miércoles, 18 de marzo de 2015

Rehabilitacion logopedica tras un cancer de laringe

El motivo principal de consulta de los pacientes afectados de cáncer de laringe suele ser la disfonía (no pueden emitir voz al ser extirpada la laringe, o parte de ella). Nuestro deber es devolver la voz al paciente. Resulta imprescindible disponer de un informe médico detallado con los tratamientos realizados hasta la fecha. El cáncer puede afectar varias zonas de la laringe, así, el tratamiento logopédico será uno u otro, dependiendo de la localización, extensión del tumor, del tipo de tratamiento efectuado y de sus secuelas.

De forma genérica se recomiendan los siguientes tipos de rehabilitación según se trate de:

     a) Un paciente irradiado, el tratamiento se dirigirá a estabilizar su tono fundamental, con ejercicios de rectotono y salmodia.

     b) Una cordectomía, su objetivo principal será la flexibilidad de la cicatriz para conseguir que su vibración sea máxima, en amplitud y ondulación, con ejercicios de vibración labial, lingual y vocalizaciones.

     c) Un paciente laringectomizado parcial, para lograr una voz de bandas satisfactoria en su uso diario, además de una deglución sin falsas vías alimentarías, con ejercicios de pushin in, buscando un sonido lo mas cantado posible y lo menos rudo.

     d) Una laringectomía parcial con láser, donde el resultado vocal resulta desigual y poco previsible, recomiendo un seguimiento foniátrico con estroboscopia después de la cirugía. Y así vigilar la formación de edemas, granulomas o cicatrices y realizar una rehabilitación vocal acorde con cada caso. La voz resultante será aceptable aunque siempre disfónica.

     e) Una laringectomía total para restablecerán canal de comunicación útil, con voz esofágica.

     f) En aquellos pacientes en los que persiste la disfonía tras completar el tratamiento oncológico de su cáncer, la rehabilitación logopédica de mantenimiento parece una buena elección.

El 90 % de los pacientes afectos de cáncer de laringe que han recibido rehabilitación se encuentran satisfechos con su voz. La rehabilitación vocal, según mi opinión, es el complemento ideal para restaurar la voz de los pacientes tras laringectomía.

   ERIGMOFONÍA.

   Recobrar la voz es posible después de la laringectomía total, gracias al aprendizaje de la erigmofonía (emitir eructos voluntarios).

Erigmofonía es el término técnico para designar la palabra articulada por medio de la voz esofágica. Con el tratamiento logopédico, no solamente se recupera la fonación, sino que se llega a crear un órgano substitutivo (neoglotis) boca esofágica.

El aprendizaje de la erigmofonía puede, en principio, ser emprendida desde que se retira la sonda nasal, alrededor de 15 días después de la intervención, siempre y cuando no haya presencia de faringostoma. Hace falta voluntad de aprender y asistir regularmente a las sesiones de reeducación y practicar los ejercicios necesarios tanto tiempo como haga falta. El esfuerzo vale la pena.

La rapidez en el éxito de la reeducación dependerá principalmente de la actitud tranquila, perseverante y atenta, de la que debe dar pruebas en su trabajo. Lo esencial es comprender bien lo que debe hacer y el por qué debe hacerlo. Durante las primeras semanas, el ritmo de entrenamiento es de 5 a 10 minutos cuatro veces por día. Según se sea más o menos hábil, se necesitará 10 minutos o una semana para aprender a producir un sonido, algunos días o algunas semanas para saber decir algunas palabras aisladas, de 1 a 3 meses para pronunciar algunas frases sueltas mas o menos largas, de 3 a 6 meses para sostener una conversación sin demasiado esfuerzo.

La técnica propiamente dicha comporta, primero, la adquisición de los tres mecanismos básicos siguientes: 

                          A  -Independencia de los soplos.
                          B  -Inyección
                          C  -Eructo automático (o, en su defecto, eructo voluntario)


El éxito de la reeducación depende de la perseverancia

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