viernes, 3 de julio de 2015

Los síntomas del cáncer: una completa guía


La línea que separa al hipocondriaco del prudente es en ocasiones demasiado fina, pero en lo que respecta al cáncer, es mejor preocuparse a la primera alarma

Hay personas que ante cualquier dolor piensan de inmediato que tienen una grave enfermedad, y otras que ignoran por completo las alarmas que está disparando su cuerpo, pensando que sus dolencias carecen de importancia. 

La línea que separa al hipocondriaco del prudente es en ocasiones demasiado fina. Según un estudio elaborado por Cancer Research UK, y publicado esta semana en la revista Plos One, más de la mitad de los británicos (un 53% de las 2.000 personas que conformaron la muestra) han sufrido alguna vez uno de los síntomas que podrían indicar la presencia de un cáncer, pero sólo el 2% pensaron que podían padecer la enfermedad y más de un tercio ignoraron por completo las alarmas y no acudieron al médico.
Si tienes síntomas que no desaparecen, particularmente aquellos que se consideran señales de alarma, no debes ignorarlos, debes ir al médico y buscar ayuda

Los oncólogos insisten en que la detección precoz del cáncer es la medida más eficaz para frenar su impacto. La mayoría de los cánceres pueden tratarse con eficacia si se combaten en fases tempranas de la enfermedad, pero las complicaciones se multiplican cuanto más tiempo lleve el tumor en nuestro cuerpo.

La doctora Katriina Whitaker, investigadora del University College London y autora principal del estudio, cree que muchas personas retrasan su visita al médico, pues creen que sus dolores no son lo suficientemente intensos o, al menos, no lo suficientemente graves como para preocuparse.

“La gente cree que no debemos animar a las personas a ser hipocondriacas, pero tenemos un problema con los individuos a los que les da vergüenza ir al médico pues creen que van a hacerle perder el tiempo y van a malgastar inútilmente los recursos del sistema de salud”, explica Whitaker. “Tenemos que lanzar el mensaje de que si tienes síntomas que no desaparecen, particularmente aquellos que se consideran señales de alarma, no debes ignorarlos, debes ir al médico y buscar ayuda”.

Las señales que indican que podrías tener cáncer

Ninguna persona sin la formación adecuada está capacitada para saber si tiene cáncer por sí misma. Los signos o síntomas que podrían indicar la presencia de un tumor son múltiples, pues dependen, claro está, del lugar en el que se esté desarrollando la enfermedad.

Como explica la American Cancer Society, “a medida que el cáncer crece, éste comienza a ejercer presión en los órganos cercanos, vasos sanguíneos y los nervios. Esta presión ocasiona algunos de los signos y síntomas del cáncer”. El problema es que, dependiendo de la zona del cuerpo, estas señales tardan más en hacerse visibles.

El cáncer no sólo causa dolores en las zonas próximas a su desarrollo
Si el cáncer se encuentra en un área crítica, como en ciertas partes del cerebro, aun el tumor más pequeño puede causar síntomas de la enfermedad; pero en otras ocasiones surge en lugares en los que no se detecta hasta que alcanza un gran tamaño. Es el caso, por ejemplo, del cáncer de páncreas, que no se nota hasta que el tumor es tan grande que presiona los nervios cercanos (ocasionando dolor de espalda o abdomen): es uno de los más difíciles de detectar y, por tanto, uno de los que tiene la mortalidad más elevada.

Pero el cáncer no sólo causa dolores en las zonas próximas a su desarrollo. También provoca síntomas visibles como fiebre, cansancio o pérdida de peso –pues las células cancerosas malgastan mucha energía del cuerpo– y crea extrañas protuberancias. Estos son los signos y síntomas que puede provocar el cáncer. Si sufres alguno de ellos lo más probable es que no esté ocasionado por el cáncer, pero lo primero que debes hacer es acudir al médico para descartar esta opción.

Sí un médico cree que tienes un síntoma de cáncer mandará hacer más pruebas.

SÍNTOMAS GENERALES

1. Pérdida de peso inexplicable

El cáncer provoca siempre una pérdida de peso. Si de repente adelgazas más de cinco kilos sin motivo aparente (no comes menos, ni mejor, ni haces más ejercicio), es posible que tengas un tumor.

2. Fiebre

La fiebre es uno de los mecanismos defensivos básicos de nuestro cuerpo y, por tanto, puede aparecer por múltiples motivos, pero también por el cáncer. Casi todas las personas con la enfermedad la sufren en algún momento. En general, aparece cuando el cáncer se ha extendido a otras zonas del cuerpo más allá del lugar en el que se originó, pero a veces es un signo temprano de la enfermedad, como en el caso de la leucemia o el linfoma.

3. Cansancio

No, llegar a casa y querer tirar en el sofá no es un posible síntoma de cáncer. Pero si tienes un agotamiento extremo, que no mejora cuando descansas, preocúpate: puede ser un síntoma importante a medida que el cáncer progresa.

4. Dolor

Hay cánceres que se pueden sufrir durante años sin que se sienta la más mínima molestia, pero otros provocan dolores en las primeras fases de su desarrollo: es el caso del cáncer de los huesos o el cáncer testicular. Un dolor de cabeza que no desaparece o que no se alivia con tratamiento puede ser también un síntoma de un tumor cerebral. El dolor de espalda puede ser un síntoma de cáncer de colon, recto u ovario.

5. Cambios en la piel

Si una mancha o lunar se hace irregular, crece, cambia de color y  duele o pica, puede que se esté convirtiendo en un melanoma. Pero el cáncer de piel no es el único que provoca cambios en ésta. Otros signos que pueden indicarnos que sufrimos la enfermedad son un oscurecimiento anormal de ésta (hiperpigmentación), una coloración amarillenta de la piel y de los ojos (ictericia), un enrojecimiento (eritema), picazones (prurito) o un crecimiento excesivo de vello.
Conocer bien nuestro cuerpo es la mejor forma de prevenir el cáncer. (iStock)Conocer bien nuestro cuerpo es la mejor forma de prevenir el cáncer. (iStock)
 
SÍNTOMAS ESPECÍFICOS

Junto a los síntomas generales que ocasionan antes o después la mayoría de cánceres, hay signos específicos de algunos tipos de tumores que conviene conocer, pues no son siempre evidentes.

1. Problemas al defecar u orinar

Como explica el manual de la American Cancer Society, el estreñimiento, la diarrea o un cambio en el tamaño de las heces fecales por un tiempo prolongado puede que sea un signo de cáncer del colon. Por otro lado, el dolor al orinar, sangre en la orina o cambios en la función de la vejiga (tales como orinar con mayor o menor frecuencia) pudieran estar relacionados con cánceres de vejiga o próstata.

2. Aparición de llagas que no cicatrizan

Si aparece una llaga de origen desconocido en cualquier parte del cuerpo y no se cura podríamos estar ante un signo de cáncer. En el caso de que aparezca en la boca podríamos estar ante un cáncer oral, y es muy importante que la gente que fuma o bebe alcohol lo trate cuanto antes, pues su consumo puede complicar el desarrollo de la enfermedad.

3. Manchas blancas en la lengua o el interior de la boca

La leucoplaquia es un área precancerosa que aparece en zonas donde la irritación es frecuente. A menudo, es causada por el hábito de fumar, más aún si se hace en pica o mascando. Si no se trata, la leucoplaquia puede convertirse en cáncer de boca.

4. Sangrado o hemorragias anormales

Cualquier aparición de sangre en ocasiones inesperadas debe alarmarnos. Toser sangre podría ser un signo de cáncer de pulmón, la aparición de esta en los excrementos es indicativo de cáncer de colon o recto, en la vagina de cuello uterino, en la orina de vegija o riñon y en el pezón, de mama.

5. Aparición de bultos

La mayoría de los bultos o nódulos suelen ser manifestaciones benignas, pero el descubrimiento de cualquier protuberancia inesperada es razón suficiente para visitar a nuestro médico. Muchos cánceres se pueden palpar a través de la piel, principalmente en los senos, los testículos, los ganglios linfáticos (glándulas) y en los tejidos blandos del cuerpo.

6. Indigestión o dificultad para tragar
Por lo general, la indigestión o dificultad no es indicativa de que se sufre un cáncer, pero si es persistente podría ser un signo de cáncer de esófago, de estómago o de faringe (garganta).

7. Tos persistente o ronquera

Una tos persistente puede que sea un signo de cáncer de pulmón, mientras que la ronquera puede ser un signo de cáncer de laringe (caja sonora) o de la glándula tiroides.



Es mejor preocuparse a la primera alarma

No hay comentarios:

Publicar un comentario