lunes, 29 de junio de 2015

12 consejos de la OMS para la prevención del cáncer

La OMS define el cáncer como  un término genérico para un gran grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo. Dichas enfermedades también son nombradas por los especialistas como neoplasias y tumores malignos.

Una de las características del cáncer es la generación rápida de células anormales que crecen más allá de sus límites normales y pueden invadir zonas adyacentes del cuerpo y propagarse a otros órganos. Este proceso es conocido como metástasis y es la principal causa de muerte por cáncer.

Ante el progresivo aumento del porcentaje en los indicadores de esta enfermedad,  la OMS se ha dado a la  misión de llevar a cabo un Programa de Control del Cáncer donde se  promueven políticas de control del cáncer, planes y programas integrados a las enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados. Con éstos se establecen normas y estándares, se suscita la vigilancia, se  fomentan la prevención, la detección temprana, el tratamiento y paliativos adaptados a los diferentes contextos socioeconómicos.

En los últimos dos años han aumentado a más del 60% los nuevos casos en todo el mundo teniendo mayor representación África, Asia y América Central y del Sur. Y las autoridades en el tema han decretado que el 30% de los cánceres podrían prevenirse, siguiendo estos consejos y manteniéndolos  como estilo de vida.

Evitar el consumo de tabaco

Primeramente se debe evitar el consumo de tabaco, ya que es el mayor factor riesgo para la mortalidad por cáncer en todo el mundo, causando un estimado de 22% de las muertes por cáncer al año. El tabaquismo causa muchos tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello uterino. Alrededor del 70% de la carga del cáncer de pulmón se puede atribuir al consumo de tabaco por sí solo.

El humo que respiran los fumadores pasivos, también conocido como humo de tabaco ambiental, se ha demostrado que causa cáncer de pulmón en adultos no fumadores, los llamados fumadores pasivos. El tabaco sin humo, el tabaco de mascar como también se puede conocer, provoca cáncer de esófago y cáncer de páncreas.

Evitar la inactividad física

La inactividad física, la obesidad y el sobrepeso son aspectos a tener en cuenta, por lo que se recomienda mantener un peso adecuado en el rango de lo saludable para cada persona, realizar ejercicios físicos durante al menos 30 minutos y evitar el sedentarismo es muy importante. Existe una relación entre el sobrepeso, la obesidad y muchos tipos de cáncer como el de esófago, colon y recto, mama, endometrio y riñón.

Evitar ingerir bebidas azucaradas y limitar el consumo de alimentos ricos en energía y las frituras es otra medida para evitar padecer de cáncer,  no es que esos alimentos causen directamente cáncer, pero el exceso en el consumo de alimentos que aporten energía tiene que ir aparejado con la manera de quemarlas porque de lo contario se convierten en la grasa que hace aumentar el tejido adiposo. Lo ideal es comer frutas, verduras, legumbres y granos enteros, que pueden tener un efecto protector contra muchos tipos de cáncer. Mientras más variada y colorida sea la elección de estos será mejor para nuestra  salud.

Consumo de carnes rojas

El consumo de carnes rojas (res, cerdo, cordero) y de carnes procesadas tiene que ser moderado, es mejor  hacer una dieta a base de pollo, mariscos, o legumbres en lugar de las carnes rojas. Éstas pueden estar asociadas con un mayor riesgo de enfermar de cáncer colorrectal. Además, los hábitos alimenticios saludables que impiden el desarrollo de los cánceres también pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Consumo de bebidas alcohólicas

Limitar  las bebidas alcohólicas y  beber con moderación es algo que está en nuestras manos. Su consumo está asociado al  cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colorrectal y mama. El riesgo de enfermar de cáncer aumenta con la cantidad de alcohol ingerido y se acrecienta sustancialmente si la persona es también un fumador excesivo.

Las fracciones atribuibles varían entre hombres y mujeres para ciertos tipos de cáncer relacionados con el alcohol, principalmente debido a las diferencias en los niveles medios de consumo. Por ejemplo, el 22% de los cánceres de la boca y orofaringe en los hombres son atribuibles al alcohol, mientras que en las mujeres la carga atribuible cae a 9%. Existe una diferencia de sexo similar para los cánceres de esófago y de hígado.

Los agentes infecciosos son responsables de casi el 22% de las muertes por cáncer en el mundo en vías de desarrollo y el 6% en los países industrializados. Hepatitis virales B y C causan cáncer de hígado; la infección por el virus del papiloma humano causa el cáncer de cuello uterino; la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de cáncer de estómago. En algunos países la infección parasítica esquistosomiasis aumenta el riesgo de cáncer de vejiga y en otros países la duela hepática aumenta el riesgo de colangiocarcinoma de los conductos biliares. Las medidas preventivas incluyen la vacunación y la prevención de la infección e infestación.

Bajos niveles de sal

Las comidas deben poseer bajos niveles de sal, es importante evadir el consumo de alimentos elaborados con sodio, es decir los que se presentan en conserva,  ​​que representan la mayor ingesta de sodio en la actualidad por parte de las personas. Sobre todo, lo mejor es no agregar sal adicional a los alientos ya elaborados, esta práctica es muy dañina para los seres humanos.

Contaminación ambiental

La contaminación ambiental del aire, del agua y del suelo con sustancias químicas cancerígenas representa el 1-4% de todos los cánceres.  Más de 40 agentes, mezclas y circunstancias de exposición en el entorno de trabajo son cancerígenos y están clasificados como carcinógenos ocupacionales.  Y estos se encuentran causalmente relacionados con el cáncer de pulmón, vejiga, laringe y de la piel, la leucemia y el cáncer nasofaríngeo. La  mesotelioma (cáncer del revestimiento exterior de la cavidad del pulmón o pecho) es en gran parte causada por la exposición laboral al amianto.

Los cánceres ocupacionales se concentran en grupos específicos de la población activa, para los que el riesgo de desarrollar una forma particular de cáncer puede ser mucho mayor que para la población en general. Cerca de 20-30% de los hombres y 05.20% de la población femenina en edad de trabajar pueden haber estado expuestos a carcinógenos pulmonares durante su vida laboral, lo que representa aproximadamente el 10% de los cánceres de pulmón en todo el mundo. Alrededor del 2% de los casos de leucemia en todo el mundo son atribuibles a la exposición laboral.

La radiación ionizante es carcinogénica para los humanos, puede inducir leucemia y varios tumores sólidos, los mayores riesgos los tienen las personas que se exponen en edad joven.
La exposición residencial al gas radón del suelo y materiales de construcción se estima que causa entre el 3% y el 14% de todos los cánceres de pulmón, por lo que es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco. Los niveles de radón en los hogares pueden reducirse mejorando la ventilación y sellado de suelos y paredes.

La radiación ionizante es una herramienta de diagnóstico y terapéutica  esencial, pero los médicos las deben prescribir de manera adecuada y correcta para reducir las dosis de radiación innecesarias, especialmente en los niños. De esta forma se podrá garantizar que los beneficios superen los riesgos potenciales.

Protección contra el sol y los rayos UV

Protegerse del sol y sus radiaciones ultravioletas (UV), también ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer como, el cáncer de piel, el carcinoma de células basales, carcinoma de células escamosas y el melanoma. Evitar la exposición excesiva, el uso de protector solar y ropa protectora son medidas preventivas eficaces contra estas enfermedades. Aparatos de bronceado UV  y emisores están también clasificados como carcinogénicas para los seres humanos sobre la base de su asociación con el cáncer de piel y melanoma ocular.

Consumo de vitamina D

Por último tomar suplementos de vitamina D puede disminuir el riesgo de cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer. No obstante los expertos dicen que no es necesario que se utilicen suplementos  para proteger contra el cáncer.  No es que estos sean  malos,  pueden ser muy valiosos para otras deficiencias, pero no existen pruebas concretas de que puedan protegen contra el cáncer, a excepción de la vitamina D, como ya hemos explicado.


El 30% de los cánceres podrían prevenirse

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