viernes, 2 de octubre de 2015

Dificultad para respirar o disnea

La disnea (falta de aliento) es una afección que experimenta entre el 20 % y 90 % de las personas con cáncer avanzado. También se produce en aquellas personas con cánceres en las primeras etapas que tienen otras afecciones del corazón o los pulmones. Por ejemplo, una persona con un coágulo sanguíneo potencialmente mortal u otra urgencia puede experimentar disnea, por lo que es importante informar de inmediato al médico cualquier síntoma repentino o agravado. Entre los síntomas frecuentes de la disnea se pueden mencionar:
  •     Incomodidad al respirar
  •     Dificultad para respirar
  •     Incapacidad para obtener la cantidad de aire suficiente
  •     Sensación de asfixia, ahogo o sofocación

Una persona puede experimentar disnea a pesar de que los niveles de oxígeno estén dentro del rango normal. Es importante comprender que las personas no se sofocan ni mueren a causa de la disnea.

Evaluación

Para saber más sobre sus síntomas, el médico revisará sus antecedentes médicos y le solicitará que describa sus síntomas y toda actividad u otra afección que los agraven. Es posible que el médico también le pida que clasifique los síntomas en una escala.

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier dificultad para respirar que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Causas

La disnea puede deberse a un tumor u a otra afección relacionada con el cáncer, y muchas de estas causas pueden tratarse. Entre las causas frecuentes de la disnea se pueden mencionar:
  •     Obstrucción de las vías respiratorias (algo, como un tumor, que bloquea las vías respiratorias)
  •     Ansiedad

  •     Broncoespasmo (estrechamiento de las vías respiratorias)
  •     Hipoxemia (disminución del oxígeno en la sangre)
  •     Derrame pleural (líquido en el espacio entre el borde de los pulmones y la pared torácica)

  •     Neumonía
  •     Neumonía relacionada con la radiación (inflamación de los pulmones luego de la radioterapia)
  •     Anemia (recuento bajo de glóbulos rojos)

  •     Estrés

Tratamiento

En el tratamiento de la disnea se trata la causa subyacente, como el tumor, o una afección, como un coágulo sanguíneo. El médico también puede recomendarle lo siguiente para aliviar los síntomas de la disnea:
  •     Recibir oxígeno extra o sentarse frente a un ventilador puede ser tan eficaz como el oxígeno extra
  •     Respirar aire más puro y fresco. Para ello, se debe bajar la temperatura de la sala, abrir una ventana, usar un humidificador o quitar el humo y la caspa de las mascotas
  •     Tener la sensación del espacio abierto. Para ello, abrir las ventanas, ver un paisaje exterior o estar en una sala vacía
  •     Mantener la cabeza levantada. Si está en la cama, levantar la cabeza con almohadas para estar en una posición similar a la de sentado.
  •     Practicar técnicas de distracción y relajación (como meditación)
  •     Tomar medicamentos opioides (analgésicos, como la morfina, que actúan sobre el sistema nervioso central)
  •     Tomar ansiolíticos para controlar el dolor y la ansiedad producidos por la disnea.




Las personas no se sofocan ni mueren a causa de la disnea

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