Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

martes, 30 de octubre de 2018

El cansancio relacionado con el cáncer

El cansancio asociado al cáncer o astenia se define como la sensación de agotamiento físico, emocional y mental persistente, pudiendo estar producido por la propia enfermedad o por sus tratamientos. Los pacientes lo describen como una falta de energía que les impide realizar lo que desean, una falta de fuerzas generalizada que no encuentra alivio con el descanso.

Es considerado por los pacientes como uno de los efectos secundarios más molestos, no solo por su dimensión física, sino también psicológica: falta de motivación, desgana, irritabilidad frecuente, abandono de las relaciones sociales…

Es una de las complicaciones más frecuentes, apareciendo hasta en el 90% de los pacientes con cáncer que reciben tratamiento. Puede persistir durante meses o años tras finalizar el tratamiento en más del 50% de los pacientes.

El cansancio es un efecto secundario bien conocido de los quimioterápicos clásicos, pero también aparece en los nuevos tratamientos con agentes antidiana. Se considera unos de los efectos secundarios más frecuentes en los pacientes tratados con Inhibidores de la Tirosin-Kinasa, con una frecuencia de aparición de hasta un 75% en el caso de astenia leve, siendo los casos de astenia severa menores de un 10%. En ocasiones la astenia está relacionada con la aparición de un hipotiroidismo, siendo una causa tratable de astenia (ocurre en más del 50 % de pacientes tratados con Sunitinib).

Por ello, en pacientes que presenten astenia y que además asocien cambios en la piel, cambios en la voz o estreñimiento es obligatorio realizar un adecuado estudio tiroideo.

¿Cómo evaluar el cansancio?

Pese a la alta frecuencia de cansancio en los pacientes, se trata de un síntoma al que en ocasiones no se da demasiada importancia, de ahí la necesidad de informar a su oncólogo de su presencia.

Para evaluar el cansancio la mejor manera es describir el grado de cansancio, para ello se puede utilizar una escala de 0 a 10, de manera, que cero sería ausencia de cansancio y 10 el peor cansancio imaginable (4-6 cansancio moderado, 7-10 cansancio intenso).

Los principales signos del cansancio asociado al cáncer son:
  1. Cansancio que no disminuye pese a descanso.
  2. Presenta cansancio muy intenso tras la actividad física cotidiana
  3. Presenta cansancio sin realizar actividades físicas
  4. El descaso no lo alivia
  5. Presenta dificultad para concentrarse
  6. El cansancio interfiere la vida cotidiana, dificultando las relaciones sociales, el trabajo…
  7. Necesita permanecer en la cama durante más tiempo del necesario.
Es importante recoger el máximo de datos sobre el cansancio, para ello puede ser de ayuda contestar estas preguntas:
  1. ¿Desde cuando presenta cansancio?
  2. ¿Ha aumentado desde el diagnóstico o con los tratamientos?
  3. ¿Mejora o empeora con el descanso? ¿Qué es lo que le alivia?
  4. ¿Cómo afecta a su vida cotidiana?

Factores asociados al cansancio

El cansancio es subjetivo, por lo que cada paciente lo experimenta de una forma. Existen además situaciones concurrentes que pueden influir en la percepción del cansancio como la presencia de anemia, dolor, distrés emocional (depresión y/o ansiedad), insomnio, desnutrición, disminución del nivel de actividad, infecciones, insuficiencia renal, hepática o cardiaca asociada, enfermedad pulmonar, hipotiroidismo,…

Es de máxima importancia identificar estas situaciones al ser potencialmente tratables, ya que su tratamiento adecuado puede hacer disminuir el cansancio.

Tratamiento

Si conocemos la causa del cansancio el tratamiento debe ir enfocado a corregirla. Se recomienda la corrección de los desequilibrios de líquidos y minerales, así como la realización regular de ejerció físico adecuado a la situación de cada paciente.

A- Medidas farmacológicas:
  1. Corticoides: Producen un beneficio rápido pero de corta duración (+/- 4 semanas), asocian sensación de euforia y aumento del apetito. No recomendables para tratamientos prolongados debido a sus efectos secundarios (diabetes corticoidea, atrofia muscular, S. Cushing)
  2. Progestágenos: Acetato de Megestrol. Mejoran el apetito, disminuyendo la sensación de astenia y aumentando el peso. El efecto aparece aproximadamente a la semana del tratamiento y persisten varios meses. Riesgo aumentado de aparición de fenómenos tromboembólicos
  3. Psicoestimulantes: Metilfenidato, dextrofetamina. Proporcionan sensación de bienestar, disminución de la fatiga y aumento de apetito. Son útiles para contrarrestar los efectos secundarios de los opiáceos. Presentan efectos secundarios como la euforia, insomnio, alteraciones emocionales, alucinaciones. Su uso sigue siendo controvertido por la escasez de estudios bien diseñados.
B. Ejercicio:
Aunque la realización de un esfuerzo físico puede suponer un esfuerzo considerable, el aumento de la actividad física puede reducir realmente el cansancio. Los estudios realizados demuestran que los pacientes con cáncer que realizan ejercicio constante (30 minutos diarios o 3-4 horas semanales) presentan menos astenia y duermen mejor que los que no realizan ejercicio. Se recomienda la realización de ejercicios suaves, diarios, siendo los más adecuados los ejercicios aeróbicos ligeros: caminar (paseos al aire libre), bicicleta estática o natación. En función de la situación general, de la edad y de la presencia de otras patologías concomitantes se valorará el ejercicio más apropiado.

C. Control Nutricional adecuado:
Muchos pacientes pierden peso, La ingesta de las calorías necesarias, así como los líquidos, proteínas y otros alimentos ayudan a prevenir la fatiga y a aumentar la energía.

D. Medidas psicosociales:
La carga emocional asociada al cáncer puede agotar. Hay evidencia de que reduciendo la tensión, la ansiedad y la depresión se obtiene un efecto beneficioso sobre la fatiga. La consulta con el equipo de psico-oncólogos puede ayudar a disminuir la tensión acumulada y consecuentemente mejorar el cansancio.

Consejos para pacientes:

La realización de los siguientes consejos pueden ser útiles para disminuir el cansancio:
  1. Es muy importante conservar la energía, emprendiendo solamente las actividades más importantes en los momentos en los que se encuentre con más energía. Hacer una lista de las actividades que desea realizar, estableciendo prioridades.
  2. Sea realista sobre sus limitaciones y no sea duro consigo mismo. No sea demasiado tímido o demasiado orgulloso para solicitar y aceptar ayuda de los demás. Solicite ayuda y comparta o delegue tareas en familiares y amigos
  3. Es muy importante mantener una rutina diaria estructurada. Se recomienda llevar un diario de las actividades cotidianas.
  4. Utilice métodos para reducir el estrés: técnicas de relajación, meditación, oír música, oración, hablar con otras personas….
  5. Mejore la calidad del sueño: reduciendo el consumo de estimulantes (cafeína)
  6. Mantener un equilibrio diario entre actividad física y descanso, limite el tiempo en la cama al del sueño.
  7. Consultar si aparece dolor, depresión, insomnio.
  8. Lleve una dieta equilibrada, con un consumo diario de 2 litros de agua.
  9. Intente llevar una vida lo más normal posible.

El aumento de la actividad física puede reducir realmente el cansancio

lunes, 29 de octubre de 2018

Seguimiento y revisiones tras una laringectomía

Una vez finalizado el tratamiento es preciso realizar revisiones periódicas. Son necesarias para confirmar que el paciente sigue bien. También sirven para seguimiento y control de los efectos secundarios del tratamiento y para instaurar, en caso necesario, un tratamiento lo más rápidamente posible.

Incluso tras el tratamiento más completo, existe un riesgo de reaparición de la enfermedad. Su diagnóstico precoz permite instaurar, de nuevo, un tratamiento rápido y por tanto puede ser más fácil lograr que desaparezca y por tanto mejorar los síntomas.

El riesgo de reaparición de la enfermedad disminuye con el paso del tiempo. Por ello, durante los 2- 3 primeros años tras el diagnóstico es aconsejable realizar revisiones cada 3-4 meses. Durante los años 4º y 5º las revisiones pueden espaciarse algo más y se realizan cada seis meses. A partir de 5º año las revisiones pueden hacerse anualmente.

Las pruebas que habitualmente se solicitan en las revisiones periódicas tras la realización de una exploración minuciosa del cuello y estoma suelen ser las siguientes:

  • Analítica completa: se determinan parámetros que nos indican el funcionamiento del hígado, del riñón y del resto de órganos.
  • Radiografía torácica: permite observar la zona donde estaba situada el tumor y valorar cómo están los pulmones.
  • Laringoscopia directa o indirecta: se visualiza la zona de origen del tumor para valorar su estado.

Es importante que refieras a tu médico, tanto en las revisiones como en cualquier otro momento, no sólo cambios relacionados con los tratamientos, sino cualquier otro síntoma como pérdida de apetito o peso, dificultad para hablar o tragar, aparición de dolor, cansancio, etc. El médico valorará la necesidad de realizar más pruebas.


Es preciso realizar revisiones periódicas

viernes, 26 de octubre de 2018

Tratamientos Alternativos y Cáncer

La medicina alternativa que promueve el empleo de terapias de eficacia no probada científicamente sustituyendo a los tratamientos oncológicos convencionales, puede ser altamente perjudicial para los pacientes de cáncer y, por ello su uso se desaconseja con rotundidad.

Por otro lado, algunas terapias complementarias, utilizadas conjuntamente con el tratamiento oncológico y bajo supervisión y control médico, pueden tener efectos beneficiosos para aliviar síntomas, paliar efectos secundarios de los tratamientos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Con respecto a la utilidad de estas terapias complementarias para los pacientes de cáncer, la evidencia científica analizada muestra los siguientes resultados e indicaciones:


Sistemas médicos complementarios:
  • Acupuntura: resultados positivos en el control del dolor crónico y tratamiento de náuseas y vómitos debidos a la quimioterapia. Está contraindicada en aquellos pacientes con tratamiento anticoagulante y/o trombocitopenia.

El resto de los tratamientos incluidos en los sistemas médicos (homeopatía, naturopatía, medicina ayurveda, medicina tradicional china) no han mostrado ser efectivos como terapia en ninguna patología oncológica.



Enfoques sobre mente y cuerpo:
  • Terapia psicológica en sus diferentes modalidades: intervención individual, en grupo, técnicas de relajación, hipnosis, imaginación guiada y visualización, han obtenido resultados positivos en la reducción de sintomatología como: estados de ansiedad y/o depresión, control del dolor debido a procedimientos médicos (como punción lumbar, colocación de catéteres, aspiración de médula ósea, endoscopia y biopsias de mama y piel),  dolor neuropático, dolor post-operatorio, dolor crónico, síntomas de la enfermedad y de efectos secundarios de los tratamientos oncológicos.
    
  • Terapias biológicas
    • Hierbas y productos derivados de plantas: presentan un elevado potencial para desencadenar efectos adversos. Se aconseja no utilizarlos durante los tratamientos de quimioterapia, radioterapia o cuando se vaya a realizar una intervención quirúrgica ya que pueden interferir con la medicación prescrita, alterar la coagulación y producir interacciones con los tratamientos oncológicos. Por ejemplo, la hierba de San Juan   (Hypericum perforatum) altera severamente la eficacia de la quimioterapia y otras medicaciones.
    • Suplementos vitamínicos antioxidantes: se aconseja evitar el consumo en exceso de vitamina A y C  así como de otros antioxidantes durante la radioterapia y quimioterapia ya que pueden reducir la eficacia de estos tratamientos. También se ha de evitar tomar vitamina C y E en exceso si se está tomando medicación anticoagulante o va a ser sometido a una intervención quirúrgica. 
        Sobre estos productos y sustancias ten en cuenta que:

                    - "Natural" no significa que no tenga efectos perjudiciales.
                    - Pueden interactuar con los medicamentos causando problemas de salud.
                    - Pueden estar contaminados con otras hierbas, pesticidas, o metales pesados.
                  - Los pacientes que estén tomando preparados a base de plantas desde hace tiempo deberían someterse a seguimiento cuidadoso y control bioquímico regular por su médico.  

        

Métodos de manipulación basados en el cuerpo
  • Masajes: resultados positivos en el manejo del dolor y la ansiedad, así como en el tratamiento del linfedema (drenaje linfático manual). Han de ser utilizados con precaución en pacientes con metástasis óseas debido al riesgo de fracturas, y en aquellos con trombocitopenia o que estén tomando medicación anticoagulante ya que pueden dar lugar a hematomas. Se han de evitar masajes directamente sobre tumores (por riesgo de diseminación), sobre prótesis (por posible desplazamiento), sobre trombos y tejidos dañados  por la cirugía y/o la radioterapia. 
  • Osteopatía: contraindicación absoluta en el caso de tumores óseos primarios o metastásicos.


Terapias sobre la base de la energía


    Ninguna de ellas ha probado su eficacia terapéutica mediante estudios científicos de calidad.




Desaconsejados, pero pueden ser beneficiosos complementos

jueves, 25 de octubre de 2018

Dificultad para tragar o disfagia

Hay dificultad para tragar, denominada disfagia, cuando una persona tiene problemas para pasar los alimentos o los líquidos por la boca o la garganta. Algunas personas pueden sentir náuseas, tener tos o ahogarse al intentar tragar, mientras que otras pueden tener la sensación de que la comida les queda atascada en la garganta.

Causas

Una de las causas es el cáncer mismo, en especial el cáncer bucal, de garganta o de esófago, que puede hacer que los conductos se limiten o achiquen. También es un efecto secundario frecuente de algunos tratamientos para el cáncer, como radioterapia, cirugía y, con menor frecuencia, quimioterapia. Los efectos secundarios del tratamiento para el cáncer que también pueden causar dificultades para tragar incluyen:
  •     Fibrosis, que es la formación de cicatrices o rigidez en la garganta, el esófago o la boca
  •     Infecciones de la boca o el esófago causadas por la radioterapia o la quimioterapia
  •     Hinchazón o estrechamiento de la garganta o el esófago causados por la radioterapia o la cirugía
  •     Cambios físicos en la boca, la mandíbula, la garganta o el esófago causados por la cirugía
  •     Mucositis, que es molestia, dolor o inflamación en la garganta, el esófago o la boca. El dolor relacionado con la mucositis puede empeorar los problemas para tragar
  •     Xerostomía, comúnmente denominada sequedad en la boca, a causa de la radioterapia o la quimioterapia también puede empeorar los problemas para tragar

Control

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas. Para controlar mejor los problemas para tragar, es importante distinguir entre sentir que los alimentos se atoran en la garganta o que van por el camino equivocado, y el dolor al tragar.

Su médico puede derivarlo a un patólogo del habla para que le enseñe cómo tragar más fácilmente y evitar ahogarse y tener arcadas al comer y beber. Un patólogo del habla es un profesional que se especializa en ayudar a las personas a usar los músculos de la boca y la garganta. Los patólogos del habla con formación avanzada en deglución pueden ser identificados porque cuentan con un certificado de especialidad en deglución y trastornos de la deglución (Board Certification in Swallowing and Swallowing Disorders, BCS-S). En lugar de esperar a que comiencen los problemas para tragar, en general es mejor para muchos pacientes, especialmente aquellos con cáncer que afecta la garganta, consultar a un patólogo del habla para comenzar la terapia de la deglución antes de comenzar el tratamiento para el cáncer.

Si experimenta dolor al tragar, denominado odinofagia, su médico puede recetarle medicamentos para disminuir la inflamación y el dolor. Algunos analgésicos son enjuagues bucales que se utilizan directamente antes de comer. Es posible que a las personas que tienen una infección en la boca o la garganta, por ejemplo, una infección producida por hongos, como la candidiasis bucal, se les receten medicamentos para tratar la infección.

Si los problemas para tragar dificultan el consumo de una dieta nutritiva, quizá sea necesario que se administren los alimentos o los líquidos mediante una sonda que pasa a través de la nariz o la pared del intestino hacia el estómago hasta que la deglución sea más fácil.

Consejos sobre alimentación para personas con dificultades para tragar

Es posible que determinados métodos funcionen mejor para algunas personas que para otras, según la gravedad y la causa de los problemas para tragar. Pruebe tipos diferentes de alimentos y maneras de ingerir hasta que encuentre lo que sea mejor para usted. Recuerde siempre que la meta es llevar una dieta nutritiva con las suficientes calorías, proteínas y vitaminas y minerales. A continuación se incluyen algunos consejos adicionales.
  •     Ingiera alimentos blandos y suaves como yogur, budín o helado.
  •     Triture o procese los alimentos o hidrate los alimentos secos con caldo, salsa, mantequilla o leche.
  •     Pruebe espesar los líquidos agregando gelatina, tapioca, cereal de arroz para bebés o productos para espesar líquidos de venta en comercios. Los líquidos más espesos son más fáciles de tragar.
  •     Use una pajilla para beber líquidos y alimentos blandos.
  •     Ingiera alimentos fríos para ayudar a adormecer el dolor, o a temperatura ambiente.
  •     Introduzca en la boca bocados pequeños y mastique lenta y minuciosamente.
  •     Cuando coma o beba, siéntese derecho.
  •     Si pierde peso, ingiera comidas pequeñas y frecuentes, y elija alimentos que tengan alto contenido de proteínas y calorías, como huevos, batidos de leche, cazuelas y batidos nutricionales.
  •     Evite los alimentos secos, ásperos o duros, y los alimentos que deban masticarse mucho.
  •     Consulte a un patólogo del habla para aprender acerca de los alimentos y las formas para prepararlos, que le pueden resultar más fáciles o más seguros para tragar.
  •     Pida una derivación para consultar a un dietista matriculado para obtener asesoramiento adicional sobre cómo tener una dieta equilibrada.


La disfagia es uno de los efectos secundarios del cáncer

miércoles, 24 de octubre de 2018

Control de los efectos secundarios de la quimioterapia

El tratamiento del cáncer puede incluir el uso de quimioterapia, radioterapia, tratamiento biológico, cirugía o alguna combinación de todas estas opciones terapéuticas. Todas estas opciones de tratamiento están dirigidas a matar o erradicar el cáncer que existe en el cuerpo del paciente. Desgraciadamente, la administración de tratamiento para el cáncer, incluida la quimioterapia, a menudo afecta a los órganos y tejidos normales del cuerpo que no están afectados por el cáncer. Las consecuencias indeseadas de dañar a células sanas son una complicación del tratamiento o un efecto secundario. Los efectos secundarios pueden ser agudos (a corto plazo), crónicos (a un plazo más largo) o permanentes. Cuando se evalúan los tratamientos del cáncer, los efectos secundarios se miden y se comunican como parte de la evaluación del tratamiento. Algunos ejemplos de efectos secundarios agudos son las náuseas y los vómitos y las llagas orales (mucositis).

¿Por qué se producen los efectos secundarios?

 Desgraciadamente, la mayoría de los fármacos de quimioterapia no pueden distinguir entre una célula cancerosa y una célula sana. Por tanto, la quimioterapia a menudo afecta a los tejidos y órganos normales del cuerpo, lo que conduce a la complicación de los tratamientos, o efectos secundarios.

Los efectos secundarios producen incomodidad, molestias y ocasionalmente pueden ser mortales. Además, y quizá más importante, los efectos secundarios pueden impedir a los médicos administrar la dosis prescrita de tratamiento en el tiempo y la pauta específicos del plan de tratamiento. Como el resultado esperado del tratamiento se basa en administrar el tratamiento a la dosis y pauta prescritas en el plan de tratamiento, un cambio respecto al plan de tratamiento puede reducir su probabilidad de alcanzar un resultado óptimo. Es muy importante entender esto. En otras palabras, los efectos secundarios no sólo producen malestar y son desagradables, sino que también pueden comprometer su probabilidad de curación al impedir la administración del tratamiento en su dosis y tiempo óptimos.

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes?

Toda quimioterapia se asocia a una amplia variedad de efectos secundarios. Sin embargo, algunos efectos secundarios se producen con más frecuencia que otros. El hecho de que experimente efectos secundarios, cuáles y su intensidad depende de diversos factores, como su tipo de cáncer, el tipo de fármaco o régimen de quimioterapia que reciba, su estado físico, su edad y otros factores. Sin embargo, los siguientes efectos secundarios están típicamente asociados a la quimioterapia:
  • Anemia
  • Cansancio
  • Infección/neutropenia
  • Náuseas/vómitos
  • Úlceras orales
  • Pérdida de pelo
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Dolor
  • Problemas de reproducción y sexualidad
  • Recuento bajo de plaquetas (trombocitopenia)
¿Puede hacerse algo respecto a los efectos secundarios?

 Afortunadamente, en los últimos 20 años ha habido grandes progresos en el desarrollo de tratamientos para ayudar a prevenir y controlar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer. Estos avances han:
  • Conducido a grandes mejoras en el tratamiento de los síntomas asociados al tratamiento del cáncer
  • Permitido administrar la quimioterapia con mayor exactitud y constancia,
  • Hecho que muchos tratamientos del cáncer estén disponibles más ampliamente.
Por ejemplo, los fármacos modernos contra los vómitos, denominados antieméticos, han reducido la intensidad de las náuseas y los vómitos con la quimioterapia. Además, ahora se dispone de factores de crecimiento de las células sanguíneas para proteger a los pacientes de la infección, para reducir el cansancio asociado a la anemia y para asegurar que el tratamiento puede administrarse a la dosis y pauta previstas para alcanzar resultados óptimos.

En los últimos años ha habido grandes avances

martes, 23 de octubre de 2018

Cuidados del paciente laringectomizado

La laringectomía representa para el paciente una agresión importante que altera su aspecto físico, a la vez que repercute en su estado emocional y su relación social, por lo que siempre es fundamental un importante apoyo familiar.

Limpieza de la cánula:

  • Remojo en agua fría y agua oxigenada a partes iguales.
  • Utilización de cepillo.
  • Aclarado con agua abundante.
  • Secar con paño limpio.

Cuidados del estoma:

  • Limpieza diaria.
  • Lavarse las manos antes de tocar la traqueostomía.
  • Limpiar el estoma con un paño limpio y húmedo; no utilizar jabón.
  • Secar por contacto.
  • Si la piel está irritada: toques con povidona yodada.
  • Utilización de apósitos protectores.

Consejos generales:

  • Si hay presencia de tapón mucoso o de secreciones espesas: instilar 1-2 ml de suero fisiológico o mucolítico tópico mediante jeringa (retirando previamente la aguja). Hacer toser enérgicamente. Si no es efectivo, puede repetirse el proceso cada 1/2 - 1 hora.
  • Dieta rica en residuos e hiperproteica. Abundantes líquidos (salvo contraindicación médica).
  • Ducha diaria protegiendo el estoma, evitando la entrada de agua y jabón.
  • Al afeitarse o cortarse el pelo, cubrir el estoma con cubierta protectora o una toalla.
  • Limpiar la boca y los dientes al menos tres veces al día (utilización de colutorios).
  • Llevar una cobertura del estoma para calentar y filtrar el aire inspirado (pañuelos, jerseys de cuello alto, etc.) sin que produzcan obstrucción respiratoria.
  • Evitar el polvo, el humo, los aerosoles, etc.
  • Evitar el contacto con personas que padezcan infecciones del tracto respiratorio.
  • Utilizar humidificación adicional del aire.
  • Realizar ejercicio suave del cuello y hombros.
  • Iniciar rehabilitación de la voz (logopedas, foniatras, asociación de laringectomizados...).

Signos de alarma por los que debe acudir al medico:

- Del estoma:

  • Enrojecimiento
  • Inflamación
  • Dolor
  • Drenaje (supuración)

- De secreciones:

  • Cambios en la cantidad, consistencia y color.

- Signos de distress respiratorio:

  • Disnea creciente
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Aumento de la temperatura
  • Cambios en el estado mental
  • Tos persistente



    Una higiene diaria es fundamental para el laringectomizado

lunes, 22 de octubre de 2018

Rehabilitación psicosocial del paciente con cáncer de laringe

El enfermo de cáncer de laringe enfrenta problemas emocionales comunes a todos los pacientes con neoplasias malignas, a lo que se añade una fuerte alteración de la autoimagen. Estas alteraciones conducen al rechazo de la propia identidad del sujeto y el que proviene del entorno social.

La rehabilitación persigue que el individuo se ajuste a la enfermedad, aprenda como enfrentar su nueva situación, tratando de impedir que este se desvincule del grupo al que pertenece y el contacto con su entorno social. La rehabilitación por tanto debe comenzar desde el momento del diagnóstico de la enfermedad y continuar durante el tratamiento y seguimiento de esta. Sus objetivos son:

  • aprendizaje de técnicas que permitan un adecuado afrontamiento de la nueva situación, para que el enfermo y la familia se adapten a la enfermedad;

  • fomentar la autonomía y la reinserción a la vida social;

  • contribuir con el resto del equipo médico a la rehabilitación de la comunicación oral.

Para el logro de estos objetivos se aplicará una metodología:

  • interactiva, que logre una comunicación eficaz con el paciente, que lo haga participe de su recuperación y no un simple receptor de indicaciones,al que debemos dirigir en todo momento;

  • participativa, que tomen parte en el proceso, no solo el paciente sino tambien las personas de su entorno familiar o social más próximo, que facilitaran el apoyo necesario para afrontar su enfermedad y tratamiento;

  • multidisciplinaria, con la colaboración estrecha de un equipo de especialistas en diferentes áreas del conocimiento médico, todos con el común objetivo de lograr el bienestar del paciente. Entre ellos se incluiran el oncólogo, cirujano, clínico, foniatra, psicólogo, enfermera, voluntarios sociales, pacientes y otros.

Como ya mencionamos la rehabilitación psicosocial de paciente con cancer de laringe debe comenzar desde el momento del diagnóstico por lo cuál todo nuevo paciente debe:

  • ser informado por el equipo de salud de su diagnóstico;

  • ser valorado por un psicólogo, con el objetivo de realizar un diagnóstico psicológicosocial, considerando los factores de riesgo de inadecuada adaptación postquirúrgica. Además se debe considerar el entorno social del individuo y sus redes de apoyo para el enfrentamiento del tratamiento y el seguimiento;

  • valorar la necesidad de psicoterapía específica para disminuir el grado de angustía respecto a lo que le sucederá en el futuro, y controlar las reacciones emocionales, la ansiedad, depresión que le produce el diagnóstico. Todo ello como parte de un estrategia global de preparación para la cirugía, radioterapia o quimioterapía específica.


Posterior al tratamiento quirúrgico, durante su estancia en el hospital, el paciente debe recibir apoyo psicológico por el equipo multidisciplinario con el objetivo de:

  • responder preguntas o dudas del paciente acerca del tratamiento recibido, y otras dudas que pudieran generar incertidumbre, stress u otras reacciones emocionales;

  • contribuir a la aceptación de la autoimagen, adquirida posterior al tratamiento;

  • disminuir, con cualquier método disponible, las reacciones emocionales generadas posterior al tratamiento.

En esta fase del tratamiento es vital la valoración del psicólogo para orientar las estrategías futuras con el paciente:

Posterior al alta el equipo multidisciplinario, al cuál se incorporaran los servicios médicos del nivel primario (médicos, enfermeras, servicios de apoyo social y otros) o los equipos de servicios ambulatorios continuará con la estrategia de tratamiento rehabilitador definida al egresar. Durante la fase posthospitalaria:

  • se debe continuar el manejo para la aceptación de la autoimagen corporal, ya comenzada en la fase hospitalaria, y continuar con la enseñanza y reforzamiento de las estrategias de control del estres;
  • iniciar el aprendizaje de la voz;
  • reincorporar al paciente a la vida social.

La rehabilitación trata de impedir que el enfermo se desvincule de su entorno social