Trucos de mantenimiento y limpieza de la cánula proporcionados por Federico Miñana, monitor de Habla Esofágica de Asociación Barcelonesa de Laringectomizados (ABL)
Desde 1969 dando voz y apoyo a las personas laringectomizadas
viernes, 26 de mayo de 2023
jueves, 23 de marzo de 2023
Taller de Comunicació Oral
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| Entrada lliure / Entrada libre |
martes, 15 de noviembre de 2022
Cuidados posteriores que deben seguir los mayores tras una laringectomía total
- Con la operación se hace un orificio en la garganta que, a partir de ahora, servirá para respirar
La laringectomía total es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo en los casos de cáncer avanzado de laringe e hipofaringe, que en el 98% de los casos son consecuencia de la adicción al tabaco. Un procedimiento oncológico con el que se elimina el tumor de la zona afectada por medio de una extirpación que, en la mayoría de los casos, se lleva por delante las cuerdas vocales de los pacientes. Esto hace que les resulte imposible la comunicación verbal como era hasta ahora.
Llegado el momento, y una vez pasado un tiempo prudencial desde la operación, estas personas podrán volver a hablar, pero de otra manera. Hasta lograrlo queda mucho camino por recorrer, en el que es necesario, sobre todo cuando es una persona mayor, seguir a rajatabla una serie de cuidados y recomendaciones para que la recuperación sea todo un éxito.
Cuidados para los cambios en la fisionomía
Los pacientes laringectomizados cuentan con una abertura en su garanta que hace las veces de nariz y les sirve para respirar. Además, con la intervención también se producen cambios no solo en la voz y en la entrada y salida de aire, sino que la deglución y el olfato también se alteran.
Precisamente, la dificultad para hablar al principio de la recuperación hace que algunos afectados se aíslen o se den casos de depresión. Sin embargo, como explican expertos y asociaciones, como es el caso de la Asociación Regional Madrileña de Atención y Rehabilitación de Laringectomizados (@ARMAREL1), las personas pueden seguir con su vida normal, con algunos cambios eso sí. Una calidad de vida en la que resultan esenciales los cuidados posteriores tras una operación de esta envergadura, que incluso puede durar hasta seis horas en un quirófano.
Cuidados posteriores que deben seguir los mayores tras una laringectomía total
Lo primero que estos pacientes deben saber, cuando ya estén en casa, es que la traqueostomía es una herida quirúrgica y, como tal, deben aprender a mantenerla perfectamente limpia. Algo esencial en una zona donde hay mucha secreción, que es importante quitar para que la abertura esté completamente seca y se pueda respirar sin dificultad.
En este ritual de higiene no puede olvidarse de cuidar el tubo de la traqueotomía, así como de cambiarlo cuando sea necesario para ayudar a prevenir infecciones. Para ello, es necesario tener las manos bien limpias antes de proceder y extraer la cánula del interior de la garganta.
- Para limpiar este instrumental puede usarse una solución salina normal o agua y jabón.
- A continuación, hay que hacer lo mismo con la placa del cuello que sirve como soporte para el conducto, así como con la piel de alrededor del cuello. Si hay una gasa entre la misma y la chapa, es hora de quitarla y remplazarla por una nueva.
- Por último y si se han ensuciado, es bueno cambiar las ataduras o lazos que sujetan la cánula al cuello.
Tras la operación puede pasar algún tiempo, pueden ser hasta varios meses (especialmente si tras la operación se aplica radioterapia), en el que las personas comen por una sonda puesta en la nariz, un pequeño tubo para alimentarse que los médicos colocaron tras la operación. Por ahí deberán comer hasta que puedan hacerlo por la boca. Eso sí, pasado un tiempo, los pacientes laringectomizados podrán recuperar esta función normal.
Pero hasta entonces y bajo consejo del médico, solo podrá tomar por la boca algo de miel o agua para ir suavizando y curando la garganta. También en este caso el tubo nasal debe estar perfectamente limpio de restos de comida. Y lo mejor para ello es introduciendo agua como si fueses a beber por ahí.
En las primeras semanas es normal que los afectados noten el aire más seco a la hora de respirar por el orificio de la garganta. Esto es debido a que ya no pasa por la nariz húmeda antes de llegar a los pulmones. Una situación molesta que, en algunos casos, viene acompañada de irritación, mocos y tos. Para este tipo de circunstancias, es aconsejable contar con un humidificador en la habitación o agregar unas pequeñas gotas de solución salina en el tubo de la traqueotomía.
Por último, si como parte de la recuperación los profesionales consideran adecuado seguir algunas sesiones de radioterapia es importante cuidar la piel. Además de otros efectos secundarios, como sequedad, llagas o una pérdida del gusto, la zona está más sensible y se irrita con facilidad. Es por ello que se debe aplicar una crema hidratante especial y tener cuidado con las prendas de ropa. Así, las camisas, las camisetas, los jerséis o las bufandas es mejor que sean de algodón para que no roce la dermis.
Volver a educar el habla
Es una realidad que las personas que cuentan con esta abertura en el cuello pueden volver a hablar, aunque no sea con un sonido muy natural. Es lo de menos. Lo importante es poder recuperar en la medida de lo posible la vida anterior y para eso resulta esencial comunicarse.
Aprender a hablar con voz esofágica es complicado, pero no imposible con este cambio anatómico. Lo único que hace falta es reestructurar la función que hasta ahora tenía la laringe y servirse de una especie de sonidos a partir de unos eructos controlados. Pero para lograrlo antes quedan sesiones de entrenamiento para dominar de manera independiente tanto el aire que va a los pulmones y con el que se respira como el que se toma por la boca para hablar. Además, deben aprender cómo relajar la musculatura facial y escapular y adoptar hábitos posturales correctos.
En este caso resulta esencial contar con el apoyo de los profesionales (logopedas, foniatras y monitores) que trabajan en asociaciones repartidas por todo el país. Una labor que todos ellos hacen, con ayuda de los pacientes, para que el 80% de las personas laringectomizadas pueda terminar hablando mediante una voz erigmofónica.
Victoria Herrero
lunes, 16 de mayo de 2022
Consejos para empezar después de una laringectomía
En este vídeo, Federico Miñana (monitor de habla esofágica de ABL) da una serie de consejos para aquellas personas que hayan sido operadas recientemente y quieran empezar a hablar.
jueves, 5 de mayo de 2022
¿Cómo aceptar nuestra nueva vida?
Aceptar la nueva situación que se produce tras una laringectomía no es fácil, pero si se mantiene una mente activa se puede conseguir. En este vídeo, Federico Miñana, monitor de Habla Esofágica de ABL, nos da su personal opinión de cómo salir adelante y superar la operación.
viernes, 29 de abril de 2022
Control del soplo en el habla esofágica
En el habla esofágica es importante no hacer ruido de soplo en el momento de hablar, ya que si no, los interlocutores pueden llegar a no entender lo que se les dice. En este vídeo Federico Miñana, monitor de Habla Esofágica de ABL nos explica la técnica para poder controlar el soplo y no hacer esos molestos ruidos.
miércoles, 27 de abril de 2022
¿Cuántas cánulas necesita un lary?
¿Cuántas cánulas necesita una persona laringectomizada en su día a día? En este vídeo, Federico Miñana, monitor de Habla Esofágica de Asociación Barcelonesa de Laringectomizados nos responde a esta interesante pregunta.
viernes, 22 de marzo de 2019
¿Cómo puedo retomar mi vida?
El laringectomizado es un mutilado de la voz. La gesticulación, la vocalización o los trazos sobre el papel, apenas permiten interpretar su mensaje, creándose situaciones de incomunicación. Ahora la respiración se realiza por un orificio en el cuello. Este hecho crea una actitud de rechazo social, por eso son importante las medidas higiénicas de la cánula, ya que proporcionan una imagen de pulcritud que soluciona el problema. La adaptación familiar es el primer paso para el laringectomizado. La familia y los amigos juegan un papel muy importante en la rehabilitación y la mejora de calidad de vida del laringectomizado. La persona debe sentir que sigue recibiendo el apoyo, amor y cariño de los que le rodean. Es necesario brindarle apoyo para que inicie su tratamiento logopédico, para volver a conquistar su independiencia personal, para reincorporarse a la sociedad y vivir como lo hacía antes o aún mejor. Las personas que lo rodean deben de tener paciencia, comprender la mudez temporal, el malestar por el tratamiento médico y la depresión que podría acompañar a la persona después de un tratamiento contra el cáncer.
Un segundo paso en la recuperación es el intento de emitir un sonido. En este punto es importante la formación logopédica y pedagógica. La constancia e insistencia es un pilar fundamental para el aprendizaje de la voz esofágica. Habrá una tendencia hacia la estabilidad emocional a medida que la persona pueda comunicarse con su entorno. Lograda la voz esofágica, familia, amigos y compañeros de trabajo influirán en la adaptación y superación de todo complejo, que las limitaciones derivadas de la intervención pueden motivar en el laringectomizado.
Mientras asiste a sus consultas logopédicas debe pensar en la nueva etapa de su vida a la que ha entrado, la oportunidad que tiene para aprovecharla tanto para provecho suyo como para los que le rodean. Y para conseguirlo, tienen gran repercusión las asociaciones de Laringectomizados, donde puede encontrarse con más personas en su misma situación, que pueden darle la oportunidad de orientarle y compartir sus experiencias. No se trata de volver a la vida de antes de la operación, hay que comprender y aceptar que esa vida es pasado y que espera otra por delante. Es hora de pensar en un trabajo nuevo, en tomar las clases que antes no pudo o hacer el viaje que siempre quiso hacer. Tómese su tiempo y conseguirá adaptarse a su nueva situación.
Las personas sometidas a una laringectomía sufren numerosas preocupaciones, sobre todo porque no tienen la suficiente información para cuándo deben empezar el tratamiento logopédico, si ésto servirá para recuerar la voz... etc. Pues bien, la mayoría de los laringectomizados pueden volver a hablar, y el tiempo que dure el proceso de aprendizaje depende del método que se emplee: puede ir de 15 días a 9 meses. Es todo muy relativo, cada persona es diferente y por lo tanto su voz también. Lo normal es que una vez que el paciente vuelve a alimentarse por la boca, se encuentre en condiciones de comenzar el tratamiento foniátrico. Después de que le hayan retirado los puntos, el médico es quien debe derivar al paciente a una evaluación logopédica, donde se determinará el momento oportuno para que se comience el tratamiento.
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| Hay que planificar el volver a las actividades anteriores |
miércoles, 20 de marzo de 2019
La musicoterapia en personas laringectomizadas
jueves, 31 de enero de 2019
Laringectomía: Y después... ¿QUÉ?
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| Un entrenamiento metódico, puede posibilitar las variaciones de entonación |
jueves, 17 de enero de 2019
Aprender a hablar con la voz esofágica. El método “vocálico”
martes, 13 de noviembre de 2018
El laringectomizado y la sociedad
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| Hay que seguir siendo el mismo antes y después de la operación |
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Reintegración de un laringectomizado
Nuestra voz, por bien que hayamos aprendido a articular las palabras, no deja de tener una mediana calidad de tono y un volumen más bien bajo, aunque se nos podrá entender y oír perfectamente. Pero habremos de evitar, en lo posible, ambientes ruidosos para que nuestra voz no quede demasiado menguada y se nos oiga con dificultad, así como advertir a las personas que acostumbran a expresarse en un tono de voz alto, que lo hagan en tono moderado con el fin de que nuestra voz alcance el mayor equilibrio posible entre las demás personas. Cuando los laringectomizados, recuperamos la voz nueva, tendemos a querer hablar mucho, porque creemos que si nos mantenemos largo rato en silencio damos sensación de incapacidad de hablar, o que nuestras posibilidades de hacerlo son bastante limitadas. Y es que durante algún tiempo mantenemos un profundo sentimiento de mudez, debido al trauma que ello nos produjo tras la intervención. Pero también sabemos que a medida que nos vamos acostumbrando a convivir con nuestras limitaciones, nuestro comportamiento se va normalizando conforme a nuestra propia personalidad. Y si al mismo tiempo cuidamos de liberar nuestra imagen de algún deterioro por culpa de la transformación que se ha dado en la parte anterior del cuello, es probable que en muy poco tiempo pasemos desapercibidos entre los no laringectomizados, por lo que todo lo que hagamos para recuperar nuestro modo habitual de vid, se nos reconocerá de manera positiva.
Del afán -a veces desmedido- por querer hablar siempre, debemos controlarnos y escuchar a los otros con la misma atención que se nos presta a nosotros y sin perder la confianza en poder intervenir cuando sea menester. Confianza que será cada día mayor si no abandonamos la práctica diaria, en la forma en que lo vengamos realizando para perfeccionar cada vez más nuestra voz, y sirviéndonos de los mismos ejercicios que nos posibilitaron el aprendizaje.
Psicológicamente, necesitamos que se den circunstancias favorables que nos permitan llegar al convencimiento de que la enfermedad y todo lo referente a ella comienza a ser una etapa felizmente concluida, recordada preferentemente en sus aspectos más optimistas, ya que aún habrá gente que nos siga mirando como a un enfermo. Gente que saldrá de su error cuando compruebe que nuestro comportamiento es el de cualquier otra persona sana aunque con una voz diferente.
Y en lo referente a la importancia de ofrecer una buena imagen, debo decir que es de lo más gratificante ver que la gente nos mira con la misma naturalidad con que se mira a los demás. Incluso hay quien se dirige a nosotros y nos pregunta algo sin saber que somos laringectomizados, pero al oír nuestra voz no disimula su alegría de ver que nos ha entendido perfectamente. De ahí que debe insistir en que si vamos protegidos correctamente, sin que la ropa entorpezca la respiración, podremos usar vestidos de cuello cerrado. Somos muchos los que nos hemos acostumbrado a llevar camisa y corbata o jersey de cuello alto y no tenemos ningún tipo de problema, ni siquiera en verano. Con que al ropa sea la adecuada a cada época del año es suficiente.
Sobre aquellos otros aspectos que debemos cuidar, recordaré y marcaré algunos de los que considero más comunes a cualquier persona pero con una significación añadida para el laringectomizado, como son:
a. Para los que conducimos coche conviene usar cánulas de plástico y no de metal ante lo que pudiera ocurrir en caso de accidente. Llevar el cinturón de seguridad adaptado para que no presione la parte superior del tórax, ya que un simple frenazo realizado con cierta brusquedad podría hacernos mucho daño. Además que el cinturón sobre el traqueostoma, o próximo a él, es un obstáculo para respirar con comodidad.
b. Si vivimos en el campo habitualmente, o participamos de excursiones con grupos de gente más o menos numerosos (a poder ser nunca solos) no resulta nada engorroso llevar en el bolsillo un pequeño silbato, con el fin de llamar la atención en caso de extraviarnos o encontrarnos en situación apurada. Hacer sonar el silbato es fácil y las personas que nos acompañen, advertidas de ello, podrán acudir a nuestra llamada y auxiliarnos si fuese necesario. Para personas que no logran soplar con fuerza suficiente, existen los aparatos de señales y de alarma que se pueden encontrar en tiendas de ortopedia y establecimientos especializados.
c. No es imprescindible, pero sí conveniente, llevar consigo un espejito de bolsillo para vernos bien en caso de tener alguna molestia en la zona protegida del cuello.
d. Por considerar más higiénica la utilización de pañuelitos de papel de un solo uso, conviene ir provisto de ellos para limpiarnos el moco que fluya por el traqueostoma y no tener que utilizar el pañuelo de tela. En el cuarto de baño, en la mesita de noche, en el bolsillo, no debe faltar este detalle.
Respecto al modelo de cánula que le conviene será su médico quien deba decidir cuál de estos materiales es el más adecuado: plata, teflón o silicona.
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| La práctica diaria da la confianza para comunicarse en cualquier situación |
lunes, 5 de noviembre de 2018
Hablar con todo el cuerpo
Pero allá están haciendo oír sus voces y convocando, desde el área de Fonoaudiología del Hospital Córdoba, a todos los argentinos que perdieron este órgano, a integrar el flamante Club de los Laringectomizados.
Juntos a ellos, dando sentido al prodigio, un equipo de fonoaudiólogas encabezado por la especialista Silvia Abraham, hace extensivo el llamado a todos los profesionales del país relacionados con esta problemática. Queremos que nuestros colegas, psicólogos, trabajadores sociales, kinesiólogos, médicos, enfermeros, familiares y amigos de quienes han perdido la laringe, se sumen a este espacio de contención, ayuda y prevención.
La extirpación total de la laringe es una de las intervenciones quirúrgicas que más alteran la personalidad de los hablantes seres humanos. Quedarse, de pronto, sin uno de los órganos esenciales de la comunicación oral es perder la más privilegiada facultad de expresión: el habla. Pero también es el desafío que pone a prueba la fuerza de esa vital necesidad de comunicación.
Juan y Dolly hablan con la boca, con la lengua, con los dientes, con el paladar y el esófago. Dicen y cuentan a quienes están bien dispuestos a escucharlos, todo lo que es posible lograr con la propia voluntad, apoyo terapéutico y afecto familiar.
Por eso, testimonian los laringectomizados, es fundamental para la recuperación poner finalmente en marcha el viejo proyecto de las profesionales del Área de Fonoaudiología del Hospital Córdoba. Una iniciativa surgida hace siete años que ahora es reflotada gracias al apoyo de las autoridades del lugar, del Ministerio de Salud, y de la Escuela y del Colegio de Fonoaudiólogos de Córdoba.
Hacerse oír a toda costa
Si bien el Club Argentino de Laringectomizados Córdoba (Calcor) comenzó a dar sus primeros pasos el año pasado, el próximo 1á de julio será su presentación oficial. Por ese motivo, las fonoaudiólogas han lanzado una masiva convocatoria a todos las personas con este problema, a sus familiares, amigos y profesionales, para que se acerquen a participar ese día del encuentro, cuya fecha y lugar de realización será confirmado unas semanas antes.
No es fácil volver a hablar, y, menos aún, cuando tampoco se cuenta con esa parte superior del esófago por donde sale la nueva voz, llamada erigmofónica. Dolly da testimonio de ello porque, desde hace siete años, sus palabras no tienen sonido, pero todo lo que dice se oye claramente, aunque en esa delgada línea fina más cerca del silencio que de la sonoridad.
Sin embargo, en las últimas semanas, no sólo su nieta la ha podido escuchar. Gracias a un pequeño aparato llamado laringófono, el aire que entra por su boca y la articulación de su cavidad bucal sale convertido en voz sonorizada.
En Córdoba, hay muy pocas personas que pueden acceder a un aparato de este tipo por su elevado costo alrededor de unos dos mil pesos y por las dificultades para conseguirlo, ya que es fabricado en Alemania y se vende sólo en Buenos Aires.
Dolly puede tenerlo hoy en su mano porque el Calcor ha podido adquirir, con un subsidio de la Provincia, dos laringófonos que presta a sus integrantes.
Volver a la oralidad
Recuperar la comunicación oral después de procesos traumáticos como son el cáncer, los tratamientos para combatirlo y las extirpaciones, es un logro compartido, principalmente, entre el paciente y el fonoaudiólogo.
Este profesional cumple un rol fundamental en la rehabilitación de las alteraciones vocales. Pero, además, en el proceso de aprender a respirar por un orificio, llamado estoma, abierto en la base del cuello, a través del cual el laringectomizado, respira, tose y estornuda. Aunque hay que aclarar que bebe y come por la boca en forma normal.
Esto ocurre porque al extraerse la laringe se suprime la conexión que hay entre la boca, la nariz y los pulmones.
Los cambios, si bien son importantes después de una intervención quirúrgica, parecen más grandes aun, porque intervienen, nada menos, que ese lugar que miramos cuando hablamos con el otro, y esos espacios boca y nariz por donde entra uno de los elementos esenciales de la vida, el oxígeno.
Pero solo hay una cosa que el laringectomizado no puede hace: zambullirse en el agua. Al no poder cerrarse el estoma, el organismo no tiene forma de impedir que entre agua en los pulmones.
Sin embargo, la sociedad le obstaculiza muchas más cosas que la naturaleza. Después de la extirpación se dificulta la inserción social y laboral porque, erróneamente, se piensa que esa persona no puede seguir realizando la misma vida de antes.
En este sentido, Silvia Abraham es tajante: La experiencia en el hospital nos demuestra que el laringectomizado está totalmente capacitado y facultado para continuar trabajando de la misma forma que antes. Puede, agrega, seguir atendiendo al público, hablando por teléfono y desarrollándose igual que antes de la cirugía.
Finalmente, apunta la profesional, las recuperaciones que pueden llevar entre seis meses y un año, son mejores cuando no se está solo.
La contención familiar y el acompañamiento de los amigos son decisivos para que no caigan los brazos. De la misma forma, es importante el contacto con otras personas con la misma dificultad. Las experiencias de los otros son un sostén y sus logros un impulso para que no se enmudezca la voz.
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| Las recuperaciones, mejores si no se está solo |
martes, 16 de octubre de 2018
Inicio de una nueva etapa
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| Es necesaria una buena predisposición |
lunes, 4 de junio de 2018
Asociación Salmantina de Laringectomizados, la voz contra la apatía
El pasado jueves se celebró el Día Mundial Sin Tabaco, una jornada para reivindicar los espacios sin humo y recordar las consecuencias negativas que fumar acarrea para la salud. Entre ellas el cáncer de laringe. Quienes logran superarlo quedan marcados física y psicológicamente, pero la Asociación Salmantina de Laringectomizados, protagonista hoy de nuestra serie dominical sobre las asociaciones de la provincia charra, intenta poner remedio a estos problemas.
El principal, la falta de voz, ya sea por un vaciado total o parcial de la laringe. Desde 1994 esta asociación ayuda a decenas de salmantinos que no se resignan a aletargarse. Actualmente se encuentra en la Casa de la Asociaciones de la calle La Bañeza, los martes y viernes de 10:00 a 12:00 horas, o a través del teléfono 691139809.
La asociación dispone de un servicio gratuito de logopedia para sus socios gracias a Atos Medical. “Aprender a hablar de nuevo es costoso, pero se puede lograr, es fundamental recuperar la comunicación verbal, mantener una pequeña conversación, recuperar el ritmo de vida”, explica Belisario Soria Flores, presidente de la asociación y miembro desde hace catorce años. Gracias a este servicio de logopedia cerca de una decena de personas ha recuperado el habla en Salamanca.
Tras operarse en el hospital Clínico, los laringectomizados son informados de la existencia de la asociación, que les facilita una prótesis novedosa y con filtros que ayudan a respirar el aire más cálido y limpio. También un sistema denominado ‘manos libres’, sin necesidad de sujetar temporalmente la prótesis, o una cánula que garantiza una mayor calidad en el día a día, incluso permiten ducharse.
Al mismo tiempo, se ofrece asesoramiento con un libro de ejercicios básicos para poder realizar en casa. “Empezamos como los niños pequeños, desde la a, hasta frases hechas. Se le da a cada socio con la primera cuota”, explica Belisario Soria. Junto a ello hay campañas informativas durante todo el año, conferencias a universitarios y en pueblos. Además, un cursillo de primeros auxilios o un taller sobre rehabilitación del gusto y el olfato, “porque a la gente ahora se le da mucho quimioterapia y radioterapia y pierde parte de los sentidos”.
Desde la Asociación Salmantina de Laringectomizados se promueven otras actividades culturales y sociales. Por ejemplo, se plantea una excursión entre todas las asociaciones de Salamanca, ahora que van a cumplirse diez años de la sede municipal en la calle La Bañeza, además de exposiciones. Y es que esta asociación es ejemplo para otras en el resto de España, importando las cánulas y prótesis que se utilizan en la provincia charra, o talleres informativos. “Nuestra intención es que se puedan comunicar y que tengan más calidad de vida, que la gente no se quede en casa y, sobre todo, complejos fuera”.
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| La importancia social de las asociaciones de laringectomizados |
viernes, 9 de marzo de 2018
El juez que tuvo que aprender a hablar
- José Luis Casero relata su experiencia tras un cáncer de laringe: "Tenía que saber comunicarme para defender mi criterio en los pleitos"
Todo había comenzado con lo que inicialmente parecía un pólipo y resultó ser un cáncer de laringe. "Entre 2007 y 2009, sufrí cinco operaciones: tres intervenciones generales y dos biopsias intermedias. La única solución al final fue quitarlo todo", relata el juez ovetense, quien no escatima elogios al equipo que lo atendió en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), pero confiesa que después de la operación se sintió "abandonado".
¿Cuál era el panorama? "En mi caso, se resume en esto: tienes un agujero para comer, que es la boca, y otro para respirar, que es el traqueostoma. La primera sensación cuando sales del hospital es de incertidumbre: te encuentras con una vida antes y otra después".
Sucede en ocasiones que, cuando peor se ponen las cosas, surge una especie de ángel que te saca del pozo. Así fue en el caso de José Luis Casero: "Tuve la suerte de que conocía a una logopeda, Marta Bretones, que empezó a enseñarme a hablar ya estando ingresado". Para un laringectomizado, la forma natural de salir de la incomunicación consiste en "hablar con el esófago, lo otro son cantinelas", indica el juez, quien abunda en su explicación: "Es un acto mecánico que hay que aprender. Se tarda más o menos, pero hay que aprender". Inició entonces una travesía del desierto para algo que de pequeño había aprendido de forma natural. "Tardé en aprender unos cinco meses. A los seis meses de la operación volví a trabajar", señala.
Pero una cosa es volver a comunicarse para "ir tirando" y otra que tanto el afectado como su entorno vayan adaptándose a esa nueva situación. El magistrado ovetense se lo tomó con paciencia y una cierta dosis de sorna: "No tienes potencia de voz. Hay mucho ruido en los bares: te callas y escuchas, que muchas veces para lo que hay que decir... La voz te la pisan siempre porque ellos hablan más alto que tú. Esperas, y así vas pensando mejor lo que vas a decir y lo dices de forma más ordenada, y a ser posible más calmada".
Otra línea de ataque que emprendió José Luis Casero fue "recuperar actividades que me gustan y que podía hacer": el atletismo y la bicicleta.
En paralelo, fue ganando terreno en la vida social. ¿Cómo? "No hablas tanto, pero tampoco hace falta. Dices lo que de verdad crees que es interesante. Y luego ¿cómo conquistas el espacio para hablar con tus amigos? Al principio, ellos te pisan, no se dan cuenta, no tienes nada que hacer, estás vencido. Ya se irán dando cuenta. Y con el tiempo, cuando empiezas a hablar, la gente guarda silencio y respeta tu limitación. Pero hay que dar tiempo", explica el juez de la Audiencia Provincial de Oviedo.
El curso de extensión universitaria lo dirigen César Álvarez Marcos y Fernando López, ambos otorrinos del HUCA. Las sesiones se desarrollan -desde el 8 de febrero hasta el 19 de abril- en el salón de actos de la Facultad de Psicología. Se dirigen a logopedas, enfermeros, médicos... "La cirugía y la supervivencia del cáncer de laringe han mejorado, pero la rehabilitación no ha alcanzado el nivel que se puede esperar. Ahora, los grupos de apoyo están dando un impulso muy importante", destaca César Álvarez Marcos. La delegación en Asturias de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) se ha hecho cargo de las actividades que venía desarrollando la Asociación de Laringectomizados de Asturias.
El Principado siempre ha registrado tasas muy elevadas de cáncer de laringe. En los últimos tiempos, la incidencia ha bajado de unos 250 casos al año al entorno de los 200. "Ahora los tratamientos son más conservadores, no se tira tanto de las laringectomías, y se utiliza la radioterapia y la quimioterapia, que también dan problemas a otros niveles que también hay que rehabilitar", precisa el doctor Álvarez Marcos. "La rehabilitación también ha mejorado", apostilla.
El aprendizaje narrado por el magistrado José Luis Casero tiene como finalidad adquirir voz erigmofónica, expresión técnica de eso que coloquialmente se denomina "hablar con el esófago". Consiste en "coger aire hacia dentro y no deglutirlo entero". Otra opción son las prótesis fonatorias, "que tienen una voz más fisiológica, porque utilizan el soplo pulmonar", indica César Álvarez Marcos. Y agrega: "Hay que buscar la solución más adecuada para cada persona".
miércoles, 15 de noviembre de 2017
El Hospital Reina Sofía de Córdoba implanta prótesis para que pacientes sin laringe puedan hablar
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| Una técnica exitosa que recupera el habla antes de salir del hospital |
miércoles, 12 de julio de 2017
El Área de Gestión Sanitaria Sur pone en marcha una unidad de rehabilitación de la voz
- El nuevo servicio buscará el cuidado integral, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la voz
viernes, 7 de julio de 2017
El Hospital Reina Sofía, una escuela para recuperar la voz
- Otorrinos de todo el país se forman en el centro murciano sobre nuevas técnicas para que pacientes con cáncer de laringe puedan volver a hablar
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| Un centro puntero donde los otorrinos se ponen al día |














