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viernes, 14 de diciembre de 2018

Bon Nadal i un Feliç Any Nou 2019!

Des de 
l'Associació Barcelonesa de Laringectomitzats,
 us volem desitjar un 
Bon Nadal i un Feliç Any Nou 2019



Desde la
Asociación Barcelonesa de Laringectomizados
 os deseamos una
Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2019

 

jueves, 13 de diciembre de 2018

Vacances de Nadal! Vacaciones de Navidad!

Han llegado las vacaciones de Navidad y en ABL nos tomamos unos merecidos días de descanso.

Este año, con motivo del traslado de nuestras instalaciones al nuevo local ubicado en los bajos del mismo edificio en que nos encontramos actualmente, cerramos al público un poco antes:

 desde el 17 de diciembre hasta el 6 de enero, ambos inclusive, 

por lo que seguiremos con nuestra tarea de informar sobre el cáncer, luchar contra el tabaco y de dar apoyo a tod@s l@s laringectomizad@s, ya en el nuevo local, a partir del 7 de enero.

Esperamos que paséis unas Felices Fiestas!.

¡Hasta enero! ¡Fins el gener!



Associació Barcelonesa de Laringectomitzats



Molt bones festes a tothom!

lunes, 10 de diciembre de 2018

Los síntomas de cáncer de garganta en las mujeres

Ciertos síntomas de cáncer de garganta son únicos y pueden ayudar a diagnosticar el cáncer en una etapa temprana. Consumo excesivo de tabaco, tabaco de mascar, el consumo excesivo de alcohol, virus del papiloma humano (VPH), la mala higiene dental, la enfermedad crónica por reflujo gastroesofágico (ERGE), la exposición a ciertas sustancias químicas o radiaciones perjudiciales, la inhalación regular de vapores de carbón polvo de amianto y el diésel, problemas de tiroides al igual que la ampliación excesiva de la glándula tiroides o bocio, la mala alimentación, la predisposición genética, etc, son algunas de las causas importantes y comunes de cáncer de garganta.

Los signos y síntomas de cáncer de garganta en las mujeres


Los hombres son más propensos a desarrollar cáncer de garganta que las mujeres. Pero las mujeres pueden desarrollar cáncer de garganta y por lo tanto deben conocer los factores de riesgo y síntomas de cáncer de garganta. Alrededor de cinco pulgadas de largo cuello que incluye la faringe y la laringe (cuerdas vocales) es una estructura muscular tubular. Comienza justo detrás de la lengua y continúa bajando por el cuello. La participación de la garganta al hablar, respirar, tragar transmite lo vital que son sus funciones. Un tumor en desarrollo en la garganta puede afectar a las funciones de la garganta severamente. Neoplasias malignas en los labios, la boca o la lengua son frecuentes en pacientes de cáncer de garganta desarrollado debido a consumo excesivo de tabaco. Un bulto o una llaga que no sana es un signo de cáncer. Aquí está una lista de los síntomas de cáncer de garganta.
  •     Dolores de oído crónicas es un síntoma característico de cáncer de garganta. Crecimiento del tumor puede crear presión sobre los nervios, dando lugar a dolor de oído. Por lo tanto, aquellos que están sufriendo de dolor de oído durante semanas, debe consultar al médico inmediatamente.
  •     Un dolor o sensación de que algo está atorado en la garganta es un síntoma típico de cáncer de garganta. Pero a medida que este tipo de sentimiento también puede ser experimentado en algunas otras situaciones, el síntoma normalmente se olvidan.
  •     Dolor de garganta crónico que no desaparece, tos persistente, deben ser considerados como signos graves, teniendo en cuenta la posibilidad de cáncer de garganta.
  •     Junto con dificultad para hablar, un cambio en la calidad de la voz se puede notar. La ronquera en la voz sugiere que el cáncer de garganta.
  •     Dolor de garganta crónico es un síntoma evidente de cáncer de garganta.
  •     Debido a que el tumor crece en la garganta, la persona puede notar dificultad al hablar.
  •     Si usted nota agrandamiento de los ganglios linfáticos, debe consultar a su proveedor de atención médica de inmediato.
  •     El dolor y la dificultad para tragar los alimentos o líquidos, incluso es otro síntoma de cáncer de garganta.
  •     Algunas mujeres pueden notar adormecimiento en la cara.
  •     Si un tumor canceroso se desarrolla dentro de la garganta, no puede haber úlceras en la boca o en la lengua también.
  •     El dolor y el malestar al tragar y comer resulta en la pérdida de peso.
  •     A medida que avanza el cáncer, la dificultad para respirar es experimentada por el paciente.
  •     La desfiguración de la cara y las deformidades de la piel se notan en la tercera o cuarta fase de cáncer de garganta.
  •     Sangrado de la garganta o el esputo sanguinolento es uno de los principales síntomas de cáncer de garganta en hombres y mujeres.
  •     En la etapa avanzada de cáncer de garganta, el paciente no será capaz de hablar en absoluto.

La ubicación exacta del cáncer y la etapa del cáncer determinar el efecto del cáncer en el habla del paciente. Estadificación y la gradación del cáncer ayuda a planificar el tratamiento adecuado. El VPH es un virus de transmisión sexual. Las mujeres deben tomar precauciones para reducir el riesgo de VPH que pueden causar cáncer de cuello uterino y el cáncer de garganta. Otros factores de riesgo también puede ser limitada por cambiar los malos hábitos como fumar y beber, y siguiendo una dieta saludable.


Las mujeres también pueden sufrir cáncer de garganta

miércoles, 28 de noviembre de 2018

¡Nos trasladamos!

Se comunica a todos los asociados y amigos de Asociación Barcelonesa de Laringectomizados que, por motivo del traslado de la asociación a unas nuevas instalaciones, entre los días 17 y 20 de diciembre de 2018 el club permanecerá cerrado.


La nueva dirección, a partir de esa fecha, será 

C./ Bailén, 148, Bajo 2ª
08037- Barcelona


Aprovechamos la oportunidad para informaros que, en caso de que haya alguien interesado en poder ayudar en dicho traslado, le agradeceremos que se ponga en contacto con la dirección.


Asociación Barcelonesa de Laringectomizados


¿Nos ayudas?

martes, 27 de noviembre de 2018

Consejos sobre cómo dejar de fumar

Hay muchas maneras de dejar de fumar. También hay muchos recursos para ayudarle. Sus familiares, amigos y compañeros de trabajo pueden servir de apoyo. Pero para tener éxito, usted en verdad tiene que tener el deseo de dejar de fumar.

La mayoría de las personas que han sido capaces de dejar de fumar exitosamente lo intentaron al menos una vez sin éxito en el pasado. Trate de no ver los intentos pasados de dejar de fumar como fracasos. Véalos como experiencias de aprendizaje.

Dejar de fumar o dejar de usar el tabaco que no se fuma es difícil, pero cualquiera puede hacerlo.

Conozca qué síntomas debe esperar cuando deje de fumar. Estos se denominan síntomas de abstinencia. Los síntomas comunes incluyen:
  •     Un intenso deseo de nicotina
  •     Ansiedad, tensión, inquietud, frustración o impaciencia
  •     Dificultad para concentrarse
  •     Somnolencia o problemas para dormir
  •     Dolores de cabeza
  •     Incremento del apetito y aumento de peso
  •     Irritabilidad o depresión

La gravedad de los síntomas depende de la cantidad de tiempo por la que fumó. La cantidad de cigarrillos que fumaba al día también influye.

¿SE SIENTE LISTO PARA DEJAR DE FUMAR?

Primero fije la fecha para comenzar. Esta es la fecha en la que dejará de fumar por completo. Antes de esa fecha, usted puede comenzar a reducir el consumo de cigarrillo. Recuerde que no existe un nivel seguro de consumo de tabaco.

Haga una lista de las razones por las cuales usted quiere dejar el tabaco. Incluya los beneficios tanto a corto como a largo plazo.

Identifique los momentos en los que es más propenso a fumar. Por ejemplo, ¿Tiende a fumar cuando está estresado? ¿Cuando sale en las noches con amigos? ¿Cuando está tomando café o alcohol? ¿Cuando está aburrido? ¿Cuando está conduciendo? ¿Inmediatamente después de una comida o de tener relaciones sexuales? ¿Durante un descanso en el trabajo? ¿Mientras está viendo televisión o jugando cartas? ¿Cuando está con otros fumadores?

Comunique a todos sus amigos, familia y compañeros de trabajo su plan para dejar de fumar. Infórmeles la fecha en la que lo hará. El hecho de que ellos sepan por lo que usted va a pasar, sobre todo cuando usted esté malhumorado, puede ayudar.

Deshágase de todos los cigarrillos justo antes de la fecha en la que va a dejar de fumar. Limpie todo lo que tenga olor a humo, como prendas de vestir y muebles.

HAGA UN PLAN

Planee lo que va a hacer en lugar de fumar en los momentos en los que es más propenso a hacerlo.

Sea lo más específico posible. Por ejemplo, si en el pasado fumaba mientras tomaba una taza de café, ahora tome té. Es posible que el té no desencadene el deseo por un cigarrillo. O, cuando se sienta estresado, dé un paseo en lugar de fumar un cigarrillo.

Deshágase de los cigarrillos del automóvil. En su lugar coloque galletas o caramelos.

Encuentre actividades que le ocupen las manos y la mente, pero que no sean agotadoras ni engordadoras. Los juegos de computadora, solitario, tejer, coser y hacer crucigramas pueden ayudar.

Si usted normalmente fuma después de comer, encuentre otras formas de finalizar una comida. Coma un pedazo de fruta. Levántese y haga una llamada. Dé un paseo (una buena distracción que también quema calorías).

CAMBIE SU ESTILO DE VIDA

Haga otros cambios en su estilo de vida. Cambie su horario y hábitos diarios. Coma a horas diferentes o consuma varias comidas pequeñas en lugar de tres grandes. Siéntese en una silla diferente o incluso en un cuarto diferente.

Satisfaga sus hábitos orales en formas diferentes. Coma apio u otro refrigerio bajo en calorías. Mastique goma de mascar sin azúcar. Chupe una rama de canela. Finja que fuma utilizando una pajilla en la boca.

Haga más ejercicio. Camine o monte en bicicleta. El ejercicio le ayuda a aliviar las ganas de fumar.

ESTABLEZCA ALGUNAS METAS

Establezca metas para dejar de fumar a corto plazo y recompénsese cuando las logre. Todos los días, ponga en un frasco el dinero que normalmente gasta en cigarrillos. Luego gaste ese dinero en algo que le guste.

Trate de no pensar en todos los días que le esperan en los que necesitará evitar fumar. Tome las cosas un día a la vez.

Tan solo una fumada o un cigarrillo harán que el deseo por los cigarrillos sea más fuerte. Sin embargo, es normal cometer errores. Así que, aun si fumó un cigarrillo, no necesita fumar el próximo.

OTROS CONSEJOS

Inscríbase a un programa para dejar de fumar. Los hospitales, secretarías de salud, centros comunitarios y lugares de trabajo frecuentemente ofrecen programas. Aprenda autohipnosis u otras técnicas.

Pregúntele a su proveedor de atención médica sobre medicamentos que le pueden ayudar a dejar la nicotina y el tabaco y evitar que recaiga. Estos incluyen los parches de nicotina, la goma de mascar, las pastillas para la garganta y los aerosoles.

El sitio web Great American Smokeout (http://www.cancer.org/healthy/stayawayfromtobacco/greatamericansmokeout/index) de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society) es un buen recurso.

El sitio web Smokefree.gov también ofrece información y recursos para fumadores. Llamar al 1-800-QUIT-NOW (1-800-784-8669) lo dirigirá a un programa de asesoría telefónica gratuito en su estado.

Ante todo, no se desanime en caso de no ser capaz de dejar de fumar la primera vez. La adicción a la nicotina es un hábito difícil de romper. Intente algo diferente la próxima vez. Desarrolle nuevas estrategias e inténtelo de nuevo. Muchas personas necesitan varios intentos antes de finalmente dejar el hábito.


Para dejar de fumar, hay que querer dejar de fumar

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Excursión a Balaguer y Anglesola

El próximo día 15 de diciembre tendrá lugar la tradicional "cargolada" que para socios, familiares y amigos, organiza anualmente la Asociación Barcelonesa de Laringectomizados.

El programa será el siguiente:


- Salida a las 9.30 h desde la sede de la asociación.

- Parada en La Panadella para desayunar (el que lo crea conveniente).

- Visita al mercadillo de Balaguer

- Comida en el restaurante Cal Marina de Anglesola (a 25 km de Balaguer) con el siguiente menú:


Primero:
 Ensalada o Escudella
Segundo:
 Cazuela de Caracoles (Cassola de Pagès)
Postre:
Helado
Vino, Agua, Gaseosa, Café y Gotas.
Precio: 30 Euros


Plazas limitadas

Inscripciones: oficina de la sede social


Una salida tradicional para pasarlo en grande

lunes, 19 de noviembre de 2018

¿Qué es la metástasis?

Cuando el cáncer se propaga desde la parte del cuerpo donde comenzó (sitio primario) a otras partes del cuerpo se le llama metástasis. La metástasis puede ocurrir cuando las células se desprenden de un tumor canceroso y se desplazan a otras áreas del cuerpo a través del torrente sanguíneo o los vasos linfáticos. (Los vasos linfáticos se parecen mucho a los vasos sanguíneos con la diferencia que transportan un líquido claro llamado linfa de regreso al corazón). Las células cancerosas que se trasladan a través de los vasos sanguíneos o linfáticos se pueden propagar a otros órganos o tejidos en partes distantes del cuerpo.

Muchas de las células cancerosas que se desprenden del tumor original mueren sin causar ningún problema. Algunas, sin embargo, se establecen en una nueva área. En este nuevo sitio, pueden continuar creciendo y formar nuevos tumores. Cuando el cáncer se propaga, decimos que se metastatizó. Si existe un solo tumor, a esto se le llama una metástasis o un tumor metastásico. Cuando existen dos o más tumores metastásicos, le llamamos metástasis.

Algunas veces los tumores metastásicos se detectan mediante estudios que se hacen cuando el cáncer primario se diagnostica inicialmente. En otros casos, primero se encuentra la metástasis, lo que hace que el médico busque el lugar donde se originó la enfermedad.

Algunas veces, no se observan metástasis cuando el cáncer se encuentra por primera vez, sino que se encuentran posteriormente, después que el paciente recibió tratamiento y se pensó que ya no tenía cáncer. Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama recurrencia. La recurrencia no es lo mismo que metástasis (puede también ocurrir en o cerca del lugar donde el cáncer se originó). Cuando regresa como metástasis, se le llama recurrencia a distancia. Para que un cáncer recurra como enfermedad metastásica, algunas células cancerosas tuvieron que haberse desprendido del tumor primario y haber sobrevivido el tratamiento inicial. Estas células se desplazaron por el cuerpo y comenzaron a crecer en nuevos sitios.

Los diferentes cánceres tienden a propagarse a distintos sitios, pero los sitios más comunes de recurrencia a distancia incluyen los huesos, el hígado, el cerebro y los pulmones.


Cuando el cáncer se propaga, decimos que se metastatizó

martes, 13 de noviembre de 2018

El laringectomizado y la sociedad

Cuando a una persona se le detecta un cáncer de laringe y el médico se lo comunica la primera impresión es que el mundo entero se le cae encima. Es quizá uno de los traumas más duros que, como pacientes, tenemos que soportar. Cualquier comunicación de que tenemos cáncer es muy dura pero si además de eso te dicen que vas a perder el habla no hay manera de encajarlo sin trauma. No solo el paciente sino todos los que le rodean, empezando por la familia más cercana y terminando por los simplemente conocidos, vecinos y demás.

La reacción posterior a la primera impresión dependerá mucho de cada persona. Pero lo que voy a tratar de explicar es la reacción de las personas que directa o indirectamente tienen relación con el paciente y del paciente hacia ellas. Familiares, parientes, amigos, vecinos, conocidos, etc. etc.

La primera reacción de los más allegados es similar a la del paciente, es decir, un trauma muy difícil de digerir. Cáncer y perdida del habla a la vez es demasiado para tolerar en poco tiempo. Después vienen los comentarios de los que conocen o han conocido a alguien con el mismo problema, alguien que ha sido laringectomizado. Y automáticamente empiezan a dar consejos de tranquilidad al paciente, contándole las experiencias que antes les han contado a ellos. Como si al paciente le sirviesen de consuelo los males ajenos.

La espera entre el aviso de que te van a laringectomizar y la operación en sí suele ser bastante corto. El cáncer de laringe suele estar muy localizado y si se opera pronto las posibilidades de que se reproduzca son escasas, de ahí esa premura. Es una de las pocas cosas positivas con las que contamos. En este corto periodo de tiempo los familiares y amistades más cercanas no dejan de darnos ánimos y tratar de consolarnos. Pero no saben que nos damos cuenta fácilmente de que ellos necesitan tanto o más que nosotros de ese consuelo.

Llega la operación y con resignación mal disimulada todos, paciente y allegados, tratan de que el trauma se note lo menos posible. A partir de los primeros días, cuando el laringectomizado empieza a tener la mínima fuerza moral y física, es cuando empieza el duro camino de aprender a relacionarse con los demás.

Al principio solo hay una opción, la escritura. Hacerse con una libreta, un bolígrafo y a escribir. Con lo poco que escribimos hoy en día enseguida se nos quita la pereza. A partir de la salida del hospital, cuando la relación con los demás empieza a extenderse, tanto en número de personas como en la cantidad de relación, es cuando empiezan a verse las diferencias entre personas a la hora de relacionarse con el enfermo. Me refiero, sobre todo, al modo como cada uno afronta con el laringectomizado. Y es que enseguida el ‘mudo’ empieza a intentar relacionarse no solo con escritura sino también con balbuceos y vocalizaciones, intentando hablar sin voz, pronunciando las palabras sin sonido.

Las reacciones de los demás, ante este modo de expresarse, se pueden diferenciar de dos maneras: los que sin complejos se molestan en intentar interpretar lo que intentas decir y los que poniendo cara de circunstancias miran para otro lado sin ni siquiera poner atención a lo que les intentan decir.

Dentro de los primeros los hay que tienen una tremenda facilidad para entendernos a la primera y en cambio otros lo tienen mucho más difícil. Con el tiempo también estos aprenden a leer los labios. Porque en buena parte se trata de eso, de leer nuestros labios para saber lo que decimos. Este sistema de comunicación se hace, cada día que pasa, más rutinario y ayuda muchísimo al laringectomizado. Con el paso de los meses y con el aprendizaje de la voz esofágica, preferentemente, el entendimiento se hace cada vez más completo.

En cuanto a los segundos, los que parecen desinteresarse por nuestro mal, los hay que incluso nos hablan con señas y vocalizaciones. Como si fuésemos sordos. No se puede decir, ni mucho menos, que lo hagan con mala intención, ni siquiera por falta de interés. Más bien creo que lo hacen por despiste y por miedo a no estar a nuestra altura. Parece como si se pusiesen nerviosos ante una situación anómala y desconocida para ellos. Con el tiempo también se acostumbran a la nueva relación aunque les cueste mucho más.

Para el laringectomizado es bastante duro la integración en una sociedad de la que no ha salido pero que las circunstancias, de algún modo, le han marginado. Este es un punto donde nosotros más tenemos que trabajar para que esta marginación sea mínima e incluso no llegue a existir.

Cuando termina la recuperación física de la operación enseguida vienen las sesiones de radio y a veces de quimio. No da tiempo a empezar una vida normal. Pero una vez terminada la recuperación total debemos hacer todo lo posible por no caer en un estado de languidez que nos aparte de nuestro mundo anterior. No es tarea fácil. Por una parte nos alejamos del trabajo, lo que significa el primer aislamiento con respecto a nuestra anterior vida. Si además de esos dejamos de frecuentar nuestras anteriores costumbres y a nuestros viejos amigos nos veremos avocados al aislamiento psicológico del que debemos huir.

No es tarea fácil. A mi entender es importante que desde el principio tratemos de ser lo más independientes que podamos a la hora de hacer las tareas más corrientes como hacer alguna compra, pasear cerca de casa, etc. Eso no significa que no nos apoyemos en la familia o los amigos pero siempre que ese apoyo no se convierta dependencia.

Otra de las cosas que debemos hacer es ponernos en contacto con la asociación de laringectomizados de nuestra ciudad o provincia. Ellos nos darán los primeros ánimos y consejos. Ver cómo hablan y se desenvuelven será nuestro mejor aliciente para seguir luchando por nuestra adaptación. Una vez que empecemos las clases poco a poco iremos viendo como empiezan a salir sonidos de nuestra boca. Primero muy elementales y con mucha dificultad pero enseguida empezarán a salir palabras que empezarán a tener sentido. Hay otros métodos para empezar a hablar, pero la mayoría aprendemos con voz esofágica. Los otros métodos los comentaré en otro apartado.

Resumiendo, para terminar, pienso que el conseguir seguir siendo los mismos que antes de la laringectomía es la principal o una de las principales tareas que debemos acometer cuanto antes después de la intervención y una vez hayamos pasado los primeros meses de recuperación. Conseguir que los demás nos vean como antes de la operación, con nuestra deficiencia, pero nada más. Y eso solo nosotros podemos conseguirlo.


Hay que seguir siendo el mismo antes y después de la operación

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Reintegración de un laringectomizado

Alcanzado ya un nivel de voz aceptable, cuando vemos que han desaparecido las mayores dificultades y creemos estar en condiciones de reintegrarnos a nuestras actividades, debemos hacerlo sin reparar demasiado en las limitaciones que nos marca la laringectomía. La decisión de volver a estar nuevamente en activo, intentando demostrar que podemos participar de nuestros compromisos sociales, familiares, profesionales... igual que cualquier persona no laringectomizada, es una decisión a la que no podemos renunciar bajo ningún pretexto, a no ser que haya una causa muy justificada. Si era la carencia del habla lo que nos mantuvo inactivo durante el período de curación de la enfermedad y recuperación posterior, no tiene ninguna explicación que pudiendo hablar mantuviésemos esa misma actitud. Además, comprobaremos que todo el mundo nos prestará la atención necesaria para que no haya ningún problema de comunicación.

Nuestra voz, por bien que hayamos aprendido a articular las palabras, no deja de tener una mediana calidad de tono y un volumen más bien bajo, aunque se nos podrá entender y oír perfectamente. Pero habremos de evitar, en lo posible, ambientes ruidosos para que nuestra voz no quede demasiado menguada y se nos oiga con dificultad, así como advertir a las personas que acostumbran a expresarse en un tono de voz alto, que lo hagan en tono moderado con el fin de que nuestra voz alcance el mayor equilibrio posible entre las demás personas. Cuando los laringectomizados, recuperamos la voz nueva, tendemos a querer hablar mucho, porque creemos que si nos mantenemos largo rato en silencio damos sensación de incapacidad de hablar, o que nuestras posibilidades de hacerlo son bastante limitadas. Y es que durante algún tiempo mantenemos un profundo sentimiento de mudez, debido al trauma que ello nos produjo tras la intervención. Pero también sabemos que a medida que nos vamos acostumbrando a convivir con nuestras limitaciones, nuestro comportamiento se va normalizando conforme a nuestra propia personalidad. Y si al mismo tiempo cuidamos de liberar nuestra imagen de algún deterioro por culpa de la transformación que se ha dado en la parte anterior del cuello, es probable que en muy poco tiempo pasemos desapercibidos entre los no laringectomizados, por lo que todo lo que hagamos para recuperar nuestro modo habitual de vid, se nos reconocerá de manera positiva.

Del afán -a veces desmedido- por querer hablar siempre, debemos controlarnos y escuchar a los otros con la misma atención que se nos presta a nosotros y sin perder la confianza en poder intervenir cuando sea menester. Confianza que será cada día mayor si no abandonamos la práctica diaria, en la forma en que lo vengamos realizando para perfeccionar cada vez más nuestra voz, y sirviéndonos de los mismos ejercicios que nos posibilitaron el aprendizaje.

Psicológicamente, necesitamos que se den circunstancias favorables que nos permitan llegar al convencimiento de que la enfermedad y todo lo referente a ella comienza a ser una etapa felizmente concluida, recordada preferentemente en sus aspectos más optimistas, ya que aún habrá gente que nos siga mirando como a un enfermo. Gente que saldrá de su error cuando compruebe que nuestro comportamiento es el de cualquier otra persona sana aunque con una voz diferente.

Y en lo referente a la importancia de ofrecer una buena imagen, debo decir que es de lo más gratificante ver que la gente nos mira con la misma naturalidad con que se mira a los demás. Incluso hay quien se dirige a nosotros y nos pregunta algo sin saber que somos laringectomizados, pero al oír nuestra voz no disimula su alegría de ver que nos ha entendido perfectamente. De ahí que debe insistir en que si vamos protegidos correctamente, sin que la ropa entorpezca la respiración, podremos usar vestidos de cuello cerrado. Somos muchos los que nos hemos acostumbrado a llevar camisa y corbata o jersey de cuello alto y no tenemos ningún tipo de problema, ni siquiera en verano. Con que al ropa sea la adecuada a cada época del año es suficiente.

Sobre aquellos otros aspectos que debemos cuidar, recordaré y marcaré algunos de los que considero más comunes a cualquier persona pero con una significación añadida para el laringectomizado, como son:

a. Para los que conducimos coche conviene usar cánulas de plástico y no de metal ante lo que pudiera ocurrir en caso de accidente. Llevar el cinturón de seguridad adaptado para que no presione la parte superior del tórax, ya que un simple frenazo realizado con cierta brusquedad podría hacernos mucho daño. Además que el cinturón sobre el traqueostoma, o próximo a él, es un obstáculo para respirar con comodidad.

b. Si vivimos en el campo habitualmente, o participamos de excursiones con grupos de gente más o menos numerosos (a poder ser nunca solos) no resulta nada engorroso llevar en el bolsillo un pequeño silbato, con el fin de llamar la atención en caso de extraviarnos o encontrarnos en situación apurada. Hacer sonar el silbato es fácil y las personas que nos acompañen, advertidas de ello, podrán acudir a nuestra llamada y auxiliarnos si fuese necesario. Para personas que no logran soplar con fuerza suficiente, existen los aparatos de señales y de alarma que se pueden encontrar en tiendas de ortopedia y establecimientos especializados.

c. No es imprescindible, pero sí conveniente, llevar consigo un espejito de bolsillo para vernos bien en caso de tener alguna molestia en la zona protegida del cuello.

d. Por considerar más higiénica la utilización de pañuelitos de papel de un solo uso, conviene ir provisto de ellos para limpiarnos el moco que fluya por el traqueostoma y no tener que utilizar el pañuelo de tela. En el cuarto de baño, en la mesita de noche, en el bolsillo, no debe faltar este detalle.

Respecto al modelo de cánula que le conviene será su médico quien deba decidir cuál de estos materiales es el más adecuado: plata, teflón o silicona.



La práctica diaria da la confianza para comunicarse en cualquier situación

martes, 6 de noviembre de 2018

Plantar cara al mal

Hay una máxima: "Querer es poder".

Y Tanto. Es una verdad como la copa de un pino. Si se tiene fe en algo, si se es positivo en todo momento, pese a cualesquiera de las adversidades o tropezones que encontremos en el camino a lo largo de la vida, siempre saldremos airosos con la consiguiente victoria. Victoria, nunca mejor dicho necesaria cuando esta en juego nuestra supervivencia.

Es algo que experimenté, pasado un tiempo, tras serme comunicado la existencia de un tumor en mi laringe. Hecho que, tras el impacto recibido, que fue tremendo porque me daban unos tres meses de vida si no me operaban, pude superar con ayuda de mi familia. Aunque, eso si, reconozco que no fue de inmediato pues en aquel momento de recibir tan impactante como desagradable noticia me hundi en un gran pozo de desesperación y solo me consolaba un poco llorar.

No obstante, como ya indico, fue vital contar con el apoyo de mis seres queridos pues gracias a ellos me vine arriba, recupere el ánimo y las ganas de vivir, quise plantar cara al mal poniéndome cuanto antes en manos de los especialistas, sometiéndome a la operación para así tratar de atajar de raíz el cáncer y poder tirar adelante entre los míos.

Y reconozco, gracias a Dios, que mi actitud, al igual que la de tantos y tantos que sufren algún reves por una u otra enfermedad, por grave que sea, si se es valiente, si se es positivo y se tiene confianza en el buen hacer de los médicos, se consigue salir airoso de la situación, se ven los frutos, se puede superar y nunca perder la sonrisa ni las ganas de vivir, sino ser cada día un poco más feliz.


Mª Rosa Delgado


Si se es positivo, siempre saldremos airosos

lunes, 5 de noviembre de 2018

Hablar con todo el cuerpo

Verdaderos milagros ocurren cada vez que hablan Dolly y Juan, dos pacientes laringectomizados. Ellos perdieron su laringe y, con ella, sus cuerdas vocales, en la difícil batalla contra el cáncer.

Pero allá están haciendo oír sus voces y convocando, desde el área de Fonoaudiología del Hospital Córdoba, a todos los argentinos que perdieron este órgano, a integrar el flamante Club de los Laringectomizados.

Juntos a ellos, dando sentido al prodigio, un equipo de fonoaudiólogas encabezado por la especialista Silvia Abraham, hace extensivo el llamado a todos los profesionales del país relacionados con esta problemática. Queremos que nuestros colegas, psicólogos, trabajadores sociales, kinesiólogos, médicos, enfermeros, familiares y amigos de quienes han perdido la laringe, se sumen a este espacio de contención, ayuda y prevención.

La extirpación total de la laringe es una de las intervenciones quirúrgicas que más alteran la personalidad de los hablantes seres humanos. Quedarse, de pronto, sin uno de los órganos esenciales de la comunicación oral es perder la más privilegiada facultad de expresión: el habla. Pero también es el desafío que pone a prueba la fuerza de esa vital necesidad de comunicación.

Juan y Dolly hablan con la boca, con la lengua, con los dientes, con el paladar y el esófago. Dicen y cuentan a quienes están bien dispuestos a escucharlos, todo lo que es posible lograr con la propia voluntad, apoyo terapéutico y afecto familiar.

Por eso, testimonian los laringectomizados, es fundamental para la recuperación poner finalmente en marcha el viejo proyecto de las profesionales del Área de Fonoaudiología del Hospital Córdoba. Una iniciativa surgida hace siete años que ahora es reflotada gracias al apoyo de las autoridades del lugar, del Ministerio de Salud, y de la Escuela y del Colegio de Fonoaudiólogos de Córdoba.

Hacerse oír a toda costa

Si bien el Club Argentino de Laringectomizados Córdoba (Calcor) comenzó a dar sus primeros pasos el año pasado, el próximo 1á de julio será su presentación oficial. Por ese motivo, las fonoaudiólogas han lanzado una masiva convocatoria a todos las personas con este problema, a sus familiares, amigos y profesionales, para que se acerquen a participar ese día del encuentro, cuya fecha y lugar de realización será confirmado unas semanas antes.

No es fácil volver a hablar, y, menos aún, cuando tampoco se cuenta con esa parte superior del esófago por donde sale la nueva voz, llamada erigmofónica. Dolly da testimonio de ello porque, desde hace siete años, sus palabras no tienen sonido, pero todo lo que dice se oye claramente, aunque en esa delgada línea fina más cerca del silencio que de la sonoridad.

Sin embargo, en las últimas semanas, no sólo su nieta la ha podido escuchar. Gracias a un pequeño aparato llamado laringófono, el aire que entra por su boca y la articulación de su cavidad bucal sale convertido en voz sonorizada.

En Córdoba, hay muy pocas personas que pueden acceder a un aparato de este tipo por su elevado costo alrededor de unos dos mil pesos y por las dificultades para conseguirlo, ya que es fabricado en Alemania y se vende sólo en Buenos Aires.

Dolly puede tenerlo hoy en su mano porque el Calcor ha podido adquirir, con un subsidio de la Provincia, dos laringófonos que presta a sus integrantes.

Volver a la oralidad

Recuperar la comunicación oral después de procesos traumáticos como son el cáncer, los tratamientos para combatirlo y las extirpaciones, es un logro compartido, principalmente, entre el paciente y el fonoaudiólogo.

Este profesional cumple un rol fundamental en la rehabilitación de las alteraciones vocales. Pero, además, en el proceso de aprender a respirar por un orificio, llamado estoma, abierto en la base del cuello, a través del cual el laringectomizado, respira, tose y estornuda. Aunque hay que aclarar que bebe y come por la boca en forma normal.

Esto ocurre porque al extraerse la laringe se suprime la conexión que hay entre la boca, la nariz y los pulmones.

Los cambios, si bien son importantes después de una intervención quirúrgica, parecen más grandes aun, porque intervienen, nada menos, que ese lugar que miramos cuando hablamos con el otro, y esos espacios boca y nariz por donde entra uno de los elementos esenciales de la vida, el oxígeno.

Pero solo hay una cosa que el laringectomizado no puede hace: zambullirse en el agua. Al no poder cerrarse el estoma, el organismo no tiene forma de impedir que entre agua en los pulmones.

Sin embargo, la sociedad le obstaculiza muchas más cosas que la naturaleza. Después de la extirpación se dificulta la inserción social y laboral porque, erróneamente, se piensa que esa persona no puede seguir realizando la misma vida de antes.

En este sentido, Silvia Abraham es tajante: La experiencia en el hospital nos demuestra que el laringectomizado está totalmente capacitado y facultado para continuar trabajando de la misma forma que antes. Puede, agrega, seguir atendiendo al público, hablando por teléfono y desarrollándose igual que antes de la cirugía.

Finalmente, apunta la profesional, las recuperaciones que pueden llevar entre seis meses y un año, son mejores cuando no se está solo.

La contención familiar y el acompañamiento de los amigos son decisivos para que no caigan los brazos. De la misma forma, es importante el contacto con otras personas con la misma dificultad. Las experiencias de los otros son un sostén y sus logros un impulso para que no se enmudezca la voz.




Las recuperaciones, mejores si no se está solo

miércoles, 31 de octubre de 2018

Falsos mitos sobre el cáncer

Son numerosos los falsos mitos sobre el cáncer. Unos surgen de la generalización de datos concretos y específicos, otros de la ignorancia y muchos del miedo que tradicionalmente se tiene a esta enfermedad a la que durante mucho tiempo se ha tenido como sinónimo de muerte.

A continuación se aclaran algunos de estos falsos mitos sobre el cáncer:
  
  • El cáncer es siempre mortal: afortunadamente, en la actualidad el cáncer se llega a curar en un 50-60% de los  casos, porcentaje que en algunos casos, como el cáncer de mama, llega al 90%. Hay que entender, no obstante, que el término curación, en relación al cáncer se refiere a que ha transcurrido un tiempo de entre 5 y 10 años (dependiendo del tipo de tumor) sin que haya rastro de la enfermedad (tumor).

  • El cáncer es hereditario: sólo en un 5-10% de los casos, cuando se heredan genes que predisponen a desarrollar un determinado tipo de cáncer. Esta predisposición, no obstante, no implica la seguridad de que se llegue a tener la enfermedad.

  • El cáncer es contagioso: completamente falso. Sólo unos pocos tipos de cáncer tienen su origen en la presencia de determinados virus en el organismo y en algunos casos existen vacunas para evitar la infección.

  • Realizar una biopsia puede hacer que se extienda el cáncer: esto casi nunca ocurre. Los cirujanos usan métodos especiales y toman muchas precauciones para evitar que las células cancerosas se extiendan. En el caso de la cirugía, por otra parte, el tumor se elimina manteniendo a su alrededor un perímetro de tejido libre de células cancerosas.

  • La realización de mamografías sucesivas puede causar un cáncer de mama: el riesgo de que esto suceda es muy bajo, dado que la cantidad de radiación que se utilizada para realizarlas es muy pequeña. En todo caso, los beneficios de un diagnóstico precoz y por tanto de la posibilidad de curar el cáncer supera ampliamente el posible riesgo. 

  • Murió de un “cáncer fulminante”: el cáncer tarda años en desarrollarse. El problema es que por lo general no causa síntomas hasta que no se encuentra en una fase muy avanzada y en ocasiones muy poco antes de que el paciente fallezca. En la mayoría de los casos, salvo en aquellos tipos de cáncer para los que existen métodos de diagnóstico precoz, se diagnostican de forma casual al ir al médico por lo que se supone que es otra dolencia.

  • Comer poca fruta aumenta el riesgo de sufrir un cáncer: la acción protectora de frutas y verduras existe, pero no es nada si se compara, por ejemplo, con el peligro del tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad o la vida sedentaria. Quienes comen mucha fruta suelen llevar también una vida saludable.

  • El uso del microondas o del teléfono móvil produce cáncer: no hay ningún estudio, y se han realizado muchos, que demuestre esta afirmación.

  • Los postes de alta tensión producen cáncer: tras miles de estudios realizados sobre una posible relación entre la exposición a los campos electromagnéticos y el cáncer, solo se ha podido demostrar que vivir a menos de 100 metros de un poste de alta tensión puede aumentar el riesgo de padecer un determinado tipo de leucemia en los niños, pero no en los adultos.

  • Los sujetadores con varilla metálica pueden producir cáncer de mama: tampoco hay ningún estudio que lo demuestre. Es por tanto, lo que cabría calificar como una leyenda urbana.

  • Tener una depresión aumenta el riesgo de sufrir un cáncer: no hay ninguna evidencia científica que avale esta afirmación.

  • El estrés produce cáncer: no hay que confundir el estrés celular con el estrés psicológico. El primero puede favorecer que una célula se transforme en cancerosa, pero lo que las personas de la calle conocen como estrés, el que se refiere a la vida cotidiana, no produce cáncer, a no ser que se asocie a comportamientos de riesgo (tabaco, consumo excesivo de alcohol, etc.

  • Los desodorantes pueden causar cáncer de mama: en la actualidad se está investigando si el aluminio contenido en alguno de estos productos puede causarlo, pero de momento no se ha podido demostrar una relación causa-efecto.
       
Hay muchos otros falsos mitos sobre el cáncer, algunos de ellos fruto de informaciones sesgadas o malinterpretadas. Lo importante, ante la duda, es consultar con su médico.



Los microondas no está demostrado que produzcan cáncer

martes, 30 de octubre de 2018

El cansancio relacionado con el cáncer

El cansancio asociado al cáncer o astenia se define como la sensación de agotamiento físico, emocional y mental persistente, pudiendo estar producido por la propia enfermedad o por sus tratamientos. Los pacientes lo describen como una falta de energía que les impide realizar lo que desean, una falta de fuerzas generalizada que no encuentra alivio con el descanso.

Es considerado por los pacientes como uno de los efectos secundarios más molestos, no solo por su dimensión física, sino también psicológica: falta de motivación, desgana, irritabilidad frecuente, abandono de las relaciones sociales…

Es una de las complicaciones más frecuentes, apareciendo hasta en el 90% de los pacientes con cáncer que reciben tratamiento. Puede persistir durante meses o años tras finalizar el tratamiento en más del 50% de los pacientes.

El cansancio es un efecto secundario bien conocido de los quimioterápicos clásicos, pero también aparece en los nuevos tratamientos con agentes antidiana. Se considera unos de los efectos secundarios más frecuentes en los pacientes tratados con Inhibidores de la Tirosin-Kinasa, con una frecuencia de aparición de hasta un 75% en el caso de astenia leve, siendo los casos de astenia severa menores de un 10%. En ocasiones la astenia está relacionada con la aparición de un hipotiroidismo, siendo una causa tratable de astenia (ocurre en más del 50 % de pacientes tratados con Sunitinib).

Por ello, en pacientes que presenten astenia y que además asocien cambios en la piel, cambios en la voz o estreñimiento es obligatorio realizar un adecuado estudio tiroideo.

¿Cómo evaluar el cansancio?

Pese a la alta frecuencia de cansancio en los pacientes, se trata de un síntoma al que en ocasiones no se da demasiada importancia, de ahí la necesidad de informar a su oncólogo de su presencia.

Para evaluar el cansancio la mejor manera es describir el grado de cansancio, para ello se puede utilizar una escala de 0 a 10, de manera, que cero sería ausencia de cansancio y 10 el peor cansancio imaginable (4-6 cansancio moderado, 7-10 cansancio intenso).

Los principales signos del cansancio asociado al cáncer son:
  1. Cansancio que no disminuye pese a descanso.
  2. Presenta cansancio muy intenso tras la actividad física cotidiana
  3. Presenta cansancio sin realizar actividades físicas
  4. El descaso no lo alivia
  5. Presenta dificultad para concentrarse
  6. El cansancio interfiere la vida cotidiana, dificultando las relaciones sociales, el trabajo…
  7. Necesita permanecer en la cama durante más tiempo del necesario.
Es importante recoger el máximo de datos sobre el cansancio, para ello puede ser de ayuda contestar estas preguntas:
  1. ¿Desde cuando presenta cansancio?
  2. ¿Ha aumentado desde el diagnóstico o con los tratamientos?
  3. ¿Mejora o empeora con el descanso? ¿Qué es lo que le alivia?
  4. ¿Cómo afecta a su vida cotidiana?

Factores asociados al cansancio

El cansancio es subjetivo, por lo que cada paciente lo experimenta de una forma. Existen además situaciones concurrentes que pueden influir en la percepción del cansancio como la presencia de anemia, dolor, distrés emocional (depresión y/o ansiedad), insomnio, desnutrición, disminución del nivel de actividad, infecciones, insuficiencia renal, hepática o cardiaca asociada, enfermedad pulmonar, hipotiroidismo,…

Es de máxima importancia identificar estas situaciones al ser potencialmente tratables, ya que su tratamiento adecuado puede hacer disminuir el cansancio.

Tratamiento

Si conocemos la causa del cansancio el tratamiento debe ir enfocado a corregirla. Se recomienda la corrección de los desequilibrios de líquidos y minerales, así como la realización regular de ejerció físico adecuado a la situación de cada paciente.

A- Medidas farmacológicas:
  1. Corticoides: Producen un beneficio rápido pero de corta duración (+/- 4 semanas), asocian sensación de euforia y aumento del apetito. No recomendables para tratamientos prolongados debido a sus efectos secundarios (diabetes corticoidea, atrofia muscular, S. Cushing)
  2. Progestágenos: Acetato de Megestrol. Mejoran el apetito, disminuyendo la sensación de astenia y aumentando el peso. El efecto aparece aproximadamente a la semana del tratamiento y persisten varios meses. Riesgo aumentado de aparición de fenómenos tromboembólicos
  3. Psicoestimulantes: Metilfenidato, dextrofetamina. Proporcionan sensación de bienestar, disminución de la fatiga y aumento de apetito. Son útiles para contrarrestar los efectos secundarios de los opiáceos. Presentan efectos secundarios como la euforia, insomnio, alteraciones emocionales, alucinaciones. Su uso sigue siendo controvertido por la escasez de estudios bien diseñados.
B. Ejercicio:
Aunque la realización de un esfuerzo físico puede suponer un esfuerzo considerable, el aumento de la actividad física puede reducir realmente el cansancio. Los estudios realizados demuestran que los pacientes con cáncer que realizan ejercicio constante (30 minutos diarios o 3-4 horas semanales) presentan menos astenia y duermen mejor que los que no realizan ejercicio. Se recomienda la realización de ejercicios suaves, diarios, siendo los más adecuados los ejercicios aeróbicos ligeros: caminar (paseos al aire libre), bicicleta estática o natación. En función de la situación general, de la edad y de la presencia de otras patologías concomitantes se valorará el ejercicio más apropiado.

C. Control Nutricional adecuado:
Muchos pacientes pierden peso, La ingesta de las calorías necesarias, así como los líquidos, proteínas y otros alimentos ayudan a prevenir la fatiga y a aumentar la energía.

D. Medidas psicosociales:
La carga emocional asociada al cáncer puede agotar. Hay evidencia de que reduciendo la tensión, la ansiedad y la depresión se obtiene un efecto beneficioso sobre la fatiga. La consulta con el equipo de psico-oncólogos puede ayudar a disminuir la tensión acumulada y consecuentemente mejorar el cansancio.

Consejos para pacientes:

La realización de los siguientes consejos pueden ser útiles para disminuir el cansancio:
  1. Es muy importante conservar la energía, emprendiendo solamente las actividades más importantes en los momentos en los que se encuentre con más energía. Hacer una lista de las actividades que desea realizar, estableciendo prioridades.
  2. Sea realista sobre sus limitaciones y no sea duro consigo mismo. No sea demasiado tímido o demasiado orgulloso para solicitar y aceptar ayuda de los demás. Solicite ayuda y comparta o delegue tareas en familiares y amigos
  3. Es muy importante mantener una rutina diaria estructurada. Se recomienda llevar un diario de las actividades cotidianas.
  4. Utilice métodos para reducir el estrés: técnicas de relajación, meditación, oír música, oración, hablar con otras personas….
  5. Mejore la calidad del sueño: reduciendo el consumo de estimulantes (cafeína)
  6. Mantener un equilibrio diario entre actividad física y descanso, limite el tiempo en la cama al del sueño.
  7. Consultar si aparece dolor, depresión, insomnio.
  8. Lleve una dieta equilibrada, con un consumo diario de 2 litros de agua.
  9. Intente llevar una vida lo más normal posible.

El aumento de la actividad física puede reducir realmente el cansancio

lunes, 29 de octubre de 2018

Seguimiento y revisiones tras una laringectomía

Una vez finalizado el tratamiento es preciso realizar revisiones periódicas. Son necesarias para confirmar que el paciente sigue bien. También sirven para seguimiento y control de los efectos secundarios del tratamiento y para instaurar, en caso necesario, un tratamiento lo más rápidamente posible.

Incluso tras el tratamiento más completo, existe un riesgo de reaparición de la enfermedad. Su diagnóstico precoz permite instaurar, de nuevo, un tratamiento rápido y por tanto puede ser más fácil lograr que desaparezca y por tanto mejorar los síntomas.

El riesgo de reaparición de la enfermedad disminuye con el paso del tiempo. Por ello, durante los 2- 3 primeros años tras el diagnóstico es aconsejable realizar revisiones cada 3-4 meses. Durante los años 4º y 5º las revisiones pueden espaciarse algo más y se realizan cada seis meses. A partir de 5º año las revisiones pueden hacerse anualmente.

Las pruebas que habitualmente se solicitan en las revisiones periódicas tras la realización de una exploración minuciosa del cuello y estoma suelen ser las siguientes:

  • Analítica completa: se determinan parámetros que nos indican el funcionamiento del hígado, del riñón y del resto de órganos.
  • Radiografía torácica: permite observar la zona donde estaba situada el tumor y valorar cómo están los pulmones.
  • Laringoscopia directa o indirecta: se visualiza la zona de origen del tumor para valorar su estado.

Es importante que refieras a tu médico, tanto en las revisiones como en cualquier otro momento, no sólo cambios relacionados con los tratamientos, sino cualquier otro síntoma como pérdida de apetito o peso, dificultad para hablar o tragar, aparición de dolor, cansancio, etc. El médico valorará la necesidad de realizar más pruebas.


Es preciso realizar revisiones periódicas

viernes, 26 de octubre de 2018

Tratamientos Alternativos y Cáncer

La medicina alternativa que promueve el empleo de terapias de eficacia no probada científicamente sustituyendo a los tratamientos oncológicos convencionales, puede ser altamente perjudicial para los pacientes de cáncer y, por ello su uso se desaconseja con rotundidad.

Por otro lado, algunas terapias complementarias, utilizadas conjuntamente con el tratamiento oncológico y bajo supervisión y control médico, pueden tener efectos beneficiosos para aliviar síntomas, paliar efectos secundarios de los tratamientos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Con respecto a la utilidad de estas terapias complementarias para los pacientes de cáncer, la evidencia científica analizada muestra los siguientes resultados e indicaciones:


Sistemas médicos complementarios:
  • Acupuntura: resultados positivos en el control del dolor crónico y tratamiento de náuseas y vómitos debidos a la quimioterapia. Está contraindicada en aquellos pacientes con tratamiento anticoagulante y/o trombocitopenia.

El resto de los tratamientos incluidos en los sistemas médicos (homeopatía, naturopatía, medicina ayurveda, medicina tradicional china) no han mostrado ser efectivos como terapia en ninguna patología oncológica.



Enfoques sobre mente y cuerpo:
  • Terapia psicológica en sus diferentes modalidades: intervención individual, en grupo, técnicas de relajación, hipnosis, imaginación guiada y visualización, han obtenido resultados positivos en la reducción de sintomatología como: estados de ansiedad y/o depresión, control del dolor debido a procedimientos médicos (como punción lumbar, colocación de catéteres, aspiración de médula ósea, endoscopia y biopsias de mama y piel),  dolor neuropático, dolor post-operatorio, dolor crónico, síntomas de la enfermedad y de efectos secundarios de los tratamientos oncológicos.
    
  • Terapias biológicas
    • Hierbas y productos derivados de plantas: presentan un elevado potencial para desencadenar efectos adversos. Se aconseja no utilizarlos durante los tratamientos de quimioterapia, radioterapia o cuando se vaya a realizar una intervención quirúrgica ya que pueden interferir con la medicación prescrita, alterar la coagulación y producir interacciones con los tratamientos oncológicos. Por ejemplo, la hierba de San Juan   (Hypericum perforatum) altera severamente la eficacia de la quimioterapia y otras medicaciones.
    • Suplementos vitamínicos antioxidantes: se aconseja evitar el consumo en exceso de vitamina A y C  así como de otros antioxidantes durante la radioterapia y quimioterapia ya que pueden reducir la eficacia de estos tratamientos. También se ha de evitar tomar vitamina C y E en exceso si se está tomando medicación anticoagulante o va a ser sometido a una intervención quirúrgica. 
        Sobre estos productos y sustancias ten en cuenta que:

                    - "Natural" no significa que no tenga efectos perjudiciales.
                    - Pueden interactuar con los medicamentos causando problemas de salud.
                    - Pueden estar contaminados con otras hierbas, pesticidas, o metales pesados.
                  - Los pacientes que estén tomando preparados a base de plantas desde hace tiempo deberían someterse a seguimiento cuidadoso y control bioquímico regular por su médico.  

        

Métodos de manipulación basados en el cuerpo
  • Masajes: resultados positivos en el manejo del dolor y la ansiedad, así como en el tratamiento del linfedema (drenaje linfático manual). Han de ser utilizados con precaución en pacientes con metástasis óseas debido al riesgo de fracturas, y en aquellos con trombocitopenia o que estén tomando medicación anticoagulante ya que pueden dar lugar a hematomas. Se han de evitar masajes directamente sobre tumores (por riesgo de diseminación), sobre prótesis (por posible desplazamiento), sobre trombos y tejidos dañados  por la cirugía y/o la radioterapia. 
  • Osteopatía: contraindicación absoluta en el caso de tumores óseos primarios o metastásicos.


Terapias sobre la base de la energía


    Ninguna de ellas ha probado su eficacia terapéutica mediante estudios científicos de calidad.




Desaconsejados, pero pueden ser beneficiosos complementos

jueves, 25 de octubre de 2018

Dificultad para tragar o disfagia

Hay dificultad para tragar, denominada disfagia, cuando una persona tiene problemas para pasar los alimentos o los líquidos por la boca o la garganta. Algunas personas pueden sentir náuseas, tener tos o ahogarse al intentar tragar, mientras que otras pueden tener la sensación de que la comida les queda atascada en la garganta.

Causas

Una de las causas es el cáncer mismo, en especial el cáncer bucal, de garganta o de esófago, que puede hacer que los conductos se limiten o achiquen. También es un efecto secundario frecuente de algunos tratamientos para el cáncer, como radioterapia, cirugía y, con menor frecuencia, quimioterapia. Los efectos secundarios del tratamiento para el cáncer que también pueden causar dificultades para tragar incluyen:
  •     Fibrosis, que es la formación de cicatrices o rigidez en la garganta, el esófago o la boca
  •     Infecciones de la boca o el esófago causadas por la radioterapia o la quimioterapia
  •     Hinchazón o estrechamiento de la garganta o el esófago causados por la radioterapia o la cirugía
  •     Cambios físicos en la boca, la mandíbula, la garganta o el esófago causados por la cirugía
  •     Mucositis, que es molestia, dolor o inflamación en la garganta, el esófago o la boca. El dolor relacionado con la mucositis puede empeorar los problemas para tragar
  •     Xerostomía, comúnmente denominada sequedad en la boca, a causa de la radioterapia o la quimioterapia también puede empeorar los problemas para tragar

Control

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas. Para controlar mejor los problemas para tragar, es importante distinguir entre sentir que los alimentos se atoran en la garganta o que van por el camino equivocado, y el dolor al tragar.

Su médico puede derivarlo a un patólogo del habla para que le enseñe cómo tragar más fácilmente y evitar ahogarse y tener arcadas al comer y beber. Un patólogo del habla es un profesional que se especializa en ayudar a las personas a usar los músculos de la boca y la garganta. Los patólogos del habla con formación avanzada en deglución pueden ser identificados porque cuentan con un certificado de especialidad en deglución y trastornos de la deglución (Board Certification in Swallowing and Swallowing Disorders, BCS-S). En lugar de esperar a que comiencen los problemas para tragar, en general es mejor para muchos pacientes, especialmente aquellos con cáncer que afecta la garganta, consultar a un patólogo del habla para comenzar la terapia de la deglución antes de comenzar el tratamiento para el cáncer.

Si experimenta dolor al tragar, denominado odinofagia, su médico puede recetarle medicamentos para disminuir la inflamación y el dolor. Algunos analgésicos son enjuagues bucales que se utilizan directamente antes de comer. Es posible que a las personas que tienen una infección en la boca o la garganta, por ejemplo, una infección producida por hongos, como la candidiasis bucal, se les receten medicamentos para tratar la infección.

Si los problemas para tragar dificultan el consumo de una dieta nutritiva, quizá sea necesario que se administren los alimentos o los líquidos mediante una sonda que pasa a través de la nariz o la pared del intestino hacia el estómago hasta que la deglución sea más fácil.

Consejos sobre alimentación para personas con dificultades para tragar

Es posible que determinados métodos funcionen mejor para algunas personas que para otras, según la gravedad y la causa de los problemas para tragar. Pruebe tipos diferentes de alimentos y maneras de ingerir hasta que encuentre lo que sea mejor para usted. Recuerde siempre que la meta es llevar una dieta nutritiva con las suficientes calorías, proteínas y vitaminas y minerales. A continuación se incluyen algunos consejos adicionales.
  •     Ingiera alimentos blandos y suaves como yogur, budín o helado.
  •     Triture o procese los alimentos o hidrate los alimentos secos con caldo, salsa, mantequilla o leche.
  •     Pruebe espesar los líquidos agregando gelatina, tapioca, cereal de arroz para bebés o productos para espesar líquidos de venta en comercios. Los líquidos más espesos son más fáciles de tragar.
  •     Use una pajilla para beber líquidos y alimentos blandos.
  •     Ingiera alimentos fríos para ayudar a adormecer el dolor, o a temperatura ambiente.
  •     Introduzca en la boca bocados pequeños y mastique lenta y minuciosamente.
  •     Cuando coma o beba, siéntese derecho.
  •     Si pierde peso, ingiera comidas pequeñas y frecuentes, y elija alimentos que tengan alto contenido de proteínas y calorías, como huevos, batidos de leche, cazuelas y batidos nutricionales.
  •     Evite los alimentos secos, ásperos o duros, y los alimentos que deban masticarse mucho.
  •     Consulte a un patólogo del habla para aprender acerca de los alimentos y las formas para prepararlos, que le pueden resultar más fáciles o más seguros para tragar.
  •     Pida una derivación para consultar a un dietista matriculado para obtener asesoramiento adicional sobre cómo tener una dieta equilibrada.


La disfagia es uno de los efectos secundarios del cáncer

miércoles, 24 de octubre de 2018

Control de los efectos secundarios de la quimioterapia

El tratamiento del cáncer puede incluir el uso de quimioterapia, radioterapia, tratamiento biológico, cirugía o alguna combinación de todas estas opciones terapéuticas. Todas estas opciones de tratamiento están dirigidas a matar o erradicar el cáncer que existe en el cuerpo del paciente. Desgraciadamente, la administración de tratamiento para el cáncer, incluida la quimioterapia, a menudo afecta a los órganos y tejidos normales del cuerpo que no están afectados por el cáncer. Las consecuencias indeseadas de dañar a células sanas son una complicación del tratamiento o un efecto secundario. Los efectos secundarios pueden ser agudos (a corto plazo), crónicos (a un plazo más largo) o permanentes. Cuando se evalúan los tratamientos del cáncer, los efectos secundarios se miden y se comunican como parte de la evaluación del tratamiento. Algunos ejemplos de efectos secundarios agudos son las náuseas y los vómitos y las llagas orales (mucositis).

¿Por qué se producen los efectos secundarios?

 Desgraciadamente, la mayoría de los fármacos de quimioterapia no pueden distinguir entre una célula cancerosa y una célula sana. Por tanto, la quimioterapia a menudo afecta a los tejidos y órganos normales del cuerpo, lo que conduce a la complicación de los tratamientos, o efectos secundarios.

Los efectos secundarios producen incomodidad, molestias y ocasionalmente pueden ser mortales. Además, y quizá más importante, los efectos secundarios pueden impedir a los médicos administrar la dosis prescrita de tratamiento en el tiempo y la pauta específicos del plan de tratamiento. Como el resultado esperado del tratamiento se basa en administrar el tratamiento a la dosis y pauta prescritas en el plan de tratamiento, un cambio respecto al plan de tratamiento puede reducir su probabilidad de alcanzar un resultado óptimo. Es muy importante entender esto. En otras palabras, los efectos secundarios no sólo producen malestar y son desagradables, sino que también pueden comprometer su probabilidad de curación al impedir la administración del tratamiento en su dosis y tiempo óptimos.

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes?

Toda quimioterapia se asocia a una amplia variedad de efectos secundarios. Sin embargo, algunos efectos secundarios se producen con más frecuencia que otros. El hecho de que experimente efectos secundarios, cuáles y su intensidad depende de diversos factores, como su tipo de cáncer, el tipo de fármaco o régimen de quimioterapia que reciba, su estado físico, su edad y otros factores. Sin embargo, los siguientes efectos secundarios están típicamente asociados a la quimioterapia:
  • Anemia
  • Cansancio
  • Infección/neutropenia
  • Náuseas/vómitos
  • Úlceras orales
  • Pérdida de pelo
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Dolor
  • Problemas de reproducción y sexualidad
  • Recuento bajo de plaquetas (trombocitopenia)
¿Puede hacerse algo respecto a los efectos secundarios?

 Afortunadamente, en los últimos 20 años ha habido grandes progresos en el desarrollo de tratamientos para ayudar a prevenir y controlar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer. Estos avances han:
  • Conducido a grandes mejoras en el tratamiento de los síntomas asociados al tratamiento del cáncer
  • Permitido administrar la quimioterapia con mayor exactitud y constancia,
  • Hecho que muchos tratamientos del cáncer estén disponibles más ampliamente.
Por ejemplo, los fármacos modernos contra los vómitos, denominados antieméticos, han reducido la intensidad de las náuseas y los vómitos con la quimioterapia. Además, ahora se dispone de factores de crecimiento de las células sanguíneas para proteger a los pacientes de la infección, para reducir el cansancio asociado a la anemia y para asegurar que el tratamiento puede administrarse a la dosis y pauta previstas para alcanzar resultados óptimos.

En los últimos años ha habido grandes avances

martes, 23 de octubre de 2018

Cuidados del paciente laringectomizado

La laringectomía representa para el paciente una agresión importante que altera su aspecto físico, a la vez que repercute en su estado emocional y su relación social, por lo que siempre es fundamental un importante apoyo familiar.

Limpieza de la cánula:

  • Remojo en agua fría y agua oxigenada a partes iguales.
  • Utilización de cepillo.
  • Aclarado con agua abundante.
  • Secar con paño limpio.

Cuidados del estoma:

  • Limpieza diaria.
  • Lavarse las manos antes de tocar la traqueostomía.
  • Limpiar el estoma con un paño limpio y húmedo; no utilizar jabón.
  • Secar por contacto.
  • Si la piel está irritada: toques con povidona yodada.
  • Utilización de apósitos protectores.

Consejos generales:

  • Si hay presencia de tapón mucoso o de secreciones espesas: instilar 1-2 ml de suero fisiológico o mucolítico tópico mediante jeringa (retirando previamente la aguja). Hacer toser enérgicamente. Si no es efectivo, puede repetirse el proceso cada 1/2 - 1 hora.
  • Dieta rica en residuos e hiperproteica. Abundantes líquidos (salvo contraindicación médica).
  • Ducha diaria protegiendo el estoma, evitando la entrada de agua y jabón.
  • Al afeitarse o cortarse el pelo, cubrir el estoma con cubierta protectora o una toalla.
  • Limpiar la boca y los dientes al menos tres veces al día (utilización de colutorios).
  • Llevar una cobertura del estoma para calentar y filtrar el aire inspirado (pañuelos, jerseys de cuello alto, etc.) sin que produzcan obstrucción respiratoria.
  • Evitar el polvo, el humo, los aerosoles, etc.
  • Evitar el contacto con personas que padezcan infecciones del tracto respiratorio.
  • Utilizar humidificación adicional del aire.
  • Realizar ejercicio suave del cuello y hombros.
  • Iniciar rehabilitación de la voz (logopedas, foniatras, asociación de laringectomizados...).

Signos de alarma por los que debe acudir al medico:

- Del estoma:

  • Enrojecimiento
  • Inflamación
  • Dolor
  • Drenaje (supuración)

- De secreciones:

  • Cambios en la cantidad, consistencia y color.

- Signos de distress respiratorio:

  • Disnea creciente
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Aumento de la temperatura
  • Cambios en el estado mental
  • Tos persistente



    Una higiene diaria es fundamental para el laringectomizado