martes, 13 de enero de 2015

Consejos para cocinar la comida triturada para enfermos

Esta entrada nada tiene que ver con el tono habitual; es especial y tenía muchas ganas de publicarla. Ojalá no la necesitéis ninguno de los que nos leéis habitualmente: eso es buena señal. Pero una amiga muy querida, que necesitaba para su padre este tipo de recetario, me animó a sacarlo a la luz, pensando que a alguien podría serle útil.

Mi padre, operado de laringe, comió cremas y purés de todo tipo durante gran parte de su enfermedad —sus últimos 11 años—. Mi madre llegó a convertirse en una especialista en este tema, y lógicamente al pasar casi todo el tiempo juntos he aprendido muchas cosas de ella, y que ahora quiero compartir.
Hay muchos enfermos que requieren este tipo de alimentación: personas mayores con problemas de apetito o de deglución, enfermos de Parkinson o Alzheimer, enfermos con cáncer de laringe o boca, personas con problemas dentales importantes… La verdad es que la casuística es inmensa.

¡Ojo! Quiero dejar bien claro que esto no es una guía médica. Son unos consejos responsables, fruto de mucha experiencia en este tema y asesoramiento con médicos especializados. Voy a tratar el tema desde un punto de vista general. Sólo espero aportar ideas que os ayuden a los cuidadores en el día a día. Cualquier duda es conveniente consultar al médico o a la enfermera que lleve a vuestro familiar. Además en muchas ocasiones hay que tener en cuenta otro tipo de circunstancias, como la diabetes o la hipertensión, para modificar la cantidad de sal o de grasas que yo incluyo en las recetas base.

Consejos
  1. Se le dará un solo plato de puré, que contenga todo lo necesario en cuanto a nutrientes, y un postre . Depende de la energía del enfermo, pero los hay que se cansan si se les da dos purés y el postre. Si lo admiten, procurad variarle los sabores.
  2. Siempre se añadirá a las cremas de verduras un trozo de carne de una parte magra no fibrosa, o pescado sin espinas. No es aconsejable el jamón serrano, ni tampoco las zonas de la carne de ternera muy fibrosas. Si se utilizan debemos asegurarnos que están pasados correctamente y que no quede ningún resto sin pasar.
  3. Es muy conveniente añadir un puñado de arroz en las cremas: no da sabor pero aporta una textura estupenda, por no hablar de sus magníficas propiedades nutricionales.
  4. El espesor de las cremas dependerá de la salud del enfermo y de su capacidad de deglutir. En las farmacias venden espesantes, para cuando haga falta añadírselo a los líquidos.
  5. Mucho cuidado con calentar demasiado los purés, o con dar postres muy fríos. Normalmente aceptan mejor los purés templados y los postres a temperatura ambiente.
  6. Los purés calientan muy bien en el microondas si los tenemos preparados con anterioridad. La única precaución que hay que tener es la de removerlos cuando estén calientes y antes de servirlos, para que se reparta de manera uniforme el calor.
  7. Los purés se pueden preparar con antelación y congelar en tarros individuales, siempre que lleven todos sus productos frescos, es decir, no podremos congelar una crema realizada con un pescado congelado: pierde muchas cualidades nutricionales. Congelan peor los que llevan mucha patata: no me gusta la textura que queda al descongelar, aunque se recupera un poco calentando el puré en un cazo y dándole vueltas con unas varillas, en vez de hacerlo en el microondas.
  8. El 70 % de nuestros platos de cuchara habituales se pueden convertir en ricos purés. Es importante esto, porque se puede cocinar lo mismo para el cuidador, y de esta manera comen ambos lo mismo: el enfermo triturado y el cuidador sin triturar.
  9. No es conveniente cocinar con mucha grasa a la hora de hacer sofritos para los purés. Es mucho mejor cocinar muy justos de aceite, y una vez acabado echar un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  10. Para pasar los purés ¿pasapurés o minipimer? Una cuidadora que está ya muy cansada, -digo cuidora porque casi siempre son ellas- lo normal es que lo triture con la minipimer, porque con ella se corrige muy bien el espesor. Pero hay que tener en cuenta que hay determinados platos, por ejemplo un puré de lentejas o de judías blancas, que requieren el uso del pasapurés, porque las pieles, que pueden ser más indigestas, se quedan en él.
  11. Siempre hay que incorporar al guiso la pieza de carne sin huesos, porque si va con huesos es fácil que luego alguno se nos pase y vaya al puré, con el consiguiente peligro para el enfermo.
  12. Poner en algunos purés por aporte proteico un par de claras de huevo cocidas para pasarlas con el resto de los alimentos.
  13. No usar nunca frutos secos triturados, porque si queda algún resto se puede atragantar el enfermo.
  14. Para enfermos con estreñimiento crónico es muy eficaz tomar de postre un puré de frutas con All-Bran Plus. Se cogen dos cucharas de estos cereales y se dejan 5 minutos en el vaso de la batidora con zumo de naranja. A continuación se añade medio plátano, una ciruela pelada y sin hueso, una rodaja de piña y media pera. Se pasa con la batidora, procurando que se quede espeso.
  15. Para mejorar la seguridad y la eficacia en la deglución es conveniente:
    • Comer bien sentado, con los pies apoyados en el suelo, y manteniendo la postura de la espalda todo lo recta que se pueda.
    • Inclinar la cabeza hacia abajo en el momento de tragar porque facilita la elevación y el cierre laríngeo, evitando los atragantamientos.
    • Es mejor beber los líquidos a sorbitos, y en el momento de tragar inclinar la cabeza hacia adelante y no levantarla hasta asegurarse de que ha habido una buena deglución.
    • En caso de beber seguido, hacerlo despacio, concentrándose en el acto de beber y nunca inclinar la cabeza hacia atrás.



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