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martes, 31 de marzo de 2015

Vacaciones de lo más normales

En la situación en que la mayoría de los laringectomizados nos encontramos, sobre todo durante los primeros meses quizá años, cualquier situación distinta a la cotidiana puede convertirse en una aventura, en algo que nos hace cambiar de vida, salir de nuestras rutinas. Y no me estoy refiriendo a situaciones especialmente distintas a lo que antes hacíamos, más bien lo contrario, a situaciones que antes eran normales y que debido a nuestro estado pueden convertirse en especiales.

Voy a comentar una de estas situaciones. Las vacaciones. Nada más agradable y deseable que unas vacaciones. Pues en nuestro estado puede convertirse en un pequeño conflicto interno. No sabemos como vamos a reaccionar ante situaciones distintas a las cotidianas. Tomar una decisión sobre donde ir e incluso si ir o no puede ser todo un cúmulo de incertidumbres. Voy a tratar de ayudar a que esta situación sea lo menos conflictiva posible.

Este comentario que enfoco con las vacaciones como tema puede servir para otras circunstancias tales como reuniones familiares, con amigos, compañeros de empresas, bodas, comuniones, etc. etc.

La primera decisión y la más importante es si ir o no, si asistir o no. Antes que nada creo que conviene dividir nuestra situación en dos partes muy diferenciadas: primero durante las fechas inmediatamente siguientes a la intervención y posterior radio-quimio y segundo cuando ya estamos en fase progresiva de recuperación. Durante la primera fase ni que decir tiene que bastante tenemos con lo nuestro, es decir, con cuidarnos y cumplir con las más elementales obligaciones. Es en la segunda fase cuando ya podemos empezar a hacer cosas fuera de las consideradas normales o elementales. La primera reacción puede ser pensar que mejor quedarnos en casa, mejor no salir de nuestra cómoda rutina diaria. Pensar que adonde vamos a ir sin poder hablar, con miedo a las toses y flemas. La decisión no es fácil pero pienso que por encima de todo debe estar nuestra necesidad de superación y sobre todo de acostumbrarnos a hacer normal lo que siempre lo ha sido. Lo normal habría sido ir de vacaciones o asistir a la reunión o a la boda, por tanto ese concepto es el que debe predominar. Lo demás ya se solucionará sobre la marcha. Y con ayuda no solo de nuestra pareja y familia más cercana sino de todos los demás lo conseguiremos. Debemos, si se da el caso, exponer claramente nuestras limitaciones y pedir comprensión y ayuda. No nos fallará.

En el caso de unas vacaciones hay que pensar donde. Vuelvo a lo mismo, pienso que hay que hacer lo más parecido a lo que antes era normal. Si nos gusta la playa, ¿por qué no?. El problema de la cánula es fácil solucionarlo con un pañuelo o con una braga fina. Yo lo he hecho y se lleva con mucha facilidad. Si no usamos cánula el problema es de mejor solución, solo tiene que trabajar un poco la imaginación. Si por el contrario nos va mejor en zonas rurales o de montaña el problema casi no existe. El calor es sofocante para todos, también para nosotros, pero no mucho más que antes. Si vamos a lugares donde nos vamos a encontrar con personas conocidas de toda la vida solo hay que pensar que tarde o temprano hay que restablecer esa relación y cuanto antes lo hagamos mejor.

Perdonadme que insista, pero creo que el mejor remedio para nuestra reintegración en la sociedad es hacerlo cuanto antes y tal como somos ahora pero sin olvidar lo que antes éramos. "Yo soy yo y mis circunstancias"  que decía José Ortega y Gasset.

 
Es importante hacer normal lo que siempre ha sido normal

lunes, 30 de marzo de 2015

Efectos secundarios a corto y largo plazo de la quimioterapia

Al igual que la mayoría de los fármacos, los de quimioterapia tienen efectos secundarios. Los efectos secundarios de la quimioterapia son efectos indeseados que se padecen como resultado directo del fármaco que se recibe. Es fácil confundir los efectos secundarios de un fármaco con los síntomas del cáncer. Los síntomas ocurren como resultado directo del cáncer y no guardan ninguna relación con el fármaco.  

Los distintos fármacos de quimioterapia poseen diferentes efectos secundarios a corto y largo plazo y, definitivamente, no todos los fármacos de quimioterapia provocan todos los efectos secundarios. Por lo general, la quimioterapia daña las células que se están dividiendo, de manera que es probable que la quimioterapia afecte aquellas partes del cuerpo en las que frecuentemente se dividen células normales. La boca, los intestinos, la piel, el cabello, la médula ósea (el material esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos y que produce nuevas células sanguíneas) son comúnmente afectados por la quimioterapia. El cabello crece todo el tiempo. La piel se renueva constantemente. Lo mismo sucede con las paredes de la boca y del sistema digestivo. Para ello, todos estos tejidos del cuerpo deben dividirse constantemente para producir un suministro continuo de nuevas células. Y cuando las células están dividiéndose, la quimioterapia puede atacarlas. 

A pesar de que la mayoría de los fármacos anticancerosos poseen efectos secundarios, no todos los pacientes sufren estos efectos. Una persona puede no experimentar los efectos secundarios de la quimioterapia, experimentar sólo algunos efectos secundarios o todos. Si una persona padecerá un efecto secundario en particular, cuándo comenzará y finalizará o su gravedad, son aspectos que depende de muchos factores. Algunos de estos factores son el tiempo que una persona ha estado recibiendo el fármaco, la salud general de una persona, la dosis o cantidad del fármaco, la vía de administración, otros fármacos que pueden administrarse en combinación, etc.

Los siguientes son algunos puntos importantes que deben recordarse en relación con los efectos secundarios a corto y largo plazo de la quimioterapia:
  • Algunos efectos secundarios de la quimioterapia son afecciones médicas graves que necesitan tratamiento.
  • Algunos efectos secundarios son molestos o angustiantes pero no dañan su salud.
  • Hable sobre los efectos secundarios con su equipo de atención médica.
  • Si está preocupado acerca de un efecto secundario, llame a su médico o a la persona de contacto del centro en el cual recibe el tratamiento (asegúrese de tener un número telefónico al cual llamar).
  • La mayoría de los efectos secundarios no provocan daños duraderos y desaparecerán gradualmente cuando finalice el tratamiento.
  • Si no tiene efectos secundarios, esto no significa que el tratamiento no está funcionando.
  • La quimioterapia tiene muy pocos efectos secundarios a largo plazo. La mayoría son a corto plazo.
Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden ser desagradables. Sin embargo, puede servirle de ayuda tratar de ver los problemas en relación con los beneficios del tratamiento. La quimioterapia no provoca efectos secundarios en todas las personas. Causa diferentes reacciones dependiendo de cada persona. Recuerde que casi todos los efectos secundarios son temporales. Cuando finalice el tratamiento, desaparecerán lentamente.


Los fármacos de quimioterapia tienen efectos secundarios

viernes, 27 de marzo de 2015

Efectos secundarios de la radioterapia

La radioterapia, al mismo tiempo que elimina células enfermas, puede afectar a los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento y como consecuencia aparecen efectos secundarios, sólo en la zona que ha recibido el tratamiento.

Los efectos secundarios de la radioterapia son difíciles de prever con exactitud, ya que dependen de múltiples factores como son la zona del organismo donde se realiza el tratamiento, la dosis, el fraccionamiento y la susceptibilidad individual de cada persona. 

En algunas se producen efectos mínimos, mientras que en otras, éstos son más serios y es necesario administrar tratamiento médico para su control.

  • Efectos secundarios generales 
    • Cansancio (astenia)
      Es frecuente que durante el tratamiento radiante, te sientas más cansado de lo habitual. El tratamiento en sí produce poco cansancio, pero puede ser consecuencia de otros tratamientos asociados y del desplazamiento diario al hospital.
      Esta sensación es temporal y desaparece algún tiempo después de finalizar la radioterapia. Aunque algunas personas continúan realizando sus tareas normales, es aconsejable que descanses unas horas tras recibir la sesión de radioterapia. 
    • Reacciones en la piel
      La piel del área tratada puede sufrir alteraciones muy similares a una quemadura solar.
      Tras dos o tres semanas de radioterapia aparece una coloración rojiza (eritema). Según avanza el tratamiento va adquiriendo una coloración más pigmentada y oscura, que desaparecerá en uno o dos meses tras finalizar la terapia. 
    • Caída del pelo (depilación)
      La radioterapia destruye el folículo piloso, por lo que aproximadamente, a las dos o tres semanas de iniciar el tratamiento se aprecia, exclusivamente en la zona irradiada, una caída de pelo.
      En este caso afectará a la zona de la barba del cuello que está siendo tratada. Esta depilación es permanente.
  • Efectos secundarios específicos 
    • La mucosa es altamente susceptible al efecto de la radiación, provocando alteraciones (mucositis) que aunque no son graves, pueden resultar molestas. Estas comienzan a apreciarse tras una o dos semanas de tratamiento. Según avanza el tratamiento van apareciendo pequeñas heridas en la mucosa (aftas), que aunque en la laringe no se ven, provocan dificultad y molestia al respirar, y dificultad para hablar. La afectación de la mucosa de esta zona se llama laringitis
    • Es muy frecuente que, debido a la alteración de la mucosa se produzca una infección por hongos. En el caso que esto ocurra, tu médico te recomendará el tratamiento más adecuado, solucionándose en pocos días. 
    • A esto suele unirse también la aparición de dificultad para tragar (disfagia), y puede asociarse una sensación nauseosa y pérdida del apetito y del gusto, que dificulta más la alimentación del paciente. 
    • Es habitual también que se produzca sequedad de la cavidad orofaríngea (xerostomía). 
    • Si el paciente no se opera y recibe radioterapia exclusiva en la glotis por un tumor pequeño, puede aparecer disfonía o  afonía por inflamación de las cuerdas vocales.

Todas estas alteraciones pueden impedirte que te alimentes correctamente, por ello, es importante que le notifiques, cuanto antes, a tu oncólogo radioterapeuta cualquier alteración que aprecies. Él te indicará las pautas de tratamiento que debes seguir para reducir las molestias.

Recomendaciones
Es importante que antes de iniciar la radioterapia le preguntes a tu oncólogo radioterapeuta, las dudas que tenga sobre cualquier aspecto del tratamiento. Él te podrá responder y asesorar de forma individualizada sobre el mismo.


Los efectos secundarios de la radioterapia son difíciles de prever con exactitud

jueves, 26 de marzo de 2015

Cuidados de la Cirugía de Laringe

La laringectomía es la cirugía para extirpar la laringe en la garganta. Con la laringectomía, se puede extirpar todo o parte de la laringe. Se trata de una cirugía mayor que se debe realizar siempre en un hospital. Antes de la cirugía, el paciente recibirá anestesia general con el fin de dejarle inconsciente  y que no sufra ningún dolor. La operación puede tardar de 5 a 9 horas.

La laringectomía se aplica para tratar el cáncer de la laringe. Además, se lleva a cabo para paliar un trauma severo en la laringe como consecuencia de una herida por arma de fuego u otra lesión física; y tratar un daño severo a la laringe a causa de radioterapia.

La cirugía de laringe presenta los riesgos de cualquier cirugía como reacciones alérgicas a los medicamentos, problemas cardíacos y respiratorios, infección y sangrado. Además, se pueden dar estos problemas: hematoma, infección de la herida, fístulas, estenosis anastomótica, filtración alrededor de la perforación traqueoesofágica, daños a áreas del esófago y la traquea, y problemas a la hora de comer  y hablar.

Los cuidados de la cirugia de laringe después de la operación, implican que la permanencia del paciente en el hospital durante varios días. Al despertarse de la anestesia, el paciente se sentirá mareado y no podrá hablar. Se le pondrá una máscara de oxigeno en su estoma, se mantendrá la cabeza elevada, se descansará mucho y de vez en cuando se puede mover la piernas para mejorar el flujo sanguíneo. Si en la zona de la incisión, el paciente sufre dolor, se le pueden aplicar unas compresas calientes y dar un analgésico.

El paciente comerá a través de una vía intravenosa y alimentaciones por sonda. Dos o tres días después de la operación, se puede empezar a tragar alimentos, si bien lo normal es esperar de 5 a 7 días antes de comer por vía oral.

El drenaje de la tráquea se quitará a los 2-3 días. El doctor enseñará al paciente como cuidar la cánula de traqueotomía y del estoma. Además, el paciente debe seguir las instrucciones dadas para ducharse y nadar, pues tiene que evitar en todo momento que el agua entre a través de su estoma.

Para volver a hablar, se necesitará un logopeda. En un tiempo corto, se conseguirá sin problema. También se recomienda no levantar objetos pesados o realizar cualquier tipo de actividad extenuante durante unas seis semanas. Poco a poco, se volverá a realizar vida normal, si bien con precaución. Todo ello, se debe completar con la visita al doctor para que siga la evolución de la cirugía.



miércoles, 25 de marzo de 2015

Conoce los síntomas asociados al cáncer de laringe

Ronquera persistente, seguida de una tos seca, dificultad o dolor al pasar los alimentos, dolor de oído, una masa en el cuello, sensación de cuerpo extraño en la garganta y/o pérdida de peso, pueden ser síntomas asociados al cáncer de laringe, señaló Mauricio León Rivera, director médico del Centro Detector del Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma.

Este tipo de cáncer se presenta principalmente en varones mayores de 50 años, aunque la tendencia en los últimos años es el incremento de mujeres con este padecimiento, debido al cambio de hábitos sobre todo el aumento del tabaquismo y la ingesta de alcohol entre la población femenina.

Otros factores asociados al cáncer de laringe son un sistema inmunológico o de defensa debilitado, infecciones por virus de papiloma humano, exposición a productos químicos de las industrias metalúrgica o petrolera y enfermedad por reflujo gastroesofágico asociado.

“La existencia de tumores en la laringe puede detectarse mediante un examen endoscópico llamado laringoscopia, seguido por la toma de una biopsia que determina si estos tumores son malignos o benignos”, indicó el galeno.

El tratamiento dependerá de la extensión y de su localización en la laringe, si se trata de un cáncer superficial o el llamado in situ localizado solo en las cuerdas vocales sin diseminación a otros sitios este puede ser tratado con una extirpación local o llamada cordectomía parcial.

En cambio sí existe invasión a otros tejidos adyacentes se puede llegar incluso a una laringectomía total que significa la amputación de la laringe en forma completa. 

Para recuperar la capacidad del habla ya que si se extirpa la laringe se eliminan las cuerdas vocales que son las que hacen que se emita nuestra voz, el paciente operado deberá aprender a utilizar el esófago como sustituto de la laringe, en un proceso guiado por un terapeuta durante varios meses. 

También tendrá que aprender a respirar a través de una traqueotomía permanente u orificio que se ubica en la parte anterior del cuello u requiere también de cuidados especiales.


El dolor al ingerir alimentos puede ser síntoma de cáncer de laringe

martes, 24 de marzo de 2015

¿Sabemos qué causa los cánceres de laringe y de hipofaringe?

Desconocemos qué provoca cada caso de cáncer de laringe o hipofaringe. No obstante, sí conocemos muchos de los factores de riesgo para estos cánceres y cómo algunos de éstos causan que las células se vuelvan cancerosas.

Los científicos creen que algunos factores de riesgo, tales como el tabaco o consumo excesivo de alcohol, pueden causar estos cánceres al dañar el ADN de las células que revisten el interior de la laringe y la hipofaringe.

El ADN es el químico de cada una de nuestras células que conforma nuestros genes (las instrucciones sobre cómo funcionan nuestras células). Por lo general, nos asemejamos a nuestros padres porque de ellos proviene nuestro ADN. Sin embargo, el ADN no solo afecta nuestra apariencia. Algunos genes tienen instrucciones para controlar cuándo las células crecen y se dividen en nuevas células. A los genes que ayudan a las células a crecer y a dividirse se les denominan oncogenes. Los genes que desaceleran la división celular o que causan que las células mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores. El cáncer puede ser causado por cambios en el ADN que activan a los oncogenes o desactivan a los genes supresores de tumores.

Algunas personas heredan mutaciones (cambios) del ADN de sus padres, lo cual incrementa considerablemente el riesgo de padecer ciertos cánceres. Sin embargo, se piensa que las mutaciones genéticas hereditarias no causan muchos cánceres de laringe o de hipofaringe.

Los cambios genéticos asociados con estos cánceres usualmente ocurren durante la vida en lugar de ser hereditarios. Estas mutaciones adquiridas con frecuencia resultan de la exposición a químicos que causan cáncer, como los que se encuentran en el humo del tabaco. Los cambios adquiridos en los genes, como los genes supresores de tumores TP53 y p16, parecen ser importantes en el desarrollo de cánceres de laringe e hipofaringe, aunque no todos los cánceres tienen estos cambios. Probablemente se necesiten varios cambios genéticos diferentes para que se origine un cáncer, y no todos estos cambios se comprenden en estos momentos.

Las mutaciones heredadas de los oncogenes o de los genes supresores de tumores rara vez causan estos cánceres, aunque algunas personas parecen heredar una capacidad reducida de detoxificar (descomponer) ciertos tipos de sustancias químicas cancerígenas. Estas personas son más sensibles a los efectos del humo del tabaco, el alcohol y a ciertos químicos industriales causantes de cáncer. Los investigadores están desarrollando pruebas que los ayuden a identificar a dichas personas, pero estas pruebas aún no son lo suficientemente confiables para usarse habitualmente.

Se está descubriendo que algunas formas del virus del papiloma humano (VPH) son causa importante de algunos cánceres de garganta (incluyendo los cánceres de hipofaringe). Con poca frecuencia, los pacientes que padecen cánceres de garganta asociados con VPH han consumido alcohol en exceso y tabaco. El pronóstico para las personas con estos cánceres parece ser mejor que para las personas cuyos cánceres ocurren como resultado del consumo de tabaco o alcohol.


El Virus del Papiloma Humano, el alcohol y el tabaco son factores de riesgo

lunes, 23 de marzo de 2015

El insomnio, un mal común entre quienes reciben quimioterapia

  • Un estudio revela que no sólo la preocupación de tener un cáncer altera el sueño
  • Parece que los fármacos administrados contra el tumor potencian la vigilia
No sólo la angustia y el estrés que provoca el cáncer explican los síntomas de insomnio que presentan muchos pacientes oncológicos; los trastornos del sueño forman parte de los efectos indeseados de la quimioterapia y pueden llegar a afectar hasta a un 75% de quienes la reciben, tal y como explica un estudio publicado en la revista 'Journal of Clinical Oncology'.

Según este trabajo, realizado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Rochester (EEUU), no poder conciliar el sueño o desvelarse en mitad de la noche o tiempo antes de que suene el despertador son problemas que afectan a quienes reciben quimioterapia hasta tres veces más que al resto de la población.

Si estas complicaciones no se no se tratan existe el riesgo de que se hagan crónicas, dificultando el completo restablecimiento de los pacientes ya que, según investigaciones recientes los trastornos del sueño y la consiguiente alteración del ritmo circadiano podrían asociarse con una mayor morbilidad cardiaca y psiquiátrica y deterioro del sistema inmune.

Tal y como explica Oxana Palesh, directora del trabajo y especialista en radiación oncológica en el Centro del Cáncer James P. Wilmot, "son cifras muy altas y no pueden ser ignoradas. La buena noticia es que el insomnio es una dolencia tratable y puede ser atajada rápidamente, de forma que no agrave otros síntomas". Además, según aclara la investigadora, uno de los factores que complican el problema es que quienes comienzan a experimentar problemas de insomnio y fatiga empiezan a sestear durante el día y a irse a la cama cada vez más pronto, lo que perpetúa el problema y resulta contraproducente para conseguir un sueño restaurador.

Cáncer de pulmón y de mama


La investigación se basó en una muestra de 823 pacientes a los que se aplicó quimioterapia entre 1997 y 1999 y que respondieron a unos cuestionarios durante los dos primeros ciclos. Las respuestas revelaron que en el séptimo día del primer ciclo de tratamiento el 37% de los pacientes presentaba síntomas de insomnio y otro 43% cumplía los criterios que definen el síndrome de insomnio según la escala de depresión de Hamilton, un sistema diseñado para medir la intensidad o gravedad de este último trastorno. Estos pacientes tenían dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormidos al menos tres días por semana.

En el segundo ciclo de quimioterapia los síntomas de insomnio no habían variado en el 60% de los pacientes, lo que redundó en una mayor incidencia de fatiga y depresión entre quienes los padecían.

El insomnio se presentó en una mayor proporción entre aquellos que sufrían cáncer de pulmón y mama y, en contra de lo que sucede en la población sana, entre los pacientes más jóvenes (menores de 50 años), quizás porque, tal y como aventuran los autores, las expectativas de gozar de una buena salud son más altas en ese grupo de edad y verlas truncadas provoca mayor angustia y también porque los tratamientos que reciben son más agresivos. Sin embargo, no existieron diferencias entre hombres y mujeres.

"Dada la alta tasa de insomnio entre los pacientes de cáncer se necesitaría una mayor investigación acerca de su prevalencia en poblaciones específicas con cáncer", señalan los investigadores. "Estudios adicionales pueden descubrir cuáles son los factores específicos del cáncer, fisiológicos, psicológicos y de comportamiento, que contribuyen al desarrollo de insomnio durante la quimioterapia. Futuros estudios deben examinar el insomnio en otras poblaciones que experimentan estrés y problemas de salud importantes (como el infarto de miocardio) para mejorar nuestra comprensión acerca de sus causas. Y lo que es más importante, las intervenciones para prevenir y tratar el insomnio de los pacientes con cáncer deben ser desarrolladas y comprobadas", concluyen.

Alteraciones de los ritmos biológicos


A la hora de esclarecer dónde se encuentra la conexión insomnio-quimioterapia algunos investigadores han apuntado a que este tratamiento podría provocar un desajuste en nuestro reloj biológico, tal y como sostiene un trabajo publicado el pasado mes de septiembre en la revista 'Sleep' que defiende que los ritmos de sueño y vigilia de las pacientes de cáncer se ven afectados durante la administración de la quimioterapia.

Este estudio contó con la participación de 95 mujeres con una media de edad de 50 años y que seguían tratamiento con quimioterapia para tratar cánceres de mama de diferente gravedad. Las participantes portaron en sus muñecas un actígrafo (un dispositivo electrónico que graba y reporta los niveles de actividad, calorías consumidas, movimiento, etc.) 72 horas antes de recibir la quimioterapia y durante las tres primeras semanas del primer y del cuarto ciclo de quimioterapia para medir las variaciones en su ritmo circadiano.

Según los resultados de este estudio, el primer ciclo de quimioterapia estaría asociado con una alteración temporal de los ritmos biológico y circadiano y una administración repetida de quimioterapia contribuiría a un progresivo empeoramiento de la situación y a que los trastornos del sueño fuesen más duraderos.

Sonia Ancoli-Israel, autora de esta investigación y profesora de psiquiatría de la Universidad de California-San Diego (EEUU), considera que la quimioterapia puede afectar a los relojes biológicos humanos. Si en condiciones normales nuestro ritmo circadiano (ciclos de 24 horas) ayuda a nuestros cuerpos a sincronizarse con el entorno parece que pierde esta sincronía, especialmente después del primer ciclo de quimioterapia. En palabras de Ancoli-Israel "el reloj parece regularse por sí mismo tras sólo un ciclo, pero con la repetida administración de quimioterapia al reloj biológico se le hace más difícil reajustarse".


Los fármacos administrados contra el tumor potencian la vigilia

viernes, 20 de marzo de 2015

Bruxismo y estrés

Uno de los primeros síntomas de que uno tiene demasiadas preocupaciones, estrés o incluso ansiedad, es el conocido como bruxismo, el hábito involuntario e inconsciente de apretar los dientes o rechinarlos durante el día y/o la noche, de manera que además de dañar la dentadura podemos causarnos otros problemas relacionados con la musculatura de la cara e incluso del cuello.

Los expertos señalan  que uno de cada cinco españoles acabará desarrollando patologías psiquiátricas al menos una vez en la vida, y precisamente la depresión y la ansiedad son las más comunes (en cualquiera de sus formas y estadios). Muchas veces las personas que presentan estas patologías no son conscientes de que las sufren, pero si tenemos bruxismo es una señal de alarma que nos debe llevar a pensar que quizás haya un problema de base mucho más importante.

El bruxismo es un acto normalmente inconsciente que consiste o bien en apretar los dientes fuertemente o bien en rechinarlos, con lo cual estaremos limando la dentadura y desgastando el esmalte de nuestros dientes. Y aunque no se conoce la razón que lo causa, sí hay varios factores que están directamente relacionados con el bruxismo. Los expertos apuntan que una alineación inadecuada de nuestra dentadura, malos hábitos de sueño o la alimentación pueden desencadenarlo.  Sin embargo los principales motivos que llevan a una persona a tener bruxismo son la ansiedad y el estrés.

Y cuando estos episodios de estrés y ansiedad se prolongan en el tiempo, además de los problemas que ello acarrea a nivel psicológico, puede provocarnos un bruxismo crónico que se traduce en constantes dolores de cabeza, dolor en la mandíbula, tensión en los músculos de la cara y el cuello, dolor de oído, insomnio y tensión constante. La solución no es sencilla aunque existen “parches” para hacer más llevadero este problema. El primero de ellos pasa por acudir al odontólogo y descubrir el daño en nuestra dentadura y hacernos con una férula de descarga. La férula, una funda de plástico que se hace a medida de nuestra dentadura, hay que utilizarla todo el tiempo que nos sea posible, ya que evitará el contacto entre la dentadura inferior y superior reduciendo el daño entre los dientes y la tensión muscular en la zona. Y es que hay que tener en cuenta algo muy importante, y es que nuestros dientes, los inferiores y los superiores, sólo entran en contacto cuando estamos masticando. Todo lo demás es bruxismo.

Especialmente indicadas para las horas de sueño, la férula no es la solución, ya que los dolores vuelven en cuanto se deja de usar. El bruxismo hay que atacarlo desde la raíz, descubrir la causa, normalmente psicológica, que nos origina esa ansiedad que nos hace a su vez estar en tensión toda la noche, apretando la mandíbula o rechinando los dientes. La solución, por lo tanto,  nos la dará un psicólogo y en casos crónicos lo más recomendables es acudir a él cuanto antes.

Pero para paliar las molestias que causa el bruxismo, para relajarnos y disminuir el estrés, hay un montón de ejercicios y terapias que podemos hacer, como el yoga o el pilates. Aquí os dejamos siete actividades para reducir la ansiedad. Además, masajear la zona dolorida, hacer respiraciones de relajación, poner paños calientes en la zona afectada, beber mucho agua y no comer chicles (que nos hacen estar masticando todo el día), son algunas de las cosas que nos pueden ayudar a disminuir los efectos del molesto bruxismo.


El estrés del cáncer puede provocar bruxismo

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Cuál es la mejor dieta durante el cáncer?

Durante los años 80, se llegó a afirmar que podría atribuirse a la dieta un tercio de todos los tumores. Sin embargo, con los datos actuales, no es posible formular con precisión cuáles son los cánceres relacionados con la dieta y qué componentes son los responsables. Los alimentos son mezclas muy complejas de nutrientes, que incluyen aditivos y sustancias mal conocidas, y que pueden verse completamente alterados por los procesos de cocción y de conservación.

Revisaremos brevemente los principales factores dietéticos que se han relacionado con el cáncer, y las estrategias para su prevención.

GRASAS Y OBESIDAD
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  La dieta rica en grasas saturadas favorece el desarrollo de cáncer de mama --tanto espontáneo como producido por productos químicos--, lo que podría ser debido a que las grasas saturadas determinan cifras elevadas de estrógenos (un tipo de hormonas sexuales femeninas) circulantes. De forma más vaga, la dieta rica en grasas y el sobrepeso también se han relacionado con cáncer de colon, ovario, útero (endometrio) o páncreas.

FIBRAS, FRUTAS Y VEGETALES

  Se ha propuesto que la dieta rica en fibra vegetal puede reducir el riesgo de padecer cáncer de colon, lo que podría deberse a que al aumentar el volumen y velocidad de tránsito de las heces, se reduce la concentración y el tiempo de exposición a carcinógenos en el intestino.

CARCINÓGENOS EN LA COMIDA

  Los alimentos pueden contener sustancias cancerígenas naturales, como la cafeína --relacionada con el cáncer de vejiga--, hongos como la aflatoxina -- relacionada con el cáncer de hígado--, contaminantes de residuos industriales o pesticidas. El consumo de nitratos se ha relacionado con el cáncer de estómago; los nitratos se reducen a nitritos por las bacterias del tubo digestivo, con producción de unas sustancias de efecto cancerígeno llamadas nitrosaminas. Los pescados congelados y ahumados y las carnes curadas son especialmente ricos en nitrosaminas.

También se ha señalado que el consumo de carnes a la brasa genera hidrocarburos aromáticos, que son cancerígenos. Además, muchos alimentos contienen estos hidrocarburos aromáticos policíclicos, tales como el bonito ahumado, el aceite de coco y las salchichas.

ALCOHOL

  El 90 % de la población consume alcohol, que podría actuar como un co-carcinógeno, no directamente sino a través de su metabolito el acetaldehído. El alcohol se ha vinculado con muchos cánceres asociados al tabaco --cavum, faringe, laringe, esófago--, con el cáncer de hígado, y de forma menos consistente, con el cáncer de mama y de colon-recto. También se ha propuesto que el vino tinto a muy bajas dosis podría tener efecto protector, además de sobre las enfermedades cardiovasculares, sobre algunos tumores.

VITAMINAS

  Los beta-carotenos --precursores de la vitamina A, presentes en vegetales de hojas verdes y frutas y vegetales amarillo-naranja-- tienen propiedades antioxidantes y podrían proteger frente al cáncer de pulmón. La vitamina C (ácido ascórbico) reduce los nitritos, evitando la formación de nitrosaminas. La vitamina E (tocoferol) también evita la formación de nitrosaminas e impide la oxidación de las grasas insaturadas. Sin embargo, no existe evidencia de que los suplementos de ninguna vitamina puedan prevenir ningún tumor en concreto.

Así, se pueden dar a la población general algunas recomendaciones dietéticas, a la luz de los conocimientos actuales:

1.Consumo diario de frutas y vegetales.
2.Consumir 20-35 gramos de fibra al día.
3.Ajustar el ejercicio físico a la ingesta, manteniendo el peso corporal.
4.Limitar el consumo de alcohol diario.
5.Consumo de grasas:
Menos del 30 % del aporte calórico total, y a expensas de mono-insaturadas.
Las grasas saturadas no deben superar el 10 % de calorías totales.
Las grasas poliinsaturadas no deben superar el 6 % de calorías totales.
6.Reducir el consumo de salazones y ahumados.


Una dieta baja en grasas disminuye el riesgo de cáncer
 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Rehabilitacion logopedica tras un cancer de laringe

El motivo principal de consulta de los pacientes afectados de cáncer de laringe suele ser la disfonía (no pueden emitir voz al ser extirpada la laringe, o parte de ella). Nuestro deber es devolver la voz al paciente. Resulta imprescindible disponer de un informe médico detallado con los tratamientos realizados hasta la fecha. El cáncer puede afectar varias zonas de la laringe, así, el tratamiento logopédico será uno u otro, dependiendo de la localización, extensión del tumor, del tipo de tratamiento efectuado y de sus secuelas.

De forma genérica se recomiendan los siguientes tipos de rehabilitación según se trate de:

     a) Un paciente irradiado, el tratamiento se dirigirá a estabilizar su tono fundamental, con ejercicios de rectotono y salmodia.

     b) Una cordectomía, su objetivo principal será la flexibilidad de la cicatriz para conseguir que su vibración sea máxima, en amplitud y ondulación, con ejercicios de vibración labial, lingual y vocalizaciones.

     c) Un paciente laringectomizado parcial, para lograr una voz de bandas satisfactoria en su uso diario, además de una deglución sin falsas vías alimentarías, con ejercicios de pushin in, buscando un sonido lo mas cantado posible y lo menos rudo.

     d) Una laringectomía parcial con láser, donde el resultado vocal resulta desigual y poco previsible, recomiendo un seguimiento foniátrico con estroboscopia después de la cirugía. Y así vigilar la formación de edemas, granulomas o cicatrices y realizar una rehabilitación vocal acorde con cada caso. La voz resultante será aceptable aunque siempre disfónica.

     e) Una laringectomía total para restablecerán canal de comunicación útil, con voz esofágica.

     f) En aquellos pacientes en los que persiste la disfonía tras completar el tratamiento oncológico de su cáncer, la rehabilitación logopédica de mantenimiento parece una buena elección.

El 90 % de los pacientes afectos de cáncer de laringe que han recibido rehabilitación se encuentran satisfechos con su voz. La rehabilitación vocal, según mi opinión, es el complemento ideal para restaurar la voz de los pacientes tras laringectomía.

   ERIGMOFONÍA.

   Recobrar la voz es posible después de la laringectomía total, gracias al aprendizaje de la erigmofonía (emitir eructos voluntarios).

Erigmofonía es el término técnico para designar la palabra articulada por medio de la voz esofágica. Con el tratamiento logopédico, no solamente se recupera la fonación, sino que se llega a crear un órgano substitutivo (neoglotis) boca esofágica.

El aprendizaje de la erigmofonía puede, en principio, ser emprendida desde que se retira la sonda nasal, alrededor de 15 días después de la intervención, siempre y cuando no haya presencia de faringostoma. Hace falta voluntad de aprender y asistir regularmente a las sesiones de reeducación y practicar los ejercicios necesarios tanto tiempo como haga falta. El esfuerzo vale la pena.

La rapidez en el éxito de la reeducación dependerá principalmente de la actitud tranquila, perseverante y atenta, de la que debe dar pruebas en su trabajo. Lo esencial es comprender bien lo que debe hacer y el por qué debe hacerlo. Durante las primeras semanas, el ritmo de entrenamiento es de 5 a 10 minutos cuatro veces por día. Según se sea más o menos hábil, se necesitará 10 minutos o una semana para aprender a producir un sonido, algunos días o algunas semanas para saber decir algunas palabras aisladas, de 1 a 3 meses para pronunciar algunas frases sueltas mas o menos largas, de 3 a 6 meses para sostener una conversación sin demasiado esfuerzo.

La técnica propiamente dicha comporta, primero, la adquisición de los tres mecanismos básicos siguientes: 

                          A  -Independencia de los soplos.
                          B  -Inyección
                          C  -Eructo automático (o, en su defecto, eructo voluntario)


El éxito de la reeducación depende de la perseverancia

martes, 17 de marzo de 2015

Laringectomía: Y después... ¿QUÉ?

Desde que el lenguaje es el acto más característico del ser humano, su pérdida, significa una limitación en la vida de relación con el medio. De ahí, que la rehabilitación del paciente laringectomizado, debe contemplar, no sólo el aspecto vocal, sino también, el aspecto psicológico.


Pero... ¿Qué es una laringectomía?

Es el acto quirúrgico que implica la extirpación de la laringe, y de las cuerdas vocales, debido, generalmente, a la presencia de un tumor.

La laringe, que une la boca con la tráquea, se elimina, desapareciendo así la conexión entre la boca y los pulmones, por lo tanto, el paciente respira, estornuda y tose, por la abertura que el cirujano crea en la parte delantera del cuello, debajo de la nuez; aunque sigue comiendo y bebiendo por la boca, de manera normal.

Ya que la función fonatoria no podrá realizarse como hasta ahora, resultará beneficioso que la persona aprenda y utilice la erigmofonación, para retomar el contacto verbal con su ambiente.

El método de la erigmofonación o de inyección esofágica, consiste en realizar, repetidos movimientos de lengua, para lograr la entrada de aire al esófago y facilitar, de ésta manera, la producción de eructos, los que posteriormente se transformarán en los distintos fonemas.

Características acústicas de la voz esofágica.

Según estudios realizados, la intensidad de la voz esofágica osciló entre 60 y 70 db, valores que se encuentran por debajo de la voz laríngea.

En cuanto a la frecuencia, se ha observado, que es más grave, y menos modulada que la voz normal, aunque un entrenamiento metódico, puede posibilitar las variaciones de entonación, en la medida que lo permitan las nuevas condiciones anátomo-fisiológicas.

Es característica, la acentuada borrosidad de la voz, correspondiente a ruidos de roce que provienen del segmento superior del esófago, que reemplaza a las cuerdas vocales.

En cuanto al comienzo de la rehabilitación vocal, debe ser tan temprano como sea posible, a fin de evitar el establecimiento de incorrectos hábitos vocales.

La duración del tratamiento, es variable, dependiendo de la estructura psíquica del paciente, su facilidad para el aprendizaje del método, y el apoyo que pueda brindarle el entorno, fundamental para la recuperación pronta del paciente.





Un entrenamiento metódico, puede posibilitar las variaciones de entonación,

lunes, 16 de marzo de 2015

Pedir auxilio con aplausos y no gritos, consecuencia del cáncer de garganta

Los laringectomizados, a quienes se les ha extirpado la laringe por culpa del tumor, también llaman la atención ante una urgencia tocando un silbato

Cuando no hay más remedio, uno de los tratamientos para pacientes de cáncer de garganta es la extirpación de la laringe, lo que en términos oncológicos se conoce como laringectomía. Como consecuencia de ello, la persona laringectomizada tiene que aplaudir o tocar un silbato repetidas veces para poder pedir auxilio ante cualquier urgencia, ya que está incapacitada para gritar, recuerdan desde la Asociación de Laringectomizados de León (ALLE).

La misma entidad explica que esta clase de pacientes tiene que respirar de por vida por un traqueostoma (agujero practicado en la parte baja del cuello), que casi todos ocultan con un pañuelo o medallón.

Tabaco, alcohol y sexo oral, factores de riesgo


El hábito de fumar, como elemento preponderante, seguido del consumo excesivo de alcohol son los dos principales factores que favorecen la aparición de un cáncer de garganta. Sin embargo, hay otro factor en fase de crecimiento: el virus del papiloma humano (VPH), cuya transmisión es sexual. Se calcula que este agente infeccioso ya está presente en un 30% de los tumores de laringe, lo que ha supuesto que la comunidad científica haya determinado que el sexo oral puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. De hecho, sólo así se explica que dicho virus pueda llegar hasta la cavidad bucal y después a la garganta.

Una dieta pobre en vitaminas también puede favorecer el inicio de un tumor de laringe.





El aplauso, grito de auxilio de los laringectomizados

viernes, 13 de marzo de 2015

El cáncer de laringe tiene una tasa de curación superior al 95%

El cáncer de laringe tiene una tasa de curación superior al 95 por ciento, según ha informado el director y especialista en Otorrinolaringología de la Clínica Barajas del Rosal, Carlos Barajas del Rosal, con motivo de la celebración del Día Mundial Contra el Cáncer.

La elevada curación de este tumor se debe, según ha señalado el experto, a que se suele detectar "muy pronto" y a que la zona de las cuerdas vocales "no drena a ninguna región linfática", por lo que la propagación linfática metastásica es "muy difícil".

Se trata de la enfermedad oncológica más frecuente en Otorrinolaringología ya que cada año se diagnostican más de 3.000 nuevos casos y provoca la muerte de más de 1.000 personas en España. Además, es una patología que afecta más a hombres que a mujeres, aunque en los últimos años, debido al aumento en el número de mujeres fumadoras, también se ha visto incrementada su incidencia.

"Cuando existe un tumor maligno en las cuerdas vocales los otorrinolaringólogos solemos realizar un diagnóstico muy precoz, ya que los pacientes acuden muy temprano a la consulta del especialista alarmados por los síntomas, que suelen ser dolor de garganta y una ronquera que no se va con el paso del tiempo", ha comentado Barajas del Rosal, 

En este sentido, existen distintas pruebas para confirmar el diagnóstico de tumoración maligna en las cuerdas vocales siendo una de ellas es la estroboscopia. Esta prueba permite visualizar en "alta definición" toda la laringe, incluida la mucosa de las cuerdas vocales, donde se suelan localizar los tumores, nódulos y otras lesiones. También son fundamentales la realización de una biopsia de la zona afectada y un análisis anatomopatológico de la muestra.

Finalmente, el especialista ha informado de que la cirugía para eliminar tumores en las cuerdas vocales se suele realizar mediante láser de CO2, con lo que la recuperación es "mucho más rápida" para el paciente, además de no ser necesaria la realización de una traqueostomía.



jueves, 12 de marzo de 2015

Dos genes contra el cáncer de laringe

Un estudio dirigido por López Otín y en el que participó el IMOMA descubre que la inactivación de dos proteínas supone un peor diagnóstico



Dos genes tienen una especial influencia en el desarrollo del cáncer de laringe. Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de científicos de la Universidad de Oviedo, el Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias (IMOMA) y el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a través del Instituto Oncológico, dirigidos por el catedrático Carlos López Otín. Se trata de los genes que codifican las alfa-cateninas 2 y 3, dos proteínas que participan en el proceso de interacción entre células. Los investigadores han descubierto que esos genes están mutados e inactivados en un 15% de los cánceres de laringe, según publicó ayer la revista ‘Nature Communications’.

Uno de estos expertos, Víctor Quesada, que forma parte del grupo de López Otín, explicó a EL COMERCIO que «en principio los experimentos nos dicen que al perder estos genes, los tumores se vuelven más agresivos». Es decir, en esos casos las células que mutan crecen a una mayor velocidad e invaden los tejidos. Para llegar a esta conclusión fue necesario secuenciar la parte del genoma que codifica todas las proteínas de una célula en 4 tumores malignos de laringe. Luego se analizaron 85 muestras de cáncer adicionales para concluir que los genes de las alfa-cateninas 2 y 3 estaban frecuentemente mutados.

«Aún queda muchísimo»

La hipótesis es que las proteínas se inactivan, favoreciendo así la progresión tumoral y presentando un peor pronóstico del cáncer de laringe que en caso en el que estas proteínas están activas. En definitiva, las alfa-cateninas 2 y 3 frenan el cáncer de laringe. Hasta el momento, no se habían identificado la implicación de estas proteínas en los tumores humanos, pero los científicos afrontan ahora otro reto, como es «ahondar en la investigación básica con la aplicada. Nuestra intención es generar un catálogo de los genes que pueden influir en el desarrollo tumoral. Se trata de una nueva ruta bioquímica que no se sabía que estaba involucrada en estos tumores», indicó Quesada.

Las aplicaciones prácticas podrían ir desde la introducción de mejores métodos para anticipar el pronóstico de los pacientes hasta el desarrollo de nuevas terapias. Pero para ello aún habrá que esperar. Víctor Quesada explicó que «aún queda muchísimo porque tenemos que ver cómo influir en esa ruta bioquímica sin dañar las células sanas. Por eso la necesidad de hacer un catálogo de genes lo más amplio posible, porque, a priori, no se sabe cuál va a ser la ruta mejor».

El siguiente paso sería el correspondiente al diagnóstico y el pronóstico de estos tumores. Será al final de todo ese proceso cuando se puedan desarrollar nuevas terapias dirigidas a contrarrestar dichas alteraciones. Para que haya sido una realidad, el proyecto contó con la financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, la Fundación Botín, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, la Obra Social Cajastur y el Instituto Carlos III.



miércoles, 11 de marzo de 2015

Detección rápida del cáncer de laringe y faringe

Una nueva técnica basada en la videoendoscopia agiliza la detección de neoplasias

La laringoscopia directa es la técnica más habitual para detectar tumores de faringe y laringe. Es una técnica invasiva que requiere anestesia general y paso por el quirófano, con el consecuente gasto sanitario y el perjuicio para el paciente. Una nueva técnica permite realizar el mismo examen en media hora y con sedación local, lo que agiliza la detección rápida de la enfermedad. El diagnóstico rápido del cáncer centra los estudios actuales en hospitales e instituciones de investigación. 

Cada año se diagnostican de 24 a 30 nuevos casos de neoplasias de faringe y laringe por cada 100.000 habitantes. Afectan sobre todo a hombres (entre 85% y 95%) y se asocian con la adicción al tabaco y al alcohol. Representan la quinta causa oncológica de muerte, después del cáncer de pulmón, colon, vejiga y próstata. 

Es un tipo de cáncer que, diagnosticado en un estadio inicial y con un tratamiento quirúrgico o radioterápico adecuado, tiene una tasa de curación alta. A los cinco años sobreviven del 65% al 75% de los pacientes. En fases más avanzadas, la curación se reduce entre un 25% y un 30%. A pesar de estas cifras elevadas, según el Instituto Catalán de Onconlogía (ICO), sólo el 28% de las lesiones se detectan en un estadio inicial. Desde hace un mes, el Hospital Josep Trueta (Girona) lleva a cabo tres videoendoscopias por semana. Las pruebas se realizan, sobre todo, a pacientes que ya han recibido tratamiento por tumores de faringe y laringe y necesitan un control de seguimiento. También se practica en personas que podrían tener una lesión o tumor. El proceso completo (sedación local, exploración y toma de muestras) tan sólo requiere media hora.

Del diagnóstico al tratamiento

El cáncer de laringe está asociado al consumo de tabaco. La incorporación paulatina de la mujer al hábito tabáquico ha hecho de esta enfermedad, antes casi exclusiva del género masculino, una afectación de igual importancia en ambos sexos. Otros factores habituales se relacionan con una alimentación deficiente, además del abuso de alcohol, reflujos gastroesofágicos frecuentes, el virus del papiloma humano, un sistema inmunológico debilitado o la exposición a tóxicos industriales.
La primera prueba para el diagnóstico de este tipo de tumor es la laringoscopia. Permite visualizar la laringe de forma clara. Cuando se observan anomalías, se lleva a cabo una biopsia. Si los resultados revelan una tumoración, se realizan radiografías de la zona del cuello y la garganta para analizar el grado de extensión de la enfermedad.

Cuando el tumor puede extirparse se recurre a la opción quirúrgica, junto a la quimioterapia y la radioterapia. Entre las diferentes técnicas para llevar a cabo una operación se incluye la utilización del láser, que destruye el tejido afectado. También se recurre a la laringectomía parcial, en la que se extirpa parte de la laringe y, como máximo, una porción de las cuerdas vocales, por lo que se conserva la voz. El estoma, un orificio que se practica en el cuello entre la tráquea y la superficie, es temporal, con el paso del tiempo termina por cerrarse. La intervención más radical es la laringectomía total. En ella se extirpa toda la laringe, desde la raíz de la lengua a la tráquea y, en este caso, el estoma es para toda la vida.

Minimizar el daño con la microtecnologías

El diagnóstico rápido de enfermedades es el centro actual de investigaciones y aplicaciones. Está demostrado que aumenta la esperanza de vida del paciente, sobre todo, por avanzar el inicio del tratamiento. Las consecuencias tras la curación, además, se minimizan. A la videoendoscopia utilizada en el Hospital Josep Trueta, se une otra técnica de detección precoz de cáncer de cabeza empleada en el mismo centro. 

Es sólo un ejemplo de la tendencia en hospitales e instituciones de investigación, en respuesta a la propensión creciente de los casos de cáncer y otras enfermedades entre la población. Sus costes hospitalarios también aumentan, lo que hace necesario el desarrollo de técnicas mucho más económicas y rápidas para hacer frente a este incremento. Además, el paciente reclama una atención personalizada y menos invasiva. 

La microtecnología es un campo en desarrollo para lograr estos objetivos. Uno de sus retos principales es el diseño de productos de aplicación médica que aceleren el proceso de detección de enfermedades, entre ellas el cáncer. El pasado mes de julio, se inició un proyecto de fabricación de aplicaciones para la detección temprana de enfermedades entre dos organismos vascos, CIC Microgune (centro especializado en microtecnologías) y Biodonostia, centro de investigación del Servicio Vasco de Salud. 

Aunque los primeros resultados se esperan en un periodo de tiempo que oscila entre uno y cinco años, son varios los dispositivos en los que ya se trabaja. El "Optolabcard" es un instrumento del tamaño de una tarjeta de crédito que realiza de forma automática un control microbiológico a partir de una muestra del paciente. Detectará enfermedades infecciosas o ciertos tipos de cáncer, así como la "Salmonella" o el "Campylobacter". Un test automático y portátil llamado "Portfastflu" revelará distintos tipos de gripe. El TNF alfa, factor de necrosis tumoral indicador de numerosas patologías, se podrá determinar también con un nuevo dispositivo. También se investiga la posibilidad de contar con una herramienta no invasiva para el diagnóstico prenatal que ayude a detectar anomalías congénita graves. 



martes, 10 de marzo de 2015

Tabaquismo y cáncer de laringe y de la cavidad oral

Se ha estimado que el 83% de las neoplasias de laringe son debidas al consumo de tabaco, constituyendo el principal agente causal de esta patología. El riesgo de padecer esta neoplasia es 10 veces mayor si son fumadores y 8 veces más para las mujeres fumadoras. 

España es uno de los países con tasas más elevadas, habiéndose relacionado con el consumo de tabaco negro, debido a que el humo del cigarrillo negro (especialmente sin filtro) tiene un contenido mucho mayor en residuos alcalinos alquitranados, siendo por ello más irritante e inhalándose menos profundamente.

demás, sus partículas micelares, en las que residen los carcinógenos, son de mayor tamaño, por lo que precipitan en planos superiores, haciéndolo principalmente en la supraglotis donde produce el cáncer.

Otros datos epidemiológicos en la relación cáncer de laringe/ tabaquismo son la conexión con el número de cigarrillos consumidos, la edad de inicio, la profundidad de la inhalación y el uso de filtros (disminuye el riesgo). Por otro lado los fumadores de pipa y puros tienen igual riesgo que los de cigarrillos, los ex-fumadores tienen menos riesgo, y la disminución del mismo comienza a hacerse patente después de 4 años de abstinencia.

Un dato importante es que la combinación de consumo de cigarrillos y alcohol aumenta el riesgo de cáncer de laringe hasta un 75%, respecto al consumo exclusivo de uno de ellos (alcohol o tabaco), sobre todo en tumores supraglóticos. El alcohol puede actuar como solvente de los carcinógenos del humo o inducir cambios en el metabolismo hepático de los mismos, lo que explicaría el sinergismo entre tabaco y alcohol.

En cuanto a las neoplasias orales y orofaríngeas, pueden localizarse en labios, lengua, encías, mucosa, paladar, velo del paladar, glándulas salivales, suelo de la boca y orofaringe. Aproximadamente el 92% de los tumores en estas localizaciones en hombres y el 61% en mujeres son atribuibles al tabaco. Se ha demostrado que existe un riesgo aumentado para su desarrollo en relación con el consumo moderado y alto de alcohol y alto de tabaco. Hay una interacción positiva entre el uso de alcohol y tabaco, mientras que entre el tabaco y la edad existe una interacción negativa.

En algunos países en desarrollo, sobre todo Asia sudoriental, estos cánceres constituyen un grave problema. Esto se debe a las formas tradicionales de consumo del tabaco, por ejemplo, mascarlo o fumarlo con el extremo de ignición hacia el interior de la boca, las cuales están asociadas al 85 – 90% de los casos en las mujeres.

El cigarrillo, la pipa y el puro también se han relacionado con la agravación del riesgo de cáncer de la cavidad oral. Si a esto se añade el alcohol, combinado con una mala higiene bucal o una dentadura inadecuada, se suman los factores de riesgo. Entre las tasas notificadas de incidencia de cáncer de la cavidad oral, la más alta corresponde a Bangalore, India, donde la enfermedad está más difundida entre las mujeres que entre los hombres.

La tasa de cáncer oral en ex fumadores disminuye conforme aumenta el tiempo de abstinencia, disminuyendo al 50% alrededor de los 3 - 5 años, para igualarse con los no fumadores después de 15 años.



Los ex-fumadores tienen menos riesgo


domingo, 8 de marzo de 2015

¿Pueden los laringectomizados recuperar olfato y gusto?

El otorrinolaringólogo José Manuel Morales y el logopeda Ángel Francisco Morales han realizado un estudio para demostrar la capacidad de los laringectomizados de recuperar los sentidos del olfato y el gusto, con el fin de que la ciencia médica lo tome en consideración.

Así lo manifestó en declaraciones a Europa Press el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Laringectomizados de España y presidente de la Asociación de Laringectomizados de León (ALLE), Gumersindo Rodríguez, quien precisó que el estudio se realizó durante varios meses con 60 integrantes de la asociación leonesa.

En su opinión, este estudio es un "éxito total", ya que, a través de un sencillo aparato casero y de coste casi nulo se realizaron diferentes ejercicios con los que muchas de las personas participantes pudieron oler "un poco" y tener más sabor. 

El estudio realizado con ALLE se presenta con el objetivo de que la ciencia médica lo tome o no en consideración. "Puedo asegurar que funciona porque lo he visto y comprobado y también puedo decir que hasta ahora todos los laringectomizados habíamos perdido dos sentidos: el olfato y el sabor o gusto y con este 'invento' o lo que sea, muchos de nosotros podemos oler y tenemos más sabor", precisa Gumersindo Rodríguez en la página web de ALLE, www.asociacionalle.com.

Asimismo, señala que el hecho de recuperar algo de olfato y de sabor es "muy importante" ya que se recupera algo de lo que los laringectomizados habían perdido, con la "ilusión" que conlleva y permite "salvar la vida" ante determinadas situaciones como escapes de gas. Además, permite realizar otras tareas que sin estos sentidos resultarían muy complicadas de desarrollar como la cocina.




viernes, 6 de marzo de 2015

Consumo de café puede reducir a la mitad el riesgo de cáncer de boca y garganta

Un nuevo estudio encuentra que las personas que beben más de cuatro tazas de café con cafeína al día tienen la mitad del riesgo de morir por cáncer oral / faringe (boca y garganta)como las personas que lo consumen de manera ocasional o nunca. Sin embargo, los investigadores dicen que sus hallazgos deben ser confirmados por más estudios, y por ahora sólo debe ser recibido como una buena noticia para los bebedores de café y no utilizarse  para recomendar que todos deben beber 4 tazas de café al día.

El autor principal, Hildebrand Janet y colegas de la American Cancer Society (ACS) en Atlanta, Georgia, escribieron sobre sus hallazgos en un artículo publicado en Internet por primera vez en 9 de diciembre en la revista American Journal of Epidemiology. Oral / faringe Cáncer Oral / faringe o la boca y la garganta, el cáncer rara vez se diagnostica en sus primeras etapas, porque los síntomas generalmente no aparecen hasta que el cáncer está avanzado. Además, los síntomas se pueden confundir con otra cosa, como el dolor de muelas. El cáncer a veces puede ser detectada a tiempo durante un examen de rutina por un médico, dentista o higienista dental, y algunos dentistas y doctores sugiere que busque en su boca con un espejo por lo menos una vez al mes para comprobar si hay síntomas.

Los síntomas más comunes son dolor en la boca que no se cura, o un dolor en la boca que no desaparece. Los mayores riesgos de desarrollar oral / faringe cáncer son el consumo de tabaco y alcohol. La mayoría de las personas que la tienen son consumidores de tabaco. La infección con el virus del papiloma humano (VPH) es también un factor de riesgo, especialmente en personas que no consumen tabaco.

El número de casos de oral / faringe cáncer vinculado al VPH ha aumentado considerablemente en los últimos treinta años . Los investigadores examinan Enlace con café Estudios epidemiológicos previos han sugerido que el consumo de café está vinculado a un menor riesgo de cáncer de boca y garganta. También se ha sugerido que puede que no sea la cafeína en el café, pero el hecho de que es rico en antioxidantes, polifenoles, y otros compuestos, que ayudan a prevenir o retardar el desarrollo de cáncer.

Para su estudio, Hildebrand y sus colegas utilizaron datos del Cancer Prevention Study II, un estudio prospectivo de cohorte de EE.UU. que la AEC se inició en 1982. El estudio reunió una gran cantidad de estilos de vida y de salud en 968.432 hombres y mujeres, incluyendo el té y el consumo de café. Cuando se inscribieron en el estudio, ninguno de los participantes tenía cáncer, pero a lo largo de los 26 años de seguimiento, 868 murieron a causa de oral / faringe cáncer. Cuando analizaron el consumo de café y té en relación con las muertes por vía oral / faringe, los investigadores encontraron que aquellos participantes que reportaron beber más de cuatro tazas de café con cafeína al día tenían un riesgo 49% menor de muerte por vía oral / faringe cáncer en comparación con los que informaron de no beber café en absoluto o sólo una taza ocasional. Los investigadores encontraron una relación significativa con el café descafeinado, y ninguno en absoluto con el té.

Los investigadores concluyen: “En este estudio prospectivo de gran tamaño, el consumo de café con cafeína se asoció inversamente con la mortalidad por cáncer oral / faringe. Se necesita investigación para dilucidar los mecanismos biológicos mediante el cual el café podría ayudar a proteger contra estos cánceres a menudo fatales.

” Hildebrand dice en un comunicado de prensa: “No estamos recomendando que las personas tomen 4 tazas de café al día. El equipo ahora se está planeando analizar los vínculos entre el consumo de café y el cáncer en una población más diversa….



Los bebedores de café tienen menos posibilidades de padecer cáncer de garganta

jueves, 5 de marzo de 2015

Pautas para el paciente laringectomizado

Tras la intervención, el tipo de respiración ha cambiado, ya no es necesaria la respiración a través de la nariz, sino a través del estoma y  para poder hablar es necesaria la respiración bucal. Siga los consejos de su logopeda para obtener la nueva voz.

Mantenga limpia la cánula diariamente: Mantener la cánula limpia, esto se puede realizar con agua y jabón y, en los casos que se requiera, llevarlo a cabo con agua oxigenada.

Evitar  la obstrucción de la vía respiratoria por exceso de mucosidad, por eso tosa siempre que pueda. Puede utilizar suero fisiológico, aplicarlo de forma directa a través del estoma y toser

Beba  agua abundantemente para mantener correctamente hidratada la mucosa de la garganta.

Mantenga tapado el orificio respiratorio con un pañuelo fino que facilite la respiración y transpiración. Para evitar que entre a través del estoma: Polvo, suciedad… Tenga en cuenta que su interlocutor se situará en frente de usted y no conviene que reciba el aire directo de su respiración

Evite cambios bruscos de temperatura en la medida de lo posible, es decir, lleve tapado el estoma.

No tome alimentos y/o bebidas extremadamente frías o calientes.

Aprenda las nuevas pautas respiratorias, con apoyo abdominal. Asocie la respiración a la relajación. La erigmofonía tiene mejor resultado en el paciente relajado.

Movilice su musculatura bucoarticulatoria haciendo ejercicios para poder apoyar la voz erigmofónica posteriormente.


La erigmofonía tiene mejor resultado en el paciente relajado

martes, 3 de marzo de 2015

La voz erigmofónica

La reeducación vocal puede iniciarse de forma precoz, desde que se retira la sonda nasogástrica. La irradiación postoperatoria no es una contraindicación pero puede, por sus efectos secundarios, molestar y retardar la progresión de este aprendizaje. Es preferible esperar 1 mes después del término del tratamiento para comenzar la reeducación. La tasa de éxito es de aproximadamente el 80 al 85 %.

La reeducación comienza por una recapitulación de las consecuencias anatómicas de la laringectomía: al estar desviada la tráquea, la respiración se hace a nivel del cuello y ya no por la boca o la nariz. El trayecto seguido por los alimentos sigue siendo el mismo. Luego se explica el mecanismo de la nueva voz. Consiste en producir un sonido vocal esofágico creando un flujo aéreo que hace vibrar la neoglotis o esfínter superior del esófago. Esta neoglotis está constituida por el músculo cricofaríngeo y el músculo constrictor inferior de la faringe. Sustituye el vibrador laríngeo. Para ello, el paciente debe hacer penetrar aire en el esófago y hacerlo salir produciendo un eructo voluntario, sonoro y controlado. Debe pues abandonar la vía cuchicheada. La articulación de los sonidos sigue haciéndose como antes, gracias a la lengua, a los labios y a la mandíbula. Paralelamente, el laringectomizado debe aprender a controlar su respiración para movilizar el aire de la boca y de la faringe sin poner en juego de forma refleja el aire de los pulmones.

MÉTODOS:

Para introducir aire en el esófago y obtener un eructo sonoro y controlado, son posibles varias técnicas:

— la deglución, que utiliza el mecanismo natural que permite deglutir. Este método produce una palabra fraccionada;

— la aspiración o tragado (Seeman) consiste en aspirar el aire en el esófago en el transcurso de una inspiración, dejando la boca entreabierta. Este método provoca una penetración sonora del aire en el esófago y un ruido de soplo pulmonar importante;

— la técnica de los bloqueos, que utiliza la presión glosofaríngea para empujar aire de la boca y de la faringe en el esófago por bloqueo de los músculos bucales. Este bloqueo puede ser labial [p], apicodental [t] o a nivel de la base de la lengua [k]. Esta técnica hace intervenir una presión abdominal, utiliza más energía y produce un habla entrecortada;

— el método holandés (Damste). Es similar al precedente. Consiste en una inyección de aire en el esófago, durante la articulación de consonantes tales como la [p] de PA. Es necesario que los labios estén apretados y la cabeza ligeramente flexionada; se produce entonces la entrada de aire, que sale solo sin esfuerzo cuando se abre la boca para articular [a]. Necesita poca energía.

La técnica de los bloqueos y el método holandés son los más utilizados pero el ortofonista debe conocer todos estos métodos para elegir el que mejor se adapte a su paciente. Cualquiera que sea el método elegido, la reeducación seguirá la misma progresión: adquisición del mecanismo de entrada de aire/eructación y transformación del eructo en sonido articulado, alargando poco a poco la emisión sonora: vocales prolongadas, luego una sílaba y luego hasta 10 a 15 sílabas en una sola carga de aire.

Sólo un trabajo asiduo permite alcanzar la utilización refleja del mecanismo. Es un trabajo que requiere perseverancia y coraje. Se asociará siempre una reeducación respiratoria. Permite evitar un bloqueo inspiratorio, enseñando al paciente a efectuar una espiración forzada por medio de movilización de la banda abdominal. Forma parte de los ejercicios de relajación necesarios para la reeducación. Es necesaria también, en caso de bronquitis crónica, para facilitar la expectoración de las secreciones bronquiales.


PRINCIPALES DEFECTOS:


Es necesario evitar:

— la voz faríngea, que aparece forzando la voz cuchicheada para obtener sonidos más intensos;

— el ruido de soplo pulmonar, que va a dificultar la inteligibilidad y va a ser desagradable para el interlocutor;

— el ruido de entrada de aire, caracterizado por un chasquido sordo al comienzo de la emisión vocal, relacionado con inyecciones de aire demasiado precipitadas;

— las consonantes parásitas: el paciente añade involuntariamente una consonante oclusiva [k] o [p] al principio de las palabras que comienzan por una vocal;

— la articulación defectuosa, que dificulta la comprensión del habla;

— los movimientos parásitos: crispación de la cara, movimientos de succión, crispación de los hombros.

OBSTÁCULOS A LA REEDUCACIÓN:

Las obstáculos que dificultan la adquisición de una voz esofágica son:

— la existencia de un faringostoma que contraindica la reeducación;

— el hipotialismo, secundaria a la radioterapia que hace necesaria la humidificación frecuente de las mucosas mediante la ingestión de un trago de agua. El exceso de saliva, a menudo debido a una deficiencia de la motricidad lingual, representa igualmente una molestia;

— la ausencia de dentición que dificulta la toma de aire y la articulación de los sonidos. Es necesario intentar colocar una prótesis lo antes posible;

— la hipoacusia que impide al paciente oír su propia habla y sus defectos. La colocación de una prótesis auditiva es entonces el mejor remedio;

— la contracción de algunos pacientes, que provoca a veces un reflejo de náusea, puede necesitar la administración de un tratamiento medicamentoso relajante asociado si es nece- sario a un antiemético;

— la distensión gástrica puede acarrear una aerofagia al principio de la reeducación. La reeducación es más difícil cuando existe una fibrosis cer- vical después de la radioterapia, una hipotonía cervical, cuando la faringe ha sido reconstruida con ayuda de un colgajo libre o pediculado o cuando existe una disminución de la movilidad lingual o una resección mandibular asociada.

FACTORES DE ÉXITO Y DE FRACASO:

Dependen de la edad, del paciente, del estado local y regional, del estado general, del estado psicológico del operado, de su motivación, de su voluntad y de su perseverancia e igualmente de su entorno que debe estimular al paciente y ayudarlo a reinsertarse.

Es posible que, a pesar de los esfuerzos del paciente y a pesar de su motivación, la reeducación fracase. Las causas pueden ser:

— un espasmo faríngeo que puede ponerse en evidencia mediante la prueba de Taub, eventualmente completada por un bloqueo anestésico del músculo constrictor de la faringe. Si la prueba es negativa, se trata de una indicación de sección del plexo nervioso faríngeo o de miotomía del músculo cricofaríngeo;

— una estenosis esofágica después de la radioterapia. En este caso, una dilatación de la boca del esófago puede facilitar el paso del aire;

— una recidiva precoz;

— un rechazo psicológico de la voz esofágica y del mecanismo de eructación, que se observa con más frecuencia en las mujeres. Ante un fracaso de la reeducación, se puede ya sea recomenzar con otro ortofonista, plantear la colocación de una prótesis fonatoria o aconsejar una prótesis eléctrica.