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jueves, 26 de junio de 2014

Cuidados del laringectomizado

Los cuidados que necesitamos los laringectomizados no son muchos ni imprescindibles pero si importantes. Se pueden dividir en dos partes, los que se necesitan inmediatamente después de la operación y durante la radioterapia  por una parte y los que debemos realizar posteriormente, se puede decir que para toda la vida.
 
CUIDADOS INMEDIATOS A LA OPERACIÓN
Hay dos partes que tenemos que cuidar y las dos están juntas. Se trata del estoma y del cuello. El estoma debemos tratarlo con mucho cuidado, mimo se puede decir. Al principio, cuando la herida aún está fresca, solo hay que limpiarla con un trapo húmedo y secarla bien. Después, según va cicatrizando, se le puede dar un poco de aceite para niños, Jhonson, por ejemplo. Con solo mojar el dedo y pasarlo por los bordes es suficiente. Ayudará, sobre todo, a que las mucosidades no se queden pegadas y evitará la tirantez de la piel. También ayudará a que la cánula entre y salga con más facilidad.
 
Para ayudar a que estas flemas no formen bolas y puedan salir fácilmente es muy conveniente beber bastante agua y mantener el ambiente húmedo con recipientes de agua sobre las calefacciones o incluso calentando agua a baja temperatura y dejar que se evapore. Y el problemas es importante se puede usar un humidificador. También se puede usar suero fisiológico, bien echando unas gotas en el estoma bien pulverizando un poco con spray.
 
El cuello también debemos cuidarlo continuamente. Hay dos cosas importantes para su cuidado. La primera es mantener la piel hidratada con cremas apropiadas y la segunda protegerla de los rayos de sol. No es que le vayan a hacer daño, es para evitar que la cicatriz se note demasiado. Por otra parte mientras nos dan la radioterapia debemos seguir lo consejos que nos de el personal médico o enfermero.
 
CUIDADOS POSTERIORES
Los cuidados que debemos tener permanentemente son básicamente continuación de los anteriores. El estoma cada vez necesitará menos cuidados, se habrá cicatrizado suficientemente y si los médicos no nos dicen lo contrario solo habrá que tenerlo hidratado con cremas y con ambientes húmedos. El uso de suero fisiológico puede seguir siendo útil o no, dependiendo de cada persona.
 
El cuello lo continuaremos cuidando con cremas hidratantes, puede valer perfectamente Nivea, que daremos todos los días. Es interesante que a la vez que se la extendemos aprovechemos para hacer unos masajes suaves por todo el cuello, insistiendo en movimientos de adelante hacia tras.
 
También es conveniente, e incluso diría que necesario, hacer ejercicios con el cuello. Son muy sencillos, solo mover la cabeza suavemente con movimientos hacia los lados y hacia delante-atrás. Todos los días unas cuantas veces nos ayudarán a mejorar esa tirantez que, por cierto, nos acompañará durante mucho tiempo.
Los que hayan tenido secuelas en los hombros también conviene que hagan ejercicios con los brazos y hombros.
 
En la Asociación facilitan un folleto con indicaciones sobre estos ejercicios.


Extraído de Asociación Vizcaína de Laringectomizados


Los cuidados no son muchos, pero sí importantes

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