viernes, 30 de septiembre de 2016

El tratamiento contra el cáncer que sustituirá a la quimioterapia

La inmunoterapia es ya una realidad para algunos tumores. En otros se avanza para reemplazar a técnicas más agresivas, pero todavía tendrán que convivir con las más modernas durante años

Hace más de un siglo, el cirujano neoyorquino William Coley observó que los tumores con alguna infección tendían a remitir. Las bacterias o los virus en la zona donde las células se estaban multiplicando descontroladamente alertaban al sistema inmunitario, que hasta entonces no se había dado cuenta de la anomalía que estaba ocurriendo. Los científicos creen que es muy posible que nuestras defensas frenen muchos tumores antes de que sean detectables; lo que conocemos como cáncer serían aquellos casos en los que las células malignas han burlado a nuestro sistema inmunitario y han conseguido propagarse escondidas de él por varios mecanismos.

Coley experimentó con esta idea inoculando estreptococos a los tumores para avisar a las defensas del cuerpo. Lo hizo con algún éxito, pero sobre todo con fracasos, ya que la toxicidad de la bacteria provocaba más problemas que soluciones. La investigación contra el cáncer tomó otros derroteros. Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia, que intoxica a las células para matarlas, o la radioterapia, que hace algo parecido, pero de forma más focalizada.

Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia o la radioterapia
Los efectos secundarios y la carencia de una solución definitiva contra el cáncer provocó que la idea de estimular al sistema inmunitario, que siempre anduvo latente, volviera a cobrar fuerza hace unos años. Los avances que se hicieron en investigación básica le valieron a la inmunoterapia el reconocimiento de hallazgo científico de 2013, según la prestigiosa revista Science. Desde entonces, el campo no hay hecho más que progresar. Solo un 1% de los estudios presentados en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se basaban en esta técnica hace tres ediciones; la cifra subió al 10% en la siguiente y fueron una cuarta parte de los trabajos los que hablaban de inmunoterapia en el último congreso.

Este crecimiento exponencial da pistas de por dónde va la investigación contra el cáncer. Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano hasta el punto de que estos tratamientos oncológicos han sido uno de los temas estrella en el Congreso Internacional de Inmunología que se ha celebrado la pasada semana en Melbourne.

Aunque para muchos tipos de cáncer los tratamientos inmunológicos son todavía muy experimentales, esta técnica es una realidad relativamente asentada para otros. Un ejemplo viviente es Susanne Harris, que hace nueve años sufrió un extraño melanoma que se resistía a desaparecer con las terapias convencionales. En 2013 se enroló en lo que entonces era un ensayo. Tenía que ir cada tres semanas desde Melbourne, donde vive con su marido, hasta Sidney para que durante media hora le inyectasen un fármaco denominado Keytruda. En menos de dos meses el tumor ya estaba remitiendo. Después de 12 casi no se podía ver. En noviembre hará un año que dejó de recibir tratamiento y el tumor ha desaparecido, tal y como mostró hace un par de semanas el último escáner, que vino a refrendar todos los anteriores. “Todo sin el más mínimo efecto secundario”, relata emocionada.

Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano
Su caso aislado podría ser anecdótico o fruto de la casualidad, pero es uno de los cientos que engrosan la evidencia de la efectividad de este tratamiento. Aunque las pruebas de que puede funcionar son robustas, también lo son las de su tremenda selectividad. Solo surte efecto en alrededor de un 24% de los enfermos. Jonathan Cebon, director del Insituto de Investigación del Cáncer Olivia Newton-John —que ha participado en el experimento que salvó la vida de Harris—, reconoce que uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos.

En el caso del melanoma, sin embargo, es especialmente esperanzadora. Se ha beneficiado del poco éxito que la quimio y la radioterapia tienen contra este tipo de cáncer. Media docena de tratamientos han sido ya aprobados por la FDA americana. Cebon asegura que combinándolos la efectividad alcanza el 80%. “Pero son cifras que están en constante movimiento en función de los avances que se van presentando”, matiza.

Aunque todos los tratamientos con inmunoterapia se basan en ayudar a las propias defensas del cuerpo a localizar y erradicar el cáncer, hay varios mecanismos de acción. En el caso de la Keytruda se basa en neutralizar una proteína de la superficie de las células cancerígenas conocida como PD1, que hace que los linfocitos no luchen contra ellas. Buena parte de la investigación oncológica pasa por neutralizarlos para que el organismo pueda acabar con los tumores.

Uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos

Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, ya sea del propio tumor o de fuera de él, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos y, finalmente, implantarlos de nuevo en el enfermo. Es un método algo más experimental que el anterior; los científicos investigan cómo manipular estas células para hacerlas más efectivas contra los tumores.

Una tercera vía de inmunoterapia contra el cáncer son las vacunas. Pero no las preventivas, como las que se usan para frenar al sarampión o a la gripe, sino terapéuticas, cuando el paciente ya tiene la enfermedad o incluso cuando la ha superado. El objetivo es avisar al sistema inmunitario, que por alguna razón no se ha percatado de la existencia del cáncer, de que está ahí. Para ello se suelen extraer células cancerosas que se manipulan para que las defensas puedan dar una respuesta correcta al tumor. La primera vacuna de este tipo se aprobó en Estados Unidos en 2010 y se usa para algunos tipos de cáncer de próstata que se han diseminado.

Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos, e implantarlos de nuevo en el enfermo

Pero como el cáncer no es una sola enfermedad, sino un paraguas que engloba a muchos procesos, es complicado hallar una sola vacuna que pueda frenar o tratar el avance de todos los tipos de tumores. Cada uno requiere investigaciones específicas, que toman en consideración cómo se propagan las células, sus características, su estadío…

Las vacunas pueden funcionar deteniendo la proliferación de células cancerosas, reduciendo el tumor, eliminando las que no han conseguido ser erradicadas con otros tratamientos o evitando que reaparezca. Esto último está tratando de conseguirlo con el cáncer de próstata Jay A. Berzofsky, director de la sección de inmunogenética y vacunas del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Los resultados de las primeras fases de su investigación, que ha presentado en el Congreso Internacional de Inmunología de Melbourne, han mostrado una evolución positiva en un 75% de los pacientes. Se trata, sin embargo, de un estadío muy prematuro, en el que todavía no se ha comparado la efectividad con un grupo de control que esté bajo un tratamiento placebo.

La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata

La ventaja que tiene el cáncer de próstata para investigar vacunas en él es que hay un marcador biológico que indica su evolución, el PSA. Lo que ha hecho el equipo de Berzofsky es inocular la vacuna tras eliminar el tumor y observar los niveles de esta sustancia. En tres cuartas partes de los pacientes los niveles redujeron su crecimiento tras la administración de la inmunización, lo que da pistas de su posible efectividad. “De tener éxito, esta misma vacuna podría ser también efectiva contra un tipo de cáncer de mama, lo que sucede es que es más difícil experimentar con él”, relata el investigador.

Pero lo cierto es que el camino que queda por delante es largo. En el escenario más optimista, Cebon calcula que en 10 años la inmunoterapia podrá sustituir a los tratamientos más agresivos en varios tipos de cánceres como próstata, melanoma, estómago y mama. Pero la opinión de la mayoría de la comunidad científica es que incluso en aquellos para los que sea efectiva, tendrá que combinarse a menudo con cirugía, radio y quimioterapia, según señala Robert G. Ramsay, del Instituto de Cáncer Peter MacCallum de Melbourne.

La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata. Los fármacos son tan nuevos que todavía se está observando a los pacientes que se han beneficiado de ellos para comprobar si los tumores reaparecen. Laurie H. Glimcher, presidenta del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston, es razonablemente optimista: “Esperamos que estos tratamientos eviten que nuestros hijos y nuestros nietos mueran de cáncer. En el futuro será una enfermedad crónica, y no mortal, como ya sucedió con el VIH”.


La inmunoterapia, una nueva técnica prometedora

jueves, 29 de septiembre de 2016

Tres sencillas medidas pueden ser suficientes para cuidar nuestro corazón

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de mortalidad global con 17,5 millones de fallecimientos anuales
Las enfermedades cardiovasculares constituyen a día de hoy la primera causa de mortalidad en todo el mundo. No en vano, son responsables cada año de cerca de 17,5 millones de muertes globales, superando así al cáncer –8,2 millones de fallecimientos–, a las enfermedades respiratorias –4 millones– y a la diabetes –1,5 millones–. Sin embargo, y a pesar del gran impacto de estas patologías del sistema circulatorio, parece que seguimos sin estar demasiado preocupados por nuestro riesgo cardiovascular. Y es que los factores de riesgo que originan su aparición no solo no se están reduciendo, sino que siguen aumentando. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial del Corazón (WHF) celebran cada 29 de septiembre y desde el año 2000 el Día Mundial del Corazón para concienciar e informar a la población sobre la importancia, vital, de la prevención de estos factores de riesgo. Y para la edición de este 2016 han elegido el lema ‘Potencia tu vida’.

Como explica la WHF, «en este Día Mundial queremos que toda la población conozca lo que puede hacer para dotar de energía a sus corazones y potenciar sus vidas. Y es que proporcionar a nuestros corazones el cuidado que se merecen es muy sencillo. De hecho, unas medidas tan simples como serían comer de forma más sana, reducir nuestro consumo de alcohol y dejar de fumar pueden mejorar la salud de nuestro corazón y nuestro bienestar general».

31% de la mortalidad global

En el caso de nuestro país, y por primera vez, las enfermedades cardiovasculares han sido relegadas por el cáncer en 2016 a la segunda posición en la lista de patologías asociadas a una mayor mortalidad. Sea como fuere, siguen siendo responsables de cerca de un 30% del total de los fallecimientos en la población española –y del 31% de todos los decesos a nivel global.

Adiós al tabaco

Pero, ¿no contamos con mejores tratamientos? Pues sí. ¿Y la población no está más concienciada sobre su salud? Pues en el caso de las enfermedades cardiovasculares, parece que no. De hecho, y cuando menos en lo que refiere al conjunto de la población mundial, los factores de riesgo que desencadenan estas enfermedades son cada vez más prevalentes.

"Un 80% de las enfermedades cardiovasculares podrían evitarse si se siguen buenos hábitos de vida" Carlos Macaya

Concretamente, la cifra de personas cuya hipertensión arterial no estaba bien controlada creció de 600 millones en 1980 a 1.000 millones en 2008; el número de fumadores ‘activos’ no baja de los 1.000 millones; la prevalencia de personas con diabetes ha aumentado un 50% en solo una década en la gran mayoría de países europeos; y más de 42 millones de niños menores de 5 años y hasta un 10% de la población mundial en edad escolar padece sobrepeso u obesidad. Es más; como alerta la WHF, «en 2010, el 23% de los adultos no fue suficientemente activo».

Es decir, cada vez contamos con mejores terapias para tratar las enfermedades cardiovasculares una vez se han desarrollado, pero parece que no hacemos demasiado para evitar que aparezcan. Todo ello a pesar de que prevenir es y será siempre mejor que curar.

Como incide la Fundación Española del Corazón (FEC), «pequeños cambios en nuestra vida cotidiana como comer y beber de una forma más sana, hacer ejercicio y abandonar el tabaco conseguirían reducir la cifra de muertes anuales prematuras por enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, si continuamos con nuestro estilo de vida actual se calcula que esa cifra no solo no descenderá, sino que alcanzará los 23 millones de muertes anuales en el año 2030».

Cuidarnos más y mejor

Entonces, la solución a este problema parece claro: tenemos que cuidarnos más y mejor. Y para ello, apunta la FEC, «resulta clave prestar atención a nuestra alimentación: controlar el consumo de alimentos con un alto contenido en grasas, grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sal; sustituir dulces y golosinas por fruta fresca; incluir en la dieta cinco porciones de fruta y verdura al día; mantener el consumo de bebidas alcohólicas dentro de los límites recomendados; y preparar en casa comida sana para llevar al colegio o al trabajo».

Unos consejos recogidos en el tríptico elaborado por la Fundación y que se suman a la necesidad de realizar un mínimo de 30 minutos de ejercicio físico cinco días a la semana y de conocer y controlar los factores de riesgo cardiovascular, como es vigilar los niveles de glucosa en sangre, la presión sanguínea, el índice de masa corporal (IMC) y las cifras de colesterol.

Beber pero con moderación


Como concluye Carlos Macaya, presidente de la Fundación, «un 80% de las enfermedades cardiovasculares podrían evitarse si se siguen buenos hábitos de vida».

Sin embargo, es posible que no toda la culpa sea nuestra y que los políticos no estén haciendo lo suficiente por proteger la salud cardiovascular de la población. Tal es así que la WHF ha exigido una vez más a los gobiernos de todo el planeta que inviertan mayores recursos en el estudio y seguimiento de las enfermedades cardiovasculares.

No en vano, las ineficientes medidas de prevención y el imparable envejecimiento poblacional harán que los costes anuales asociados a estas enfermedades sean aún más desorbitados. Y a día de hoy ya ascienden, según la propia WHF, a más de 863.000 millones de dólares estadounidenses –cerca de 750.000 millones de euros.



El 80% de enfermedades cardiovasculares son evitables con vida sana

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La Masía y la AECC colaboran en la investigación contra el cáncer

La marca de aceite adelanta fondos y lanza una botella específica para recaudar ayudas
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y La Masía han presentado este miércoles en la sede central de la asociación Aceite de Oliva Solidario, un proyecto para recaudar 50.000 euros que permitan financiar el proyecto de investigación contra el cáncer de mama que dirige el investigador Joaquín Seras, del Institut de Recerca del Vall d´Hebron de Barcelona, y que estudia sistemas de liberación farmacológica contra células madre tumorales.

La acción, enmarcada dentro del acuerdo de colaboración que ambas entidades firmaron el pasado mes de junio en la lucha contra esta enfermedad, finaliza el 19 de octubre, Día Mundial Contra el Cáncer de Mama.

La Masía ya ha aportado la mitad de la financiación prevista y el resto se cubrirá con otras actuaciones, como la edición de una botella específica de aceite de oliva clásico. Cada persona que la adquiera donará con su compra 5 céntimos al proyecto de investigación.

Además, se ha habilitado una plataforma de crowdfunding en la web de la asociación para realizar microdonaciones: www.miretocontraelcancer.aecc.es/reto/lamasia.

La directora de Relaciones Externas de la AECC, Isabel Martínez Noriega, se mostró agradecida por la colaboración de la marca aceitera y destacó "la necesaria implicación de grandes marcas para sensibilizar respecto a la importancia de la investigación".

El director de Marketing y Comunicación de Grupo Ybarra Alimentación, Gonzalo Ybarra, destacó la posibilidad de poder "colaborar con una entidad tan importante como la AECC y ayudar a un primer proyecto de investigación".

Joaquín Seras, investigador del Institut Recercas del Vall d´Hebron de Barcelona y director del proyecto subrayó la importancia de la investigación para poder avanzar en tratamientos contra el cáncer y agradeció "la implicación de ambas entidades para financiar y dar a conocer el proyecto".

La AECC es una organización no lucrativa, de utilidad pública que lleva 62 años trabajando en la lucha contra el cáncer. La Masía es una marca líder en España en la categoría de aceite de oliva y pretende, con este proyecto, reafirmar su compromiso social a través de iniciativas que redundan en la mejora de la calidad de vida de las personas.



Un nuevo proyecto para obtener fondos contra el cáncer

martes, 27 de septiembre de 2016

El picor: lo que la piel esconde

Existe el picor crónico que puede desencadenar reacciones afectivas como depresión, agresividad, ansiedad y alteración del sueño

El prurito, que se conoce como el picor en la piel, a veces obliga a rascarse de forma persistente. El picor es un síntoma y no deja de ser un mecanismo de defensa. La Dra. Elena González-Guerra, médico adjunto del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, habla sobre el tema.

¿Es frecuente el picor en la piel?

El picor es el principal síntoma de la piel. El prurito o picor, es una particular sensación cutánea, que origina el deseo de rascarse. Prácticamente todos los individuos han padecido picor en alguna ocasión a lo largo de la vida. Es descrito por los pacientes como “uno de los síntomas más insoportables de la enfermedad”.

Las causas del picor en la piel son múltiples y variadas. ¿Cuál suele ser el origen del picor en la piel?

Hay un prurito primario que es aquel que se presenta sin lesiones dermatológicas diagnosticas de un proceso cutáneo específico. Es un picor sin causa aparente. Hay otro picor secundario, que es el que acompaña a enfermedades cutáneas.

¿Con qué enfermedades dermatológicas se asocia el prurito?

El número es incontable: desde infestaciones como los piojos y la sarna, hasta inflamaciones como el eccema o la psoriasis, pasando por dermatitis como la atópica. Picaduras, reacciones alérgicas… son infinitas.

¿Detrás del picor puede esconderse alguna patología grave?

Hay enfermedades graves como algunos linfomas cutáneos (un tipo de cáncer de piel) que se acompañan de picor. Pero además, enfermedades internas como la insuficiencia renal o hepática, entre otras.

¿Qué actitudes presenta el paciente ante el picor?

La personalidad del paciente, su conducta y los factores sociales juegan un papel muy importante en las variaciones de la gravedad, la percepción y de la presentación clínica del prurito. Por otra parte, el picor crónico puede cursar como un proceso debilitante, con el desarrollo de comorbilidad psiquiátrica, desencadenando reacciones afectivas como depresión, agresividad, ansiedad y alteración del sueño, estableciéndose así, un círculo vicioso de difícil resolución.

¿Cómo se alivia un picor en la piel?

En el caso de picor secundario, tratando la enfermedad que lo produce. Además hay que utilizar antihistamínicos, tranquilizantes, y cremas emolientes que ayuden a mejorar la calidad de la piel.

¿Existe un picor provocado por el contacto con el agua?

Sí. Se llama prurito acuagénico, y es un grave inconveniente para las personas que quieren hacer deportes acuáticos, y también en la vida diaria. Es especialmente molesto el que aparece después de la ducha, aunque suele durar unos pocos minutos.



El picor: un síntoma que no podemos desdeñar

lunes, 26 de septiembre de 2016

Descubren una vía para frenar la metástasis controlando el movimiento celular

Una investigación revela que, cuando se mueven en grupo, las células se desplazan de los tejidos blandos a tejidos rígidos como el tumor y quedan allí contenidas sin expandirse la enfermedad

La unión hace la fuerza, también a nivel celular. Una investigación liderada por científicos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y publicada en la revista «Science» demuestra, por primera vez, que las células, cuando actúan de manera conjunta, «se desplazan de los tejidos blandos a los rígidos, como el tumor». «Eso, aplicado a la clínica, supone que cuando las células se desplazan de forma colectiva se dirigen al tumor y no se expanden, con lo que podría frenarse el proceso metastásico», según explica a ABC el científico del IBEC y director del estudio, Xavier Trepat.

Este nuevo fenómeno, denominado «durotaxis colectiva» abre nuevas vías para controlar la expansión tumoral y mejorar también la cicatrización de heridas, según el investigador. El hallazgo rompe con la visión tradicional, según la cual, el movimiento celular es guiado principalmente por variaciones en la concentración química de proteínas e iones.

«Los tumores son más rígidos que su entorno, así que la durotaxis colectiva puede explicar los mecanismos por los cuales las células tumorales se mueven para iniciar el proceso metastásico», afirma Trepat, quien avanza que utilizando los resultados de la investigación podrían diseñarse nuevos tratamientos de inmunoterapia. «Se trataría de dirigir células hacia el tumor para tenerlo controlado y que no se inicie el proceso metastásico», precisa el experto.

En el año 2000, investigadores de la Boston University y de la University of Massachusetts propusieron por primera vez que la rigidez de un tejido podía guiar el movimiento de células aisladas. No obstante, los estudios experimentales posteriores demostraron que este mecanismo era muy poco eficiente. Cuanto mayor era el grupo, más eficiente era el movimiento, y las células individuales eran incapaces de encontrar el camino hacia las zonas más rígidas.

Ahora, esta investigación rompe con esta visión. «Cada célula aplica una fuerza a su entorno que le permite medir la rigidez local, pero las células necesitan interaccionar físicamente entre ellas para transmitir esta información a nivel global y moverse», afirma Pere Roca-Cusachs, investigador del IBEC, profesor de la UB y co-director del estudio.

Otra de las potencialidades clínicas del descubrimiento sería utilizar la velocidad con la que las células se dirigen hacia el tejido rígido de una cicatriz para mejorar el proceso de cicatrización. «Las cicatrices también son tejidos más rígidos que su entorno. Creemos que la durotaxis colectiva es un mecanismo clave para explicar cómo las células se mueven para cicatrizar las heridas y cómo podemos controlar este proceso», explica Xavier Trepat.

Inteligencia colectiva

«Es un ejemplo de lo que llamamos Inteligencia Colectiva: un grupo puede llevar a cabo una tarea que sus individuos aislados son incapaces de realizar», dice Xavier Trepat. «La clave no está en ninguna propiedad del individuo, sino en su interacción con sus iguales». En este caso, la interacción es física, las células transmiten información entre ellas por medio de fuerzas.

En la investigación han participado también científicos de la Universitat de Barcelona (UB), la Universitat Politècnica de Catalunya BarcelonaTech (UPC), la Universidad de Zaragoza, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).


Un importante descubrimiento contra la metástasis

viernes, 23 de septiembre de 2016

"El miedo a la recaída no desaparece en los pacientes con cáncer"

Pacientes y familiares son conscientes del riesgo de que el cáncer reaparezca, temor que se acentúa cuando se acercan los reconocimientos

Arantxa sabe muy bien lo que es tener una recaída. Tiene 44 años y se ha enfrentado dos veces al cáncer. Las dos ha vencido. La primera vez, la enfermedad apareció en 2008 (cáncer de mama) y la segunda, dos años más tarde (mama y pezón). Ahora, seis años más tarde, está curada, feliz y con las mismas ganas de siempre de seguir adelante. Por su familia, por sus hijos, por ella. También con miedo ante una posible recaída. Pero el miedo es libre, humano y estará presente de por vida.

«El miedo a que al cáncer reaparezca no se va nunca, y no se te irá en la vida, pero aprendes a vivir con él. Lo importante es que no condicione tu día a día», confiesa a EL MUNDO. Ese temor se hace más evidente los días previos a una revisión: «Ahí es realmente cuando más consciente eres, y cuando yo me pongo más nerviosa. De hecho, mi marido, 10 días antes ya me lo nota».

«Cuando diagnostican un cáncer es siempre una sorpresa. Sin embargo, cuando has pasado ya por ello sabes que la amenaza es real», explica Patrizia Bressanello, psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Cualquier enfermedad puede reaparecer, pero en el caso del cáncer «los procesos de recuperación son muy largos: se suele hablar de cinco años libres de enfermedad para poder hablar de curación», afirma, aunque tampoco ese tiempo garantiza la absoluta curación.

Que no te paralice

Los pacientes de cáncer y también sus familiares son más conscientes de esta realidad y, por tanto, el temor siempre está presente. No hay que culpabilizarse por esa emoción. «Es un miedo que acompaña siempre, no se puede vivir sin él, pues es una realidad que ha formado parte de tu vida, de tu historia. Es algo humano y natural. Se puede ser feliz teniendo esas emociones y llevar una vida totalmente normal, todo depende de cuánto caso se le haga a ese temor», afirma Marta de la Fuente Lago, responsable de la Unidad de Psicooncología del MD Anderson.

Cuando el miedo es excesivo e interfiere en el día a día es necesario buscar ayuda profesional para trabajar con la gestión de las emociones, el control de pensamientos y la ansiedad. Sin embargo, «a veces un cierto grado de temor se puede convertir en un aliado», sostiene Bressanello. Esto es: «Si tenemos un cierto grado de temor, estaremos más atentos a posibles síntomas que, a lo mejor, pueden estar indicando que hay una recaída, y eso hará que acudamos al médico. Todos sabemos que la detección precoz es fundamental en la curación de un tumor. Puede ser algo malo o no, pero seguramente, estemos más atentos».

De forma excepcional, el miedo se hace más evidente los días previos a las revisiones, y hay personas incluso que reniegan de ellas. Sin embargo, estas citas son fundamentales.

Acudir a las revisiones

«Es importantísimo acudir y seguir los protocolos. Además, así estoy mucho más tranquila, pues tengo la seguridad de que si me encuentran algo malo, al menos me lo pillarán a tiempo», comenta Arantxa, quien anima a los pacientes a acudir siempre a sus revisiones.

«Una recaída suele ser mucho más desoladora, hay un miedo más intenso porque, enseguida, muchos pacientes lo asocian a progresión de enfermedad, cuando no tiene por qué ser así», mantiene De la Fuente.

La mayor o menor gravedad de la recidiva dependerá de un sinfín de factores, como el grado del tumor, si hay o no hay metástasis, etc. Por ello, es muy importante estar informados por parte del médico. Algo en lo que De la Fuente hace hincapié: «Normalmente se tiende a comparar con el caso de otras personas y es fundamental que la información venga sólo de tu médico, porque cada paciente tiene una evolución diferente».

Si existe una recaída es importante informarse de forma correcta, trabajar con los síntomas del día a día (pensar sólo en el presente) y, sobre todo, no hacer anticipaciones de lo que pueda o no ocurrir. «Hay que tener en cuenta que una recaída no es el final, que no se acaba todo. De ello también se sale», anima Arantxa.

La labor de especialista

La labor del especialista en estos casos es, de nuevo, fundamental, sobre todo en el manejo de la información y las explicaciones que el paciente requiera. El oncólogo tiene que adaptarse a sus deseos: si quiere recibir más o menos explicaciones. El tema de las recidivas tampoco es fácil para ellos.

De la Fuente recuerda los datos de una encuesta presentada en la Conferencia Europea sobre Cáncer (ECCO) y realizada entre 462 médicos de Europa y EEUU. Según estos datos, el 41,8% consideraba que informar de una recidiva es la peor parte de su trabajo; el 72% decía que comunicar un cáncer de mama precoz es más fácil que informar de una recidiva y el 62% indicó que la mejor parte de su trabajo es comunicar a la paciente que sigue limpia.

Por otro lado, están los familiares, tan importantes casi como el propio paciente. «Su proceso emocional es parecido, por lo que el miedo a la recaída es igual para todos», señala Bressanello. A veces, incluso más. «Hay estudios que demuestran que el malestar emocional de los familiares puede ser incluso superior porque ellos no son una figura neutral que sólo observa, sino que el camino lo recorren juntos, de la mano y en paralelo», afirma la experta.

Es posible que, ante una recaída, los familiares no sepan cómo actuar. Por ello, De la Fuente recomienda seguir estas pautas: No hacer comparaciones con el proceso anterior y si se hacen, que sea en positivo; no dar sermones de ánimo; no bloquear el llanto y dejarle hablar siempre que quiera, ser flexibles y pacientes; y, por último, mejor preguntar en vez de interpretar.


Es importante mantener el espíritu positivo y luchador

jueves, 22 de septiembre de 2016

¡Ya hay lotería!

Os informamos que ya está a disposición de socios y simpatizantes de ABL las participaciones para el Sorteo de la Lotería Nacional correspondiente al 22 de diciembre de 2016 del número...

El precio de venta es de...

  • Décimo: 24 € cada uno
  • Papeletas: 6 € cada una

Informaros también de que el precio incluye un recargo del 20% en concepto de ayuda a la asociación.

Sin otro particular, y con el deseo de que nos sonría la fortuna, aprovechamos la oportunidad para saludaros muy atentamente.
ASOCIACIÓN BARCELONESA DE LARINGECTOMIZADOS



¡Que tengamos suerte!

martes, 20 de septiembre de 2016

El sedentarismo encoge el cerebro

La falta de ejercicio físico acelera el deterioro cerebral a partir de los 50 años

El ejercicio físico es, sin ninguna duda, bueno para nuestro organismo. O lo que es lo mismo, para todos nuestros órganos, incluido el cerebro. Y es que el sedentarismo no solo puede disminuir nuestra capacidad cognitiva al aumentar el riesgo de arteriosclerosis cerebral y, por tanto, de demencia, sino que además es una cuestión de tamaño. De hecho, como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE.UU.), las personas en baja forma física en la mediana edad tienen cerebros de menor tamaño al cabo de un par de décadas.

Como explica Nicole Spartano, directora de esta investigación publicada en la revista «Neurology», «nuestros resultados muestran una correlación directa entre la baja forma física y el volumen del cerebro al cabo de unas décadas, lo que indica la presencia de un envejecimiento cerebral acelerado».

In corpore sano

Para llevar a cabo el estudio, un total de 1.583 adultos participantes en el Estudio de Framingham fueron sometidos a una prueba de esfuerzo. La edad promedio de los participantes fue de 40 años, y ninguno padecía enfermedad cardiovascular o demencia. Finalmente, y una vez transcurridos 20 años, los investigadores analizaron los cerebros de los participantes por medio de técnicas de resonancia magnética.

La capacidad promedio de ejercicio –esto es, el volumen máximo de oxígeno que el cuerpo es capaz de utilizar durante un minuto– promedio de los participantes se estableció en 39 mL/kg/min. Y de acuerdo con los resultados, cada disminución de 8 unidades en esta capacidad se asoció al cabo de los 20 años con un menor volumen cerebral, siendo este menor tamaño equivalente al que se produce con dos años de envejecimiento cerebral acelerado.

"La baja forma física se correlaciona con el tamaño del cerebro al cabo de unas décadas, lo que indica la presencia de un envejecimiento cerebral acelerado"Nicole Spartano

Es más: aquellas personas que tuvieron una mayor frecuencia cardíaca –es decir, un mayor número de latidos por minuto– y una mayor elevación de la presión arterial durante la prueba de esfuerzo fueron más propensas a tener los cerebros de menor volumen tras 20 años. Y es que, como recuerda Nicole Spartano, «comparadas frente a aquellas en mejor forma y ante la realización de ejercicio físico de baja intensidad, las personas con baja forma física suelen tener una presión sanguínea más alta y una frecuencia cardiaca mayor».

Estudio observacional

En definitiva, ¿puede concluirse que, además de incrementar nuestro riesgo cardiovascular, la ausencia continuada de ejercicio físico acaba reduciendo nuestro cerebro? Solamente en teoría. «El nuestro es un estudio observacional. Por tanto, no prueba directamente que una baja forma física ocasione una pérdida del volumen cerebral. Solo demuestra la existencia de una asociación», concluye Spartano.


¡Hay que moverse!

jueves, 15 de septiembre de 2016

Tabaquismo pasivo y niños: tolerancia cero

El 31% de los más de 600.000 fallecidos en todo el mundo en 2004 a consecuencia del tabaquismo pasivo eran niños
El tabaco es, no cabe ninguna duda, muy perjudicial para la salud. De hecho, fumar es el primer factor de riesgo de mortalidad prematura. Además, el tabaco no solo es nociva, y mucho, para la salud de los fumadores. También daña la de todos aquellos que, por proximidad, acaban inhalando el humo del tabaco: los consabidos fumadores pasivos –o ‘fumadores de segunda mano’ según la terminología inglesa–. Una situación que más preocupante, si cabe, en el caso de los niños. Y es que según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 31% de los 600.000 muertos por el tabaquismo pasivo en 2004 fueron niños. Sin embargo, cerca de la mitad de todos los niños del mundo –en torno a 700 millones– aún se ven abocados a respirar aire contaminado por el humo del tabaco. Y más de un 40% de los menores tienen cuando menos un progenitor fumador. Por ello, un panel de expertos de la Asociación Americana del Corazón (AHA) han publicado una nueva declaración científica para exigir tanto a los gobiernos como a los padres el fin, de una vez por todas, de la exposición de los niños al humo y demás productos del tabaco.

Como explica Geetha Raghuveer, primera firmante de esta declaración publicada en la revista «Circulation», «los padres deben considerar que sus hijos vivan en un entorno libre de humo porque la exposición al humo del tabaco es nociva para la salud cardiovascular a largo plazo de los niños y puede acortar su esperanza de vida».

No en vano, incide Geetha Raghuveer, «los niños expuestos al humo del tabaco pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares al alcanzar la edad adulta por un deterioro funcional de sus vasos sanguíneos. Y algunos bebés que son expuestos al homo del tabaco cuando se encuentran en el útero pueden encontrarse en riesgo de sufrir un episodio de muerte súbita durante su infancia».

Víctimas más vulnerables

El tabaquismo pasivo supone una exposición directa a una multitud de compuestos químicos que pueden afectar a la salud por la alteración del flujo sanguíneo, las arterias y venas, la presión sanguínea y el ritmo cardiaco. Sin embargo, los fumadores pasivos no solo tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. El número de enfermedades asociadas a la inhalación del humo de los cigarrillos es tan abrumador como preocupante –entre otras, la diabetes, las enfermedades respiratorias y el cáncer.

En este contexto, debe tenerse en cuenta que los niños son especialmente vulnerables a este tabaquismo pasivo. Sobre todo porque aún se encuentran en una fase de desarrollo, por lo que desde un punto de vista meramente físico resultan particularmente susceptibles al humo del tabaco. Y a ello se aúna que no pueden controlar que las personas fumen en su entorno.

"La exposición al humo del tabaco es nociva para la salud cardiovascular a largo plazo de los niños y puede acortar su esperanza de vida" Geetha Raghuveer

Y las denominadas ‘leyes antitabaco’ que se han aprobado en muchos países del mundo, muy especialmente en las últimas dos décadas, ¿no han servido para ofrecer a los niños una mayor protección frente a este humo del tabaco? Pues sí, pero aún resultan claramente insuficientes. De hecho, un estudio llevado a cabo en 2011-2012 en Estados Unidos reveló la presencia de cotinina –el metabolito de la nicotina que se emplea para medir la exposición al humo pasivo– en la sangre del 41% de los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 11 años y en el 34% de los ‘menores’ de 12 a 19 años de edad.

Tolerancia cero

En definitiva, aún queda mucho por hacer si queremos garantizar un desarrollo adecuado y libre de humo para los niños de hoy y las generaciones futuras. Y para ello solo existe una medida posible: tolerancia cero con el tabaco en entornos, públicos o privados –como sería el propio domicilio– en el que haya o pueda haber menores.

Como concluye Geetha Raghuveer, «alentar a los adultos para que dejen de fumar es una estrategia costo-efectiva y saludable que puede beneficiar tanto a los niños como a los propios adultos. Y asimismo, aumentar los impuestos sobre el tabaco para desalentar el consumo de estos productos también podría reducir la exposición en niños».


El daño del tabaco en las criaturas es muy grave

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Un test epigenético identifica el 87% de los cánceres de origen desconocido

A partir de muestras del paciente, este test puede determinar en un plazo de entre cinco y diez días el origen del tumor

Un estudio multicéntrico de investigación clínica, liderado por el doctor Manel Esteller, ha creado un test epigenético de aplicación inmediata que identifica el 87% de los cánceres de origen desconocido, lo que permite prescribir tratamientos específicos y aumentar la supervivencia del paciente.

Este avance científico, que hoy publica la revista Lancet Oncology, ha permitido desarrollar y validar el primer test de diagnóstico epigenético para pacientes con cáncer de origen desconocido (COD) -un cáncer agresivo que genera metástasis antes de que el tumor primario se evidencie-, lo que supone un paso clave para que su tratamiento pueda ser específico y no a ciegas.

El nuevo sistema diagnóstico desarrollado por el equipo de Esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), se denomina EPICUP y será comercializado en todo el mundo por la farmacéutica Ferrer.

A partir de muestras del paciente, este test puede determinar en un plazo de entre cinco y diez días el origen del tumor.

Durante cinco años, el equipo multicéntrico liderado por Esteller ha estudiado marcadores de metilación del ADN (el proceso químico que altera la actividad del gen) de 38 tipos de tumor y sus correspondientes metástasis con un banco de 10.500 muestras, obtenidas en colaboración con hospitales de todo el mundo.

”Si al oncólogo le indicas el origen exacto del tumor, se puede precisar el tratamiento específico, lo que disminuye la toxicidad e incrementa la supervivencia”, ha destacado en una videoconferencia con Efe-TV el doctor Esteller, profesor de investigación ICREA y de Genética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

En los pacientes diagnosticados con cáncer, lo más frecuente es que se detecte el tumor primario u original y la presencia o no de metástasis -las células del tumor original que han escapado de su lugar de nacimiento y crecen en otro tejido del paciente, distante de su origen-.

No obstante, entre un 5 y un 10% de los tumores humanos aparecen de otra forma, ya que se diagnostica la metástasis pero el tumor primario no se detecta a pesar de realizarse distintas pruebas diagnósticas, que hasta ahora alcanzaban a localizar como máximo el origen de un 25% de los casos.

El test EPICUP se ha demostrado ahora como una potente herramienta que permite identificar el tumor primario -colon, mama, páncreas, etc..- en pacientes con cáncer de origen desconocido y, en consecuencia, permite acelerar el proceso diagnóstico y abre la puerta a escoger un fármaco específico dirigido a este tipo de tumor.

”Ahora el paciente no será tratado a ciegas, sino que podrá recibir una terapia mucho más específica para ese tipo tumoral”, ha destacado Esteller, que ha subrayado que proporcionar un tratamiento específico logra doblar la supervivencia de los pacientes. ”Acelerar el diagnóstico e identificar el tumor primario es la mejor estrategia para determinar una opción terapéutica específica y eficiente”, ha insistido Esteller.

El investigador también ha resaltado que este test no es un descubrimiento “a desarrollar en los próximos años”, sino que han logrado que se pueda aplicar de forma inmediata.

A través del sistema epigenético, el equipo de Esteller ha descubierto que pueden determinar el origen de la metástasis comparándola con un perfil que han procesado con la base de datos obtenida a partir de las 10.500 muestras analizadas.

”Desde hace unos pocos años empezamos a ser conscientes de que los patrones químicos que regulan la actividad de los genes (el epigenoma) son específicos de tejido. Por ejemplo, son distintos en una célula de páncreas respecto a una célula de pulmón”, ha indicado.

”Cuando ahora estudiamos el ADN de la metástasis de un paciente con tumor de origen desconocido, la fotografía de su epigenoma que obtenemos podemos decir que pertenece a la familia del cáncer de páncreas, de pulmón, de colon, de mama...es decir, damos un diagnóstico del origen de ese tumor”, ha apuntado.

Para llevar a cabo la muestra población con cáncer de origen desconocido incluida en la validación clínica, el estudio se ha basado en datos relativos a individuos con una medida de edad de 63 años, de los que el 56% son hombres y el 44% mujeres, y en el que las predicciones tumorales más frecuentes tenían como origen el cáncer de pulmón, cabeza y cuello, mama, colon, hígado y páncreas.


El oncólogo Manel Esteller