Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

miércoles, 25 de noviembre de 2015

9 grandes cambios en el cuerpo cuando se deja de fumar

El efecto nocivo del cigarrillo en la salud es un tema fuera de discusión. La ciencia no dejó lugar a la duda sobre la manera en que afecta desde la respiración hasta la genética. Una de las últimas demostraciones fue la entrega del premio Nobel a Tomas Robert Lindahl.

"El humo del cigarrillo contiene pequeñas sustancias químicas reactivas, que se unen al ADN y le impiden ser replicado correctamente, por lo que son mutágenos. Una vez que hay daños en el ADN, esto puede causar enfermedades como el cáncer", explicó Lindahl, director emérito del Centro de Investigaciones sobre cáncer del Reino Unido.

Sin embargo, esto no significa que los fumadores deban perder las esperanzas, ya que también está comprobado que los que abandonan el cigarrillo tienen menos riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco.

"El humo industrial es una fuente de polución importante. El smog de las ciudades igual. Pero en el Día del Aire Puro, nada mejor que dejar de fumar. Decenas de sustancias tóxicas, venenosas y cancerígenas dejan de ingresar reiteradamente a su organismo, por una vía (inhalatoria) de enorme capacidad de absorción plena", explicó Alejandro Turek (MN 65.164), jefe de Oncología del Sanatorio San José.

No hay una edad ideal para dejar el cigarrillo, siempre es una buena oportunidad, aunque mientras a más temprana edad, mejor.

"Nicotina, monóxido de carbono, alquitrán, gas cianídrico, nitroasamina, amonio, piridina, arsénico, acetona, benceno, plomo, cromo, cadmio, entre otras sustancias es lo que la gente fuma y hace fumar a propios y extraños. Adultos y niños. ¿Aire puro? Sí, sin humo de cigarrillos por favor", agregó Turek.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación informaron que aquellos que dejan "alrededor de los 30 años reducen su probabilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en más del 90%, mientras que los que lo hacen a los 50 años bajan el riesgo de muerte prematura en más del 50% en comparación con quienes siguen fumando".


¿Cuáles son los beneficios?

  •     En 20 minutos el ritmo cardíaco y la presión arterial bajan.
  •     En 12 horas el monóxido de carbono en sangre baja también a valor normal.
  •     Al otro día mejora el aliento; dejan de perder color blanco los dientes (por cese del efecto nicotínico), el olor de la ropa y cabello ya no es el del cigarrillo. Dejan de acumular color amarillo en uñas y dedos, recuperan el sabor y olor pleno de los alimentos
  •     En 2 a 3 meses la circulación sanguínea y función pulmonar mejoran, con disminución del cansancio.
  •     En pocos meses es menor la tos, congestión nasal, el cansancio y la dificultad respiratoria; se recupera parcialmente la función de limpieza del árbol bronquial, con reducción de las infecciones de la vía aérea.
  •     Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía.
  •     A los 5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.
  •     A los 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas.
  •     A los 15 años: el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.


"Para mí lo más importante es dejar de acumular riesgo de enfermarse de una veintena de tumores malignos relacionados al hábito de fumar", explicó el especialista.


Los problemas para los no fumadores

El fumador pasivo es aquel que “respira” o comparte una habitación con un fumador. Según el Ministerio de salud, tiene un 30% de riesgo de infarto y de cáncer de pulmón. Mientras que en los niños la exposición provoca problemas respiratorios, infecciones del oído y el síndrome de muerte súbita del lactante. Las embarazadas expuestas también pueden sufrir complicaciones.

Además, la cartera de salud nacional agregó hace unos años el concepto de humo de tercera mano. Este describe la mezcla de gases y partículas invisibles, que permanecen adheridas al pelo y la ropa de los fumadores, a los muebles y a las alfombras o tapizados luego de que el fumador ya apagó su cigarrillo.

Estas sustancias incluyen metales pesados, sustancias cancerígenas e incluso materiales radioactivos que pueden permanecer hasta dos semanas después de que se ha ventilado la habitación donde se estuvo fumando



Cualquier momento es bueno para dejar el tabaco

martes, 24 de noviembre de 2015

¿Qué vínculo hay entre los tóxicos ambientales y el cáncer?

Plomo, arsénico, mercurio, DDT, glifosato, hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH)… Éstos son solo algunos de los tóxicos ambientales con los que estamos en contacto habitualmente.

“Los contaminantes en los organismos vivos actúan como disruptores, es decir, interfieren en el funcionamiento correcto de la química corporal. Algunos se pueden acumular tanto tiempo que pueden pasar de generación en generación”, explica la oncóloga Natàlia Eres. “No solo los agentes químicos pueden tener efectos adversos a la hora de potenciar el cáncer; también la radiación que se aplica a algunos alimentos para esterilizarlos y algunos campos electromagnéticos, como los derivados de la telefonía móvil, pueden ser peligrosos”, añade el doctor Joan Vidal-Jové.

¿Cómo podemos minimizar el contacto con los agentes tóxicos?

Los agentes tóxicos no solo son sustancias químicas fabricadas por el hombre: algunos proceden de la naturaleza, como el plomo, el arsénico, el mercurio, entre otros. “El cuerpo acumula estos tóxicos si tiene poco poder desintoxicador o si hay una sobrecarga en el ambiente donde vive”, cuenta Vidal-Jové. “Desde la Revolución Industrial cada vez estamos expuestos a más tóxicos y contaminantes sintéticos, provenientes de los derivados del petróleo. Hablamos de los policarburos, como el teflón –utilizado para hacer utensilios de cocina– o los conservantes en cremas y jabones, o en plásticos que sirven para envasar alimentos o bebidas”, indica Eres.

“También en el aire hay hidrocarburos aromáticos policíclicos (policycle aromatic hidrocarbure, PAH), que son partículas procedentes del carbón derivadas de algunos procesos industriales. En las casas y espacios cerrados en los que se fuma, el ambiente contiene benceno, formaldehído y 1-3 butadieno. Respirar todos estos PAH se ha relacionado con la aparición de cáncer de pulmón, si estamos expuestos de forma prolongada”, escribe la doctora Odile Fernández Martínez en su libro Alimentación y vida anticáncer. Mis recetas anticáncer (Ed. Urano, 2013), que añade que “la contaminación por PAH de una ciudad a otra es muy diferente; por cada 1% de aumento de la contaminación, el cáncer de pulmón aumenta en una proporción del 14%. El humo que sale de los tubos de escape de coches y motos se ha relacionado con la leucemia infantil, ya que los bebés que pasean en carrito van la misma altura”.

El impacto de los agentes tóxicos en los más pequeños

Soledad Román, directora de la Fundación Roger Torné –que trabaja para la protección de la salud de los niños– recuerda que “los contaminantes forman parte de nuestra vida. Desde que nacemos estamos en contacto con ellos, y en el caso de los niños el impacto es mayor porque son más vulnerables que los adultos, ya que tienen todos los sistemas en pleno desarrollo”. Esta fundación medioambiental editó la guía para padres y madres Salud Infantil y Medio Ambiente: una relación de por vida. “La guía trata diferentes situaciones de exposición ambiental y muestra, por ejemplo, que la contaminación atmosférica no afecta igual a los niños que a los adultos, y que la edad también influye. No es lo mismo la exposición a la contaminación atmosférica o del humo del tabaco en un bebé de tres meses que en un niño de ocho años, por ejemplo; o la contaminación por mercurio en el caso de las embarazadas. De forma que lo que la investigación epidemiológica ha puesto de manifiesto es que la contaminación ambiental afecta al desarrollo neuroconductual, inmunitario y sexual de los niños, pero no hay una única causa atribuible”, expone Román.

La Organización Mundial de la Salud reconoce que, a pesar de que el origen del cáncer infantil aún es desconocido en gran medida, los factores ambientales como la radiación, el tabaquismo pasivo, las aflatoxinas, la luz ultravioleta A y B, la contaminación atmosférica y algunos plaguicidas están involucrados en él.

“Todo eso pone de manifiesto hasta qué punto las conductos del entorno familiar y social del niño son decisivas por lo que respecta al cáncer –y también otras enfermedades–, y no solo para garantizar su salud actual, sino también para la futura”, remarca Román.

“En población infantil, algunos estudios basados en el grado de exposición a contaminantes atmosféricos procedentes de carreteras de alta densidad de tránsito y gasolineras ubicadas cerca del lugar de residencia sugieren un incremento del riesgo de leucemias, linfoma de Hodgkin y otros tumores, pero hay un grado importante de incertidumbre. Se sospecha, incluso, que la información disponible actualmente se publica sesgada”, advierte la directora de la fundación. “Por lo que respecta al tabaquismo, que es fuente de exposición ambiental de interior, algunos estudios relacionan el hecho de que los padres fumen con mayor riesgo leucemias agudas infantiles, mientras que otros estudios señalan que no hay resultados concluyentes, seguramente por las susceptibilidades genéticas. El principio de precaución nunca debería faltar para no exponer los niños al tabaquismo pasivo”.

¿Cómo eliminamos los tóxicos?

El hígado y los riñones son los órganos que debemos proteger más, si queremos eliminar bien los tóxicos. “Hay que saber que hay organismos más eficientes que otros a la hora de eliminar tóxicos ambientales, lo que tiene relación sobre todo con la capacidad del hígado para neutralizarlos. Gracias a la sulfatación y la glucuronidación, el hígado puede expulsar estos tóxicos”, avanza Vidal-Jové. Pero no a todos nos funcionan de la misma forma ni al mismo ritmo. “Hay quien elimina más despacio”, indica Eres.

“La salud del intestino puede ayudar al hígado en estas funciones excretoras y, también, el hecho de tener un cuerpo sano con un buen equilibrio corporal músculo-grasa. Si una persona tiende a la obesidad y acumula demasiado tejido adiposo, tendrá más números para acumular tóxicos, porque se almacenan en la parte grasa del cuerpo”, dice Vidal-Jové. Sería clave concienciarnos de las fuentes de tóxicos y minimizarlas activamente (cambiando hábitos de vida e intentando hacer una vida más sana) y también reducir el exceso de grasa.

También es importante cuidar la microbiota intestinal. “Desdichadamente, la esterilización masiva y el tratamiento antibiótico que recibe lo que comemos y nosotros mismos (abuso de tratamientos antibióticos, uso de jabones y cosmética industrial) ha acabado con la carga probiótica promotora de salud que aparece de forma natural en los alimentos y en el cuerpo. Algunas bacterias –como las del intestino– tienen un papel esencial a la hora de neutralizar los tóxicos”, añade Eres. “Un estudio científico publicado hace poco en la revista científica Oncotarget ha demostrado que hay bacterias en todo el cuerpo que neutralizan la producción de tumores, y que, si las matamos con antibióticos, nos hacemos más vulnerable al cáncer”, remarca.

“Los estándares de política ambiental en algunos casos se resisten asumir el peligro que suponen algunos tóxicos por lo que respecta al cáncer y no regulan su exposición. Eso pasa con el mercurio, por ejemplo, que encontramos en las amalgamas dentales y en pescados azules grandes de mares contaminados. A lo largo del tiempo –como demostró un estudio realizado en mineros, promocionado curiosamente por el Ministerio de Sanidad y Consumo español– la exposición al mercurio aumenta el riesgo de varios tipo de cánceres”, apunta Vidal-Jové.

¿Qué tipo de tumores se asocian con los tóxicos ambientales?

“Los más comunes serían el tumor cerebral, el cáncer de mama, el de vejiga y pulmón”, dice Eres. “Actualmente ya se sabe que el uso abusivo y, sobre todo, la acumulación de horas de uso de móvil o algunos teléfonos inalámbricos aumentan la incidencia de cáncer de cerebro (Pathophysiology, 2014, Lennart Hardell)”, recuerda la oncóloga.

El cáncer de mama está “muy relacionado con tóxicos de estructura química similar a las hormonas sexuales, como los parabenos y el bisfenol A”, cuenta Vidal-Jové. “Los parabenos han sido hasta ahora muy presentes en cremas y productos higiénicos y cosméticos porque tienen una gran capacidad conservante y antibacteriana, pero cada vez hay más países que los retiran. El bisfenol A aparece en plásticos de algunas botellas y otros envases, y también actúa como disruptor químico y endocrino”, dice Vidal-Jové. “Si además calentamos este plástico, la impregnación en los alimentos aún es mayor. El bisfenol A también se ha relacionado con el cáncer de próstata”, añade Eres.

“El tabaco causa la mitad de cánceres de vejiga, ya que muchos de sus químicos cancerígenos pasan del pulmón a la sangre y, luego, a la orina. Las aminas aromáticas (benzidina y betanaftilamina), muy presentes en la industria de tintes colorantes y pintura, también pueden causar este tipo de cáncer. “Atención los peluqueros, las mujeres que se tiñen muy a menudo y pintores, sobre todo si, además, fuman”, advierte Eres.

“El cáncer de pulmón está claramente asociado con el tabaco. Pero con una singularidad: hay un tipo de cáncer de pulmón que se asocia con personas no fumadoras, sobre todo mujeres. Hay estudios que demuestran que la contaminación urbana puede ser tan o más nociva que fumar medio paquete de tabaco”, subraya Vidal-Jové. “La OMS ya ha reconocido que a la contaminación del aire es la principal causa ambiental de muerte por cáncer de pulmón y también reconoce su relación con otros cánceres como el de vejiga”, remarca Eres.

¿Cómo se puede minimizar la exposición a los agentes tóxicos?
  • Apagar el Wi-Fi antes de ir a dormir.
  • Mantener el móvil alejado de la cabeza mientras se establece la llamada: es cuando emite más radiaciones.
  • Poner el altavoz al hablar por móvil para disminuir el impacto de las radiaciones sobre el cerebro. No hablar por el móvil en lugares con poca cobertura (aparcamientos, ascensores, túneles).
  • Tener en cuenta el índice SAR del móvil y elegir móviles con un índice SAR abajo.
  • Reducir o eliminar agentes tóxicos en la vida diaria (tabaco, alcohol, café, abuso de medicación…).
  • Optar por la cosmética natural y respetuosa con el medio ambiente y el cuerpo.
  • Apostar por una alimentación sin pesticidas.

  • Si se vive en la ciudad, intentar mantener un contacto frecuente con zonas verdes o parques con vegetación y árboles: reduciréis el impacto negativo de respirar aire contaminado.
  • Practicar deporte habitualmente: ayudará a tener una mentalidad más positiva para afrontar obstáculos; un pensamiento negativo también puede ser muy tóxico.
  • De vez en cuando, ayudar a depurar el hígado con ayunos controlados por médicos y especialistas. El hígado y los riñones son los órganos excretores de los tóxicos que el cuerpo va acumulando.
  • Basar la alimentación en frutas y verduras –de proximidad y de procedencia ecológica– para asegurar una aportación de vitaminas y nutrientes que ayudarán a combatir enfermedades.
  • Incorporar los probióticos y los prebióticos en la dieta para una microbiota sana. El intestino también ayuda a excretar tóxicos, además de los riñones y del hígado.
  • Reservar una parte del día para descansar –es importante la calidad del sueño– y para cultivar relaciones personales y familiares sanas.


La peligrosidad de la contaminación ambiental

lunes, 23 de noviembre de 2015

Cáncer: 9 factores de riesgo evitables

En las últimas semanas la actualidad nos ha traído noticias relacionadas con factores de riesgo evitables en cáncer. Por un lado, el cáncer de pulmón de Johann Cruyff, ex fumador; y por otro lado la advertencia de la OMS con respecto al consumo abusivo de las carnes procesadas y su relación con algunos tipos de tumores. ¡ojo! Consumo abusivo quiere decir que su consumo moderado dentro de una dieta equilibrada no supone un riesgo.

Y es que hasta un tercio de los tumores serían evitables sin elimináramos de nuestra vida los factores de riesgo que los desencadenan ¿Cuáles son estos factores que podríamos evitar?

Tabaco.- Es el factor de riesgo evitable que provoca más muertes por cáncer, concretamente el 22%. Más de una quinta parte de las muertes por cáncer tienen relación con tumores desencadenados por el tabaquismo:cáncer de pulmón, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello de útero, tanto para el fumador activo como para el fumador pasivo. Tenlo en cuenta cuando fumes delante de tus hijos.

El gas radón.- Constituye la segunda causa más importante del cáncer de pulmón tras el tabaco. Se considera que la exposición al gas radón en el hogar causa entre el 3 y el 14% de todos los casos de cáncer de pulmón. Entre las recomendaciones para reducir esta exposición están la adecuada ventilación de plantas bajas y sótanos y el sellado de suelos y paredes.

Sobrepeso.- El consumo excesivo de grasas de origen animal tiene relación directa con algunos tipos de cáncer como el de esófago, colorrectal, mama, endometrio y riñón.  La adopción de hábitos de vida saludables, como la práctica regular de ejercicio físico unida a una dieta equilibrada y variada, además de reducir el riesgo de determinados tumores, lo hace también en enfermedades cardiovasculares. La dieta rica en fruta y hortalizas (600g diarios en adultos y 480g en  niños, según la recomendación de la OMS) puede protegernos frente a muchos tipos de cáncer y reducir un 5% el riesgo de sufrir un tumor digestivo.

Consumo de alcohol.- El consumo excesivo de bebidas alcohólicas está asociado a algunos tipos de cáncer como el de boca, faringe, esófago, hígado, colon y recto y mama, y el riesgo es mayor, en el caso de los tumores de la cavidad oral, si además estamos ante un fumador. También aumenta el riesgo de forma proporcional al nivel de consumo.

Infecciones.- Algunas infecciones están vinculadas de forma directa a un mayor riesgo en ciertos tumores. Este es el caso del virus de la Hepatitis B y C con el cáncer de hígado, el Helicobacter Pylori con el riesgo de cáncer de estómago, o el Virus del Papiloma Humano con el cáncer de cuello de útero. Se estima que, en los países desarrollados, las infecciones causan el 6% de los tumores.

Polución.- La OMS considera que la contaminación ambiental es la responsable de entre el 1 y el 4% de todos los casos de cáncer. La exposición a estos agentes puede producirse, bien por la contaminación del suelo y el agua, bien por la exposición a tóxicos en espacios cerrados, o por el consumo de alimentos contaminados por dioxinas o aflatoxinas, entre otros.

Carcinógenos ocupacionales.- A ellos hace especial referencia la OMS en su Código Europeo Contra el Cáncer. Aunque se concentran en determinados grupos profesionales, entre el 20 y el 30% de los hombres y el 5 y el 20% de las mujeres en edad laboral pueden haber estado expuestos a estos agentes a lo largo de su vida y se estima que representa el 10% de todos los cánceres de pulmón.

La radiación ionizante.- Un estudio reciente publicado en el British Medical Journal confirma que la exposición continuada a bajas dosis de radiación ionizante se asocia a un mayor riesgo de cáncer. El riesgo de desarrollar un cáncer por esta causa aumenta cuanto más joven es la población expuesta, lo que ha motivado un recomendación expresa en este sentido por parte de la Sociedad Española de Radiología, sobre la mesura en la exposición de los niños a pruebas diagnósticas de imagen.

El sol.- Causa los principales cánceres de piel: carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma. Hay que evitar la exposición directa al sol, sobre todo en verano, y usar siempre un filtro solar adecuado a nuestro tipo de piel.


Un tercio de los tumores son evitables

viernes, 20 de noviembre de 2015

Los signos de cáncer de garganta

El cáncer de garganta es un término que se utiliza para incluir los tumores malignos de la faringe (garganta), la laringe (caja de la voz) y las amígdalas. A veces, los tumores de la parte superior del esófago (tubo de alimentación) también se conocen como tumores de garganta.

Los signos de cáncer de garganta

La mayoría de los cánceres de garganta se ven en las personas que fuman en exceso. La ingesta elevada y regular de alcohol también se dice que es una causa de cáncer de garganta. Aparte de estas dos causas comunes, cáncer de garganta también es común en las personas con antecedentes familiares, antecedentes de exposición a la radiación y el bocio crónico. Este tipo de cáncer generalmente se observa en los hombres mayores de cincuenta años y tiene diez veces más probabilidades de desarrollarse en los hombres en comparación con las mujeres.

Aunque no específicamente, para empezar, los signos de cáncer de garganta se pueden notar mucho antes, en comparación con otros tipos de cáncer. Esto es especialmente cierto cuando el cáncer se origina en la caja de la voz. Los primeros síntomas de cáncer de garganta pueden incluir:
  •     La ronquera de la voz: La calidad de la voz de una persona que sufre de cáncer de garganta a menudo se vuelve áspera.
  •     Sensación de un cuerpo extraño o un nudo en la garganta: Muchas veces, las personas no sufren de cáncer se quejan de una sensación de cuerpo extraño en la garganta, incluso cuando no hay una masa o cuerpo extraño presente. En tal situación, este síntoma se llama como globo histérico. Sin embargo, un nudo se puede sentir en los pacientes de cáncer de garganta también.
  •     Tos: Los pacientes de cáncer de garganta a menudo se quejan de la tos. Es inicialmente seca en su naturaleza y es causada debido a la irritación de la región de la garganta por un tumor o un cuerpo extraño. Sin embargo, a medida que avanza el cáncer, el tumor puede ulcerarse. Por lo tanto, la tos en esta etapa de la enfermedad se asocia a menudo con manchas de sangre en el esputo.
  •     Estridor laríngeo: Un cáncer se hace más grande en tamaño, y obstruye la vía aérea. Esta obstrucción de las vías respiratorias conduce a un sonido de tono alto “cacareo” cada vez que el paciente inhala. Este sonido es más conocido como estridor laríngeo. El tumor puede crecer lo suficientemente grande como para obstruir por completo la vía aérea que conduce a la asfixia e incluso la muerte.
  •     Dolor en la garganta: Además de los síntomas mencionados anteriormente, un paciente con cáncer de garganta a menudo se queja de dolor en la región de la garganta. Puede permanecer confinado en la garganta o puede irradiar a la cabeza y las orejas.
  •     Dificultad para tragar: Debido a la presencia de tumor, el paciente tiene dificultad para tragar.
  •     El mal aliento: El paciente de cáncer de garganta puede quejarse de un mal aliento y una tos asociada con esputo con un mal olor.

El cáncer de garganta puede hacer metástasis rápidamente a estructuras cercanas que resulta en síntomas de cáncer avanzado. Algunos de estos síntomas incluyen:
  •     Inflamación de los ganglios linfáticos en la región del cuello
  •     Inflamación del tejido blando en la parte frontal del cuello
  •     Dificultad en el habla debido a la participación de la lengua
  •     Pérdida de peso inexplicable
  •     Fatiga generalizada
  •     Dificultades para respirar

Si alguno de los síntomas mencionados anteriormente persisten por un período de más de un mes, es recomendable conseguir un chequeo cuidadoso realizado por un especialista en otorrinolaringología. Si se diagnostica el cáncer de garganta, el tratamiento debe iniciarse tan pronto como sea posible.


Hay que tener cuidado con los síntomas

jueves, 19 de noviembre de 2015

¿El pescado para prevenir el cáncer?

Después de que la Organización Mundial de la Salud alertase sobre el potencial cancerígeno de las carnes rojas y procesadas, la atención sobre el pescado se ha disparado. No es que comer peces esté libre de riesgos, pero lo cierto es que hay más beneficios para la salud avalados por estudios. El último, de marzo, asegura que una dieta a base de vegetales y pescado ayuda a prevenir el cáncer colorrectal. El estudio siguió a 78.000 personas durante siete años y fue publicado por la Asociación Americana de Medicina.Quienes solo consumen pescado tienen un 43 por ciento menos riesgo de padecer este cáncer que quienes siguen una dieta que incluye carne blanca y roja. Ser solo vegetariano tampoco es recomendable desde el punto de vista del riesgo cancerígeno. Otra investigación que compara datos de 39 estudios muestra que añadir pescado a una dieta vegetariana disminuye un 27 por ciento el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Los autores del estudio sugieren que la explicación está en los ácidos grasos omega 3.

LUBINA

La salvaje se acaba. La lubina salvaje es una especie en extinción, tanto que la Comisión Europea ha adoptado medidas de emergencia. Ha limitado su pesca a los marineros profesionales al igual que a los pescadores deportivos, que desde enero solo tienen autorización para capturar tres piezas por persona y día.

MERLUZA

En España la devoramos. Nos encanta. Si Europa consume 122.000 toneladas al año, 81.000 las comemos nosotros; es decir, el 66 por ciento, según la Comisión Europea. El año pasado, la ingesta per cápita de merluza (fresca y congelada) en España fue de 3,5 kilos. La mayoría, el 30 por ciento, de Argentina. En Europa prefieren el bacalao y el salmón.

ATÚN

¡Cuidado con la etiqueta! El fraude es considerable. Según el CSIC, no se corresponden con la etiqueta el 25 por ciento de los elaborados de atún congelado o fresco (incluidos los que se ofrecen troceados en pescadería, sin que se vea el pez completo), el 11,3 por ciento de conservas de atún, el 12,2 de semiconservas de anchoa y el 6,5 de bacalao seco.

LENGUADO

¡Y con el restaurante! El fraude se extiende a los restaurantes. Un estudio de Oceana sobre 280 muestras revela que el 30 por ciento del pescado servido no es el solicitado. El 11 por ciento de las veces el lenguado se sustituye por otras especies planas; el 13 por ciento del bacalao, por panga o carbonero; y el 95 del atún rojo es patudo o atún blanco.

PEZ ESPADA

Mejor no abusar. El mayor peligro del consumo excesivo de pescado es el nivel de mercurio registrado en algunas especies, especialmente perjudicial para mujeres embarazadas y niños pequeños. El mayor riesgo está en el pescado azul de grandes dimensiones: atún, pez espada y emperador. Pero solo en grandes dosis.

SARDINA

La nueva reina del mar. Es uno de los pescados en ascenso... por consumo y por prestigio. La comemos más porque, al ser barata, su consumo ha aumentado con la crisis. El prestigio se explica porque es un pescado azul con muy bajos niveles de mercurio. Los pescadores vascos ya están pescando este año más sardina que bonito.


El pescado, un aliado contra el cáncer

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Una enfermera investiga cómo mejorar la vida de los laringectomizados

A sus 77 años, Julián Rodríguez lleva una vida absolutamente normal. Vive en Madrid y le gusta “salir por la mañana, pasear, comer lo mejor posible y tomarme un vinito de vez en cuando”, cuenta. Sólo una pequeña válvula visible a la altura de la garganta le distingue del común de los ciudadanos. Varios días a la semana se reúne en Getafe con un grupo de amigos muy especial. Los viernes suelen terminar la cita en el bar tomando un aperitivo.

Todos ellos componen la asociación Asociación Regional Madrileña de Atención y Rehabilitación de Laringectomizados (ARMAREL), dedicada desde 1984 a atender las necesidades de las personas laringectomizadas. Estos hombres están unidos por una experiencia común: el cáncer les arrancó la voz –a algunos hace más de diez años, a otros hace menos de un mes- y ahora, en lugar de cuerdas vocales, tienen una abertura permanente en la garganta que les sirve para respirar.

Son algunas de las miles de personas en España, en su mayoría varones, que se han tenido que someter a una extirpación de laringe debido a la aparición de tumores. Ese es precisamente el caso de Julián: “Tuve un primer tumor que los médicos eliminaron con láser, pero después apareció otro bloqueando la cuerda vocal y la vena aorta. Entonces me hicieron la laringectomía total. Después, los médicos te miran, te citan para las revisiones, pero nadie te enseña a reeducar el habla. El logopeda no basta. Yo vine a esta asociación para que me enseñaran a hablar sin cuerdas vocales y ya llevo 13 años en ella ayudando a otras personas”.

Mejor en grupo

Todas las semanas, los miembros de ARMAREL visitan en el hospital a los pacientes laringectomizados. “Les damos ánimos, les decimos que nos miren, que se puede vivir con esto. Y ayudamos a su familia, que se tiene que acostumbrar a la nueva situación”, explica Julián.

Cada uno vive la enfermedad a su manera. A menudo, la dificultad para articular el habla les conduce al aislamiento y la depresión. A eso hay que añadir otros condicionantes físicos, por ejemplo, que muchos pierden los dientes debido a la radiación de la quimioterapia.

Aseguran que su manera de hacer frente a todas estas dificultades es hacer equipo y “tratar de ayudarnos unos a otros, porque lo fundamental es la mentalización. Los hay que cuando les dices la enfermedad se vienen abajo, y la base fundamental es animarse y tratar de superarse”, dice Julián. “A veces hay que tratar de no pensar”.

A su lado, Eduardo Pablos, también laringectomizado, asiente y explica que “a veces tienes mejor carácter y otras veces peor, tienes que tratar de distraerte, por eso venimos aquí, estamos dos horas… Estamos con los amiguetes”.
Un apoyo enfermero muy necesario

La condición de estos hombres es todavía bastante invisible en la sociedad. Por eso, la joven enfermera Miriam González decidió centrar en ella su Trabajo de Fin de Grado: “Es una enfermedad que implica un enorme impacto psicológico y emocional, no sólo para los pacientes, sino también para sus familiares. Me pareció un tema muy interesante y, para mí, desconocido. He podido aprender mucho”. Graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, su trabajo ha consistido en la elaboración de un programa de educación para la salud dirigido específicamente a pacientes laringectomizados.

Miriam ha estudiado cómo deben trabajar las enfermeras con estos pacientes enseñándoles autocuidados, a detectar posibles complicaciones y a mantener una buena higiene. La traqueostomía, explica, “no deja de ser una herida quirúrgica, por lo tanto hay que mantenerla muy limpia. Además, es una zona en la que se produce mucha secreción, y es importante que siempre esté seca”.

Esta enfermera ha analizado también la importancia de la implicación de las familias y el papel que desempeñan las asociaciones de pacientes que, como ARMAREL, fomentan el apoyo entre laringectomizados: “Son pacientes que se sienten identificados entre ellos porque han sufrido el mismo proceso de enfermedad”. Sin embargo, a pesar de la importante labor que realizan, cuentan con subvenciones mínimas. “Como asociación, apenas recibimos ayuda de la Comunidad de Madrid, así que nos apañamos con lo que tenemos”, asegura Julián, resignado.



El importante papel de las asociaciones de laringectomizados (foto ABL)

martes, 17 de noviembre de 2015

Una dieta para prevenir el cáncer

Los estilos de vida saludables, incluyendo una alimentación equilibrada, contribuyen a evitar el desarrollo de tumores malignos
La prevención del cáncer contempla muchos aspectos, genéticos, ambientales e incluso hábitos en nuestro estilo de vida. Uno de éstos es la alimentación.

Según establece el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR, por sus siglas en inglés), nuestra dieta puede influir en la prevención del cáncer de manera directa e indirecta.

De acuerdo a pruebas de laboratorio; distintos minerales, vitaminas y fitoquímicos (compuestos químicos en las plantas), han demostrado efectos anti-cancerígenos de forma directa.

Sin embargo, el instituto aclara que, basado en la evidencia, es la sinergia entre las distintas sustancias presentes en los alimentos lo que brinda un mayor efecto protector contra el cáncer.

Asimismo, el AICR señala que el exceso de grasa corporal aumenta el riesgo de diez tipos de cáncer. En este sentido, la dieta puede reducir este riesgo indirectamente.

El consumo de frutas y vegetales —bajos en calorías—, en conjunto con la ingesta de granos integrales y frijoles o menestras —altos en fibra y bajos en calorías—, promueve la manutención de un peso saludable.

Esta relación entre la alimentación y el cáncer formó parte de la Jornada de Nutrición y Cáncer organizada por el Centro Médico Paitilla (CMP) el pasado viernes.

En su charla titulada ‘Alimentación basada en evidencias', Ida Solís, nutricionista y jefe del Departamento de Nutrición y Dietética del CMP, expuso sobre algunas de las más recientes investigaciones en cuanto a la prevención de tumores malignos a través de la dieta.

LA POLÉMICA DE LAS CARNES PROCESADAS
Con relación al reporte publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la semana pasada, que clasificó a las carnes procesadas como cancerígenas, la doctora María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la misma, declaró que el consumo de carne debe ser moderado.

El informe, apoyado en años de investigación y en 800 estudios sobre el tema, estableció que a partir de un consumo de 50 gramos de carne procesada por día el riesgo de cáncer colorrectal aumenta un 18 por ciento, aunque también se encontró una relación con otros tipos de tumores, como de páncreas y próstata.

‘No hay necesidad de alarmismo', manifestó a Efe la doctora. ‘Se puede continuar consumiendo carnes procesadas, siempre y cuando no sea más de dos a tres veces por semana',

Solís destacó en su presentación que uno de los hábitos culinarios que puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer son las barbacoas.

Cuando los alimentos se cocinan directamente sobre el fuego, procedente de la combustión del carbón o leña, se producen en su superficie unos compuestos conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos, que resultan tóxicos.

ALIMENTOS Y NUTRIENTES ESPECÍFICOS

Por otro lado, la dietista recalcó que las vitaminas A y C, así como los antioxidantes y fibra presentes en vegetales y frutas, ejercen un efecto protector.

En relación a lo anterior, agregó que un consumo diario de frutas y vegetales rojos ayudan a prevenir el cáncer de mama y el de próstata, según un grupo de científicos del Centro Nacional de Cáncer de Singapur (NCCS, por sus siglas en inglés).

Asimismo, la nutricionista reveló que en estudios experimentales se ha observado que el licopeno —un antioxidante presente en los tomates, la sandía y los melones— ha reducido el crecimiento de células de cáncer de próstata.

Los vegetales crucíferos y sus efectos anti-cáncer también han sido bien estudiados. Estos incluyen el brócoli, las coles de bruselas y la coliflor. Componentes como la fibra han demostrado una reducción en el riesgo de cáncer de colon y recto.

Otros compuestos de los crucíferos trabajan inhibiendo las enzimas que activan los carcinógenos (sustancias o agentes que producen cáncer), ayudan a controlar el crecimiento anormal de células, retardan el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, y ayudan a mantener un ADN y sistema inmune saludables.

Solís incluyó en su charla el té verde, aduciendo que uno de sus componentes, los polifenoles, reducen la progresión del cáncer de mama, próstata, riñón, piel y la leucemia.

Con respecto a esto, la AICR revela que los polifenoles del té verde han demostrado ser más fuertes como antioxidantes que las vitaminas E y C; sin embargo, a pesar de que estudios a nivel celular y de animales han demostrado que el compuesto inhibe el desarrollo de varios cánceres, las cantidades del polifenol que emplean en ellos son mucho más altos de lo que una persona promedio podría ingerir.

También hizo referencia a los alimentos con omega-3, como el salmón, el atún fresco, las anchoas, la soja y la linaza, señalando que su ingesta lucha contra la inflamación asociada a ciertos tipos de cáncer.

Según el sitio de WebMD , la investigación en esta área no es concluyente, pero algunos expertos consideran que el omega-3 podría proteger contra los cánceres que tienen un aspecto inflamatorio, como los de colon y recto, hígado, pulmón y próstata.

Entre otros alimentos que han demostrado propiedades anticancerígenas, Solís mencionó el ajo y la cebolla, el aceite de oliva, las especies —romero, tomillo, perejil, apio, jengibre—, además de los alimentos a base de soja.

Para concluir, la nutricionista enfatizó la importancia de alimentarse equilibradamente. Entre otras cosas, resaltó el consumir más carnes blancas, incluyendo el pescado de una a dos veces por semana, cinco frutas y vegetales al día, elegir granos enteros sobre los refinados, e ingerir más menestras, frijoles, frutos secos y nueces.

A esto añadió que es primordial ejercitarse, practicar actividades relajantes, mantener un peso saludable y conservar una actitud positiva.


Lo que realmente protege contra el cáncer es la dieta equilibrada