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viernes, 20 de septiembre de 2019

Los pólipos y los nódulos, las afecciones más frecuentes en la laringe

La voz se produce por la vibración de las cuerdas vocales. Para que esto ocurra, el aire que procede de los pulmones se transforma en sonido cuando sale a través de la laringe –que es el órgano de fonación del ser humano. Como como consecuencia, mediante la articulación del sonido en las cavidades de resonancia (boca, la cavidad nasal y la faringe) se emiten fonemas y palabras. La voz es el instrumento, por excelencia, de la comunicación en el ser humano, gracias al cual se pueden expresar ideas, sentimientos, pensamientos o emociones. Sin embargo, la laringe puede sufrir alteraciones si se abusa o no se hace un buen uso de la voz. Y no solo eso, también pueden afectar a la voz factores como el tabaco, la contaminación, el alcohol o, incluso, el reflujo gástrico.

Dos de los problemas más comunes con los que se encuentran los otorrinolaringólogos son los pólipos y los nódulos laríngeos, afecciones que, en numerosas ocasiones, tienen un patrón profesional marcado. Así, es muy frecuente que acudan a la consulta por estos motivos los profesores, cantantes, comunicadores y, en general, cualquier persona que utilice la voz como herramienta principal en su trabajo. Sin embargo, no hace falta ser un profesional de estas características para padecerlas, el hecho de tener malos hábitos vocales puede provocar, en el futuro, que aparezcan.

La Sociedad Española de Otorrinolaringología define los pólipos como pseudotumores benignos, similares a las ampollas, que aparecen tras un proceso inflamatorio. Suelen crecer en una sola cuerda vocal, aunque se pueden dar en las dos. Por norma general, es más frecuente entre los 30 y los 50 años, sin existir un claro predominio entre hombres o mujeres. Cuando una persona tiene pólipos, tiene dificultad al hablar, voz entrecortada, sequedad, afonía, molestias o dolor de garganta. En ocasiones, algunos pacientes tienen la sensación de tener un cuerpo extraño en la laringe.

En cambio, los nódulos son engrosamientos localizados de la mucosa situados siempre en el punto nodular, es decir, en el borde libre del repliegue vocal. Se producen a causa de un abuso –como en las profesiones antes mencionadas–, o un mal uso vocal. Son parecidos a un callo y suelen crecer de forma simétrica, uno en cada cuerda vocal. Los nódulos son más frecuentes en las mujeres, debido al tamaño de las cuerdas –más cortas que las de los hombres–, entre los 20 y los 50 años. No obstante, también aparecen en la infancia. Según la SEORL, entre un 37% y un 78% de las disfonías infantiles son atribuibles a los nódulos vocales. Además, provocan una disfonía que se agrava de forma progresiva, y suele afectar más a los agudos. Otros síntomas son sequedad, esfuerzo al hablar o afonía.

Para diagnosticar tanto los pólipos como los nódulos, se utilizan técnicas como la laringoscopia indirecta, el nasofibroendoscopio y el monitor o la videoestroboscopia, con las que se pueden visualizar qué tipo de lesión tiene el paciente.

En cuanto al tratamiento, también hay diferencias. En el caso de los pólipos, se recurre a la fonocirugía, con la que se utiliza anestesia general. Antes de la cirugía se suele hacer terapia logopédica y después de la intervención se requiere reposo vocal durante, al menos, cuatro días. Posteriormente, será necesario reeducar la voz con rehabilitación y la ayuda de logopedas y foniatras. En cuanto a los nódulos, depende del tipo de lesión y de quien la padece. Si es un niño, se trata con reeducación vocal y aprendizaje de una buena técnica vocal. Los adultos, en un principio, deben mantener reposo vocal entre 10 y 15 días y, si el paciente no nota mejoría o si, por su actividad profesional, no puede cumplir al completo ese descanso se acompaña de rehabilitación logipédica. En el caso de no mejorar con el reposo ni con la logopedia, se recurriría a eliminar los nódulos con fonocirugía.


Un exceso de uso de la voz puede provocar la aparición de nódulos 

lunes, 2 de septiembre de 2019

¡Vuelta al cole en ABL!

En la Asociación Barcelonesa de Laringectomizados ya hemos vuelto de nuestras bien merecidas vacaciones. Tiempo que hemos aprovechado recargando fuerzas para empezar una nueva temporada luchando, como hemos hecho desde hace 50 años, por la inclusión social de las personas laringectomizadas y para defender sus derechos ante una sociedad que demasiadas veces les gira la espalda.

Es por ello que, desde nuestras redes sociales, volvemos a informar a partir de hoy de las últimas novedades dentro de la inacabable lucha contra el cáncer de laringe y en pro de los y las laringectomizadas. Asimismo, desde nuestro local social seguiremos desarrollando los cursillos de voz erigmofónica y resto de actividades que habitualmente llevamos a cabo en él.

¡Bienvenidos a la nueva temporada y adelante!

Asociación Barcelonesa de Laringectomizados


Comencemos la nueva temporada

viernes, 26 de julio de 2019

¡Feliz Verano! Bon Estiu!

Al final ha llegado el verano y con él en ABL nos tomamos unos merecidos días de descanso. 

Este año cerramos desde el 26 de julio hasta el 1 de septiembre, ambos inclusive, por lo que seguiremos con nuestra tarea de informar sobre el cáncer y de dar apoyo a tod@s l@s laringectomizad@s a partir del 2 de septiembre.

Esperamos que paséis unas buenas vacaciones.

¡Hasta septiembre! ¡Fins al setembre!


Associació Barcelonesa de Laringectomitzats


Y ahora, a descansar unos días

martes, 11 de junio de 2019

Estreñimiento y quimioterapia

¿Qué es el estreñimiento y cuál es su relación con la quimioterapia y otros tratamientos contra el cáncer?
El estreñimiento es la "emisión anormalmente retardada o infrecuente de heces usualmente secas y endurecidas (defecación o evacuación intestinal)".
  • Algunas personas se estriñen debido a que no ingieren suficientes frutas y fibra, no ejercitan o no realizan suficiente actividad física y no beben suficiente líquido (la mayoría de las personas deben tomar diariamente por lo menos 8 vasos de agua u otras bebidas no alcohólicas). 
  • Determinadas enfermedades pueden provocar estreñimiento. Por ejemplo, algunos fármacos de quimioterapia pueden ocasionarlo. Además, muchos analgésicos pueden provocar estreñimiento como efecto secundario. 
  • Hay muchas cosas que los pacientes pueden hacer para prevenir o aliviar el estreñimiento. Además, hay muchos medicamentos que su médico puede recomendarle para el estreñimiento.
¿Cuáles son los síntomas de estreñimiento que deben vigilarse?
  • Evacuaciones intestinales poco frecuentes. No hay una frecuencia "normal" para las evacuaciones intestinales. Debe determinarse si son frecuentes o no de acuerdo con lo que es "normal" para usted. Por ejemplo, si normalmente evacua el intestino una vez al día, podría calificarse "infrecuente" hacerlo cada dos o tres días. Esto debe ser un cambio permanente, no algo que le suceda una vez.
  • Evacuaciones intestinales duras y difíciles. En estos casos, la persona defecará heces pequeñas como canicas, sin que llegue a producir una evacuación completa.
Qué puede hacer para minimizar el estreñimiento provocado por el cáncer o la quimioterapia:
  • Coma alimentos ricos en fibras, como frutas (peras, ciruelas pasas), cereales y vegetales.
  • Beba diariamente de dos a tres litros de líquidos sin alcohol (agua, jugos), a menos que su médico le indique lo contrario.  
  • Haga ejercicio entre veinte y treinta minutos la mayoría de los días de la semana, en la medida que pueda y si su médico se lo permite. Para muchos pacientes caminar es un ejercicio cómodo y fácil de hacer.
  • Si se le ha recetado un "régimen intestinal", asegúrese de cumplirlo estrictamente.
Fármacos que su médico o proveedor de atención médica pueden recetarle:
Su médico puede recomendarle uno o más de los siguientes medicamentos para prevenir o tratar el estreñimiento:
  • Psyllium (Metamucil ®)
  • Sena (Senokot®)
  • Bisacodil (Dulcolax®)
  • Docusato sódico (Colace®)
  • Supositorios de glicerina
  • Citrato de magnesio
  • Hidróxido de magnesio (Milk of Magnesia®)
  • Lactulosa (Chronulac®)
  • Sorbitol y fosfato sódico (Fleet's enema®)
Si cree que experimenta signos de estreñimiento producido por la quimioterapia, las siguientes pautas le servirán de ayuda para saber cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica: 
  • Si tiene dolor de estómago.
  • Si tiene fiebre.
  • Si no puede liberar los gases.
  • Si siente náuseas y tiene vómitos, además del estreñimiento.
  • Si no ha tenido una evacuación intestinal desde hace tres días a pesar de seguir las recomendaciones de su médico o profesional de atención médica.
  • Si su estómago está hinchado o lo siente rígido al tacto.
Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


Hay muchas cosas que los pacientes pueden hacer para prevenir el estreñimiento.

lunes, 3 de junio de 2019

Medio siglo de ABL ¡Felicidades!

El día 2 de junio de 1969, ayer hizo 50 años, se fundaba en Barcelona la "Asociación Española de Laringectomizados y Mutilados de la Voz", primera asociación del Estado dedicada a dar apoyo, velar por la integración social y por la protección de los derechos de las personas que habían sufrido una laringectomía. 

Ha sido medio siglo de duro esfuerzo en que, la rebautizada posteriormente como "Asociación Barcelonesa de Laringectomizados", ha sido la voz para la sociedad de una gran cantidad de socios y socias afectadas por cáncer de laringe. Una dura tarea que esperamos seguir desempeñando hasta que las ciencias médicas sean capaces de erradicar esta lacra que tanta gente ha padecido.

Hasta entonces, no cabe más que seguir adelante. No cabe más que seguir trabajando.

¡Muchas felicidades!

Medio siglo de ABL. No cabe más que seguir trabajando

viernes, 24 de mayo de 2019

«El brócoli no te va a curar el cáncer. Solo tu oncólogo»

El dietista-nutricionista, docente y divulgador Julio Basulto (Barcelona, 1971) ha dedicado su último (y científico) libro –Dieta y cáncer, escrito junto a Juanjo Cáceres y editado por Martínez Roca– a investigar qué puede y qué no puede hacer la alimentación por nuestra salud. Que quede claro: la realidad científica respecto al cáncer es que la dieta puede ser preventiva o paliativa, pero no curativa. 

Siempre es recomendable una alimentación saludable. Pero ni las frutas, ni los cereales integrales, ni el brócoli curan el cáncer.

–El cáncer te lo cura, si puede, un oncólogo de bata blanca. El sauce se utiliza en la elaboración de las aspirinas. ¿A que nadie diría que comer sauces quita el dolor de cabeza? Pues lo mismo con el brócoli. Hay un nuevo estudio científico que menciona el brócoli. Bien, vale. Me imagino, en todo caso, que es preliminar porque si no estaría ya en los hospitales. Aunque se demostrara que una sustancia presente en el brócoli y no en las judías verdes se puede usar como terapia médica contra el cáncer, eso no significa que comer brócoli tenga efecto alguno sobre los tumores.

En el libro afirma que «no existe una alimentación específica que nos proteja contra el cáncer». Pero añade: «Una dieta saludable y rica en frutas, hortalizas, legumbres y cereales integrales es útil para reducir el riesgo».

–Un patrón general de alimentación saludable seguido por toda la población disminuye las probabilidades de que esta presente ciertos tipos de cáncer. Ahora bien, ¿qué patrón concreto? ¿Qué tipo de frutas? ¿Qué cantidad? ¿Con qué cocción exacta se deben cocinar las verduras? ¿Tienen que ser frescas, congeladas o de cercanía?

Puedes llevar una dieta saludable y que te diagnostiquen cáncer.

–Por supuesto. Y te puedes hartar a hamburguesas industriales y no tenerlo. En todo caso, los fumadores, tengan o no cáncer, están perjudicando su salud, están poniendo negros sus pulmones.

Una conocida gurú habla de alimentos anticáncer: cúrcuma, semillas de lino, brócoli, frutos rojos, cítricos…

–Es engañoso. Si lo dijera una empresa de alimentación sería ilegal. En Europa, para decir que un determinado producto baja el colesterol, por ejemplo, tiene que tener la aprobación previa de la Agencia de Seguridad Alimentaria. Lo que dice esta gurú es mentira. Y eso genera frustración y culpabilidad, incluso depresión, porque las personas están especialmente vulnerables. Si haces caso a esas voces puedes dejar de lado un tratamiento médico porque piensas que es química y lo otro es natural. En el caso de las semillas de lino, no creo. En el del limón, sí, porque afecta al esmalte y te duele cuando bebes algo frío o caliente. La cúrcuma no tiene efectos preventivos. Es más, puede interaccionar con medicamentos que esté tomando el paciente.

La prensa, que muchas veces publica artículos de titulares golosos y con poco rigor científicos, ¿debería hacer autocrítica?

–Lo que yo creo es que no nos enseñan a ser escépticos. No nos enseñan cómo funciona la evidencia científica. La gurú que acabamos de mencionar es médica. ¿Cómo diferenciar entonces que yo tengo razón y ella no?

Porque su libro es abrumador por sus referencias científicas.

–Pues el libro de la gurú tiene más citas bibliográficas que el mío. En realidad, debería ocurrir como en Francia, donde el colegio de médicos expulsó al creador de la dieta Duncan. Aquí, en España, hay gente que da conferencias diciendo que el agua sin cloro cura el cáncer. Mi libro se vende bien, vamos por la segunda edición, pero no se vende mucho más, ¿por qué? Porque no promete la cura del cáncer.

¿Alguna recomendación científica para los enfermos?

–Desconfiar de cualquier cosa que suene demasiado bonita como para que sea verdad. Pensar que si no te lo está diciendo el oncólogo es que no es importante. Seguir a raja tabla lo que te dice el médico, que es lo que al final te va a salvar la vida. No hacer ayunos porque el pronóstico empeorará. Un enfermo de cáncer necesita calorías, proteínas e hidratos. Y nada de tomar complementos alimenticios.

¿Y consejos para la gente sana?

–Huir del sedentarismo, el alcohol, la lactancia artificial, el tabaquismo, la alimentación malsana y las relaciones dañinas. No comas mejor, deja de comer peor. La dieta no va a mejorar tu estado de salud pero una mala dieta lo va a empeorar.



La dieta puede ser preventiva o paliativa, pero no curativa

miércoles, 22 de mayo de 2019

«Al principio me costó aceptar el agujero en el cuello, pero hay que vivir»

  • Pacientes laringectomizados piden apoyo psicológico previo y orientación sobre cómo abordar su recuperación

Cáncer de laringe. Había que extirpar el órgano donde se encuentran las cuerdas vocales, perder la voz y aprender a hablar con el esófago. El diagnóstico supuso un mazazo para Dimas Barbón, gijonés de 63 años. «Me dio un bajón importante y estuve indeciso entre si operarme o no. Me afectaba el aspecto físico, el agujero en el cuello... Porque, en principio, me lo iban a sellar con cirugía, quimioterapia y radioterapia. Pero si me administraban quimioterapia, al tener un by-pass, podía perder la pierna. Me decía: 'que dure lo que tenga que durar'. Pero enseguida decidí pensar en positivo y aceptar la intervención porque hay que vivir».

En marzo se cumplirán dos años de su paso por el quirófano, a la que siguieron una treintena de sesiones de radioterapia. Dimas quiso aportar su testimonio a otros enfermos y familiares en la jornada que esta semana organizó la Asociación Española contra el Cáncer en Gijón sobre los cánceres de cabeza y cuello (fosas nasales, senos paranasales, cavidad oral, faringe, laringe y glándulas salivares), con 300 casos en Asturias por año. Los principales factores de riesgo: el alcohol y el tabaco. Es más frecuente en hombres y la edad media está en los sesenta años.

Cambios hasta en el carácter

No oculta los efectos. Los primeros, los físicos. Los cambios en la imagen personal, aprender a hablar desde el esófago y las secuelas de la radioterapia, porque «el olfato y el olor disminuyen». Pero hay más repercusiones: laborales, sociales y afectivas. «Era transportista, tenía que llamar a clientes y estaba limitado por el habla. Me jubilaron». Cuando sale a tomar algo, le molesta el ruido por lo que le cuesta expresarse. «La verdad es que echas de menos la clase de persona que eras. Reconozco que ahora me enfado más, que discuto y eso también repercute en la pareja. Es una vida con limitaciones, sí, pero no son importantes. Puedes pasear, comer... Hay que aceptar. No nos podemos dar por vencidos. Eso sí, echo mucho de menos bañarme en el mar».

Comparte con Pablo Cabral, de 58 años, las carencias que encuentra en el proceso de recuperación. Pablo -que trabajaba de camarero- lamenta la falta de «apoyo psicológico antes de la intervención para saber de antemano qué camino va a tener uno que seguir». En este sentido, la psicóloga de la delegación asturiana de la Asociación contra el Cáncer, Rocío Toledo, sostiene que, «según los estudios, una cuarta parte de los pacientes acaba por desarrollar problemas psicológicos en alguna de las fases del proceso. Es un aspecto que inicialmente no priorizan. Porque lo primero es salvar la vida y después adaptarse a los cambios funcionales (volver a hablar bien, comer, nutrirse...) y lo mismo les ocurre a sus familiares. La salud mental queda de lado y en ella influye mucho el entorno familiar. Que le cuiden, que le ayuden y le orienten...». Precisamente, orientación es otra de las demandas de los pacientes. Sostienen que, al abandonar el hospital, se encuentran «muy perdidos». «Sales y no sabes ni limpiar la cánula», algo a lo que les enseñan en la Asociación contra el Cáncer, donde imparten talleres sobre disfagia (tragar) y primeros auxilios. Pero, por encima de todo, son optimistas. Froilán Viña, de 51 años y que trabajaba como soldador, sigue con las clases de logopedia. «No tengo ningún complejo. Además, ahora los móviles permiten traducir los mensajes a voz y son de gran ayuda». Sí echa de menos cantar. La misma pasión tiene Héctor Garaot, comercial de 66 años de Trevías, quien asegura sentirse fuerte. Y Miguel Fanjul -el único no laringectomizado, sufrió un carcinoma debajo de la lengua- no pierde el humor, pese a los problemas para «comer porque se me queda la comida debajo de la lengua y entonces no puedo hablar». 


Hay que aceptar. No nos podemos dar por vencidos.

lunes, 20 de mayo de 2019

La vida después del cáncer de laringe

Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que le ayuden a mantenerse sano y a sentirse tan bien como pueda. Éste puede ser el momento de revaluar varios aspectos de su vida. Tal vez esté pensando de qué manera puede mejorar su salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan durante el tratamiento.

Tome decisiones más saludables

Para muchas personas, recibir un diagnóstico de cáncer les ayuda a enfocarse en la salud de formas que tal vez no consideraban en el pasado. ¿Qué cosas podría hacer para ser una persona más saludable? Tal vez podría tratar de comer alimentos más sanos o hacer más ejercicio. Quizás podría reducir el consumo de bebidas alcohólicas o dejar el tabaco. Incluso cosas como mantener su nivel de estrés bajo control pueden ayudar. Éste es un buen momento para considerar incorporar cambios que puedan tener efectos positivos durante el resto de su vida. Se sentirá mejor y además, estará más sano.

Usted puede comenzar a ocuparse de los aspectos que más le inquietan. Obtenga ayuda para aquellos que le resulten más difíciles.

Aliméntese mejor

Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, pero puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. Esto es especialmente cierto para los cánceres de cabeza y de cuello, como cáncer de laringe o hipofaringe. Puede que el cáncer o su tratamiento afecte su capacidad de tragar el alimento o causar resequedad en la boca, pérdida de dientes y cambios en el gusto, entre otros problemas. Las náuseas pueden ser un problema a raíz de ciertos tratamientos. Tal vez no tenga apetito y pierda peso involuntariamente.

Si el tratamiento le ocasiona cambios de peso o problemas con la alimentación o el sentido del gusto, coma lo mejor que pueda y recuerde que estos problemas usualmente se alivian con el pasar del tiempo. Puede que encuentre útil comer porciones pequeñas cada 2 o 3 horas hasta que se sienta mejor. Usted puede también preguntar a los especialistas en cáncer que lo atienden sobre consultar los servicios de un nutricionista (un experto en nutrición) que le pueda dar ideas sobre cómo lidiar con estos efectos secundarios de su tratamiento.

Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento del cáncer consiste en adoptar hábitos saludables de alimentación. Puede que a usted le sorprendan los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples, como aumentar la variedad de los alimentos sanos que consume. Lograr y mantener un peso saludable, adoptar una alimentación sana y limitar su consumo de alcohol puede reducir su riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Además, esto brinda muchos otros beneficios a la salud.

Descanso, cansancio y ejercicio

El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio permanece durante mucho tiempo después del tratamiento, y puede que les resulte difícil estar activas y realizar otras cosas que deseen llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden sobrellevar mejor su situación.

Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad más avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha hecho ejercicios en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.

Hable con el equipo de profesionales de la salud que le atienden, antes de comenzar. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer ejercicios de manera que no los haga solo. La compañía de familiares o amigos al comenzar un nuevo programa de ejercicios puede aportarle ese estímulo adicional para mantenerlo en marcha cuando la voluntad no sea suficiente.

Si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesite. En ocasiones, a algunas personas les resulta realmente difícil darse el permiso de tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario.

Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:
  •     Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
  •     Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable.
  •     Fortalece sus músculos.
  •     Reduce el cansancio y le ayuda a tener más energía.
  •     Ayuda a disminuir la ansiedad y la depresión.
  •     Le puede hacer sentir más feliz.
  •     Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo.

Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud.

¿Puedo reducir el riesgo de que mi cáncer progrese o regrese?

La mayoría de las personas quieren saber si hay cambios de estilo de vida específicos que puedan adoptar para reducir su riesgo de que el cáncer progrese o regrese. Para muchos de los tipos de cáncer existe poca evidencia sólida que pueda guiar a las personas. Sin embargo, esto no implica que no haya nada que no se pueda hacer, sino que en su mayor parte, esto aún no se ha estudiado bien. En la mayoría de los estudios se analizan los cambios del estilo de vida como una forma de prevenir que aparezca el cáncer en primer lugar, y no tanto para disminuir su progreso o prevenir su regreso.

El consumo de tabaco y alcohol ha sido claramente asociado con cánceres de laringe e hipofaringe. Por lo tanto, no fumar ni consumir alcohol puede ser beneficioso. Si usted fuma es muy importante que deje de hacerlo. Dejar de fumar mejora las probabilidades de que el tratamiento sea exitoso, reduce la probabilidad de que el cáncer regrese, y también podría reducir su probabilidad de desarrollar otros cánceres nuevos (especialmente otros cánceres de cabeza y cuello o pulmón), lo cual constituye un serio problema entre los sobrevivientes de cáncer de laringe y de hipofaringe. Abandonar el hábito también puede ayudar a mejorar su apetito y su estado general de salud. 

Puede que ayude el adoptar comportamientos saludables, tal como una buena alimentación, ejercitarse de forma habitual y mantener un peso saludable, aunque nadie está seguro de esto. Sin embargo, sí sabemos que estos cambios pueden tener efectos positivos en su salud que pueden ser mayores que el riesgo de cáncer.



Mantener hábitos saludables es beneficioso

jueves, 16 de mayo de 2019

Los vicios evitables

Cada vez son más las personas que apuestan por la vida sana y dejan de lado adicciones cada vez peor vistas como el tabaco o el alcohol.

Ya no es raro entrar a un bar y no oler a cigarrillo o estar en un restaurante y no respirar el olor del plato junto al del humo de tabaco. La denominada ´Ley Antitabaco` que entró en vigor en España hace justo una década -con las restricciones de fumar en estos lugares desde 2010- ha normalizado situaciones como las descritas. O quizá no tanto.

Como muestra un botón: En esta época de verano, donde las protagonistas son las terrazas, bien sea al aire libre o con toldos, en ocasiones provocan que el humo de tabaco no se vaya tan fácilmente. De hecho, casi la mitad de las personas encuestadas en un sondeo de la Sociedad Española de Medicina segura que sigue expuesto a este tabaco sin quererlo, el denominado fumador pasivo. Aunque la normativa es estricta, las denuncias por incumplimiento de la Ley se amontonan también en los tribunales de Castilla y León.

Peor lo tiene la gente que ha reconocido tener que respirar humo de tabaco en su puesto de trabajo -6% según el mismo estudio- o incluso tener que convivir con la nicotina dentro de su casa -14%-. El problema viene cuando se expone a sectores  de riesgo, como los niños, quienes, sin quererlo, inhalan un humo perjudicial en edades ,tan tempranas: “En menores se ha estudiado que el 6,8% de los menores de 4 años están expuestos a ello”- apunta Lidia Sanz, psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer en Castilla y León- “y lo peor es que están siendo dañados, porque en un organismo y unos pulmones en crecimiento, las consecuencias son brutales”.

No es fácil dejarlo, desde luego, pero para ello trabajan desde la AECC con grupos que ayudan a desengancharse a quienes peor lo están pasando. En ese sentido, Sanz asegura que aunque la adicción física a la nicotina se supera en unas dos semanas, la psicológica cuesta más: “Hay que trabajar los hábitos y rutinas porque es lo que más cuesta romper. Socialmente está más aceptada, pero no se puede olvidar que es una adicción”.

EL DETALLE: Mientras que el cigarrillo tradicional ha caído en ventas desde 2008 un 12% el de liar ha subido un 24% y sus ventas suponen un total de 640 millones de euros según la OMS.Malos hábitos, malas consecuencias

Un vicio que, de no tomar conciencia y cartas en el asunto, puede desembocar en enfermedades serias como el cáncer. Como dato, el 30% de los tumores están asociados a fumar cigarrillos y aunque muchos piensen que el único posible es el de pulmón, lo cierto es que también puede derivar en cáncer de laringe, esófago, estómago o hasta vesícula: “Por todos los órganos por los que se filtra esos componentes hay un riesgo añadido de padecerlo” matiza Sanz.

La exposición a estos agentes contaminantes, si bien en otros casos no depende de uno mismo, tiene la particularidad de que sí se puede evitar. Tan solo basta con apagar el cigarrillo, mantenerlo lo más lejos posible y apostar por la vida sana.

Por desgracia la convivencia con la palabra cáncer ya es común y, en ese sentido, uno de los que más se conocen y mejor porcentaje de curación tiene -según el último dato de la AECC el porcentaje de supervivencia está en el 82,8 por ciento- es el de mama. A pesar de ello, aún siguen siendo muchos los meses de pruebas, de quimioterapia, de radioterapia que merman las ganas de hacer algo más a quienes lo sufren una vez se sale de cualquiera de las sesiones. Pero durante el tratamiento es tan importante el cuidado en el centro médico como en el propio hogar.

La alimentación y el ejercicio suponen un tanto por ciento importante para salir más fortalecido de ese duro trance: “Los efectos adversos se van a presentar a todos los niveles por los tratamientos que se realizan, pero con una buena nutrición y ejercicio se pueden paliar en cierta medida sus consecuencias y las pacientes ven que van a poder con su cuerpo”, asegura la oncóloga Rocío Fonseca.

Fonseca, junto a otros especialistas, ha editado una Guía de Nutrición para las pacientes que se encuentran en esta situación en las que se da una serie de pautas, según la fase de la enfermedad en la que estén, para afrontar el trance, desterrando vicios y optando por una alimentación y ejercicio adecuados que revitalicen en una etapa en la que impera la desgana. Aunque no es fácil: “No hay nada efectivo a la primera. La única dieta que tiene un beneficio para prevenir un cáncer de mama es la dieta mediterránea junto a la eliminación del alcohol o el tabaco” puntualiza.

La enfermedad cada vez se conoce más, sí, pero aún hay retos como los que señala la oncóloga que hace autocrítica apuntando a su propio sector. De hecho, reconoce que la mayoría de oncólogos no tienen una “excesiva” formación en nutrición y ejercicio físico para estos pacientes dentro de los temarios que estudian en la facultad de Medicina. Un hándicap que provoca que tengan que especializarse a posteriori con cursos concretos: “En España es necesario que se integren en los planes de tratamiento a estos pacientes, algo que sucede en otros países de Europa y que creo que es fundamental para ayudar en esas fases del tratamiento”. En lo que coinciden ambas especialistas, psicóloga y oncóloga, es en la prevención, que además del chequeo médico rutinario incluye una buena alimentación, un peso correcto y un cuerpo en forma. Tres medidas que están al alcance de nuestra mano.


Los buenos hábitos es la mejor forma de eliminar el riesgo de cáncer

viernes, 3 de mayo de 2019

La nutrición, gran aliada contra el cáncer

  • Verduras, frutas y legumbres reducen el riesgo de sufrir esta enfermedad - La nutricionista Yolanda Albelda apuesta por unidades de apoyo nutricional para los enfermos oncológicos

Una alimentación sana y acabar con el sedentarismo son claves para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y también para luchar contra él, ya que los alimentos pueden favorecer los tratamientos así como minimizar sus efectos secundarios. Es lo que se conoce como nutrición celular activa o nutrición inteligente, que se basa en el poder terapéutico de los alimentos y en su capacidad para proteger frente a la predisposición genética.

Sin embargo, este potencial no se tiene en cuenta en las unidades oncológicas, según la doctora en Farmacia y experta en Nutrición Yolanda Albelda, que mañana impartirá un taller sobre "Nutrición, importancia antes, durante y después del cáncer" en el Hospital la Rosalera de Santiago, dentro del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama y del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre. 

"Cada vez hay más estudios científicos que evidencian la relación directa entre el consumo de determinados alimentos y el cáncer. Se considera que un 30% de los casos de cáncer de vías respiratorias y estómago está causado por el tabaco; otro 35% está distribuido entre genética, virus, contaminación ambiental, tóxicos alimenticios y exposición solar; y el otro 35%, a la alimentación", advierte la experta.

La especialista sostiene que las unidades de oncología deberían tener una unidad de apoyo de nutrición. "La mayoría de los pacientes oncológicos desconocen que con una corrección alimentaria y unas pautas suplementarias pueden pueden ayudar a su organismo a combatir las células cancerosas, reducir los efectos secundarios de la quimio y de la radioterapia y prevenir una recidiva. Hay que empezar a prohibir ciertos productos y a potenciar otros", dice.

El consumo de leche animal en edad adulta, especialmente de vaca, comer mucha carne de ternera y el azúcar, así como prescindir de la fruta, la verdura y las legumbres favorece la aparición de cáncer, según Albelda. Pero no solo el tipo de alimento determina la salud. También la forma de ingerirlos, un término sobre el que se tienen que ser especialmente cuidadosos los enfermos oncológicos. Albelda aboga por una alimentación ecológica y por incorporar a la dieta al menos un 35% de alimentos crudos, y en el otro 65% restante, mejor cocido, al vapor o a la plancha que frito, y evitar las altas temperaturas en el horno, a la brasa y a la barbacoa, es decir, que la preparación de los alimentos no supere los 120º. 

En cuanto a la fruta, recomienda comerla entera, no en zumo, ya que los azúcares se asimilan más deprisa cuando se ingiere exprimida, y en el caso de las personas en tratamiento oncológico, recomienda moderar su consumo, ya que el azúcar es una de las cosas que más les gusta a las células cancerosas. Dentro de las frutas, la especialista recomienda a los enfermos de cáncer reducir la ingesta de manzana, melocotón y naranja, y sustituirla por otras como el limón y el pomelo, la sandía, la granada, el níspero, la mandarina, el caqui, la pera, el melón y los frutos rojos como los arándanos.


Una alimentación sana favorece los tratamientos contra el cáncer

martes, 23 de abril de 2019

Actitud positiva, clave contra el cáncer

Cuando un paciente con cáncer recibe la mala noticia de confirmación acerca de su enfermedad, por lo general lo considera una sentencia de muerte, sin embargo, es vital una actitud positiva que le permita aliviar el estrés que todo ello envuelve.

En este sentido, es necesario que los profesionales de la salud desde el inicio le expliquen la posible situación que vivirá y le den a conocer sus expectativas reales de recuperación, de esta manera comenzarán a construir una base edificada en la actitud positiva que los ayude a salir adelante.

Cuando un paciente se encuentra en esa situación, es muy complicado que logre procesar y comprender toda la información que requiere conocer, por lo que el médico debe formar parte activa en la toma de decisiones sobre el tratamiento a elegir, basado en la información veraz y honesta.

Enfrentar las malas noticias

En entrevista con Salud180, Olivier Bouyssi, autor del libro "Feliz contra todo pronóstico", cuenta su experiencia luego de haber recibido el diagnóstico de cáncer de pene y la actitud con la que lo enfrentó:

“Al recibir este tipo de malas noticias, los pacientes con cáncer suelen experimentar sentimientos negativos hacia sí mismos, como para la gente de su entorno, más aún si deben ser intervenidos quirúrgicamente para contrarrestar el cáncer”, explica Elías Mora Kumboz, especialista en urología oncológica de la Universidad de Caracas, Venezuela.

El proceso de sanación luego del diagnóstico de cáncer demanda mucho más que ciencia, requiere una movilización de la expectativa positiva de vida del paciente, que sea balanceada y realista, afirma el especialista.

Tratamiento multidisciplinario

Debido a que no todas las personas responder de igual manera, los pacientes afectados con cáncer deben recibir el apoyo de un equipo multidisciplinario que involucre al urólogo, oncólogo, enfermeras, técnicos, psicólogos, terapeutas de grupo y la familia.

En ese sentido, la terapia de grupo es una de las mejores estrategias para infundir la actitud positiva requerida para enfrentar el cáncer, ya que, como apunta el urólogo oncólogo, escuchar el testimonio de sobrevivientes, la forma cómo han podido superar la enfermedad, puede ayudar a recobrar la esperanza para superarlo.




La actitud positiva marca la diferencia

jueves, 11 de abril de 2019

¡Buena Semana santa! Bona Setmana Santa!

Ha llegado la Semana Santa y con ella en ABL nos tomamos unos merecidos días de descanso. 

Este año cerramos desde el 11 de abril hasta el 22 de abril, ambos inclusive, por lo que seguiremos con nuestra tarea de informar sobre el cáncer y de dar apoyo a tod@s l@s laringectomizad@s a partir del 23 de abril, Diada de Sant Jordi.

Esperamos que paséis unas buenas vacaciones de Semana Santa.

¡Hasta la vuelta! Fins la tornada!


Associació Barcelonesa de Laringectomitzats



Fechas de contrición y de descanso

viernes, 22 de marzo de 2019

¿Cómo puedo retomar mi vida?

Después de la operación siempre hay un periodo de recuperación después del cual hay que planificar el volver a las actividades anteriores si el médico lo autoriza.

El laringectomizado es un mutilado de la voz. La gesticulación, la vocalización o los trazos sobre el papel, apenas permiten interpretar su mensaje, creándose situaciones de incomunicación. Ahora la respiración se realiza por un orificio en el cuello. Este hecho crea una actitud de rechazo social, por eso son importante las medidas higiénicas de la cánula, ya que proporcionan una imagen de pulcritud que soluciona el problema. La adaptación familiar es el primer paso para el laringectomizado. La familia y los amigos juegan un papel muy importante en la rehabilitación y la mejora de calidad de vida del laringectomizado. La persona debe sentir que sigue recibiendo el apoyo, amor y cariño de los que le rodean. Es necesario brindarle apoyo para que inicie su tratamiento logopédico, para volver a conquistar su independiencia personal, para reincorporarse a la sociedad y vivir como lo hacía antes o aún mejor. Las personas que lo rodean deben de tener paciencia, comprender la mudez temporal, el malestar por el tratamiento médico y la depresión que podría acompañar a la persona después de un tratamiento contra el cáncer.

Un segundo paso en la recuperación es el intento de emitir un sonido. En este punto es importante la formación logopédica y pedagógica. La constancia e insistencia es un pilar fundamental para el aprendizaje de la voz esofágica. Habrá una tendencia hacia la estabilidad emocional a medida que la persona pueda comunicarse con su entorno. Lograda la voz esofágica, familia, amigos y compañeros de trabajo influirán en la adaptación y superación de todo complejo, que las limitaciones derivadas de la intervención pueden motivar en el laringectomizado. 

Mientras asiste a sus consultas logopédicas debe pensar en la nueva etapa de su vida a la que ha entrado, la oportunidad que tiene para aprovecharla tanto para provecho suyo como para los que le rodean. Y para conseguirlo, tienen gran repercusión las asociaciones de Laringectomizados, donde puede encontrarse con más personas en su misma situación, que pueden darle la oportunidad de orientarle y compartir sus experiencias. No se trata de volver a la vida de antes de la operación, hay que comprender y aceptar que esa vida es pasado y que espera otra por delante. Es hora de pensar en un trabajo nuevo, en tomar las clases que antes no pudo o hacer el viaje que siempre quiso hacer. Tómese su tiempo y conseguirá adaptarse a su nueva situación.

Las personas sometidas a una laringectomía sufren numerosas preocupaciones, sobre todo porque no tienen la suficiente información para cuándo deben empezar el tratamiento logopédico, si ésto servirá para recuerar la voz... etc. Pues bien, la mayoría de los laringectomizados pueden volver a hablar, y el tiempo que dure el proceso de aprendizaje depende del método que se emplee: puede ir de 15 días a 9 meses. Es todo muy relativo, cada persona es diferente y por lo tanto su voz también. Lo normal es que una vez que el paciente vuelve a alimentarse por la boca, se encuentre en condiciones de comenzar el tratamiento foniátrico. Después de que le hayan retirado los puntos, el médico es quien debe derivar al paciente a una evaluación logopédica, donde se determinará el momento oportuno para que se comience el tratamiento.



Hay que planificar el volver a las actividades anteriores

miércoles, 20 de marzo de 2019

La musicoterapia en personas laringectomizadas

En cualquier persona, la voz cantada o hablada se produce en la laringe gracias a las cuerdas vocales que conforman el órgano de fonación. Son pequeños pliegues que vibran con el paso del aire. Cuando por alguna enfermedad, como el cáncer, la persona debe someterse a la mutilación de la faringe, pierde la capacidad de comunicarse verbalmente, con la consecuente secuela psicológica y emocional que esto ocasiona.

Los otorrinolaringólogos, foniatras y logopedas son los encargados de realizar los procedimientos terapéuticos para recuperar el habla. En la actualidad existen varias opciones. Una de ellas es utilizando el esófago para emitir el flujo de aire y vocalizar los sonidos. La voz esofágica, aunque posee varias limitaciones expresivas, se obtiene a partir de un arduo entrenamiento con técnicas específicas. La también llamada voz erigmofónica es un sistema de locución diferente a la voz laríngea, y tiene unas características muy particulares, ya que carece de buen volumen y fluidez, es ronca, como si de un eructo se tratara y para que se pueda entender el mensaje, el emisor debe hacer un gran esfuerzo para articular y gesticular las palabras.

La segunda es mediante una laringe electrónica o artificial que tiene la forma de un micrófono; los sonidos son metálicos y monocordes, parecidos al habla de un robot, pero a través de su empleo la comunicación se puede establecer. El resto de opciones son quirúrgicas, y lo que se busca actualmente con este tipo de intervenciones es mejorar la claridad, la fluidez y la potencia sonora, entre otros objetivos.

Desde la musicoterapia realizamos un tratamiento complementario al de otras disciplinas, y buscamos recuperar "la identidad sonora" de la persona que ahora tiene una voz diferente, un timbre que no se asemeja a la voz que utilizó para comunicarse antes de la laringectomía.

Trabajamos todos los aspectos emocionales para la aceptación de su nueva voz, aquella que lo representará de ahora en adelante. El duelo por la pérdida de la voz laríngea y la bienvenida a la esofágica. La voz y la palabra son instrumentos fundamentales que regulan la relación con el entorno familiar y social y permiten la expresión de pensamientos, ideas y emociones. Ahora la persona se enfrenta al aprendizaje de nuevos hábitos comunicativos y al replanteo de sus expectativas de vida. Dependerá también de la personalidad de cada laringectomizado superar dicha pérdida para adaptarse a las nuevas circunstancias; un buen entorno socio-afectivo facilitará el proceso.

La musicoterapia tiene herramientas para trabajar la ansiedad, los sentimientos de vergüenza y las actitudes depresivas que aparecen. Recuperar el "sentirse útil" y neutralizar la tendencia al aislamiento pueden ser importantes aspectos a considerar. La respiración y la relajación serán ahora dos aliadas en el proceso de comunicación oral, con lo cual conviene que el musicoterapeuta enseñe técnicas que colaboren, no sólo con el aprendizaje de la nueva forma de hablar, sino también a mantener un buen estado de salud emocional.


La música puede ayudar a los laringectomizados

viernes, 1 de marzo de 2019

1 de Marzo, Día Nacional del Cáncer de Laringe

El cáncer de laringe es uno de los cánceres que más afectan tanto física como psicológicamente a las personas que lo padecen. El afectar directamente a la capacidad de hablar de las personas, convierte a estos pacientes en un colectivo que pasa inadvertido al conjunto de la sociedad, a pesar del gran número de afectados y afectadas que cada año se ven obligados a perder la voz de forma traumática.

Es por ello que, tal día como hoy, 1 de marzo y desde hace 7 años, las asociaciones que nos dedicamos a dar voz y apoyo a los afectados de cáncer de laringe y cuello, celebran el Día Nacional del Cáncer de Laringe.

En un intento de dar voz a quien la ha perdido, las asociaciones de apoyo a las personas laringectomizadas dan publicidad a su ingente trabajo en beneficio de la integración social y rehabilitación de los afectados, mediante todo tipo de actividades encaminadas a no pasar de puntillas entre la sociedad.

Esperemos que, con el ingente esfuerzo de las asociaciones, los avances médicos y la concienciación de la sociedad ante los comportamientos de riesgo, haya un día que se pueda dejar de conmemorar el Día del Laringectomizado.

Hasta entonces, seguiremos trabajando por la visibilidad y la reparación en la medida de lo posible de este mal, silencioso como pocos, pero duro y cruel con quien lo padece.

Associació Barcelonesa de Laringectomitzats


Ojalá llegue el día en que no tengamos que celebrarlo

miércoles, 20 de febrero de 2019

Cuida tu imagen, te sentirás mejor

Generalmente, cuando nos referimos a las repercusiones físicas del cáncer o sus tratamientos, pensamos en el cansancio y debilidad, malestar gástrico, náuseas, etc.
Los tratamientos oncológicos producen efectos secundarios que pueden afectar a la piel, al pelo y al aspecto general, que si bien no son clínicamente tan importantes, sí lo son para nuestro bienestar general.

La piel 

Cuidarnos la imagen es positivo
Es posible que debido a los tratamientos oncológicos, tu piel sufra algunos cambios. Aunque los efectos secundarios variarán en función del tipo de tratamiento, de forma general pueden aparecer sequedad, manchas o irritaciones cutáneas.
Es importante que tengas presente que éstas alteraciones, en su mayoría, son transitorias, y que pueden mejorar teniendo en cuenta algunos consejos.
Efectos de la quimioterapia
Aunque hay que saber que estos efectos secundarios varían en función del tipo de quimioterapia, y que no tienen por qué aparecer en todos los casos, puede aparecer sequedad en la piel. Si es así, es importante reponer la humedad.
Para la limpieza utiliza diariamente agua templada y jabones suaves (con ph neutro).
Con respecto a la hidratación, conviene intensificarla. Para ello:
  • Bebe mucho agua.
  • Utiliza cremas hidratantes o aceites corporales.
  • Utiliza productos que no contengan alcohol  (precaución con los perfumes).

Durante el tratamiento con quimioterapia la piel está más frágil y se deben tener precauciones especiales
  • Ten cuidado al rascarse o frotarse la piel con las manos, cepillo o esponja.
  • Al secar la piel, es aconsejable no frotarla demasiado.
  • Depilarse con maquinilla eléctrica disminuye el riesgo de irritación y cortes. Conviene evitar los depiladores químicos (por ej. cremas).
  • No es conveniente hacer limpieza de cutis. Si quieres someterse a estos tratamientos, consulta antes con su médico.
  • Está totalmente desaconsejado cualquier tipo de “peeling”, tanto facial como corporal.
  • Si te salen manchas (cuando es debido a la quimioterapia suele afectar a las zonas de roce y los pliegues cutáneos) no debes usar cremas despigmentantes sin hablar antes con el médico.

Para prevenir o reducir las manchas, lo más importante es no exponerse al sol o tener especial precaución, al menos los meses posteriores al tratamiento.
Respecto a las irritaciones en la piel producidas por la quimioterapia, pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, aunque suelen aparecer más frecuentemente en las palmas de las manos o plantas de los pies. La mayoría de las veces desaparecen solas al terminar el tratamiento y no necesitan una atención especial.

Recuerda que la mayoría de estos efectos son temporales y que pasado un tiempo desaparecerán.

Efectos de la radioterapia
Las alteraciones en la piel producidas por la radioterapia se limitan a la zona irradiada.
Este tratamiento puede provocar alteraciones a lo largo del tratamiento muy similares a una quemadura solar. Tras dos o tres semanas de tratamiento, aparece una coloración rojiza (se llama eritema) en la zona donde se reciben las radiaciones.
Las alteraciones en la piel producidas por la radioterapia se limitan a la zona irradiada.
Este tratamiento puede provocar alteraciones a lo largo del tratamiento muy similares a una quemadura solar. Tras dos o tres semanas de tratamiento, aparece una coloración rojiza (se llama eritema) en la zona donde se reciben las radiaciones.
La zona radiada se deberá proteger totalmente del sol al menos durante un año tras el tratamiento.
Evita la depilación en la zona irradiada. Conforme vaya avanzando el tratamiento verás que el vello de esta zona va debilitándose poco a poco hasta llegar a desaparecer. La realización de tatuajes en la zona radiada está contraindicada siempre.

Caída del cabello 

La caída total del cabello es uno de los síntomas que aparecen más frecuentemente (aunque no en todos los casos) como consecuencia del tratamiento oncológico, llegando a provocar en ocasiones un importante malestar psicológico.
En el caso de la quimioterapia la caída del cabello se trata de un proceso reversible, el pelo volverá a crecer tras el tratamiento. Con la radioterapia dependerá de la dosis administrada, pero es habitual que el vello no vuelva a crecer en la zona radiada. Habla con tu médico y pregúntale si en tu caso se te caerá o no el pelo.
En caso de que la caída sea parcial, cuando el pelo se debilita, empieza a cuidarlo. Al igual que ocurre con la piel, la limpieza e hidratación son muy importantes.
Si debido a los tratamientos se te va a caer el pelo, y según la experiencia de otras personas que han pasado por esta situación, lo mejor es cortárselo cuanto antes. Esto evita el impacto de encontrarse el pelo en la almohada o en el peine. 
Las pelucas son la alternativa más habitual ante la caída del cabello, especialmente en las mujeres. Si eliges sutilizar una peluca, piensa que puedes optar entre varias propuestas:

La imagen ayuda a la autoestima
  • Mantener tu imagen de siempre: si esto es lo que quieres, házselo saber a un profesional para que te copie el corte, color, textura del pelo, etc. Esto actualmente es posible gracias a los avances en la confección del material de las pelucas, que dan la completa sensación de estar frente a un pelo natural, aunque no sea así. 
  • Dar un giro a tu imagen: si lo que te estás planteando es un cambio, coméntaselo al profesional adecuado y déjate asesorar por él. Seguramente el resultado puede ser asombroso al verte con una imagen renovada que no podía imaginar.

Debes saber que en la mayoría de las comunidades autónomas, los organismos públicos no financian este gasto, si bien hay una gran variedad de precio, sobre todo dependiendo de si son naturales o sintéticas. El precio de las pelucas sintéticas es de 150 € aproximadamente, sin embargo las pelucas naturales oscilan entre los 150 € y los 900 €.
En el caso de que decidas utilizar una peluca puedes acceder a ellas en las ortopedias, peluquerías y tiendas especializadas.

Pide asesoramiento a las personas que te atienden. 
Además de las pelucas, puedes utilizar gorros o pañuelos, por ejemplo. Por otro lado cada vez son más las mujeres que se sienten más cómodas sin utilizar ninguno de estos accesorios, así que si este es su caso, ¡adelante!

Caída de cejas, pestañas y alteraciones de las uñas 

Normalmente junto con la caída del cabello aparece la caída de las cejas, pestañas y el resto del vello corporal. También pueden producirse alteraciones en las uñas.
  • Cuando el pelo de las cejas se cae, puedes tratar de dibujártelas. 
  • Las pestañas también pueden caerse. Aunque existen pestañas postizas en el mercado, no son aconsejables, porque requieren de unos pegamentos que pueden dañarte el borde del párpado. Es mejor que, una vez más, consultes a un especialista. 
  • Las uñas se pueden debilitar, volverse quebradizas y agrietadas. También pueden aparecer unas líneas o bandas verticales. A veces se oscurecen. Protégelas cuando realices tareas domésticas como limpiar o fregar o cualquier otra actividad en la que las uñas puedan estar en contacto con sustancias que puedan resultar irritantes. No utilices cortacutículas ni otros utensilios que puedan producir cortes en la piel.

Y recuerda, ante cualquier duda, consulta con tu médico.



 
Cuidar la imagen ayuda a sentirse bien

lunes, 4 de febrero de 2019

Comunicado. Día Mundial contra el Cáncer 2019: Expertos internacionales piden medidas urgentes en pro de la detección temprana del cáncer

  • Lanzamiento inaugural del lema de la campaña de 3 años del Día Mundial contra el Cáncer: «Yo Soy y Voy A»
  • La detección temprana, el cribado y el diagnóstico, entre las formas más efectivas de salvar más vidas
  • Más de 18 millones de nuevos casos de cáncer diagnosticados en 2018 en todo el mundo
  • Los estudios de caso reflejan conocimientos expertos para mejorar la detección temprana
Lunes, 4 de febrero (Worldcancerday.org) – El Día Mundial contra el Cáncer de 2019 señala la necesidad de tomar medidas urgentes para potenciar la detección, el cribado y el diagnóstico del cáncer en sus fases iniciales con el fin de mejorar significativamente las probabilidades de sobrevivir de los pacientes con cáncer. Bajo el lema «Yo Soy y Voy A», el Día Mundial contra el Cáncer, liderado por la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), pretende incitar a las personas, a la comunidad de la salud y a los gobiernos a aumentar la concienciación pública y el acceso a la detección temprana, al cribado y al diagnóstico.
En 2018 hemos sido testigos de más de 18 millones de nuevos casos1] de cáncer en todo el mundo, de los cuales 5 millones fueron casos de cáncer de mama, de cuello uterino, colorrectal y oral que podrían haberse detectado antes y tratado más eficazmente[2]. La detección temprana, el cribado y el diagnóstico mejoran las tasas de supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, a la vez que reducen significativamente el coste y la complejidad del tratamiento oncológico. Obstáculos individuales, en el sistema sanitario o a nivel gubernamental son comunes en todo el mundo e impiden que millones de personas reciban un diagnóstico temprano y un mejor tratamiento.
El doctor Cary Adams, Director Ejecutivo de la Unión Internacional Contra el Cáncer, afirmó lo siguiente: «En este Día Mundial contra el Cáncer queremos que las personas sepan que hay muchos cánceres que pueden tratarse e incluso curarse, especialmente si se detectan y tratan lo antes posible. Al detectar el cáncer en su etapa más temprana, aprovechamos esta extraordinaria oportunidad para evitar millones de muertes innecesarias en todo el mundo».

La detección temprana, el cribado y el diagnóstico mejoran las tasas de supervivencia 

A nivel global, la mayoría de los cánceres puede detectarse de manera temprana. Cuando un cáncer se detecta en una fase temprana —y se combina con un tratamiento adecuado—, la posibilidad de sobrevivir más de cinco años es mucho más elevada que cuando se detecta en una fase posterior en la que el tumor se ha extendido y la enfermedad está más avanzada.
En Estados Unidos, se calcula que solo el 15% de las mujeres diagnosticadas de cáncer de cuello uterino en fase avanzada podría sobrevivir más de 5 años. Ese porcentaje asciende al 93% si la enfermedad se diagnostica cuando el cáncer aún no se ha extendido a los tejidos cercanos[3]. Este patrón se mantiene incluso en contextos donde los ingresos son bajos. En la India, un estudio realizado en mujeres del medio rural con cáncer de cuello uterino señaló que el 9% de las mujeres diagnosticadas en fase IV podría sobrevivir más de 5 años mientras que el 78% lo haría si la enfermedad fuera diagnosticada en fase I[4].

La detección temprana, el cribado y el diagnóstico ahorran dinero 

El diagnóstico temprano también puede reducir el coste del tratamiento. Estudios realizados en países con ingresos altos demuestran que los tratamientos de pacientes diagnosticados de forma temprana cuestan entre dos y cuatro veces menos que los tratamientos de pacientes con cáncer avanzado[5]. Un estudio realizado en Estados Unidos refleja que el ahorro obtenido gracias al diagnóstico temprano es de 26 mil millones de dólares al año a nivel nacional[6]. mientras que en otro estudio del África subsahariana y del Sudeste Asiático quedó claramente demostrada la rentabilidad de las iniciativas de intervención temprana, especialmente en los programas de cribado de cáncer de cuello uterino y colorrectal[7]. A pesar de ello, millones de casos de cáncer son diagnosticados tarde, lo que implica tratamientos caros y complejos, una menor calidad de vida y muertes que podrían evitarse. 
Su Alteza Real la Princesa Dina Mired, Presidenta de la UICC y madre de un superviviente de cáncer, afirmó lo siguiente:  «El cáncer avanza con mayor facilidad en los casos en los que se diagnostica de forma tardía. El retraso le permite extenderse y causar daños de una manera indiscutible. Por esta razón, os animo a todos a que, en este Día Mundial contra el Cáncer, os familiaricéis con los signos y síntomas de esta enfermedad y a no tener miedo de buscar ayuda inmediatamente. De la misma forma, animo a los gobiernos a que prioricen y sistematicen los programas de detección temprana y de cribado para que sea más fácil acceder a ellos, y dar a todos la oportunidad de enfrentarse al cáncer».

Barreras individuales para la detección temprana, el cribado y el diagnóstico

Existe una serie de factores físicos, psicológicos y socioeconómicos a nivel individual que pueden afectar a la detección temprana y el cribado, como son la edad, algunas pautas masculinas, sentimientos de vergüenza y miedo y una concienciación deficiente en torno a la salud.  
La edad puede influir enormemente en la capacidad de las personas para comprender y comunicar los síntomas tempranos de cáncer, lo que hace que los niños sean un grupo especialmente vulnerable. Sin embargo, los cánceres infantiles están entre las formas de cáncer más tratables; el 80% de los cánceres infantiles se puede curar si se diagnóstica y trata de forma inmediata[8]
Algunas pautas masculinas[9], junto con la acusada falta de promoción de la salud relativa a su género[10], pueden provocar comportamientos que eviten buscar ayuda, incluso cuando los hombres sospechan de forma temprana que pueden tener un cáncer. El apoyo de cónyuges y miembros de la familia ha resultado ser el factor principal que anima a los hombres a buscar ayuda. 
Los sentimientos de vergüenza y miedo, combinados con las creencias culturales y una concienciación deficiente en torno a la salud, también pueden hacer que las personas eviten solicitar atención médica o asistir a los programas de cribado. En 2018, un estudio en Reino Unido señaló que una de cada cuatro personas no solicitaría atención médica tras encontrar un posible síntoma de cáncer por miedo al diagnóstico[11]. Con el fin de cambiar estos comportamientos, las campañas de concienciación deben hacer hincapié en la importancia de realizar un diagnóstico temprano y animar a la gente a buscar ayuda pronto. En Bangladés, una encuesta en pacientes con cáncer de mama indicó que casi la mitad de los encuestados probó inicialmente un tratamiento alternativo antes de buscar asistencia médica convencional, lo que retrasó cuatro meses, de media, el diagnóstico de la enfermedad [12]. Con el fin de lograr una mayor participación en los programas de detección, es preciso que dichos programas estén adaptados a la cultura en cuestión, lo que supondría una mejora en la formación de competencias culturales del personal sanitario y un aumento en el número de educadores de programas de un determinado grupo cultural.

Barreras en el sistema sanitario para la detección temprana, el cribado y el diagnóstico 

La posibilidad de aumentar el nivel de concienciación entre médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud en cuanto a la detección temprana es real, especialmente a nivel de la atención primaria. En Reino Unido, un estudio concluyó que la mayoría de las personas presenta signos y síntomas de cáncer detectables a nivel de atención primaria el año anterior a su diagnóstico formal de cáncer[13]. Sin embargo, aun cuando un médico o facultativo sospeche de la posibilidad de un cáncer, las deficiencias en el sistema pueden impedir que se derive a dichos pacientes de forma apropiada para realizarles pruebas y establecer un diagnóstico, lo que genera retrasos en su tratamiento. Cuando los pacientes sí se derivan para realizar las pruebas diagnósticas, las limitaciones en el acceso a los servicios de patología y las tecnologías de diagnóstico pueden provocar que los servicios de salud se retrasen a la hora de ofrecer diagnósticos tempranos y tratamientos para el cáncer. Esto sucede especialmente en países de ingresos bajos, donde se observa una gran cantidad de diagnósticos en fase avanzada —solamente el 35 % de los países de ingresos bajos afirmó que los servicios de patología estaban disponibles a nivel general, en comparación con los países de ingresos altos, donde el porcentaje asciende a más del 95%[14]

Los gobiernos deben convertir sus compromisos en acciones

Como parte de su iniciativa estrella Tratamiento para todos, la UICC y sus más de 1100 organizaciones miembro, presentes en más de 170 países, instan a los gobiernos a que conviertan su compromiso de reducir la incidencia del cáncer en medidas concretas a nivel nacional. El Plan Nacional de Control del Cáncer de cualquier país debe incluir unas medidas sólidas de detección y de diagnóstico temprano, así como unas medidas concretas para la mejora de la prevención, tratamiento y cuidado oncológicos. Al poner en marcha estrategias con recursos apropiados, basadas en la prevención, la detección temprana y el tratamiento, se pueden salvar hasta 3,7 millones de vidas cada año[15].
Para mejorar la detección temprana, el cribado y el diagnóstico, y en consonancia con las directrices establecidas por la Organización Mundial de la Salud[16], la UICC recomienda a todos los gobiernos lo siguiente:
  • Que tomen medidas para reducir el estigma y aumentar el nivel de concienciación pública en torno a las señales y los síntomas del cáncer
  • Que lleven a cabo cribados y programas de detección temprana rentables y basados en la población
  • Que refuercen los mecanismos de derivación de los sistemas nacionales de salud para que se dirijan los posibles casos de cáncer a instalaciones que ofrezcan servicios de diagnóstico y de tratamiento
  • Que aumenten la inversión en las capacidades de diagnóstico.
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director general de la Organización Mundial de la Salud, afirmó lo siguiente: «Durante muchos años el cáncer se ha visto como una enfermedad muy compleja y muy cara de gestionar. En realidad, no es así. Si no respondemos de manera contundente al cáncer, las consecuencias económicas y sociales serán astronómicas. Para ganar la lucha contra el cáncer, los países deben garantizar que los servicios para la prevención, detección temprana y tratamiento oncológico, así como los cuidados paliativos, están integrados en paquetes de prestaciones como parte de los esfuerzos por lograr una cobertura sanitaria universal».


jueves, 31 de enero de 2019

Laringectomía: Y después... ¿QUÉ?

Desde que el lenguaje es el acto más característico del ser humano, su pérdida, significa una limitación en la vida de relación con el medio. De ahí, que la rehabilitación del paciente laringectomizado, debe contemplar, no solo el aspecto vocal, sino también, el aspecto psicológico.

Pero... ¿Qué es una laringectomía?

Es el acto quirúrgico que implica la extirpación de la laringe, y de las cuerdas vocales, debido, generalmente, a la presencia de un tumor.

La laringe, que une la boca con la tráquea, se elimina, desapareciendo así la conexión entre la boca y los pulmones, por lo tanto, el paciente respira, estornuda y tose, por la abertura que el cirujano crea en la parte delantera del cuello, debajo de la nuez; aunque sigue comiendo y bebiendo por la boca, de manera normal.

Ya que la función fonatoria no podrá realizarse como hasta ahora, resultará beneficioso que la persona aprenda y utilice la erigmofonación, para retomar el contacto verbal con su ambiente.

El método de la erigmofonación o de inyección esofágica, consiste en realizar, repetidos movimientos de lengua, para lograr la entrada de aire al esófago y facilitar, de ésta manera, la producción de eructos, los que posteriormente se transformarán en los distintos fonemas.

Características acústicas de la voz esofágica.

Según estudios realizados, la intensidad de la voz esofágica osciló entre 60 y 70 db, valores que se encuentran por debajo de la voz laríngea.

En cuanto a la frecuencia, se ha observado, que es más grave, y menos modulada que la voz normal, aunque un entrenamiento metódico, puede posibilitar las variaciones de entonación, en la medida que lo permitan las nuevas condiciones anátomo-fisiológicas.

Es característica, la acentuada borrosidad de la voz, correspondiente a ruidos de roce que provienen del segmento superior del esófago, que reemplaza a las cuerdas vocales.

En cuanto al comienzo de la rehabilitación vocal, debe ser tan temprano como sea posible, a fin de evitar el establecimiento de incorrectos hábitos vocales.

La duración del tratamiento, es variable, dependiendo de la estructura psíquica del paciente, su facilidad para el aprendizaje del método, y el apoyo que pueda brindarle el entorno, fundamental para la recuperación pronta del paciente.


Un entrenamiento metódico, puede posibilitar las variaciones de entonación