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jueves, 5 de junio de 2014

Olor a hierba recién cortada

¡Qué placer sentir un olor agradable al salir de casa! 
Un olor natural, el olor a hierba recién cortada


Esto dicho así, sin más, parece una cursilada o algo parecido. Y quizá lo sea, pero ¡qué más da! Lo importante es saber apreciar las pequeñas cosas, es donde dicen que está la felicidad. A tanto no aspiro, me conformo simplemente con sentirlas.

Esta mañana, como tantas otras, al atravesar el parque junto a mi casa, estaban cortando la hierba como tantas veces. Lo cortan muy a menudo, está bien cuidado. Pero algo he sentido que otras veces no lo había notado. O al menos no con esa intensidad.

Enseguida lo cuento, pero antes permitidme hacer un paréntesis para que los que no me conocen bien entiendan mejor este artículo. Estoy laringectomizado, operado de laringe, y una de las consecuencias de estas intervenciones es que el aire deja de pasar de forma habitual por la nariz, lo que ocasiona que el olfato deja de estimularse y puede llegar a perderse. Y desde luego se huele muy poco, con muy poca intensidad.

Normalmente es algo a lo que no le damos demasiada importancia, otros problemas más importantes le quitan protagonismo y lo alejan al último puesto de la cola.

Dicho esto se entenderá mejor el porqué de este artículo. El olor a hierba recién cortada es muy característico y agradable. No es el mismo olor el de nuestros parques urbanos que el de la hierba del campo abierto. Entre otras cosas quizá porque a la hierba de los parques no la dejan crecer ni desarrollarse como pasa e los prados.

Pues a pesar de lo que sea el caso es que esta mañana, creo que por primera vez, he sentido ese olor enaltecido por el frescor y la humedad de la mañana acompañados con un sol aún no demasiado alto. Un olor fresco y suave que me ha gustado, lo he saboreado, me ha alegrado el día.

Me han venido a la memoria algunos recuerdos relacionados con el olor, como la primera vez que sentí uno muy nítido, en los servicios recién aseados Olfato de una estación de tren. Si, aunque parezca mentira. O el agradable olor del vino que salió de una botella recién abierta. Esto referente a los olores agradables. De los desagradables mejor ni hablar.

Me gustaría que este comentario sirviese para que los laringectomizados diésemos más importancia de la recuperación del olfato. Como he dicho, en la mayoría de los casos lo tenemos relegado a última fila, pero no deja de ser un bien que es nuestro y que con muy poco esfuerzo y un poco de constancia se puede recuperar si no del todo si al menos en parte. Y así podremos sentir esos olores tan maravillosos que nos brinda la naturaleza.

No voy a hablar sobre métodos y aparatos para ayudar a recuperar y desarrollar el olfato pero si os dejo un link para poder ver uno de los artículos escritos por Josep María Miró Llull en su blog Aarón Ben Yusef y que a la vez os llevará a otros del mismo blog.


Lo importante es saber apreciar las pequeñas cosas

1 comentario:

  1. EL OLOR DE LA YERBA

    Cuando la lluvia humedece
    a la yerba en la pradera,
    a los campos fortalece
    y el arroyuelo se crece
    desbordando su ribera.

    Cuando la yerba florece
    emergiendo en primavera,
    mi espíritu se enardece
    en tanto a mi alma estremece
    con su mágica bandera.

    Cuando el agua prolifera
    sobre tu ameno jardín,
    en tu cara reverbera
    las aguas de la reguera
    y te perfuma el jazmín.

    Cuando la yerba pisamos
    maceros de una ilusión,
    y si de la mano vamos
    el latido acompasamos
    corazón a corazón.

    Cuando a la yerba el calor
    a las hojas va secando,
    impreso en ti veo amor
    ir de nuevo en tu interior
    el yerbazal germinando.

    Cuando a la yerba segamos
    y alpacas hacemos de heno,
    si a los ojos nos miramos
    ya sabes que hallas y hallamos
    de amor nuestras trojes llenos.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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