Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

jueves, 10 de julio de 2014

Precauciones con la exposición al Sol

Los cánceres de piel son los más frecuentes. Cada año se diagnostican más de 2.000.000 nuevos casos en el mundo.

 

La disminución de la capa de ozono y la moda del bronceado, son los dos factores que más influyen en ello.
Conocer tu sensibilidad al sol es fundamental.
Las personas de ojos claros, de cabellos rubios o pelirrojos, de piel blanca y/o pecosa, tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de piel ante una exposición inadecuada al sol.
Las quemaduras solares son un importante factor de riesgo. Las quemaduras solares, sobre todo durante la infancia y adolescencia, aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel en la edad adulta.
Recuerda que convivir con el sol es SENCILLO

 
Poner en práctica medidas de prevención a la hora de exponerse al sol, es la mejor forma de proteger la salud de la piel:
  •  Adquiere el bronceado de forma lenta y progresiva.
  • Utiliza siempre fotoprotectores (cremas, leches solares...).
  • Usa gafas de sol, para evitar la aparición de cataratas.
  • Utiliza camiseta y gorro cuando realices actividades al aire libre.

Los rayos UVA artificiales son iguales que los que genera el sol
Existe evidencia creciente que relaciona la exposición a la radiación ultravioleta (UV) de las lámparas de bronceado artificial con daños en la piel e incremento del riesgo de desarrollar cáncer de piel.  Más información.

El sol es nuestro amigo, pero si nos exponemos a sus radiaciones de forma inadecuada ponemos en riesgo nuestra salud. Conoce como evitarlo




El exceso de sol puede desembocar en cáncer de piel

miércoles, 9 de julio de 2014

Cómo prevenir el cáncer con una buena alimentación

 Comer bien para estar sano. Hay una relación directa entre la dieta que sigues y las posibilidades que tienes de padecer cáncer a lo largo de tu vida. Hasta el 30% de los cánceres se podrían evitar siguiendo una buena alimentación. ¿Qué alimentos son nocivos? ¿Cuáles son beneficiosos? Hablamos con varios doctores y recuperamos varios estudios médicos para contarte cómo prevenir el cáncer con una buena alimentación.
 
  • El cáncer y la dieta están relacionados.

Dieta y cáncer están relacionados. Una alimentación sana y equilibrada reduce tus posibilidades de sufrir esta enfermedad. Pero si comes mal, las aumentas. Según la Organización Mundial de la Salud, se podrían evitar el 30% de los casos de cáncer en todo el mundo con una dieta sana y equilibrada.

Hay muchas líneas de investigación abiertas sobre qué alimentos favorecen el cáncer y cuáles lo evitan. Está comprobado, por ejemplo, que un consumo excesivo de grasas saturadas puede provocar cáncer. También está demostrado que comer más fruta y verdura es beneficioso.

Pero un alimento no provoca, ni evita, el cáncer por sí sólo. Lo que influye es la dieta en su conjunto.


  • No existen los alimentos cancerígenos.

No hay ningún alimento que por sí mismo provoque cáncer. Lo que sí puede provocar esta enfermedad es una mala dieta mantenida durante mucho tiempo. "Es el conjunto de la alimentación lo que puede provocar un cáncer tumoral, no hay una lista cerrada de alimentos cancerígenos", explica la Dra. Graciela García , oncóloga de la Sociedad Española contra el Cáncer.

García da un ejemplo de una dieta que podría provocar cáncer. Habla de "Una alimentación muy rica en grasas de origen animal, en carne roja y en productos precocinados y pobre en fibra, verduras y fruta". Mantener este menú durante muchos años priva al organismo de muchos nutrientes. Es esta carencia la que puede provocar la enfermedad.

Pero comer mal también puede provocar cáncer a través de otra vía: la obesidad. "Determinados tumores sí están relacionados con un sobrepeso mantenido en el tiempo", comenta la Dra. García. Pero esto te lo explicamos en el siguiente paso de este practicograma.

  •  El consumo excesivo de grasas saturadas es perjudicial.

No hay ningún alimento que provoque cáncer por sí mismo. Aún así, sí hay un nutriente que está implicado en muchos cánceres relacionados con la dieta: la grasa saturada. Está presente en alimentos como la leche entera, la mantequilla, la carne roja, el queso o el aceite de coco.

El Estudio Europeo Sobre Cáncer y Nutrición establece una relación directa entre el consumo elevado de grasas y el cáncer de mama. Afirma que las mujeres que toman más de 35 gr de grasa saturadas al día tienen el doble de posibilidades de tener cáncer de mama que las que consumen menos de 10 gr. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura también advierte de este riesgo, y afirma que aumentan las posibilidades de padecer cáncer de colon.

Hay un condicionante muy importante en la relación que existe entre las grasas saturadas y el cáncer: la obesidad. Una ingesta muy elevada de este nutriente provoca sobrepeso, y esto a su vez puede causar la aparición de tumores cancerígenos. Según el Instituto Nacional del Cáncer de EE UU, el 4% de los nuevos cánceres que se registraron en hombres en Estados Unidos en 2007 estuvieron provocados por la obesidad. En las mujeres el porcentaje fue aún mayor: 7%.

  • Come más fruta, verduras y legumbres.

"Hay muchos estudios que ponen de relieve que las verduras, la fruta y las legumbres tienen un efecto protector frente al cáncer", explica la Dra. Irene Santacruz, de la Unidad de Coaching Nutricional del Hospital Nisa. "Sus compuestos tienen una acción directa para prevenir la enfermedad".

Estos alimentos aportan al organismo una gran cantidad de vitaminas, fibra y agentes fitoquímicos. Y son estos agentes los que tienen una acción protectora frente a los tumores cancerígenos (‘Guía de alimentación y salud’, UNED).

Santacruz resalta un aspecto en el que insistimos mucho en este reportaje: ninguna fruta ni verdura protege frente al cáncer por sí misma. "El brécol es muy beneficioso para prevenir esta enfermedad, pero no por comer sólo esta verdura se es inmune. Hay que tomarlo en el seno de una dieta sana y equilibrada", recalca la doctora.

  • La forma de cocinar influye.

La forma de cocinar los alimentos puede influir en la aparición del cáncer. La nutricionista Leticia Garnica, de Dietistaynutricionsita.com, explica por qué. "Cuando cocinas una hamburguesa a la parrilla o a la barbacoa la carne se quema. En esta parte dorada hay una gran concentración de unas moléculas llamadas aminas heterocíclicas, que son cancerígenas". Estos compuestos pueden estar presentes en cualquier tipo de carne que se quema: ternera, pollo, cerdo o pescado.

La nutricionista apunta que esto sólo afecta a las carnes que se hacen a la parrilla. "Cuando cocinas en la sartén no hay ningún riesgo, ya que no hay contacto directo con el fuego", comenta Leticia.

Pero no se puede generalizar. Es verdad que las aminas heterocílicas son cancerígenas. Pero las fuentes consultadas para este reportaje sobre alimentación y cáncer coinciden en que no afectan igual a todo el mundo. Hay personas que metabolizan estas moléculas mejor que otras.

  • El alcohol puede provocar cáncer.

Beber alcohol en grandes cantidades puede provocar cáncer. Cuanto más alcohol beba una persona, mayores son sus posibilidades de padecer esta enfermedad. Según el Instituto Nacional del Cáncer de EE UU, el 3,5% de las muertes por cáncer en ese país desde 2009 han estado relacionadas con el alcohol.

Queremos insistir mucho en que el riesgo está en la cantidad. Beber una cerveza o un vaso de vino no es peligroso. Lo que aumenta las posibilidades de padecer cáncer es consumir mucho alcohol todos los días.

Si el alcohol se consume junto con tabaco, las posibilidades de padecer cáncer se disparan. Son mucho mayores que si se bebe o se fuma por separado. En estos casos hay más posibilidades de padecer cáncer de boca, faringe, laringe o esófago.

  • ¿Cómo sería el menú ideal?

El menú ideal para evitar el cáncer parte de una dieta sana y equilibrada. Toma nota:

-Entre seis y diez raciones de legumbres, patatas o cereales al día.

-Entre dos y cuatro raciones de fruta o zumos de fruta.

-Entre tres y cinco raciones de hortalizas y fruta al día.

-Entre dos y tres raciones al día de leche o derivados lácteos.

-Entre una y dos raciones al día de huevos, pescado o carnes.

-Consume aceite y grasas con moderación. No pases de los 80 gramos al día.

  • Recomendaciones finales.

Hemos querido dedicar este último paso para recopilar unos consejos sobre alimentación y cáncer. Están sacados de la guía ‘Alimentos, nutrición, actividad física y la prevención del cáncer’, editada por la Organización Mundial de la salud.

-Evita el sobrepeso y la obesidad.

-Mantén un estilo de vida activo: haz deporte.

-Limita el consumo de bebidas azucaradas.

-Comes más verduras, frutas y hortalizas.

-Limita la ingesta de carnes rojas.

-Limita la ingesta de bebidas alcohólicas.




Una alimentación sana y equilibrada reduce las posibilidades de sufrir cáncer

martes, 8 de julio de 2014

¿Qué es el cáncer de laringe?

¿Qué es? El cáncer de laringe, ocupa el sexto lugar en la mortalidad por cáncer en España en los varones y el cuarto puesto en los años potenciales de vida

¿Qué es?


El cáncer de laringe, ocupa el sexto lugar en la mortalidad por cáncer en España en los varones y el cuarto puesto en los años potenciales de vida perdidos. Es una enfermedad con predominio en el sexo masculino y en relación con la exposición a carcinógenos, fundamentalmente a través del consumo de tabaco, hecho este, que se da en el 94 % de los pacientes diagnosticados de cáncer de laringe. Las posibilidad de curación de esta enfermedad oscilan entre el 30 al 90 %, dependiendo de la extensión.

¿Cuáles son sus causas?


El cáncer de laringe, como hemos señalado, está claramente relacionado con el hábito tabáquico.

El consumo de tabaco, independientemente de cómo se consuma (cigarrillos, puros, pipa, tabaco de mascar.) incrementa el riesgo de padecer cáncer de laringe. Este riesgo aumenta a mayor cantidad de tabaco y tiempo de consumo de cada persona. Los carcinógenos desprendidos en el humo del tabaco, son el origen de alteraciones genéticas en las células expuestas a su acción, y en este caso, como parte de la vía aerodigestiva superior, en la laringe. Los trastornos genéticos se perpetúan en las células hijas y se originan alteraciones que con el tiempo se traducen en cambios morfológicos, que denominamos displasia. Según el grado de alteración celular en el epitelio que recubre la laringe, clasificamos las displasias en leves, moderadas y graves-carcinoma in situ. Si progresan los cambios celulares, el tumor infiltra tejidos próximos y lo denominamos carcinoma infiltrante.

Las personas que beben mucho tienen un riesgo de cáncer de la laringe varias veces mayor que los que no beben. El consumo tanto de tabaco y alcohol no sólo suma ambos riesgos, sino que el riesgo en conjunto se multiplica.

Dentro de los posibles tumores originados en la laringe, la mayoría corresponden al grupo de carcinomas escamosos, en clara relación con las alteraciones originadas por el tabaco. Este hecho condiciona la prevención del cáncer de laringe, con la supresión del hábito tabáquico.

¿Qué síntomas produce?


Los síntomas presentes en esta enfermedad, difieren según sea la localización concreta del tumor dentro de la laringe. Esta estructura, la dividimos a su vez anatómicamente en tres áreas: la glotis, la supraglotis y la subglotis.

En la glotis se localizan las cuerdas vocales, y por tanto, cualquier alteración de éstas, originará una alteración en la producción de la voz que denominamos disfonía o ronquera. Es pues, la disfonía el principal signo del cáncer localizado en las cuerdas vocales. No obstante, este signo, puede estar presente en otras patologías de carácter benigno como los nódulos, pólipos, edemas, etc ...La presencia de disfonía y fundamentalmente en una persona fumadora, hace aconsejable su valoración por el Otorrinolaringólogo.

Cuando la tumoración se localiza en la supraglotis, puede no dar síntomas precoces originándose éstos con el crecimiento tumoral y la afectación de estructuras adyacentes. Cuando aparecen, suelen corresponder con dolor al tragar (odinofagia), dolor irradiado hacia el oído (otalgia refleja), o disfonía por extensión del crecimiento hacia las cuerdas vocales.

Los tumores con origen subglótico, pueden manifestarse como disfonía por afectación secundaria de las cuerdas vocales, o por dificultad respiratoria, por ocupación de la luz a laringo-traqueal.

La enfermedad se disemina con frecuencia a través de los ganglios linfáticos cercanos, de la zona del cuello. Esto provoca que los ganglios aumenten de tamaño, pudiendo apreciarse a veces un bulto o nódulo en el cuello.

Cuando el tumor alcanza otras estructuras cercanas a la laringe, puede aparecer disfagia (dificultad para tragar) por afectación de faringe o esófago y tos por alteración traqueal.

¿Cómo se diagnostica?


El diagnóstico se realiza principalmente en la exploración física llevada a cabo por el especialista.

Para comprobar y definir esta enfermedad es necesario ver las cuerdas vocales y su entorno. Para ello, se utiliza el espejillo de laringe (laringoscopia indirecta), o una endoscopia. Si se encuentra tejido anormal, tendrá que extraer un pedazo (biopsia) y observarlo a través del microscopio con el fin de determinar la presencia de células cancerosas.

Durante la exploración, se valora además la localización y la extensión tanto en la laringe como en relación a la posibilidad de que la enfermedad se haya extendido a áreas ganglionares cervicales adyacentes.

El estudio clínico de extensión se completa en ocasiones con un estudio radiológico mediante Resonancia Magnética o TAC.

¿Cómo se trata?


El tratamiento de cáncer de laringe, se realiza fundamentalmente en base a dos modalidades, la cirugía y la radioterapia. La elección de una u otra forma de tratamiento depende de diferentes parámetros, que incluyen la localización tumoral, su extensión local, la posible afectación ganglionar cervical, la edad y la propia elección del paciente.

El tratamiento quirúrgico permite en ocasiones conservar parte de la laringe y por tanto, mantener la función del órgano. Dependiendo  de la situación de cada enfermo, existen diferentes opciones y técnicas de tratamiento quirúrgico:

Laringectomía total: cuando se precisa extirpar toda la laringe. Cordectomía: consiste en la extirpación únicamente de la cuerda vocal afecta. Laringectomía supraglótica: se extirpa solamente la región supraglótica de la laringe. Linfadenectomía: es la extirpación de los ganglios linfáticos de la zona del cuello. Dependiendo de la localización del tumor, el riesgo de afectación de los ganglios del cuello puede variar. En los tumores supra y subglóticos es frecuente esta afectación por lo que se suele llevar a cabo la linfedenectomía. Se conoce con el nombre dedisección ganglionar cervical.

En aquellos casos intermedios en los que la cirugía conlleva la exéresis de toda la laringe las opciones de tratamiento, pueden ampliarse a radioterapia hiperfraccionada o a quimioterapia asociada a la radioterapia.

En los tumores más avanzadas tanto en su crecimiento laríngeo como ganglionar, el tratamiento habitual es la cirugía radical y la radioterapia postoperatoria.

En algunas ocasiones la cirugía del cáncer de laringe hace que  el enfermo requiera la realización de una traqueostomía, orificio que comunica la tráquea con el exterior, y que se encuentra en la parte inmediatamente superior del esternón.

Otra secuela importante de la cirugía que requiriere la extirpación de las cuerdas vocales, es la pérdida de la voz  o la alteración de la misma. Los enfermos que precisan este tipo de cirugía necesitan una posterior rehabilitación funcional. Tienen que aprender los cuidados del traqueostoma y también a comer y a hablar de nuevo.

En tumores pequeños, otra opción de tratamiento es la radioterapia, con la que se obtienen porcentajes de curación próximos al tratamiento quirúrgico.

La radioterapia también puede ser utilizada para aliviar los síntomas del cáncer de laringe, tales como el dolor, el sangrado, la dificultad para tragar y los problemas causados por las metástasis en los huesos.

La quimioterapia es útil para tratar el cáncer que se ha propagado a órganos más allá de la cabeza y el cuello. También se utiliza como tratamiento paliativo en los cánceres irresecables que la radioterapia no ha podido controlar.

Los dos medicamentos utilizados con mayor frecuencia contra los cánceres de la laringe y la hipofaringe son el cisplatino y el 5-fluorouracilo.

El pronóstico de la enfermedad está en relación con la extensión de ésta, siendo el diagnóstico precoz fundamental en cuanto a las opciones de tratamiento y las posibilidades de curación.



 
El 94% de los afectados de Cáncer de Laringe son fumadores

lunes, 7 de julio de 2014

La importancia de planificar actividades

Es cierto que en estos momentos puedes encontrarte sin ánimos para hacer nada. Pero el estado de ánimo no mejora de forma instantánea solo con desearlo, hay que hacer algo para cambiarlo.

 

Organiza las actividades diarias
Descubre a qué dedicas tu tiempo. Para ello, puedes anotar las actividades que realizas durante el día. De esta forma, podrás descubrir si dedicas tu tiempo a actividades que realmente te proporcionan algo positivo.
Establece objetivos realistas. Dedica un tiempo a pensar en tus objetivos y escríbelos. Determina cuáles son prioritarios y ponte en marcha para conseguirlos.
  
Planifica las actividades diarias en función de tus objetivos. Con frecuencia el enfermo deja de tener un horario, parece que ya no tiene nada que hacer, sólo “esperar”. Esto provoca desorientación y pérdida de control. Para evitarlo, es importante organizar las actividades de cada día.

Reglas para aprovechar y disfrutar de tu tiempo:

1. Dedica una parte de tu tiempo a cuidarte. Planifica actividades necesarias para tu cuidado, actividades placenteras, actividades obligatorias, tiempos de descanso, etc.

2. Incluye una hora razonable para levantarte y acostarte, no te obsesiones con la idea de utilizar tu tiempo sólo en cosas “útiles” y no quieras hacer muchas cosas a la vez. Cuenta con tiempo para imprevistos.

3. Analiza los problemas de uno en uno y las distintas situaciones por separado para que puedas afrontarlas de forma sucesiva. Si tienes que someterte a una operación, primero prepárate para el día del ingreso, después para el momento en que se inicia la operación, más tarde viene la recuperación, etc... Afrontar las cosas paso a paso las hace más manejables.


 
 
Planificar el día a día es disfrutar más del tiempo

viernes, 4 de julio de 2014

Consejos para superar el cansancio

Una de las principales quejas de las personas con cáncer, especialmente durante los tratamientos, es la falta de energía.

La fatiga es uno de los efectos secundarios más frecuentes y que más limitan a los enfermos de cáncer. Puede durar días, semanas e incluso meses tras terminar los tratamientos. Es un cansancio mucho mayor que el que puede sentir cualquier persona sana y en ocasiones no desaparece con el descanso. 

Los pacientes se sienten fatigados, con debilidad muscular, somnolencia, dificultad de concentración, alteraciones emocionales y otros síntomas que en ocasiones hacen difícil realizar tareas cotidianas tales como trabajar, andar o incluso asearse.

A pesar de ello, no es habitual que médicos y enfermos concedan demasiada atención a este cansancio por lo que es frecuente que no reciba tratamiento. Es importante que los pacientes expliquen a su médico en qué medida se sienten cansados.

No hay una causa única que lo provoque. El cansancio no necesariamente aparece por empeoramiento o falta de salud. Hay muchos factores que pueden influir, como la anemia, la pérdida de peso, cambios en el apetito, dolor, alteraciones hormonales, tensión emocional, dificultades para dormir, el tipo de tratamientos, ciertos medicamentos… 

Consulta a tu médico, ya que para tratarlo, es importante identificar las causas que lo provocan, muchas de ellas tienen tratamiento y requerirán medicación.

Durante el tiempo en el que te sientas fatigado conviene realizar algunos cambios que te ayuden a recuperar energía:
  • Realiza ejercicio moderado. Caminar regularmente te ayudará.
  • Mantén unos buenos hábitos de sueño. Descansar lo suficiente es fundamental.
  • Mantén una dieta variada y bebe mucho líquido.
  • Dosifica tus esfuerzos. Pide ayuda si la necesitas. 
  • Organiza tu día. Una actividad moderada reduce el cansancio más que estar tumbado sin hacer nada.
  • Distráete. Intenta retirar tu atención del cansancio centrándote en actividades que no te supongan un esfuerzo excesivo pero que te ayuden a entretenerte.
  • Practica ejercicios de relajación.
Si quieres más información sobre este tema, puedes encontrarla en las siguientes páginas:

El ejercicio moderado ayuda a superar el cansancio del enfermo

miércoles, 2 de julio de 2014

El insomnio, consejos para evitarlo

Descansar bien es muy importante, ya que el sueño permite a nuestro cuerpo reponer energías. En general, ante cualquier situación de estrés, el sueño suele verse afectado. Pueden aparecer dificultades para conciliar el sueño, para dormir durante toda la noche, etc. Es normal, pero es importante prevenir que estas alteraciones no se mantengan.

A continuación te ofrecemos unas pautas que te ayudarán a recuperar tu ritmo de sueño. Ve incorporando poco a poco las siguientes sugerencias a tu vida cotidiana.

  • No te vayas a la cama hasta que estés somnoliento.
  • Evita el tabaco, el alcohol, el café y en general las bebidas estimulantes (té, colas, bebidas energéticas,….) especialmente dos horas antes de acostarte. 
  • No cenes mucho, pero tampoco te vayas a la cama con el estómago vacío, ya que ambas cosas pueden dificultarte el sueño. 
  • Usa la cama sólo para dormir. No es aconsejable usarla para hablar por teléfono, cenar, discutir, ver la televisión, etc. 
  • Crea un entorno lo más estimulante posible para el sueño: una temperatura agradable, niveles mínimos de luz y de ruido.
  • No hagas esfuerzos para dormirte ni permanezcas en la cama si no tienes sueño. El sueño no se puede forzar. Si no puedes dormirte en media hora, levántate y haz alguna actividad monótona como leer o ver la televisión… hasta que sientas sueño. 
  • Haz ejercicio suave regularmente. Hay evidencias de que el ejercicio regular mejora el sueño. Un paseo te ayudará a descansar mejor. Pregunta a tu oncólogo el tipo de ejercicio que está indicado para ti.
  • Establece unas horas fijas para acostarte y despertarte, e intenta mantenerlas. Si te acuestas tarde, aún así, mantén la hora de levantarte. Ayudarás a tu cuerpo a regular el ritmo de sueño. Eso sí, de momento, y hasta que vayas recuperando tu energía habitual, duerme las horas que necesites. 
  • No te automediques para dormir mejor. No tomes medicamentos para el insomnio salvo que sean prescritos por tu médico. Algunos fármacos para el sueño pueden tener efecto rebote.
  • No duermas siesta, al menos mientras duren tus problemas de sueño. Si lo haces, no duermas más de veinte minutos. Es tiempo suficiente para que tu cuerpo recupere la energía necesaria para llegar al final del día.
  • Si el dolor o cualquier otro síntoma te impide conciliar el sueño consulta con tu médico para que te proporcione el tratamiento adecuado. Mientras se mantenga ese síntoma se mantendrán tus problemas de insomnio.
Si a pesar de seguir estas recomendaciones, tus problemas de sueño persisten más de 7-10 días, acude a tu médico.




Descansar bien es muy importante

martes, 1 de julio de 2014

La relajación, un recurso sin contraindicaciones

Las técnicas de relajación son un recurso ampliamente utilizado para afrontar el estrés y para prepararse ante las intervenciones quirúrgicas. Son relativamente fáciles, y no tienen contraindicaciones. Si consigues practicarlas con regularidad, pronto empezarás a notar sus beneficios.
 
La relajación puede ayudar en el control de los efectos secundarios. Practicar diariamente unos minutos de relajación reduce la tensión y el malestar general. Dedicar diez minutos al día es suficiente para notar los beneficios.
 
Hay muchas técnicas de relajación que se pueden utilizar. A continuación mostramos la técnica de respiración profunda por ser fácil y rápida de aprender. Para conseguir el mayor beneficio, entrena y practica a diario.

Realiza los ejercicios especialmente en los días previos al ingreso en el hospital, en el traslado al quirófano, en la sala de espera de la consulta, etc., es decir, en aquellas ocasiones en las que aparece mayor ansiedad.
Elige un lugar tranquilo donde puedas estar a solas durante unos minutos, con una luz tenue que favorezca la relajación. Túmbate y quítate el cinturón u otras prendas que te puedan oprimir, cierra los ojos: 
  • Intenta que durante unos minutos ninguna idea ocupe tu mente. Si aparecen pensamientos no les concedas importancia. Poco a poco se irán desvaneciendo…. Simplemente, disfruta de unos momentos de tranquilidad.
  • Respira de forma lenta, profunda y regular. Toma aire por la nariz pausadamente e intenta hacer como si lo bajaras hacia el abdomen, hinchándolo. Mientras lo haces, mantén el aire durante unos cuatro segundos y luego expúlsalo por la boca muy lentamente.
  • Imagina una situación relajante, puede ser una puesta de sol en la montaña o la visión de las olas moviéndose suavemente en el mar.
  • Céntrate en esta imagen durante unos minutos fijando la atención en todos los aspectos que componen la imagen. Fíjate en las sensaciones que experimentes, calor, placidez, tranquilidad… disfruta de ellas.  
Repite estos pasos durante unos ocho o diez minutos.
Si observas que no consigues los efectos deseados, consulta con un psicólogo que pueda asesorarte sobre la forma correcta de realizarla.