos de tabaco o que contengan nicotina, haciéndola similar a la de los países más desarrollados de nuestro entorno.
  •    Exigir el cumplimiento de la legislación vigente sobre el consumo en los lugares públicos cerrados o cuasi-cerrados (como terrazas, patios o áreas de tránsito en centros comerciales) y aplicarla a todos los productos relacionados (productos de tabaco sin combustión y productos a base de hierbas para fumar).
  •    Prohibir fumar en cualquier tipo de vehículo para evitar la exposición al humo de los pasajeros y como medida de seguridad vial y medio-ambiental.
  •    Mejorar y extender la protección frente al humo ambiental sobre la base de: 1) eliminar ambigüedades (definición y delimitación de espacio al aire libre, excepciones en espacios cerrados, etc.); 2) ampliar los entornos sin humo en lugares al aire libre (instalaciones deportivas y de espectáculos, paradas y andenes de medios de transporte, playas y otros espacios naturales, piscinas comunales); y 3) implicar a los cuerpos de seguridad -locales, autonómicos y estatales- en el cumplimiento de lo legislado al respecto.
  •     Promover los hogares libres de humo y concienciar a la población al respecto, pues en la actualidad es el principal lugar de exposición al humo ambiental de tabaco.
  •     Introducir el empaquetado neutro, al igual que han hecho diversos países de nuestro entorno, con el fin de disminuir el atractivo del producto a los menores de edad y aumentar su percepción de riesgo.
  •     Facilitar el acceso a profesionales sanitarios entrenados en el tratamiento del tabaquismo, y financiar aquellas intervenciones clínicas, conductuales y farmacológicas, que hayan mostrado efectividad y seguridad.
  •     La regulación sobre publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco debe extenderse también a los productos relacionados, incluyendo los dispositivos utilizados para su consumo, como pipas, pipas de agua, tabaco sin combustión (IQOS), etc. Asimismo, es necesario eliminar la publicidad del tabaco y productos relacionados en los puntos de venta.

    Los autores y firmantes de la declaración sostienen que la mayoría de estas medidas pueden ser aplicadas “sin apenas coste”, y que “la evidencia científica muestra que su aplicación contribuye decisivamente a prevenir el inicio en el consumo y a que quien quiera dejar de fumar tenga más posibilidades de conseguirlo”.


Un paso más para erradicar el principal problema de salud pública en España.

miércoles, 11 de julio de 2018

Cómo cocinar la carne para evitar el riesgo de cáncer

Un estudio revela que no solo la cantidad de carne roja consumida es peligrosa para desarrollar cáncer, sino también el tipo de cocinado y el tiempo de cocción. Los datos indican que es más sano comerla poco hecha y evitar los embutidos

Hace unos años, la OMS incluyó a la carne roja y especialmente la procesada como un potencial riesgo para desarrollar cáncer. Nuevos estudios están demostrando que su consumo no solo se asocia a la cantidad, sino al tipo de cocinado y al propio tiempo de cocción. La evidencia científica de los estudios que se han publicado desde 2015 "señalan el consumo de carne roja como un claro factor de riesgo para diferentes tipos de cáncer, como son el de colon, el de estómago y el de páncreas", explica a Alimente la experta Elena Boldo, que ha llevado junto a Marina Pollán, ambas del Centro de Epidemiología del Instituto Carlos III, entre otros investigadores, un nuevo estudio, este año sobre la incidencia del consumo de carne roja y el cáncer de mama: 'Meat intake, methods and degrees of cooking and breast cancer risk in the MCC-Spain study' a partir de datos recopilados por el MCC sobre casos de cáncer colorrectal, cáncer de mama, cáncer gástrico, cáncer de próstata y leucemia linfática crónica (LLC) con un grupo de control.

"Cada cáncer es un mundo, por eso hacen falta más estudios ya que son prácticamente enfermedades diferentes que hay que estudiar una por una. Nosotros incluimos además de los factores ambientales y otros riesgos documentados, como el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo o el consumo de tabaco, la dieta y encontramos que había una correlación significativa en cuanto al consumo de carne roja y el cáncer de mama", aclara la coautora del estudio.

Un aspecto de este estudio estaba relacionado no solo con la cantidad ingerida de carne roja, sino con el tipo de cocinado y el tiempo de cocción

Un aspecto crucial de este estudio estaba relacionado no solo con la cantidad ingerida de carne roja, sino con el tipo de cocinado y el tiempo de cocción. De hecho, el Instituto Nacional del Cáncer ya ha alertado de que existen mutógenos -sustancias cancerígenas- que se forman en la combustión de la leña o al calentar el aceite en una sartén y que se pueden impregnar en la carne, como son las aminas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Elena especifica "que no solo se producen por la combustión, sino que están presentes también en la carne y se forman con más facilidad cuando está más cocinada". Es decir, que cuanto más hacemos la carne, más riesgo hay de que estas sustancias potencialmente cancerígenas nos afecten. A priori, existe más riesgo con las barbacoas, las carnes a las plancha y en la sartén.

Los guisos, más peligrosos

En su estudio sobre la incidencia de la carne roja en el cáncer de mama, la experta señala que identificaron un mayor riesgo en el caso de los guisos "probablemente porque el estudio se ha realizado en España y la barbacoa es menos habitual en nuestro país que en otros lugares, como EEUU, por ejemplo". Según sus hallazgos, las mujeres que consumen carne roja muy hecha tienen casi el doble de riesgo de desarrollar cáncer de mama que las que la consumen poco hecha. "Hace falta más estudios y evidencias sobre este aspecto, pero existe una relación clara".

Los consejos son muy contundentes: cuanto menos carne roja se consuma, mejor. Si se hace, que sea poco hecha y cuidado con los guisos. Además, el estudio remarca que los alimentos procesados de carne como los embutidos, las salchichas o los ahumados son también potencialmente peligrosos, por lo que conviene reducir su consumo. Y no hay grandes diferencias entre la carne de vaca, de cerdo o de cordero.

En las carnes blancas no encontraron riesgos, pero sí indicios de que son peores empanadas y con aceites reutilizados

En cuanto a las carnes blancas, como el pollo o el pavo, las investigadoras no encontraron una relación directa en cuanto a su consumo y la cocción, pero sí varios indicios respecto al tipo de cocinado. Concretamente cuando son empanadas o rebozadas y se ha reutilizado el aceite. Remarcan que es solo una hipótesis, pero que asocian a las frituras con estos aceites que acumulan sustancias cancerígenas. El empanado las hace más propensas a que los mutógenos se adhieran con mayor facilidad ya que se impregnan de más aceite. "No podemos afirmar todavía nada porque es solo una hipótesis, hacen falta más estudios". Respecto al cáncer de mama, las investigadoras no hallaron datos que supusieran un mayor riesgo.

Un dato revelador en este sentido es que se encontró una mayor relación con la carne guisada que con la carne a la barbacoa, a la plancha o en contacto con el fuego a altas temperaturas. En este sentido, Elena Boldo matiza que la investigación estaba circunscrita a España y aquí hay una menor cultura de barbacoa que en otros países como EEUU, y en cambio un mayor consumo de embutidos, que son también un importante factor de riesgo. Sus recomendaciones son claras: consumir menos carne roja, si se hace que sea poco hecha y en cualquier caso hacer ejercicio, un aspecto que no se explica suficientemente lo importante que es para una buena salud, concluye la experta.


Cuanto menos carne roja se consuma, mejor


martes, 10 de julio de 2018

Cuatro claves de nutrición para un verano más fresco y equilibrado

El calor del verano hace más apetecibles los alimentos frescos, aunque algunos consumidos en momentos de ocio (helados, gelatinas…) no son recomendables. En el consultorio del mes de junio, la nutricionista de “El Bisturí”, Laura González, anima a hacer de nuestras ensaladas platos completos e insiste en disminuir el consumo de bebidas azucaradas y carnes grasas en las barbacoas
  • Las bebidas frescas e hidratantes son más apetecibles en verano, aunque siempre es preferible el consumo de agua
En verano aumentan los momentos de ocio en los que son frecuentes las salidas con amigos y familiares. Laura González, responsable de Salud y  Nutrición de Nestlé, responde a las preguntas del consultorio de junio para que este verano nuestras comidas y bebidas sean ocasiones en las que disfrutar de manera saludable y equilibrada.

¿Se pueden beber más refrescos en verano?

“En nuestra alimentación habitual debemos evitar todas aquellas bebidas que tiendan a sustituir el agua como bebida habitual (bebidas azucaradas o edulcoradas, néctares, lácteos azucarados, aguas aromatizadas, bebidas energéticas, etc.)”. Esta recomendación que recalca Laura González en el consultorio parece olvidarse en los momentos de recreo. Sin embargo, es importante recordar que la salud no se va de vacaciones.

“El aporte nutritivo de estas bebidas es muy limitado, y además tienen mucho azúcar”. Por ejemplo, una lata de refresco contiene entre 50 y 55 gramos de azúcar, y puede llegar a superar los 80 gramos en las bebidas de medio litro. La especialista explica cómo esta ingesta excesiva de azúcar eleva el riesgo de sobrepeso y obesidad ligado a enfermedades crónicas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

Además, el calor no sólo puede animar al consumo de refrescos, sino  también al de otros alimentos ligados a estos momentos de ocio, tales como los helados, la bollería o la comida rápida. “No es cuestión de rechazarlos sistemáticamente, pero no deben formar parte de nuestra alimentación diaria”, aclara la nutricionista.

¿Qué diferencia hay entre las gelatinas y las aguas gelificadas?

La correcta hidratación es importante en todas las edades, pero existen grupos de personas especialmente vulnerables. “En el caso de los ancianos con disfagia, es decir, con dificultad para ingerir líquidos, tenemos que utilizar productos que sean más viscosos para garantizar la seguridad en su deglución”, informa.
  • Los alimentos frescos apetecibles en momentos de ocio no siempre son saludables, y no deben formar parte de nuestro consumo diario en verano
“Las gelatinas comerciales no son una buena opción, aunque la gente piense que sí”, afirma Laura González. Según la especialista, para conservar su textura tipo gel deben conservarse en frío. “Si se rompe la cadena de frío, la gelatina pierde la homogeneidad y presenta agua sobrenadante, lo que puede hacer que peligre la salud del paciente”.

Por otro lado, debido a que esta textura gel se deshace a una temperatura similar a la del cuerpo humano (unos 37ºC), cuando la gelatina se introduce en la boca, se funde y se pone de nuevo en riesgo la salud del paciente. “Esto es todavía es más grave en pacientes con patología neurológica, ya que tienden a retener la comida en la boca y tardan mucho en tragar, lo que puede provocar una licuación total de la gelatina”, apunta la especialista.

Si el paciente requiere de modificación de la textura de los líquidos, Laura González recomienda utilizar aguas gelificadas. “Las aguas gelificadas son bebidas elaboradas principalmente con gomas que en agua poseen la capacidad de aumentar la viscosidad y formar geles”.

De acuerdo con la nutricionista, estas aguas gelificadas, a diferencia de las gelatinas, sí garantizan una estabilidad en esta textura viscosa a altas temperaturas y en contacto con la boca, por lo que son opciones buenas y seguras para hidratar a pacientes que no pueden ingerir líquidos.  

¿Hay que tomar más ensaladas en verano?

“Aunque las ensaladas no son exclusivas del verano, cuando el calor aprieta nos apetecen más, y es especialmente recomendable incluirlas en nuestra dieta habitual”. Según explica la colaboradora de El Bisturí, en verano aumentan las necesidades de agua y necesitamos aportarla en muchos momentos del día, también en forma de alimentos frescos.

La ensalada ofrece una amplia variedad de combinaciones que hacen de ella la reina de la cocina en verano. Laura González sugiere elegir una base de hortalizas frescas, pasta, patata, arroz o legumbres, e ir añadiendo otros complementos (frutas variadas, huevo cocido, encurtidos, frutos secos y semillas, pescados y mariscos en conserva, queso, fiambres, pan, etc.). “La mejor combinación final se alcanza cuando los vegetales frescos combinan su color, textura y sabores, y se riegan preferiblemente con un aceite de oliva virgen extra”, afirma.

En esta época del año, las ensalada pueden ser un plato completo a la vez que ligero, saciante y, sobre todo, apetecible. Sin embargo, debemos tener siempre cuidado con el aceite y las salsas. “Si abusamos de estos ingredientes una ensalada puede pasar de ser un plato equilibrado y ligero a un plato con muchas calorías”, explica.

¿Cuántas barbacoas se pueden hacer al mes?

Las barbacoas parecen una inocente actividad, pero la recomendación es siempre limitar su consumo. “Se ha demostrado que cocinar alimentos sobre las brasas, especialmente los ricos en grasas y sal como las carnes rojas o los embutidos que habitualmente se utilizan en este tipo de preparaciones, genera compuestos potencialmente tóxicos”, expone Laura.

“Dependiendo de los alimentos que escojamos y de cómo los preparemos dependerá el número que podamos hacer al mes”, sostiene. De acuerdo con los consejos de la especialista, son preferibles las carnes magras, los pescados y las verduras de temporada. “Por ejemplo, podemos hacer brochetas de verdura con pollo”, recomienda.

Además, debemos tener algunas precauciones, como mantener el alimento a cierta distancia del fuego, retirar la grasa visible, realizar pequeños cortes para que el alimento esté menos tiempo en contacto con la parrilla o evitar chamuscar los alimentos. “De esta manera minimizaremos la aparición de los compuestos tóxicos y nuestras barbacoas serás más saludables, menos calóricas”, indica.

Con estos consejos, podremos consumir barbacoas con más frecuencia y mantener una mejor hidratación durante este verano.


Las ensaladas, base de una dieta fresca de verano