Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

martes, 7 de abril de 2015

Cáncer de laringe y calidad de vida

La Médica Foniatra, Dra. María Bielsa, nos explica cómo el cáncer de laringe afecta a la calidad de vida de los pacientes.

El cáncer de laringe normalmente lo diagnostica el Otorrinolaringólogo (ORL) cuando el paciente consulta por tener una disfonía, un trastorno en la voz, alteración respiratoria o al tragar.

El primer síntoma de un cáncer de laringe es una disfonía, nunca debe dejarse sin atender una disfonía o una ronquera durante más de tres semanas en una persona mayor de 40 años, sobre todo si tiene factores de riesgo como el uso continuado del tabaco o haber tenido previamente alguna otra lesión laríngea.

El diagnóstico se realiza mediante una visión directa de la laringe con una fibra óptica y siempre debe ser confirmado mediante un estudio anatomo-patológico.

Si el diagnóstico es positivo se deberá proceder a la cirugía. A veces se debe quitar una parte pequeña de la cuerda vocal suficiente para estar seguros de que el círculo que rodea el tumor está libre de enfermedad pero en otras ocasiones hay que extirpar la cuerda vocal completa o incluso toda la laringe.

El foniatra interviene cuando el paciente ya ha estabilizado la lesión. Interviene en la rehabilitación de la voz, diagnosticando como ha quedado la laringe después de la cirugía viendo si lo que ha quedado de la cuerda vocal es suficiente para producir voz, intentando maniobras de compensación con la otra cuerda vocal, o en caso de extirpación de la laringe, enseñando a hablar de otra manera.

En esta etapa interviene también el logopeda, ayudando al paciente con ejercicios a producir una voz funcionalmente aceptable.

En los pacientes laringectomizados cambia totalmente el modo de fonar. Ya el aire del pulmón no tiene comunicación con la boca, con lo cual lo que vamos a hacer para producir el habla va a ser utilizar la voz esofágica.

La voz esofágica es una técnica que inyecta aire en la boca esofágica produciendo unos mecanismos de contracción, como si fuera una gaita, y se va a producir un sonido que va a permitir al paciente comunicarse verbalmente.

¿Cómo afecta a la calidad de vida éste tipo de operaciones?

Al paciente laringectomizado se le ha desestructurado todo su sistema respiratorio en relación con la situación anterior.

De momento, tiene dificultades para empujar, para levantar peso, para hacer deporte porque desde que estas personas tienen abierto el pulmón hacia el exterior, sin ningún tipo de cierre (cuerdas vocales), se encuentran con dificultades para retener el aire pulmonar. Si estas personas trabajaban en ocupaciones que requirieran hacer alguna de esas actividades, dejan de poder hacerlo.

Con un entrenamiento se va adquiriendo cada vez más resistencia física y hay mecanismos para suplir esas dificultades.

El hecho de que el traqueostoma esté abierto al exterior les impide estar en ambientes donde haya polvo ambiental, gases tóxicos, partículas en suspensión que puedan irritar su vía respiratoria.

Es fundamental que lleven un protector: babero o cuello de algodón. En la actualidad se están poniendo filtros para purificar el aire que ingresa en la tráquea.

La primera dificultad que se encuentran estos pacientes entonces es para ejercer el trabajo que realizaban antes porque se fatigan más y porque tienen dificultad para levantar peso.

Por otra parte la función del habla está alterada. Ellos se quejan en ocasiones que son rechazados por la sociedad. Hay personas que no superan tener a su lado a una persona que tiene su traqueostoma abierto al exterior. En ese sentido las asociaciones hacen una función esencial.

El laringectomizado debe tener una higiene escrupulosa no sólo de su traqueostoma sino tener mucha sensibilidad por el ambiente que le rodea, debe tener mucho cuidado de no exponer su traqueostoma y protegerlo.

Muchas veces nos dicen que no pueden hablar en ambientes ruidosos a pesar de tener una voz aceptable, ya que no se escucha en todos los ambientes por ser un tono muy grave. También se encuentran con personas que no hacen el esfuerzo por entenderlos, por enterarse.

Nos hemos encontrado con pacientes que hablaban bastante bien pero que la familia ha prácticamente exigido que utilicen un laringófono (laringe artificial, produce un sonido un poco robótico).

¿Qué mensaje le quieres dejar a las personas que nos ven/leen?

Respecto a cómo afrontar esta dificultad, el ejemplo más positivo que te puedo dar es el de las asociaciones de laringectomizados.

En la asociación de laringectomizados Altare San Blas el paciente se va a encontrar desde el minuto cero, desde que ingresa en el hospital y sabe que va a ser intervenido de laringe, con la visita amigos, de personas que ya han pasado por esto que le van a quitar la angustia, que le van a resolver muchas dudas sobre el después y, sobre todo, que se van a poner a su disposición no sólo para asesorarle en todos los aspectos de la vida cotidiana en relación con su prótesis y el uso de su voz, sino que van a apoyarse unos a otros para aprender a hablar bien.

Aquí en la clínica les damos la técnica correcta, las lecciones correspondientes para que ellos sepan independizar el soplo,trabajar con su prótesis si la tienen, pero es en la asociación donde realmente van a hacer amigos y donde se van a reunir posteriormente de manera que estarán practicando el habla todo el rato.

Es en la asociación de laringectomizados donde van a poder practicar unos con otros, de entrenar esa voz, y sobre todo de saber que hay personas como ellos que han resuelto sus dificultades y que incluso se sienten más realizados al llevar a cabo esta actividad.




jueves, 2 de abril de 2015

Obstrucciones respiratorias en los laringectomizados

Después de una laringectomía total, las vías respiratorias altas quedan inactivas e incompletas, ya que el tracto, (la laringe), que las conecta con la tráquea se ha extirpado, y la respiración pasa a efectuarse solamente por el estoma.

Dejando aparte el no poder hablar, la notable hinchazón de la cara y cuello y el dolor que da en los hombros hacer un esfuerzo acodándose en los brazos, la consecuencia más molesta que se experimenta es la reincidente desazón para respirar. Las secreciones mucosas de las vías respiratorias bajas se incrementan, se mezclan con sangre, tienden a espesarse, obstruyen la cánula y se expulsan con accesos de tos punzantes. Y no es improbable que la mucosidad sanguinolenta salga despedida a varios metros de distancia o que produzca tapones que merman o impiden la respiración.

Recientemente varios laringectomizados han pasado a planta después de la cirugía y me han preguntado, ellos o sus familiares, si esto sucede normalmente y que remedios existen. El hijo de uno de estos ha expuesto:

«No quiero dejar de contarte el mal trago que pasamos ayer. Después de cuatro días en UCI le subieron a planta; la verdad que mi padre andaba molesto. Decidimos quedarnos mi madre y yo; y durante toda la noche le estuvimos reincorporando para que expulsara flemas; a las seis de la mañana se reincorpora y se siente ahogar, mi madre desesperada pidiendo auxilio y yo corriendo hacia las enfermeras y auxiliares. Acudió una médica e intentaron aspirar, pero algo había que lo impedía; llamaron al médico de la UCI. Mi padre seguía inconsciente. Al final el médico de la UCi y ante el panorama decidió bajarle. Nosotros esperamos noticias; parece ser que la cánula estaba obstruida. Una noche muy dura y con mucha tensión. Te escribo con esperanza porque hemos ido a UCI, y era otra imagen, sereno, alegre, cariñoso y físicamente parece ser que bien.

La duda que me cabe es saber cómo poder evitar estos malos tragos, ¿no sería conveniente que le limpien la cánula y se la repongan por otra a diario?; ¿esto se lo deben hacer las enfermeras?, porque ante tal situación se lo podíamos sustituir los familiares, ¿es viable o hay que saber alguna cosa en especial? Ya me contaréis. La verdad que ayer fue una de las noches más duras de mi vida.»
 
Pues, sí, es normal. Por la traqueostomía, las vías respiratorias bajas (tráquea, bronquios y pulmones), sufren la agresión del aire que entra sin filtrar ni calentar ni humedecer, lo que, antes de la operación, efectuaban las vías respiratorias altas (senos y fosas nasales y laringe), y, además, temporalmente se segrega una cantidad de mucosidad mayor de la normal. La mucosidad se genera como autodefensa por la entrada de aire en condiciones inadecuadas y, en esta situación, en contacto directo con el exterior, tiende a espesarse y resecarse, con lo que la expectoración es más difícil y hasta puede formar los conocidos “tapones”. La desazón y la angustia por la sensación (o algo más que sensación) de asfixia preocupa y asusta, lógicamente, al propio paciente y a los familiares que le asisten. 
 
Existe la aparente solución inmediata de utilizar un aparato aspirador; digo aparente, porque, si bien es cierto que la aspiración puede “desatascar” la tráquea y los bronquios, es un sistema agresivo que hay que usar con precaución y limitadamente.

La manera de mantener la mucosidad fluida es recurrir a la humificación del aire que respire el laringectomizado. Para ello existen aparatos clínicos que dirigen vapor de agua o de suero fisiológico hacia el traqueostoma del paciente y otros, suero fisiológico nebulizado. Las aplicaciones se pueden efectuar varias veces al día durante el tiempo necesario.

En caso de no contar con el aparato específico se recurre a echar, con cierta frecuencia y especialmente cuando se nota acumulación de mucosidad, varias gotas de suero fisiológico en la cánula con un cuentagotas, con una jeringuilla (sin aguja) o con una ampolla. Esta acción diluye la mucosidad y produce un acceso de tos que la expulsa.

Y una forma muy sencilla y nada molesta para quitar la mucosidad retenida en la cánula interior es sacar el tubo interior, limpiarlo y volverlo a colocar. Estos remedios los conoce el cirujano ORL, pero no siempre otro médico y el personal de enfermería.

El exceso de mucosidad y la necesidad de su expulsión persistirán al salir de la clínica durante cierto tiempo. Por ello hay que limpiar la cánula interior las veces que sea preciso y ésta y la exterior una vez al día. Además, principalmente en regiones de baja humedad ambiental, habrá que valerse de los medios disponibles para aumentarla, sobre todo en la habitación durante la noche. Puede hacerse con cazos con agua hirviente, recipientes encima o al lado de radiadores de calor o con humidificadores.

Y también habrá que servirse de las instilaciones de suero fisiológico tanto como sea preciso. Puesto que el suero fisiológico sólo es utilizable unos siete días después de abrir el recipiente, no merece la pena comprarlo en frasco, ya que hay que desperdiciar casi todo su contenido.

Una buena práctica, para quienes puedan hacerlo, es pasear al borde del mar y respirar el aire salino. (El suero fisiológico es una solución de sal y agua purificada.)

Humidificadores y nebulizadores

Disponer de humificador y nebulizador en casa es una opción recomendable. Existen humidificadores sencillos para la mesilla de noche que emiten un chorro vapor próximo a la respiración. Lo mejor, sin embargo, es efectuar la inhalación de vapor nebulizado. 
 
Para la nebulización por el estoma se puede recurrir al centro de salud de la S.S. donde le indicarán la forma de poder efectuarla. Otra opción, muy cómoda, es disponer de un nebulizador propio, que se podrá aplicar dos o tres veces al día en las primeras semanas, con menos frecuencia posteriormente y esporádicamente más adelante. El inhalador-nebulizador emite una pulverización finísima del suero fisiológico que llega hasta los alveolos de los pulmones y, en caso de prescripción facultativa, de medicación. 
 
También existen aspiradores caseros, los cuales, aparte de que no los considero recomendables, son innecesarios si se usa un nebulizador. 

Estos aparatos, de los que existen varias marcas y modelos –en nebulizadores los hay de mesa y portátiles–, se pueden encontrar en ortopedias, comercios de material clínico y en algunas farmacias; y en Internet con los siguientes selectores: humidificador, vaporizador, aerosol, nebulizador. 

Y ahora, para terminar, una observación para aportar tranquilidad ante un posible incidente. En el testimonio aportado más arriba, el hijo del paciente indica que su padre estaba inconsciente y esto se debe a que la asfixia reduce o para la aportación de oxígeno al cerebro. Pero también pueden darse desvanecimientos puntuales y breves, que si son así, pienso que no son para preocupar. Yo los tuve estando en la clínica y se me repitieron en casa. En la clínica incluso fueron objeto de atención del neurólogo, que no encontró que revelaran ninguna anomalía. Los desmayos ocurrían por un acceso de tos brusco y violento. Después de todo lo que he ido sabiendo por comentarios y lecturas, deduzco, puesto que todavía algún acceso de tos me produce un amago de pérdida de conciencia, que la causa es la obstrucción de las venas que riegan el cerebro y le interrumpen fugazmente el aporte de oxígeno. 

Los nebulizadores has sido diseñados para adaptarse a la nariz o a la boca. Los laringectomizados pueden usarlo aplicando al estoma la mascarilla infantil de nariz.


Disponer de humidificador en casa es recomendable
 

miércoles, 1 de abril de 2015

La raza y el sexo influyen en casos de cáncer de laringe

El sexo y la raza de un paciente, junto con el tipo de tratamiento que recibe, pueden afectar sus posibilidades de sobrevivir tras un diagnóstico de cáncer de laringe avanzado, señalan investigadores de Estados Unidos. Para llegar a esta conclusión se analizaron los datos de un registro nacional de cáncer de 7.000 pacientes diagnosticados con este padecimiento en grado avanzado entre 1995 y 1998.

De esos enfermos, el 53.6% tuvo una laringectomía total (la extirpación de la laringe), el 30.6% recibió radioterapia sola y el 15.8% una combinación de quimioterapia y radioterapia.

“Al controlar otros factores tomados en cuenta para el estudio, los grupos de radioterapia y quimioterapia tuvieron menos probabilidades de sobrevivir que los de laringectomía total. El incremento del riesgo de fallecer fue de aproximadamente 30% para el primer conjunto y de 60% para los del segundo, escribieron los autores del estudio, doctores Amy Y. Chen, de la Universidad de Emory y la Sociedad de Cáncer de América, y Michael Halpern, de la misma asociación.

También hallaron que los hombres eran menos propensos a sobrevivir que las mujeres; los pacientes que estaban en la fase IV de la enfermedad tenían menos posibilidades que los de fase III; los pacientes afroamericanos eran más propensos a morir que los blancos, y los que no tenían seguro o los afiliados a planes de cobertura de salud del gobierno se encontraban más en riesgo que los que contaban con un seguro de salud privado.

“No creemos que el estatus del seguro represente un diferencia en cuanto al tratamiento o la calidad de la atención, pero sí consideramos que actúa probablemente como intermediario de múltiples problemas médicos, incluidas la fuente habitual de atención médica, la participación en las actividades de exploración y atención preventiva relacionadas con los factores de riesgo tales como el uso de alcohol o tabaco y una dieta mala, que en conjunto pueden afectar la supervivencia, escribieron los autores del estudio.

“En conclusión, este análisis demuestra que la laringectomía total genera mayor probabilidad de supervivencia para los pacientes de cáncer de laringe avanzado, agregaron los investigadores, cuyo trabajo aparece en la edición de de “Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery“.



La raza y el sexo influyen en casos de cáncer de laringe

martes, 31 de marzo de 2015

Vacaciones de lo más normales

En la situación en que la mayoría de los laringectomizados nos encontramos, sobre todo durante los primeros meses quizá años, cualquier situación distinta a la cotidiana puede convertirse en una aventura, en algo que nos hace cambiar de vida, salir de nuestras rutinas. Y no me estoy refiriendo a situaciones especialmente distintas a lo que antes hacíamos, más bien lo contrario, a situaciones que antes eran normales y que debido a nuestro estado pueden convertirse en especiales.

Voy a comentar una de estas situaciones. Las vacaciones. Nada más agradable y deseable que unas vacaciones. Pues en nuestro estado puede convertirse en un pequeño conflicto interno. No sabemos como vamos a reaccionar ante situaciones distintas a las cotidianas. Tomar una decisión sobre donde ir e incluso si ir o no puede ser todo un cúmulo de incertidumbres. Voy a tratar de ayudar a que esta situación sea lo menos conflictiva posible.

Este comentario que enfoco con las vacaciones como tema puede servir para otras circunstancias tales como reuniones familiares, con amigos, compañeros de empresas, bodas, comuniones, etc. etc.

La primera decisión y la más importante es si ir o no, si asistir o no. Antes que nada creo que conviene dividir nuestra situación en dos partes muy diferenciadas: primero durante las fechas inmediatamente siguientes a la intervención y posterior radio-quimio y segundo cuando ya estamos en fase progresiva de recuperación. Durante la primera fase ni que decir tiene que bastante tenemos con lo nuestro, es decir, con cuidarnos y cumplir con las más elementales obligaciones. Es en la segunda fase cuando ya podemos empezar a hacer cosas fuera de las consideradas normales o elementales. La primera reacción puede ser pensar que mejor quedarnos en casa, mejor no salir de nuestra cómoda rutina diaria. Pensar que adonde vamos a ir sin poder hablar, con miedo a las toses y flemas. La decisión no es fácil pero pienso que por encima de todo debe estar nuestra necesidad de superación y sobre todo de acostumbrarnos a hacer normal lo que siempre lo ha sido. Lo normal habría sido ir de vacaciones o asistir a la reunión o a la boda, por tanto ese concepto es el que debe predominar. Lo demás ya se solucionará sobre la marcha. Y con ayuda no solo de nuestra pareja y familia más cercana sino de todos los demás lo conseguiremos. Debemos, si se da el caso, exponer claramente nuestras limitaciones y pedir comprensión y ayuda. No nos fallará.

En el caso de unas vacaciones hay que pensar donde. Vuelvo a lo mismo, pienso que hay que hacer lo más parecido a lo que antes era normal. Si nos gusta la playa, ¿por qué no?. El problema de la cánula es fácil solucionarlo con un pañuelo o con una braga fina. Yo lo he hecho y se lleva con mucha facilidad. Si no usamos cánula el problema es de mejor solución, solo tiene que trabajar un poco la imaginación. Si por el contrario nos va mejor en zonas rurales o de montaña el problema casi no existe. El calor es sofocante para todos, también para nosotros, pero no mucho más que antes. Si vamos a lugares donde nos vamos a encontrar con personas conocidas de toda la vida solo hay que pensar que tarde o temprano hay que restablecer esa relación y cuanto antes lo hagamos mejor.

Perdonadme que insista, pero creo que el mejor remedio para nuestra reintegración en la sociedad es hacerlo cuanto antes y tal como somos ahora pero sin olvidar lo que antes éramos. "Yo soy yo y mis circunstancias"  que decía José Ortega y Gasset.

 
Es importante hacer normal lo que siempre ha sido normal

viernes, 27 de marzo de 2015

Efectos secundarios de la radioterapia

La radioterapia, al mismo tiempo que elimina células enfermas, puede afectar a los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento y como consecuencia aparecen efectos secundarios, sólo en la zona que ha recibido el tratamiento.

Los efectos secundarios de la radioterapia son difíciles de prever con exactitud, ya que dependen de múltiples factores como son la zona del organismo donde se realiza el tratamiento, la dosis, el fraccionamiento y la susceptibilidad individual de cada persona. 

En algunas se producen efectos mínimos, mientras que en otras, éstos son más serios y es necesario administrar tratamiento médico para su control.

  • Efectos secundarios generales 
    • Cansancio (astenia)
      Es frecuente que durante el tratamiento radiante, te sientas más cansado de lo habitual. El tratamiento en sí produce poco cansancio, pero puede ser consecuencia de otros tratamientos asociados y del desplazamiento diario al hospital.
      Esta sensación es temporal y desaparece algún tiempo después de finalizar la radioterapia. Aunque algunas personas continúan realizando sus tareas normales, es aconsejable que descanses unas horas tras recibir la sesión de radioterapia. 
    • Reacciones en la piel
      La piel del área tratada puede sufrir alteraciones muy similares a una quemadura solar.
      Tras dos o tres semanas de radioterapia aparece una coloración rojiza (eritema). Según avanza el tratamiento va adquiriendo una coloración más pigmentada y oscura, que desaparecerá en uno o dos meses tras finalizar la terapia. 
    • Caída del pelo (depilación)
      La radioterapia destruye el folículo piloso, por lo que aproximadamente, a las dos o tres semanas de iniciar el tratamiento se aprecia, exclusivamente en la zona irradiada, una caída de pelo.
      En este caso afectará a la zona de la barba del cuello que está siendo tratada. Esta depilación es permanente.
  • Efectos secundarios específicos 
    • La mucosa es altamente susceptible al efecto de la radiación, provocando alteraciones (mucositis) que aunque no son graves, pueden resultar molestas. Estas comienzan a apreciarse tras una o dos semanas de tratamiento. Según avanza el tratamiento van apareciendo pequeñas heridas en la mucosa (aftas), que aunque en la laringe no se ven, provocan dificultad y molestia al respirar, y dificultad para hablar. La afectación de la mucosa de esta zona se llama laringitis. 
    • Es muy frecuente que, debido a la alteración de la mucosa se produzca una infección por hongos. En el caso que esto ocurra, tu médico te recomendará el tratamiento más adecuado, solucionándose en pocos días. 
    • A esto suele unirse también la aparición de dificultad para tragar (disfagia), y puede asociarse una sensación nauseosa y pérdida del apetito y del gusto, que dificulta más la alimentación del paciente. 
    • Es habitual también que se produzca sequedad de la cavidad orofaríngea (xerostomía). 
    • Si el paciente no se opera y recibe radioterapia exclusiva en la glotis por un tumor pequeño, puede aparecer disfonía o  afonía por inflamación de las cuerdas vocales.

Todas estas alteraciones pueden impedirte que te alimentes correctamente, por ello, es importante que le notifiques, cuanto antes, a tu oncólogo radioterapeuta cualquier alteración que aprecies. Él te indicará las pautas de tratamiento que debes seguir para reducir las molestias.

Recomendaciones
Es importante que antes de iniciar la radioterapia le preguntes a tu oncólogo radioterapeuta, las dudas que tenga sobre cualquier aspecto del tratamiento. Él te podrá responder y asesorar de forma individualizada sobre el mismo.


Los efectos secundarios de la radioterapia son difíciles de prever con exactitud

jueves, 26 de marzo de 2015

Cuidados de la Cirugía de Laringe

La laringectomía es la cirugía para extirpar la laringe en la garganta. Con la laringectomía, se puede extirpar todo o parte de la laringe. Se trata de una cirugía mayor que se debe realizar siempre en un hospital. Antes de la cirugía, el paciente recibirá anestesia general con el fin de dejarle inconsciente  y que no sufra ningún dolor. La operación puede tardar de 5 a 9 horas.

La laringectomía se aplica para tratar el cáncer de la laringe. Además, se lleva a cabo para paliar un trauma severo en la laringe como consecuencia de una herida por arma de fuego u otra lesión física; y tratar un daño severo a la laringe a causa de radioterapia.

La cirugía de laringe presenta los riesgos de cualquier cirugía como reacciones alérgicas a los medicamentos, problemas cardíacos y respiratorios, infección y sangrado. Además, se pueden dar estos problemas: hematoma, infección de la herida, fístulas, estenosis anastomótica, filtración alrededor de la perforación traqueoesofágica, daños a áreas del esófago y la traquea, y problemas a la hora de comer  y hablar.

Los cuidados de la cirugia de laringe después de la operación, implican que la permanencia del paciente en el hospital durante varios días. Al despertarse de la anestesia, el paciente se sentirá mareado y no podrá hablar. Se le pondrá una máscara de oxigeno en su estoma, se mantendrá la cabeza elevada, se descansará mucho y de vez en cuando se puede mover la piernas para mejorar el flujo sanguíneo. Si en la zona de la incisión, el paciente sufre dolor, se le pueden aplicar unas compresas calientes y dar un analgésico.

El paciente comerá a través de una vía intravenosa y alimentaciones por sonda. Dos o tres días después de la operación, se puede empezar a tragar alimentos, si bien lo normal es esperar de 5 a 7 días antes de comer por vía oral.

El drenaje de la tráquea se quitará a los 2-3 días. El doctor enseñará al paciente como cuidar la cánula de traqueotomía y del estoma. Además, el paciente debe seguir las instrucciones dadas para ducharse y nadar, pues tiene que evitar en todo momento que el agua entre a través de su estoma.

Para volver a hablar, se necesitará un logopeda. En un tiempo corto, se conseguirá sin problema. También se recomienda no levantar objetos pesados o realizar cualquier tipo de actividad extenuante durante unas seis semanas. Poco a poco, se volverá a realizar vida normal, si bien con precaución. Todo ello, se debe completar con la visita al doctor para que siga la evolución de la cirugía.



miércoles, 25 de marzo de 2015

Conoce los síntomas asociados al cáncer de laringe

Ronquera persistente, seguida de una tos seca, dificultad o dolor al pasar los alimentos, dolor de oído, una masa en el cuello, sensación de cuerpo extraño en la garganta y/o pérdida de peso, pueden ser síntomas asociados al cáncer de laringe, señaló Mauricio León Rivera, director médico del Centro Detector del Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma.

Este tipo de cáncer se presenta principalmente en varones mayores de 50 años, aunque la tendencia en los últimos años es el incremento de mujeres con este padecimiento, debido al cambio de hábitos sobre todo el aumento del tabaquismo y la ingesta de alcohol entre la población femenina.

Otros factores asociados al cáncer de laringe son un sistema inmunológico o de defensa debilitado, infecciones por virus de papiloma humano, exposición a productos químicos de las industrias metalúrgica o petrolera y enfermedad por reflujo gastroesofágico asociado.

“La existencia de tumores en la laringe puede detectarse mediante un examen endoscópico llamado laringoscopia, seguido por la toma de una biopsia que determina si estos tumores son malignos o benignos”, indicó el galeno.

El tratamiento dependerá de la extensión y de su localización en la laringe, si se trata de un cáncer superficial o el llamado in situ localizado solo en las cuerdas vocales sin diseminación a otros sitios este puede ser tratado con una extirpación local o llamada cordectomía parcial.

En cambio sí existe invasión a otros tejidos adyacentes se puede llegar incluso a una laringectomía total que significa la amputación de la laringe en forma completa. 

Para recuperar la capacidad del habla ya que si se extirpa la laringe se eliminan las cuerdas vocales que son las que hacen que se emita nuestra voz, el paciente operado deberá aprender a utilizar el esófago como sustituto de la laringe, en un proceso guiado por un terapeuta durante varios meses. 

También tendrá que aprender a respirar a través de una traqueotomía permanente u orificio que se ubica en la parte anterior del cuello u requiere también de cuidados especiales.


El dolor al ingerir alimentos puede ser síntoma de cáncer de laringe