jueves, 16 de marzo de 2017

La venta de tabaco se reduce un 14% tras seis años de caídas

En el mes de enero la comercialización de cigarrillos bajó un 22,7% respecto a diciembre tras la última subida de impuestos

Menos ventas de tabaco pueden suponer una buena noticia en términos de salud pública, pero también implican una pérdida considerable de recaudación a través de impuestos y un daño que puede ser irreparable para una región productora como Extremadura.

La información que publica el Ministerio de Hacienda evidencia un descenso en el consumo y por tanto una bajada de la recaudación a lo largo de los últimos seis años. Los datos son facilitados por los distribuidores oficiales registrados en el registro de operadores del Comisionado para el Mercado de Tabacos. La estadística refleja un descenso continuado de las ventas desde 2010, cuando se llegó a 334 millones de euros en la comunidad.

A partir de ese momento se ha registrado una bajada constante. La más notable tuvo lugar en 2016, que se cerró con un total de 287,1 millones de euros y una reducción del 4,15% respecto al ejercicio anterior. La caída durante los seis últimos años, periodo que coincide con la crisis económica, es del 14%.

  • El sector achaca la bajada de las ventas a las subidas de impuestos y al aumento del tabaco ilegal
  • La picadura de liar suponía en 2010 menos del 2,5% del mercado y al cierre de 2016 pasaba del 7%

En el caso de los cigarrillos, que representan la mayor parte de las ventas, se ha pasado en la región de una facturación de 316,4 millones de euros en 2010 a 252,4 millones en el pasado ejercicio. Por número de unidades, en 2016 se expendieron en la región cerca de 57,4 millones de cajetillas. Seis años antes se llegó a 95,7 millones. La reducción es del 40%.

Es decir, las ventas de cajetillas han caído casi tres veces más que la recaudación. Esto se debe a las subidas de impuestos que han tenido lugar durante la crisis, la última a finales del pasado año. Jesús Bernal, presidente de la Unión de Estanqueros de la provincia de Cáceres, reconoce que el aumento del gravamen al tabaco es una de las principales causas que llevan a muchos a dejar de fumar.

Esto también se refleja en un cambio del consumo. En diciembre de 2010 los cigarrillos representaban casi el 95% del volumen de ventas, mientras que al cierre del pasado ejercicio no llegaban al 88%. En el año de referencia el tabaco de liar suponía menos del 2,5% del mercado. En la actualidad ya pasa del 7%.

Para Bernal, las últimas subidas de impuestos son desproporcionadas en relación con el poder adquisitivo de los extremeños y los estragos que ha causado la crisis en la renta de las familias. Por eso indica que no sólo ha aumentado la venta de picadura de liar, sino también un tipo de producto, denominado cigarritos, que se asemejan a puros de pequeño tamaño. Una cajetilla de cigarrillos de una marca habitual tiene un precio de 4,65 euros. Veinte cigarritos cuestan 2,65 euros.

Pero, más que por las subidas de impuestos o por la crisis, considera que las ventas se ven perjudicadas por la comercialización de tabaco ilegal. Según indica, el número de fumadores está estabilizado, de modo que la caída de la facturación se debe principalmente a que compran producto fuera de los establecimientos autorizados.

Los cálculos del sector señalan que la venta de productos de contrabando suponen en todo el país una pérdida de 1.000 millones de euros en impuestos. En la comunidad también se nota la comercialización de tabaco de países del este o de mercados ilegales.

Asimismo, destaca que las estadísticas de ventas en la provincia de Cáceres se ven condicionadas por la situación del sector productor. Según afirma, hay cultivadores que comercializan de forma directa los excedentes de sus explotaciones, y no es difícil comprar tabaco incluso sin picar. A su juicio, «tiran piedras sobre su propio tejado».

El sector está en permanente contacto con la Guardia Civil y con el Servicio de Aduanas, pero reconoce que es difícil controlar la venta ilegal. Como indica, también es fácil adquirir tabaco por Internet. «Hay muchas lagunas legales», destaca Jesús Bernal.

Nueva subida

El impacto que tienen las subidas de impuestos sobre el consumo de tabaco, lo que hace que muchos dejen de fumar o que busquen otras vías de compra, se ha vuelto a apreciar en los últimos meses. El Gobierno aprobó a principios de diciembre aumentar un 2,5% la tasa a los cigarrillos y un 6,8% a la picadura de liar. La medida entró en vigor a mediados de mes.

Los datos de enero reflejan una caída de las ventas de cajetillas de cigarrillos de más del 22,7% respecto a diciembre. Hay que tener en cuenta que el último mes del año es, junto con el periodo estival, una de las épocas de mayor consumo. Y que el inicio de un nuevo ejercicio suele coincidir para muchos con un intento de dejar de fumar, lo que explica en parte esta drástica reducción. Pero también es cierto que de diciembre de 2015 a enero de 2016 la caída fue del 19,6%.

De hecho, la última subida ya se hizo notar en el mes de diciembre. A pesar de que, como se ha indicado, el consumo suele crecer por el efecto de las fiestas navideñas y de Nochevieja, lo cierto es que en el último mes de 2016 se produjo un descenso en la venta de más de 6.000 cajetillas respecto a noviembre. Sin embargo, se facturaron casi 150.000 euros más.


Buena noticia, pero aún se fuma demasiado

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