martes, 28 de octubre de 2014

Consejos dietéticos para afectados de cáncer

Su dieta es una parte fundamental en el tratamiento del cáncer. Una dieta equilibrada es siempre vital para que su organismo funcione correctamente. Ayuda a mantenerle fuerte, a tolerar mejor los efectos secundarios derivados de los tratamientos, previniendo la aparición de lesiones en determinados tejidos y facilitando la reconstrucción de aquellos que se han lesionado por el tratamiento.

Una buena forma de llevar una alimentación equilibrada, es comer de forma variada, combinando todo tipo de alimentos. Frutas y verduras que aportan vitaminas, fibra y minerales. Proteínas que son fundamentales ya que permiten al organismo recuperarse más fácilmente y luchar contra las infecciones. Cereales que aportan una gran cantidad de carbohidratos y son una magnífica fuente de energía para el organismo. Leche y derivados, aportan vitaminas, minerales y son un alimento muy rico en energía, proteínas y la mejor fuente de calcio.

Tiene que tener en cuenta que su dieta durante el tratamiento puede variar ya que, por ejemplo si el tratamiento le causa diarreas, probablemente tendrá que restringir la ingesta de alimentos ricos en fibra, como fruta, verduras y cereales.

Pérdida de apetito o anorexia

La pérdida de apetito es uno de los efectos secundarios más frecuentes en el enfermo oncológico. Hay muchas causas que pueden producir los problemas con la comida y la digestión de los alimentos: tratamientos contra el cáncer, ingesta de medicación, estrés emocional, preocupación, dolor, diarrea, mucositis o inflamación de las mucosas de la boca, esofagitis o inflamación de las mucosas del esófago, pérdida del gusto, disminución de la saliva, el propio cáncer en estadios avanzados y la forma de los alimentos.

Es muy importante mantener el peso durante la radioterapia. Mantener una dieta equilibrada y suficiente le ayudará a afrontar mejor los efectos secundarios del tratamiento.

Se recomienda lo siguiente:

- Comer cuando se tenga hambre, aunque no sea la hora de comer.

- Hacer varias comidas al día, además de las tres principales habituales.

- Generalmente no es recomendable poner gran variedad de alimentos para elegir, y es preferible emplear platos pequeños.

- Son preferibles las comidas ricas en proteínas (queso, leche entera, huevos, pescado, carne) y en calorías (frutos secos, queso cremoso, mantequilla, miel, azúcar, helados), ya que con poco esfuerzo obtiene mas energía.

- Evitar los productos “light”.

- Evitar ingerir líquidos durante las comidas para disminuir la saciedad precoz, excepto para la boca seca y para la dificultad para tragar.

- Comer en los períodos del día en los que usted se encuentre mejor (generalmente por las mañanas).

- Estimular el apetito realizando ejercicios ligeros.

- Es preferible que las comidas estén templadas o frías.

- Evitar aromas fuertes que pueden resultar desagradables.

- Comer en un ambiente acogedor y confortable que ayude a sentirse bien mientras come.

- Variar la dieta y utilizar nuevas recetas.

- Si le gusta comer en compañía intente comer con la familia, amigos, o ponga la radio o la televisión.

- Cuando se sienta lleno, congele la comida para poder utilizarla posteriormente.

- Tenga a mano siempre algo que comer por si siente hambre.

- Deje que alguien cocine por usted e indique qué es lo que más le gusta.

- Si sólo puede comer pequeñas cantidades de comida, incremente las calorías añadiendo mantequilla o margarina, si le gusta el sabor.

- Mezcle las sopas con nata o con leche, en vez de utilizar agua.

- Beber batidos o suplementos líquidos entre las comidas.

- Añadir nata o salsa de queso a las verduras favoritas.

- Evitar ciertas bebidas gaseosas que pueden provocarle saciedad.

- Evite las carnes rojas y coma más pollo, pescado, pavo… etc.

- Para los pacientes que pueden beber líquidos en cantidad pero no sólidos, añadir a los líquidos leche en polvo, yogurt, miel o suplementos líquidos preparados.

- Si a pesar de todo, usted no es capaz de ingerir las calorías y proteínas diarias necesarias habrá que complementar su dieta con suplementos comerciales disponibles en líquidos, pudin con varios sabores que le será prescrito por su médico.


Una buena dieta ayuda a soportar mejor los tratamientos

1 comentario:

  1. Señores estoy total mente de acuerdo con Udes, con todo lo escrito en esto de los consejos dietéticos.
    Perooo sola mente les encuentro una pega como siempre hay una pega, y es en lo que se refieren Udes a que debemos de evitar los aromas fuertes, y yo me pregunto como podemos evitarlos si el 90% olemos menos que una colonia barata, por lo demás todo correcto, saludos de M.CASTILLO

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