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lunes, 30 de octubre de 2017

Cuidados y consejos para la prevención del linfedema

El linfedema es la acumulación anormal de líquido en el tejido blando debido a una obstrucción en el sistema linfático. El sistema linfático ayuda a combatir infecciones y otras enfermedades transportando la linfa, un líquido incoloro que contiene glóbulos blancos, a través del cuerpo. Lo realiza utilizando una red de tubos delgados llamados vasos. Pequeñas glándulas denominadas ganglios linfáticos filtran las bacterias y otras sustancias perjudiciales fuera de este líquido. Sin embargo, cuando los ganglios linfáticos se extirpan o dañan, el líquido linfático se acumula en los tejidos circundantes y provoca la hinchazón de estos.

Con mayor frecuencia, el linfedema afecta los brazos y las piernas. En especial, afecta a las personas que han recibido tratamiento para el cáncer de mama o cánceres que afectan las vías urinarias, la vejiga, los riñones, la próstata, los testículos y el pene. En personas que reciben tratamiento para el cáncer en la región de la cabeza y el cuello, el lugar más común donde se desarrolla el linfedema es el cuello. Sin embargo, también puede presentarse debajo del mentón, en la cara y, con menos frecuencia, dentro de la boca. El linfedema puede desarrollarse de inmediato después de una cirugía o radioterapia, o puede ocurrir meses o hasta años después de finalizado el tratamiento para el cáncer.

Síntomas del linfedema

  • Las personas con linfedema en el brazo o la pierna pueden tener los siguientes síntomas:
  • Hinchazón que comienza en el brazo o la pierna.
  • Sensación de pesadez en el brazo o la pierna.
  • Debilidad o disminución de la flexibilidad.
  • Los anillos, los relojes o la ropa se sienten muy ajustados.
  • Molestias o dolor.
  • Tensión, brillo, calor o enrojecimiento en la piel.
  • Piel que no se hunde en absoluto cuando se le aplica presión o piel endurecida.
  • Engrosamiento de la piel.
  • Apariencia de piel de naranja (hinchazón con pequeños hoyuelos).
  • Pequeñas verrugas o ampollas que supuran un líquido transparente.
  • Los síntomas de linfedema de la cabeza y el cuello incluyen:
  • Hinchazón de los ojos, la cara, los labios, el cuello o el área debajo del mentón.
  • Molestias o tensión en cualquiera de las áreas afectadas.
  • Dificultad para mover el cuello, la mandíbula o los hombros.
  • Formación de cicatrices (fibrosis) en la piel del cuello y del rostro.
  • Disminución de la visión debido a la hinchazón de los párpados.
  • Dificultad para tragar, hablar o respirar.
  • Babeo o pérdida de comida de la boca mientras come.
  • Congestión nasal o dolor duradero en el oído medio, si la hinchazón es grave.

Los síntomas de linfedema pueden comenzar en forma muy gradual y no siempre son fáciles de detectar. A veces los únicos síntomas pueden ser pesadez o dolor en un brazo o una pierna. Sin embargo, a veces el linfedema puede comenzar más súbitamente. Si presenta algún síntoma de linfedema, hable con su médico lo antes posible. Necesitará aprender cómo manejar los síntomas para que no empeoren. Debido a que la hinchazón puede ser un signo de cáncer, también es importante que vea a su médico para asegurarse de que el cáncer no haya reaparecido.

Causas del linfedema

Por lo general, el linfedema es un efecto secundario a largo plazo predecible de algunos tratamientos para el cáncer. Las causas más frecuentes del linfedema en sobrevivientes del cáncer incluyen:

Cirugía en la que se extirparon los ganglios linfáticos. Por ejemplo, la cirugía para el cáncer de mama a menudo implica la extirpación de uno o más de los ganglios linfáticos cercanos para verificar la presencia de cáncer. Esto puede provocar el desarrollo de linfedema en el brazo.

Radioterapia u otras causas de inflamación o formación de cicatrices en los ganglios linfáticos y los vasos.

Obstrucción de los ganglios linfáticos y/o los vasos por el cáncer.

El riesgo de linfedema aumenta con la cantidad de ganglios linfáticos y vasos que se extirparon o dañaron durante el tratamiento para el cáncer o las biopsias. A veces el linfedema no está relacionado con el cáncer o su tratamiento. Por ejemplo, una infección bacteriana o micótica u otra enfermedad que compromete al sistema linfático puede causar este problema.

Diagnóstico de linfedema

Un médico a menudo puede identificar el linfedema examinando el área afectada. Pero, a veces, recomendará pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico, elaborar un plan de tratamiento o descartar otras causas de linfedema. Estas pruebas pueden incluir:


  • Medición de la parte afectada del cuerpo con una cinta métrica para controlar la hinchazón.
  • Sumergir el brazo o la pierna afectados en un tanque de agua para calcular el volumen de líquido acumulado.
  • Crear una imagen del sistema linfático a través de una linfocintigrafía. Aunque se trata de una prueba confiable, no se usa con mucha frecuencia.
  • Controlar la circulación del líquido a través del sistema linfático mediante un ultrasonido. Esta prueba por imágenes utiliza ondas de sonido para crear una imagen del interior del cuerpo.
  • Realizarse una exploración por tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT; en inglés) o imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés). Estas pruebas permiten mostrar la ubicación y el patrón del drenaje linfático y si un tumor u otra masa está obstruyendo la circulación del sistema linfático. Sin embargo, los médicos en general no usan exploraciones por CT y por MRI para diagnosticar linfedema, a menos que estén preocupados acerca de una posible recurrencia del cáncer.
  • Otras pruebas que pueden usarse para diagnosticar el linfedema incluyen perometría, la cual usa rayos de luz infrarroja, y espectroscopia de bioimpedancia, la cual mide las corrientes eléctricas que circulan por los tejidos del cuerpo.

También es importante asegurarse de que no sea otra enfermedad la que esté generando la hinchazón. Entonces el médico puede realizar otras pruebas para descartar la presencia de enfermedad cardíaca, coágulos sanguíneos, infección, insuficiencia hepática o renal, o una reacción alérgica.

Estadios del linfedema

Los médicos describen al linfedema según su estadio, de leve a grave:


  • Estadio 0. La hinchazón aún no es visible aunque ya se ha producido un daño al sistema linfático. La mayoría de las personas no presentan ningún síntoma en este estadio. Y pueden pasar meses o hasta años antes de que ocurra la hinchazón.
  • Estadio I. La piel se hunde cuando se ejerce presión y no hay evidencia visible de formación de cicatrices. Elevar la extremidad afectada a menudo ayuda a reducir la hinchazón.
  • Estadio II. La piel no se hunde cuando se ejerce presión y hay formación de cicatrices de moderada a grave. Elevar la extremidad afectada no ayuda a reducir la hinchazón.
  • Estadio III. La piel se endureció, la zona del cuerpo afectada se hinchó de tamaño y de volumen, y la piel cambió de textura. El linfedema de Estadio III es permanente.

Cómo manejar y tratar el linfedema

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento para el cáncer. Esto se denomina manejo de los síntomas o cuidados paliativos. Hable con un integrante de su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de linfedema que tenga, para poder comenzar el tratamiento lo antes posible. Esto debe incluir cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Los tratamientos para el linfedema están diseñados para reducir la hinchazón, evitar que esta empeore, prevenir infecciones, mejorar el aspecto de la parte del cuerpo afectada y mejorar la capacidad funcional de la persona. Aunque el tratamiento puede controlar el linfedema, actualmente no existe una cura. Sería conveniente que pida a su médico que le recomiende un terapeuta especialista en linfedema certificado (certified lymphedema therapist, CLT). Un CLT es un profesional médico que se especializa en tratar el linfedema. El terapeuta puede evaluar su afección y desarrollar un plan de tratamiento, que puede incluir:

Drenaje linfático manual (manual lymphatic drainage, MLD). El MLD es una técnica especializada en la que se realizan masajes suaves en la piel para ayudar al líquido linfático obstruido a drenar adecuadamente hacia el torrente sanguíneo. Esto puede ayudar a reducir la hinchazón. Para obtener mejores resultados, debe comenzar tratamientos de MLD lo más próximo posible del inicio del linfedema. Un integrante de su equipo de atención médica puede derivarle a un CLT capacitado en esta técnica.

Ejercicio. Generalmente, hacer ejercicio mejora la circulación del sistema linfático y fortalece los músculos. Un terapeuta especialista en linfedema puede mostrarle ejercicios específicos que mejorarán su amplitud de movimiento. Pregunte a su médico o terapeuta cuándo puede comenzar a hacer ejercicio y qué ejercicios son los apropiados para usted.

Compresión. Los vendajes no elásticos y las prendas de compresión, como mangas elásticas, ejercen una presión suave en el área afectada. Esto ayuda a evitar la hinchazón y que se vuelva a acumular líquido después de la terapia descongestiva (vea a continuación). Hay varias opciones, según la ubicación del linfedema. Todos los dispositivos de compresión aplican mayor presión cuanto más alejados estén del centro del cuerpo y menos presión cuanto más cerca estén del centro del cuerpo. Las prendas de compresión deben calzar en forma adecuada y se deben reemplazar cada tres a seis meses.

Terapia descongestiva completa (complete decongestive therapy, CDT). La CDT, también conocida como terapia descongestiva compleja, combina cuidado de la piel, drenaje linfático manual, ejercicio y compresión. Un médico especialista en linfedema o un CLT deben ser quienes realicen la CDT. El terapeuta también le enseñará cómo realizar las técnicas necesarias usted mismo en su hogar y le dirá con qué frecuencia aplicarlas. Pídale a su médico que le derive.

Cuidado de la piel. Debido a que el linfedema puede aumentar el riesgo de infección, es importante mantener el área afectada limpia, humectada y sana. Aplique crema humectante todos los días para evitar la piel agrietada. Evite cortes, quemaduras, pinchazos con agujas u otras lesiones en el área afectada. Si se afeita, use una afeitadora eléctrica para reducir las posibilidades de cortarse la piel. Cuando esté al aire libre, use pantalla solar de amplio espectro que proteja contra la radiación ultravioleta alfa (UVA) y beta (UVB), y que tenga un factor de protección solar (sun protection factor, SPF) mínimo de 30. Si efectivamente se corta o se quema, lávese el área lesionada con agua y jabón, y use una crema antibiótica, según las indicaciones de su médico o enfermero.

Elevación. Mantener la extremidad afectada elevada a menudo ayuda a reducir la hinchazón y ayuda a drenar el líquido a través del sistema linfático. Sin embargo, con frecuencia no resulta práctico mantener la extremidad en una posición elevada por mucho tiempo.

Tratamientos con láser de baja potencia (low level laser treatment, LLLT). Una pequeña cantidad de ensayos clínicos han detectado que el LLLT podría aliviar en cierta forma el linfedema luego de la extirpación de la mama, especialmente en los brazos.

Medicamentos. Su médico puede recetarle antibióticos para tratar infecciones o fármacos para aliviar el dolor cuando sea necesario.

Fisioterapia. Si tiene problemas para tragar u otras dificultades derivadas del linfedema de la cabeza y el cuello, es posible que necesite realizar fisioterapia.

Cómo reducir el riesgo de desarrollar linfedema

La investigación continúa buscando factores que causan el linfedema y lo que las personas pueden hacer para reducir su riesgo personal. Hable con su médico si le preocupa su riesgo personal de desarrollar linfedema.

Mantenga un peso saludable. Si tiene sobrepeso, tomar medidas positivas para manejar su peso después de un diagnóstico de cáncer puede ayudar a reducir su riesgo de desarrollar linfedema.

Cambie de posición. Evite estar de pie o sentado durante largos períodos de tiempo. No cruce las piernas cuando esté sentado. Apóyese en almohadas cuando esté en la cama. Una posición derecha mejora el drenaje linfático.

Use ropa suelta. Si tiene riesgo de desarrollar linfedema de la cabeza y el cuello, no use prendas con escote ajustado. Quienes tienen riesgo de desarrollar linfedema de piernas, deben evitar usar calzado y calcetines ajustados y deben protegerse los pies usando calzado cerrado y no deben usar chancletas ni sandalias. Quienes tienen riesgo de desarrollar linfedema de brazos, deben evitar usar prendas y alhajas ajustadas que les pinchen o pellizquen el brazo o la mano, como lo hace una manga o una pulsera ajustada. Esto puede provocar la acumulación de líquido.

Limite el tiempo de exposición al calor o frío extremos. Evite los saunas o jacuzzis y limite las duchas calientes a menos de 15 minutos. Además, no se aplique almohadillas térmicas ni hielo en las áreas hinchadas.

Aplíquese vacunas, otras inyecciones y administraciones intravenosas (IV) en el brazo no afectado. También debe evitar las extracciones de sangre y las mediciones de la presión arterial en el brazo afectado. Informe a su médico o enfermero que está en riesgo de desarrollar linfedema.

Sepa cuándo buscar atención médica. Llame a su médico o enfermero si presenta alguno de los siguientes signos de infección:

  • Temperatura mayor de 100.5 grados Fahrenheit (F) o 38 grados Celsius (C).
  • Piel caliente al tacto.
  • Enrojecimiento de la piel, hinchazón o dolor.

El linfedema de cuello, un efecto secundario muy habitual en los laringectomizados

viernes, 27 de octubre de 2017

El ‘autocuidado’ o cómo cada persona debe responsabilizarse de su propia salud

  • En marcha la V Semana del Autocuidado para concienciar a la población sobre la importancia de que tome medidas para mejorar su salud y prevenir las enfermedades
Como reza sabiamente el refranero español, ‘más vale prevenir que curar’. Y es que, obviamente, siempre será mejor evitar cualquier enfermedad que padecer sus síntomas. Y asimismo, que tomar un tratamiento para curarla –lo que con determinadas patologías no siempre se consigue–. Por tanto, dado que no hay nadie mejor que uno mismo para cuidar de su salud, tenemos que ‘autocuidarnos’, informándonos adecuadamente sobre lo que podemos hacer para preservar nuestra salud y, llegado el caso, identificar aquellos signos o síntomas que nos alertan de su deterioro. Una estrategia que, además de por la población, beneficiaria última de este autocuidado, debe ser alentada por los médicos, sobre todo por los más próximos –los de cabecera–. Así lo viene comprendiendo desde hace años la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), que hasta el próximo domingo celebrará una nueva edición, y ya van cinco, de su ‘Semana del Autocuidado’.

Como explica Salvador Tranche, presidente de la semFYC, «con la Semana del Autocuidado, ponemos sobre la mesa de gestión de la salud de cada individuo la defensa de la idea de que los pacientes y la población en general, acudiendo a las fuentes adecuadas, tengan cuidado de su salud a través de la prevención y del autocuidado».

Pero los médicos también tienen su responsabilidad en el cuidado de la salud. «Además de perseverar en la idea de impulsar el autocuidado –continúa Salvador Tranche–, otro objetivo de estos días es concienciar y motivar a los profesionales sanitarios sobre la importancia de esta estrategia. El autocuidado engloba un rango de actividades individuales a través de las cuales mejorar la salud, prevenir la enfermedad y evaluar síntomas».

Cuidado con internet

Todas las personas seremos pacientes en algún momento de nuestras vidas. Y es que no hay nadie a salvo de sufrir una lesión o de contraer una enfermedad, por pequeña que sea. Pero el riesgo se minimiza si nos cuidamos o ‘autocuidamos’. Así lo comprende cada vez más la población española, que a la hora de valorar la importancia del autocuidado le concede una calificación de sobresaliente: 8,8 puntos sobre 10 en la V Encuesta Nacional del Autocuidado de la semFYC, 1,5 puntos más que en 2016.

Es más; la concienciación sobre la importancia de responsabilizarse de su propia salud ha aumentado sobre todo en las personas con alguna dolencia crónica, que valoran el autocuidado con 7,6 puntos, casi 2,5 más de los otorgados en la anterior edición.

  • Debemos considerar el autocuidado como una cualidad innata en el ser humano, que las personas tienen derecho a la salud
Y llegados a este punto, ¿qué dice la Encuesta sobre los principales problemas de salud que, según su propia percepción, padece la población de nuestro país? Pues según los resultados, la enfermedad crónica más común vuelve a ser, una vez más, el dolor de espalda cervical/lumbar –padecido por hasta un 25,5% de los encuestados–, seguido del colesterol alto (15,7%), las varices (15%) y la migraña (13,4%).

Como indica la semFYC, «es importante constatar que no se trata de una extrapolación de la historia clínica de las personas que responden la encuesta: se trata de la autopercepción de la salud de los encuestados».

Asimismo, la Encuesta también revela que los médicos y el personal de Enfermería son, con 7,8 y 7,0 puntos sobre 10 respectivamente, las principales fuentes de información o que más participan en el cuidado de la población. Unos resultados que, siguiendo con las fuentes ‘de referencia’, también refleja la poca fiabilidad que otorgamos los españoles a la radio y la televisión –solo 3,4 puntos– y, sorprendentemente dado su cada vez mayor uso, internet –4,2 puntos–. Y sí, los libros y la prensa también suspenden –4,6 puntos.

Derecho a la salud

En esta su V Semana del Autocuidado, la semFYC hará especial hincapié en cuatro aspectos fundamentales del autocuidado: los pacientes crónicos, los trastornos alimentarios, el insomnio y la jubilación saludable.

Como refiere Carlos Martín, coordinador de la Semana del Autocuidado, «el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas son factores que justifican que cada vez resulte más urgente la incorporación del autocuidado como una estrategia esencial en los actuales modelos de atención en salud».

Sin embargo, esta estrategia no tiene un objetivo meramente economicista. O sea, no se trata de fomentar el autocuidado por el simple hecho de que, al promover una mejora de la salud de la población, se reducirán los costes sanitarios. Como apunta Carlos Martín, «la posición pragmática orientada a disminuir costes no debe hacernos olvidar que debemos considerar el autocuidado como una cualidad innata en el ser humano, que las personas tienen derecho a la salud, y al mismo tiempo deben ser los responsables en última instancia de buscar y utilizar los medios para prevenir enfermedades. Solo así se podrá alcanzar y mantener un nivel óptimo de salud y bienestar integral».

Es más; junto a la especial atención que recibirán los cuatro aspectos referidos a lo largo de la semana, la semFYC también impulsa su ‘Decálogo del Autocuidado’, que recopila un conjunto de medidas dirigida al autocuidado de la salud y el bienestar integral de las personas.

Y a todo ello se aún que «las características que debe cumplir una alimentación saludable, las directrices para seguir una pauta de actividad física sana o la importancia de conducir de forma responsable, son algunos de los componentes que integran el ‘Decálogo para vivir más, mejor y más feliz’ con el que cerraremos la Semana del Autocuidado», concluye la Sociedad.



Vida sana y autocuidarse, claves para prevenir enfermedades

miércoles, 25 de octubre de 2017

Acuerdo para que los enfermeros puedan prescribir algunos medicamentos

Médicos, enfermeros y Ministerio de Sanidad han alcanzado este miércoles un acuerdo "histórico en beneficio de los pacientes y de los profesionales sanitarios" para modificar el Real Decreto que regula "la prescripción enfermera" de medicamentos.

En un comunicado, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, ha expresado su "felicidad y orgullo" por el acuerdo alcanzado, que, a su juicio, pone de manifiesto, que "somos capaces de llegar a acuerdos en beneficio de los ciudadanos, en este caso de los pacientes y de los profesionales sanitarios".

Por su parte, la Mesa de la Profesión Enfermera, considera que el acuerdo es "un primer paso muy importante" para poner fin a la inseguridad jurídica del antiguo Real Decreto -aprobado hace dos años-, ya que "establece los fundamentos que permitirán la prescripción de determinados medicamentos por parte de la enfermería".

Tanto el Consejo General de Enfermería como el Sindicato de Enfermería (integrantes de la mesa) consideran que la anterior normativa impedía a los enfermeros tomar decisiones sobre medicamentos y productos sanitarios "que manejan en su día a día", lo que "supuso un perjuicio para los pacientes y el propio sistema sanitario".

Con las modificaciones, y una vez se publique un nuevo Real Decreto en el BOE, los enfermeros podrán indicar y autorizar la dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica en base a protocolos y guías de práctica clínica y asistencial.

Estos serán acordados por una Comisión formada por el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas, las mutualidades de funcionarios, el Ministerio de Defensa y los Consejos Generales de los Colegios Oficiales de Enfermeros y de Médicos.

Diferentes interpretaciones

Además, para que los enfermeros sean reconocidas como prescriptores "ya no será necesaria ninguna formación adicional, pues el Grado en Enfermería ya incluye contenidos específicos en este sentido", señalan los profesionales en su comunicado.

Para el presidente del Consejo General de Médicos, Serafín Romero, el documento pone fin a "un conflicto que se generó por diferentes interpretaciones de la norma, enriquece la normativa vigente y aclara dudas".

Romero ha destacado que el acuerdo ha introducido un punto nuevo que articula cómo se ejerce la competencia en aquellos casos en los que no haya necesidad de diagnóstico y prescripción individualizadas, como ocurre en las campañas de vacunación.


Una reclamación largamente reivindicada por el colectivo

martes, 24 de octubre de 2017

Desayunar fuerte protege las arterias

  • Investigadores españoles constatan que saltarse la primera comida del día duplica el riesgo de aterosclerosis
Desayunar poco o nada duplica el riesgo de lesiones ateroscleróticas (forma de arteriosclerosis en que se estrechan o calcifican las arterias) al margen de que la persona presente o no otros factores de riesgo cardiovascular como colesterol elevado, tabaquismo o sedentarismo. Así se desprende de los resultados del estudio Progresión y detección precoz de la aterosclerosis ( PESA por sus siglas en inglés) llevado a cabo por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) en colaboración con el Banco Santander que ayer se publicaron en The Journal of American College of Cardiology (JACC) y que erigen el desayuno como un hábito fundamental en la salud cardio­vascular.

Los nutricionistas siempre han dado mucha relevancia al desayuno y ahora nuestro estudio lo ha demostrado con imágenes tridimensionales de las arterias que han constatado que la incidencia de la enfermedad aterosclerótica es muy superior entre quienes no desayunan o toman un desayuno muy ligero que entre quienes toman un desayuno más energético”, explica Valentí Fuster, investigador principal del estudio y director del CNIC, en conversación telefónica desde Nueva York, donde dirige el hospital Mount Sinai.

Y detalla que el estudio PESA es bastante único porque está haciendo un seguimiento a largo plazo (más de una década), y con técnicas de imagen innovadoras, de casi 4.000 personas con un nivel de formación medio-alto (empleados del grupo Santander) para observar la prevalencia y la progresión de las lesiones ateroscleróticas subclínicas –aquellas que aún no han dado ningún síntoma– y estudiar su asociación con diferentes factores, como los hábitos alimentarios, la actividad física, los biorritmos, las características psicosociales y la exposición a contaminantes ambientales de esos individuos.

  • Valentí Fuster apunta que cómo se come importa tanto o más que qué se come para prevenir enfermedades

En el trabajo que se publicó ayer, los investigadores han analizado la asociación entre distintos patrones de desayuno y la presencia de placas ateroscleróticas (acumulación de grasas) en las arterias aorta, coronarias, carótidas y femorales de personas sin antecedentes de enfermedad cardiovascular.

De la población investigada, el 20% tomaba un desayuno de alto valor energético (ingería más del 20% de las calorías diarias), el 70% optaba por un desayuno de bajo valor energético (entre el 5% y el 20% de las calorías del día) y un 3% desayunaba muy poco o nada (menos del 5% de la ingesta calórica diaria). Y los investigadores observaron, mediante ecografía vascular, que la salud arterial de quienes se saltan el desayuno es peor que la de quienes desayunan fuerte. En concreto, en el grupo que se saltaba el desayuno vieron que el número de placas ateroscleróticas era hasta 1,5 veces superior –y la afectación en varias regiones hasta 2,5 veces mayor– que en el grupo que tomaba un desayuno abundante independientemente de la presencia de factores de riesgo cardiovascular y hábitos de vida poco saludables, según precisa en un comunicado la investigadora del CNIC y primera autora del trabajo, Irina Uzhova.

Antonio Fernández-Ortiz, coordinador técnico del estudio PESA, indica que “necesitamos marcadores de riesgo más precoces y precisos en las fases iniciales de la enfermedad aterosclerótica que nos permitan mejorar la prevención en el riesgo de sufrir un infarto, un ictus o muerte súbita; y los resultados de este trabajo contribuyen definitivamente a ello”. Hay que tener en cuenta que la aterosclerosis es la primera causa de muerte en el mundo y se estima que el 70% de la población sana la sufre en alguna medida, aunque no presente síntomas.

“Lo que hemos visto es que un desayuno con alto contenido energético parece más eficaz para evitar placas de grasa y lesiones ateroscleróticas en sus inicios que otro tipo de desayunos, y la razón parece estar en que la ingesta energética de la mañana afecta al reloj biológico del hipotálamo, porque vemos que quienes no desayunan acaban comiendo más y peor el resto del día, como si saltarse esa ingesta provocara un cierto caos biológico”, reflexiona Valentí Fuster. Y agrega que los investigadores han llegado a la conclusión de que la falta de desayuno es un factor de riesgo para la conducta que sigue a lo largo del día, porque han observado que aquellos que no desayunan, además de que comen más erráticamente durante el resto del día, son el grupo que más tiende a fumar, a consumir alcohol y a hacer poco ejercicio físico, “de modo que quizá haya que comenzar a pensar que saltarse el desayuno es un marcador de hábitos alimentarios y de estilo de vida poco saludables”.

  • Saltarse la ingesta tras el despertar comienza a considerarse un marcador de estilo de vida poco saludable

A este respecto, el director del CNIC apunta que la investigación sugiere que para la salud cardiovascular cuenta tanto o más el modelo de alimentación que se sigue durante el día –el cómo se come– que los alimentos concretos que se toman. “Hasta ahora cuando hablábamos del papel de la nutrición en la prevención cardiovascular hablábamos de evitar las grasas, las bebidas con azúcar o la sal, pero ahora yo estoy revisando mi modelo porque las últimas investigaciones implican un cambio radical en la manera de pensar y quizá no hay que hablar tanto del qué sino del cómo comemos, porque se ha visto que de los siete factores de riesgo para la enfermedad coronaria –obesidad, presión arterial, colesterol y diabetes, tabaquismo, sedentarismo y nutrición– el modelo nutricional es extraordinariamente importante”, comenta Fuster.

Durante los últimos años se han sucedido numerosos estudios poblacionales que muestran que desayunar bien está relacionado con un menor peso, con seguir una dieta más saludable y una menor probabilidad de desarrollar factores de riesgo cardiovascular como colesterol elevado, hipertensión o diabetes. Hace apenas una semana La Vanguardia se hacía eco de un trabajo científico coordinado por la Fundación Española de Nutrición (FEN) a partir de los datos recogidos en el estudio Anibes que asociaba saltarse el desayuno o la merienda con un mayor riesgo de obesidad abdominal y que también ponía énfasis en la relación que los patrones alimentarios y los horarios de ingesta de las comidas pueden tener con la obesidad y, en consecuencia, con el riesgo cardiovascular.

En el editorial del número de JAAC donde se publica la investigación del CNIC –titulado Desayuno abundante para arterias más saludables–, el cardiólogo Prakash Deewania repasa otras investigaciones en la misma línea en Japón y Estados Unidos, como el estudio de seguimiento de profesionales de la salud que mostró que los varones que se saltaban el desayuno tenían un 27% más de riesgo de enfermedad cardiaca o que los jóvenes que casi nunca desayunan tenían entre un 30% y 40% más obesidad, más hipertensión y colesterol y más diabetes que los que consumían regularmente un desayuno basado en cereales. Deewania enfatiza que en las últimas décadas los patrones dietéticos han cambiado significativamente y se estima que entre el 20% y el 30% de los adultos se saltan el desayuno, una tendencia que podría estar detrás del aumento que han experimentado la obesidad y los trastornos cardiometabólicos asociados. El cardiólogo reconoce que no está claro si saltarse el desayuno es lo que hace que las personas sean obesas o si el obeso opta por saltarse el desayuno con la convicción errónea de que así perderá peso, pero coincide con Valentí Fuster en que los patrones de alimentación muestran que quienes no desayunan terminan comiendo de forma más desequilibrada durante el resto del día y tienden a consumir alimentos más grasos por la noche, con lo que acaban tomando más calorías y más alimentos poco saludables. A este respecto, comenta como en el estudio PESA quienes apenas desayunaban consumían luego un exceso de carnes procesadas, aperitivos, bebidas azucaradas y alcohol, y menos fruta, verduras y fibra.

Tanto el doctor Deewania como los cardiólogos del CNIC consideran que las nuevas evidencias deberían ser suficientes para que los médicos y los responsables de la salud pública presten más atención a la dieta de la población y promuevan pequeños cambios de estilo de vida poniendo énfasis, por ejemplo, en la importancia de un desayuno regular, abundante y nutritivo.

  • Sólo tres de cada diez mayores y el 35% de los niños toma un desayuno saludable

Sólo tres de cada diez personas de entre 65 y 74 años desayunan de forma equilibrada siguiendo las recomendaciones de los expertos de incluir fruta, cereales (preferente pan o cereales con poco azúcar) y un lácteo, según el II Estudio Lidl-5 al día sobre los hábitos del desayuno en España. No obstante, el 92% de la población de esta edad tiene incorporado el desayuno como hábito y no se salta nunca la primera comida del día. De hecho, un 85% de los encuestados para este estudio considera que desayunar es muy saludable y necesario. La mayoría de los mayores desayuna en pareja y en el 97% de los casos preparan ellos mismos el desayuno en casa, siendo las infusiones y los lácteos bajos en grasa los alimentos más consumidos, seguidos del pan. Algo más del 60% dedica a este primer ágape del día entre 10 y 20 minutos.

El IV Observatorio Nestlé sobre Hábitos Nutricionales y Estilos de Vida de las Familias indica que los niños tampoco desayunan de forma saludable. Sólo el 46% de ellos toma fruta y un 80% no incluye productos integrales en esta primera comida del día. Según los datos de este estudio –para el que se entrevistaron más de mil familias con hijos de 3 a 12 años– el 80% de los padres cree que sus hijos toman el desayuno adecuado, pero en realidad sólo el 35% de los pequeños hace un desayuno saludable. Y no es sólo lo que comen, también es cómo lo hacen. Seis de cada diez escolares desayunan en menos de diez minutos, cuando lo aconsejable es dedicar a esta comida unos 20 minutos. Según el último Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE) realizado por la Fundación Eroski y la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), el 44% de la población suele tardar menos de 10 minutos en desayunar y un 40% lo alarga entre 10 y 20 minutos.



Un buen desayuno tiene más importancia de la que parece

lunes, 23 de octubre de 2017

Identificado el mecanismo por el que la inmunoterapia previene la recurrencia en el cáncer

  • La inmunoterapia impide que las células tumorales resistentes a los tratamientos manipulen a las células inmunes para evitar su ataque
A día de hoy contamos con tratamientos muy eficaces frente a muchos tipos de cáncer. Unas terapias que, fruto de los avances alcanzados en la investigación, no siempre son capaces de evitar que el tumor ya eliminado vuelva a reaparecer. Y es que muchos tumores albergan células que, resistentes al tratamiento, permanecen en un estado de latencia en espera de que concluya la terapia. Y una vez se suspende el tratamiento porque el paciente está potencialmente curado, estas células se ‘despiertan’ y proliferan para formar tumores mucho más agresivos. Pero, ¿el sistema inmune no hace nada para evitar esta reaparición tumoral o ‘recidiva’? Pues sí, pero en ocasiones su labor resulta, cuando menos, ‘inadecuada’. De hecho, un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto de Investigación Oncológica de Londres (Reino Unido) muestra cómo estas células cancerígenas ‘durmientes’ engañan al sistema inmunitario para les ayude a ‘despertarse’ y proliferar. La buena noticia es que las inmunoterapias, esto es, los tratamientos para potenciar la actividad del sistema inmunitario, pueden prevenir estas recurrencias tumorales al mostrar a las células inmunes cómo evitar este ‘engaño’.

Como explica Alan Mercher, co-director de esta investigación publicada en la revista «Cancer Immunology Research», «nuestro trabajo muestra que el sistema inmune del paciente juega parece jugar un papel crucial en la recurrencia del cáncer. El sistema inmunitario, que en principio mantiene a las células cancerígenas bajo control, colabora en el despertar y posterior alimentación de las células tumorales residuales. Y además, parece mirar hacia otro lado e ignorar su crecimiento».

Sistema manipulado

El objetivo del nuevo estudio era ver por qué algunas células tumorales son invulnerables a los tratamientos y adquieren una capacidad cancerígena ‘potenciada’ tras permanecer latentes durante largos periodos de tiempo. Y para ello emplearon un modelo animal –‘ratones’– de cáncer para ver cómo se comportaban las células inmunes antes del tratamiento, tras la administración de la terapia supuestamente eficaz, y una vez tenía lugar la reaparición de la enfermedad.

Por lo general, y en respuesta a una lesión o una infección, las células inmunes liberan señales que promueven la inflamación, lo que ayuda al organismo a destruir las células cancerígenas. El problema es que, según sugiere el nuevo estudio, estas señales pueden ser manipuladas por las, si bien escasas, células tumorales resistentes. Y como consecuencia de esta manipulación, estas señales son empleadas para la reaparición y proliferación de un nuevo tumor que, además, resulta mucho más agresivo. Por ejemplo, la señal denominada ‘TNF-alfa’, que inicialmente actúa como agente antitumoral y facilita la erradicación de las células cancerígenas por el sistema inmunitario, se convierte, una vez ‘manipulada’ en un nuevo tipo de señal que promueve la recurrencia tumoral.

Es más; las células cancerígenas resistentes tienen la capacidad de ‘convencer’ a las células ‘asesinas’ o células NK –del inglés ‘natural killers’, tipo de linfocito T responsable de controlar y regular el tamaño de los tumores– para que miren para otro lado. El resultado es que estas células tumorales tienen vía libre para crecer de forma incontrolada. Para ello, y según muestra el nuevo trabajo, las células resistentes tienen en su superficie elevadas cantidades de una molécula que, denominada ‘PD-L1’, interactúa con la molécula ‘PD-1’ en la superficie de las células NK y envían la orden de ‘no atacar’.

Sin embargo, no todo son malas noticias. La ‘proteína de muerte celular programada 1’ –esto es, la PD-1– se presenta como uno de los principales baluartes de la inmunoterapia frente al cáncer. De hecho, el estudio muestra que la administración de inhibidores específicos de esta PD-1, ya disponibles, puede retrasar, o incluso prevenir, la recurrencia tumoral en los ratones.

Como refiere Alan Mercher, «muchos de los métodos empleados por los tumores resistentes al tratamiento para volver a proliferar y mantenerse ‘escondidos’ del sistema inmune pueden bloquearse con las inmunoterapias ya existentes. Una idea que, de hecho, es apoyada por las evidencias surgidas de los ensayos clínicos, que muestran que las inmunoterapias pueden reducir el riesgo de que los tumores vuelvan a aparecer».

Inmunidad potenciada

En definitiva, parece que las células tumorales durmientes se aprovechan del sistema inmune para reactivar la enfermedad, así como que ya hay inmunoterapias disponibles para evitar que esto llegue a suceder.

Como concluye Kevin Harrington, co-director de la investigación, «cada vez está más claro que el sistema inmune se encuentra en el núcleo del puzzle de cómo podemos tratar el cáncer de forma más efectiva. Este nuevo trabajo es fascinante y ayuda a comprender por qué el sistema inmune de un paciente puede ser efectivo frente al cáncer en unas ocasiones y por qué en otras no lo es. También muestra que queda mucho por aprender sobre las células cancerígenas que permanecen durmientes como vía para resistir los efectos de los tratamientos. Los cambios que tienen lugar en estas células las capacitan para manipular mejor el sistema inmunitario, y comprender estos mecanismos abre nuevas vías de tratamiento para prevenir las recaídas».



La medicina sigue avanzando en la erradicación de las recidivas 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Tratar a tiempo el reflujo baja el riesgo de cáncer esofágico

  • Si padeces los síntomas del reflujo se recomienda no auto recetarse 
El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 80 del IMSS, Salvador Martínez García, manifestó que el tratamiento oportuno para reflujo reduce riesgo de cáncer esofágico y ahogamiento.

Agregó que además de molestias como acidez, dolor en el pecho y náuseas, el reflujo gastroesofágico puede causar daños severos al organismo como úlceras, lesiones cancerosas e incluso ahogamiento nocturno, por lo que es de vital importancia que los pacientes acudan a revisión con su médico familiar y sigan un tratamiento.

Expresó que este problema debe atenderse en cuanto aparezcan síntomas como: "regurgitaciones, disfagia o dificultad para pasar alimentos, dolor o ardor de garganta; y puede haber vómito con sangre y pérdida de peso ya en un estado más grave".

Dijo que en ocasiones el paciente tiene la sensación de traer la comida en la garganta, "el reflujo se presenta al estar acostado, sentado, en cualquier posición".

"Las complicaciones al no tratar este problema se deben a que el esófago tiene una mucosa que no está capacitada para soportar el ácido estomacal, cuando hay presencia constante de ácido en el esófago hay pérdida de tejido y puede darse lesiones de tipo canceroso".

Resaltó que el reflujo también puede causar ahogamiento, en especial durante la noche, debido a que bajo esta condición médica el contenido gástrico invade en ocasiones también las vías respiratorias, y el cuadro clínico podría llegar incluso a neumonía.

    "Hay que ir a control para que el médico determine cuál va a ser el mejor manejo para los pacientes".

Subrayó que ante la presencia de síntomas se recomienda no auto recetarse, "es muy común que si los pacientes tienen un malestar gástrico ellos mismos van y compran un medicamento porque se los recetó el vecino, el amigo, la comadre, etc."

Puntualizó que en las unidades médicas hay un cuestionario para confirmar o descartar el diagnóstico de reflujo y el tratamiento debe ser vigilado por un experto en salud.



La acidez no tratada puede degenerar en lesiones cancerosas

martes, 17 de octubre de 2017

La industria del alcohol confunde al público sobre el riesgo de cáncer

  • Un estudio la compara con las tabacaleras por "negar y distorsionar" ese vínculo probado
Las evidencias científicas son claras: el alcohol es un factor que aumenta las probabilidades de sufrir un cáncer, esencialmente en el aparato digestivo, pero también en las mamas. Pese a ello, existe un desconocimiento preocupante entre la población de este riesgo asociado a las bebidas alcohólicas. Y es en este punto en el que la industria está desempeñando un papel criticable, según un estudio, en el que se denuncia que con "negación, distorsión y distracción" están tratando de confundir a la ciudadanía, ocultando que beber alcohol implica mayor riesgo de sufrir enfermedades tumorales incluso a niveles moderados de consumo.
  •     "La industria está difundiendo información errónea sobre el alcohol y el riesgo de cáncer", denuncia el estudio
"La industria mundial del alcohol está actualmente difundiendo activamente información errónea sobre el alcohol y el riesgo de cáncer", denuncia el estudio, que firman científicos de instituciones tan prestigiosas como el Instituto Karolinska y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Los investigadores han encontrado una pauta muy clara de estratagemas que se repiten en los argumentarios de la industria en todos los puntos del planeta para manipular a la opinión pública.

Para empezar, en la mayoría de los casos, se limitan a negar u omitir por completo la relación entre el alcohol y las enfermedades tumorales, o asegurando que no hay riesgo con un consumo moderado. "La evidencia científica sugiere que tales enunciados son engañosos", defiende el estudio, "debido a que el aumento del riesgo de algunos cánceres comunes, como el cáncer de mama, esofágico, laríngeo, de boca y garganta y el cáncer del tracto aerodigestivo superior, comienza con bajos niveles de consumo, aunque es baja en esos niveles".
  •     Los responsables políticos deben considerar si es ético o aceptable permitir que la industria del alcohol engañe al público sobre la salud de esta manera", defiende Petticrew
A su vez, la industria, a través de sus webs, informes, lobbies y asociaciones de promoción del consumo responsable, "distorsionan" el conocimiento científico al atribuir únicamente el riesgo al consumo abusivo; afirmando que la evidencia es débil; o defendiendo incluso que puede proteger frente al cáncer. Por último, se "distrae" señalando otros factores que también influyen en los tumores, diluyendo el riesgo del alcohol. En España, el 15% de los tumores diagnosticados a los hombres tienen relación con el alcohol, frente al 10% de la media europea. Tras analizar 26 portales e informes de todo el mundo (también Europa), este estudio pionero halló importantes omisiones o tergiversaciones en 24 de ellos. Sobre todo, con respecto al cáncer de colon y el de mama, por ser de los más comunes y perjudicar las ventas en el codiciado mercado de las mujeres, según los autores.

Lo más preocupante es que en muchos países (como en España) "los organismos de la industria del alcohol tienen el papel de informar al público sobre los daños a la salud, a menudo con poca supervisión de médicos independientes", denuncia Mark Petticrew, autor principal del estudio. "Nuestro estudio muestra que esto es arriesgado porque hemos demostrado que la industria del alcohol da al público información engañosa. No permitimos que la industria del tabaco tome la iniciativa de informar al público sobre los daños del tabaco", asegura Petticrew, profesor de Salud Pública en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El estudio de Petticrew señala un "paralelismo obvio" con las prácticas pasadas de la industria tabaquera, ya que consideran que se sirve de "tácticas similares con los mismos fines: proteger sus beneficios, en detrimento de la salud pública". "Sus estrategias son muy comparables", denuncia el especialista. Y añade: "Una de las estrategias más comunes, confundir al público con una gran cantidad de información innecesaria sobre el riesgo, ha sido utilizada ampliamente por la industria del tabaco durante décadas".
  • Tras analizar 26 portales e informes, hallaron importantes omisiones o tergiversaciones en 24 de ellos, sobre todo con respecto al cáncer de colon y el de mama
En respuesta al estudio, la asociación estadounidense de comercio de alcohol Distilled Spirits Council aseguró que es "una revisión altamente selectiva" realizada por científicos con "prejuicios antialcohol", según recoge Reuters.

La conciencia pública del riesgo de cáncer por el consumo de alcohol es baja: una encuesta reciente mostraba que nueve de cada 10 británicos desconocen la relación entre el consumo de alcohol y el cáncer, por ejemplo. Este análisis sugiere que los principales productores mundiales de alcohol intentan mitigar el riesgo de perder ventas "mediante la difusión de información engañosa sobre el cáncer a través de sus organismos de consumo responsable".

Por eso, Petticrew cree que el público debe rechazar la información proporcionada por la industria del alcohol, "ya que es probable que sea engañosa", y que los responsables políticos deben considerar "si es ético o aceptable permitir que la industria del alcohol engañe al público sobre la salud pública de esta manera". También "promocionando intervenciones inefectivas" y poniendo el foco en la responsabilidad individual de los consumidores, como pretendían las tabacaleras y ahora la industria alimentaria, en lugar de establecer una estrategia integral desde los poderes públicos para abordar un problema social.


La industria del alcohol no es totalmente sincera con su riesgos

lunes, 16 de octubre de 2017

Adiós a las grapas; el superpegamento que pega las heridas en la cirugía

  • Diseñado un hidrogel capaz de sellar de manera eficiente y definitiva las lesiones en órganos y tejidos sin tener que recurrir a las grapas y puntos quirúrgicos
Aún a día de hoy, los cirujanos de todo el mundo se ven abocados a recurrir a los puntos de sutura y a las grapas para ‘cerrar’ las incisiones realizadas en tejidos y órganos y, así, facilitar su curación –la consabida ‘cicatrización’–. El problema es que estos puntos y grapas, además de asociarse a un riesgo nada desdeñable de infecciones, casi nunca procuran un sellado inmediato de la ‘lesión’. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que se corre el riesgo de que la ‘herida’ se abra, lo que resulta especialmente común cuando la intervención se acomete en tejidos que, como el pulmonar o el cardiaco, están sometidos a un proceso continuo de contracción y relajación. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues, cuando menos en teoría, utilizar sustancias que, cual ‘superpegamentos’, unan la incisión de forma inmediata y definitiva. De ahí la importancia de un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Harvard en Cambridge (EE.UU.), en el que se describe el primer ‘superpegamento quirúrgico’ con capacidad para hacerlo.

Como explica Ali Khademhosseini, director de esta investigación publicada en la revista «Science Translational Medicine», «las sustancias sellantes actualmente disponibles no son utilizables en la mayoría de aplicaciones quirúrgicas, pues dado que carecen de una combinación óptima de elasticidad, adherencia tisular y fuerza, no pueden emplearse sin grapas o puntos de sutura. Por ello, hemos recurrido a nuestra experiencia en la creación de materiales para la medicina regenerativa y hemos tratado de solucionar este problema».

‘Superpegamento’ quirúrgico

En el año 2013, los propios autores pusieron en marcha un estudio para analizar las capacidades regenerativas de la tropoelastina, proteína que se encuentra en todos los vertebrados y precursora de la elastina –la proteína que confiere flexibilidad y que se encuentra en todos los tejidos elásticos, caso de la piel, las arterias y los pulmones–. Y a partir de los hallazgos alcanzados, fueron capaces de producir grandes cantidades de diferentes tipos de tropoelastina humana recombinante y de mezclarlos para crear un hidrogel elástico que bautizaron como ‘MeTro’. Un logro ciertamente interesante dado que este hidrogel podía ser usado para crear una matriz a la que podían unirse las células cardiacas, abriendo así la puerta al desarrollo de estructuras o ‘andamios’ para reparar las lesiones en el corazón.

Sin embargo, los autores dejaron de lado en el nuevo estudio los posibles usos del hidrogel ‘MeTro’ para la regeneración cardiaca y se centraron en sus posibles aplicaciones quirúrgicas. Como indica Nasim Annabi, co-autor de la investigación, «discutiendo sobre nuestros hallazgos iniciales con el ‘MeTro’, nos dimos cuenta de que las lesiones pulmonares en particular suponen un problema quirúrgico para el que aún no existe una solución ‘convincente’. Así que nos pusimos a investigar nuestros materiales para su uso como sellantes para los pulmones y otros tejidos elásticos».

"Las sustancias sellantes actualmente disponibles no pueden ser utilizados en la mayoría de aplicaciones quirúrgicas" Ali Khademhosseini

En primer lugar, los autores diseñaron distintos hidrogeles con diferentes elasticidades, durezas y capacidades adhesivas para tratar de encontrar el ‘MeTro’ que mejor se adaptara a las lesiones vasculares y pulmonares en un modelo animal –ratas–. Así, el objetivo era hallar una formulación que se asemejara lo máximo posible a la elasticidad y fuerza de los tejidos naturales y que, además, se adhiriera correctamente a estos tejidos sin ser ‘barrido’ por los fluidos corporales, caso de la sangre –un aspecto en el que suelen fallar el resto de hidrogeles.

En pocos segundos el pegamento une las heridas

Los resultados mostraron que el nuevo hidrogel era capaz de sellar las incisiones en las arterias y los pulmones en ratas que, de otra manera, no habría sobrevivido a la cirugía. Es más; con objeto de analizar su eficacia en animales más grandes –y, por tanto, más ‘similares’ a los humanos– los autores repitieron los experimentos en cerdos a los que habían provocado graves lesiones pulmonares. Y una vez más, el ‘MeTro’ posibilitó el sellado eficiente de las lesiones sin que se produjeran fugas de aire o sangre y sin tener que recurrir a las grapas o los puntos de sutura.

Próximamente en humanos

En definitiva, y si bien los resultados deben ser en primer lugar confirmados con seres humanos, parece que el nuevo ‘superpegamento’ es muy eficaz para su uso quirúrgico. Pero como indican los autores, es muy posible que las aplicaciones del hidrogel vayan más allá del quirófano. Sea como fuere, aún habrá que esperar.

Como concluye Anthony Weiss, co-autor de la investigación, «las aplicaciones potenciales son muy interesantes, desde el tratamiento de lesiones internas graves en los Servicios de Urgencias, caso de las que se producen en los accidentes de tráfico y las zonas de guerra, a las intervenciones quirúrgicas. Hemos demostrado que el hidrogel ‘MeTro’ funciona en un amplio rango de situaciones y soluciona problemas que no pueden ser resueltos con otros sellantes ya disponibles. Además, ya estamos preparados para iniciar los ensayos clínicos con humanos. esperamos que nuestro hidrogel pueda emplearse próximamente en la práctica clínica y salve vidas humanas».



Las grapas y los puntos de sutura tienen los días contados

miércoles, 11 de octubre de 2017

La nutrición, gran aliada contra el cáncer

  • Verduras, frutas y legumbres reducen el riesgo de sufrir esta enfermedad - La nutricionista Yolanda Albelda apuesta por unidades de apoyo nutricional para los enfermos oncológicos
Una alimentación sana y acabar con el sedentarismo son claves para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y también para luchar contra él, ya que los alimentos pueden favorecer los tratamientos así como minimizar sus efectos secundarios. Es lo que se conoce como nutrición celular activa o nutrición inteligente, que se basa en el poder terapéutico de los alimentos y en su capacidad para proteger frente a la predisposición genética.

Sin embargo, este potencial no se tiene en cuenta en las unidades oncológicas, según la doctora en Farmacia y experta en Nutrición Yolanda Albelda, que mañana impartirá un taller sobre "Nutrición, importancia antes, durante y después del cáncer" en el Hospital la Rosalera de Santiago, dentro del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama y del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre. 

"Cada vez hay más estudios científicos que evidencian la relación directa entre el consumo de determinados alimentos y el cáncer. Se considera que un 30% de los casos de cáncer de vías respiratorias y estómago está causado por el tabaco; otro 35% está distribuido entre genética, virus, contaminación ambiental, tóxicos alimenticios y exposición solar; y el otro 35%, a la alimentación", advierte la experta.

La especialista sostiene que las unidades de oncología deberían tener una unidad de apoyo de nutrición. "La mayoría de los pacientes oncológicos desconocen que con una corrección alimentaria y unas pautas suplementarias pueden pueden ayudar a su organismo a combatir las células cancerosas, reducir los efectos secundarios de la quimio y de la radioterapia y prevenir una recidiva. Hay que empezar a prohibir ciertos productos y a potenciar otros", dice.

El consumo de leche animal en edad adulta, especialmente de vaca, comer mucha carne de ternera y el azúcar, así como prescindir de la fruta, la verdura y las legumbres favorece la aparición de cáncer, según Albelda. Pero no solo el tipo de alimento determina la salud. También la forma de ingerirlos, un término sobre el que se tienen que ser especialmente cuidadosos los enfermos oncológicos. Albelda aboga por una alimentación ecológica y por incorporar a la dieta al menos un 35% de alimentos crudos, y en el otro 65% restante, mejor cocido, al vapor o a la plancha que frito, y evitar las altas temperaturas en el horno, a la brasa y a la barbacoa, es decir, que la preparación de los alimentos no supere los 120º. 

En cuanto a la fruta, recomienda comerla entera, no en zumo, ya que los azúcares se asimilan más deprisa cuando se ingiere exprimida, y en el caso de las personas en tratamiento oncológico, recomienda moderar su consumo, ya que el azúcar es una de las cosas que más les gusta a las células cancerosas. Dentro de las frutas, la especialista recomienda a los enfermos de cáncer reducir la ingesta de manzana, melocotón y naranja, y sustituirla por otras como el limón y el pomelo, la sandía, la granada, el níspero, la mandarina, el caqui, la pera, el melón y los frutos rojos como los arándalos.


Una alimentación sana favorece el tratamiento contra el cáncer

martes, 10 de octubre de 2017

El alcohol también causa cáncer

En torno al 5% de las muertes por cáncer tiene como responsable al alcohol. Un porcentaje que se traduce en 5.000 fallecidos al año en España (más que en accidentes de tráfico). Unos 500.000 en el mundo. Sin embargo, «parece que la sociedad no está tan concienciada de que es un factor de riesgo, con especial impacto en tumores de cabeza y cuello (boca, garganta y laringe), aunque también se ha encontrado que incide de forma importante en casos de mama, esófago, hígado y colon. Prácticamente no se habla de ello, pero el alcohol también causa cáncer y mata». Contundente advertencia del investigador del Idival Alberto Gandarillas sobre la que se hará hincapié, mañana y el jueves, en el curso de verano de la Universidad de Cantabria que coordina junto a Carmelo Morales, jefe del servicio de Otorrinolaringología de Valdecilla.

El tema preocupa a los expertos, que advierten del «creciente impacto de este problema evitable de salud pública». Y ahí van más cifras que llaman a replantearse las estrategias de prevención: de los 2.700 casos de cáncer que se diagnostican de media cada año en Cantabria, hay un 6% que afecta a cabeza y cuello -entre 140 y 150 tumores-. Y de estos, «tres de cada cuatro están estrechamente relacionados con el consumo de alcohol y tabaco», destaca Gandarillas. Una mezcla explosiva que dispara la tasa de mortalidad «por encima del 50%», señala Luis Viloria, jefe de sección de Vigilancia Epidemiológica de Salud Pública, que también participará en el foro que se celebrará en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho.

La combinación de estos dos tóxicos se traduce en cánceres más agresivos, con peor pronóstico, puesto que resultan más difíciles de combatir debido a «las mutaciones genéticas que provocan. Los daños en el ADN desencadenan una inestabilidad genómica que hace que se altere continuamente, como un caldo de cultivo para las células cancerígenas», explica el investigador del Idival. De ahí que los tratamientos farmacológicos fracasen y de que haya que recurrir a la cirugía combinada con la radioterapia.

Tres de cada cuatro tumores de cabeza y cuello están vinculados a factores evitables

«Lo realmente llamativo es pensar que el 75% de estos casos se podrían evitar cambiando los hábitos de conducta, haciendo concienciación», subraya Gandarillas, que recuerda que «de las 100.000 muertes que se registran en España por cáncer (de todos los tipos), el 30% están relacionadas con el alcohol y tabaco; son 30.000 las muertes evitables». Es más, subraya, «ya hay estudios que apuntan que el 30% de los casos de cáncer de mama se encuentra asociado con el alcohol y el tabaco».

Aunque el de cabeza y cuello no es un tipo de cáncer muy frecuente, «tampoco es minoritario». Como apunta Viloria, «de boca (el más aparatoso a nivel estético, con afectación en algunos casos de la lengua) se diagnostican en Cantabria unos 50 casos al año; de garganta (más discretos, aunque complejos de tratar) son entre 35 y 40; y de laringe, los más frecuentes y más fáciles de abordar, representan de 55 a 57». Son cánceres que afectan sobre todo a los hombres (80%) y cuyas probabilidades aumentan con la edad, «sobre todo por encima de los 65 años. En el 70% se detecta en fases relativamente precoces, lo que permite intervenir con cierta garantía de éxito. Pero hay un 30% restante se diagnostica ya en un nivel avanzado», añade Viloria. En el curso también se abordará la problemática del cáncer de piel (otro de los prevenibles), convertido en segunda causa de muerte en mujeres jóvenes de 20 a 30 años «por la costumbre de broncearse al sol o en el solarium».


Los cánceres de laringe también son propiciados por el alcohol

lunes, 9 de octubre de 2017

La ansiedad y la depresión, relacionadas con el cáncer

  • Un estudio de 10 años con más de 160.000 personas relaciona estrés psicosocial y cáncer

La actividad del cerebro controla la fisiología y las respuestas corporales, por lo que influye en el funcionamiento de todo el cuerpo. Este es el origen de las enfermedades psicosomáticas, como, por ejemplo, muchos casos de hipertensión arterial y también de intestino irritable, un trastorno que se caracteriza por malestar abdominal crónico y que puede generar diarreas o estreñimiento.

El investigador David Batty y sus colaboradores, de varias universidades de Inglaterra, Escocia y Australia, han examinado hasta qué punto los estados mentales también pueden ejercer influencia en patologías tan severas como el cáncer. Los resultados, que han publicado en la revista British Medical Journal, evidencian que una mala salud mental incrementa la probabilidad de tener determinados tipos de cáncer, como, por ejemplo, de colon, esófago, páncreas y próstata, así como leucemia.

Enfermedades psicosomáticas

Tradicionalmente, las enfermedades psicosomáticas se han definido como las que presentan síntomas físicos que no pueden ser explicados médicamente como consecuencia directa de una enfermedad física. Se calcula que el 12% de la población manifiesta los síntomas, los más habituales de los cuales son dolor de espalda, mareo y vértigo, dolor en las extremidades y las articulaciones, gases estomacales, dificultad al respirar, palpitaciones y taquicardia, dolor en el pecho y náuseas. Hace tiempo que se conoce que determinados estados mentales de estrés psicosocial, como la ansiedad y la depresión, los cuales son el resultado de la actividad cerebral, repercuten directamente sobre el funcionamiento fisiológico del cuerpo.

Dentro del cerebro, la relación entre estos estados mentales y las manifestaciones somáticas se debe a una estructura nerviosa llamada formación reticular, que se encuentra en el tronco del encéfalo, la parte que une el cerebro a la médula espinal. Esta estructura gestiona las respuestas fisiológicas del cuerpo en función de los estados emocionales, normalmente a través de descargas hormonales. Dicho de otro modo, es la interfaz que relaciona los sistemas cerebrales, que es donde se originan los estados emocionales y todos nuestros pensamientos, con los corporales. Una de las hormonas que genera es el cortisol, la responsable de las manifestaciones fisiológicas asociadas al estrés.

10 años y 163.363 pacientes

En este estudio, Batty y su equipo analizaron si existe alguna relación causal entre los estados emocionales negativos, como el estrés crónico, la ansiedad y la depresión, y la manifestación de procesos cancerosos. El motivo de esta hipotética relación es que un exceso crónico de cortisol afecta negativamente el sistema inmunitario y los sistemas de reparación del material genético. Precisamente los procesos cancerosos se inician como consecuencia del funcionamiento anómalo del material genético, y una de las funciones del sistema inmunitario es detectar e intentar eliminar los focos de cáncer. En este estudio, los investigadores examinaron 163.363 personas mayores de dieciséis años durante un periodo de diez años. Primero les valorar el nivel de estrés psicosocial, básicamente el nivel de ansiedad y de depresión -o de optimismo-, con un cuestionario específico. Pasado este periodo de tiempo, 16.267 de los participantes habían muerto, 4.353 de los cuales por cáncer.

El aislamiento de causas

Una vez eliminados los factores que se sabe que favorecen la generación de procesos cancerosos, como la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol, agruparon las personas por edad y por sexo, y también por el nivel de estudios y socioeconómico, dado que son factores que influyen en los hábitos de vida. De este modo, el único factor diferenciador que quedaba era el nivel de estrés psicosocial. Las personas que diez años antes habían mostrado niveles altos o muy altos de estrés psicosocial tenían una tasa mucho más elevada de mortalidad debido a leucemia o cáncer de colon, esófago, páncreas o próstata.

Aunque estos resultados indican que una mala salud mental, como la que causa la ansiedad y la depresión, favorece la aparición de cáncer, los autores advierten que se necesitan estudios más específicos para establecer relaciones directas de causa y efecto que lo expliquen plenamente a nivel fisiológico.

EL RUBOR COMO SÍNTOMA

Uno de los procesos psicosomáticos que se pueden observar con más facilidad y que permiten entender la relación entre los pensamientos, el funcionamiento del cerebro y la fisiología corporal es el rubor. El enrojecimiento de la cara es una respuesta fisiológica que se desencadena como consecuencia de algunas emociones relacionadas con la ansiedad, como la vergüenza, la culpa, el nerviosismo, la modestia, el enamoramiento y el amor.

El proceso se inicia cuando, generalmente debido a procesos de interacción social, en el cerebro se activan los circuitos neurales correspondientes para hacer frente a la interacción de manera adecuada. Esto genera un incremento de actividad metabólica en el cerebro, y este incremento da lugar a un exceso de calor que hay que disipar rápidamente para evitar que disminuya la eficiencia de funcionamiento. Para disipar el exceso de calor se produce un aumento del flujo sanguíneo en los capilares que hay justo debajo de la piel de la cara. En función de la intensidad de la situación, de la reactividad emocional de cada persona y del tono de la piel, el rubor puede llegar a ser muy visible o puede pasar más desapercibido. 


La interacción social mal gestionada puede desencadenar cáncer

jueves, 5 de octubre de 2017

Un viejo tatuaje de una mujer sería el causante de su "cáncer"

  • Los médicos pensaron que la mujer de 30 años tenía linfoma, un tipo de cáncer
  • La mujer de 30 años llegó al médico con pequeños bultos debajo de los brazos que había tenido durante dos semanas
  • El ganglio resultó inflamado con un grupo de células inmunes que estaban llenas de pigmento negro

(CNN) - Un grupo de médicos en Australia sospechaban que una mujer tenía un tipo de cáncer llamado linfoma, pero se sorprendieron cuando pusieron su ganglio linfático agrandado bajo un microscopio y en lugar de cáncer encontraron el pigmento de tatuaje negro de hace 15 años al que ahora su sistema inmunológico estaba reaccionando.

Ellos relataron el extraño caso en un informe publicado este lunes en la revista Annals of Internal Medicine.

La mujer de 30 años llegó al médico con pequeños bultos debajo de los brazos que había tenido durante dos semanas. Una exploración corporal mostró aún más agrandamiento de los ganglios linfáticos en su pecho, incluso cerca de las raíces de sus pulmones.

"Noventa y nueve veces de 100, (esto) sería linfoma", dijo el doctor Christian Bryant, un hematólogo en el Royal Prince Alfred Hospital en Sydney. Bryant es uno de los médicos que atendió a la mujer.

Muchos tipos de cáncer -incluyendo los linfomas, que provienen de células inmunes- pueden causar que los ganglios linfáticos se inflamen. Los ganglios linfáticos también pueden aumentar su tamaño debido a la infección.

En el caso de la mujer australiana, cuyo nombre no fue publicado, sus ganglios linfáticos se inflamaron debido a una reacción a la tinta del antiguo tatuaje, no debido a las células cancerosas. Los médicos extrajeron un ganglio linfático de su axila y encontraron un grupo de células inmunes que estaban llenas de pigmento negro. La mujer tenía un tatuaje que se había hecho a los 15 años y que cubría su espalda, y había uno más pequeño, más reciente, en su hombro.

"La piel tiene sus propias células inmunes que siempre la vigilan", dijo el doctor Bill Stebbins, director de dermatología cosmética del Vanderbilt University Medical Center, que no participó en el informe.

Una vez que estas células inmunes encontraron el pigmento del tatuaje, una sustancia extraña, lo ingirieron y ese pigmento viajó de la piel a los ganglios linfáticos durante varios años.

"El pigmento es demasiado grande para que estas células lo absorban", dijo Stebbins. "Es por eso que todavía están allí muchos años después".


El cuerpo puede reaccionar mal a la tinta de los tatuajes

miércoles, 4 de octubre de 2017

Presentan una terapia online capaz de mejorar calidad de vida enfermos cáncer

  • La angustia que genera un diagnóstico de cáncer y los efectos adversos que puede tener en la calidad de vida de los pacientes puede verse aliviada con una terapia “online” con la misma eficacia que las realizadas cara a cara.

La importancia del apoyo psicológico a estos enfermos, ya sean los apenas diagnosticados o los que están en un estado avanzado, ha centrado varios de los estudios presentados en la primera jornada de la 53 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que reunió a más de 30.000 expertos en todo el mundo en Chicago.

Uno de ellos, elaborado por oncólogos del Hospital Universitario de Basilea, constató “una mejora clínicamente significativa” de la calidad de vida de 129 participantes, la mayoría mujeres con cáncer de mama en etapa temprana, aunque también pacientes con cáncer de pulmón, ovario y gastrointestinal, linfoma y melanoma.

Basado en enfoques de comportamiento utilizados en psicoterapia, Stream es un programa de gestión en línea del estrés de ocho semanas de duración, que abarca aspectos como la reacción corporal al mismo, los sentimientos o las interacciones sociales de los pacientes, entre otros aspectos.

En el estudio, los psicólogos revisaron semanalmente el progreso de pacientes de distintos puntos de Austria, Suiza y Alemania y les proporcionaron orientación y apoyo personalizado, mientras ellos a su vez podían escribir a los terapeutas a través del programa.

Usado para ciertos trastornos psicológicos como la ansiedad, este modelo a distancia puede ser tan eficaz como la tradicional terapia “cara a cara”, con la ventaja de que conlleva menos tiempo para el terapeuta y es más conveniente para los pacientes, sobre todo en momentos que tienen que afrontar muchas citas médicas por su enfermedad.

Las nuevas tecnologías abren nuevas oportunidades. Con esta intervención podemos ofrecer apoyo psicológico a los pacientes desde la comodidad de los salones de sus casas”, afirmó Viviane Hess, oncóloga del Hospital Universitario de Basilea.

Alrededor de la mitad de quienes superan un cáncer -un 70 % en el caso de mujeres jóvenes que han padecido un cáncer de mama- tienen un temor entre moderado y alto de recaída, algo que puede llegar a ser tan angustioso que afecta negativamente a su estado de ánimo, relaciones, trabajo o calidad de vida.

Un ensayo clínico aleatorio en fase II, consistente en una intervención psicológica llamada “Conquer Fear” y que de momento está en marcha solo en investigación antes de pasar a la práctica clínica, redujo ese temor a los pacientes inmediatamente después de ser intervenidos y también pasados entre tres y seis meses desde la operación.

En este caso, los terapeutas realizaron cinco sesiones cara a cara individuales de 60 a 90 minutos durante 10 semanas con 222 supervivientes de cáncer de mama, colorrectal o melanoma, con los que trabajaron en la forma de aceptar la incertidumbre inherente al regreso de la patología o en estrategias para controlar la preocupación, entre otros aspectos.

“La reducción del miedo en el grupo de intervención psicológica fue lo suficientemente grande como para mejorar la supervivencia psicológica y emocional “, subrayó Jane Beith, oncóloga médica de la Universidad de Sydney en Australia.

Otro ensayo clínico aleatorio de 305 pacientes con cáncer avanzado de los Institutos Canadienses de Investigación en Salud confirmó que una breve terapia psicológica, llamada Managing Cancer And Living Significativamente (CALM), podría ayudar a los enfermos avanzados y a sus familiares a afrontar la enfermedad.

A los tres meses, el 52 % tuvo una reducción “clínicamente importante” en los síntomas depresivos, frente al 33% de los que recibieron una atención habitual, que también estaban menos preparados para el final de la vida.

Una nueva forma de mejorar la calidad de vida de los pacientes