viernes, 3 de junio de 2016

Consignas para el habla esofágica

Hace días os hablé de una serie de consignas para el aprendizaje y perfeccionamiento del habla esofágica y que a continuación paso a exponer:

1ª) Adopta desde el comienzo un ritmo regular, (una sílaba por segundo por ejemplo) y pare algunos segundos después de cada serie, para reposar, hacer un suspiro, relajarse, etc. A veces tendrás interés en encadenar dos o tres series sin parar.

2ª) No te consideres obligado de obtener una vocal sonora por cada sílaba.Si la vocal se produce, muy bien, pero si no llega, paciencia. No rompa el ritmo. No tiene importancia si una serie entera es articulada sin que ninguna sonorización se haya producido. Dicho de otra manera, no intente pronunciar las vocales que no han sonado.

3ª) Controla la ausencia del soplo pulmonar. Naturalmente para controlar este soplo, conviene poner la palma de la mano delante del orificio del cuello. Constatarás sin duda, que la ausencia de soplo pulmonar es más difícil de mantener en este ejercicio debido a tu deseo, bien comprensible pero molesto de obtener la vocal a toda costa. Atención compañero, no pierdas el control del soplo pulmonar. Empieza por releer la consigna (2) y luego ten mucho en cuenta las consignas (4), (8) y (9).

4ª) Piense en la inyección. Cada vez que tus labios se cierran para realizar la compresión que precede a la inyección para la articulación de la letra "P", un poco de aire debe pasar a tu esófago. Concentra toda tu atención en esa inyección y recuerda que esta inyección debe ser realizada con el mínimo esfuerzo y sin ruido de entrada.

5ª) No olvides el movimiento de retroceso del mentón en el instante mismo del cierre de tus labios. Tiene la doble ventaja de provocar una compresión elástica del aire de la boca y evita la crispación del cuello. Se trata de hacer la doble papada.

6ª) Alarga el tiempo de cierre de tu labios. Es durante el tiempo de cierre de los labios cuando se produce la inyección. Pero cuidado, no aprietes los labios demasiado fuerte.

7ª) No redobles el cierre de tus labios. Pon cuidado en evitar un defecto frecuente que consiste en redoblar el cierre de los labios, como si fuera necesario apretar primero los  labios para hacer la inyección y luego una segunda vez para articular la letra "P". Precisamente se trata de matar dos pájaros de un tiro. Un solo apretón de labios basta para hacer: la inyección y el comienzo de la articulación de "P" (compresión que precede a la emisión.)Im

8ª) Piensa en la mecánica del aire de tu boca.Tu boca y tu faringe contienen una cierta cantidad de aire pero si tú estas crispado. tenso, dientes apretados y lengua endurecida y pegada al paladar esta cantidad de aire peligra de ser demasiado pequeña. Tus esfuerzos no harán más que comprimir más tu lengua que el aire mismo. La mecánica de la inyección es el punto esencial. En efecto, tu esófago es un conducto de paredes elásticas. Sobre al plan de la mecánica las cosas son muy simples:
UNA PERA DE GOMA - UN TUBO
  • La pera es tu boca y faringe.
  • El tubo (de paredes elásticas) es tu esófago.

Debes introducir una pequeña cantidad de aire en el tubo con la pera, luego dejar salir enseguida este aire por si mismo. Al salir, este aire hará vibrar la boca del tubo (la boca esofágica) dándote la posibilidad de sonorizar las vocales. Imagínate para inyectar aire al esófago como si tragaras un bocado de comida, pero en vez de comida de aire.

9ª) Te lo digo por experiencia, no insistas en las vocales si ello te exige gran esfuerzo y un soplo pulmonar importente. La mayoría de las veces consigues antes los sonidos TA, KA Y PA y una vez que domines estos sonidos intenta con las vocales, Igualmente no busques aumentar el volumen de sonido. De todas formas tu voz esofágica no tendrá jamás la potencia de la voz laríngea y te será siempre dificil hacerte oir en un ambiente ruidoso. Ya veremos algunos ejercicios más adelante para aumentar el volumen de la voz. Los esfuerzos producen contracciones de la boca esofágica y de la faringe pudiendo hacer imposible la emisión sonora.

10ª) Ten "el aire amable". Observa tu cara en un espejo, No la pierdas de vista durante todo el ejercicio. Pregúntate si tienes el aspecto distendido, relajado, cómodo, si tienes el aire de alguien que habla tranquilamente. Si constatas que tienes "el aire amable" es un buen signo. Significa que trabajas bien  y sin esfuerzos inútiles. No estropees este aspecto, probando inutilmente de obtener unas vocales.

Hay dos defectos a combatir. Si respetas bien las 10 consignas no debe aparecer ningún defecto. No obstante tu impaciencia o nerviosidad puede conducirte a dos defectos  que hay que conocer para mejor evitarlos. Se trata del "ruido de entrada" y del "soplo pulmonar".

   Deseo que os pueda ayudar estas breves consignas para recuperar la voz. Hasta otra compañeros.


Constancia y paciencia son básicas para aprender a hablar

1 comentario: