jueves, 15 de junio de 2017

Interrumpir solo dos semanas la práctica de ejercicio aumenta el riesgo de muerte prematura

La práctica de ejercicio físico es buena, muy buena, para la salud. No en vano, infinidad de estudios han demostrado que las personas físicamente activas tienen una mayor esperanza de vida al reducir su riesgo de desarrollo de enfermedades muy graves y potencialmente mortales, caso entre otras de las cardiovasculares o de numerosos tipos de cáncer. Pero cuidado: para que sea beneficioso, no se trata tanto de ser vehemente como de ser constante. Y es que por muy vigoroso que sea, de nada servirá este ejercicio si no se practica con regularidad. De hecho, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) muestra que los jóvenes completamente sanos que interrumpen su actividad física durante únicamente dos semanas experimentan, además de una pérdida de masa muscular, cambios metabólicos que aumentan, y mucho, la probabilidad de sufrir patologías crónicas –entre otras, enfermedades cardiovasculares y diabetes– y, por ende, de morir prematuramente.

Como explica Dan Cuthbertson, director de esta investigación presentada en el marco del Congreso Europeo de Obesidad 2017 celebrado recientemente en Oporto (Portugal), «nuestro día a día de actividad física es clave para evitar las enfermedades. La gente debería evitar permanecer sentada durante largos periodos de tiempo».

Sobre todo sin pausa

Las evidencias sobre las bondades del ejercicio físico son tan numerosas como contundentes. Y, asimismo, también es bien conocido que la falta de actividad física es un factor de riesgo independiente de obesidad, de una mala salud metabólica y de un deterioro musculoesquelético acelerado. Pero, ¿qué sucede cuando este ejercicio y su ausencia se alternan? Pues la verdad es que poco se sabe al respecto.

Con objeto de responder a esta pregunta, los autores analizaron el efecto que tiene tomarse un ‘descanso’ de 14 días sobre los factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiometabólicas. Y para ello, contaron con la participación de 28 adultos sanos que, con una edad promedio de 25 años, sin sobrepeso y físicamente activos –caminaban un mínimo de 10.000 pasos diarios–, se sometieron a distintas pruebas clínicas durante su práctica de ejercicio habitual y tras la suspensión de la misma durante dos semanas.

  •     La gente debería evitar permanecer sentada durante largos periodos de tiempo (Dan Cuthbertson)

Concretamente, se solicitó a los participantes que redujeran en un 80% su actividad física, lo que conllevó una disminución muy significativa del tiempo dedicado al ejercicio –de 161 minutos diarios a tan solo 36– y un incremento igualmente notable del periodo en que permanecían sentados o tumbados –129 minutos diarios más.

Concluido el descanso de 14 días, los resultados mostraron cambios muy significativos en la composición corporal, incluida la pérdida de masa muscular y el aumento de la grasa corporal total. Además, esta grasa tendió a acumularse en la zona abdominal, aumentando así el riesgo de desarrollo de enfermedades crónicas.

Es más; la capacidad cardiorrespiratoria de los participantes se vio notablemente mermada, por lo que no fueron capaces de correr las distancias que recorrían antes de la ‘pausa’; y la función mitocondrial, parámetro que revela la capacidad para regular la energía y recuperarse tras el ejercicio, también decayó.

Como destaca Dan Cuthbertson, «en nuestro grupo de jóvenes sanos físicamente activos y que seguían las recomendaciones sobre ejercicio recogidas en las guías, el incremento de un hábito sedentario durante solo 14 días conllevó pequeñas pero significativas reducciones en su forma física que estuvieron acompañadas de una pérdida de la masa muscular y de una ganancia de grasa corporal. Unos cambios que pueden dar lugar a enfermedades metabólicas crónicas y a una mortalidad prematura».

Mejor a diario

Y estos perjuicios acumulados en tan solo dos semanas, ¿deben atribuirse exclusivamente a la ausencia de actividad física? Pues sí, dado que los autores controlaron estrictamente la dieta de los participantes para asegurar que era totalmente similar a la seguida antes del periodo de descanso.

En definitiva, y en aras de garantizar sus beneficios asociados para nuestra salud, debe practicarse ejercicio todos los días –o casi todos los días.

Como concluye Dan Cuthbertson, «nuestros resultados enfatizan la importancia de mantenerse físicamente activo y llaman la atención sobre las peligrosas consecuencias que derivan de un comportamiento sedentario continuo».



Mantenerse activo es esencial para mantenerse vivo

lunes, 12 de junio de 2017

El Gobierno aprueba nuevas restricciones para el tabaco

  • La medida incluye el nuevo empaquetado con más alertas
  • La Mesa del Tabaco dice que "España está en el límite de la regulación"
Nuevo frente abierto para la industria del tabaco en España. Tras la subida de impuestos que hizo a todas las marcas subir precios y que se ha traducido en el inicio de año con un descenso en las ventas, las empresas tendrán ahora que adaptarse a la nueva directiva europea del tabaco, cuya transposición fue finalmente aprobada el viernes en el Consejo de Ministros. El nuevo marco regulatorio afecta a las cajetillas, los ingredientes, la trazabilidad y los cigarrillos electrónicos

El Real Decreto aprobado llega con un año de retraso. La directiva vio la luz en mayo de 2014 y daba hasta el mismo mes de 2016 a los estados para incorporarla a su marco legislativo. El largo periodo de Gobierno en funciones y las dos convocatorias electorales retrasaron su aprobación.

La directiva de 2014, que ahora llega al marco regulatorio español, tiene un carácter más de restricciones comerciales que de consumo, ante lo que en el sector no se prevén nuevos cambios.

El retraso en la llegada de la directiva hizo a la industria adelantar el punto de la regulación que más claro quedaba en el texto comunitario: las nuevas cajetillas. Se trata de un nuevo formato que se comenzó a comercializar en mayo del año pasado y que, según señaló el viernes la Mesa del Tabaco, prácticamente todas las marcas ya han adoptado.

Así, desde mayo del año pasado las cajetillas de tabaco tienen alertas sanitarias más grandes. Éstas ocupan el 65% de las caras frontales y un 50% de los laterales. Además, los avisos desplazan la marca a una posición inferior. La normativa da más tiempo para que las empresas puedan también cambiar de ubicación las etiquetas de impuestos que hay en los envases de cigarrillos.

La jurisprudencia de la UE respecto a otras transposiciones hizo a las compañías comenzar a aplicar esta medida el año pasado pese a que no se había aprobado todavía en España. El marco comunitario permitía un año a las marcas para dar salida a aquellas del formato anterior.

Esta medida nació con polémica y algunas empresas llevaron a la justicia el marco regulatorio, aunque el Tribunal de Justicia de la Unión Europea tumbó estas demandas al entender que la directiva no excedía “los límites de lo que es apropiado y necesario” y que son “proporcionadas” las normas.

Pero más allá de este cambio, la industria se prepara para adaptarse al resto de modificaciones que trae consigo la directiva. El nuevo marco regulatorio obliga a las tabaqueras a eliminar todos aquellos productos con sabores como vainilla o chocolate al entender que pueden hacer al tabaco más atractivo, por ejemplo, para menores.

Por otro lado, también prohibe la venta de cigarrillos mentolados, aunque en este caso permite a las empresas adaptarse hasta 2020. Si bien, fuentes del sector explican que este tipo de productos no tienen mucha presencia en España, por lo que afecta más a otros mercados como Polonia, donde tienen cerca de un tercio del mercado.

Además, la nueva normativa prohibe las cajetillas de tabaco de menos de 20 cigarrillos y acota el tamaño de las bolsas de tabaco de liar. En estas, también les impone un aumento de las advertencias sanitarias.

Fuera del Real Decreto, el Consejo de Ministros aprobó ayer un anteproyecto de ley para incluir otras medidas de la directiva, como en lo referente al cigarrillo electrónico. En este caso, la directiva obliga a incluir advertencias sanitarias en estos dispositivos. Según explicó Íñigo Méndez de Vigo, portavoz del Gobierno, supondrá el 30% del envase.

Según figura en la referencia del Consejo de Ministros, se regula este producto para “evitar posibles efectos perjudiciales, habida cuenta de que según la Organización Mundial de la Salud, no se pueden excluir los riesgos para la salud”. Se restringe, además, el contenido de los líquidos, que no podrán superar los 20 miligramos de nicotina por mililitro. Además, se limita la capacidad de líquido de estos dispositivos.

Méndez de Vigo aseguró que el conjunto de la nueva regulación busca “alcanzar la protección de la salud de los fumadores e, indirectamente, también la de los fumadores pasivos”.

En este sentido, Juan Páramo, presidente de la Mesa del Tabaco, que engloba a tabaqueras, estanqueros y productores, la nueva directiva “implica fuertes restricciones en el envasado, etiquetado e ingredientes”.

El directivo, que también preside la patronal del sector Adelta, subrayó que “España vuelve a estar a la cabeza de la UE en el control del tabaco” y añadió que “creemos que con la nueva norma hemos llegado al límite de regulación”. Por ello, defendió que “lo que se debe garantizar es su cumplimiento, muy especialmente en lo que se refiere al acceso de los menores al tabaco, persiguiendo los canales de venta ilegal”.

El único paso extra en regulación, viendo la experiencia de otros países, solo podría ser el empaquetado genérico, como hizo Australia y, más recientemente, Reino Unido y Francia.

Las ventas vuelven a caer tras la aprobación del alza de los impuestos

El pasado mes de diciembre, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunciaba la subida de impuestos a productos como el alcohol, las bebidas azucaradas -esta medida no ha llegado a aprobarse por el momento- y al tabaco.

En concreto, Hacienda elevó el tipo específico del tabaco un 2,5% para los cigarrillos y un 6,8% en el caso de la picadura. Así, por cada cajetilla tienen que abonarse desde diciembre 0,494 euros, frente a los 0,48 anteriores. Mientras tanto, congeló el IVA, en el 21%, y el ad valorem, en el 51%

La subida del gravamen al tabaco se tradujo a finales de año en un alza de precios generalizada en todas las marcas tabaqueras. Este hecho estuvo a punto de provocar una guerra de precios entre Philip Morris y Altadis. La primera amenazó con reducir en 10 céntimos el precio de las cajetillas si la segunda no elevaba también los importes por unidad. Finalmente todas acabaron elevando el precio entre 10 y 15 céntimos de media.

La subida de impuestos llegó a la industria del tabaco en un momento de frágil estabilidad. El volumen de ventas se ha desplomado un 47% en 10 años, pero el sector había logrado en los últimos tres ejercicios frenar la caída, con una evolución casi plana, tanto en el número de cajetillas vendidas como en la facturación.

Desde que comenzase el año y se empezase a apreciar la subida de impuestos en el precio de las cajetillas, las ventas han vuelto a caer, aunque menos que tras la anterior subida relevante de la fiscalidad al tabaco, en 2010. En los cuatro primeros meses del año, la facturación ha caído un 3%, según el Comisionado para el Mercado del Tabaco, dependiente del Ministerio de Hacienda. Mayor ha sido la caída en cuanto a volumen. Se han vendido un 5% menos de cajetillas, hasta los 664 millones.

En el aire está si la estructura fiscal del tabaco en España vive modificaciones en el futuro. En concretó la figura del doble mínimo, que fija un gravamen mayor para las cajetillas que bajen de cierto precio de venta al público para evitar el tabaco más barato, ha levantado dudas en el seno de la UE.

Otro de los países que tenían esta fiscalidad para estos productos, Italia, tuvo que eliminarla después de que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en 2014 asegurara que no se podía aplicar esta doble imposición a un mismo producto. La sentencia hacía referencia al sistema italiano, pero podría tener que acabar modificándose en España.

El sector ha ligado en el pasado la subida de impuestos con el aumento del contrabando. Todavía no hay datos del impacto de esta nueva fiscalidad en el comercio ilícito, pero se aprobó justo al final de un año en el que la industria volvió a apreciar una subida, debido al aumento del tráfico de tabaco de liar ilegal.

Precisamente en este apartado, la nueva directiva contempla la incorporación de códigos de trazabilidad para las cajetillas, lo que permitirá que todos los envases tengan un identificador único con información precisa del producto desde su fabricación hasta su llegada al estanco.

Esta medida, sin embargo, está previsto que se implante en 2019, en el caso de los cigarrillos, y en 2024 para cigarros, picadura de pipa y de tabaco. Además, está pendiente de su posterior desarrollo por parte de la Comisión Europea a través de actos delegados, ya que queda pendiente de detallarse cuáles serán los requisitos técnicos a aplicar.

Pese a la falta de concreción al respecto empresas como Logista han comenzado a prepararse para esta nueva herramienta. La compañía, controlada por Altadis, ha anunciado recientemente una inversión de 50 millones hasta 2019 para adaptar la tecnología a los nuevos requerimientos.


Mayores restricciones para un menor consumo de tabaco

viernes, 9 de junio de 2017

Cómo hacer que el cáncer no sea mortal

  • Los expertos reunidos en el mayor congreso de oncología del mundo creen que las combinaciones de fármacos pueden detener el progreso de la enfermedad
En los años 60, buena parte de la comunidad médica consideraba una aberración tratar a los enfermos de cáncer con quimioterapia. Las combinaciones de productos químicos extremadamente tóxicos basaban su efectividad en una de las diferencias entre las células cancerosas y las sanas. Las primeras se duplican con mayor rapidez y eso las hace más vulnerables a algunos venenos como el cisplatino o el gas mostaza. Cuando aún no se conocía su efectividad, los tremendos efectos secundarios de aquellos tratamientos parecían para muchos solo una forma de hacer más miserables los últimos días de unos enfermos sin esperanza.

Medio siglo después, aquellos cócteles de medicamentos se consideran el primer cambio de paradigma en la búsqueda de una cura para el cáncer. El éxito fue limitado, pero algunos tumores que antes eran una condena a muerte dejaron de serlo. Hoy, muchos de los pacientes de leucemia o linfoma de aquellos años, los primeros tipos de tumor en los que funcionaron las quimioterapias, siguen vivos.

La semana pasada, en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago, se presentaron los resultados de un estudio con 23.600 supervivientes de cáncer infantil que muestran la cara más optimista de la guerra contra el cáncer. En los años 70, con los primeros tratamientos disponibles sobrevivía el 58% de los niños diagnosticados. En la actualidad, cinco años después del diagnóstico el 84% de los pacientes siguen vivos y los efectos secundarios con los nuevos tratamientos son mucho menores.
  • La quimioterapia, las terapias dirigidas y la inmunoterapia son los tres grandes saltos en la lucha contra el cáncer
En la reunión de la ASCO de este año, que ha tenido lugar entre el 2 y el 6 de junio, han participado alrededor de 38.000 personas que trabajan en los distintos frentes de la lucha contra el cáncer. Muchos de ellos coinciden en que en esta edición no se ha presentado ningún avance que vaya a cambiar la forma de afrontar la enfermedad, pero también se respiraba cierto optimismo sobre las posibilidades de convertir muchos tipos de cáncer en enfermedades crónicas. La idea consiste en lograr combinaciones de fármacos que detengan el progreso de la enfermedad, de un modo parecido a lo que se hace con el VIH. Para conseguirlo, se deberán combinar los beneficios de la quimioterapia con los que aportan otros dos tipos de fármacos que supusieron el segundo y el tercer gran salto en los medicamentos contra el cáncer: las terapias dirigidas y las inmunoterapias.

Un ejemplo de los éxitos de las terapias dirigidas es el trastuzumab, un fármaco diseñado para combatir los tumores de mama con la variación HER2, un cuarto del total. El medicamento, como si fuese una pieza de rompecabezas que encaja con la proteína que quiere anular, bloquea la actividad excesiva de este gen, relacionada con el desarrollo de varios tipos de tumores. A diferencia de la quimioterapia, que daña mucho a todas las células aunque un poco más a las cancerosas, este fármaco actúa específicamente contra su objetivo y es mucho menos tóxico.

En uno de los estudios presentados en ASCO, se trató de comparar la efectividad de la combinación de un tratamiento con trastuzumab y quimioterapia, el habitual ahora, con otro que además añadía otro fármaco dirigido, el pertuzumab, como el anterior, comercializado por Roche. En un estudio internacional bautizado como Aphinity, se observó que, después de tres años de seguimiento, el 94,1% de las mujeres tratadas con la combinación que agrega pertuzumab no había sufrido una recaída frente al 93,2% de las que solo tomaron trastuzumab y quimioterapia. Además, según comentaba Josep Baselga, director médico del Memorial Sloan Kettering Cancer Center y líder del trabajo, se aumentó casi un 20% el tiempo en que las mujeres tardan en recaer.
  • En los 70, un 58% de los niños diagnosticados con cáncer sobrevivía al menos cinco años. Hoy la cifra llega al 84%
El porcentaje de incremento en el número de pacientes que no recae en su enfermedad es pequeño, pero según comenta Javier Cortés, investigador del Hospital Universitario Ramón y Cajal, de Madrid, que también ha colaborado en el estudio, esa mejora se produce sin agregar toxicidad. Miguel Martín, presidente del Grupo Español de Investigación del Cáncer de Mama (GEICAM) y de la  Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) añade al valor humano y social el económico. “El coste para el Estado de la recaída de una de estas pacientes puede estar en los 300.000 o los 400.000 euros”, afirma.

El conocimiento sobre la biología del cáncer ha descubierto la diversidad inmensa de esta dolencia. Como recuerda Martín, “el cáncer no es una enfermedad sino muchas”. Ese avance ha compartimentado el tratamiento de la dolencia no solo por órganos , sino por las variantes genéticas que determinan su forma de acción o la posibilidad de atacarla a través del propio sistema inmune del enfermo. “Necesitamos entender qué pacientes se benefician de cada tratamiento y cuáles no”, plantea Cortés. Para lograrlo, uno de los campos en los que se está avanzando es el de los biomarcadores para agrupar a los pacientes por su tipo de cáncer y por sus probabilidades de responder a un tratamiento concreto.

También se quieren llevar los tratamientos que muestran su eficacia en fases más avanzadas de la enfermedad a los momentos en que aún no está tan extendida. La investigación sobre el cáncer se suele centrar en estas últimas etapas porque hay más que ganar y menos que perder. Los fármacos antitumorales tienen efectos secundarios importantes y es arriesgado dárselos a personas en una situación que aún no es desesperada.

Como en los últimos años, en ASCO [al que EL PAÍS acudió invitado por Roche] se presentó una gran cantidad de estudios sobre fármacos de inmunoterapia, el tercer gran cambio de paradigma en los tratamientos oncológicos. Este enfoque trata de ayudar a que el sistema inmune supere los trucos de las células cancerosas para no aparecer en su radar y evitar el ataque de los linfocitos. Algunas de las primeras terapias de ese tipo mostraron una gran efectividad para un pequeño grupo de pacientes en un pequeño grupo de tumores.
  • El precio de los fármacos contra el cáncer hace que ya se hable de toxicidad financiera
“Hace tres años la inmunooncología se veía como una posibilidad para pocos pacientes y pocos tumores, pero estamos ampliando el espectro”, apunta José Cabrera, director médico de la farmacéutica Brystol Myers Squibb, pionera en este campo. “A lo que vamos es hacia la combinación de fármacos inmunooncológicos para que al final el cáncer sea una enfermedad crónica”, añade. Estas combinaciones podrían consistir, por ejemplo, en un fármaco que atraiga a los linfocitos hacia células de cáncer que habían pasado desapercibidas y otro que anule el sistema antilinfocitos que pondría en funcionamiento la célula tumoral al verse atacada.

En el camino hacia la cronificación del cáncer, además de avanzar en la individualización de los tratamientos según la particularidad de cada tipo de tumor, será necesario el desarrollo de marcadores para personalizar los cócteles adecuados para cada caso. Pero estas medicinas, unidas a la cirugía y la radioterapia, pueden no ser suficientes para ganar la guerra contra el cáncer.

La gran cantidad de fármacos personalizados ha mejorado la supervivencia de muchos enfermos, pero también ha supuesto un incremento de los costes que amenaza con volver insostenible los sistemas de salud. En ASCO, la sociedad americana de oncología clínica y la europea, ESMO, presentaron una ponencia conjunta en la que mostraron sus esfuerzos para evaluar qué fármacos merecen el precio que se paga por ellos y cuáles no. Allí se ofrecieron datos que indican que de los medicamentos para tumores sólidos aprobados en EEUU entre 2002 y 2014 solo el 42% alcanzaron los estándares mínimos de eficacia propuestos por la ASCO. Además, en muchas ocasiones no existe una relación entre el precio pagado por un fármaco y su valor para el paciente en forma de supervivencia o bienestar.

Muchos de los asistentes consideraban que este será uno de los grandes debates en torno a los tratamientos contra el cáncer de los próximos años. En EEUU, algunos pacientes se endeudan pagando de su bolsillo los nuevos medicamentos contra el cáncer. En Europa, no sucede lo mismo, pero la carga la asume el Estado. Aunque las nuevas drogas son mucho más seguras que las viejas quimioterapias ya se habla de una nueva toxicidad: la financiera.


La tendencia de los investigadores es conseguir cronificar el cáncer

miércoles, 7 de junio de 2017

El consumo de tabaco y alcohol provoca el 95% de los casos de cáncer de laringe

 El consumo de tabaco y alcohol es la principal causa de la aparición del 95% de los casos de cáncer de laringe, una patología cuya incidencia en Canarias es la más alta del mundo, con un total de 18 afectados por 100.000 habitantes, afirma el otorrinolaringólogo de Hospital Parque Francisco Redondo.

 Francisco Redondo puntualiza que “fumar más de diez cigarros al día y una ingesta moderada y habitual de alcohol son factores determinantes para la aparición del tumor”. Al mismo tiempo aclara que la combinación de ambas sustancias “incrementa exponencialmente su aparición así como la de tumores de faringe y boca”. En este sentido, insiste “en la eliminación de estos hábitos como uno de los elementos clave de cara a la prevención”.

 Añade que la exposición a productos químicos industriales, como el níquel o el cemento, así como el reflujo gastroesofágico y la infección por el virus del papiloma humano son otros de los factores que también repercuten en el desarrollo de esta patología.

 Francisco Redondo aclara que el cáncer de laringe representa el 2% de los tumores en varones y el 0,4% en mujeres, aunque en este segundo grupo se está detectando un repunte como consecuencia del incremento del tabaquismo que se experimentó en años pasados.

 Explica que una de las peculiaridades de este tipo de tumores es que buena parte de ellos se detecta de forma precoz. Este es el caso de los ubicados en las cuerdas vocales, que representan la mitad de los casos. La aparición de síntomas como alteraciones de la voz por espacio de más de tres semanas que no están vinculadas a procesos infecciosos, dolor de garganta y dificultad al tragar, así como la aparición de bultos duros en el cuello que crecen y que no duelen son algunas de las señales que alertan de la presencia de un tumor de laringe. A ellos se suma la obstrucción nasal, el sangrado nasal y oral y el dolor de oído persistente.

 El otorrinolaringólogo de Hospital Parque afirma que los tumores ubicados por encima de las cuerdas vocales se detectan con más dificultad, ya que su aparición va unida a síntomas más inespecíficos.

 No obstante, señala que la habitual detección precoz de esta patología hace que sea uno de los tumores que presenta mayor porcentaje de curación, con un índice de supervivencia por encima del 90%.

 Matiza que, además, el riesgo de metástasis a distancia en el cáncer de laringe es muy poco frecuente, ya que su localización en el cartílago laríngeo impide que se disemine fuera, a excepción de las zonas próximas, como la región cervical o los ganglios del cuello, lo que mejora las posibilidades de curación del paciente.

 Explica que la exploración de la zona afectada a través de un nasofibroscopio permite detectar los tumores y poder establecer el tratamiento más adecuado.

 Añade que los estadios más precoces requieren tan solo de cirugía mínimamente invasiva o tratamiento con radioterapia. En aquellos casos más avanzados, que en estos momentos apenas representa un 25% del total, se recurre a la laringectomía.


Tabaco y alcohol, más peligrosos de lo que parece

martes, 6 de junio de 2017

El terror que frena la lucha contra el cáncer

  • Arranca en Chicago el mayor congreso mundial de oncólogos, en el que se presentan desde enfoques para mejorar la depresión a las últimas inmunoterapias
El cáncer no solo daña el cuerpo, también erosiona la mente. Un estudio reciente mostraba que los pacientes oncológicos tienen un riesgo de suicidio un 55% mayor que quienes no sufren la enfermedad. Otros datos indican que entre el 50% y el 70% de las mujeres jóvenes que han superado un cáncer de mama tienen miedo a sufrir una recaída. “En los quince minutos que tenemos con un paciente, solemos centrarnos en la enfermedad, en cómo va la recuperación, en si está funcionando el tratamiento”, explicaba ayer en el día que comenzaba la reunión anual de la Asociación Americana de Oncología Clínica ASCO 2017 Joshua Jones, del Hospital de la Universidad de Pensilvania. “Hemos asumido que el miedo a las recaídas es real y que puede ser un problema, pero solemos dejar ese miedo fuera de la consulta”, añadía el médico en la reunión que se celebra entre el 2 y el 6 de junio en Chicago (EE UU).

Jones hacía estas declaraciones durante la presentación de tres estudios que tratan de entender mejor cómo paliar el estrés y el miedo asociado a distintas etapas de la convivencia con el cáncer. En un año en que los cerca de 38.000 asistentes a la gran reunión de la lucha contra el cáncer no esperan anuncios revolucionarios, sus organizadores quieren mostrar los resultados de enfoques menos frecuentes que van más allá de la compresión de la biología de la enfermedad o los desarrollos tecnológicos para combatirla.
  • Después del cambio climático el cáncer puede ser otra víctima de las políticas de Donald Trump
En el primero de los estudios, Jane Beith, investigadora de la Universidad de Sidney (Australia), enseñaba los resultados de un proyecto para tratar de “conquistar el miedo” y reducir así los niveles de temor a las recaídas en supervivientes de cáncer de mama, colon y melanoma. Según explicaba en su presentación, ese miedo empeora la calidad de vida, incrementa el estrés y hace que los pacientes olviden ocupaciones tan humanas como hacer planes de futuro. Además, dificulta el tratamiento, porque el terror a enterarse de que el cáncer ha vuelto hace que la gente vaya demasiado al médico, incrementando el gasto sanitario, o lo evite completamente, poniéndose en riesgo a sí misma. Beith explicaba cómo cinco encuentros con un terapeuta durante diez semanas ayudaron a reducir los miedos. Los participantes recibieron terapias para centrarse en el momento presente, lograr dirigir el foco de atención o seguir planificando para el futuro.

Un segundo estudio, liderado por Gary Rodin, del Centro Princesa Margarita para el Cáncer, explicaba la aplicación de psicoterapia para ayudar a pacientes en fases muy avanzadas de la enfermedad. Aplicando una técnica de psicoterapia bautizada como CALM, se ayuda a reflexionar a los pacientes sobre ellos mismos y sus relaciones con sus seres queridos, su propósito en la vida o la esperanza y la mortalidad. Después de seis meses de tratamiento, un 65% de los pacientes sometidos a la técnica CALM que estaban deprimidos vieron reducidos sus síntomas frente a un 35% de aquellos que recibieron el tratamiento convencional. De los que no estaban deprimidos, solo un 13% del grupo CALM sufrió depresión frente a un 30% del otro grupo.

Dentro de las grandes líneas de tratamiento del cáncer, a pesar de que los participantes reconocen que no habrá grandes cambios de paradigma, como el que supuso la presentación de las primeras inmunoterapias eficaces, en ASCO 2017 se seguirán conociendo formas de mejorar las opciones de muchos enfermos. Una de esas maneras son las nuevas combinaciones de inmunoterapias. Este enfoque consiste en superar las barreras que tiene el sistema inmune para reconocer a las células cancerosas como una amenaza para nuestro organismo o de atacarlas y destruirlas en caso de reconocerlas.

En ocasiones, los linfocitos, que se encargan de librarnos de organismos que nos pueden poner enfermos, ni siquiera se encuentran en el entorno de las células malignas. Otras veces, las reconocen, pero no pueden superar su sistema de defensa. El más conocido de estos sistemas y el más aplicado para luchar contra el cáncer consiste en la producción de una proteína bautizada como PL1, que hace las veces de escudo protector para los tumores frente a la proteína PDL-1 con la que los linfocitos se pegan al cuerpo extraño que van a destruir.
  • Las personas con cáncer sufren un 55% más de riesgo de suicidio que quienes no padecen la enfermedad
Durante el congreso, se presentarán algunas combinaciones de fármacos para lograr llevar a los linfocitos hasta las células cancerosas, que las infiltren y que superen sistemas de defensa como el PL1. La combinación es necesaria porque para lograr que los glóbulos blancos realicen cada una de estas tareas puede ser necesario un fármaco diferente.

Dietmar Berger, director de desarrollo clínico para oncología de la farmacéutica Roche, con la que asiste este periódico, comentaba durante una presentación para periodistas que la “combinación está en el centro” de su enfoque. Pero esa combinación de fármacos adecuada requiere recabar antes mucha información. “El cáncer es una enfermedad genética y necesitamos mejorar los diagnósticos moleculares para saber cómo va a responder cada individuo particular a un tipo de cáncer particular”, señalaba Berger. “Cada persona es diferente, sus genes, su sistema inmune, las bacterias que tiene en su intestino… El cáncer es personal y el tratamiento del cáncer debe ser personalizado”, explicaba.

El carácter genético del cáncer también está cambiando la forma de tratarlo. El análisis genético de gran cantidad de tipos de cáncer, como el que realizan compañías como Foundation Medicine, ha permitido determinar que existen las mismas mutaciones en diferentes órganos. De esta forma, un fármaco que es eficaz para una variante que aparece en el hígado, también sería útil cuando esa misma variante se expresa en el colon. El objetivo no sería tanto un órgano concreto como una mutación específica.

La medicina personalizada está consiguiendo mejorar las posibilidades de supervivencia de los enfermos de cáncer, pero también está incrementando los costes. José Tabernero, director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), y presidente de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) a partir del año que viene, comentaba la necesidad de buscar la manera de racionalizar los costes para hacerlos sostenibles. “Una de las posibilidades que se están estudiando consiste en pagar por los medicamentos en la medida que sean eficaces para el paciente, algo que la tecnología actual permite medir y cuantificar”, señala Tabernero. “Esta es una forma de compartir riesgos entre el Estado y las empresas farmacéuticas”, añade. En una presentación organizada entre ESMO y ASCO, se tratarán las posibles estrategias para permitir que los fármacos más innovadores estén disponibles para todos los pacientes y que los que son demasiado baratos ya por haber perdido las patentes no dejen de producirse porque no dan beneficios.

En los próximos días, muchos de los grandes expertos en cáncer del mundo seguirán presentando y discutiendo los últimos avances contra la enfermedad. Hoy será el gran día del congreso que acoge Chicago, una ciudad que presume de algunos de los rascacielos más espectaculares del planeta. Entre ellos, una de las torres del omnipresente Donald Trump, que también despierta inquietud entre los participantes en ASCO 2017. Después de retirar su apoyo al combate del cambio climático, el cáncer puede ser una nueva víctima del presidente de EE UU. Su proyecto de presupuesto, que deberá aprobar el Congreso, incluye recortes de 5.800 millones de dólares para los Institutos Nacionales de Salud (NIH, de sus siglas en inglés), el principal financiador de la investigación biomédica, y de 1.000 millones para el Instituto Nacional del Cáncer (NCI).


El miedo al cáncer y sus efectos, no se observan en los tratamientos

viernes, 2 de junio de 2017

48 años de ABL. ¡Felicidades!

Tal día como hoy de hace 48 años (el 2 de junio de 1969), se fundaba en Barcelona la "Asociación Española de Laringectomizados y Mutilados de la Voz", primera asociación del Estado dedicada a dar apoyo, velar por la integración social y por la protección de los derechos de las personas que habían sufrido una laringectomía. 

Han sido 48 años de duro esfuerzo en que, la rebautizada posteriormente como "Asociación Barcelonesa de Laringectomizados", ha sido la voz para la sociedad de una gran cantidad de socios y socias afectadas por cáncer de laringe. Una dura tarea que esperamos seguir desempeñando hasta que las ciencias médicas sean capaces de erradicar esta lacra que tanta gente ha padecido.

Hasta entonces, no cabe más que seguir adelante. No cabe más que seguir trabajando.

¡Muchas felicidades!

¡Muchas felicidades, ABL!

jueves, 1 de junio de 2017

...y me oyeron!!!

      Para un laringectomizado hablar es, sin lugar a dudas, lo más importante de su vida, una vez que esta la tiene “asegurada” superados los trámites postoperatorios. Pero me vais a permitir en este artículo recurrir a cierta nostalgia y rememorar otro de los momentos claves de esta azarosa y complicada vida. Se trata del momento en que nos damos cuenta de que realmente nos oyen, de que nuestros interlocutores no tienen que imaginar lo que decimos interpretando nuestros labios susurrando, más que hablando, lo que queremos decir.

     Yo recuerdo como si hubiese sido hace unas semanas o pocos meses la primera vez que fui consciente de esa grata sensación. Fue en un lugar público con la persona a quien me dirigía de espaldas y sin esperar que yo la llamase. Y me oyó, se volvió, y a los pocos segundos fui consciente de lo que había conseguido. Hablar a distancia, como una telefonía sin hilos o un walkie talkie invisible. A partir de ese momento mi mayor ilusión era hablar de una habitación a otra y practicar y comprobar mis “poderes” casi inimaginables hasta esos momentos.

     A lo largo de lo largo (perdón por la redundancia) de mi aprendizaje uno de los ejercicios que hacía con mucha frecuencia era grabar mi voz para comprobar mis progresos. Creía que lo hacía bien, hasta que unos días más tarde volvía a escuchar lo grabado y comprobar que de bien nada, que apenas se me oía y menos aún se entendía. No eran más que ilusiones fonéticas, algo así como sueños perdidos en los que todos seguimos hablando, yo creo, con la misma perfección que antes de…

     Pero como la esperanza no hay que perderla nunca llegó, siempre llega, ese día, momento mágico en que vemos como la naturaleza de nuestro cuerpo ha sido capaz de superar lo insuperable y conseguir que el sonido de nuestra voz y de nuestras palabras llegue más allá de nuestros labios y sea entendida por nuestros interlocutores, familia, amigos, y todos los que estén dispuestos a tener la paciencia necesaria para escucharnos. Porque nuestra valiosa voz no es igual a la de los que no han pasado por el trance de una laringectomía total. Bueno, igual si que es aunque no tenga la misma potencia. Y vale mucho más, vale toda una vida de lucha y perseverancia para conseguir que de un pequeño eructo salga una clara voz que se puede oír más allá de lo inimaginable cuando empezamos ese camino.

     Una vez llegamos a este punto de que nos oigan a cierta distancia ya solo queda que esos interlocutores sean lo suficiente pacientes y comprensivos de dejarnos hablar cuando lo pedimos o es nuestro turno. Y que en esos lugares tan ruidosos entre los que hacemos buena parte de nueva vida social bajen un poco el volumen de esa música (o lo que sea) y de esa televisión que nadie está escuchando para que nos puedan oír mejor. Lo primero es fácil, pero lo segundo… sería un milagro. Es muy difícil ir en contra de toda una anti-cultura como es el ruido y los chillidos.

     Pero como hoy estoy tratando de ser nostálgico y de revivir buenos recuerdos seamos positivos y recordemos lo que escribí hace años, casi 4, en que comentaba LA ÚLTIMA LECCIÓN del Dr. Borragán animándome a que no renunciase a ser oído, si a la primera no lo conseguía que volviese a insistir y si ese día no podía volviese otro hasta poder conseguirlo. Al final el triunfo es del que no se rinde.



El triunfo es del que no se rinde