viernes, 10 de abril de 2015

El cáncer también se puede prevenir

Cada año se diagnostica cáncer a 12 millones de personas y 7,6 millones (63%) mueren debido a esta enfermedad. Afortunadamente un 40% de los cánceres se puede prevenir con algunos cambios en el estilo de vida. Por eso este año, el lema de la campaña del Día Mundial contra el Cáncer es "El cáncer también se puede prevenir"
   

Según la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), algunas medidas para reducir sustancialmente el riesgo de desarrollar esta enfermedad son:

  • Dejar de fumar y evitar la exposición pasiva al humo de tabaco.

El tabaco constituye actualmente la principal causa de cáncer que se puede prevenir en todo el mundo. Fumar provoca entre el 80% y 90% de todas las muertes por cáncer de pulmón y cerca de un tercio de todos los fallecimientos por esta enfermedad en los países en desarrollo, incluido el cáncer de boca, laringe, garganta y estómago.

En conclusión: Abandonar el tabaco (fumado, mascado e inhalado) y evitar la exposición al humo pasivo constituyen medidas eficaces para prevenir el cáncer.

  • Reducir el consumo de alcohol.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir cáncer de boca, garganta y laringe, mama, intestino e hígado. El riesgo de padecer un cáncer del aparato digestivo superior es mayor a medida que aumenta la cantidad de alcohol que se consume por encima de 250 ml. de vino ó 500 ml. de cerveza. Consumir aproximadamente 1 litro de vino o 2 litros de cerveza diariamente supone un riesgo entre 4 y 6 veces mayor de padecer dichos cánceres en comparación con las personas que lo consumen de forma moderada o que no toman bebidas alcohólicas.

En conclusión: Reducir el consumo de alcohol constituye una medida eficaz para prevenir el cáncer.

  • Evitar la exposición excesiva a los rayos solares.

Recibir pequeñas cantidades de luz solar es esencial para que nuestro cuerpo produzca vitamina D. Sin embargo, la exposición excesiva a los rayos solares o a fuentes artificiales de radiación ultravioleta, como las cabinas de bronceado, aumenta el riesgo de padecer todos los tipos de cáncer de piel.

En conclusión: Dejar de utilizar cabinas de bronceado y evitar la exposición directa a la luz solar, utilizar un protector solar y ropa adecuada constituyen medidas eficaces para prevenir el cáncer.
  • Realizar actividad física de forma habitual.
Se estima que la falta de actividad física está detrás de un 25% de los casos de cáncer de mama y de colon en todo el mundo. No obstante, existen pruebas convincentes de que practicar ejercicio físico de forma habitual reduce el riesgo de cáncer de mama y de colon. Este efecto positivo se produce independientemente del peso corporal.    

En conclusión: En el caso de los adultos, realizar 30 minutos de actividad física con una intensidad moderada 5 días a la semana reduce el riesgo de padecer estos tipos de cáncer. Se recomienda asimismo que los niños en edad escolar realicen una actividad física entre moderada y rigurosa durante al menos 60 minutos por sus beneficios para la salud.
  • Llevar una dieta saludable.

Las investigaciones realizadas demuestran que existe una relación directa entre la dieta y el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Los estudios indican que cada porción diaria (80-100 gr.) de fruta o verdura reduce un 20% el riesgo de padecer cáncer de boca y un 30% el riesgo de cáncer de estómago. Una ingesta elevada de fibra (un promedio de 27 gr./día) se asocia a un 20% menos de riesgo de padecer cáncer de intestino, mientras que la carne roja y procesada aumenta el riesgo de padecer este tipo de cáncer. Asimismo, un consumo elevado de sal y salazones aumenta el riesgo de padecer cáncer de estómago.

En conclusión: reducir el consumo de alimentos con muchas calorías, grasas saturadas (por ejemplo, mantequilla, aceite de coco y de palma), bebidas azucaradas, alimentos salados, así como carne roja y procesada, asada a altas temperaturas y frita, y disfrutar de una dieta variada y saludable rica en frutas, verduras y cereales integrales puede reducir el riesgo de padecer estos tipos de cáncer.
  • Mantener un peso adecuado.

Existen pruebas convincentes de que el sobrepeso o la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar cáncer cérvico uterino, de riñón, de esófago, de estómago, de colon y de mama (en mujeres posmenopáusicas), de próstata, de vesícula biliar y páncreas.

En conclusión: mantener un peso adecuado realizando suficiente actividad física y llevando una dieta saludable puede reducir el riesgo de cáncer.
  • Protegerse contra las infecciones que provocan cáncer.

Aunque el cáncer no es una enfermedad infecciosa, hay una serie de infecciones que pueden provocar cáncer de forma directa o incrementar el riesgo de padecerlo.

De hecho, casi un 22% de las muertes por cáncer en los países en vías de desarrollo y un 6% en los países industrializados están provocadas por infecciones crónicas, como el virus de la hepatitis B o C ( que provoca cáncer de hígado), el virus del papiloma humano ( que provoca cáncer cérvico uterino)y la bacteria Helicobacter pylori ( que aumenta el riesgo de cáncer de estómago).

En conclusión: Intervenciones como la inmunización, los tratamientos y el cambio de hábitos pueden reducir la exposición a factores de riesgo específicos y son medidas efectivas para prevenir el cáncer.


La UICC es la ONG internacional más importante dedicada a la prevención y el control del cáncer a escala mundial. Agrupa a más de 300 organizaciones afiliadas de más de 100 países en la lucha por eliminar el cáncer como enfermedad potencialmente mortal mediante la aplicación de la Declaración Mundial Contra el Cáncer.


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