lunes, 12 de mayo de 2014

Creer en tí (Un gran ejemplo)

Era una vez un gran violinista llamado Paganini, algunos decían que era muy extraño, otros que era sobrenatural. Las notas mágicas que salían de su violón, tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.

Una noche los palcos de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida, el maestro ovacionado, más, cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el publico se deshizo en ovaciones, aplausos, y más. Paganini coloca su violón en el hombro y lo que se escucha es indescriptible. Breves y semibreves, fusas y semifusas, corchea y semicorcheas, parecen tener alas y volar con el toque de sus dedos encantados.

De repente, un sonido extraño interrumpe el solaz de la platea, una de las cuerdas del violín de Paganini, se rompió.

- El maestro, paró
- La orquesta paró
- El publico paró
- pero Paganini NO PARÓ.

Mirando su partitura, continua arrancando sonidos deliciosos de un violín con problemas. El maestro y la orquesta exaltados, vuelven a tocar.

Antes de que el publico se serenara, otro sonido perturbador derrumba la atención de los asistentes. Otra cuerda del violín de Paganini se rompe.

- El maestro, nuevamente paró
- La orquesta, también
- Paganini NO PARÓ.

Como si nada hubiese sucedido, él olvidó las dificultades y avanzó sacando sonidos de lo imposible. El maestro y orquesta impresionados volvieron a tocar. Pero el publico no podía imaginar lo que estaba por suceder, todas las personas, atónitas, exclamaron ¡OH!

Una tercera cuerda del violín se rompe
- El maestro se paralizó
- La orquesta paró
- La respiración del publico se detuvo.

Pero Paganini CONTINUÓ.

Como si fuese un contorsionista musical, arranca todos los sonidos de la única cuerda que sobrara de su violín destruido. Ninguna nota musical fue olvidada.

- El maestro se anima
- La orquesta se motiva
- El publico pasa del silencio a la euforia, de la inercia para el delirio

Paganini alcanza la gloria. Su nombre corre a través del tiempo. No es un violinista genial. Es el símbolo del profesional que continua adelante frente a lo imposible.

MORAL DE LA HISTORIA

Yo no sé el tipo de problemas que estas teniendo. Puede ser un problema conyugal, personal, familiar, no sé lo que está afectando tu estima o tu desempeño profesional. Pero una cosa si sé, “no esta todo perdido”.

Todavía existe una cuerda y es tocando con ella que ejercerás tu talento, tocando con ella es que vibrarás. Aprende a aceptar que la vida siempre te dejará una última cuerda.

Cuando estés desanimado, nunca desistas.

Aún existirá la cuerda de la persistencia inteligente del "intentar una vez más” del dar un paso más con un enfoque nuevo.

Despierta el Paganini que existe dentro de ti y avanza para vencer. Victoria es el arte de continuar, donde los otros resuelven parar.

Cuando todo parece desmoronarse, bríndate una oportunidad y continúa hacia delante. Toca la cuerda con motivación y arráncale sonidos de resultados positivo.

Pero antes pregúntate...¿Quién motiva al motivador? Esto es ¿Quién motiva tu cerebro, que motiva tu mano, que toca tu violín? 

No te frustres, no te desesperes, recuerda: aún existe la última cuerda.

La cuerda del aprender de nuevo para deslumbrar y generar soluciones. Nunca la vida te romperá todas las cuerdas.

Si los resultados están mal, es tu oportunidad de tocar la última cuerda, la de la imaginación que reinventa el futuro con innovación continua. Es siempre la cuerda olvidada que te dará el mayor resultado.

Pero por si acaso estuvieras en el fondo del pozo, ésta es tu oportunidad de tocar con la mejor cuerda del universo: CREER EN TI.

Niccolò Paganini, un gran ejemplo

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