Publicitat

miércoles, 7 de enero de 2015

El deporte y los laringectomizados

Cuando un laringectomizado se presenta ante el otorrino que le va hacer la operación, uno de los comentarios negativos que nos dicen es que no podremos hacer grandes esfuerzos ni desarrollar un deporte que implique ejercicios fuertes. Así me ocurrió a mí y así lo exponen todos los comentarios que hasta ahora he leído.

Yo no he sido deportista, propiamente dicho, pero siempre me ha gustado moverme, hacer algo que me sirviese para estar en forma y sobre todo soltar los nervios, el estrés, cuando lo necesitaba. Principalmente me ha gustado andar en bici en plan cicloturismo pero no con simples paseos sino más bien ‘sudar la camiseta’. También me ha gustado andar, nadar y subir al monte.

Cuando me dijeron que no podría hacer esfuerzos le comenté si podría andar en bici. Me contestó que si, sin ningún problema, siempre y cuando fuese en plan paseo, nada de subir puertos y algo similar. No me gustó nada, pero que se va a hacer, había que aceptarlo. Ya buscaría la forma de compensarlo. Se lo comenté a mis amigos, compañeros de rutas. También ellos lo tomaron con resignación. Son muchos años andando juntos.

Fui operado en Diciembre y en Enero empecé la radio y la quimio. Terminé con ambas terapias a finales de Febrero. Durante todo este tiempo bastante ejercicio hacía con ir hasta el hospital. Como para acordarme de la bici ni nada parecido. Los efectos de la radio fueron desapareciendo y en Mayo me atreví a probar con la bici. Salí dos veces, yo solo para probar cómo me encontraba y como respondía mi cuerpo al ejercicio. Anduve unos 60 kms cada día, despacio y por llano. Todo bastante bien pero con miedo y precaución para no abusar.

No volví a montar hasta Julio. A partir de entonces empecé a probar con subidas y con marchas un poco más comprometidas y sobre todo más seguidas en el tiempo. Note que las piernas flaqueaban un poco pero no demasiado. De cualquier manera llevaba muchos meses sin practicar y me faltaba fondo. Casi un año sin andar lo nota cualquiera. En las subidas lo que más notaba era la falta de aire, no me entraba el suficiente. Me estorba la cánula. Tapa una parte importante del estoma. Llegué a quitármela y eso era otra cosa, así si podía subir mejor. Pero no podía hacerlo alegremente sin consultar con el médico otorrino. Hasta finales de Agosto no tenía consulta y había que esperar. Seguí practicando en llano y etapas cortas de 50-60 kms y todo iba bien, salvo cuando intentaba ir un poco más deprisa. Me pasaba lo misma, me falta aire.

Llegó la consulta y le expuse al otorrino lo que me pasaba y si podía quitarme la cánula mientras hacía ejercicio. El estoma estaba muy bien, según él, por tanto no veía problemas para hacer lo que pedía. Sería estar sin la cánula durante 3-5 horas los días de bici, sábados y domingos.

Todo empezó a ser distinto, andaba con muchas más ganas. Enseguida empecé a probar subidas cada vez más fuertes y cada vez me sentía mejor. Han pasado 2 meses y me encuentro igual que cuando lo dejé, hace un año más o menos. Subo y llaneo como lo hacía antes de la intervención. No me canso más de lo normal y tanto en las subidas como en las distancias largas vuelvo a ser el mismo de siempre.

¿Será que el médico se ha confundido conmigo?. ¿Será que exageran cuando dan esas predicciones?. No lo se. En mi caso he recuperado todas las fuerzas y aumentado las ilusiones. Poder llegar a este punto de normalidad es algo que me ha hecho muchísima ilusión.

Con este relato animo a todos a no desistir de las aficiones que teníamos antes de la laringectomía y hacer lo posible por reconquistarlas. Puede ser deporte o cualquier otra afición. Hacer una vida lo más normal posible creo que es la mejor meta a la que podemos aspirar tras una intervención tan dramática como es la laringectomía. Lo de volver a hablar es casi una obligación, el recuperar nuestra vida es una meta que debemos lograr con ilusión, constancia y perseverancia.


No hay que desistir de seguir con las aficiones de antes
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario