lunes, 30 de noviembre de 2015

Crean cuerdas sintéticas de voz para hacer trasplantes

Investigadores han cultivado cuerdas vocales en un laboratorio las cuales pueden ayudar a realizar trasplantes de voz
       
Por primera vez un grupo de científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha cultivado cuerdas vocales en un laboratorio las cuales pueden ayudar a realizar trasplantes de voz a personas con daños permanentes en la laringe.

Los científicos explicaron que las cuerdas vocales se cultivaron por bioingeniería a partir de células individuales que producían sonidos similares a los de la caja vocal humana por lo que es posible generar una variedad de cuerdas sintéticas para cubrir las necesidades individuales de los pacientes.

Indicaron que para recrear el tejido mucosal de las cuerdas vocales, utilizaron células sanas tomadas de pacientes a quienes se les extirpó la laringe por causas no relacionadas con enfermedades.

Dichas células se cultivaron en el laborarlo durante 14 días en los que crecieron en torno a un “andamio” creado mediante bioingeniería para imitar la estructura tridimensional del recubrimiento mucoso de las cuerdas vocales humanas.

Posteriormente, probaron las cuerdas sintéticas en perros muertos a quienes les hicieron pasar aire caliente y húmedo para comparar los sonidos que hacían en relación a los hechos por las cuerdas naturales.

Los resultados demostraron que los sonidos eran similares a los producidos en forma natural por lo que el siguiente paso fue probarlo en especies vivas, para lo que se seleccionó a los ratones.

Durante el experimento, observaron que las cuerdas no fueron rechazadas por el sistema inmune, dando esperanza de que puedan usarse en personas en un futuro.

“Si logramos almacenarlas o tenerlas listas para terapia, entonces tal vez serían mucho más fácilmente accesibles que tratar de igualar donante y recipiente y programar los tiempos como se hace con el trasplante de órganos sólidos”, indicó Nathan Welham, uno de los autores de la investigación.

Actualmente  existen pocas opciones para las personas con la laringe dañada a causa de cáncer u otros padecimientos, por lo que los investigadores consideran que este método ayudaría mucho en trasplantes, sin embargo, enfatizaron que aún es necesario investigar más antes de hacer pruebas en humanos.


Un esperanzador avance médico

viernes, 27 de noviembre de 2015

Cuidados tras una laringectomía

En determinados casos, tras un tumor de laringe, es preciso realizar una extirpación total de la misma  (laringectomía total) de tal forma que se independiza la función deglutoria de la respiratoria.

A partir de ese momento, la respiración pasa a efectuarse por el orificio que se abre en el cuello denominado traqueostoma o estoma, que carece de capacidad de filtrado y acondicionamiento del aire inhalado, por lo que es aconsejable que esté cubierto para evitar la entrada de cuerpos extraños directamente al pulmón.

La cánula es un tubo que sirve para que la comunicación creada entre la tráquea y la piel no se cierre o se deforme. Pueden ser de distintos materiales como plata, poliuretano o silicona. Las cánulas de plata tienen dos partes: una externa que se introduce directamente en el estoma y se sujeta al cuello para evitar que se salga y una parte interna que entra en la anterior y se fija con una pestaña.

El otorrinolaringólogo será el que te indique el tipo de cánula que precisas en cada momento tras la intervención.

Cura e higiene del estoma

Material necesario:
  •     2 juegos de cánulas
  •     1 bol o taza grande
  •     Cintas de algodón para sujetar la cánula
  •     Jabón neutro
  •     Escobillones o cepillos del grosor de la cánula
  •     Gasas grandes y pequeñas
  •     Tijeras
  •     Lubricante

 Es muy importante que la zona periestomal (alrededor del estoma) se mantenga limpia y seca.

Mientras la piel que rodea el estoma no esté cicatrizada totalmente, se debe realizar limpieza de la zona 4 veces al día y la cánula interna tantas veces como sea necesario para mantenerla libre de secreciones. Una vez que la zona está completamente cicatrizada es suficiente dos veces al día y aprovechar una de ellas para cambiar la cánula completa.


Cómo hacer la limpieza diaria de la piel:

    Tras retirar la cánula, se debe limpiar la zona con una gasa humedecida con solución jabonosa, empezando en la parte más cercana al orificio hacia el exterior.
    Es importante insistir en los puntos de sutura, si los hubiera, ya que es muy frecuente que se de el alta médica con los puntos, con una gasa mojada en suero fisiológico, para evitar que se acumule secreciones en ellos.
    A continuación se debe secar muy bien la zona dando suaves toques sin frotar para evitar que la piel de la zona se irrite.
    Es habitual que la piel del escote, barba, hombros e incluso espalda necesite un aporte de hidratación extra, pregunta a tu médico o tu enfermera qué crema es la más adecuada.

 Cambio de cánula

El lugar más adecuado para limpiar y cambiar la cánula es el baño, ante un espejo y con buena iluminación.  El material con que esté hecha la cánula no afecta a la forma de limpiarla.

    Reúne el material necesario
    El cambio de cánula ha de realizarse con unas condiciones mínimas de higiene, por lo que es importante que antes te laves las manos con agua y jabón.
    Comprueba que la cánula interna del juego de recambio se desliza sin problemas y prepara la cinta de algodón para sujetarla al cuello.
    Reitra la cánula externa y la cánula interna usadas y limpia la piel alrededor del estoma, tal como explicamos en el apartado anterior.
    Inserta la cinta de algodón e introduce la cánula externa con el extremo lubricado en el estoma. Ata la cinta alrededor dle cuello.
    Es conveniente que entre la pletina de la cánula y el estroma, se coloque un apósito para proteger la piel de las secreciones.
    Por último, coloca la cánula interna (esta puede limpiarse tantas veces como sea necesario sin necesidad de repetir toda la operación).


Limpieza de la cánula usada

    Una vez separadas las piezas de la cánula (parte interna y externa) colócalas en un recipiente con agua y jabón.
    Limpia la cánula por dentro y por fuera con un cepillo, hasta que quede limpia de secreciones (si la cánula es de plata y se ennegrece, recuperará el brillo propio frotando con bicarbonato sódico).
    Si la secreciones están muy pegadas a la cánula, déjala en remojo en agua y jabón hasta que se ablanden.
    A continuación aclárala abundantemente con agua.

Humidificación de las secreciones

El aire que respiramos a través de las fosas nasales se humidifica y calienta en la boca y la nariz. Al respirar por el estoma el aire entra directamente a los pulmones, por lo que es necesario humidificarlo y templarlo siempre que sea posible.



Recomendaciones:
  •     Bebe abundante líquido (agua, zumos, infusiones,…)
  •   Utiliza un humidificador ambiental siempre que estés en casa, especialmente en el dormitorio (mantenlo muy limpio para evitar la propagación de bacterias)
  •     Realiza instilaciones de solución salina (suero fisiológico) directamente a la tráquea, con el fin de mantener húmeda la vía aérea. Si no sabes cómo hacerlo, pregunta a tu enfermera.
  •     En invierno coloca recipientes de agua junto a los radiadores para mantener un nivel de humedad óptimo en el ambiente.

Consejos generales

    Duerme con el tórax y la cabeza elevados por varias almohadas, ya que facilita la respiración.
    Los accesos de tos repentinos, se alivian tragando saliva y realizando una respiración profunda.
    La mucosidad se expulsa mejor si expectoras con el torso inclinado hacia delante.
    La mucosidad se expulsa más eficazmente con un soplido brusco, en vez de toser. Se incremente la cantidad de aire para el soplido al realizar una inspiración profunda con expansión del diafragma.
    Es recomendable que utilices un nebulizador para sustituir las instilaciones y mantener húmedas y limpias las vías respiratorias. Este sistema tiene varias ventajas: su uso es más sencillo y además permite, si es necesarios, la inhalación de medicamentos fluidificadores.
    Es importante que evites en la medida de lo posible inhalar polvo, humo, perfumes o cualquier otra sustancia irritante.
    El babero de tejido de punto es una buena opción para proteger el estoma ya que calienta y filtra el aire inspirado.

La musculatura y nervios tanto del cuello como de los hombros necesitan recuperarse tras la cirugía y la radioterapia, para ello es recomendable que realices giros, inclinaciones laterales y flexiones hacia delante y atrás de la cabeza de forma suave, para flexibilizar y relajar el cuello.

Para movilizar los hombros, sitúate de cara a una pared y desde la cintura sube las manos trepando con los dedos. Cada movimiento se debe repetir entre cinco y diez veces en cada serie y las series se repetirán con frecuencia durante el día.

Puedes ducharte tranquilamente utilizando la ducha fija, aunque es recomendable que inclines el cuello hacia delante y abajo para evitar la entrada de agua en el estoma; no obstante será más seguro y controlable que utilices la ducha de mano.

Es importante que tengas en cuenta que tu cuerpo ha experimentado un cambio tras la cirugía tanto en la manera de respirar como de hablar y de comer. Es conveniente que aprendas a cuidarte y a desenvolverte por ti mismo en la vida diaria. 

Es importante cuidarse correctamente


jueves, 26 de noviembre de 2015

El cáncer también es de los pobres

Malaria, chagas, dengue, VIH, tuberculosis, meningitis, sarampión o ébola. Son algunas de las enfermedades, la mayoría olvidadas, que tradicionalmente se asocian con los países pobres. Sin embargo, las cifras demuestran que el cáncer también debería estar presente en este recuento, ya que, de los ocho millones de muertes que en 2012 se produjeron por esta enfermedad, 5,5 se concentraron en los países en desarrollo.

Los números desmontan ese mito erróneamente extendido de que el cáncer es una enfermedad occidental exclusiva de los países ricos -de hecho, sabemos que está creciendo en los países en desarrollo- y muestran que miles de personas mueren cada año día sin haber recibido ningún tipo de tratamiento, sin haber tenido acceso a un opiáceo como la morfina que calmase su dolor o sin haber podido siquiera detectar precozmente su tumor.

Es por esto que The Lancet ha publicado una serie de acciones que los países de bajos y medios ingresos deberían incluir en su agenda de salud para luchar contra las muertes prematuras [las que se producen antes de los 70 años] asociadas al cáncer. Para ello, la revista propone varias medidas que, sobre todo a nivel preventivo, pueden marcar la diferencia a la hora de reducir las muertes asociadas a esta grave dolencia.

Reducir las muertes asociadas al tabaco

La primera es mitigar la incidencia de todos los cánceres relacionados con el tabaco [pulmón, tráquea, estómago, laringe, esófago, boca, garganta etc] mediante la subida de impuestos, una de las medidas que se ha mostrado más eficaz para reducir el número de fumadores. Así se conseguirían ganancias rápidas en salud, ya que las personas que dejan de fumar antes de los 40 años pueden evitar más del 90% del riesgo al que se enfrentarían si continuasen fumando.

Vacunar contra la hepatitis B

Igualmente, otra intervención asumible sería atajar los cánceres de hígado y de cuello de útero potenciando la vacunación contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano. Actualmente, la mayoría de los países (el 81%) vacunan a los niños contra la hepatitis B, pero en sólo el 26% esta inmunización llega a los recién nacidos, a pesar de ser ésta una inyección esencial para evitar la transmisión entre madre e hijo.

Respecto a la vacuna del papilomavirus, su precio sigue siendo una gran barrera para su acceso: inmunizar a una niña con las tres dosis recomendadas cuesta, dependiendo del lugar, entre cuatro y 13 dólares, un precio muy alto para demasiados países. La Alianza Global para la Vacunas, GAVI, financia esta inmunización, pero sólo en algunos países. Una de las propuestas de The Lancet es intentar que ésta y otras organizaciones continúen renegociando sus precios en más países, y que la cifra que ellos han conseguido [entre 0,55 y 1,10 euros por niña ] pueda seguir extendiéndose.

Intervenciones como éstas, simples y relativamente baratas, podrían dar la vuelta a unas cifras que reflejan impresionantes diferencias en la supervivencia del cáncer en el mundo (en los países en desarrollo menos de un tercio de los enfermos logran superarlo) y que ponen de manifiesto que la pobreza es un factor de riesgo cíclico. Así lo evidencian los datos de la India, uno de los países más desiguales del mundo, que reflejan que las muertes por cáncer en los pacientes de entre 30 y 69 años eran el doble entre los analfabetos respecto a quienes sí habían recibido educación.

No recomiendan el cribado

Los investigadores no han recomendado, sin embargo, medidas de cribado, ya que estas acciones son bastantes caras y requieren de una gran infraestructura. La detección rutinaria del cáncer de mama a través de mamografías o del de próstata mediante el PSA, dice el artículo, "ha generado controversia en los países desarrollados por distintos motivos", como son las dudas respecto a su coste-efectividad en ciertas franjas de edad y los falsos positivos y negativos que generan.

Sí se recomiendan, por las pocas complicaciones que conlleva, el screening frente al cáncer de cuello de útero, que puede realizarse fácilmente en la propia visita al ginecólogo. "En un futuro, el cribado frente a otros tipos de cáncer debería extenderse, pero la prioridad actual en los países de bajos y medios ingresos tiene que ser la de tratar los cánceres ya detectados", señalan los autores.

18.600 millones al año

A pesar de que las intervenciones propuestas no son las más caras, si las sumamos todas, el montante económico no es despreciable: todas juntas supondrían un total de 18.600 millones de euros al año para todos los países. Sin embargo, si la cifra se analiza país por país, no es descabellada: la cantidad necesaria para ofrecer un paquete esencial contra el cáncer supondría un 3% del actual gasto en salud para los países de renta media-alta, y un 5% para los de renta media-baja. En los países de bajos ingresos, este porcentaje, sin embargo, alcanzaría el 13%. Queda todavía margen de mejora, ya que la mayoría de los países en desarrollo invierten menos del 1% de su gasto en salud (a nivel público y privado) en prestaciones frente al cáncer.

De la misma forma que se han sumado esfuerzos internacionales para controlar la tuberculosis, la malaria o el VIH, "se puede hacer lo mismo con el cáncer, subvencionando medicinas de calidad para que éstas puedan llegar a los pacientes, consiguiendo el compromiso de la industria y comprando al por mayor máquinas de radioterapia", concluye el estudio.


El cáncer no es exclusivo de los países desarrollados

miércoles, 25 de noviembre de 2015

9 grandes cambios en el cuerpo cuando se deja de fumar

El efecto nocivo del cigarrillo en la salud es un tema fuera de discusión. La ciencia no dejó lugar a la duda sobre la manera en que afecta desde la respiración hasta la genética. Una de las últimas demostraciones fue la entrega del premio Nobel a Tomas Robert Lindahl.

"El humo del cigarrillo contiene pequeñas sustancias químicas reactivas, que se unen al ADN y le impiden ser replicado correctamente, por lo que son mutágenos. Una vez que hay daños en el ADN, esto puede causar enfermedades como el cáncer", explicó Lindahl, director emérito del Centro de Investigaciones sobre cáncer del Reino Unido.

Sin embargo, esto no significa que los fumadores deban perder las esperanzas, ya que también está comprobado que los que abandonan el cigarrillo tienen menos riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco.

"El humo industrial es una fuente de polución importante. El smog de las ciudades igual. Pero en el Día del Aire Puro, nada mejor que dejar de fumar. Decenas de sustancias tóxicas, venenosas y cancerígenas dejan de ingresar reiteradamente a su organismo, por una vía (inhalatoria) de enorme capacidad de absorción plena", explicó Alejandro Turek (MN 65.164), jefe de Oncología del Sanatorio San José.

No hay una edad ideal para dejar el cigarrillo, siempre es una buena oportunidad, aunque mientras a más temprana edad, mejor.

"Nicotina, monóxido de carbono, alquitrán, gas cianídrico, nitroasamina, amonio, piridina, arsénico, acetona, benceno, plomo, cromo, cadmio, entre otras sustancias es lo que la gente fuma y hace fumar a propios y extraños. Adultos y niños. ¿Aire puro? Sí, sin humo de cigarrillos por favor", agregó Turek.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación informaron que aquellos que dejan "alrededor de los 30 años reducen su probabilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en más del 90%, mientras que los que lo hacen a los 50 años bajan el riesgo de muerte prematura en más del 50% en comparación con quienes siguen fumando".


¿Cuáles son los beneficios?

  •     En 20 minutos el ritmo cardíaco y la presión arterial bajan.
  •     En 12 horas el monóxido de carbono en sangre baja también a valor normal.
  •     Al otro día mejora el aliento; dejan de perder color blanco los dientes (por cese del efecto nicotínico), el olor de la ropa y cabello ya no es el del cigarrillo. Dejan de acumular color amarillo en uñas y dedos, recuperan el sabor y olor pleno de los alimentos
  •     En 2 a 3 meses la circulación sanguínea y función pulmonar mejoran, con disminución del cansancio.
  •     En pocos meses es menor la tos, congestión nasal, el cansancio y la dificultad respiratoria; se recupera parcialmente la función de limpieza del árbol bronquial, con reducción de las infecciones de la vía aérea.
  •     Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía.
  •     A los 5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.
  •     A los 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas.
  •     A los 15 años: el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.


"Para mí lo más importante es dejar de acumular riesgo de enfermarse de una veintena de tumores malignos relacionados al hábito de fumar", explicó el especialista.


Los problemas para los no fumadores

El fumador pasivo es aquel que “respira” o comparte una habitación con un fumador. Según el Ministerio de salud, tiene un 30% de riesgo de infarto y de cáncer de pulmón. Mientras que en los niños la exposición provoca problemas respiratorios, infecciones del oído y el síndrome de muerte súbita del lactante. Las embarazadas expuestas también pueden sufrir complicaciones.

Además, la cartera de salud nacional agregó hace unos años el concepto de humo de tercera mano. Este describe la mezcla de gases y partículas invisibles, que permanecen adheridas al pelo y la ropa de los fumadores, a los muebles y a las alfombras o tapizados luego de que el fumador ya apagó su cigarrillo.

Estas sustancias incluyen metales pesados, sustancias cancerígenas e incluso materiales radioactivos que pueden permanecer hasta dos semanas después de que se ha ventilado la habitación donde se estuvo fumando



Cualquier momento es bueno para dejar el tabaco

martes, 24 de noviembre de 2015

¿Qué vínculo hay entre los tóxicos ambientales y el cáncer?

Plomo, arsénico, mercurio, DDT, glifosato, hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH)… Éstos son solo algunos de los tóxicos ambientales con los que estamos en contacto habitualmente.

“Los contaminantes en los organismos vivos actúan como disruptores, es decir, interfieren en el funcionamiento correcto de la química corporal. Algunos se pueden acumular tanto tiempo que pueden pasar de generación en generación”, explica la oncóloga Natàlia Eres. “No solo los agentes químicos pueden tener efectos adversos a la hora de potenciar el cáncer; también la radiación que se aplica a algunos alimentos para esterilizarlos y algunos campos electromagnéticos, como los derivados de la telefonía móvil, pueden ser peligrosos”, añade el doctor Joan Vidal-Jové.

¿Cómo podemos minimizar el contacto con los agentes tóxicos?

Los agentes tóxicos no solo son sustancias químicas fabricadas por el hombre: algunos proceden de la naturaleza, como el plomo, el arsénico, el mercurio, entre otros. “El cuerpo acumula estos tóxicos si tiene poco poder desintoxicador o si hay una sobrecarga en el ambiente donde vive”, cuenta Vidal-Jové. “Desde la Revolución Industrial cada vez estamos expuestos a más tóxicos y contaminantes sintéticos, provenientes de los derivados del petróleo. Hablamos de los policarburos, como el teflón –utilizado para hacer utensilios de cocina– o los conservantes en cremas y jabones, o en plásticos que sirven para envasar alimentos o bebidas”, indica Eres.

“También en el aire hay hidrocarburos aromáticos policíclicos (policycle aromatic hidrocarbure, PAH), que son partículas procedentes del carbón derivadas de algunos procesos industriales. En las casas y espacios cerrados en los que se fuma, el ambiente contiene benceno, formaldehído y 1-3 butadieno. Respirar todos estos PAH se ha relacionado con la aparición de cáncer de pulmón, si estamos expuestos de forma prolongada”, escribe la doctora Odile Fernández Martínez en su libro Alimentación y vida anticáncer. Mis recetas anticáncer (Ed. Urano, 2013), que añade que “la contaminación por PAH de una ciudad a otra es muy diferente; por cada 1% de aumento de la contaminación, el cáncer de pulmón aumenta en una proporción del 14%. El humo que sale de los tubos de escape de coches y motos se ha relacionado con la leucemia infantil, ya que los bebés que pasean en carrito van la misma altura”.

El impacto de los agentes tóxicos en los más pequeños

Soledad Román, directora de la Fundación Roger Torné –que trabaja para la protección de la salud de los niños– recuerda que “los contaminantes forman parte de nuestra vida. Desde que nacemos estamos en contacto con ellos, y en el caso de los niños el impacto es mayor porque son más vulnerables que los adultos, ya que tienen todos los sistemas en pleno desarrollo”. Esta fundación medioambiental editó la guía para padres y madres Salud Infantil y Medio Ambiente: una relación de por vida. “La guía trata diferentes situaciones de exposición ambiental y muestra, por ejemplo, que la contaminación atmosférica no afecta igual a los niños que a los adultos, y que la edad también influye. No es lo mismo la exposición a la contaminación atmosférica o del humo del tabaco en un bebé de tres meses que en un niño de ocho años, por ejemplo; o la contaminación por mercurio en el caso de las embarazadas. De forma que lo que la investigación epidemiológica ha puesto de manifiesto es que la contaminación ambiental afecta al desarrollo neuroconductual, inmunitario y sexual de los niños, pero no hay una única causa atribuible”, expone Román.

La Organización Mundial de la Salud reconoce que, a pesar de que el origen del cáncer infantil aún es desconocido en gran medida, los factores ambientales como la radiación, el tabaquismo pasivo, las aflatoxinas, la luz ultravioleta A y B, la contaminación atmosférica y algunos plaguicidas están involucrados en él.

“Todo eso pone de manifiesto hasta qué punto las conductos del entorno familiar y social del niño son decisivas por lo que respecta al cáncer –y también otras enfermedades–, y no solo para garantizar su salud actual, sino también para la futura”, remarca Román.

“En población infantil, algunos estudios basados en el grado de exposición a contaminantes atmosféricos procedentes de carreteras de alta densidad de tránsito y gasolineras ubicadas cerca del lugar de residencia sugieren un incremento del riesgo de leucemias, linfoma de Hodgkin y otros tumores, pero hay un grado importante de incertidumbre. Se sospecha, incluso, que la información disponible actualmente se publica sesgada”, advierte la directora de la fundación. “Por lo que respecta al tabaquismo, que es fuente de exposición ambiental de interior, algunos estudios relacionan el hecho de que los padres fumen con mayor riesgo leucemias agudas infantiles, mientras que otros estudios señalan que no hay resultados concluyentes, seguramente por las susceptibilidades genéticas. El principio de precaución nunca debería faltar para no exponer los niños al tabaquismo pasivo”.

¿Cómo eliminamos los tóxicos?

El hígado y los riñones son los órganos que debemos proteger más, si queremos eliminar bien los tóxicos. “Hay que saber que hay organismos más eficientes que otros a la hora de eliminar tóxicos ambientales, lo que tiene relación sobre todo con la capacidad del hígado para neutralizarlos. Gracias a la sulfatación y la glucuronidación, el hígado puede expulsar estos tóxicos”, avanza Vidal-Jové. Pero no a todos nos funcionan de la misma forma ni al mismo ritmo. “Hay quien elimina más despacio”, indica Eres.

“La salud del intestino puede ayudar al hígado en estas funciones excretoras y, también, el hecho de tener un cuerpo sano con un buen equilibrio corporal músculo-grasa. Si una persona tiende a la obesidad y acumula demasiado tejido adiposo, tendrá más números para acumular tóxicos, porque se almacenan en la parte grasa del cuerpo”, dice Vidal-Jové. Sería clave concienciarnos de las fuentes de tóxicos y minimizarlas activamente (cambiando hábitos de vida e intentando hacer una vida más sana) y también reducir el exceso de grasa.

También es importante cuidar la microbiota intestinal. “Desdichadamente, la esterilización masiva y el tratamiento antibiótico que recibe lo que comemos y nosotros mismos (abuso de tratamientos antibióticos, uso de jabones y cosmética industrial) ha acabado con la carga probiótica promotora de salud que aparece de forma natural en los alimentos y en el cuerpo. Algunas bacterias –como las del intestino– tienen un papel esencial a la hora de neutralizar los tóxicos”, añade Eres. “Un estudio científico publicado hace poco en la revista científica Oncotarget ha demostrado que hay bacterias en todo el cuerpo que neutralizan la producción de tumores, y que, si las matamos con antibióticos, nos hacemos más vulnerable al cáncer”, remarca.

“Los estándares de política ambiental en algunos casos se resisten asumir el peligro que suponen algunos tóxicos por lo que respecta al cáncer y no regulan su exposición. Eso pasa con el mercurio, por ejemplo, que encontramos en las amalgamas dentales y en pescados azules grandes de mares contaminados. A lo largo del tiempo –como demostró un estudio realizado en mineros, promocionado curiosamente por el Ministerio de Sanidad y Consumo español– la exposición al mercurio aumenta el riesgo de varios tipo de cánceres”, apunta Vidal-Jové.

¿Qué tipo de tumores se asocian con los tóxicos ambientales?

“Los más comunes serían el tumor cerebral, el cáncer de mama, el de vejiga y pulmón”, dice Eres. “Actualmente ya se sabe que el uso abusivo y, sobre todo, la acumulación de horas de uso de móvil o algunos teléfonos inalámbricos aumentan la incidencia de cáncer de cerebro (Pathophysiology, 2014, Lennart Hardell)”, recuerda la oncóloga.

El cáncer de mama está “muy relacionado con tóxicos de estructura química similar a las hormonas sexuales, como los parabenos y el bisfenol A”, cuenta Vidal-Jové. “Los parabenos han sido hasta ahora muy presentes en cremas y productos higiénicos y cosméticos porque tienen una gran capacidad conservante y antibacteriana, pero cada vez hay más países que los retiran. El bisfenol A aparece en plásticos de algunas botellas y otros envases, y también actúa como disruptor químico y endocrino”, dice Vidal-Jové. “Si además calentamos este plástico, la impregnación en los alimentos aún es mayor. El bisfenol A también se ha relacionado con el cáncer de próstata”, añade Eres.

El tabaco causa la mitad de cánceres de vejiga, ya que muchos de sus químicos cancerígenos pasan del pulmón a la sangre y, luego, a la orina. Las aminas aromáticas (benzidina y betanaftilamina), muy presentes en la industria de tintes colorantes y pintura, también pueden causar este tipo de cáncer. “Atención los peluqueros, las mujeres que se tiñen muy a menudo y pintores, sobre todo si, además, fuman”, advierte Eres.

El cáncer de pulmón está claramente asociado con el tabaco. Pero con una singularidad: hay un tipo de cáncer de pulmón que se asocia con personas no fumadoras, sobre todo mujeres. Hay estudios que demuestran que la contaminación urbana puede ser tan o más nociva que fumar medio paquete de tabaco”, subraya Vidal-Jové. “La OMS ya ha reconocido que a la contaminación del aire es la principal causa ambiental de muerte por cáncer de pulmón y también reconoce su relación con otros cánceres como el de vejiga”, remarca Eres.

¿Cómo se puede minimizar la exposición a los agentes tóxicos?
  • Apagar el Wi-Fi antes de ir a dormir.
  • Mantener el móvil alejado de la cabeza mientras se establece la llamada: es cuando emite más radiaciones.
  • Poner el altavoz al hablar por móvil para disminuir el impacto de las radiaciones sobre el cerebro. No hablar por el móvil en lugares con poca cobertura (aparcamientos, ascensores, túneles).
  • Tener en cuenta el índice SAR del móvil y elegir móviles con un índice SAR abajo.
  • Reducir o eliminar agentes tóxicos en la vida diaria (tabaco, alcohol, café, abuso de medicación…).
  • Optar por la cosmética natural y respetuosa con el medio ambiente y el cuerpo.
  • Apostar por una alimentación sin pesticidas.

  • Si se vive en la ciudad, intentar mantener un contacto frecuente con zonas verdes o parques con vegetación y árboles: reduciréis el impacto negativo de respirar aire contaminado.
  • Practicar deporte habitualmente: ayudará a tener una mentalidad más positiva para afrontar obstáculos; un pensamiento negativo también puede ser muy tóxico.
  • De vez en cuando, ayudar a depurar el hígado con ayunos controlados por médicos y especialistas. El hígado y los riñones son los órganos excretores de los tóxicos que el cuerpo va acumulando.
  • Basar la alimentación en frutas y verduras –de proximidad y de procedencia ecológica– para asegurar una aportación de vitaminas y nutrientes que ayudarán a combatir enfermedades.
  • Incorporar los probióticos y los prebióticos en la dieta para una microbiota sana. El intestino también ayuda a excretar tóxicos, además de los riñones y del hígado.
  • Reservar una parte del día para descansar –es importante la calidad del sueño– y para cultivar relaciones personales y familiares sanas.


La peligrosidad de la contaminación ambiental

lunes, 23 de noviembre de 2015

Cáncer: 9 factores de riesgo evitables

En las últimas semanas la actualidad nos ha traído noticias relacionadas con factores de riesgo evitables en cáncer. Por un lado, el cáncer de pulmón de Johann Cruyff, ex fumador; y por otro lado la advertencia de la OMS con respecto al consumo abusivo de las carnes procesadas y su relación con algunos tipos de tumores. ¡ojo! Consumo abusivo quiere decir que su consumo moderado dentro de una dieta equilibrada no supone un riesgo.

Y es que hasta un tercio de los tumores serían evitables sin elimináramos de nuestra vida los factores de riesgo que los desencadenan ¿Cuáles son estos factores que podríamos evitar?

Tabaco.- Es el factor de riesgo evitable que provoca más muertes por cáncer, concretamente el 22%. Más de una quinta parte de las muertes por cáncer tienen relación con tumores desencadenados por el tabaquismo:cáncer de pulmón, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello de útero, tanto para el fumador activo como para el fumador pasivo. Tenlo en cuenta cuando fumes delante de tus hijos.

El gas radón.- Constituye la segunda causa más importante del cáncer de pulmón tras el tabaco. Se considera que la exposición al gas radón en el hogar causa entre el 3 y el 14% de todos los casos de cáncer de pulmón. Entre las recomendaciones para reducir esta exposición están la adecuada ventilación de plantas bajas y sótanos y el sellado de suelos y paredes.

Sobrepeso.- El consumo excesivo de grasas de origen animal tiene relación directa con algunos tipos de cáncer como el de esófago, colorrectal, mama, endometrio y riñón.  La adopción de hábitos de vida saludables, como la práctica regular de ejercicio físico unida a una dieta equilibrada y variada, además de reducir el riesgo de determinados tumores, lo hace también en enfermedades cardiovasculares. La dieta rica en fruta y hortalizas (600g diarios en adultos y 480g en  niños, según la recomendación de la OMS) puede protegernos frente a muchos tipos de cáncer y reducir un 5% el riesgo de sufrir un tumor digestivo.

Consumo de alcohol.- El consumo excesivo de bebidas alcohólicas está asociado a algunos tipos de cáncer como el de boca, faringe, esófago, hígado, colon y recto y mama, y el riesgo es mayor, en el caso de los tumores de la cavidad oral, si además estamos ante un fumador. También aumenta el riesgo de forma proporcional al nivel de consumo.

Infecciones.- Algunas infecciones están vinculadas de forma directa a un mayor riesgo en ciertos tumores. Este es el caso del virus de la Hepatitis B y C con el cáncer de hígado, el Helicobacter Pylori con el riesgo de cáncer de estómago, o el Virus del Papiloma Humano con el cáncer de cuello de útero. Se estima que, en los países desarrollados, las infecciones causan el 6% de los tumores.

Polución.- La OMS considera que la contaminación ambiental es la responsable de entre el 1 y el 4% de todos los casos de cáncer. La exposición a estos agentes puede producirse, bien por la contaminación del suelo y el agua, bien por la exposición a tóxicos en espacios cerrados, o por el consumo de alimentos contaminados por dioxinas o aflatoxinas, entre otros.

Carcinógenos ocupacionales.- A ellos hace especial referencia la OMS en su Código Europeo Contra el Cáncer. Aunque se concentran en determinados grupos profesionales, entre el 20 y el 30% de los hombres y el 5 y el 20% de las mujeres en edad laboral pueden haber estado expuestos a estos agentes a lo largo de su vida y se estima que representa el 10% de todos los cánceres de pulmón.

La radiación ionizante.- Un estudio reciente publicado en el British Medical Journal confirma que la exposición continuada a bajas dosis de radiación ionizante se asocia a un mayor riesgo de cáncer. El riesgo de desarrollar un cáncer por esta causa aumenta cuanto más joven es la población expuesta, lo que ha motivado un recomendación expresa en este sentido por parte de la Sociedad Española de Radiología, sobre la mesura en la exposición de los niños a pruebas diagnósticas de imagen.

El sol.- Causa los principales cánceres de piel: carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma. Hay que evitar la exposición directa al sol, sobre todo en verano, y usar siempre un filtro solar adecuado a nuestro tipo de piel.


Un tercio de los tumores son evitables

viernes, 20 de noviembre de 2015

Los signos de cáncer de garganta

El cáncer de garganta es un término que se utiliza para incluir los tumores malignos de la faringe (garganta), la laringe (caja de la voz) y las amígdalas. A veces, los tumores de la parte superior del esófago (tubo de alimentación) también se conocen como tumores de garganta.

Los signos de cáncer de garganta

La mayoría de los cánceres de garganta se ven en las personas que fuman en exceso. La ingesta elevada y regular de alcohol también se dice que es una causa de cáncer de garganta. Aparte de estas dos causas comunes, cáncer de garganta también es común en las personas con antecedentes familiares, antecedentes de exposición a la radiación y el bocio crónico. Este tipo de cáncer generalmente se observa en los hombres mayores de cincuenta años y tiene diez veces más probabilidades de desarrollarse en los hombres en comparación con las mujeres.

Aunque no específicamente, para empezar, los signos de cáncer de garganta se pueden notar mucho antes, en comparación con otros tipos de cáncer. Esto es especialmente cierto cuando el cáncer se origina en la caja de la voz. Los primeros síntomas de cáncer de garganta pueden incluir:
  •     La ronquera de la voz: La calidad de la voz de una persona que sufre de cáncer de garganta a menudo se vuelve áspera.
  •     Sensación de un cuerpo extraño o un nudo en la garganta: Muchas veces, las personas no sufren de cáncer se quejan de una sensación de cuerpo extraño en la garganta, incluso cuando no hay una masa o cuerpo extraño presente. En tal situación, este síntoma se llama como globo histérico. Sin embargo, un nudo se puede sentir en los pacientes de cáncer de garganta también.
  •     Tos: Los pacientes de cáncer de garganta a menudo se quejan de la tos. Es inicialmente seca en su naturaleza y es causada debido a la irritación de la región de la garganta por un tumor o un cuerpo extraño. Sin embargo, a medida que avanza el cáncer, el tumor puede ulcerarse. Por lo tanto, la tos en esta etapa de la enfermedad se asocia a menudo con manchas de sangre en el esputo.
  •     Estridor laríngeo: Un cáncer se hace más grande en tamaño, y obstruye la vía aérea. Esta obstrucción de las vías respiratorias conduce a un sonido de tono alto “cacareo” cada vez que el paciente inhala. Este sonido es más conocido como estridor laríngeo. El tumor puede crecer lo suficientemente grande como para obstruir por completo la vía aérea que conduce a la asfixia e incluso la muerte.
  •     Dolor en la garganta: Además de los síntomas mencionados anteriormente, un paciente con cáncer de garganta a menudo se queja de dolor en la región de la garganta. Puede permanecer confinado en la garganta o puede irradiar a la cabeza y las orejas.
  •     Dificultad para tragar: Debido a la presencia de tumor, el paciente tiene dificultad para tragar.
  •     El mal aliento: El paciente de cáncer de garganta puede quejarse de un mal aliento y una tos asociada con esputo con un mal olor.

El cáncer de garganta puede hacer metástasis rápidamente a estructuras cercanas que resulta en síntomas de cáncer avanzado. Algunos de estos síntomas incluyen:
  •     Inflamación de los ganglios linfáticos en la región del cuello
  •     Inflamación del tejido blando en la parte frontal del cuello
  •     Dificultad en el habla debido a la participación de la lengua
  •     Pérdida de peso inexplicable
  •     Fatiga generalizada
  •     Dificultades para respirar

Si alguno de los síntomas mencionados anteriormente persisten por un período de más de un mes, es recomendable conseguir un chequeo cuidadoso realizado por un especialista en otorrinolaringología. Si se diagnostica el cáncer de garganta, el tratamiento debe iniciarse tan pronto como sea posible.


Hay que tener cuidado con los síntomas

jueves, 19 de noviembre de 2015

¿El pescado para prevenir el cáncer?

Después de que la Organización Mundial de la Salud alertase sobre el potencial cancerígeno de las carnes rojas y procesadas, la atención sobre el pescado se ha disparado. No es que comer peces esté libre de riesgos, pero lo cierto es que hay más beneficios para la salud avalados por estudios. El último, de marzo, asegura que una dieta a base de vegetales y pescado ayuda a prevenir el cáncer colorrectal. El estudio siguió a 78.000 personas durante siete años y fue publicado por la Asociación Americana de Medicina.Quienes solo consumen pescado tienen un 43 por ciento menos riesgo de padecer este cáncer que quienes siguen una dieta que incluye carne blanca y roja. Ser solo vegetariano tampoco es recomendable desde el punto de vista del riesgo cancerígeno. Otra investigación que compara datos de 39 estudios muestra que añadir pescado a una dieta vegetariana disminuye un 27 por ciento el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Los autores del estudio sugieren que la explicación está en los ácidos grasos omega 3.

LUBINA

La salvaje se acaba. La lubina salvaje es una especie en extinción, tanto que la Comisión Europea ha adoptado medidas de emergencia. Ha limitado su pesca a los marineros profesionales al igual que a los pescadores deportivos, que desde enero solo tienen autorización para capturar tres piezas por persona y día.

MERLUZA

En España la devoramos. Nos encanta. Si Europa consume 122.000 toneladas al año, 81.000 las comemos nosotros; es decir, el 66 por ciento, según la Comisión Europea. El año pasado, la ingesta per cápita de merluza (fresca y congelada) en España fue de 3,5 kilos. La mayoría, el 30 por ciento, de Argentina. En Europa prefieren el bacalao y el salmón.

ATÚN

¡Cuidado con la etiqueta! El fraude es considerable. Según el CSIC, no se corresponden con la etiqueta el 25 por ciento de los elaborados de atún congelado o fresco (incluidos los que se ofrecen troceados en pescadería, sin que se vea el pez completo), el 11,3 por ciento de conservas de atún, el 12,2 de semiconservas de anchoa y el 6,5 de bacalao seco.

LENGUADO

¡Y con el restaurante! El fraude se extiende a los restaurantes. Un estudio de Oceana sobre 280 muestras revela que el 30 por ciento del pescado servido no es el solicitado. El 11 por ciento de las veces el lenguado se sustituye por otras especies planas; el 13 por ciento del bacalao, por panga o carbonero; y el 95 del atún rojo es patudo o atún blanco.

PEZ ESPADA

Mejor no abusar. El mayor peligro del consumo excesivo de pescado es el nivel de mercurio registrado en algunas especies, especialmente perjudicial para mujeres embarazadas y niños pequeños. El mayor riesgo está en el pescado azul de grandes dimensiones: atún, pez espada y emperador. Pero solo en grandes dosis.

SARDINA

La nueva reina del mar. Es uno de los pescados en ascenso... por consumo y por prestigio. La comemos más porque, al ser barata, su consumo ha aumentado con la crisis. El prestigio se explica porque es un pescado azul con muy bajos niveles de mercurio. Los pescadores vascos ya están pescando este año más sardina que bonito.


El pescado, un aliado contra el cáncer

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Una enfermera investiga cómo mejorar la vida de los laringectomizados

A sus 77 años, Julián Rodríguez lleva una vida absolutamente normal. Vive en Madrid y le gusta “salir por la mañana, pasear, comer lo mejor posible y tomarme un vinito de vez en cuando”, cuenta. Sólo una pequeña válvula visible a la altura de la garganta le distingue del común de los ciudadanos. Varios días a la semana se reúne en Getafe con un grupo de amigos muy especial. Los viernes suelen terminar la cita en el bar tomando un aperitivo.

Todos ellos componen la asociación Asociación Regional Madrileña de Atención y Rehabilitación de Laringectomizados (ARMAREL), dedicada desde 1984 a atender las necesidades de las personas laringectomizadas. Estos hombres están unidos por una experiencia común: el cáncer les arrancó la voz –a algunos hace más de diez años, a otros hace menos de un mes- y ahora, en lugar de cuerdas vocales, tienen una abertura permanente en la garganta que les sirve para respirar.

Son algunas de las miles de personas en España, en su mayoría varones, que se han tenido que someter a una extirpación de laringe debido a la aparición de tumores. Ese es precisamente el caso de Julián: “Tuve un primer tumor que los médicos eliminaron con láser, pero después apareció otro bloqueando la cuerda vocal y la vena aorta. Entonces me hicieron la laringectomía total. Después, los médicos te miran, te citan para las revisiones, pero nadie te enseña a reeducar el habla. El logopeda no basta. Yo vine a esta asociación para que me enseñaran a hablar sin cuerdas vocales y ya llevo 13 años en ella ayudando a otras personas”.

Mejor en grupo

Todas las semanas, los miembros de ARMAREL visitan en el hospital a los pacientes laringectomizados. “Les damos ánimos, les decimos que nos miren, que se puede vivir con esto. Y ayudamos a su familia, que se tiene que acostumbrar a la nueva situación”, explica Julián.

Cada uno vive la enfermedad a su manera. A menudo, la dificultad para articular el habla les conduce al aislamiento y la depresión. A eso hay que añadir otros condicionantes físicos, por ejemplo, que muchos pierden los dientes debido a la radiación de la quimioterapia.

Aseguran que su manera de hacer frente a todas estas dificultades es hacer equipo y “tratar de ayudarnos unos a otros, porque lo fundamental es la mentalización. Los hay que cuando les dices la enfermedad se vienen abajo, y la base fundamental es animarse y tratar de superarse”, dice Julián. “A veces hay que tratar de no pensar”.

A su lado, Eduardo Pablos, también laringectomizado, asiente y explica que “a veces tienes mejor carácter y otras veces peor, tienes que tratar de distraerte, por eso venimos aquí, estamos dos horas… Estamos con los amiguetes”.
Un apoyo enfermero muy necesario

La condición de estos hombres es todavía bastante invisible en la sociedad. Por eso, la joven enfermera Miriam González decidió centrar en ella su Trabajo de Fin de Grado: “Es una enfermedad que implica un enorme impacto psicológico y emocional, no sólo para los pacientes, sino también para sus familiares. Me pareció un tema muy interesante y, para mí, desconocido. He podido aprender mucho”. Graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, su trabajo ha consistido en la elaboración de un programa de educación para la salud dirigido específicamente a pacientes laringectomizados.

Miriam ha estudiado cómo deben trabajar las enfermeras con estos pacientes enseñándoles autocuidados, a detectar posibles complicaciones y a mantener una buena higiene. La traqueostomía, explica, “no deja de ser una herida quirúrgica, por lo tanto hay que mantenerla muy limpia. Además, es una zona en la que se produce mucha secreción, y es importante que siempre esté seca”.

Esta enfermera ha analizado también la importancia de la implicación de las familias y el papel que desempeñan las asociaciones de pacientes que, como ARMAREL, fomentan el apoyo entre laringectomizados: “Son pacientes que se sienten identificados entre ellos porque han sufrido el mismo proceso de enfermedad”. Sin embargo, a pesar de la importante labor que realizan, cuentan con subvenciones mínimas. “Como asociación, apenas recibimos ayuda de la Comunidad de Madrid, así que nos apañamos con lo que tenemos”, asegura Julián, resignado.



El importante papel de las asociaciones de laringectomizados (foto ABL)

martes, 17 de noviembre de 2015

Una dieta para prevenir el cáncer

Los estilos de vida saludables, incluyendo una alimentación equilibrada, contribuyen a evitar el desarrollo de tumores malignos
La prevención del cáncer contempla muchos aspectos, genéticos, ambientales e incluso hábitos en nuestro estilo de vida. Uno de éstos es la alimentación.

Según establece el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR, por sus siglas en inglés), nuestra dieta puede influir en la prevención del cáncer de manera directa e indirecta.

De acuerdo a pruebas de laboratorio; distintos minerales, vitaminas y fitoquímicos (compuestos químicos en las plantas), han demostrado efectos anti-cancerígenos de forma directa.

Sin embargo, el instituto aclara que, basado en la evidencia, es la sinergia entre las distintas sustancias presentes en los alimentos lo que brinda un mayor efecto protector contra el cáncer.

Asimismo, el AICR señala que el exceso de grasa corporal aumenta el riesgo de diez tipos de cáncer. En este sentido, la dieta puede reducir este riesgo indirectamente.

El consumo de frutas y vegetales —bajos en calorías—, en conjunto con la ingesta de granos integrales y frijoles o menestras —altos en fibra y bajos en calorías—, promueve la manutención de un peso saludable.

Esta relación entre la alimentación y el cáncer formó parte de la Jornada de Nutrición y Cáncer organizada por el Centro Médico Paitilla (CMP) el pasado viernes.

En su charla titulada ‘Alimentación basada en evidencias', Ida Solís, nutricionista y jefe del Departamento de Nutrición y Dietética del CMP, expuso sobre algunas de las más recientes investigaciones en cuanto a la prevención de tumores malignos a través de la dieta.

LA POLÉMICA DE LAS CARNES PROCESADAS
Con relación al reporte publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la semana pasada, que clasificó a las carnes procesadas como cancerígenas, la doctora María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la misma, declaró que el consumo de carne debe ser moderado.

El informe, apoyado en años de investigación y en 800 estudios sobre el tema, estableció que a partir de un consumo de 50 gramos de carne procesada por día el riesgo de cáncer colorrectal aumenta un 18 por ciento, aunque también se encontró una relación con otros tipos de tumores, como de páncreas y próstata.

‘No hay necesidad de alarmismo', manifestó a Efe la doctora. ‘Se puede continuar consumiendo carnes procesadas, siempre y cuando no sea más de dos a tres veces por semana',

Solís destacó en su presentación que uno de los hábitos culinarios que puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer son las barbacoas.

Cuando los alimentos se cocinan directamente sobre el fuego, procedente de la combustión del carbón o leña, se producen en su superficie unos compuestos conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos, que resultan tóxicos.

ALIMENTOS Y NUTRIENTES ESPECÍFICOS

Por otro lado, la dietista recalcó que las vitaminas A y C, así como los antioxidantes y fibra presentes en vegetales y frutas, ejercen un efecto protector.

En relación a lo anterior, agregó que un consumo diario de frutas y vegetales rojos ayudan a prevenir el cáncer de mama y el de próstata, según un grupo de científicos del Centro Nacional de Cáncer de Singapur (NCCS, por sus siglas en inglés).

Asimismo, la nutricionista reveló que en estudios experimentales se ha observado que el licopeno —un antioxidante presente en los tomates, la sandía y los melones— ha reducido el crecimiento de células de cáncer de próstata.

Los vegetales crucíferos y sus efectos anti-cáncer también han sido bien estudiados. Estos incluyen el brócoli, las coles de bruselas y la coliflor. Componentes como la fibra han demostrado una reducción en el riesgo de cáncer de colon y recto.

Otros compuestos de los crucíferos trabajan inhibiendo las enzimas que activan los carcinógenos (sustancias o agentes que producen cáncer), ayudan a controlar el crecimiento anormal de células, retardan el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, y ayudan a mantener un ADN y sistema inmune saludables.

Solís incluyó en su charla el té verde, aduciendo que uno de sus componentes, los polifenoles, reducen la progresión del cáncer de mama, próstata, riñón, piel y la leucemia.

Con respecto a esto, la AICR revela que los polifenoles del té verde han demostrado ser más fuertes como antioxidantes que las vitaminas E y C; sin embargo, a pesar de que estudios a nivel celular y de animales han demostrado que el compuesto inhibe el desarrollo de varios cánceres, las cantidades del polifenol que emplean en ellos son mucho más altos de lo que una persona promedio podría ingerir.

También hizo referencia a los alimentos con omega-3, como el salmón, el atún fresco, las anchoas, la soja y la linaza, señalando que su ingesta lucha contra la inflamación asociada a ciertos tipos de cáncer.

Según el sitio de WebMD , la investigación en esta área no es concluyente, pero algunos expertos consideran que el omega-3 podría proteger contra los cánceres que tienen un aspecto inflamatorio, como los de colon y recto, hígado, pulmón y próstata.

Entre otros alimentos que han demostrado propiedades anticancerígenas, Solís mencionó el ajo y la cebolla, el aceite de oliva, las especies —romero, tomillo, perejil, apio, jengibre—, además de los alimentos a base de soja.

Para concluir, la nutricionista enfatizó la importancia de alimentarse equilibradamente. Entre otras cosas, resaltó el consumir más carnes blancas, incluyendo el pescado de una a dos veces por semana, cinco frutas y vegetales al día, elegir granos enteros sobre los refinados, e ingerir más menestras, frijoles, frutos secos y nueces.

A esto añadió que es primordial ejercitarse, practicar actividades relajantes, mantener un peso saludable y conservar una actitud positiva.


Lo que realmente protege contra el cáncer es la dieta equilibrada

lunes, 16 de noviembre de 2015

Cómo prevenir el cáncer de garganta

El cáncer de garganta o laringe es un tumor canceroso que se desarrolla en las células de dicha zona. La laringe forma parte del sistema respiratorio y es el tubo que une la tráquea con la garganta y tiene un papel importante en la respiración y el habla.

Es importante estar atentos a los síntomas que presenta el cáncer de laringe, detectarlos a tiempo pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Signos de cáncer de garganta
  •     La mayor parte de los cánceres de laringe comienzan en las cuerdas vocales, por lo que un cambio en la voz es un signo de alerta temprana,  estar ronco por más de tres semanas es señal de consultar con un médico.
  •    Ganglios del cuello aumentados de tamaño, el primer síntoma de que el cáncer se ha diseminado es una protuberancia o bulto en la zona del cuello.
  •     Un dolor de garganta persistente, o la sensación de tener algo pegado en la garganta que no desaparece, aparte de toser debido a la irritación  pueden ser un signo de cáncer de laringe arriba de las cuerdas vocales.
  •     La dificultad para comer o tragar puede ser señal de tumor en la laringe.

Como prevenir el cáncer de garganta
  •     Como en la mayoría de canceres el consumo de tabaco y de alcohol es una de las causas más importantes. Evitar la exposición al tabaco al no fumar o ser fumador pasivo disminuye el riesgo de padecer ésta enfermedad. El consumo excesivo de alcohol es un factor de riesgo por sí solo.
  •    La frecuente exposición de la glándula tiroides o bocio, a las radiaciones nocivas, y la predisposición genética son los responsables de mayores posibilidades de tener cáncer de garganta.
  •     Una mala alimentación y deficiencias vitamínicas se han asociado con el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Instaurar una dieta balanceada y saludable puede que ayude a evitar estos cánceres. Se recomienda comer alimentos saludables, sobre todo aquéllos de fuente vegetal, seleccionar productos integrales, en lugar de granos refinados, así como comer pescado, pollo y evitar las carnes rojas.
  •    Disminuir la exposición al virus del papiloma humano; Las personas que tienen varias parejas sexuales y sexo oral tienen un riesgo superior de infección por el virus en la boca.
  •     Controlar el reflujo gastroesofágico (acidez) es esencial para prevenir este tipo de tumor. La pepsina que contiene el jugo gástrico produce una inflamación crónica de la laringe.
  •     Fortalecer las defensas del cuerpo, las situaciones de inmunodepresión en cualquier tipo de pacientes, incluidos los enfermos de SIDA, pueden desembocar en el desarrollo de tumores.
  •     Las infecciones de garganta crónicas inducidas por un mal uso del aparato fonador (órganos de respiración, de fonación y de articulación) pueden dar lugar a problemas más graves que pueden desembocar en cáncer. Por esta razón, es fundamental que las personas que necesitan usar la voz para desarrollar su trabajo, hagan un uso adecuado de ella.

El pronóstico favorable del cáncer de garganta depende principalmente de la salud general del paciente, la edad, la etapa del cáncer y el grado del tumor. Afortunadamente, hay casos donde las personas han sobrevivido a todas las etapas y todos los grados del tumor. Es por esto que, las tasas de supervivencia también van a  depender de la eficacia del tratamiento utilizado.


Es importante estar atentos a los síntomas

martes, 10 de noviembre de 2015

Cáncer, sexo y sexualidad

Es probable que la primera vez que le informaron que tenía cáncer haya pensando principalmente en sobrevivir. Pero después de un tiempo, puede que otras preguntas hayan comenzado a surgir. Tal vez se esté preguntando “¿Qué tan ‘normal’ puede ser mi vida incluso si mi cáncer está bajo control?” O tal vez “¿Cómo afectará el cáncer mi vida sexual?” Es importante saber que usted puede conseguir ayuda en caso de experimentar problemas de índole sexual tras el tratamiento contra el cáncer. Existen muchos tratamientos adecuados a su disposición.

El sexo y la sexualidad son partes importantes de la vida diaria. La diferencia entre sexo y sexualidad es que el sexo es visto como una actividad, algo que usted hace con su pareja. La sexualidad en cambio, está más asociado con la manera en que usted se siente como mujer, y se relaciona más con su necesidad de cariño, intimidad y contacto físico.

Los sentimientos sobre sexualidad afectan nuestro entusiasmo por vivir, la imagen que tenemos de nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás. No obstante, los pacientes y médicos a menudo no hablan sobre los efectos que el tratamiento contra el cáncer ejercen sobre la vida sexual de la mujer y de la manera en que ella puede sobrellevar dichos problemas. ¿Por qué? Puede que una persona se sienta incómoda al hablar de sexo con su doctor, con algún profesional médico e incluso con su pareja sexual. Muchas personas se sienten avergonzadas y expuestas cuando hablan sobre sexo.

La información aquí contenida es para todas las mujeres que tienen y han tenido cáncer, independientemente de cuál sea su orientación sexual. No podemos responder a cada pregunta que pudiera tener, pero buscamos brindarle suficiente información que permita que usted y su pareja puedan hablar abiertamente sobre su intimidad y vida sexual. También compartiremos algunas ideas sobre cómo abordar el tema con su doctor y con el equipo de profesionales médicos que le atienden. Para finalizar, proporcionamos una lista con otros recursos de ayuda en la sección “Para obtener más información”. En ésta, encontrará otras fuentes alternativas de información.

Tenga en cuenta que el tocarse sensual y/o sexualmente entre usted y su pareja es algo que siempre podrán hacer, sin importar el tipo de tratamiento que haya recibido contra el cáncer. Puede que esto le sorprenda, especialmente si se siente con pocos ánimos y no ha tenido contacto ni actividad sexual por algún tiempo. Pero es verdad: su capacidad de sentir placer a través del tacto permanece siempre.

El primer paso es hablar sobre el tema de su vida sexual con su doctor o algún otro integrante de su equipo de atención contra el cáncer. Así como usted requiere saber cómo su tratamiento afectará su alimentación, cuánto dolor podría llegar a sentir y su capacidad para regresar al trabajo, también tiene el derecho a saber cómo su tratamiento podría afectar la función sexual.

¿Qué es una vida sexual normal?

La gente varía mucho en cuanto a sus actitudes y prácticas respecto a la sexualidad, lo cual dificulta definir lo que es “normal”. Algunas parejas gustan de tener sexo diariamente. Para otras, con una vez al mes es suficiente. Muchas personas consideran el sexo oral (el uso de la boca o la lengua) como un componente normal durante el sexo, mientras que otras no lo consideran aceptable. “Normal” entonces es lo que sea que usted y su pareja encuentren placentero. Debe haber un consentimiento mutuo sobre qué es placentero en su vida sexual.

Es común que las personas que están afrontando el cáncer pierdan en ocasiones interés o deseo por la actividad sexual. Los temores y las dudas, junto con el cáncer y los efectos por el tratamiento, pueden hacer que una persona no se sienta en un óptimo estado. A veces, la preocupación sobre su salud puede que sea mucho mayor que su interés por la actividad sexual. Pero a medida que la persona regresa a sus actividades cotidianas, puede que el deseo por la intimidad vuelva a surgir.

El manifestar interés por el sexo durante toda su vida está bien. Existen algunas personas que creen que el sexo es únicamente para las personas jóvenes y que las personas mayores pierden el interés por el sexo, así como su capacidad de tener actividad sexual. Estas creencias son mitos en gran parte. Muchos hombres y mujeres pueden ser y continúan siendo sexualmente activos hasta el final de sus vidas (consulte la sección “Para obtener más información” para más información sobre la edad y el sexo). Es verdad que la respuesta y el desempeño sexual cambian con el transcurso del tiempo. Por ejemplo, más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tienen por lo menos alguna dificultad leve de erección. Para algunos de estos hombres, el problema es severo. Muchas mujeres también notan cambios a medida que su edad aumenta, a veces antes de que inicie la menopausia. La reducción del deseo sexual y problemas de sequedad vaginal pueden empeorar durante y después de la menopausia.

A veces, el problema se centra alrededor de la ansiedad, la tensión u otros problemas en la relación. Otras veces, esto puede resultar de una enfermedad y de medicamentos que causan o empeoran los problemas sexuales. Pero la mayoría de los síntomas pueden ser tratados. En la actualidad se cuenta con medicinas, terapia, cirugía y otros tratamientos que pueden ayudar a las personas a tratar la mayoría de los tipos de problemas que puedan tener. Si desea conservar sus niveles de actividad sexual, es probable que pueda hacerlo.

Si está en una relación y uno de ustedes tiene alguna dificultad sexual, ésta afectará a ambos. Si usted está buscando resolver algún problema de tipo sexual, la solución funciona mejor cuando ambas partes en una pareja participan.
¿Qué es exactamente una respuesta sexual sana?

Una respuesta sexual se conforma de cuatro facetas:
  •     Deseo
  •     Excitación
  •     Orgasmo
  •     Resolución

Una persona por lo general pasa por estas facetas en un mismo orden, pero la respuesta sexual puede ser interrumpida en cualquiera de ellas. Por ejemplo, no se tiene que llegar al orgasmo cada vez que tenga el deseo de tener sexo.

El deseo consiste de experimentar un interés por tener actividad sexual. Puede que solamente piense en sexo, sienta atracción por alguien o frustración por la ausencia de actividad sexual. El deseo sexual es una parte natural de la vida a partir de la adolescencia en adelante.

La excitación es la faceta en la que siente estimulación sexual (en la que una persona siente que se “prende” o “enciende”). El contacto físico y las caricias se sienten mucho más placenteros cuando una persona está excitada. La excitación también se da a través de fantasías sexuales y de imágenes, sonidos, olores y sabores sensuales. Físicamente, la excitación implica que:
  •     El corazón late más rápido.
  •     La presión arterial aumenta.
  •     La respiración se hace más profusa.
  •     Una cantidad mayor de sangre circula hacia el área genital, produciendo que los órganos en esta área, incluyendo el clítoris, se dilaten (en un hombre, el aumento de sangre genera una erección, es decir, rigidez en el pene. En una mujer, el flujo de sangre genera una hinchazón del área genital).
  •     La vagina se humedece y aumenta en tamaño, dilatándose como un globo.
  •     La piel de los genitales (“partes privadas”) adquiere un color rojizo más intenso.
  •     Puede que el cuerpo comience a transpirar o que aumente de temperatura.

El orgasmo es el clímax sexual. Tanto en el hombre como en la mujer, el sistema nervioso genera un placer intenso en los genitales. Los músculos alrededor de éstos se contraen rítmicamente, enviando oleadas sensoriales a través del cuerpo. En el hombre el semen es eyaculado (liberado) cuando estos músculos se contraen. La persona siente sensaciones de placer y satisfacción.

La resolución sucede dentro de pocos minutos tras un orgasmo. El cuerpo regresa a su estado no excitado. Hay una desaceleración de la respiración y los latidos, y la sangre adicional deja de concentrarse en la región genital, aminorándose la excitación mental.

Si una persona se excita pero no logra un orgasmo, la resolución aún se lleva a cabo pero más lentamente. No es dañino excitarse sin lograr un orgasmo; aunque en algunos casos, puede que sea causa de frustración. Puede que algunas personas sientan un leve malestar adicional conforme la sangre abandona la región genital.

Periodo refractario. Los hombres tienen una cantidad de tiempo tras el orgasmo cuando físicamente no pueden tener otro orgasmo. Este lapso, conocido como periodo refractario, suele acrecentarse conforme el hombre envejece. Puede que un hombre mayor de 70 años requiera esperar días entre un orgasmo y otro. Las mujeres no tienen un periodo refractario y muchas pueden tener orgasmos múltiples, uno tras otro, sin mucho tiempo entre éstos.


El sexo y la sexualidad son partes importantes de la vida diaria


lunes, 9 de noviembre de 2015

¿Volver a hablar sin laringe?

A mi padre le han operado por un tumor en el cuello y le han tenido que extirpar la laringe. Él es joven tiene 54 años y aunque todavía se encuentra hospitalizado queremos saber cuál es la mejor alternativa para que pueda volver a hablar y empezar con eso cuanto antes, cuál es la más utilizada o fácil de manejar, cuál resulta más cómoda… necesitamos que nos orienten.

Las personas a las que se les ha extirpado la laringe no solo sufren la pérdida de la voz tras la intervención, sino también un cambio de modo respiratorio, entre otros trastornos, ya que la vía respiratoria ha quedado desvinculada del segmento que compartía con la vía digestiva .

Para la rehabilitación de la voz actualmente existen varias fórmulas en función de la situación postquirúrgica del paciente.

Una de las opciones más rápidas es el uso de una electrolaringe, dispositivo electrónico que emite una vibración sonora, el cual, aplicado al cuello del paciente de forma manual, permite articular dicho sonido en la cavidad oral para poder hablar. Sin embargo la voz que se emite es de tipo “robótica”, muy impersonal y sin apenas inflexiones. Además tiene los inconvenientes de cualquier dispositivo electrónico: cuidados, baterías, mantenimiento, alto coste, etc.

Por ello, se suele recomendar el uso de una voz “propia” del sujeto generada por medio de una “neoglotis”, es decir, aprovechando el estrechamiento natural que tiene el inicio del esófago, el cual se denomina esfínter esofágico superior.  Se trata de introducir aire en el esófago para posteriormente hacerlo salir hacia la boca haciendo vibrar dicho esfínter, lo que producirá un sonido que articularemos en forma de palabras en la cavidad oral. Según la forma de proveer de aire al esófago, bien desde la boca (método erigmofónico) o desde los pulmones a través de una comunicación quirúrgica (método traqueoesofágico), el aprendizaje de cada uno de ellos será distinto.

El uso de la voz erigmofónica es el más extendido entre los operados de laringe, pero no está exento de dificultad en su aprendizaje, según los casos. Mediante la inyección voluntaria de aire desde la boca al esófago, es posible la emisión de frases cortas con una voz de intensidad moderada y calidad ronca, pero con “personalidad”. Sin embargo aporta al paciente una notable autonomía en cuanto a que no necesita emplear las manos para hablar, ni necesita ningún tipo de dispositivo externo para producir la voz.

La emisión de la voz traqueoesofágica se asemeja más a la fonación previa a la laringectomía en cuanto a mecánica y duración de la voz.  Pero para su uso es necesario tener previamente implantada una pequeña prótesis que comunique la traquea con el esófago. Requiere también el uso de una mano para obstruir el traqueostoma en el momento de expulsar aire pulmonar para conseguir que éste pase al esófago haciendo vibrar la neoglotis de tal forma que produzca un sonido. A lo anteriormente expuesto hay que sumar que la prótesis hay que sustituirla cada ciertos meses y en algunos casos puede coger holgura con riesgo de fuga de líquidos o desprendimiento de la misma.

Por tanto, en función del estado y necesidades del paciente, el logopeda será el profesional sanitario que oriente al sujeto sobre el método rehabilitador más apropiado en cada caso. La rehabilitación logopédica no sólo debe contemplar la restitución de la función fonatoria, sino también el tratamiento de otros trastornos asociados a la laringectomía (olfatorios, respiratorios, deglutorios…) y la adaptación del sujeto a las actividades de la vida diaria.



Existen varias fórmulas para volver a hablar

viernes, 6 de noviembre de 2015

El exfumador mejora en minutos

A las ocho horas de haberlo dejado notaría mejoría en el olfato, gusto y piel.

El consumo de tabaco necesita un "tiempo de acción" para comenzar a provocar los primeros efectos en la salud de los fumadores, tanto a nivel cardiovascular y pulmonar como de un mayor riesgo de cáncer, pero las consecuencias de dejarlo pueden verse más a corto plazo, ya que los primeros beneficios se notan tras apenas 20 minutos. "Se ha demostrado que 20 minutos después de dejar de fumar ya se normaliza la tensión arterial", ha asegurado a Europa Press la neumóloga Elena Forcén, del MD Anderson Cancer Center de Madrid, con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra este sábado 31 de mayo, e insiste en que "cuanto antes se deje de fumar menos tiempo de exposición al tabaco y más tiempo para estar libre de enfermedad". 

De hecho, esta experta ha recordado que a medida que pasa el tiempo desde la última calada el exfumador va percibiendo más beneficios. "A las 8 horas mejora su oxígeno, en unos días comienza a notar mejoría en el olfato, el gusto o la piel; la capacidad pulmonar comienza a mejorar después de una semana y, al mes, tienen menos problemas a la hora de realizar ejercicio físico, se cansan menos", reconoce Forcén. Además, el riesgo de enfermedades cardiovasculares como el infarto se reduce a un 50 por ciento después de un año, y tras cinco años el riesgo de accidente cerebrovascular se iguala a los que no han fumado nunca. 

Probablemente el riesgo que más tarde en disiparse sea el del cáncer, según ha admitido, a pesar de que en los pacientes fumadores los primeros síntomas debutan después de 15 a 20 años consumiendo tabaco. El tumor más asociado a su consumo es el de pulmón, pero después de 10 años sin fumar el riesgo de padecerlo se reduce un 30 por ciento; un 50 por ciento después de 15 años y hasta un 80 por ciento tras 20-25 años sin probar un cigarrillo. "A más años de dejar de fumar, más se aleja el riesgo de cáncer", ha defendido Forcén.

No obstante, el tabaco en realidad afecta a todos los órganos que entran en contacto con el tabaco: cavidad nasal, nasofaringe, boca, laringe, esófago y estómago, además del pulmón, de modo que entre el 80 y 90 por ciento de los pacientes con uno de estos tumores son o han sido fumadores. Esta experta admite que el riesgo cero es complicado para una persona que ya ha fumado, ya que "las células tienen memoria con el tabaco". "De hecho, hay muchos pacientes que han dejado de fumar hace 40 años y aún así desarrollan cáncer", según esta neumóloga, que recuerda que "cuanto antes se deje de fumar, mejor".

"Si dejas de fumar a los 40 años habrás fumado menos y tienes más tiempo para recuperarte", insiste Forcén, para quien "siempre es un buen momento". Además, avisa de que lo importante en caso de intentarlo y acudir a alguna consulta de deshabituación tabáquica es "que el paciente vaya por si mismo y no le mande nadie, que sea él quien tome la decisión".



Siempre es un buen momento

jueves, 5 de noviembre de 2015

La vida después del cáncer de laringe

Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que le ayuden a mantenerse sano y a sentirse tan bien como pueda. Éste puede ser el momento de revaluar varios aspectos de su vida. Tal vez esté pensando de qué manera puede mejorar su salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan durante el tratamiento.

Tome decisiones más saludables

Para muchas personas, recibir un diagnóstico de cáncer les ayuda a enfocarse en la salud de formas que tal vez no consideraban en el pasado. ¿Qué cosas podría hacer para ser una persona más saludable? Tal vez podría tratar de comer alimentos más sanos o hacer más ejercicio. Quizás podría reducir el consumo de bebidas alcohólicas o dejar el tabaco. Incluso cosas como mantener su nivel de estrés bajo control pueden ayudar. Éste es un buen momento para considerar incorporar cambios que puedan tener efectos positivos durante el resto de su vida. Se sentirá mejor y además, estará más sano.

Usted puede comenzar a ocuparse de los aspectos que más le inquietan. Obtenga ayuda para aquellos que le resulten más difíciles.

Aliméntese mejor

Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, pero puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. Esto es especialmente cierto para los cánceres de cabeza y de cuello, como cáncer de laringe o hipofaringe. Puede que el cáncer o su tratamiento afecte su capacidad de tragar el alimento o causar resequedad en la boca, pérdida de dientes y cambios en el gusto, entre otros problemas. Las náuseas pueden ser un problema a raíz de ciertos tratamientos. Tal vez no tenga apetito y pierda peso involuntariamente.

Si el tratamiento le ocasiona cambios de peso o problemas con la alimentación o el sentido del gusto, coma lo mejor que pueda y recuerde que estos problemas usualmente se alivian con el pasar del tiempo. Puede que encuentre útil comer porciones pequeñas cada 2 o 3 horas hasta que se sienta mejor. Usted puede también preguntar a los especialistas en cáncer que lo atienden sobre consultar los servicios de un nutricionista (un experto en nutrición) que le pueda dar ideas sobre cómo lidiar con estos efectos secundarios de su tratamiento.

Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento del cáncer consiste en adoptar hábitos saludables de alimentación. Puede que a usted le sorprendan los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples, como aumentar la variedad de los alimentos sanos que consume. Lograr y mantener un peso saludable, adoptar una alimentación sana y limitar su consumo de alcohol puede reducir su riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Además, esto brinda muchos otros beneficios a la salud.

Descanso, cansancio y ejercicio

El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio permanece durante mucho tiempo después del tratamiento, y puede que les resulte difícil estar activas y realizar otras cosas que deseen llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden sobrellevar mejor su situación.

Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad más avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha hecho ejercicios en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.

Hable con el equipo de profesionales de la salud que le atienden, antes de comenzar. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer ejercicios de manera que no los haga solo. La compañía de familiares o amigos al comenzar un nuevo programa de ejercicios puede aportarle ese estímulo adicional para mantenerlo en marcha cuando la voluntad no sea suficiente.

Si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesite. En ocasiones, a algunas personas les resulta realmente difícil darse el permiso de tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario.

Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:
  •     Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
  •     Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable.
  •     Fortalece sus músculos.
  •     Reduce el cansancio y le ayuda a tener más energía.
  •     Ayuda a disminuir la ansiedad y la depresión.
  •     Le puede hacer sentir más feliz.
  •     Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo.

Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud.

¿Puedo reducir el riesgo de que mi cáncer progrese o regrese?

La mayoría de las personas quieren saber si hay cambios de estilo de vida específicos que puedan adoptar para reducir su riesgo de que el cáncer progrese o regrese. Para muchos de los tipos de cáncer existe poca evidencia sólida que pueda guiar a las personas. Sin embargo, esto no implica que no haya nada que no se pueda hacer, sino que en su mayor parte, esto aún no se ha estudiado bien. En la mayoría de los estudios se analizan los cambios del estilo de vida como una forma de prevenir que aparezca el cáncer en primer lugar, y no tanto para disminuir su progreso o prevenir su regreso.

El consumo de tabaco y alcohol ha sido claramente asociado con cánceres de laringe e hipofaringe. Por lo tanto, no fumar ni consumir alcohol puede ser beneficioso. Si usted fuma es muy importante que deje de hacerlo. Dejar de fumar mejora las probabilidades de que el tratamiento sea exitoso, reduce la probabilidad de que el cáncer regrese, y también podría reducir su probabilidad de desarrollar otros cánceres nuevos (especialmente otros cánceres de cabeza y cuello o pulmón), lo cual constituye un serio problema entre los sobrevivientes de cáncer de laringe y de hipofaringe. Abandonar el hábito también puede ayudar a mejorar su apetito y su estado general de salud. 

Puede que ayude el adoptar comportamientos saludables, tal como una buena alimentación, ejercitarse de forma habitual y mantener un peso saludable, aunque nadie está seguro de esto. Sin embargo, sí sabemos que estos cambios pueden tener efectos positivos en su salud que pueden ser mayores que el riesgo de cáncer.



Mantener hábitos saludables es beneficioso