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miércoles, 28 de febrero de 2018

Enfermos con cáncer subsisten con 395 euros al mes o sin prestación

  • La asociación local contra la enfermedad lo ve como el principal problema a abordar
La Asociación Española contra el Cáncer (Aecc) de Santiago destaca como el principal problema que se debe abordar el fuerte impacto económico que tiene esta grave enfermedad sobre las familias. Así lo indicó ayer, en la presentación de su balance del año 2017 y de los objetivos para este 2018. Resaltó que hay profesionales autónomos con cáncer «que subsisten con 395 euros al mes debido a que más del 80 % cotiza por la base mínima». Y que se dan incluso casos de «pacientes en situación de desempleo que no tienen prestación».

La Aecc enfatizó el crecimiento de la actividad desempeñada en el 2017. Así, mientras en el bienio 2015-2016 atendieron a 318 pacientes, el año pasado llegaron a 276. Y mientras en el bienio citado organizaron 818 sesiones, el año último fueron 596. La actividad del último ejercicio se acercó así a la de los dos anteriores juntos, afirmó Marcos Calvo, psicólogo de la entidad.

La mayor actividad en este período la orientaron a apoyar y ofrecer servicios a personas que reciben tratamiento activo contra un tumor. Le siguen las recién diagnosticadas, supervivientes, que reciben cuidados paliativos, que sufrieron recidivas y, finalmente, en situaciones de duelo, provocadas por la enfermedad.

La asociación promueve en España proyectos de investigación en todas las fases del cáncer, con los que busca resultados que beneficien a pacientes y a la sociedad.
Proyectos financiados

Entre los proyectos que la asociación financió durante el año pasado, Marcos Calvo destacó dos adjudicaciones para grupos radicados en Santiago; una ayuda de 1,2 millones de euros a la Fundación Pública de Medicina Xenómica, que dirige Ángel Carracedo, para el estudio Definición de mecanismos clave de la resistencia en tumores de cabeza y cuello; y otra de 20.000 euros a Eugenio Vázquez Santis, de la USC, para el trabajo Investigación básica para el tratamiento del melanoma. También apoyó la formación de Carmela Rodríguez y Alexia Cortegoso, del servicio de Oncología Médica del Clínico. Y firmó convenios con el CHUS, donde ofrece el programa Primer impacto, para orientación de pacientes recién diagnosticados de un tumor, y apoyos para afectados de cáncer de laringe y maxilofacial.

Otra parte relevante de la actividad la refirió al voluntariado, en hospitales, domicilios, residencias o pisos de acogida, y otras posibilidades, incluso sin tener actividad con pacientes.En Santiago y Ribeira

La Asociación Española contra el Cáncer intenta llegar a toda el área sanitaria de Santiago. Para conseguirlo tiene personal en su sede de Compostela y en el año 2017 ha ampliado de uno a tres el número de profesionales que se desplazan a Ribeira, para consolidar su «vocación comarcal». Entre los «desafíos» que se propone para este año, indica el de afianzarse en la comarca, con más personas asociadas y una nueva sede, y también el de colaborar más con otras entidades como Auso, Asanog o la Fundación Andrea.



El impacto de la enfermedad en las familias es insoportable

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