lunes, 15 de diciembre de 2014

La contaminación industrial multiplica los tumores en Cataluña, Huelva y Asturias

No todos los españoles tienen el mismo riesgo de contraer un cáncer. Aparte de los factores genéticos, de la predisposición familiar y de los hábitos saludables o insanos, la ciudad de residencia condiciona mucho más de lo que se pensaba la aparición de los tumores.

El primer Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España, de 157 páginas, realizado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, que depende del Ministerio de Sanidad, ha destapado grandes aglomeraciones de casos en Cádiz, Huelva, Cataluña, Asturias o País Vasco, que sólo se explican por la contaminación industrial. En estas zonas, la probabilidad de contraer un cáncer de pulmón, laringe, tejido conjuntivo es hasta tres veces mayor que en el centro de la Península. El estudio fue presentado a los especialistas en unas jornadas el pasado mes de julio.

Otros tumores, como el de útero, aparecen con más frecuencia en zonas costeras del Mediterráneo, lo que los investigadores relacionan con la mayor promiscuidad sexual por el turismo. El de estómago es especialmente llamativo en Castilla y León. El estudio lo atribuye a la dieta, especialmente pobre en verduras y rica en carne, y también a la contaminación del agua por nitratos y nitritos, residuos de su enorme cabaña de cerdos.

El responsable del estudio, Gonzalo López Abente, sentencia con una frase sus hallazgos: "Los genes no explican estos patrones de distribución. Hay claras desigualdades ambientales". Aunque el reparto varía mucho según el tumor, "se observa que los casos siguen el patrón de la industrialización en España, con una concentración en polos como Asturias, Huelva, Cataluña o País Vasco", afirma.

El estudio está realizado tomando en cuenta todos los fallecidos en España por cáncer entre 1989 y 1998. Con esa información, y según la población de cada uno de los 8.077 municipios españoles, los investigadores han construido el riesgo relativo, la probabilidad que tiene una persona de desarrollar un cáncer en ese municipio. El mapa utiliza una escala que va de 0,5 al 1,5 (el 1 es la media nacional). Este último muestra el triple de probabilidades de tener un cáncer de ese tipo.

Los investigadores han desarrollado 21 mapas, uno por tumor. "Aunque puede parecer sencillo, cada mapa requiere más de un día de computación. Hay mucha artillería estadística en cada uno", señala López Abente.


La población de residencia condiciona la aparición de tumores

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