Asociación Barcelonesa de Laringectomizados: Efectos secundarios
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martes, 12 de enero de 2021

Linfedema, inflamación y entumecimiento del cuello después de la radioterapia y la cirugía

Linfedema

Los vasos linfáticos drenan fluido de los tejidos del cuerpo y permiten a las células inmunológicas viajar a través del mismo. El linfedema es una retención localizada de fluido linfático y una inflamación del tejido ocasionada por un sistema linfático comprometido. El linfedema, que es una complicación común de la radioterapia y la cirugía para cáncer de cabeza y cuello, es una acumulación anormal de un fluido rico en proteínas en el espacio entre las células, lo que causa inflamación y fibrosis reactiva en los tejidos afectados.

La radioterapia genera una cicatrización que interfiere con el funcionamiento de los vasos linfáticos. Por lo general, los ganglios linfáticos cervicales son extirpados cuando se realiza la cirugía del cáncer. Cuando los cirujanos extirpan estos ganglios linfáticos, también retiran el sistema de drenaje de los vasos linfáticos y cortan algunos de los nervios sensoriales. Desafortunadamente, la mayor parte de vasos linfáticos y nervios se cortan permanentemente. En consecuencia, lleva más tiempo drenar el área, lo que causa inflamación. De forma similar a una inundación después de una fuerte lluvia, cuando el sistema de drenaje queda dañado, la cirugía genera una acumulación de fluido linfático que no se puede drenar adecuadamente, al igual que un entumecimiento en las áreas de suministro de los nervios cortados (usualmente en el cuello, el mentón y detrás de las orejas). Como resultado, parte del fluido linfático no puede regresar al sistema circulatorio y se acumula en los tejidos.

Los pacientes con cáncer de cabeza y cuello pueden desarrollar dos tipos de linfedema: una inflamación externa y visible de la piel o del tejido suave, y una inflamación interna de la mucosa de la faringe y la laringe. El linfedema generalmente se inicia lentamente, es progresivo, rara vez es doloroso, genera un malestar en forma de una sensación de pesadez y dolor, y puede producir cambios en la piel.

El linfedema tiene varias etapas:

Etapa 0: Estado de latencia: no hay edema visible/palpable.

Etapa 1: Acumulación de edema rico en proteína, presencia de edema con fóvea que se puede reducir mediante elevación.

Etapa 2: Fóvea progresiva, proliferación de tejido conectivo (fibrosis).

Etapa 3: Ausencia de fóvea, presencia de fibrosis, esclerosis y cambios en la piel.

El linfedema de cabeza y cuello puede causar diversas limitaciones funcionales.

Estas incluyen:

  • Dificultad para respirar.
  • Problemas de visión.
  • Limitaciones motoras (movimiento reducido del cuello, rigidez de la mandíbula o trismus, y rigidez en el pecho).
  • Limitaciones sensoriales.
  • Problemas del habla, de la voz y de deglución (incapacidad de usar una laringe electrónica, dificultades en la articulación, babeo e incapacidad para mantener la comida en la boca).
  • Problemas emocionales (depresión, frustración, y vergüenza).

Afortunadamente, con el tiempo, los vasos linfáticos encuentran nuevas formas de drenarse y generalmente la inflamación disminuye. Ciertos especialistas en reducir edemas (usualmente fisioterapeutas) pueden ayudar al paciente a mejorar el drenaje y a reducir el tiempo que tarda la inflamación en disminuir. Esta intervención también puede evitar una inflamación permanente del área o el desarrollo de fibrosis.

El tratamiento para el linfedema incluye:

  • Drenaje linfático manual (cara y cuello, vasos linfáticos profundos, tronco, cavidad oral).
  • Vendajes y prendas de compresión.
  • Ejercicios correctivos.
  • Cuidado de la piel.
  • Banda elástica terapéutica (Kinesi TapeTM).
  • Rehabilitación oncológica.

Por sí solos, los diuréticos, la cirugía (citorreducción), la liposucción, las bombas de compresión y la elevación de la cabeza son tratamientos ineficaces.

Por lo general, la rigidez del cuello y la inflamación causadas por el linfedema mejoran con el tiempo. Dormir con la parte superior del cuerpo en una posición elevada permite que la gravedad acelere el proceso de drenaje del fluido linfático. Un especialista en el tratamiento del linfedema puede llevar a cabo y enseñar al paciente a realizar un drenaje linfático manual que puede ayudar a reducir el edema. El drenaje linfático manual involucra un tipo especial de masaje ligero en la piel que ayuda al fluido linfático acumulado a drenarse adecuadamente al torrente sanguíneo. El movimiento y el ejercicio también contribuyen al drenaje linfático. Un terapeuta de linfedema de cabeza y cuello puede enseñarle al paciente ejercicios específicos para mejorar el rango de movimiento de la cabeza y del cuello.

Un terapeuta de linfedema de cabeza y cuello puede escoger vendajes no elásticos o prendas de compresión para ser usadas en casa. Estos elementos aplican una presión sutil sobre las áreas afectadas para contribuir al movimiento del fluido linfático y evitar que vuelva a acumularse e inflamarse. La aplicación de vendajes debe realizarse según las instrucciones de un especialista. Dependiendo de la ubicación del linfedema, existen diferentes opciones para mejorar la comodidad y evitar complicaciones causadas por la presión en el cuello.

También existen ejercicios que pueden reducir la rigidez del cuello e incrementar su rango de movimiento. Se necesita realizar estos ejercicios durante toda la vida para mantener una buena movilidad del cuello. Este es el caso si la rigidez se debe a la radioterapia. Es muy útil recibir tratamiento con terapeutas físicos experimentados, quienes también pueden deshacer la fibrosis. Cuanto más pronto se realice la intervención, mejor.

También hay disponible una nueva modalidad de tratamiento con láser externo que reduce el linfedema, la fibrosis y la rigidez en los músculos del cuello. Este método utiliza un rayo láser de baja potencia que es administrado por un fisioterapeuta experimentado. El rayo láser penetra en los tejidos, donde es absorbido por las células, alterando sus procesos metabólicos. El rayo es generado por una Unidad Terapéutica Láser Portátil LTU-904. (https://www.stepup-speakout.org/). Este tratamiento puede reducir el linfedema en el cuello y la cara, y mejorar el rango de movimiento de la cabeza. Es un método indoloro en el que se ubica el instrumento láser en varios lugares sobre el cuello por intervalos de 10 segundos.

En la mayoría de comunidades hay fisioterapeutas expertos que se especializan en reducir la inflamación y el edema. Consulte a su cirujano para saber si la fisioterapia es una buena opción terapéutica para el linfedema.

La Red Nacional de Linfedema tiene un sitio web (https://lymphnet.org/) con información relevante.

Puede encontrar una guía de masajes autoadministrados de cara y cuello en: https://ahc.aurorahealthcare.org/fywb/x23169.pdf

Entumecimiento de la piel después de la cirugía

Por lo general, los ganglios linfáticos cervicales se extirpan a la vez que el cáncer primario. Cuando los cirujanos extirpan estos ganglios, también cortan algunos de los nervios que dan sensibilidad a la parte baja de la piel de la cara y al cuello. Esto genera un entumecimiento en las áreas de cobertura de los nervios cortados. Algunas de las áreas entumecidas pueden recuperar la sensibilidad en los meses siguientes a la cirugía, pero otras áreas pueden quedar entumecidas permanentemente.

La mayoría de las personas se acostumbran al entumecimiento y pueden evitar lesiones en la piel causadas por objetos afilados, el calor o el frío. Los hombres aprenden a no lastimar el área afectada mientras se afeitan, cambiándose a una máquina de afeitar eléctrica.

Se debe proteger la piel entumecida de las quemaduras solares aplicándole protector solar y cubriéndola con una prenda. Se pueden prevenir quemaduras por frío cubriendo el área con una bufanda.


El linfedema es debido a la falta de drenaje linfático


miércoles, 21 de octubre de 2020

La rehabilitación del paciente laringectomizado no se garantiza en todas las áreas sanitarias

  • España es el país del mundo con mayor incidencia de cáncer de laringe. 1.200 pacientes son sometidos al año en España a una laringectomía total, según datos de la SEORL. 

La rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está cubierta y garantizada en todas las áreas sanitarias lo que dificulta su calidad de vida y la readaptación social, según advierte la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC). Esta Comisión celebra este viernes y sábado en San Sebastián su 2ª Reunión de Primavera y en ella los otorrinolaringólogos especialistas en cirugía, sobre todo de cáncer de laringe, firmarán un consenso sobre las necesidades de la rehabilitación de los pacientes laringectomizados. Se estima que en España 1.200 personas serán sometidas este año a una laringectomía total, lo que implica que, al extirpar la laringe, pierden la voz y, por tanto, su principal herramienta de comunicación, además de ocasionar otras secuelas, como la pérdida de olfato y gusto, y, a menudo, rechazo social.

España es el país del mundo con mayor incidencia de cáncer de laringe, según datos de la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL. La mayor parte de los pacientes diagnosticados son tratados con técnicas parciales o radioterapia pero hasta un 30% necesitan ser intervenidos finalmente de una laringectomía total. A día de hoy “éste es el tratamiento más eficaz para el cáncer de laringe avanzado”, asegura el doctor Pablo Parente, presidente de la Comisión. Sin embargo, desde esta Comisión denuncian que existen muchas diferencias en cuanto a su rehabilitación en función de la comunidad autónoma o el hospital pues, “hay centros que no disponen de logopedas, rehabilitadores o de los medios técnicos necesarios, por lo que estas personas se tienen que desplazar a otros centros más lejanos o costearlos ellos mismos. De ahí que sea necesario un consenso que establezca las necesidades básicas que deben cubrirse para mejorar su calidad de vida y su vuelta a la vida social”, destaca.

La rehabilitación de un paciente laringectomizado debe basarse en sus características, capacidades y preferencias. “La clave está en el equipo encargado, que debe estar formado por un otorrinolaringólogo y un logopeda, que adecuan los protocolos para optimizar la recuperación, que debe iniciarse cuanto antes para que estas personas pasen el menor tiempo posible sin voz, la principal secuela de la operación. Además, debe estar involucrado todo el equipo: el oncólogo médico, el radioterapeuta, el nutricionista, el psicólogo y el personal de enfermería. Si este equipo está coordinado, los resultados serán mejores”, sugiere el doctor Parente. Por otro lado, señala este especialista, es fundamental que el paciente sepa de antemano cuales van a ser las secuelas y las posibilidades de rehabilitar todas ellas. “También es importante que conozca a quien va a ser el encargado de este proceso y a personas que ya hayan pasado por esta intervención para poder disminuir la ansiedad y ver que no es el final de nada”, afirma.

La rehabilitación deberá ir orientada no sólo a recuperar la voz y la comunicación sino también a superar las dificultades que supone respirar a través de un traqueostoma o a facilitar la deglución o recuperar el olfato. La base de la rehabilitación será el entrenamiento vocal que puede hacerse mediante una prótesis fonatoria o mediante la técnica de la erigmofonía, para conseguir una voz esofágica. “Se trata de un paso importante para el paciente puesto que, no solo requiere la intervención del logopeda, sino la suya propia en su vida diaria pues debe acostumbrarse a los cambios anatómicos y fisiológicos necesarios para la producción de voz”, comenta el doctor Parente.

Impacto psicológico

La laringectomía total supone extirpar la laringe por lo que se separa la vía digestiva de la aérea y se crea un orificio en la base del cuello. “Por eso el paciente pierde su voz y el aire llega de manera directa a los pulmones, lo que supone una alteración importante en su capacidad de comunicarse y relacionarse y en su imagen corporal”, destaca el doctor Parente. Según datos de la SEORL, además de la pérdida inicial del olfato, dos tercios de ellos ven alterado el gusto y hasta un tercio presentan dolor frecuente. Por otro lado, “supone un trastorno psicológico importante, debido también a la pérdida de autoestima y el temor a lo desconocido, lo que se puede traducir en una mayor incidencia de depresión, además de que pueden sufrir rechazo y aislamiento social”, subraya. Por tanto, “una rehabilitación completa que incida sobre todos estos aspectos mejorará de manera notable los resultados de la misma”, explica. Una investigación publicada en la revista Codas concluye que la rehabilitación olfativa mejora la función olfatoria y tiene un impacto positivo en la vida diaria y en la calidad de vida de los pacientes laringectomizados totales.

Debido a todas estas consecuencias, “el otorrinolaringólogo tratará, en la medida de lo posible, la conservación del órgano pero cuando no es posible intentará que las técnicas quirúrgicas empleadas tiendan a facilitar la rehabilitación”, comenta el doctor Parente. En la intervención, suele colocarse una prótesis fonatoria o válvula traqueoesofágica que favorece la recuperación del habla al paciente. Entre las últimas novedades al respecto se encuentra la cirugía endoscópica transoral robótica y la realizada con bisturí ultrasónico, desarrollada por un otorrinolaringólogo español, el doctor Mario Fernández. “Son mínimamente invasivas y, en el caso de la segunda, permite extraer la laringe por la boca, en lugar de tener que hacer una incisión en el cuello para extirparla”, señala. Un estudio publicado en Current Otorhinolaryngology Reports concluye que la microcirugía transoral de rescate conlleva escasas complicaciones, cortos tiempos de hospitalización y resultados funcionales en términos de voz y deglución favorables en comparación con la cirugía abierta, con una tasa de preservación laríngea del 73%.

La actitud, clave en la rehabilitación

Después será necesario el entrenamiento y el aprendizaje de la voz, donde juega un papel clave el logopeda especializado en rehabilitación postlaringectomía. Además, uno de los aspectos fundamentales de la recuperación de estos pacientes es el psicológico. “La actitud con la que te enfrentas a la intervención y la rehabilitación son fundamentales. No hay que pensar en que se ha perdido la voz, sino en que se ha ganado la vida. Simplemente nos enfrentamos a una nueva situación a la que hay que adaptarse”, asegura Jose María Bello, paciente laringectomizado de 64 años, de A Coruña, intervenido en julio de 2012. Este arqueólogo de profesión tuvo una rehabilitación completa y cubierta por la Seguridad Social en el Hospital Universitario de A Coruña con un equipo coordinado del que formaban parte, tanto el cirujano otorrinolaringólogo que le operó en Madrid, como los responsables de la rehabilitación en esta localidad y dos logopedas. “Me colocaron una válvula traqueoesofágica y me enseñaron a producir y practicar una nueva voz con la ayuda de la prótesis traqueoesofáfica, con la que, hasta el momento, he podido dar tres conferencias sobre arqueología, lo cual quiere decir que el grado de recuperación es altísimo”, afirma. No tuvo problemas de deglución y solo tuvo alterado el gusto al principio.

Artículo original publicado en Farmaventas el 5/5/17


La rehabilitación ha de involucrar a todo el equipo médico

martes, 11 de junio de 2019

Estreñimiento y quimioterapia

¿Qué es el estreñimiento y cuál es su relación con la quimioterapia y otros tratamientos contra el cáncer?
El estreñimiento es la "emisión anormalmente retardada o infrecuente de heces usualmente secas y endurecidas (defecación o evacuación intestinal)".
  • Algunas personas se estriñen debido a que no ingieren suficientes frutas y fibra, no ejercitan o no realizan suficiente actividad física y no beben suficiente líquido (la mayoría de las personas deben tomar diariamente por lo menos 8 vasos de agua u otras bebidas no alcohólicas). 
  • Determinadas enfermedades pueden provocar estreñimiento. Por ejemplo, algunos fármacos de quimioterapia pueden ocasionarlo. Además, muchos analgésicos pueden provocar estreñimiento como efecto secundario. 
  • Hay muchas cosas que los pacientes pueden hacer para prevenir o aliviar el estreñimiento. Además, hay muchos medicamentos que su médico puede recomendarle para el estreñimiento.
¿Cuáles son los síntomas de estreñimiento que deben vigilarse?
  • Evacuaciones intestinales poco frecuentes. No hay una frecuencia "normal" para las evacuaciones intestinales. Debe determinarse si son frecuentes o no de acuerdo con lo que es "normal" para usted. Por ejemplo, si normalmente evacua el intestino una vez al día, podría calificarse "infrecuente" hacerlo cada dos o tres días. Esto debe ser un cambio permanente, no algo que le suceda una vez.
  • Evacuaciones intestinales duras y difíciles. En estos casos, la persona defecará heces pequeñas como canicas, sin que llegue a producir una evacuación completa.
Qué puede hacer para minimizar el estreñimiento provocado por el cáncer o la quimioterapia:
  • Coma alimentos ricos en fibras, como frutas (peras, ciruelas pasas), cereales y vegetales.
  • Beba diariamente de dos a tres litros de líquidos sin alcohol (agua, jugos), a menos que su médico le indique lo contrario.  
  • Haga ejercicio entre veinte y treinta minutos la mayoría de los días de la semana, en la medida que pueda y si su médico se lo permite. Para muchos pacientes caminar es un ejercicio cómodo y fácil de hacer.
  • Si se le ha recetado un "régimen intestinal", asegúrese de cumplirlo estrictamente.
Fármacos que su médico o proveedor de atención médica pueden recetarle:
Su médico puede recomendarle uno o más de los siguientes medicamentos para prevenir o tratar el estreñimiento:
  • Psyllium (Metamucil ®)
  • Sena (Senokot®)
  • Bisacodil (Dulcolax®)
  • Docusato sódico (Colace®)
  • Supositorios de glicerina
  • Citrato de magnesio
  • Hidróxido de magnesio (Milk of Magnesia®)
  • Lactulosa (Chronulac®)
  • Sorbitol y fosfato sódico (Fleet's enema®)
Si cree que experimenta signos de estreñimiento producido por la quimioterapia, las siguientes pautas le servirán de ayuda para saber cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica: 
  • Si tiene dolor de estómago.
  • Si tiene fiebre.
  • Si no puede liberar los gases.
  • Si siente náuseas y tiene vómitos, además del estreñimiento.
  • Si no ha tenido una evacuación intestinal desde hace tres días a pesar de seguir las recomendaciones de su médico o profesional de atención médica.
  • Si su estómago está hinchado o lo siente rígido al tacto.
Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


Hay muchas cosas que los pacientes pueden hacer para prevenir el estreñimiento.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Los otros efectos perjudiciales del tabaco que no son tan conocidos

Que el tabaco es algo perjudicial para la salud es algo que se conoce desde hace décadas. Por fortuna, cada vez son más instituciones y gobiernos los que hacen frente a este hábito pernicioso y fomentan campañas de salud pública en las que se insiste en los riesgos que lleva asociado este hábito.

En España cuando entró en vigor la ley antitabaco en el gobierno de Zapatero, fueron muchas las críticas por tomar esta medida, y procedían de fumadores pero también de comerciantes y del sector de la restauración y la hostelería. Sin embargo, con el paso de los años, todos parecen haber comprobado que la medida fue correcta.

Pero a pesar de que los gobiernos lanzan constantemente campañas para advertir de los riesgos de tabaco, la realidad es que también ganan mucho dinero con la recaudación de impuestos. Hasta tal punto es así que el ascenso progresivo de los precios del tabaco tiene mucho que ver con la pretensión desde organismos e instituciones para que los ciudadanos abandonen este hábito.

Del tabaco se ha dicho ya prácticamente todo. Desde muy pequeños se les insiste a los más pequeños los peligros que conlleva esta práctica. Solo en España se producen 40.000 muertes al año relacionadas con el tabaquismo, y en todo el mundo son unos 3.5 millones de personas las que mueren por esta razón, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

El 80% de estas muertes son por cáncer de pulmón, bronquitis y enfisemas y un 17% se deben a paros cardíacos. Diversas investigaciones han identificado más de 4.000 elementos químicos en el humo del tabaco y está demostrado que, al menos 60 de ellas, son cancerígenas.

El hábito no solo afecta a los fumadores, sino también a los denominados fumadores pasivos, que son aquellas personas que ven empobrecida su salud por tener que respirar humo del tabaco sin ser fumadores.

Como los riesgos del tabaco más generales son conocidos por todos, hoy os mostramos otros efectos perjudiciales de este hábito para la salud.

El tabaco y la celulitis

Según indica el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el consumo de tabaco sigue siendo la principal causa aislada de morbilidad y mortalidad prematura evitable en España y en todo el mundo. Entre esas afecciones un poco desconocidas del tabaco, que es menos grave pero muy molesta, y que afecta a casi toda la población femenina, está la aparición de celulitis.

Fumar empeora la circulación sanguínea porque altera la pared de los vasos sanguíneos. Los productos químicos dañinos del tabaco (amoniaco, metanol, acetileno, benceno y formaldehido, entre otros) afecta negativamente a la piel. Fumar envejece la piel y destruye el colágeno, su estructura principal.

Este hábito provoca la deshidratación de la dermis y su aspecto áspero y quebradizo, que se produce por la pérdida de elasticidad. La consecuencia más visible es la formación de piel de naranja, con los clásicos hoyitos que dan una apariencia descuidada y poco estética.

Ni que decir tiene que, siendo fumadora, el mejor consejo para recudir la celulitis el alejar del día a día los malos hábitos, especialmente el tabaco. Esto se puede conseguir con fuerza de voluntad y mucha constancia. SI bien, para reducir la celulitis no basta con eso, hay que llevar una vida sana que incorpore ejercicio físico periódico y hábitos alimenticios adecuados.

En caso de que aún así no se reduzca este aspecto estético inadecuado, lo ideal es eliminar la celulitis mediante cremas anticelulíticas, aunque para ello es imprescindible conocer previamente la efectividad de las cremas como anticelulítico, pues en el mercado existe una amplia variedad de productos que se presentan como altamente eficaces.

Si eres de esas personas que has intentado dejar de fumar en varias ocasiones y aún no lo has conseguido, una posible solución pasa por intentarlo mediante vapeadores o cigarrillos electrónicos. Son muchos los exfumadores que han conseguido su propósito usando como paso intermedio este producto.

El humo de los vapeadores también es perjudicial para la salud, pero no lo es tanto como el humo del tabaco, de ahí que en muchas ocasiones esto sea una solución intermedia.

Los expertos sobre tabaquismo advierten que, aún siendo peligroso par ala slaud, el suo de vapeadores esuna alternativa más saludable para los fumadores. Si quieres comenzar a vapear, una buena recomendación es comprar ego AIO. Ego AIO incluye una nueva fórmula en los vapeadores en la que se inegran batería y atomizador, para evitar pérdidas de líquido. En internet se puede comprar eGo AIO de manera online.

El tabaco y los herpes

Otro de esos efectos perjudiciales del tabaco que no son tomados en cuenta es la capacidad de este producto de alargar ciertas enfermedades o dolencias. Una de ellas es el herpes.

El herpes es una enfermedad infecciosa de carácter inflamatoria y de tipo vírico que se caracteriza por la aparición de lesiones cutáneas que forman pequeñas vesículas y que están rodeadoas por un aro rojo.

Existen diferentes virus que producen herpes, el herpes simplex o herpes hominis, de tipo I afecta a labios, boca y parte superior del cuerpo; el de tipo II se presenta más frecuentemente en genitales y la parte inferior del cuerpo.

El tabaco afecta principalmente al virus tipo I, pues con la infección labial, cualquier persona es muy sensible a condiciones extremas y la exposición al calor o frío intenso puede empeorar las molestias que causa la enfermedad. El humo del tabaco y su alta temperatura afectan gravemente.

En el caso del herpes genital, habitualmente se contagia durante las relaciones sexuales y aquí el tabaco juega un papel menos importante. Los síntomas del herpes genital van desde a lesiones mínimas en la zona íntima hasta irritación, picazón, hormigueo y molestias y dolor. El tratamiento del herpes genital debe incluir la aplicación de productos que alivien los síntomas, lavar la ropa íntima con agua y jabón, usar prendas sueltas y ropa de algodón y por supuesto tomar precauciones durante el acto sexual.

El tabaco y la cirugía estética

Otro aspecto importante a destacar del tabaco es que complica de manera importante los procesos postoperatorios. Un ejemplo de ello lo vemos en la cirugía estética.

El Doctor Jorge Galvan, ex Catedrático Decano en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuaua de la cátedra de Técnica Quirúrgica insiste en que la cirugía plástica o estética para tener una mejor salud o belleza hoy en día es cada vez más común.

Sin embargo, el hábito de fumar puede traer complicaciones, sobre todo a la hora de la cicatrización, por la estrechez de los vasos sanguíneos, que comentábamos anteriormente. El tabaco es un vasoconstrictor, y disminuye el suministro de oxígeno a las células, una circunstancia clave para acelerar la cicatrización.


El daño del tabaco llega a rincones que no llegamos ni a imaginar

jueves, 25 de enero de 2018

Fumar un único cigarrillo al día es mucho peor para la salud de lo que se pensaba

  • Este solitario cigarrillo ya supone cerca de la mitad del aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus que conlleva fumar un paquete diario
  • Fumar menos de un cigarrillo al día aumenta en un 64% el riesgo de muerte prematura
Fumar es malo, muy malo, para la salud, hasta el punto de que infinidad de estudios han demostrado que el tabaco es, simple y llanamente, el principal factor de riesgo para sufrir una muerte prematura. Tal es así que si queremos vivir muchos años y con salud, lo primero que hay que hacer es no empezar a fumar o, en su caso, dejarlo. Sea cual sea la cantidad de cigarrillos consumidos a diario. Y en es que en el caso del tabaco, no hay ningún consumo ‘seguro’. Ni siquiera un único cigarrillo al día. De hecho, un estudio llevado a cabo por investigadores del Colegio Universitario de Londres (Reino Unido) que fumar un único cigarrillo al día es mucho peor para la salud de lo que se pensaba. Cuando menos en lo que respecta a la salud cardio y cerebrovascular. Y es que este único cigarrillo ya aglutina la mitad del incremento del riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus que conlleva fumar una cajetilla diaria.

Como explica Allan Hackshaw, director de esta investigación publicada en la revista «The BMJ», «nuestros resultados muestran que un gran porcentaje del riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus viene de fumar solo un par de cigarrillos al día. Un hallazgo que probablemente sorprenderá a mucha gente, pero hay mecanismos biológicos que ayudan a explicar este alto riesgo, e inesperado, asociado con un nivel bajo de tabáquico».

Uno ya es demasiado

Cada vez son más numerosas las evidencias que constatan que fumar entre uno y cinco cigarrillos diarios conlleva un riesgo muy elevado de enfermedad cardiovascular. El problema es que dado que se trata de evidencias alcanzadas en estudios individuales con una metodología muy dispar, parece que no han tenido ningún efecto sobre las creencias no ya de los fumadores, sino de muchos médicos que siguen pensando que fumar unos ‘pocos’ cigarrillos al día supone un perjuicio mínimo, cuando no nulo, para la salud.

Así, y con objeto de ‘tumbar’ de una vez por todas esta idea del ‘consumo seguro’, los autores han analizado los resultados de 141 estudios y han estimado los riesgos relativos de enfermedad cardiovascular e ictus para el consumo de uno, cinco y 20 cigarrillos diarios.

  • Una gran parte del riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus asociado al tabaco viene de fumar uno o dos cigarrillos al día

Pero, ¿por qué centrarse en las enfermedades cardio y cerebrovasculares? Pues porque son estas patologías, que no el cáncer –ni de pulmón ni en general–, las asociadas a un mayor riesgo de mortalidad entre la población fumadora. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son responsables de hasta un 48% de todas las muertes prematuras asociadas al consumo de tabaco.

Los resultados de esta revisión o ‘metanálisis’ mostraron que los varones que fuman un cigarrillo al día presentan hasta el 46% del incremento del riesgo de enfermedad cardiovascular y el 41% del aumento de la probabilidad de ictus atribuibles al consumo de una cajetilla diaria. Por tanto, el riesgo de este único cigarrillo es prácticamente la mitad del que supone un paquete, y no el ‘pírrico’ 5% que se creía hasta ahora.

En el caso de las mujeres, el efecto de este consumo mínimo no es mucho mejor. Concretamente, las mujeres que fuman un único cigarrillo diario tienen el 31% del incremento del riesgo de enfermedad cardiovascular y hasta el 34% del aumento de la probabilidad de ictus atribuibles al consumo de un paquete al día.

Como apuntan los autores, «si bien nuestro trabajo tiene algunas limitaciones, es el primero en combinar los resultados alcanzados en numerosos estudios en los que se ha evaluado el riesgo de enfermedad cardiovascular y de ictus, por lo que supone una referencia válida que puede ser utilizada para intensificar las campañas de salud pública y para ofrecer un incentivo a los fumadores para que dejen el tabaco completamente. Especialmente a las mujeres, cuyo riesgo de enfermedad cardiovascular es más del doble con un único cigarrillo al día».

Dejarlo, no reducirlo

En definitiva, como indica Allan Hackshaw, «no hay ningún nivel seguro de consumo de tabaco para la enfermedad cardiovascular. Por tanto, y en lugar de tratar de reducir el número de cigarrillos, los fumadores deben directamente dejar de fumar y, en caso de necesitarlo, recurrir a las herramientas de apoyo para la cesación tabáquica con objeto de reducir su riesgo de enfermedad coronaria e ictus».

En este contexto, como concluye Kenneth Johnson, de la Universidad de Ottawa (Canadá), en un editorial en el mismo número de la revista, «solo la cesación total tiene un efecto protector, lo que debería ser enfatizado por todas las políticas y medidas preventivas. El mensaje para los fumadores es que ‘cualquier consumo de cigarrillos es demasiado’. Y el mensaje para los reguladores que tratan con los nuevos productos comercializados con la etiqueta ‘riesgo reducido’ es que cualquier sugerencia de una reducción seria en el riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus es prematura».


Cualquier consumo de cigarrillos es demasiado

viernes, 15 de diciembre de 2017

¿Qué hacer para luchar contra los malditos gases?

No existe un registro oficial sobre el número de personas que acuden al médico por problemas de gases, una queja frecuente para la población en general. Sin embargo, sí podemos afirmar que ocupan un gran volumen en las consultas de atención primaria. Quien más o quien menos ha sido víctima de ellos alguna vez, dificultando de forma más o menos seria su calidad de vida. ¿Cuándo pueden suponer los gases un problema? ¿Cómo podemos reducirlos?

En medicina se utiliza el término meteorismo cuando se habla de molestias relacionadas con la presencia de gas en el intestino. Según explica a EL MUNDO Jerónimo Fernández Torrente, médico general del Centro de Salud La Milagrosa de Lugo y vicesecretario de la Organización Médica Colegial, se define comúnmente como meteorismo (flatulencia) la sensación de tener el abdomen hinchado, distendido y pleno. Puede ser debido a la existencia de un aumento real del contenido de gases en el intestino por muy diferentes causas, y/o a una sensibilidad personal aumentada a la distensión de la pared intestinal. Es decir, hay gente más sensible a percibir los gases de forma molesta sin que tengan realmente más gases. En este segundo caso suelen coincidir otros trastornos funcionales del aparato digestivo asociados como la dispepsia funcional o el síndrome del intestino irritable.

"Quejarse de gases (o meteorismo) es un problema muy frecuente en la población general, y en la mayor parte de los casos se trata de un trastorno benigno que no tiene ninguna causa importante", afirma Ricardo Gómez Huelgas, vicepresidente segundo de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital General de Málaga. Los síntomas más frecuentes son sensación de hinchazón, distensión abdominal, ruidos en las tripas (borborigmos), eructos frecuentes, ventosidades y, a veces, dolor abdominal.

¿Por qué aparecen las molestias?

La causa más habitual del meteorismo es la aerofagia, es decir, tragar aire inconscientemente -sobre todo al comer-. Sin embargo,"hay personas que tienen meteorismo y pueden no tener aerofagia", aclara Gómez Huelgas. La aerofagia está muy relacionada con el estrés y la ansiedad, por lo que este tipo de situaciones suelen ser más susceptibles a la aparición de gases. Por ejemplo, personas que tienen una respiración más acelerada o que suspiran mucho son más propensas a tenerlos.

Por otro lado, factores tan importantes como "la inmovilidad o el estreñimiento pueden favorecer el meteorismo, y esto se suele ver más en personas sedentarias, obesas y ancianos", señala Mercedes Ricote Belinchón, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del Grupo de Trabajo de Digestivo de la Sociedad de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN). Por ello, a las personas que tienen más tendencia a los gases se recomienda que sean activas y que hagan ejercicio físico de forma regular, sobre todo que caminen después de las comidas.

Pero además de estas, existen otras causas que con mayor o con menor frecuencia pueden ocasionar gases intestinales. Algunas de ellas son: comer alimentos flatulentos y bebidas gaseosas y carbonatadas; hacer un cambio brusco en la alimentación -especialmente por un aumento de alimentos ricos en fibra-; padecer una enfermedad celiaca, o una intolerancia alimentaria (en ocasiones, aunque poco frecuentes, un exceso de gases puede ser un síntoma de estas patologías); y/o por tomar antibióticos: "Estos medicamentos alteran la flora intestinal y pueden ser responsables de un aumento de gases o ventosidades malolientes. Otros como los protectores de estómago también pueden alterar la digestión normal y la flora intestinal", expone Fernández Torrente.

Cabe mencionar que, aunque en raras ocasiones, los gases pueden ser un síntoma de algunas neuropatías como por ejemplo la diabetes: "Estos casos son poco habituales y tienen que ver fundamentalmente con pacientes que tengan complicaciones ya avanzadas de la diabetes", aclara Gómez Huelgas. Por ello insiste: "La mayor parte de los cuadros de meteorismo son benignos, y su causa principal es tragar aire de forma inconsciente. Bien es cierto que se debe descartar una intolerancia alimenticia u otro tipo de patologías, pero son casos mucho menos frecuentes".

¿Hasta qué punto son molestos?

Los problema de gases se convierten en un problema cuando interfieren en la calidad de vida de la persona, en este caso sería recomendable ir al médico; pero sobre todo habría que ir si los gases se acompañan de otros síntomas como dolor abdominal, cambios en el ritmo intestinal, o de algún síntoma anormal como vómitos o sangre en las heces.

Según sostiene Fernández Torrente, por regla general, los problemas de gases son transitorios y en la mayoría de los casos carecen de importancia. "Los eructos y la distensión abdominal por gases, aunque son molestos, no son una enfermedad grave, por lo que no hay que preocuparse en exceso", afirma. Es cierto que hay personas más propensas a meteorismo que otras, que ciertos alimentos flatulentos caen peor en algunas personas pero en la mayoría de los casos, basta con hacer algunos cambios en los hábitos alimenticios y en la forma de comer para mejorarlos, y también es aconsejable prestarles menor atención.

"La forma en que se come es fundamental", sostienen los especialistas. Por ello, es recomendable hacerlo de forma relajada, sin hablar mucho, masticando bien los alimentos, evitando beber durante las comidas -mejor beber antes o después- y caminar unos 15 minutos después de cada comida. "También es aconsejable no fumar (las personas que fuman tienen más gases) y evitar chupar caramelos y mascar chicle", señala Ricote Belinchón.

Si sufre de 'gases', siga estos 10 consejos


  •     Reduce los alimentos que producen más gases y los que notes que personalmente, más te perjudican. "No elimines alimentos porque sí, ve probando lo que te sienta bien y lo que te sienta mal", afirma Fernández Torrente. La lista de alimentos que producen más gases son: legumbres (Habas, alubias, garbanzos, lentejas, guisantes); verduras (col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento); hortalizas (cebolla cruda, patatas, rábanos); cereales (cereales integrales, arroz, pan y harinas integrales); frutas (pasas, albaricoque, piña, ciruela); el chocolate y las bebidas gaseosas, refrescos azucarados, la cerveza y el vino tinto.
  •      Disminuye el empleo de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas si compruebas que te dan gases. El tomate pelado produce menos gases.
  •     Las frutas, siempre mejor que sean maduras. Si tienes muchos gases, se recomiendan que estén peladas.
  •     El pan mejor que sea de fermentación tradicional con levaduras, en vez de gasificado con químicos. Se digiere mejor y generan menos gases en el intestino.
  •     La carne y el pescado no suelen producir gases, pero no se debe abusar de la carne; y son preferible los pescados blancos y azules.
  •     Las verduras producen menos gases si van condimentadas con especias reductoras de gases (menta, hierbabuena, comino, orégano, laurel, anís verde, anís estrellado, cardamomo).
  •     Para cocinar, mejor la cocción, el horno y la plancha.
  •     No irse a la cama nada más después de cenar, mejor dejar pasar dos o tres horas. Evitar en la cena los alimentos que más gases producen.
  •     Evita los suplementos de proteínas de gimnasio, sobre todo a bases de ovoalbúmina porque producen con frecuencia gases y ventosidades malolientes.
  •     Tomar un yogur al día bífidobacterias, ayuda a regenerar la flora saludable y a mejorar el tránsito intestinal reduciendo entre otros, la formación de gases.

Una molestia muy habitual en los laringectomizados

jueves, 14 de diciembre de 2017

Obstrucción intestinal u obstrucción gastrointestinal (GI)

Una obstrucción gastrointestinal (GI) se produce cuando se obstruye el tubo digestivo de una persona. El tubo digestivo está formado por el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. Durante el proceso habitual de digestión, los alimentos y los líquidos se mueven a través del tubo digestivo. Las enzimas, los líquidos y los electrolitos ayudan al cuerpo a absorber los nutrientes durante este proceso.

Cuando una persona tiene una obstrucción GI, los alimentos y los líquidos no se pueden desplazar por el sistema como lo harían habitualmente. Una obstrucción GI puede ocurrir por algo que se encuentre dentro del tubo digestivo y obstruya el paso. También puede ser algo externo al tubo digestivo lo que provoque una obstrucción si presiona contra este y lo hace colapsar. Cuando hay una obstrucción, las contracciones intestinales que hacen que los alimentos se desplacen pueden producir un dolor intenso. Estos movimientos se denominan peristalsis. Si no se trata, la obstrucción GI constituye un problema grave, que incluso puede poner en riesgo la vida.

Las obstrucciones GI son más frecuentes para las personas con los siguientes tipos de cáncer:
  •     Cáncer colorrectal
  •     Cáncer de ovario
  •     Cáncer de esófago
  •     Cáncer de estómago
  •     Cáncer de páncreas

Las obstrucciones GI también pueden ocurrir con muchos otros tipos de cáncer, si bien con menor frecuencia.

Causas de una obstrucción GI

Las siguientes son algunas de las causas de una obstrucción GI:
  •     Heces (materia fecal) que se han endurecido y no pueden evacuarse
  •     Torsión del intestino
  •     Tejido cicatricial en el intestino
  •     Tumor dentro del tubo digestivo
  •     Tumor que presiona la parte exterior del tubo digestivo

Síntomas de una obstrucción GI

Las personas con obstrucción GI pueden tener los siguientes síntomas:
  •     Náuseas
  •    Vómitos que pueden contener alimentos, líquidos o medicamentos que se tomaron muchas horas antes del vómito
  •     Dolor que disminuye después del vómito
  •     Sensación de que los alimentos se traban mientras se desplazan por el tubo digestivo después de comer
  •     Cólicos producidos por el movimiento de los intestinos al intentar desplazar los alimentos
  •     Imposibilidad de realizar deposiciones o evacuar gases, pese a la necesidad de hacerlo

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y del tratamiento contra el cáncer. Se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que pueda experimentar. Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos.

Tratamiento de la obstrucción GI

El tratamiento de una obstrucción gastrointestinal depende de la causa. Algunos métodos para tratar o controlar una obstrucción GI son los siguientes:
  •   Enemas y otras opciones para aflojar o ablandar las heces en una obstrucción producida por heces duras.
  •   Recibir nutrientes a través de una sonda intravenosa (i.v., por la vena) durante unos días en lugar de comer o beber. Esto puede ayudar a que el intestino descanse y revertir una torsión.
  •    Usar un tubo, denominado sonda nasogástrica (NG), para extraer lo que esté en el estómago y evitar mayor dolor. La sonda NG se introduce a través de la nariz hasta el estómago.
  •   Tomar los medicamentos que le recomiende su médico para aliviar las náuseas y los vómitos, la diarrea, la hinchazón o el dolor.

Si estas opciones no liberan la obstrucción, es posible que sea necesario recurrir a lo siguiente:
  • Cirugía para despejar un paso para que los alimentos puedan desplazarse por el tubo digestivo.
  • Inserción de una sonda expansible denominada endoprótesis (stent) en el sitio de la obstrucción.

Las obstrucciones intestinales pueden esconder dolencias graves

jueves, 7 de diciembre de 2017

La contaminación de la ciudad anula los beneficios cardiorespiratorios de caminar dos horas

  • Un estudio realizado en Londres advierte que no todas las áreas de una ciudad son recomendables para la práctica del ejercicio y que el perjuicio puede ser mayor que el beneficio

Los profesionales sanitarios de las grandes ciudades van a tener que pensárselo dos veces antes de recomendar la práctica de ejercicio a la población. O si lo hacen , deberán hacer un mapa de las calles saludables y señalar en rojo las que no los son. Un estudio que se publica hoy en «The Lancet», caminar por las calles contaminadas puede anular los beneficios cardiorrespiratorios en las personas, especialmente los mayores de 60 años.

El informe advierte que, incluso periodos cortos -2 horas- la exposición a pequeñas partículas de hollín o polvo que se encuentran en el humo del tráfico de las calles más transitadas frustran los beneficios que tiene caminar sobre el corazón y los pulmones de los mayores de 60 años.

Realizado en la ciudad de Londres, el trabajo ha comparado en 119 adultos mayores de 60 años, los efectos en la salud de caminar a por un calle contaminada por el humo tráfico, como Oxford Street, con hacerlo en un parque como Hyde Park. Y los resultados son desalentadores para los que pasean por las calles de Londres, especialmente para aquellas personas con enfermedades respiratorias existentes.

  • La contaminación del aire es responsable, cada año, de cerca de 5.5 millones de muertes prematuras en todo el mundo

Los datos reflejan un aspecto claro, dice el autor principal, el profesor Fan Chung, del Instituto Nacional del Corazón y los Pulmones del Imperial College de Londres (Reino Unido): «si vas a caminar por la ciudad, mejor hazlo por un parque o una zona poco contaminada. De lo contrario los efectos cardiosaludables de caminar se diluyen entre el humo del tráfico».

La contaminación del aire es responsable, cada año, de cerca de 5.5 millones de muertes prematuras en todo el mundo. Solo en Reino Unido, el aire contaminado contribuye a 40.000 muertes cada año, casi una cuarta parte en Londres. La evidencia científica muestra que la exposición a las partículas finas (con un diámetro de 2,5 micrómetros o menos, PM2.5) procedente de los gases de escape diesel aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y de muerte, además de que puede reducir la función pulmonar, particularmente en los ancianos y las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

De los 119 voluntarios, 40 estaba sanos, 40 tenía EPOC estable y 39 cardiopatía isquémica estable. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a pasear durante dos horas por el extremo oeste de la calle Oxford de Londres –área donde está restringido el tráfico de taxis y autobuses- o a través de una zona libre de tráfico de Hyde Park. Entre 3 y 8 semanas después, los participantes hicieron otra caminata. Ninguno de los participantes había fumado desde, al menos, 12 meses y todos mantuvieron sus tratamientos a lo largo del estudio.

  • Las personas más jóvenes también se ven negativamente afectadas por hacer ejercicio en lugares contaminados

Y los resultados fueron muy claros: en los voluntarios sanos, caminar por Hyde Park acarreó una mejora en la capacidad de los pulmones y en la rigidez arterial que se mantuvo durante hasta 26 horas. Por el contrario, caminar por Oxford Street solo mejoró mínimamente la capacidad pulmonar pero produjo un endurecimiento de las arterias. Síntomas como tos, producción de esputos, dificultad para respirar y sibilancias y aumento de la rigidez arterial fueron frecuentes después de caminar por Oxford Street en comparación con Hyde Park. Estos efectos tóxicos se han asociado con la combustión de combustibles fósiles y son particularmente tóxicos para las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

¿Significa esto que las personas que corren o montan en bici por áreas contaminadas podrías sufrir el mismo efecto? Chung responde a ABC que «sería lo más lógico a tenor de nuestros resultados», pero matiza que aunque «las personas más jóvenes también se ven negativamente afectadas por hacer ejercicio en lugares contaminados, tal vez los efectos son menores que en los adultos más mayores».

De acuerdo con el estudio Chung afirman que sería aconsejable hacer ejercicio en los parques de la ciudad, espacios verdes o áreas a una distancia mínima de 50 metros de las carreteras de tráfico. Además, advierte, la exposición prolongada a la contaminación del aire aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

En un comentario que acompaña al informe, George Thurston y Jonathan Newman, de la Escuela de Medicina de Nueva York (EE.UU.) afirman que tanto el cambio en la rigidez arterial y la capacidad pulmonar reportados en el estudio son biológicamente compatibles con la contaminación del aire. Y aunque se necesitan más estudios, los resultados de este y otros estudios recientes marcan como prioridad el control de la contaminación del aire PM2.5 en las ciudades como una medida de salud pública.

En conclusión el estudio proporciona un mensaje claro, aunque nada nuevo: hay que mejorar la calidad del aire.


No todos los sitios son aptos para caminar por la ciudad

lunes, 30 de octubre de 2017

Cuidados y consejos para la prevención del linfedema

El linfedema es la acumulación anormal de líquido en el tejido blando debido a una obstrucción en el sistema linfático. El sistema linfático ayuda a combatir infecciones y otras enfermedades transportando la linfa, un líquido incoloro que contiene glóbulos blancos, a través del cuerpo. Lo realiza utilizando una red de tubos delgados llamados vasos. Pequeñas glándulas denominadas ganglios linfáticos filtran las bacterias y otras sustancias perjudiciales fuera de este líquido. Sin embargo, cuando los ganglios linfáticos se extirpan o dañan, el líquido linfático se acumula en los tejidos circundantes y provoca la hinchazón de estos.

Con mayor frecuencia, el linfedema afecta los brazos y las piernas. En especial, afecta a las personas que han recibido tratamiento para el cáncer de mama o cánceres que afectan las vías urinarias, la vejiga, los riñones, la próstata, los testículos y el pene. En personas que reciben tratamiento para el cáncer en la región de la cabeza y el cuello, el lugar más común donde se desarrolla el linfedema es el cuello. Sin embargo, también puede presentarse debajo del mentón, en la cara y, con menos frecuencia, dentro de la boca. El linfedema puede desarrollarse de inmediato después de una cirugía o radioterapia, o puede ocurrir meses o hasta años después de finalizado el tratamiento para el cáncer.

Síntomas del linfedema

  • Las personas con linfedema en el brazo o la pierna pueden tener los siguientes síntomas:
  • Hinchazón que comienza en el brazo o la pierna.
  • Sensación de pesadez en el brazo o la pierna.
  • Debilidad o disminución de la flexibilidad.
  • Los anillos, los relojes o la ropa se sienten muy ajustados.
  • Molestias o dolor.
  • Tensión, brillo, calor o enrojecimiento en la piel.
  • Piel que no se hunde en absoluto cuando se le aplica presión o piel endurecida.
  • Engrosamiento de la piel.
  • Apariencia de piel de naranja (hinchazón con pequeños hoyuelos).
  • Pequeñas verrugas o ampollas que supuran un líquido transparente.
  • Los síntomas de linfedema de la cabeza y el cuello incluyen:
  • Hinchazón de los ojos, la cara, los labios, el cuello o el área debajo del mentón.
  • Molestias o tensión en cualquiera de las áreas afectadas.
  • Dificultad para mover el cuello, la mandíbula o los hombros.
  • Formación de cicatrices (fibrosis) en la piel del cuello y del rostro.
  • Disminución de la visión debido a la hinchazón de los párpados.
  • Dificultad para tragar, hablar o respirar.
  • Babeo o pérdida de comida de la boca mientras come.
  • Congestión nasal o dolor duradero en el oído medio, si la hinchazón es grave.

Los síntomas de linfedema pueden comenzar en forma muy gradual y no siempre son fáciles de detectar. A veces los únicos síntomas pueden ser pesadez o dolor en un brazo o una pierna. Sin embargo, a veces el linfedema puede comenzar más súbitamente. Si presenta algún síntoma de linfedema, hable con su médico lo antes posible. Necesitará aprender cómo manejar los síntomas para que no empeoren. Debido a que la hinchazón puede ser un signo de cáncer, también es importante que vea a su médico para asegurarse de que el cáncer no haya reaparecido.

Causas del linfedema

Por lo general, el linfedema es un efecto secundario a largo plazo predecible de algunos tratamientos para el cáncer. Las causas más frecuentes del linfedema en sobrevivientes del cáncer incluyen:

Cirugía en la que se extirparon los ganglios linfáticos. Por ejemplo, la cirugía para el cáncer de mama a menudo implica la extirpación de uno o más de los ganglios linfáticos cercanos para verificar la presencia de cáncer. Esto puede provocar el desarrollo de linfedema en el brazo.

Radioterapia u otras causas de inflamación o formación de cicatrices en los ganglios linfáticos y los vasos.

Obstrucción de los ganglios linfáticos y/o los vasos por el cáncer.

El riesgo de linfedema aumenta con la cantidad de ganglios linfáticos y vasos que se extirparon o dañaron durante el tratamiento para el cáncer o las biopsias. A veces el linfedema no está relacionado con el cáncer o su tratamiento. Por ejemplo, una infección bacteriana o micótica u otra enfermedad que compromete al sistema linfático puede causar este problema.

Diagnóstico de linfedema

Un médico a menudo puede identificar el linfedema examinando el área afectada. Pero, a veces, recomendará pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico, elaborar un plan de tratamiento o descartar otras causas de linfedema. Estas pruebas pueden incluir:


  • Medición de la parte afectada del cuerpo con una cinta métrica para controlar la hinchazón.
  • Sumergir el brazo o la pierna afectados en un tanque de agua para calcular el volumen de líquido acumulado.
  • Crear una imagen del sistema linfático a través de una linfocintigrafía. Aunque se trata de una prueba confiable, no se usa con mucha frecuencia.
  • Controlar la circulación del líquido a través del sistema linfático mediante un ultrasonido. Esta prueba por imágenes utiliza ondas de sonido para crear una imagen del interior del cuerpo.
  • Realizarse una exploración por tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT; en inglés) o imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés). Estas pruebas permiten mostrar la ubicación y el patrón del drenaje linfático y si un tumor u otra masa está obstruyendo la circulación del sistema linfático. Sin embargo, los médicos en general no usan exploraciones por CT y por MRI para diagnosticar linfedema, a menos que estén preocupados acerca de una posible recurrencia del cáncer.
  • Otras pruebas que pueden usarse para diagnosticar el linfedema incluyen perometría, la cual usa rayos de luz infrarroja, y espectroscopia de bioimpedancia, la cual mide las corrientes eléctricas que circulan por los tejidos del cuerpo.

También es importante asegurarse de que no sea otra enfermedad la que esté generando la hinchazón. Entonces el médico puede realizar otras pruebas para descartar la presencia de enfermedad cardíaca, coágulos sanguíneos, infección, insuficiencia hepática o renal, o una reacción alérgica.

Estadios del linfedema

Los médicos describen al linfedema según su estadio, de leve a grave:


  • Estadio 0. La hinchazón aún no es visible aunque ya se ha producido un daño al sistema linfático. La mayoría de las personas no presentan ningún síntoma en este estadio. Y pueden pasar meses o hasta años antes de que ocurra la hinchazón.
  • Estadio I. La piel se hunde cuando se ejerce presión y no hay evidencia visible de formación de cicatrices. Elevar la extremidad afectada a menudo ayuda a reducir la hinchazón.
  • Estadio II. La piel no se hunde cuando se ejerce presión y hay formación de cicatrices de moderada a grave. Elevar la extremidad afectada no ayuda a reducir la hinchazón.
  • Estadio III. La piel se endureció, la zona del cuerpo afectada se hinchó de tamaño y de volumen, y la piel cambió de textura. El linfedema de Estadio III es permanente.

Cómo manejar y tratar el linfedema

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento para el cáncer. Esto se denomina manejo de los síntomas o cuidados paliativos. Hable con un integrante de su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de linfedema que tenga, para poder comenzar el tratamiento lo antes posible. Esto debe incluir cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Los tratamientos para el linfedema están diseñados para reducir la hinchazón, evitar que esta empeore, prevenir infecciones, mejorar el aspecto de la parte del cuerpo afectada y mejorar la capacidad funcional de la persona. Aunque el tratamiento puede controlar el linfedema, actualmente no existe una cura. Sería conveniente que pida a su médico que le recomiende un terapeuta especialista en linfedema certificado (certified lymphedema therapist, CLT). Un CLT es un profesional médico que se especializa en tratar el linfedema. El terapeuta puede evaluar su afección y desarrollar un plan de tratamiento, que puede incluir:

Drenaje linfático manual (manual lymphatic drainage, MLD). El MLD es una técnica especializada en la que se realizan masajes suaves en la piel para ayudar al líquido linfático obstruido a drenar adecuadamente hacia el torrente sanguíneo. Esto puede ayudar a reducir la hinchazón. Para obtener mejores resultados, debe comenzar tratamientos de MLD lo más próximo posible del inicio del linfedema. Un integrante de su equipo de atención médica puede derivarle a un CLT capacitado en esta técnica.

Ejercicio. Generalmente, hacer ejercicio mejora la circulación del sistema linfático y fortalece los músculos. Un terapeuta especialista en linfedema puede mostrarle ejercicios específicos que mejorarán su amplitud de movimiento. Pregunte a su médico o terapeuta cuándo puede comenzar a hacer ejercicio y qué ejercicios son los apropiados para usted.

Compresión. Los vendajes no elásticos y las prendas de compresión, como mangas elásticas, ejercen una presión suave en el área afectada. Esto ayuda a evitar la hinchazón y que se vuelva a acumular líquido después de la terapia descongestiva (vea a continuación). Hay varias opciones, según la ubicación del linfedema. Todos los dispositivos de compresión aplican mayor presión cuanto más alejados estén del centro del cuerpo y menos presión cuanto más cerca estén del centro del cuerpo. Las prendas de compresión deben calzar en forma adecuada y se deben reemplazar cada tres a seis meses.

Terapia descongestiva completa (complete decongestive therapy, CDT). La CDT, también conocida como terapia descongestiva compleja, combina cuidado de la piel, drenaje linfático manual, ejercicio y compresión. Un médico especialista en linfedema o un CLT deben ser quienes realicen la CDT. El terapeuta también le enseñará cómo realizar las técnicas necesarias usted mismo en su hogar y le dirá con qué frecuencia aplicarlas. Pídale a su médico que le derive.

Cuidado de la piel. Debido a que el linfedema puede aumentar el riesgo de infección, es importante mantener el área afectada limpia, humectada y sana. Aplique crema humectante todos los días para evitar la piel agrietada. Evite cortes, quemaduras, pinchazos con agujas u otras lesiones en el área afectada. Si se afeita, use una afeitadora eléctrica para reducir las posibilidades de cortarse la piel. Cuando esté al aire libre, use pantalla solar de amplio espectro que proteja contra la radiación ultravioleta alfa (UVA) y beta (UVB), y que tenga un factor de protección solar (sun protection factor, SPF) mínimo de 30. Si efectivamente se corta o se quema, lávese el área lesionada con agua y jabón, y use una crema antibiótica, según las indicaciones de su médico o enfermero.

Elevación. Mantener la extremidad afectada elevada a menudo ayuda a reducir la hinchazón y ayuda a drenar el líquido a través del sistema linfático. Sin embargo, con frecuencia no resulta práctico mantener la extremidad en una posición elevada por mucho tiempo.

Tratamientos con láser de baja potencia (low level laser treatment, LLLT). Una pequeña cantidad de ensayos clínicos han detectado que el LLLT podría aliviar en cierta forma el linfedema luego de la extirpación de la mama, especialmente en los brazos.

Medicamentos. Su médico puede recetarle antibióticos para tratar infecciones o fármacos para aliviar el dolor cuando sea necesario.

Fisioterapia. Si tiene problemas para tragar u otras dificultades derivadas del linfedema de la cabeza y el cuello, es posible que necesite realizar fisioterapia.

Cómo reducir el riesgo de desarrollar linfedema

La investigación continúa buscando factores que causan el linfedema y lo que las personas pueden hacer para reducir su riesgo personal. Hable con su médico si le preocupa su riesgo personal de desarrollar linfedema.

Mantenga un peso saludable. Si tiene sobrepeso, tomar medidas positivas para manejar su peso después de un diagnóstico de cáncer puede ayudar a reducir su riesgo de desarrollar linfedema.

Cambie de posición. Evite estar de pie o sentado durante largos períodos de tiempo. No cruce las piernas cuando esté sentado. Apóyese en almohadas cuando esté en la cama. Una posición derecha mejora el drenaje linfático.

Use ropa suelta. Si tiene riesgo de desarrollar linfedema de la cabeza y el cuello, no use prendas con escote ajustado. Quienes tienen riesgo de desarrollar linfedema de piernas, deben evitar usar calzado y calcetines ajustados y deben protegerse los pies usando calzado cerrado y no deben usar chancletas ni sandalias. Quienes tienen riesgo de desarrollar linfedema de brazos, deben evitar usar prendas y alhajas ajustadas que les pinchen o pellizquen el brazo o la mano, como lo hace una manga o una pulsera ajustada. Esto puede provocar la acumulación de líquido.

Limite el tiempo de exposición al calor o frío extremos. Evite los saunas o jacuzzis y limite las duchas calientes a menos de 15 minutos. Además, no se aplique almohadillas térmicas ni hielo en las áreas hinchadas.

Aplíquese vacunas, otras inyecciones y administraciones intravenosas (IV) en el brazo no afectado. También debe evitar las extracciones de sangre y las mediciones de la presión arterial en el brazo afectado. Informe a su médico o enfermero que está en riesgo de desarrollar linfedema.

Sepa cuándo buscar atención médica. Llame a su médico o enfermero si presenta alguno de los siguientes signos de infección:

  • Temperatura mayor de 100.5 grados Fahrenheit (F) o 38 grados Celsius (C).
  • Piel caliente al tacto.
  • Enrojecimiento de la piel, hinchazón o dolor.

El linfedema de cuello, un efecto secundario muy habitual en los laringectomizados

martes, 10 de octubre de 2017

El alcohol también causa cáncer

En torno al 5% de las muertes por cáncer tiene como responsable al alcohol. Un porcentaje que se traduce en 5.000 fallecidos al año en España (más que en accidentes de tráfico). Unos 500.000 en el mundo. Sin embargo, «parece que la sociedad no está tan concienciada de que es un factor de riesgo, con especial impacto en tumores de cabeza y cuello (boca, garganta y laringe), aunque también se ha encontrado que incide de forma importante en casos de mama, esófago, hígado y colon. Prácticamente no se habla de ello, pero el alcohol también causa cáncer y mata». Contundente advertencia del investigador del Idival Alberto Gandarillas sobre la que se hará hincapié, mañana y el jueves, en el curso de verano de la Universidad de Cantabria que coordina junto a Carmelo Morales, jefe del servicio de Otorrinolaringología de Valdecilla.

El tema preocupa a los expertos, que advierten del «creciente impacto de este problema evitable de salud pública». Y ahí van más cifras que llaman a replantearse las estrategias de prevención: de los 2.700 casos de cáncer que se diagnostican de media cada año en Cantabria, hay un 6% que afecta a cabeza y cuello -entre 140 y 150 tumores-. Y de estos, «tres de cada cuatro están estrechamente relacionados con el consumo de alcohol y tabaco», destaca Gandarillas. Una mezcla explosiva que dispara la tasa de mortalidad «por encima del 50%», señala Luis Viloria, jefe de sección de Vigilancia Epidemiológica de Salud Pública, que también participará en el foro que se celebrará en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho.

La combinación de estos dos tóxicos se traduce en cánceres más agresivos, con peor pronóstico, puesto que resultan más difíciles de combatir debido a «las mutaciones genéticas que provocan. Los daños en el ADN desencadenan una inestabilidad genómica que hace que se altere continuamente, como un caldo de cultivo para las células cancerígenas», explica el investigador del Idival. De ahí que los tratamientos farmacológicos fracasen y de que haya que recurrir a la cirugía combinada con la radioterapia.

Tres de cada cuatro tumores de cabeza y cuello están vinculados a factores evitables

«Lo realmente llamativo es pensar que el 75% de estos casos se podrían evitar cambiando los hábitos de conducta, haciendo concienciación», subraya Gandarillas, que recuerda que «de las 100.000 muertes que se registran en España por cáncer (de todos los tipos), el 30% están relacionadas con el alcohol y tabaco; son 30.000 las muertes evitables». Es más, subraya, «ya hay estudios que apuntan que el 30% de los casos de cáncer de mama se encuentra asociado con el alcohol y el tabaco».

Aunque el de cabeza y cuello no es un tipo de cáncer muy frecuente, «tampoco es minoritario». Como apunta Viloria, «de boca (el más aparatoso a nivel estético, con afectación en algunos casos de la lengua) se diagnostican en Cantabria unos 50 casos al año; de garganta (más discretos, aunque complejos de tratar) son entre 35 y 40; y de laringe, los más frecuentes y más fáciles de abordar, representan de 55 a 57». Son cánceres que afectan sobre todo a los hombres (80%) y cuyas probabilidades aumentan con la edad, «sobre todo por encima de los 65 años. En el 70% se detecta en fases relativamente precoces, lo que permite intervenir con cierta garantía de éxito. Pero hay un 30% restante se diagnostica ya en un nivel avanzado», añade Viloria. En el curso también se abordará la problemática del cáncer de piel (otro de los prevenibles), convertido en segunda causa de muerte en mujeres jóvenes de 20 a 30 años «por la costumbre de broncearse al sol o en el solarium».


Los cánceres de laringe también son propiciados por el alcohol

miércoles, 26 de julio de 2017

El tratamiento experimental para el cáncer que le devolvió el color al cabello canoso de los pacientes

  • De los 52 pacientes con cáncer de pulmón, 14 sufrieron una transformación en la pigmentación de su cabello.
(BBC Mundo Ciencia)-De canoso a negro o marrón oscuro. Este fue el cambio que experimentó el cabello de un grupo de pacientes que participaba en un estudio que evalúa la efectividad de un tratamiento para el cáncer con nuevos fármacos de inmunoterapia.
Dado que la caída del cabello es uno de los efectos secundarios más comunes de la quimioterapia, el cambio de pigmentación tomó por sorpresa a los investigadores.

De los 52 pacientes con cáncer de pulmón, 14 recuperaron el color que tenían de jóvenes.

"Fue un efecto secundario totalmente inesperado", le explica a BBC Mundo Noelia Rivera, dermatóloga de la Universidad Autónoma de Barcelona y coautora del estudio.

Cabello de la juventud

Cuando el primer paciente consultó a los investigadores por esta transformación, el equipo creyó que se trataba de un caso aislado.
  • Los investigadores aún no han logrado descubrir el mecanismo que da lugar a esta transformación.
Pero al conversar con otros pacientes y analizar fotos tomadas antes y después del tratamiento, concluyeron que los fármacos Keytruda, Opdivo y Tecentriq propiciaron un cambio.

En 13 pacientes el pelo se tornó de color marrón oscuro o negro y en uno solo se colorearon algunos sectores.

Del resto, en algunos no se pudieron constatar cambios porque no tenían canas en el momento del tratamiento y en otros que sí eran canosos no se registraron cambios.

Algo que resultó difícil verificar al 100% es si los pacientes que observaron un cambio de color recuperaron el color que tenían en su juventud o si se les volvió más oscuro.

"Los pacientes nos explican que es el color que tenían de jóvenes, pero como la mayoría de nuestra población (en España) tiene el pelo de color marrón oscuro o negro y no tenemos gente rubia en el estudio, no podemos decir con absoluta seguridad de que no se trate de un oscurecimiento inespecífico", explicó Rivera.

Remedio contra las canas

Un factor interesante asociado al cambio, es que parece indicar que el tratamiento está funcionando para el paciente.

Todos -excepto uno- de los 14 pacientes que manifestaron un cambio de pigmentación respondieron bien al tratamiento.

Sin embargo, Rivera aclara que esto por ahora entra en el terreno de la especulación, ya que el estudio aún no ha finalizado y el tratamiento se encuentra en plena fase de investigación.
  • Si se descubre el mecanismo del cambio de coloración, se podrían desarrollar otro tipo de fármacos para tratar las canas.
Lo que muchos se preguntan ahora es qué posibilidades hay de desarrollar un tratamiento para revertir las canas a partir de este hallazgo.

En principio, explica la investigadora, estos fármacos no pueden usarse en gente sana con con fines estéticos porque tiene efectos colaterales muy serios.

"El medicamento bloquea el mecanismo por el cual el cuerpo se defiende de las enfermedades autoinmunes, y si lo quitamos puede inducirlas", dice.

"Puede provocar todo tipo de enfermedades autoinmunes del sistema endocrino, puede alterar la tiroides y otros órganos, las glándulas suprarrenales, la hipófisis, puede afectar al hígado de forma autoinmune...".

No obstante, Rivera señala que si se descubre el mecanismo por el que se revierten las canas -algo que han intentado pero hasta ahora no han logrado descifrar- se podría "buscar alguna otra molécula, o alguna vía de administración con esta diana para desarrollar un fármaco más seguro con esta intención."


Un curioso efecto secundario del tratamiento contra el cáncer

lunes, 17 de julio de 2017

Un prometedor fármaco contra el cáncer provoca graves problemas cardiovasculares

Un estudio en ratones advierte que su uso puede provocar hipertensión y rotura de vasos sanguíneos como la aorta

El fármaco volasertib muestra resultados prometedores en el tratamiento, aún en fase experimental, de la leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer que ataca a la médula del hueso y del que en España se diagnostican 15 nuevos casos por millón de habitantes al año, según datos de la Fundación Josep Carreras.

Este medicamento, compuesto por una sustancia que bloquea a una proteína llamada Plk1, controla el crecimiento de los tumores, por lo que está siendo probado en algunos pacientes y se están obteniendo buenos resultados. La misma Agencia Reguladora del Medicamento de Estados Unidos (FDA) lo ha reconocido como "terapia innovadora en leucemias" debido al importante papel que tiene en la multiplicación de las células.

Sin embargo, científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y Cardiovasculares (CNIC) han estudiado el efecto de diferentes tipos de inhibidores de Plk1 tras su uso prolongado en ratones y han encontrado que produce hipertensión arterial, dilatación de las arterias (aneurisma) y la rotura de vasos sanguíneos como la aorta.

El estudio, que se ha publicado en la revista Nature Medicine este lunes, concluye que se debería revisar el protocolo que se sigue con este tratamiento para evitar estos efectos adversos.

"No sabemos si lo que observamos en ratones se puede producir en humanos pero, de producirse, seguramente ocurriría tras un uso prolongado y/o con dosis altas de tratamiento. Nuestros estudios no deben ocasionar intranquilidad alguna en los pacientes que reciben tratamiento con inhibidores de Plk1, sino estimular protocolos de seguimiento que permitan detectar y minimizar los efectos secundarios que se puedan producir", ha aclarado para este medio Juan Miguel Redondo, investigador del CNIC y coautor del estudio.
Ensayado en distintos tipos de cáncer

El principio activo del volasertib es un compuesto químico que bloquea a una proteína que es esencial para la vida, la proteína serina/treonina quinasa, también llamada Plk1. Sin embargo, esta proteína, que está implicada en el andamiaje que hace posible la división de las células, es también importante para el cáncer, ya que regula el crecimiento de los tumores.

"Si se elimina, o se inhibe su función mediante drogas, las células que están proliferando se mueren. Por eso se considera una buena diana anti-tumoral, ya que lo tumores tienen altos índices de proliferación", ha explicado Guillermo de Cárcer, científico del CNIO y primer autor del proyecto.

La carencia de Plk1 es letal, al impedirse la formación de nuevas células necesarias para la formación de órganos, el crecimiento o el mantenimiento de los tejidos. Pero su control puede resultar útil cuando el problema es el exceso de división de las células, lo que produce un tumor.

Inhibir a esta proteína ha sido, por tanto, el objetivo que se pretende con los tratamientos como el volasertib, que actúan impidiendo el desarrollo descontrolado de las células cancerígenas.

Por este motivo, los inhibidores de Plk1 se están probando en diferentes tipos de cáncer, como las leucemias mieloide aguda y monocítica crónica, el síndrome mielodisplásico, el cáncer de pulmón, sarcomas, carcinomas y linfomas con metástasis de mal pronóstico para las que no existe tratamiento actual.

Existen al menos ocho tipos distintos de estos inhibidores, desarrollados por distintas compañías farmacéuticas y que están siendo probados en análisis clínicos con pacientes que presentan esos tipos de cáncer.

"En nuestro trabajo hemos utilizado ratones modificados genéticamente en los que hemos eliminado el gen de Plk1. Esta modificación genética también induce problemas vasculares, con lo que podemos concluir que cualquier inhibidor químico de Plk1 podría, de una manera u otra, tener este efecto secundario", ha comentado Marcos Malumbres, jefe del laboratorio del CNIO en el que se ha realizado la investigación.
Efectos adversos y cómo evitarlos

El uso del medicamento volasertib, que se encuentra en fase experimental en ensayos clínicos, se remonta a 2010, cuando el médico Patrick Schffski, del Hospital Universitario de Leuven en Bélgica, hizo públicos los primeros resultados que se obtuvieron en pacientes enfermos de cáncer. Los principales efectos secundarios que se observaron durante su administración están relacionados con una disminución del número de células sanguíneas, como glóbulos rojos (anemia), plaquetas (trombocitopenia) y granulocitos (neutropenia).

Ahora, en ratones, el equipo de investigación de Guillermo de Cárcer, Marcos Malumbres y Juan Miguel Redondo ha demostrado que el fármaco produce alteraciones de la mucosa intestinal, hemorragias en la cavidad torácica y abdominal, aumento de la presión arterial y rotura de la aorta.

Guillermo de Cárcer, en todo caso, se muestra positivo pese a los resultados de su investigación en ratones, ya que, "aunque pueden comprometer el futuro del volasertib como droga anti-tumoral, y en general de las terapias basadas en la inhibición de Plk1, creemos que aún hay pacientes que se pueden beneficiar de esta estrategia anti-tumoral", ha aseverado.

De Cárcer ha afirmado que "en los ensayos clínicos con volasertib, en pacientes de leucemia mieloide aguda, no hay resultados claros de alteraciones cardiovasculares (sólo algunos casos aislados). Es posible que sea debido a que los tratamientos no sean muy prolongados. Otra posibilidad es que estos efectos adversos sólo sean visibles si los pacientes sufren de hipertensión o de alteraciones cardiovasculares previas".

"La principal estrategia que propondríamos para evitar posibles efectos adversos sería preventiva, y pasaría por vigilar la tensión arterial en los pacientes. Si procede, se deberían además realizar pruebas de imagen sencillas, como una ecografía, para descartar una dilatación aórtica", ha puntualizado Redondo. En caso de que se llegasen a producir riesgos asociados a hipertensión, "habría que valorar el uso de agentes antihipertensivos, posiblemente relacionados con la Angiotensina II, un fármaco que aumenta la presión arterial", ha añadido.

Para Malumbres, es demasiado pronto, no obstante, para responder a esta pregunta. Sin embargo, el investigador también ha destacado la importancia del uso de los inhibidores de Plk1 en pacientes que padecen alteraciones de la presión sanguínea. "La combinación de volasertib y angiotensina provoca aneurismas y roturas en las arterias, lo que sugiere que es muy importante evitar la combinación con otros fármacos que puedan provocar hipertensión. Por ahora, se requeriría un análisis más detallado de los datos en pacientes y esperamos que nuestro estudio en modelos celulares y animales provoque este tipo de medidas en los ensayos clínicos en desarrollo", ha concluido Marcos Malumbres.

"Nuestros datos, añaden una nota de precaución para evaluar con antelación la salud cardiovascular de los pacientes", ha insistido de Cárcer.


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