Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

viernes, 31 de octubre de 2014

Mitos y realidades sobre la prevención del cáncer

La palabra «cáncer» despierta miedo en los corazones de los estadounidenses. Mucha desinformación sobre el cáncer alimenta dicho miedo. ¿Podemos realmente hacer algo para evitar estas enfermedades? ¿De todas maneras, no son la mayoría de los cánceres inevitables? Aquí detallamos algunos de los mitos sobre la prevención del cáncer y las últimas realidades:


MITO: No hay nada que yo pueda hacer para prevenir el cáncer.
REALIDAD: ¡Equivocado! Hasta dos tercios de todos los cánceres pueden ser evitables si usted evita el tabaco, come saludablemente, hace ejercicio regularmente, se protege del sol, limita o evita el consumo de alcohol y se hace los exámenes de detección precoz recomendados.


MITO: La mayoría de los cánceres son hereditarios.
REALIDAD: Se estima que solo un 5 al 10% de todos los cánceres son verdaderamente hereditarios. En la actualidad, las pruebas pueden determinar si una persona con marcados antecedentes familiares de cáncer de mama o colon es portadora de los genes alterados que la ponen en alto riesgo de contraer estas enfermedades.


MITO: Qúe comer—o no comer—para evitar el cáncer es demasiado complicado para que la gente normal pueda seguirlo.

REALIDAD: Seguir ciertas pautas básicas sobre cómo comer saludablemente puede ayudarle a prevenir el cáncer, además de una serie de otros problemas de salud. Coma por lo menos cinco porciones de frutas y vegetales todos los días, además de cereales completos. La investigación ha demostrado que la gente que come más frutas y vegetales tiene menor riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer. Consuma de dos a tres porciones de productos lácteos bajos en grasa o sin grasa todos los días por su calcio. El calcio puede proteger contra el cáncer colorrectal.

La obesidad ha sido asociada con un riesgo mayor de muchos tipos de cáncer. Una alimentación nutritiva combinada con actividad física regular puede ayudarle a mantener un peso saludable y a disminuir su riesgo de cáncer. La actividad física moderada se define como 30 minutos o más, cinco veces a la semana.


MITO: He fumado por más de 20 años y el daño ya está hecho. Es demasiado tarde para dejar de fumar.

REALIDAD: Nunca es demasiado tarde. Los fumadores que paran antes de los 50 años reducen a la mitad su riesgo de morir en los próximos 15 años, en comparación con aquellos que siguen fumando. Fumar es la causa individual más evitable de enfermedad, responsable del 87% de todos los cánceres de pulmón y del 30% de todas las muertes por cáncer. También pone a la familia del fumador en riesgo de contraer enfermedades pulmonares.


MITO: Se ha demostrado que el consumo de alcohol disminuye el riesgo del cáncer.
REALIDAD: A pesar de que algunos estudios han demostrado que el consumo limitado de alcohol puede ser beneficioso para el corazón, su consumo ha sido vinculado al cáncer de colon, mama e hígado. Cuando se combina con el fumar, el alcohol aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Si usted bebe, es mejor limitar el consumo a una copa diaria para las mujeres y no más de dos para los hombres.


MITO: Tabaco para mascar y el rapé son alternativas inocuas a los cigarrillos.
REALIDAD: El rapé y el tabaco para muscar no tienen nada de saludables. Son tan adictivos como el cigarrillo, y pueden causar cánceres de garganta y boca.


MITO: El uso de las camas solares no causa cáncer de piel.

REALIDAD: Las camas solares producen la misma radiación ultravioleta que el sol. Cualquier bronceado (no importa como lo haya conseguido) es una señal de piel dañada. Para prevenir el cáncer de piel, limite su exposición al sol o a los salones de bronceado, use un filtro solar SPF 15 o más alto cuando está afuera, y cúbrase con ropa protectora y anteojos.


MITO: Solo la gente con un alto riesgo de cáncer necesitan hacerse exámenes de detección precoz.
REALIDAD: Todos los adultos deberían hacerse exámenes de detección precoz de cáncer, ya que la detección precoz ofrece la mejor posibilidad de un tratamiento exitoso.



Nunca es tarde, aunque parezca lo contrario

jueves, 30 de octubre de 2014

Fatiga, cáncer y ejercicio

El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio permanece durante mucho tiempo después del tratamiento, y puede que les resulte difícil estar activas y realizar otras cosas que deseen llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden sobrellevar mejor su situación.

Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad más avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha hecho ejercicios en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.

Hable con el equipo de profesionales de la salud que le atienden, antes de comenzar. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer ejercicios de manera que no los haga solo. La compañía de familiares o amigos al comenzar un nuevo programa de ejercicios puede aportarle ese estímulo adicional para mantenerlo en marcha cuando la voluntad no sea suficiente.

Si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesite. En ocasiones, a algunas personas les resulta realmente difícil darse el permiso de tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario.

Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:

  •     Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
  •     Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable.
  •     Fortalece sus músculos.
  •     Reduce el cansancio y le ayuda a tener más energía.
  •     Ayuda a disminuir la ansiedad y la depresión.
  •     Le puede hacer sentir más feliz.
  •     Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo.

Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud. 



El ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio

martes, 28 de octubre de 2014

Consejos dietéticos para afectados de cáncer

Su dieta es una parte fundamental en el tratamiento del cáncer. Una dieta equilibrada es siempre vital para que su organismo funcione correctamente. Ayuda a mantenerle fuerte, a tolerar mejor los efectos secundarios derivados de los tratamientos, previniendo la aparición de lesiones en determinados tejidos y facilitando la reconstrucción de aquellos que se han lesionado por el tratamiento.

Una buena forma de llevar una alimentación equilibrada, es comer de forma variada, combinando todo tipo de alimentos. Frutas y verduras que aportan vitaminas, fibra y minerales. Proteínas que son fundamentales ya que permiten al organismo recuperarse más fácilmente y luchar contra las infecciones. Cereales que aportan una gran cantidad de carbohidratos y son una magnífica fuente de energía para el organismo. Leche y derivados, aportan vitaminas, minerales y son un alimento muy rico en energía, proteínas y la mejor fuente de calcio.

Tiene que tener en cuenta que su dieta durante el tratamiento puede variar ya que, por ejemplo si el tratamiento le causa diarreas, probablemente tendrá que restringir la ingesta de alimentos ricos en fibra, como fruta, verduras y cereales.

Pérdida de apetito o anorexia

La pérdida de apetito es uno de los efectos secundarios más frecuentes en el enfermo oncológico. Hay muchas causas que pueden producir los problemas con la comida y la digestión de los alimentos: tratamientos contra el cáncer, ingesta de medicación, estrés emocional, preocupación, dolor, diarrea, mucositis o inflamación de las mucosas de la boca, esofagitis o inflamación de las mucosas del esófago, pérdida del gusto, disminución de la saliva, el propio cáncer en estadios avanzados y la forma de los alimentos.

Es muy importante mantener el peso durante la radioterapia. Mantener una dieta equilibrada y suficiente le ayudará a afrontar mejor los efectos secundarios del tratamiento.

Se recomienda lo siguiente:

- Comer cuando se tenga hambre, aunque no sea la hora de comer.

- Hacer varias comidas al día, además de las tres principales habituales.

- Generalmente no es recomendable poner gran variedad de alimentos para elegir, y es preferible emplear platos pequeños.

- Son preferibles las comidas ricas en proteínas (queso, leche entera, huevos, pescado, carne) y en calorías (frutos secos, queso cremoso, mantequilla, miel, azúcar, helados), ya que con poco esfuerzo obtiene mas energía.

- Evitar los productos “light”.

- Evitar ingerir líquidos durante las comidas para disminuir la saciedad precoz, excepto para la boca seca y para la dificultad para tragar.

- Comer en los períodos del día en los que usted se encuentre mejor (generalmente por las mañanas).

- Estimular el apetito realizando ejercicios ligeros.

- Es preferible que las comidas estén templadas o frías.

- Evitar aromas fuertes que pueden resultar desagradables.

- Comer en un ambiente acogedor y confortable que ayude a sentirse bien mientras come.

- Variar la dieta y utilizar nuevas recetas.

- Si le gusta comer en compañía intente comer con la familia, amigos, o ponga la radio o la televisión.

- Cuando se sienta lleno, congele la comida para poder utilizarla posteriormente.

- Tenga a mano siempre algo que comer por si siente hambre.

- Deje que alguien cocine por usted e indique qué es lo que más le gusta.

- Si sólo puede comer pequeñas cantidades de comida, incremente las calorías añadiendo mantequilla o margarina, si le gusta el sabor.

- Mezcle las sopas con nata o con leche, en vez de utilizar agua.

- Beber batidos o suplementos líquidos entre las comidas.

- Añadir nata o salsa de queso a las verduras favoritas.

- Evitar ciertas bebidas gaseosas que pueden provocarle saciedad.

- Evite las carnes rojas y coma más pollo, pescado, pavo… etc.

- Para los pacientes que pueden beber líquidos en cantidad pero no sólidos, añadir a los líquidos leche en polvo, yogurt, miel o suplementos líquidos preparados.

- Si a pesar de todo, usted no es capaz de ingerir las calorías y proteínas diarias necesarias habrá que complementar su dieta con suplementos comerciales disponibles en líquidos, pudin con varios sabores que le será prescrito por su médico.


Una buena dieta ayuda a soportar mejor los tratamientos

lunes, 27 de octubre de 2014

Opciones para volver a hablar después de la laringectomía

El cáncer de laringe y su tratamiento pueden causar problemas con el habla. Un patólogo del habla y el lenguaje puede evaluar sus necesidades y terapia plan, que puede incluir ejercicios de voz.

Si necesita que su extirpación completa de la laringe, usted debe aprender a hablar de una manera nueva. Hablar es parte de casi todo lo que haces, así que es natural tener miedo si su laringe debe ser eliminado. La pérdida de la capacidad de hablar es duro. Se requiere práctica y paciencia para aprender nuevas maneras de hablar.

Antes de la cirugía, o poco después, el patólogo del habla y el lenguaje puede describir sus opciones para el habla:
  • Laringe eléctrica: Una laringe eléctrico es un dispositivo pequeño que puede ayudarle a hablar después de que su laringe se ha eliminado. Su alimentado por una batería. La laringe eléctrica emite un zumbido como de las cuerdas vocales. Algunos modelos se utilizan en la boca, mientras que otros modelos se colocan en el cuello.
  • Habla esofágica: No hay ningún dispositivo para llevar a todas partes para hablar con el esófago debido a que el sonido se produce con el aire. Un patólogo del habla y el lenguaje puede enseñarle cómo liberar el aire como un eructo de las paredes de la garganta. Se necesita práctica, pero se puede aprender a formar palabras desde el aire en libertad con los labios, la lengua y los dientes.
  • Punción traqueoesofágica: El cirujano hace una pequeña abertura entre la tráquea y el esófago, y un pequeño dispositivo se coloca en la abertura. Con la práctica, usted puede aprender a hablar al cubrir el estoma y forzando el aire a través del dispositivo. El aire hace que el sonido por la vibración de las paredes de la garganta.
La terapia del habla en general se iniciará tan pronto como sea posible. Si usted tiene cirugía, terapia de lenguaje puede continuar después de salir del hospital.




Perder el habla es duro, pero se puede recuperar

viernes, 24 de octubre de 2014

El 99% de los pacientes con cáncer de laringe son fumadores

El cáncer de laringe es un tipo de tumor que afecta a las cuerdas vocales fundamentalmente. Un hospital referencia en el tratamiento del cáncer de laringe es el Hospital Vall Hebrón de Barcelona que lleva ya más de 3.000 casos.

El cáncer de laringe tiene una tasa de supervivencia alta, de un 70%. Sí los hombres mayores de 50 años y fumadores se hiciesen un chequeo para poder hacer un diagnóstico precoz, la supervivencia llegaría a ser de un 95- 99%

En este tipo de cáncer el 99% de los pacientes son fumadores. Cuando el cáncer está en fases iniciales en las cuerdas vocales, se puede extirpar conservando toda la laringe y la voz, con un poco de afonía; se puede hacer radioterapia y la voz queda perfecta. En los casos que está por encima de las cuerdas vocales se quita la mitad de la laringe y la voz no queda afectada.

Las mujeres están más protegidas por un factor genético frente a este tipo de tumor.

Los síntomas pueden ser una afonía que dura más de 15 días, molestias al tragar y pinchazos en el oído. Cuando se tiene algunas de estas molestias se debe acudir al médico porque el diagnóstico es muy sencillo, se ve con solo abrir la boca.

El alcohol es un factor de riesgo también importante en estos casos. El tabaco y el alcohol se potencian y el cáncer es más agresivo.

Si el tumor es detectado en estadios tardíos, se debe realizar una laringectomia, que es la extirpación total de la laringe. Son aquellas personas que tienen un agujero en el cuello y que deben hablar con el esófago.



El 99% de los pacientes son fumadores.

jueves, 23 de octubre de 2014

¿Es hereditario el cáncer?

Cuando se habla de cáncer hereditario debe aclararse que los especialistas se refieren a la predisposición a sufrir la enfermedad en el caso de que el padre o la madre padezcan un determinado tipo de tumor. Pero eso no significa que la persona esté condenada a tener la afección.

Existen muchos tipos de cáncer, y en algunos de ellos hay una relación clara con factores ambientales, como el cáncer de pulmón y el hábito de fumar, o el cáncer de piel y la exposición excesiva al sol. Otros, en cambio, están vinculados a cuestiones hereditarias. En el caso del cáncer de mama, por ejemplo, las hijas de mujeres que lo han padecido tienen mayor predisposición a padecerlo.

Cabe señalar que el cáncer es un amplio grupo de enfermedades que se caracterizan por el crecimiento descontrolado de células anormales. Mientras que las células normales se reproducen de manera ordenada y crecen con un propósito –como, por ejemplo, cerrar heridas-, las células cancerosas crecen sin una razón especial. Se multiplican sin control destruyendo tejidos normales y pueden diseminarse a diversas partes del cuerpo.

En el hombre, los tumores más comunes son los de piel, próstata, pulmón y colon o recto. En las mujeres, los de piel, mama, colon, recto, pulmón y útero. Para ambos sexos combinados, los tipos más comunes son los de pulmón, colón, recto y piel.

La importancia del medio ambiente

Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse, pero no todos. La mayoría de los tumores de pulmón pueden prevenirse si no se fuma cigarrillos. Y los de piel pueden prevenirse si se evita la excesiva exposición al sol o se emplean pantallas solares. Asimismo, ciertos tipos de tumores producidos por factores ocupacionales o ambientales pueden evitarse eliminando o reduciendo el contacto con los elementos carcinógenos.

Prevenir es evitar que algo ocurra; en cambio, cuando se habla de detección precoz, los médicos se refieren a la posibilidad de enterarse con tiempo de que algo está ocurriendo para poder hacer algo al respecto. Si un cáncer puede ser detectado antes de que avance desde su lugar de origen, es mucho más sencillo realizar un tratamiento con éxito. Por ejemplo, un cáncer de mama detectado precozmente en su estadio local tiene una tasa de sobrevivencia del 91 por ciento. Pero esta tasa baja al 69 por ciento si se detecta una vez que se ha diseminado a los ganglios de la axila.

Por otro lado, los especialistas identificaron algunos casos puntuales en que se ha demostrado que existe un factor hereditario vinculado con la enfermedad. Se observo, en el caso de mujeres que han hecho tratamiento con estrógenos en altas dosis, que sus hijas desarrollaron cáncer de vulva. Es una relación vista frecuentemente y está bien establecida con estudios de gran número de pacientes en los Estados Unidos. Estos tratamientos con altas dosis de estrógenos se realizaban en el pasado; ahora se los dejo de lado.

Genética predictiva

Otra enfermedad que se hereda es la denominada poliposis múltiple, que ataca a personas jóvenes y que es una manifestación temprana del cáncer de colon. Se trata de una variedad muy agresiva y de muy difícil tratamiento.

Con respecto al cáncer de próstata, que es uno de los más comunes en el hombre y está en aumento, no se ha establecido una relación directa con la herencia. Sin embargo, en los casos en que hay antecedentes familiares, los especialistas recomiendan iniciar los controles periódicos en una edad más temprana, a partir de los 45 años. Este tipo de tumor tiene la ventaja de que, si se detecta en forma temprana, permite el control de la enfermedad.

Estos casos son los más conocidos; sin embargo, a medida que se avance en el conocimiento del genoma humano, se podrá saber con mayor precisión qué enfermedades se pueden llegar a padecer por cuestiones genéticas. De este modo, será posible anticiparse varios años al desarrollo de un tumor, sobre todo en aquellas familias donde hay una predisposición a padecerlo, dado que lo que se hereda es una predisposición.

Se prevé que en un futuro próximo la realización de estudios genéticos permitirá establecer casi con precisión quién va a padecer cada tipo de cáncer.

Eso no significa que la persona esté condenada a tener la afección.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Ejercicios para fortalecer la voz

Hace unos días escuché un comentario sobre los beneficios de hacer ejercicios vocales con un corcho en la boca para favorecer la pronunciación y la potencia de la voz. Apenas me enteré de lo que decía pero lo poco que oí me pareció interesante y posiblemente aplicable a nosotros los laringectomizados. Me quedé con la intención de buscar información al respecto y hoy la he encontrado.
 
Sabido es que nuestro problema no solo es sacar voz sino aprovechar debidamente el poco sonido que conseguimos hacer. Uno de los problemas que tenemos los laringectomizados es que nuestra voz es muy débil y la pronunciación deficiente. Pues hacer los ejercicios que voy a comentar nos puede ayudar a corregir y mejorar tanto una cosa como la otra. Además se trata de unos ejercicios sumamente sencillos. Los explico seguidamente.
 
Se trata de coger un corcho normal de botella, se muerde hacia la mitad y se habla con él mordido. El ejercicio completo empieza por leer un texto corto o contar del 1 al 10 por ejemplo, pronunciando lo mejor posible. Después hacer lo mismo con el corcho mordido por la mitad, más o menos, procurando que se entienda bien lo que digamos, hacerlo muy despacio hasta conseguirlo. Para terminar volver a pronunciar el texto o números sin el corcho en la boca, aunque solo sea para ver los resultados. Veréis que gran diferencia hay entre la primera y la tercera vez. Con el tiempo se puede incluso practicar con palabras o frases complicadas, como trabalenguas por ejemplo.
 
Es un ejercicio que se puede, a mi entender, hacer en cualquier fase de nuestro aprendizaje, incluso cuando ya hablamos más o menos correctamente. Sabido es que siempre podremos perfeccionarnos. El mejor resultado de estos ejercicios lo encontraremos en que nos cansaremos menos y nuestra voz será más clara y potente.
 
Hasta hoy no he empezado a practicar, por lo que la experiencia es muy corta, pero para ver los efectos he grabado mi voz en las tres fases y el resultado me ha gustado.
 
He encontrado este vídeo donde explican todo el proceso:



Ejercitar la voz ayuda a mejorarla