jueves, 8 de enero de 2015

Un informe alerta de los desequilibrios de los regímenes para adelgazar

Nota de ABL: Recordar que los médicos no recomiendan dietas para adelgazar a los pacientes con tratamientos oncológicos 

La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo afirma que la mayoría de las dietas son desequilibradas en términos alimentarios. El 95% de los que siguen los regímenes pasan a estar en sobrepeso cuando lo dejan.

Los regímenes para adelgazar son en su mayoría desequilibrados en términos alimentarios y en un 95% de los que los siguen provocan un aumento de peso cuando los dejan, según un estudio oficial francés publicado hoy. "Personas que no tenían problemas de peso pueden pasar a estar en sobrepeso y desarrollar perturbaciones del comportamiento alimentario", ha explicado el presidente del grupo de trabajo de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo (ANSES), Jean-Michel Lecerf.

En declaraciones a Le Parisien, Lecerf ha señalado que a la vista de la quincena de regímenes analizados, la conclusión general es que "contienen demasiadas pocas fibras, vitaminas, minerales o glúcidos y, a la inversa, demasiada sal".

Este jefe del servicio de nutrición del Instituto Pasteur de Lille ha puesto el acento en que son "particularmente desequilibrados" los regímenes bajos en glúcidos, como Atkins y Dukan --que pueden generar problemas renales por el exceso de proteínas animales--, y solo ha dado su visto bueno al Weight Watchers.

Primero, acudir al médico

Uno de los peligros reseñados en el estudio es el de la escalada o la sucesión de regímenes porque para los pacientes conforme se prueban otros nuevos se gana más peso porque "las restricciones alimentarias perturban de forma duradera el metabolismo" y la consecuencia final es que las personas pierden masa muscular y acumulan grasa.

A juicio de Lecerf, la tendencia de poner cada vez más a régimen a los niños plantea riesgos de generar alteraciones de su crecimiento, y echa la culpa a "una dramatización del sobrepeso y de la obesidad infantil" que lleva a muchos médicos a prescribir restricciones alimentarias.

"Lo primero que hay que hacer cuando se tiene un problema de peso no es hacer un régimen sino dirigirse a un médico que va a ocuparse realmente de la salud, del estado psicológico. Eventualmente podrá decidir intervenir sobre la alimentación, pero nunca de forma dramáticamente restrictiva", ha argumento el nutricionista.


Es mejor evitar excesos que ponerse en riesgo con una mala dieta

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