Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

lunes, 6 de julio de 2015

La contaminación del aire causa ansiedad

La polución también se relaciona con un mayor riesgo de cáncer y de enfermedades cardio y cerebrovasculares

Que la contaminación ambiental es un factor de riesgo para enfermedades cardio y cerebrovascular es algo ya conocido, pero que también se asocia con un mayor riesgo de ansiedad resulta más novedoso. Según un trabajo que se publica en «British Medical Journal» ,realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins y la de Escuela de Salud Pública de Harvard (EE.UU.), existe una asociación entre la contaminación del aire por partículas y la ansiedad.

La ansiedad es el trastorno psiquiátrico más común y afecta a cerca del 16% de las personas en algún momento de la vida en todo el mundo. Además, se asocia con una disminución de la productividad, un aumento de la atención médica y el riesgo de suicidio.

A partir de los datos del ‘Estudio de Salud de Enfermeras de los Estados Unidos’, los investigadores han revisado a 71.271 mujeres, de entre 57 y 85 años de edad. La exposición a las partículas PM 2,5 y PM 2,5-10 se determinó a partir de los datos geográficos y meteorológicos nacionales y se estimaron a partir de cinco puntos (un mes, tres meses, seis meses, un año y 15 años) antes de evaluar la presencia de la ansiedad. Los investigadores también tuvieron en cuenta la distancia entre el domicilio y la carretera principal más cercana como un indicador común de exposición a la contaminación del aire relacionada con el tráfico.

Temor, miedo...

 

Cada participante completó un cuestionario de ansiedad que incluía ocho preguntas sobre la autopercepción de síntomas como el temor, el deseo de huir y la tendencia a preocuparse. Asimismo, los investigadores tuvieron en cuenta factores como el estado socioeconómico, la educación, la edad y el estado civil.

Los resultados mostraron que alrededor del 15% de las mujeres experimentaron síntomas elevados de ansiedad. La exposición a material particulado se relacionó con un mayor riesgo de ansiedad y, aunque se encontró que PM 2,5 tener una asociación significativa con la ansiedad, no existía tal vínculo con PM 2,5-10.

Las mujeres que residían a entre 50 y 200 metros de una carretera principal eran más propensas a padecer síntomas de ansiedad más elevados que las que viven a más de 200 metros de distancia. Pero las que tenían su casa a unos 50 m de una carretera principal no experimentaron esta asociación.

Estrés oxidativo

 

Por otro lado, se vio que exposición reciente tiene una vinculación más significativa con la ansiedad, siendo los efectos más fuertes después de los primeros meses de exposición. La contaminación atmosférica por material particulado puede desencadenar o empeorar la ansiedad a través del estrés oxidativo y la inflamación o deteriorar una condición de salud existente, explican los autores.

No obstante los investigadores advierten que el estudio es observacional y no hay conclusiones definitivas sobre causa y efecto.

En un editorial acompañante, Michael Brauer, de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), escribe que este tipo de estudios «confirman la urgente necesidad de gestionar la contaminación del aire a nivel mundial como una de las causas de la mala salud» y que la reducción de «la contaminación del aire podría ser una manera rentable de reducir la gran carga de la enfermedad, tanto cardiovascular como mental».




La contaminación, además de cáncer, produce ansiedad

viernes, 3 de julio de 2015

Los síntomas del cáncer: una completa guía


La línea que separa al hipocondriaco del prudente es en ocasiones demasiado fina, pero en lo que respecta al cáncer, es mejor preocuparse a la primera alarma

Hay personas que ante cualquier dolor piensan de inmediato que tienen una grave enfermedad, y otras que ignoran por completo las alarmas que está disparando su cuerpo, pensando que sus dolencias carecen de importancia. 

La línea que separa al hipocondriaco del prudente es en ocasiones demasiado fina. Según un estudio elaborado por Cancer Research UK, y publicado esta semana en la revista Plos One, más de la mitad de los británicos (un 53% de las 2.000 personas que conformaron la muestra) han sufrido alguna vez uno de los síntomas que podrían indicar la presencia de un cáncer, pero sólo el 2% pensaron que podían padecer la enfermedad y más de un tercio ignoraron por completo las alarmas y no acudieron al médico.
Si tienes síntomas que no desaparecen, particularmente aquellos que se consideran señales de alarma, no debes ignorarlos, debes ir al médico y buscar ayuda

Los oncólogos insisten en que la detección precoz del cáncer es la medida más eficaz para frenar su impacto. La mayoría de los cánceres pueden tratarse con eficacia si se combaten en fases tempranas de la enfermedad, pero las complicaciones se multiplican cuanto más tiempo lleve el tumor en nuestro cuerpo.

La doctora Katriina Whitaker, investigadora del University College London y autora principal del estudio, cree que muchas personas retrasan su visita al médico, pues creen que sus dolores no son lo suficientemente intensos o, al menos, no lo suficientemente graves como para preocuparse.

“La gente cree que no debemos animar a las personas a ser hipocondriacas, pero tenemos un problema con los individuos a los que les da vergüenza ir al médico pues creen que van a hacerle perder el tiempo y van a malgastar inútilmente los recursos del sistema de salud”, explica Whitaker. “Tenemos que lanzar el mensaje de que si tienes síntomas que no desaparecen, particularmente aquellos que se consideran señales de alarma, no debes ignorarlos, debes ir al médico y buscar ayuda”.

Las señales que indican que podrías tener cáncer

Ninguna persona sin la formación adecuada está capacitada para saber si tiene cáncer por sí misma. Los signos o síntomas que podrían indicar la presencia de un tumor son múltiples, pues dependen, claro está, del lugar en el que se esté desarrollando la enfermedad.

Como explica la American Cancer Society, “a medida que el cáncer crece, éste comienza a ejercer presión en los órganos cercanos, vasos sanguíneos y los nervios. Esta presión ocasiona algunos de los signos y síntomas del cáncer”. El problema es que, dependiendo de la zona del cuerpo, estas señales tardan más en hacerse visibles.

El cáncer no sólo causa dolores en las zonas próximas a su desarrollo
Si el cáncer se encuentra en un área crítica, como en ciertas partes del cerebro, aun el tumor más pequeño puede causar síntomas de la enfermedad; pero en otras ocasiones surge en lugares en los que no se detecta hasta que alcanza un gran tamaño. Es el caso, por ejemplo, del cáncer de páncreas, que no se nota hasta que el tumor es tan grande que presiona los nervios cercanos (ocasionando dolor de espalda o abdomen): es uno de los más difíciles de detectar y, por tanto, uno de los que tiene la mortalidad más elevada.

Pero el cáncer no sólo causa dolores en las zonas próximas a su desarrollo. También provoca síntomas visibles como fiebre, cansancio o pérdida de peso –pues las células cancerosas malgastan mucha energía del cuerpo– y crea extrañas protuberancias. Estos son los signos y síntomas que puede provocar el cáncer. Si sufres alguno de ellos lo más probable es que no esté ocasionado por el cáncer, pero lo primero que debes hacer es acudir al médico para descartar esta opción.

Sí un médico cree que tienes un síntoma de cáncer mandará hacer más pruebas.

SÍNTOMAS GENERALES

1. Pérdida de peso inexplicable

El cáncer provoca siempre una pérdida de peso. Si de repente adelgazas más de cinco kilos sin motivo aparente (no comes menos, ni mejor, ni haces más ejercicio), es posible que tengas un tumor.

2. Fiebre

La fiebre es uno de los mecanismos defensivos básicos de nuestro cuerpo y, por tanto, puede aparecer por múltiples motivos, pero también por el cáncer. Casi todas las personas con la enfermedad la sufren en algún momento. En general, aparece cuando el cáncer se ha extendido a otras zonas del cuerpo más allá del lugar en el que se originó, pero a veces es un signo temprano de la enfermedad, como en el caso de la leucemia o el linfoma.

3. Cansancio

No, llegar a casa y querer tirar en el sofá no es un posible síntoma de cáncer. Pero si tienes un agotamiento extremo, que no mejora cuando descansas, preocúpate: puede ser un síntoma importante a medida que el cáncer progresa.

4. Dolor

Hay cánceres que se pueden sufrir durante años sin que se sienta la más mínima molestia, pero otros provocan dolores en las primeras fases de su desarrollo: es el caso del cáncer de los huesos o el cáncer testicular. Un dolor de cabeza que no desaparece o que no se alivia con tratamiento puede ser también un síntoma de un tumor cerebral. El dolor de espalda puede ser un síntoma de cáncer de colon, recto u ovario.

5. Cambios en la piel

Si una mancha o lunar se hace irregular, crece, cambia de color y  duele o pica, puede que se esté convirtiendo en un melanoma. Pero el cáncer de piel no es el único que provoca cambios en ésta. Otros signos que pueden indicarnos que sufrimos la enfermedad son un oscurecimiento anormal de ésta (hiperpigmentación), una coloración amarillenta de la piel y de los ojos (ictericia), un enrojecimiento (eritema), picazones (prurito) o un crecimiento excesivo de vello.
Conocer bien nuestro cuerpo es la mejor forma de prevenir el cáncer. (iStock)Conocer bien nuestro cuerpo es la mejor forma de prevenir el cáncer. (iStock)
 
SÍNTOMAS ESPECÍFICOS

Junto a los síntomas generales que ocasionan antes o después la mayoría de cánceres, hay signos específicos de algunos tipos de tumores que conviene conocer, pues no son siempre evidentes.

1. Problemas al defecar u orinar

Como explica el manual de la American Cancer Society, el estreñimiento, la diarrea o un cambio en el tamaño de las heces fecales por un tiempo prolongado puede que sea un signo de cáncer del colon. Por otro lado, el dolor al orinar, sangre en la orina o cambios en la función de la vejiga (tales como orinar con mayor o menor frecuencia) pudieran estar relacionados con cánceres de vejiga o próstata.

2. Aparición de llagas que no cicatrizan

Si aparece una llaga de origen desconocido en cualquier parte del cuerpo y no se cura podríamos estar ante un signo de cáncer. En el caso de que aparezca en la boca podríamos estar ante un cáncer oral, y es muy importante que la gente que fuma o bebe alcohol lo trate cuanto antes, pues su consumo puede complicar el desarrollo de la enfermedad.

3. Manchas blancas en la lengua o el interior de la boca

La leucoplaquia es un área precancerosa que aparece en zonas donde la irritación es frecuente. A menudo, es causada por el hábito de fumar, más aún si se hace en pica o mascando. Si no se trata, la leucoplaquia puede convertirse en cáncer de boca.

4. Sangrado o hemorragias anormales

Cualquier aparición de sangre en ocasiones inesperadas debe alarmarnos. Toser sangre podría ser un signo de cáncer de pulmón, la aparición de esta en los excrementos es indicativo de cáncer de colon o recto, en la vagina de cuello uterino, en la orina de vegija o riñon y en el pezón, de mama.

5. Aparición de bultos

La mayoría de los bultos o nódulos suelen ser manifestaciones benignas, pero el descubrimiento de cualquier protuberancia inesperada es razón suficiente para visitar a nuestro médico. Muchos cánceres se pueden palpar a través de la piel, principalmente en los senos, los testículos, los ganglios linfáticos (glándulas) y en los tejidos blandos del cuerpo.

6. Indigestión o dificultad para tragar
Por lo general, la indigestión o dificultad no es indicativa de que se sufre un cáncer, pero si es persistente podría ser un signo de cáncer de esófago, de estómago o de faringe (garganta).

7. Tos persistente o ronquera

Una tos persistente puede que sea un signo de cáncer de pulmón, mientras que la ronquera puede ser un signo de cáncer de laringe (caja sonora) o de la glándula tiroides.



Es mejor preocuparse a la primera alarma

miércoles, 1 de julio de 2015

Cáncer por amianto

El amianto (o asbesto) es un agente cancerígeno que provoca la mitad de las muertes por cáncer profesional. Aunque en España está prohibido su uso desde 2002, cada año mueren más de 200 personas por mesotelioma pleural asociado al amianto. En fechas recientes, una investigación apuntaba que la mayoría de fallecimientos por un cáncer pleural (mesotelioma) atribuible a la exposición de amianto no están reconocidos como tales por el Instituto de la Seguridad Social. Este artículo detalla las conclusiones de este estudio y también describe qué es el amianto, dónde se encuentra y qué enfermedades provoca su exposición.

En nuestro país, a pesar de que la utilización de amianto, o asbesto, está prohibida desde el año 2002, todavía provoca efectos nocivos, aunque no todos son reconocidos como tales. Así lo sugiere un estudio español publicado hace poco en International Journal of Occupational and Environmental Health que advierte que, en nuestro país, hay un infra-registro en los cánceres provocados por este material, del que entre 1906 y 2002 se importaron en más de 2,5 millones de toneladas.
Cáncer por amianto poco reconocido

El 93,6% de los hombres y el 96,6% de las mujeres que fallecieron entre 2007 y 2011 en España por un tipo de cáncer pleural (mesotelioma pleural), atribuible a la exposición laboral al amianto, no han sido admitidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). De todos los casos, solo han sido reconocidos el 6,4% en hombres y el 4,4% en mujeres. Esta es una de las conclusiones del estudio realizado por investigadores de la Universidad de Granada y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, quienes añaden que, además, la tasa de infra-registro de los fallecidos por cáncer de bronquio y pulmón atribuibles a la exposición laboral al amianto es de un 98,8%.

Se estima que se dan miles de muertes cada año asociadas a la exposición doméstica, aunque en estos casos es difícil establecer la relación causa-efecto
La investigación "Asbestos-related occupational cancers compensated under the Spanish National Insurance System, 1978-2011" ha puesto en evidencia el poco reconocimiento de esta enfermedad provocada por la exposición del amianto, lo que deja a las víctimas en una situación de vulnerabilidad. Cada año más de 200 personas mueren por mesotelioma pleural asociado al amianto, y a esta cifra hay que añadir los fallecidos por otros cánceres provocados por la inhalación de este mineral.

Para este trabajo, los autores analizaron todos los casos de cáncer relacionados con el amianto, reconocidos por el INSS como enfermedades profesionales en España entre 1978 y 2011. Pudieron comprobar que solo se habían reconocido 164 cánceres de este tipo, con una tasa media anual del 0,08 por 100.000 empleados, lo que supone un número muy bajo si se compara con otros países de la Unión Europea como Noruega (7,32 casos reconocidos por cada 100.000 empleados).
El amianto carcinógeno

A pesar de su prohibición hace más de una década, todavía se puede encontrar amianto en algunas edificaciones. Su uso estuvo muy extendido por su resistencia a la tracción, como aislante térmico por su baja conductividad que le confiere gran resistencia al fuego (ignífugo) y por su relativa resistencia al ataque de sustancias químicas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy todavía se utiliza en el aislamiento de los edificios, como componente de tejas, tuberías de agua, mantas ignífugas y envases médicos, como aditivo de los plásticos y en la industria automovilística, en embragues, frenos, juntas y amortiguadores. Esta organización cifra en cerca de 125 millones el número de personas en todo el mundo que están expuestas a este material en su lugar de trabajo.

Cerca de 125 millones de personas en todo el mundo están expuestas a este material en su lugar de trabajo
Las principales variedades de asbesto son el crisotilo (asbesto blanco) y la crocidolita (asbesto azul), y también la amosita, la antofilita, la tremolita y la actinolita. Hay que tener en cuenta que todas las formas de asbesto son cancerígenas para el ser humano. Una característica de estas enfermedades es que tienen un periodo de latencia muy largo, y desde que se está en contacto con el agente hasta que la enfermedad es detectable pueden pasar hasta 30 años.

El amianto es un conjunto de fibras minerales naturales, que desprende pequeñas partículas que pueden penetrar en los pulmones, y cuya inhalación (en un entorno laboral, en lugares cercanos a su extracción, viviendas o locales construidos con este material) provoca distintas enfermedades. Además, se estima que se dan miles de muertes cada año asociadas a la exposición doméstica, aunque en estos casos es difícil establecer la relación causa-efecto.

En los documentos "Environmental Health Criteria 203" y "Environmental Health Criteria 53" (OMS) se citan el cáncer de pulmón, de pleura (mesotelioma) y fibrosis pulmonar (asbestosis), y placas, engrosamientos y derrames pleurales. También se ha demostrado que provoca cáncer de laringe y, probablemente, otros tumores malignos ("Committee on Asbestos: Selected Health Effects, Board on Population Health and Public Health Practices. Asbestos: Selected Cancers. Washington, D.C., The National Academies Press, 2006"). Por este motivo se considera uno de los carcinógenos ocupacionales más importantes, que provoca alrededor de la mitad de las muertes por cáncer profesional.



125 millones de personas están expuestas al amianto

lunes, 29 de junio de 2015

12 consejos de la OMS para la prevención del cáncer

La OMS define el cáncer como  un término genérico para un gran grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo. Dichas enfermedades también son nombradas por los especialistas como neoplasias y tumores malignos.

Una de las características del cáncer es la generación rápida de células anormales que crecen más allá de sus límites normales y pueden invadir zonas adyacentes del cuerpo y propagarse a otros órganos. Este proceso es conocido como metástasis y es la principal causa de muerte por cáncer.

Ante el progresivo aumento del porcentaje en los indicadores de esta enfermedad,  la OMS se ha dado a la  misión de llevar a cabo un Programa de Control del Cáncer donde se  promueven políticas de control del cáncer, planes y programas integrados a las enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados. Con éstos se establecen normas y estándares, se suscita la vigilancia, se  fomentan la prevención, la detección temprana, el tratamiento y paliativos adaptados a los diferentes contextos socioeconómicos.

En los últimos dos años han aumentado a más del 60% los nuevos casos en todo el mundo teniendo mayor representación África, Asia y América Central y del Sur. Y las autoridades en el tema han decretado que el 30% de los cánceres podrían prevenirse, siguiendo estos consejos y manteniéndolos  como estilo de vida.

Evitar el consumo de tabaco

Primeramente se debe evitar el consumo de tabaco, ya que es el mayor factor riesgo para la mortalidad por cáncer en todo el mundo, causando un estimado de 22% de las muertes por cáncer al año. El tabaquismo causa muchos tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello uterino. Alrededor del 70% de la carga del cáncer de pulmón se puede atribuir al consumo de tabaco por sí solo.

El humo que respiran los fumadores pasivos, también conocido como humo de tabaco ambiental, se ha demostrado que causa cáncer de pulmón en adultos no fumadores, los llamados fumadores pasivos. El tabaco sin humo, el tabaco de mascar como también se puede conocer, provoca cáncer de esófago y cáncer de páncreas.

Evitar la inactividad física

La inactividad física, la obesidad y el sobrepeso son aspectos a tener en cuenta, por lo que se recomienda mantener un peso adecuado en el rango de lo saludable para cada persona, realizar ejercicios físicos durante al menos 30 minutos y evitar el sedentarismo es muy importante. Existe una relación entre el sobrepeso, la obesidad y muchos tipos de cáncer como el de esófago, colon y recto, mama, endometrio y riñón.

Evitar ingerir bebidas azucaradas y limitar el consumo de alimentos ricos en energía y las frituras es otra medida para evitar padecer de cáncer,  no es que esos alimentos causen directamente cáncer, pero el exceso en el consumo de alimentos que aporten energía tiene que ir aparejado con la manera de quemarlas porque de lo contario se convierten en la grasa que hace aumentar el tejido adiposo. Lo ideal es comer frutas, verduras, legumbres y granos enteros, que pueden tener un efecto protector contra muchos tipos de cáncer. Mientras más variada y colorida sea la elección de estos será mejor para nuestra  salud.

Consumo de carnes rojas

El consumo de carnes rojas (res, cerdo, cordero) y de carnes procesadas tiene que ser moderado, es mejor  hacer una dieta a base de pollo, mariscos, o legumbres en lugar de las carnes rojas. Éstas pueden estar asociadas con un mayor riesgo de enfermar de cáncer colorrectal. Además, los hábitos alimenticios saludables que impiden el desarrollo de los cánceres también pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Consumo de bebidas alcohólicas

Limitar  las bebidas alcohólicas y  beber con moderación es algo que está en nuestras manos. Su consumo está asociado al  cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colorrectal y mama. El riesgo de enfermar de cáncer aumenta con la cantidad de alcohol ingerido y se acrecienta sustancialmente si la persona es también un fumador excesivo.

Las fracciones atribuibles varían entre hombres y mujeres para ciertos tipos de cáncer relacionados con el alcohol, principalmente debido a las diferencias en los niveles medios de consumo. Por ejemplo, el 22% de los cánceres de la boca y orofaringe en los hombres son atribuibles al alcohol, mientras que en las mujeres la carga atribuible cae a 9%. Existe una diferencia de sexo similar para los cánceres de esófago y de hígado.

Los agentes infecciosos son responsables de casi el 22% de las muertes por cáncer en el mundo en vías de desarrollo y el 6% en los países industrializados. Hepatitis virales B y C causan cáncer de hígado; la infección por el virus del papiloma humano causa el cáncer de cuello uterino; la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de cáncer de estómago. En algunos países la infección parasítica esquistosomiasis aumenta el riesgo de cáncer de vejiga y en otros países la duela hepática aumenta el riesgo de colangiocarcinoma de los conductos biliares. Las medidas preventivas incluyen la vacunación y la prevención de la infección e infestación.

Bajos niveles de sal

Las comidas deben poseer bajos niveles de sal, es importante evadir el consumo de alimentos elaborados con sodio, es decir los que se presentan en conserva,  ​​que representan la mayor ingesta de sodio en la actualidad por parte de las personas. Sobre todo, lo mejor es no agregar sal adicional a los alientos ya elaborados, esta práctica es muy dañina para los seres humanos.

Contaminación ambiental

La contaminación ambiental del aire, del agua y del suelo con sustancias químicas cancerígenas representa el 1-4% de todos los cánceres.  Más de 40 agentes, mezclas y circunstancias de exposición en el entorno de trabajo son cancerígenos y están clasificados como carcinógenos ocupacionales.  Y estos se encuentran causalmente relacionados con el cáncer de pulmón, vejiga, laringe y de la piel, la leucemia y el cáncer nasofaríngeo. La  mesotelioma (cáncer del revestimiento exterior de la cavidad del pulmón o pecho) es en gran parte causada por la exposición laboral al amianto.

Los cánceres ocupacionales se concentran en grupos específicos de la población activa, para los que el riesgo de desarrollar una forma particular de cáncer puede ser mucho mayor que para la población en general. Cerca de 20-30% de los hombres y 05.20% de la población femenina en edad de trabajar pueden haber estado expuestos a carcinógenos pulmonares durante su vida laboral, lo que representa aproximadamente el 10% de los cánceres de pulmón en todo el mundo. Alrededor del 2% de los casos de leucemia en todo el mundo son atribuibles a la exposición laboral.

La radiación ionizante es carcinogénica para los humanos, puede inducir leucemia y varios tumores sólidos, los mayores riesgos los tienen las personas que se exponen en edad joven.
La exposición residencial al gas radón del suelo y materiales de construcción se estima que causa entre el 3% y el 14% de todos los cánceres de pulmón, por lo que es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco. Los niveles de radón en los hogares pueden reducirse mejorando la ventilación y sellado de suelos y paredes.

La radiación ionizante es una herramienta de diagnóstico y terapéutica  esencial, pero los médicos las deben prescribir de manera adecuada y correcta para reducir las dosis de radiación innecesarias, especialmente en los niños. De esta forma se podrá garantizar que los beneficios superen los riesgos potenciales.

Protección contra el sol y los rayos UV

Protegerse del sol y sus radiaciones ultravioletas (UV), también ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer como, el cáncer de piel, el carcinoma de células basales, carcinoma de células escamosas y el melanoma. Evitar la exposición excesiva, el uso de protector solar y ropa protectora son medidas preventivas eficaces contra estas enfermedades. Aparatos de bronceado UV  y emisores están también clasificados como carcinogénicas para los seres humanos sobre la base de su asociación con el cáncer de piel y melanoma ocular.

Consumo de vitamina D

Por último tomar suplementos de vitamina D puede disminuir el riesgo de cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer. No obstante los expertos dicen que no es necesario que se utilicen suplementos  para proteger contra el cáncer.  No es que estos sean  malos,  pueden ser muy valiosos para otras deficiencias, pero no existen pruebas concretas de que puedan protegen contra el cáncer, a excepción de la vitamina D, como ya hemos explicado.


El 30% de los cánceres podrían prevenirse

viernes, 26 de junio de 2015

Cuando los tatuajes se confunden con un cáncer


Un tatuaje de grandes dimensiones provocó un falso diagnóstico de cáncer, informan los expertos

Un tatuaje de grandes dimensiones provocó un falso diagnóstico de cáncer. En un artículo, los investigadores del Centro Médico Irvine de la Universidad de California (Estados Unidos) relatan la confusión y alertan de que este problema puede darse con el uso de determinadas pruebas de imagen radiológica.

Según describe el artículo en la revista 'Obstetrics and Gynecology', el caso se produjo con una paciente de 32 años que tenía un cáncer de cuello de útero a la que, durante una prueba de seguimiento, se decidió someter a una tomografía computarizada (TC) y otra por emisión de positrones (PET) para ver si el tumor se había diseminado.

Para la prueba es necesario que la paciente reciba una inyección con un trazador radiactivo que hace que los tumores aparezcan como puntos brillantes en la exploración.

De este modo, al someterse a la exploración detectaron áreas brillantes en sus ganglios linfáticos de la pelvis que sugerían que el tumor se había extendido, como consecuencia de una posible metástasis.

Sin embargo, hasta después de la cirugía los médicos no se dieron cuenta de que el verdadero motivo de esos puntos brillantes era "el pigmento del tatuaje", según ha explicado a la BBC Ramez Eskander, oncólogo que trató a la paciente.

En la intervención extirparon el útero, el cuello de útero, las trompas de Falopio y los ganglios linfáticos pélvicos. Fue cuando los médicos examinaron las células de los ganglios linfáticos bajo un microscopio cuando vieron que las células contenían depósitos de tinta de tatuaje, no tumorales.

Eskander ha destacado la necesidad de que los médicos sean conscientes de que tatuajes muy grandes pueden confundirse con cáncer en imágenes tomográficas. "Queremos asegurarnos de que la gente entienda que estos falsos positivos podrían potencialmente producirse en pacientes con tatuajes", ha explicado.


Los peligros de los tatuajes y la radiología

jueves, 25 de junio de 2015

El perro que olió un cáncer y salvó la vida de su dueña

La generosidad de las mascotas no tiene límites. Cada poco tiempo conocemos una nueva historia asombrosa sobre algún animal doméstico que demuestra ser mucho más que un compañero y un amigo, convirtiéndose en héroe. A menudo los protagonistas son los perros, capaces de salvar a una persona de un incendio o del ataque de un criminal. Lo que no sabíamos es que quizá puedan también «oler» enfermedades.

En el blog «Tech Times» encontramos el relato de la increíble hazaña de Ted, un border collie propiedad de Josie Conlan, una madre de familia de 46 años residente en Stockton (Inglaterra). El perro era tímido y poco dado a las muestras de afecto, probablemente consecuencia de los malos tratos que sufrió siendo cachorro, antes de que su actual dueña le adoptase. Ella le dio una vida mejor y él le ha devuelto todo ese cariño avisándole de que algo fallaba en su organismo.
 
Los problemas de salud de Josie provocan que de vez en cuando aparezcan pequeños bultos en su pecho. Y por eso no dio mayor importancia al que le salió hace un par de meses, en apariencia idéntico a los anteriores. Lo que le puso en alerta fue la actitud de Ted, que insistía en acercarse a esa zona de su cuerpo olfateando y gimiendo sin parar.

Tal era la preocupación que parecía querer expresar el cánido que la mujer decidió consultar con su médico. Las pruebas desvelaron que sufría un cáncer de pecho, felizmente detectado con margen suficiente para actuar gracias a la intervención de Ted. Con el tratamiento adecuado, Josie podrá superar su problema y continuar con su vida junto a su marido y sus dos hijas, de 26 y 14 años.

«Ted es el mejor regalo que la vida ha podido hacernos. La gente dice que yo le salvé y ahora él me ha salvado a mí. Ha salvado a mi familia», explica emocionada Josie Conlan, agradecida para siempre a su leal amigo. Pero aunque lo parezca, no se trata de un milagro: fundaciones como InSitu se dedican a entrenar a perros para detectar cáncer en seres humanos.


La insospechada capacidad detectora de los perros


martes, 23 de junio de 2015

Bona Revetlla de Sant Joan!


Des de ABL volem desitjar-vos una Bona Revetlla de Sant Joan!

Desde ABL queremos desearles una Feliz Verbena de San Juan!


¡Ojo con los excesos!