Asociación Barcelonesa de Laringectomizados: Psicología
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martes, 28 de febrero de 2023

“Al volver a hablar recobré la libertad”

  • Coruñeses que sufrieron la extirpación de la laringe por un tumor acompañan con su testimonio a otros pacientes: “La vida sigue y la voz se recupera"

En 2017, Ricardo fue sometido a una laringectomía total. Tres años antes, Luis había pasado por lo mismo. Ambos sufrían cáncer de garganta avanzado, y tras la operación, consistente en extirpar toda la laringe, y con ella las cuerdas vocales, sus vidas cambiaron radicalmente. Ese órgano tubular interviene en funciones tan esenciales como la respiración, la deglución y la fonación, y su extirpación las altera completamente, lo cual repercute, inevitablemente, en la vida social de los pacientes, desde el trabajo a las relaciones personales, explica María Ramallo, logopeda y coordinadora del programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en A Coruña, quien especifica que la “consecuencia más notoria” de la intervención es “la pérdida de la voz”. “El impacto es muy fuerte en los afectados. Antes de entrar en quirófano, los profesionales sanitarios les informan de lo que supone la laringectomía y cuáles son sus consecuencias, pero no es lo mismo que te lo comenten que vivirlo en primera persona, y ahí es donde entra el voluntariado testimonial”, apunta.

Hoy Ricardo y Luis, totalmente recuperados, colaboran en el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC. “En cuanto me ofrecieron la posibilidad de ser voluntario, no me lo pensé. Contar con la ayuda de personas que en su momento pasaron por lo mismo ayuda a ver la luz al final del túnel”, subraya Luis, a lo que Ricardo añade: “Es muy bonito poder ayudar a los demás a partir de la experiencia de la enfermedad que has vivido. Te sientes útil, y es muy gratificante”.

Luis cuenta que, al perder la voz, perdió su libertad. “No podía viajar, ni conducir o salir de casa solo porque me sentía inseguro al no poder comunicarme. Fue un trauma en ese momento”. A su lado, Ricardo asiente, y agrega: “No tener la capacidad para comunicarme que ahora tengo me hacía sentirme retraído. No podía ir solo a los sitios porque temía no hacerme entender”. Para ambos, volver a hablar fue “volver casi a nacer”. “Recuperar la libertad, la independencia... en definitiva, volver a la vida normal”, subrayan.

El programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC se dirige al laringectomizado total, pero también a su familia, “la gran olvidada”. “Obviamente, el paciente es el centro de toda la intervención que hacemos desde la asociación, pero la familia también es importante, porque el laringectomizado está ante una situación nueva, pero sus seres queridos también, y se encuentran bastante perdidos: no saben cómo reaccionar, cómo hablarle a su familiar, cómo tratarlo...”, expone la coordinadora de la iniciativa, quien detalla que el voluntariado testimonial de laringe está constituido por “voluntarios laringectomizados totales, que ya fueron dados de alta en logopedia”. “Hablan estupendamente y se comunican con un tono entrenado, es decir, comprensible para una persona que no está acostumbrada a escuchar a un laringectomizado total. Comienzan a ejercer como voluntarios tras un periodo muy exhaustivo de formación, tanto básica como específica o continuada, y después de pasar varios días con un voluntario experto, para ver cómo han de enfrentarse a una entrevista con una paciente laringectomizado o su familia”, indica.

La Junta Provincial de la AECC en A Coruña cuenta para este programa testimonial con un total de trece voluntarios, “suficientes para este tipo de patología y pacientes”. “Los interesados pueden contactar con este tipo de voluntariado llamando a la AECC o a los compañeros del teléfono de Infocáncer, 900 100 036, que harán la derivación a la asociación de A Coruña. Yo misma me encargaré, en ese caso, de poner en marcha todo el protocolo, eligiendo al voluntario más adecuado en función del perfil del paciente o la familia en cuestión. Siempre intentamos adecuar las edades para que se sientan lo más cómodos posible”, explica María Ramallo, y continúa: “La laringectomía total tiene una particularidad, y es que para aprender a hablar existen dos recursos o tipos de voz: la voz erigmofónica y la voz traqueoesofágica. En la asociación tenemos perfiles de voluntarios con las dos voces, para poder atender cualquier tipo de demanda que pueda surgir. Esto sirve a los pacientes para saber cómo es el tipo de voz que van a aprender”, afirma.

La coordinadora del programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña insiste en que “es tal el estado de shock en el que se quedan los pacientes tras el diagnóstico y saber que la laringectomía total es la solución que toda la información que reciben entra en sus cabezas pero no se queda, porque están totalmente bloqueados”. “Que una persona que ya ha pasado por toda esa situación les diga ‘tú vas a volver a hablar porque mírame a mí, yo estoy hablando’, y les haga ver que todo por lo que están pasando es algo temporal, les ayuda muchísimo. Los voluntarios no van a suplir, ni mucho menos, la información o las indicaciones que reciben los pacientes de los sanitarios, pero le dan un extra, suman a lo que les proporcionan los sanitarios”, destaca.

La pandemia de SARS-CoV-- 2 ha impactado en el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC, que actualmente se lleva a cabo de manera telemática. No obstante, Ramallo asegura que tanto los pacientes y sus familias, como los voluntarios, “se han adaptado estupendamente”. “Al principio costó un poco, porque todos somos muy analógicos, pero una vez solventado ese obstáculo, ha ido todo sobre ruedas. Estamos muy satisfechos", reconoce.

Vulnerables frente al COVID

En el actual contexto de emergencia sanitaria, los pacientes laringectomizados son “doblemente vulnerables”, opina la logopeda de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña, pues “han pasado por un cáncer, y tienen un estoma, es decir, un orificio en la base del cuello por el que respiran”. “Es permanente. Si se cierra, se asfixian, de ahí que tengan que extremar muchísimo las precauciones y las medidas de prevención del contagio: distancia social, lavado de manos y protección del estoma”, apunta. Y es que según la Sociedad Española de Otorrinolaringología (Seorl), “la protección tiene que ser por las dos vías”. “Los pacientes laringectomizados disponen de filtros intercambiadores de calor humedad (HME), que se ponen tras la operación, pero no hay ningún filtro que garantice protección total frente al SARS-CoV-2. De ahí que haya que extremar muchísimo las medidas. Es recomendable recurrir ese filtro —que además está subvencionado por el Sergas— y, a mayores, colocarse dos mascarillas: una en la base del cuello, para la propia protección, ya que respiran a través de ese estoma; y otra en la nariz/boca, para proteger a los demás, ya que pueden expulsar aerosoles o moquillo”, concluye.

“La clave está en escuchar a los pacientes y transmitirles tranquilidad”

Hace dieciséis años, Ángel Espiñeira sufrió uno de los mayores golpes de su vida cuando le detectaron un cáncer de laringe en estadio avanzado que le obligó a someterse a una laringectomía total. “Todo empezó como una especie de afonía que no terminaba de curar. Fui al centro de salud, y de allí ya me derivaron al Hospital Teresa Herrera, donde tras realizarme varias pruebas, me diagnosticaron la enfermedad”, recuerda este vecino de San Pedro de Nós, de 78 años. “Fue un palo terrible. Salir del quirófano y ver que no puedes hablar... Y la familia también lo pasa muy mal, porque no saben cómo ayudarte”, señala.

Tras ese primer impacto, Ángel decidió agarrar el toro por los cuernos y se puso a trabajar “muy duro” con el equipo de logopedas de la Junta Provincial de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en A Coruña. La evolución, en su caso, fue espectacular. “En un par de meses, ya hablaba un poco. Las logopedas hacen un trabajo maravilloso. Sin ellas no sé cómo me habría ido. Les estaré eternamente agradecido”, subraya este oleirense, quien una vez recuperado, decidió empezar a colaborar con el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC, para “devolver algo de lo que a mí me habían dado, y ayudar a otras personas que estuviesen pasando por la misma situación que yo superé”.

Lleva ya 14 años. Ayudar, asegura, “engancha”. “Que alguien que pasó por lo mismo te explique vas a volver a hablar, vale mucho. Porque cuando te lo dice el médico, no te lo crees”, reconoce Ángel. Su máxima como voluntario es, precisamente, esa: “transmitir tranquilidad” a los pacientes laringectomizados y, sobre todo, “escucharlos”. “Es más importante que ellos pregunten, que explicarles lo que uno ya sabe. Servir de apoyo, esa es la clave”, remarca.

María de la Huerta






Fuente: “Al volver a hablar recobré la libertad” (La Opinión de La Coruña, 2021). Recuperado el 28/02/2023 de https://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2021/03/03/recuperar-habla-recobre-libertad-37196565.html

jueves, 5 de mayo de 2022

¿Cómo aceptar nuestra nueva vida?

Aceptar la nueva situación que se produce tras una laringectomía no es fácil, pero si se mantiene una mente activa se puede conseguir. En este vídeo, Federico Miñana, monitor de Habla Esofágica de ABL, nos da su personal opinión de cómo salir adelante y superar la operación.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Al volver a hablar recobré la libertad

  • Coruñeses que sufrieron la extirpación de la laringe por un tumor acompañan con su testimonio a otros pacientes: “La vida sigue y la voz se recupera"

En 2017, Ricardo fue sometido a una laringectomía total. Tres años antes, Luis había pasado por lo mismo. Ambos sufrían cáncer de garganta avanzado, y tras la operación, consistente en extirpar toda la laringe, y con ella las cuerdas vocales, sus vidas cambiaron radicalmente. Ese órgano tubular interviene en funciones tan esenciales como la respiración, la deglución y la fonación, y su extirpación las altera completamente, lo cual repercute, inevitablemente, en la vida social de los pacientes, desde el trabajo a las relaciones personales, explica María Ramallo, logopeda y coordinadora del programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en A Coruña, quien especifica que la “consecuencia más notoria” de la intervención es “la pérdida de la voz”. “El impacto es muy fuerte en los afectados. Antes de entrar en quirófano, los profesionales sanitarios les informan de lo que supone la laringectomía y cuáles son sus consecuencias, pero no es lo mismo que te lo comenten que vivirlo en primera persona, y ahí es donde entra el voluntariado testimonial”, apunta.

Hoy Ricardo y Luis, totalmente recuperados, colaboran en el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC. “En cuanto me ofrecieron la posibilidad de ser voluntario, no me lo pensé. Contar con la ayuda de personas que en su momento pasaron por lo mismo ayuda a ver la luz al final del túnel”, subraya Luis, a lo que Ricardo añade: “Es muy bonito poder ayudar a los demás a partir de la experiencia de la enfermedad que has vivido. Te sientes útil, y es muy gratificante”.

Luis cuenta que, al perder la voz, perdió su libertad. “No podía viajar, ni conducir o salir de casa solo porque me sentía inseguro al no poder comunicarme. Fue un trauma en ese momento”. A su lado, Ricardo asiente, y agrega: “No tener la capacidad para comunicarme que ahora tengo me hacía sentirme retraído. No podía ir solo a los sitios porque temía no hacerme entender”. Para ambos, volver a hablar fue “volver casi a nacer”. “Recuperar la libertad, la independencia... en definitiva, volver a la vida normal”, subrayan.

El programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC se dirige al laringectomizado total, pero también a su familia, “la gran olvidada”. “Obviamente, el paciente es el centro de toda la intervención que hacemos desde la asociación, pero la familia también es importante, porque el laringectomizado está ante una situación nueva, pero sus seres queridos también, y se encuentran bastante perdidos: no saben cómo reaccionar, cómo hablarle a su familiar, cómo tratarlo...”, expone la coordinadora de la iniciativa, quien detalla que el voluntariado testimonial de laringe está constituido por “voluntarios laringectomizados totales, que ya fueron dados de alta en logopedia”. “Hablan estupendamente y se comunican con un tono entrenado, es decir, comprensible para una persona que no está acostumbrada a escuchar a un laringectomizado total. Comienzan a ejercer como voluntarios tras un periodo muy exhaustivo de formación, tanto básica como específica o continuada, y después de pasar varios días con un voluntario experto, para ver cómo han de enfrentarse a una entrevista con una paciente laringectomizado o su familia”, indica.

La Junta Provincial de la AECC en A Coruña cuenta para este programa testimonial con un total de trece voluntarios, “suficientes para este tipo de patología y pacientes”. “Los interesados pueden contactar con este tipo de voluntariado llamando a la AECC o a los compañeros del teléfono de Infocáncer, 900 100 036, que harán la derivación a la asociación de A Coruña. Yo misma me encargaré, en ese caso, de poner en marcha todo el protocolo, eligiendo al voluntario más adecuado en función del perfil del paciente o la familia en cuestión. Siempre intentamos adecuar las edades para que se sientan lo más cómodos posible”, explica María Ramallo, y continúa: “La laringectomía total tiene una particularidad, y es que para aprender a hablar existen dos recursos o tipos de voz: la voz erigmofónica y la voz traqueoesofágica. En la asociación tenemos perfiles de voluntarios con las dos voces, para poder atender cualquier tipo de demanda que pueda surgir. Esto sirve a los pacientes para saber cómo es el tipo de voz que van a aprender”, afirma.

La coordinadora del programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña insiste en que “es tal el estado de shock en el que se quedan los pacientes tras el diagnóstico y saber que la laringectomía total es la solución que toda la información que reciben entra en sus cabezas pero no se queda, porque están totalmente bloqueados”. “Que una persona que ya ha pasado por toda esa situación les diga ‘tú vas a volver a hablar porque mírame a mí, yo estoy hablando’, y les haga ver que todo por lo que están pasando es algo temporal, les ayuda muchísimo. Los voluntarios no van a suplir, ni mucho menos, la información o las indicaciones que reciben los pacientes de los sanitarios, pero le dan un extra, suman a lo que les proporcionan los sanitarios”, destaca.

La pandemia de SARS-CoV-- 2 ha impactado en el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC, que actualmente se lleva a cabo de manera telemática. No obstante, Ramallo asegura que tanto los pacientes y sus familias, como los voluntarios, “se han adaptado estupendamente”. “Al principio costó un poco, porque todos somos muy analógicos, pero una vez solventado ese obstáculo, ha ido todo sobre ruedas. Estamos muy satisfechos", reconoce.

Vulnerables frente al COVID

En el actual contexto de emergencia sanitaria, los pacientes laringectomizados son “doblemente vulnerables”, opina la logopeda de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña, pues “han pasado por un cáncer, y tienen un estoma, es decir, un orificio en la base del cuello por el que respiran”. “Es permanente. Si se cierra, se asfixian, de ahí que tengan que extremar muchísimo las precauciones y las medidas de prevención del contagio: distancia social, lavado de manos y protección del estoma”, apunta. Y es que según la Sociedad Española de Otorrinolaringología (Seorl), “la protección tiene que ser por las dos vías”. “Los pacientes laringectomizados disponen de filtros intercambiadores de calor humedad (HME), que se ponen tras la operación, pero no hay ningún filtro que garantice protección total frente al SARS-CoV-2. De ahí que haya que extremar muchísimo las medidas. Es recomendable recurrir ese filtro —que además está subvencionado por el Sergas— y, a mayores, colocarse dos mascarillas: una en la base del cuello, para la propia protección, ya que respiran a través de ese estoma; y otra en la nariz/boca, para proteger a los demás, ya que pueden expulsar aerosoles o moquillo”, concluye.

“La clave está en escuchar a los pacientes y transmitirles tranquilidad”

Hace dieciséis años, Ángel Espiñeira sufrió uno de los mayores golpes de su vida cuando le detectaron un cáncer de laringe en estadío avanzado que le obligó a someterse a una laringectomía total. “Todo empezó como una especie de afonía que no terminaba de curar. Fui al centro de salud, y de allí ya me derivaron al Hospital Teresa Herrera, donde tras realizarme varias pruebas, me diagnosticaron la enfermedad”, recuerda este vecino de San Pedro de Nós, de 78 años. “Fue un palo terrible. Salir del quirófano y ver que no puedes hablar... Y la familia también lo pasa muy mal, porque no saben cómo ayudarte”, señala.

Tras ese primer impacto, Ángel decidió agarrar el toro por los cuernos y se puso a trabajar “muy duro” con el equipo de logopedas de la Junta Provincial de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en A Coruña. La evolución, en su caso, fue espectacular. “En un par de meses, ya hablaba un poco. Las logopedas hacen un trabajo maravilloso. Sin ellas no sé cómo me habría ido. Les estaré eternamente agradecido”, subraya este oleirense, quien una vez recuperado, decidió empezar a colaborar con el programa de voluntariado testimonial de laringe de la AECC, para “devolver algo de lo que a mí me habían dado, y ayudar a otras personas que estuviesen pasando por la misma situación que yo superé”.

Lleva ya 14 años. Ayudar, asegura, “engancha”. “Que alguien que pasó por lo mismo te explique vas a volver a hablar, vale mucho. Porque cuando te lo dice el médico, no te lo crees”, reconoce Ángel. Su máxima como voluntario es, precisamente, esa: “transmitir tranquilidad” a los pacientes laringectomizados y, sobre todo, “escucharlos”. “Es más importante que ellos pregunten, que explicarles lo que uno ya sabe. Servir de apoyo, esa es la clave”, remarca.

La Opinión de La Coruña



Fuente: Al volver a hablar recobré la libertad. Nota de Prensa (La Opinión de la Coruña, 3/3/2021). Recuperado el 1/12/2021 de https://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2021/03/03/recuperar-habla-recobre-libertad-37196565.html


El apoyo psicológico entre los laringectomizados resulta vital

lunes, 26 de octubre de 2020

¿Qué es la sedación paliativa?

Dentro de los cuidados paliativos se aplica la sedación para anular el sufrimiento evitable de un paciente que tiene síntomas que no se pueden controlar con los tratamientos habituales, es lo que conocemos como síntomas refractarios.

El objetivo es conseguir el máximo confort físico, psicológico y espiritual del enfermo. Hay dos tipos:

  • Sedación paliativa: es la administración de fármacos, en las dosis y combinaciones mínimas necesarias para reducir la consciencia del paciente con enfermedad avanzada o en fase terminal, con el fin de  aliviar los síntomas refractarios.
  • Sedación en la agonía: es la aplicación de fármacos que buscan la disminución profunda y previsiblemente irreversible de la conciencia en un enfermo cuya muerte se prevé muy próxima, es decir cuando se encuentra en la fase de agonía. Con esta sedación se pretende evitar el sufrimiento del paciente en los últimos momentos de su vida, y conseguir una muerte confortable, sea en el hospital o el domicilio. 

Siempre que se aplica la sedación hay que diagnosticar claramente la situación en que se encuentra el enfermo, identificando los síntomas refractarios (síntomas que no se pueden controlar con los tratamientos habituales). Pero del mismo modo, es importante conocer las necesidades del paciente y su familia, y facilitarles toda la información que soliciten, así como establecer una comunicación fluida entre sanitarios y familiares.  

Para poder administrar la sedación es preciso un consentimiento explícito, implícito o delegado. También debe seguirse un protocolo definido, tanto en hospitales como en domicilios, por parte de profesionales cualificados (especialistas en cuidados paliativos) o con experiencia y conocimiento de las habilidades técnicas y actitudes éticas requeridas.

En todo este proceso es fundamental la colaboración de profesionales y allegados para proporcionar los cuidados y afecto que el paciente necesite, sobre todo en los últimos momentos de  la vida.

Ni la sedación paliativa ni la de la agonía son una eutanasia encubierta.

La sedación y la eutanasia tienen objetivos terapéuticos diferentes, así como en los procedimientos y resultados obtenidos. La sedación pretende aliviar el sufrimiento del enfermo sin acelerar la muerte, mientras que la eutanasia busca la muerte anticipada del paciente de forma deliberada mediante aplicación de fármacos a dosis letales.

Revisado por el Dr. Álvaro Gándara del Castillo, Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) 

Artículo original publicado en Asociación Española Contra el Cáncer


La última opción para evitar el sufrimiento en los últimos estadios de cáncer
La última opción para evitar el sufrimiento en el estadio final del cáncer

lunes, 27 de abril de 2020

Consejos para las personas mayores en confinamiento (Ajuntament de Barcelona)

  • Desconectar 

    • Reduzca el número de veces que ve, lee o escucha noticias que pueden generarle angustia. 
    • Practique técnicas de relajación diariamente: respiraciones profundas, escuchar música o hacer actividades o movimientos que le hagan sentir bien. 
    • Hablar cada día con personas de confianza
    • Hable por teléfono o por WhatsApp o haga videollamadas todos los días con sus personas queridas o de confianza sobre sus preocupaciones, sobre las actividades que hace y sobre cómo se siente. 
    • Tenga a mano una lista con los teléfonos del CAP, de familiares, del taxi... 
    • Pida que le compren las cosas que necesite (comida, medicación, etcétera) y que se las traigan a casa y las dejen en el rellano. 

  •  Cuidarse y disfrutar 

    • Céntrese en el día a día, viva el momento, busque las cosas positivas, piense que todo esto pasará. 
    • Dúchese diariamente, vístase y arréglese. 
    • Haga actividades que le gusten: leer, coser, hacer pasatiempos, cocinar, escuchar música, bailar, escribir, pintar, ver películas... 
    • Si tiene terraza o balcón, salga algunos ratos. 
    • Abra las ventanas varias veces al día para que le lleguen directamente el aire y el sol (es necesario para producir vitamina D). 
    • Duerma entre ocho y nueve horas. 
    • Tome la medicación habitual y haga en casa los mismos controles que realiza normalmente.

  •  Comer sano

    • Prepare comidas saludables, con hortalizas, frutas frescas y de temporada, legumbres y alimentos integrales.
    • Tenga mucho cuidado con la higiene de manos, alimentos y superficies de la cocina.
    • Limpie las frutas y verduras añadiendo al agua unas gotas de lejía según las recomendaciones habituales.
    • Cocine bien la carne.
    • Beba agua a menudo.
    • También infusiones, caldos o zumos de verduras.
    • Es mejor no beber alcohol.
    • No fume.
    • Planifique las comidas y haga una lista de la compra semanal para la persona que le da apoyo para hacer la compra.

  •  Moverse

    • Ande por el pasillo y las habitaciones varias veces al día.
    • Levántese de la silla cada hora y muévase un par de minutos.
    • Haga estiramientos o ejercicios flexionando los tobillos y las rodillas.
    • Haga una tabla de ejercicios físicos diarios sencillos.

  •  Pedir ayuda

    • Si siente angustia o estrés, pida ayuda (a la familia, a las amistades o a su centro de salud de referencia).



 
Consejos del Aj. Barcelona para llevar un mejor confinamiento

miércoles, 8 de enero de 2020

Cómo manejar las emociones durante el cáncer

A muchas personas les resulta difícil convivir con emociones tan cambiantes y tan intensas. Ante situaciones de crisis, las emociones, antes o después aparecerán. No sirve de nada intentar no sentirlas. Cuando las ignoramos o reprimimos, lo que suele ocurrir es que afloran en los momentos menos indicados y de la forma más inapropiada.

Ten presente, que el hecho de que no tengas una actitud positiva no va a afectar a la posible evolución de tu enfermedad, no te sientas culpable por ello. Pero, eso sí, no te abandones a la tristeza y al abatimiento. El modo en que te enfrentas a la enfermedad influye en tu calidad de vida.

Consejos para gestionar las emociones

Los siguientes consejos te pueden ser útiles:

1. Expresa lo que sientes

Los sentimientos de tristeza, rabia o temor son tan normales como los de felicidad, sosiego o placidez. Sentirlos no significa ser débil, no te sientas culpable por ello.

Ten en cuenta que la enfermedad y los tratamientos están provocando situaciones nuevas y difíciles. Sé tolerante contigo mismo y demuéstrate aceptación y respeto, incluso en los momentos en los que sientas mayor debilidad. Es la mejor manera de que la ira, el temor y/o la tristeza pierdan fuerza y comiences a tener un cierto control sobre ellos.
 
2. Comparte tus sentimientos

La alegría, el abatimiento, el enojo, el miedo, la sorpresa… son sentimientos que necesitan ser aireados. La mejor forma de conseguirlo es compartirlos con otros. Esto no significa que tengas que expresar tus sentimientos a todos, busca aquella persona o personas de tu confianza para hablar sobre cómo te sientes. 

3. Déjate ayudar

Muchas personas realizan esfuerzos sobrehumanos para controlarse. Les aterra que las emociones hagan su aparición porque no sabrían cómo manejarlas. A menudo, este esfuerzo por contenerse resulta inútil y aumenta la tensión emocional, por lo que el malestar acaba explotando de forma descontrolada (ataque de llanto, furia desmedida, etcétera). Expresa tu malestar cuando este sea todavía de poca intensidad. Hablar te ayudará a darte cuenta de lo que realmente te preocupa y te permitirá tomar la distancia suficiente para poder buscar una solución.
 
4. Controla los pensamientos

Las personas reaccionamos de diferente manera ante una misma situación de estrés. No son sólo los acontecimientos los que causan las emociones, sino también nuestra interpretación sobre ellos. Un mismo suceso puede provocar emociones distintas, según como se interprete. Aunque hay situaciones muy problemáticas, suele ser el diálogo interno plagado de pensamientos negativos, poco realistas y exagerados, los que crean y mantienen un sufrimiento innecesario.

No anticipes problemas que no tienes la certeza que van a ocurrir. Cuando preveas que puedes tener que enfrentarte a una situación difícil, analízala de la forma más objetiva posible para buscar soluciones y prepararte para hacerla frente. Si no te sientes capaz de enfrentarte a ella, busca ayuda.

5. Activa tu cuerpo y mente

Mantén la mente ocupada en actividades útiles y agradables. La inactividad favorece la aparición de pensamientos negativos.

Podrás enfrentarte mucho mejor a la realidad del cáncer cuando disminuyan los problemas emocionales que lo complican. Por ello, si te sientes especialmente abrumado por la situación, busca ayuda.



No hay que reprimir las emociones, sino buscar ayuda cuando nos superan

martes, 12 de junio de 2018

Un 47 % de los pacientes laringectomizados no vuelven a su actividad laboral

Barcelona, 12 jun (EFE).- Un 47 % de las personas que se someten a una laringectomía por un cáncer de laringe no vuelven a su actividad laboral, según el primer estudio sobre el impacto de la laringectomía en la situación laboral hecho por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

El estudio, elaborado en Barcelona y que publica la revista de esta entidad, 'Acta Otorrinolaringológica Española', ha analizado 116 pacientes laringectomizados por un carcinoma escamoso de laringe o hipofaringe.

El trabajo ha concluido que los factores más importantes para volver a trabajar después de la extirpación de la laringe son tener un trabajo cualificado y el uso de prótesis fonatoria como método de rehabilitación vocal.

La SEORL-CCC estima que en España, el país del mundo donde se dan más casos de cáncer de laringe, alrededor de 1.200 personas se someten cada año a una laringectomía total.

Esto implica que, al extirpar la laringe, pierden la voz, además de ocasionar otras secuelas, como la pérdida de olfato y del gusto.

Asimismo, "tiene un fuerte impacto psicológico por la pérdida de autoestima, que incluso puede conducir a depresión, además de sufrir rechazo y aislamiento", ha señalado el doctor Miquel Quer, coordinador del estudio y presidente de la SEORL-CCC.

El estudio revela que en el momento de iniciar el tratamiento el 53 % de los pacientes estaba laboralmente activo, y a los 2 años seguía trabajando el 28 % del total.

"Esto supone que el 53 % de los pacientes laboralmente activos en el momento del diagnóstico del tumor mantuvieron su actividad laboral y seguían activos dos años después", según Quer.

El estudio explica que uno de los factores que intervienen en la vuelta a la actividad laboral es el grado de cualificación, ya que el 60 % tenían profesiones de bajo grado, y el grupo más numeroso era el de los trabajadores de la construcción.

En el grupo de la cualificación más alta, el mayor número de profesionales eran ingenieros.

"El 80 % de los pacientes con profesiones de cualificación alta-intermedia se reincorporaron al trabajo, frente al 35 % de los del grupo de baja cualificación", ha comentado Quer.

La media de edad en función de la situación laboral en el momento de la intervención fue de 53 años para los laboralmente activos, de 56,5 años para los que están en situación de invalidez y de 71 años para el grupo de jubilados.

Destaca una mayor proporción de pacientes activos entre el grupo de mujeres (78 %) que entre el de los hombres (51 %).

En cuanto al método utilizado para la rehabilitación vocal, "se ha demostrado que el uso de prótesis fonatoria está asociado a un mayor retorno laboral que la erigmofonía (una forma de rehabilitación vocal)", según Quer.

La laringectomía es una de las cirugías oncológicas más mutilantes y uno de los tratamientos más frecuentes del cáncer de laringe, y el más prevalente en España dentro de los tumores de cabeza y cuello. EFE

Los problemas de comunicación son un serio hándicap

jueves, 8 de febrero de 2018

Casi 4.000 pacientes de cáncer en Cataluña están riesgo de exclusión social

Un total de 3.942 pacientes de cáncer en Cataluña están en riesgo de exclusión social por la enfermedad, según ha denunciado hoy la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) con motivo de la celebración el próximo domingo del Día Mundial contra el Cáncer. 

La AECC ha elaborado un estudio sobre "El impacto económico del cáncer en las familias", en el que indica que cerca de 4.000 pacientes en Cataluña se encuentran en riesgo de exclusión social debido a la enfermedad, en muchos casos porque les impide trabajar. 

Más de 1.800 autónomos son diagnosticados de cáncer, de los cuales la mayoría cotiza por la base mínima y tienen que sobrevivir con 395 euros durante la baja laboral, según el estudio, que también destaca que cada año 1.376 pacientes con cáncer se encuentran en paro y más de la mitad no reciben ninguna prestación económica.
  • El estudio indica que en Cataluña hay 674 pacientes de cáncer que sobreviven con menos de 710 euros al mes.
Según la AECC, aunque todas las personas con cáncer tienen que hacer frente a dificultades laborales y económicas durante el período de incapacidad temporal, el estudio ha analizado los aspectos más destacados de tres colectivos con una situación de riesgo socio elevado: personas en paro, autónomos y personas que tienen un salario por debajo del mínimo interprofesional (SMI). 

Según el estudio, en Cataluña hay actualmente 3.942 pacientes con cáncer en riesgo de exclusión social, de los que 586 están en paro sin prestación, 790 cobran el subsidio de desempleo, 1.893 son autónomos y 674 cobran el Salario Mínimo Interprofesional.

El estudio también refleja que el cáncer es una de las enfermedades que requieren una mayor duración de las bajas laborales y pone como ejemplo que el cáncer de mama es la segunda causa de incapacidad laboral de más de 12 meses, sólo superada por la patología lumbar.

Del todo a la nada con el cáncer de por medio

jueves, 18 de enero de 2018

El cáncer, el sexo y el cuerpo del hombre

Cuando descubrió por primera vez que tenía cáncer, usted probablemente se enfocó en los planes de tratamiento y en la supervivencia. Pero después de un tiempo, otras preguntas podrían haber comenzado a surgir. Tal vez se esté preguntando “¿Qué tan ‘normal’ puede ser mi vida incluso si mi cáncer está bajo control?”. O tal vez “¿Cómo afectará el cáncer mi vida sexual?”

Es importante saber que usted puede obtener respuestas a estas preguntas y ayuda si afronta problemas sexuales. El primer paso es hablar sobre el tema de la sexualidad con su doctor o algún integrante de su equipo de atención contra el cáncer. Usted necesita saber cómo su tratamiento afectará su alimentación, cuánto dolor podría llegar a sentir y su capacidad para regresar al trabajo o a otras actividades; también necesita saber cómo su tratamiento podría afectar su vida sexual.

El sexo y la sexualidad son partes importantes de la vida diaria. No obstante, los pacientes y médicos a menudo no hablan sobre los efectos que el tratamiento contra el cáncer ejerce sobre la vida sexual del hombre y de la manera en que éste puede sobrellevar dichos problemas. ¿Por qué? Puede que los proveedores de atención médica y los pacientes se sientan incómodos hablando sobre sexo.

La información aquí contenida es para todos los hombres que tienen y han tenido cáncer, independientemente de cuál sea su orientación sexual. No podemos responder a cada pregunta que pudiera tener, pero buscamos brindarle suficiente información que permita que usted y su pareja puedan hablar abiertamente sobre su intimidad y vida sexual. También compartiremos algunas ideas que le ayuden a abordar el tema con su doctor y con el equipo de atención médica contra el cáncer.

Tenga en cuenta que el tocarse sensual y/o sexualmente es algo que usted y su pareja siempre podrán hacer, sin importar el tipo de cáncer o del tratamiento de cáncer que haya recibido. Esto podría sorprenderle, especialmente si se siente con poco ánimo y no ha tenido contacto ni actividad sexual por algún tiempo. Pero es verdad: su capacidad de sentir placer a través del tacto permanece siempre.

Cómo funciona el cuerpo del hombre

Órganos sexuales masculinos

Los genitales y los órganos sexuales del hombre están en la pelvis (la parte más baja de la barriga) y en la parte de adelante del cuerpo entre las piernas. Aquí se detallan algunos de los órganos en o cerca de la pelvis, incluyendo los órganos sexuales y otros órganos cercanos. El cáncer de cualquiera de estos órganos o el tratamiento del cáncer en esta área puede afectar su vida sexual:

  •   Escroto: el saco o bolsa que cuelga debajo del pene y contiene los testículos y el epidídimo.
  •   Testículos: los dos órganos ovalados en el interior del escroto que producen un suministro constante de hormonas, principalmente testosterona. También producen millones de espermatozoides cada día.
  •   Epidídimo: dos conductos muy delgados y largos en forma de espiral que se encuentran encima y por detrás de cada testículo. El esperma debe viajar a través del epidídimo para madurar.
  •   Conducto deferente: los tubos a ambos lados del cuerpo por los que debe pasar el esperma maduro justo antes de la eyaculación. Cada tubo transporta el esperma desde el epidídimo en el interior hacia la glándula prostática.
  •   Glándula prostática: una glándula con forma de castaña que se encuentra enfrente del recto y por debajo de la vejiga. La próstata rodea a la uretra. Esta glándula es donde el esperma se mezcla con líquidos de la próstata y de las vesículas seminales.  Este líquido blanquecino y rico en proteínas ayuda a fortalecer y nutrir a los espermatozoides para que puedan vivir por algún tiempo luego de haber sido eyaculados.
  •   Vesículas seminales: bolsas anexas a los conductos deferentes que producen parte del líquido que ayuda a sustentar el esperma. Durante el orgasmo esta mezcla del fluido y el esperma, conocida como semen, se desplaza a través de la uretra y es expulsada por la punta del pene.
  •   Uretra: el tubo que pasa por el pene para transportar la orina desde la vejiga y el semen afuera del cuerpo.
  •   Pene: el órgano masculino que se usa para el sexo. Este está lleno de tejidos esponjosos que se llenan con sangre para producir una erección cuando el hombre está excitado.
  •   Vejiga: el órgano hueco en forma de globo que almacena la orina.
  •   Recto: el extremo final de los intestinos que conecta con el exterior del cuerpo.


El papel de la testosterona

La testosterona es la hormona masculina principal. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores, así como la que fomenta las erecciones y la conducta sexual. La testosterona también causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial. Ésta hormona es producida en su mayor parte por los testículos. Las glándulas suprarrenales, las cuales se ubican por encima de los riñones, también producen pequeñas cantidades de testosterona tanto en hombres como en mujeres.

Los niveles hormonales en el hombre varían ampliamente, pero la mayoría de ellos presentan un recuento de testosterona en la sangre mayor del requerido. Un hombre con un recuento bajo de testosterona puede presentar dificultades en tener o mantener una erección y puede que pierda el interés en el sexo. Los niveles de testosterona tienden a disminuir a medida que el hombre envejece.

El patrón normal de la excitación sexual y de la erección

Una erección comienza cuando el cerebro envía una señal hacia la médula espinal a través de las fibras nerviosas que llegan hacia el área pélvica. Algunos de los nervios importantes que producen una erección se extienden cerca del recto (la última parte del intestino grueso) y hacia ambos lados de la glándula prostática.

Cuando se recibe esta señal, el tejido esponjoso dentro del pene se relaja para que las arterias (vasos sanguíneos) que transportan la sangre hacia el pene se dilaten. A medida que las paredes de estos vasos sanguíneos se estiran, la sangre rápidamente llena los dos tubos esponjosos de tejido que se encuentran dentro del pene. Las venas en el pene, las cuales normalmente drenan la sangre que llega a éste, se contraen haciendo que la sangre permanezca ahí. Esto ocasiona un gran incremento en la presión arterial dentro del pene, lo cual provoca como resultado la rigidez del pene que se da con la erección.

Las terminales nerviosas que permiten al hombre sentir placer cuando el pene es tocado tienen un trayecto distinto que las que controlan el flujo sanguíneo y producen una erección. Incluso cuando hay un nervio dañado o una obstrucción de los vasos sanguíneos que impide la erección, el hombre casi siempre podrá sentir placer al contacto físico del pene. También podrá lograr el orgasmo.

Un tercer conjunto de nervios, el cual termina internándose más en el cuerpo del hombre, controla la eyaculación del semen.
 
Cómo sucede el orgasmo en el hombre

El orgasmo en un hombre tiene dos etapas:

La primera etapa se llama emisión. Es cuando la próstata, las vesículas seminales y el conducto deferente se contraen. Durante la emisión, el semen se deposita cerca del extremo final en la uretra, para que esté listo para ser expulsado al exterior (eyaculado). En este momento, una pequeña válvula en el extremo de este conducto se cierra para impedir que el semen ascienda hacia la vejiga. Un hombre siente la emisión como el “punto sin retorno”, cuando sabe que está por tener un orgasmo. La emisión es controlada por el sistema nervioso simpático o involuntario.

La eyaculación es la segunda etapa del orgasmo, la cual es controlada por los mismos nervios que se encargan de transportar las señales de placer cuando la región genital es acariciada. Estas señales enviadas causan que los músculos alrededor de la base del pene se compriman de forma rítmica, lo cual hace que el semen sea expulsado de la uretra a la punta del pene. Simultáneamente, mensajes de placer son enviados al cerebro y esta sensación es la que se conoce como orgasmo o clímax.

Formas de preservar la vida sexual a pesar del tratamiento contra el cáncer

Asegúrese de hacer a su médico o enfermera estas preguntas sobre si tener sexo durante y después del tratamiento:


  •     ¿Cómo podría afectar el tratamiento mi vida sexual?
  •     ¿Cuándo estará BIEN tener sexo?
  •     ¿Hay algún tipo de sexo que debo evitar?
  •     ¿Qué medidas de seguridad necesito tomar y por cuánto tiempo?

Aquí se detallan algunas cosas que hay que tener en cuenta a medida que continúa su vida sexual durante o después de haber recibido el tratamiento contra el cáncer.

Infórmese tanto como pueda sobre los posibles efectos que su tratamiento contra el cáncer puede tener sobre su vida sexual. Hable con su médico, enfermera o cualquier integrante de su equipo de atención médica contra el cáncer. Cuando sabe lo que puede esperar, puede planear cómo podría manejar dichas situaciones.

Tenga en cuenta que, sin importar el tipo de tratamiento contra el cáncer que esté recibiendo, la mayoría de los hombres aún tienen la capacidad de sentir placer al contacto físico. Pocos tratamientos para cáncer (que no sean aquellos que afectan las regiones del cerebro y la médula espinal) dañan las terminales nerviosas y los músculos involucrados en la sensación de placer al contacto físico y en lograr un orgasmo. Por ejemplo, algunos tipos de tratamiento pueden dañar la capacidad para tener erecciones. La mayoría de los hombres con dificultades para la producción de semen o para tener erecciones aún pueden lograr la sensación del orgasmo con la estimulación táctil correcta.

Procure mantener una mente abierta sobre las formas en que siente placer sexual. Algunas parejas tienen una visión limitada de lo que es normal en el sexo. Si ambas partes en una pareja no pueden lograr el orgasmo a través o durante la penetración, puede que esto les resulte frustrante. Sin embargo, durante y después del tratamiento del cáncer, pueden haber ocasiones en que el tipo de sexo que más le gusta no es posible. Estos momentos pueden ser la oportunidad de aprender nuevas formas de dar y recibir placer sexual. Usted y su pareja pueden ayudarse mutuamente a lograr el orgasmo a través del tacto y de las caricias. A veces, el solo acurrucarse y abrazarse puede resultar placentero. También puede dar continuidad al placer al tocarse usted mismo. Eviten descontinuar la oportunidad de sentir placer solo porque la rutina normal haya cambiado.

Trate de tener conversaciones claras y recíprocas sobre el sexo con su pareja, al igual que con su doctor. Si siente mucha vergüenza de preguntar a su médico sobre si tener actividad sexual está bien, puede que nunca logre saberlo. Hable con su médico y cuéntele a su pareja lo que le haya dicho el médico. Una comunicación adecuada es la clave para adaptarse a su rutina sexual cuando se experimenten los cambios en su cuerpo debido al cáncer. Si siente cansancio o debilidad y quiere que su pareja tenga una participación más activa al tocarle, dígaselo. Si alguna parte de su cuerpo está muy sensible o adolorida, puede guiar la forma en que su pareja le esté tocando para evitar el dolor. Tenga en cuenta que si una de las personas tiene un problema sexual, esto afecta a la pareja.

Refuerce su confianza. Recuérdese sus virtudes. Comer bien y hacer ejercicio puede ayudar a mantener su cuerpo fuerte y con energía. Hable con su médico o equipo de atención médica contra el cáncer sobre el tipo de ejercicio que está contemplando hacer antes de iniciarlo, o solicite que le refieran a un fisioterapeuta. Busque algo que ayude a relajarle, como películas, pasatiempos o hacer actividades al aire libre. Practique técnicas de relajación y busque ayuda profesional si piensa que está deprimido o si está teniendo dificultades.


La normalidad durante el cáncer también pasa por una vida sexual sana

jueves, 11 de enero de 2018

Una enfermera, galardonada por su programa de deshabituación tabáquica en pacientes operados de laringe

Susana Díaz, enfermera del Hospital Punta de Europa, ubicado en la localidad gaditana de Algeciras, ha resultado premiada en la decimosexta edición del Congreso Nacional de Enfermería en Otorrinolaringología, por su programa piloto de deshabituación tabáquica en pacientes operados de laringe.

De acuerdo con lo expuesto por la Consejería de Sanidad de Andalucía en un comunicado, el programa diseñado por esta profesional consiste en la asistencia al paciente antes de que se produzca la laringectomía, durante su ingreso en el centro y su traslado al alta a la consulta de Otorrinolaringología, completando, así, las siete sesiones previstas para la conclusión de esta iniciativa.

El denominado «Programa piloto de deshabituación tabáquica en pacientes laringectomizados», que cuenta con el respaldo de evidencia científica a este respecto,  está siendo testado en la planta del Hospital Punta de Europa, pero el centro algecireño tiene previsto ponerlo en práctica de forma definitiva a partir del año próximo, informan desde la Consejería.

El propósito que persiguió esta enfermera al desarrollar este programa era reducir la ansiedad que provoca el cese repentino del hábito de fumar en los pacientes que van a someterse a una intervención quirúrgica, así como durante el proceso postoperatorio, principalmente una relacionada con dolencias oncológicas de laringe, dada la incidencia del tabaco en pacientes con este tipo de cáncer.

La Sanidad andaluza ha puesto de manifiesto que los profesionales enfermeros del Hospital Punta de Europa han presentado un total de seis trabajos a la última edición del Congreso Nacional de Enfermería en Otorrinolaringología, celebrada en el Hospital del Vinalopó, ubicado en Elche, en la provincia de Alicante.


Una iniciativa para eliminar la ansiedad antes y después de la laringectomía

martes, 28 de noviembre de 2017

El estrés dispara hasta un 30% los casos de bruxismo

  • El problema de rechinar o apretar de dientes está creciendo sobre todo entre los chavales preadolescentes
  • La afección aqueja incluso al 10% de los niños de entre cuatro y seis años
Donostia - Cuando el estrés llega también a la boca, los pacientes se dedican de forma involuntaria a apretar o a hacer rechinar sus dientes. Este trastorno del sistema de masticación es una causa importante de desgaste en las piezas, rotura y astillado e incluso puede llegar causar otros dolores. El bruxismo consiste en el hábito inconsciente de apretar y/o rechinar los dientes, un problema que puede producirse a cualquier edad y que se ha disparado entre los preadolescentes. Afecta incluso al 10% de los niños y suele manifestarse de forma particular entre los 4 y los 6 años, según datos del Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2016.

Los especialistas se muestran preocupados, ya que han detectado que cada vez hay más casos de bruxismo. “Estamos viendo mucho bruxismo en chavales entre los 10 y 12 años. En la preadolescencia se está incrementando hasta llegar a un 30% e incluso va a más”, explica Manuel Gómez, médico estomatólogo especialista en estética dental e implantes. Detrás de las causas que explican el bruxismo se encuentran los factores psicológicos, los problemas emocionales y el estrés. A los más jóvenes también les afectan los problemas en casa, con los hermanos, una hipotética separación de los padres e incluso el conocido bullying. “Son chavales que repercuten sus problemas emocionales en la mordida, en la oclusión. Entonces, el bruxismo empieza a desgastar sus dientes causando incluso problemas articulares”, explica Gómez.

Para los expertos, “uno de los mayores problemas del bruxismo es que las personas que lo padecen no lo perciben hasta que experimentan síntomas como hipersensibilidad dental, desgaste, tensión muscular, dolor de oído, de cuello y de cabeza, además de dificultad o molestias para masticar, aumento de la movilidad dental e incluso insomnio”.

Una investigación de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), dirigida por Francisco Gómez, señalaba que “apretar los dientes es un hábito oral muy nocivo para el aparato masticatorio (desgaste excesivo de dientes, enfermedad periodontal, mialgias masticatorias y problemas en la articulación de la mandíbula). Por el contrario, la investigación afirmaba que el bruxismo diurno podía ser beneficioso para el organismo “como vía para descargar la tensión emocional y el estrés, y atenuar así sus consecuencias sobre el cerebro”.

Dos veces al año 

Si bien el bruxismo es un problema en alza, son la gingivitis y la periodontitis las dos enfermedades con mayor prevalencia en nuestro entorno. Visitar el dentista dos veces al año podría solucionar estas dolencias ya que acudir a revisiones odontológicas no solo proporciona una salud oral adecuada, sino que también permite la detección temprana de problemas graves.

Los colegios de dentistas reiteran que acudir con regularidad a sus consultas permite la detección temprana de lesiones malignas o premalignas en la boca y nos alerta de un problema de salud grave, como puede ser el cáncer oral. Asimismo, señalan que reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que los pacientes con algún tipo de enfermedad en las encías tienen entre un 25 y un 50% más de posibilidades de padecerla. A pesar de estas advertencias, solo el 48% de los adultos españoles fueron al dentista en el último año.

Las enfermedades periodontales están causadas por bacterias y afectan a los tejidos que sustentan los dientes. En la fase inicial se produce una inflamación de las encías (gingivitis) que puede degenerar en periodontitis, una patología seria con consecuencias severas a nivel bucal. Si estos gérmenes pasan a la sangre, pueden ocasionar dolencias a nivel cardiovascular, o en el control de la glucemia. De acuerdo con la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), un 80% de la población adulta en España tiene gingivitis y hasta un 40% puede presentar periodontitis.

Reclamaciones. El 32% de las reclamaciones registradas en los colegios de dentistas del País Vasco entre 2013 y 2015 estuvieron relacionadas con implantes, según los datos del Consejo General de Dentistas de España que ha publicado por primera vez el informe de quejas y reclamaciones.

Franquicias. Las clínicas dentales que son franquicias o de cadenas de marca, que representan al 4% de las existentes en Euskadi, acumularon el 43,3% de las quejas.

Ratios

Sobreoferta. En España hay 35.288 dentistas. Casi un especialista por cada 1.300 personas.

En aumento. De las facultades salen al año 1.750 licenciados, con lo que para el año 2020 el ratio podría bajar a un especialista por cada mil habitantes. Más del triple de lo que recomienda la OMS.



El estrés ha disparado los casos de bruxismo entre los jóvenes

viernes, 27 de octubre de 2017

El ‘autocuidado’ o cómo cada persona debe responsabilizarse de su propia salud

  • En marcha la V Semana del Autocuidado para concienciar a la población sobre la importancia de que tome medidas para mejorar su salud y prevenir las enfermedades
Como reza sabiamente el refranero español, ‘más vale prevenir que curar’. Y es que, obviamente, siempre será mejor evitar cualquier enfermedad que padecer sus síntomas. Y asimismo, que tomar un tratamiento para curarla –lo que con determinadas patologías no siempre se consigue–. Por tanto, dado que no hay nadie mejor que uno mismo para cuidar de su salud, tenemos que ‘autocuidarnos’, informándonos adecuadamente sobre lo que podemos hacer para preservar nuestra salud y, llegado el caso, identificar aquellos signos o síntomas que nos alertan de su deterioro. Una estrategia que, además de por la población, beneficiaria última de este autocuidado, debe ser alentada por los médicos, sobre todo por los más próximos –los de cabecera–. Así lo viene comprendiendo desde hace años la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), que hasta el próximo domingo celebrará una nueva edición, y ya van cinco, de su ‘Semana del Autocuidado’.

Como explica Salvador Tranche, presidente de la semFYC, «con la Semana del Autocuidado, ponemos sobre la mesa de gestión de la salud de cada individuo la defensa de la idea de que los pacientes y la población en general, acudiendo a las fuentes adecuadas, tengan cuidado de su salud a través de la prevención y del autocuidado».

Pero los médicos también tienen su responsabilidad en el cuidado de la salud. «Además de perseverar en la idea de impulsar el autocuidado –continúa Salvador Tranche–, otro objetivo de estos días es concienciar y motivar a los profesionales sanitarios sobre la importancia de esta estrategia. El autocuidado engloba un rango de actividades individuales a través de las cuales mejorar la salud, prevenir la enfermedad y evaluar síntomas».

Cuidado con internet

Todas las personas seremos pacientes en algún momento de nuestras vidas. Y es que no hay nadie a salvo de sufrir una lesión o de contraer una enfermedad, por pequeña que sea. Pero el riesgo se minimiza si nos cuidamos o ‘autocuidamos’. Así lo comprende cada vez más la población española, que a la hora de valorar la importancia del autocuidado le concede una calificación de sobresaliente: 8,8 puntos sobre 10 en la V Encuesta Nacional del Autocuidado de la semFYC, 1,5 puntos más que en 2016.

Es más; la concienciación sobre la importancia de responsabilizarse de su propia salud ha aumentado sobre todo en las personas con alguna dolencia crónica, que valoran el autocuidado con 7,6 puntos, casi 2,5 más de los otorgados en la anterior edición.

  • Debemos considerar el autocuidado como una cualidad innata en el ser humano, que las personas tienen derecho a la salud
Y llegados a este punto, ¿qué dice la Encuesta sobre los principales problemas de salud que, según su propia percepción, padece la población de nuestro país? Pues según los resultados, la enfermedad crónica más común vuelve a ser, una vez más, el dolor de espalda cervical/lumbar –padecido por hasta un 25,5% de los encuestados–, seguido del colesterol alto (15,7%), las varices (15%) y la migraña (13,4%).

Como indica la semFYC, «es importante constatar que no se trata de una extrapolación de la historia clínica de las personas que responden la encuesta: se trata de la autopercepción de la salud de los encuestados».

Asimismo, la Encuesta también revela que los médicos y el personal de Enfermería son, con 7,8 y 7,0 puntos sobre 10 respectivamente, las principales fuentes de información o que más participan en el cuidado de la población. Unos resultados que, siguiendo con las fuentes ‘de referencia’, también refleja la poca fiabilidad que otorgamos los españoles a la radio y la televisión –solo 3,4 puntos– y, sorprendentemente dado su cada vez mayor uso, internet –4,2 puntos–. Y sí, los libros y la prensa también suspenden –4,6 puntos.

Derecho a la salud

En esta su V Semana del Autocuidado, la semFYC hará especial hincapié en cuatro aspectos fundamentales del autocuidado: los pacientes crónicos, los trastornos alimentarios, el insomnio y la jubilación saludable.

Como refiere Carlos Martín, coordinador de la Semana del Autocuidado, «el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas son factores que justifican que cada vez resulte más urgente la incorporación del autocuidado como una estrategia esencial en los actuales modelos de atención en salud».

Sin embargo, esta estrategia no tiene un objetivo meramente economicista. O sea, no se trata de fomentar el autocuidado por el simple hecho de que, al promover una mejora de la salud de la población, se reducirán los costes sanitarios. Como apunta Carlos Martín, «la posición pragmática orientada a disminuir costes no debe hacernos olvidar que debemos considerar el autocuidado como una cualidad innata en el ser humano, que las personas tienen derecho a la salud, y al mismo tiempo deben ser los responsables en última instancia de buscar y utilizar los medios para prevenir enfermedades. Solo así se podrá alcanzar y mantener un nivel óptimo de salud y bienestar integral».

Es más; junto a la especial atención que recibirán los cuatro aspectos referidos a lo largo de la semana, la semFYC también impulsa su ‘Decálogo del Autocuidado’, que recopila un conjunto de medidas dirigida al autocuidado de la salud y el bienestar integral de las personas.

Y a todo ello se aún que «las características que debe cumplir una alimentación saludable, las directrices para seguir una pauta de actividad física sana o la importancia de conducir de forma responsable, son algunos de los componentes que integran el ‘Decálogo para vivir más, mejor y más feliz’ con el que cerraremos la Semana del Autocuidado», concluye la Sociedad.



Vida sana y autocuidarse, claves para prevenir enfermedades

lunes, 9 de octubre de 2017

La ansiedad y la depresión, relacionadas con el cáncer

  • Un estudio de 10 años con más de 160.000 personas relaciona estrés psicosocial y cáncer

La actividad del cerebro controla la fisiología y las respuestas corporales, por lo que influye en el funcionamiento de todo el cuerpo. Este es el origen de las enfermedades psicosomáticas, como, por ejemplo, muchos casos de hipertensión arterial y también de intestino irritable, un trastorno que se caracteriza por malestar abdominal crónico y que puede generar diarreas o estreñimiento.

El investigador David Batty y sus colaboradores, de varias universidades de Inglaterra, Escocia y Australia, han examinado hasta qué punto los estados mentales también pueden ejercer influencia en patologías tan severas como el cáncer. Los resultados, que han publicado en la revista British Medical Journal, evidencian que una mala salud mental incrementa la probabilidad de tener determinados tipos de cáncer, como, por ejemplo, de colon, esófago, páncreas y próstata, así como leucemia.

Enfermedades psicosomáticas

Tradicionalmente, las enfermedades psicosomáticas se han definido como las que presentan síntomas físicos que no pueden ser explicados médicamente como consecuencia directa de una enfermedad física. Se calcula que el 12% de la población manifiesta los síntomas, los más habituales de los cuales son dolor de espalda, mareo y vértigo, dolor en las extremidades y las articulaciones, gases estomacales, dificultad al respirar, palpitaciones y taquicardia, dolor en el pecho y náuseas. Hace tiempo que se conoce que determinados estados mentales de estrés psicosocial, como la ansiedad y la depresión, los cuales son el resultado de la actividad cerebral, repercuten directamente sobre el funcionamiento fisiológico del cuerpo.

Dentro del cerebro, la relación entre estos estados mentales y las manifestaciones somáticas se debe a una estructura nerviosa llamada formación reticular, que se encuentra en el tronco del encéfalo, la parte que une el cerebro a la médula espinal. Esta estructura gestiona las respuestas fisiológicas del cuerpo en función de los estados emocionales, normalmente a través de descargas hormonales. Dicho de otro modo, es la interfaz que relaciona los sistemas cerebrales, que es donde se originan los estados emocionales y todos nuestros pensamientos, con los corporales. Una de las hormonas que genera es el cortisol, la responsable de las manifestaciones fisiológicas asociadas al estrés.

10 años y 163.363 pacientes

En este estudio, Batty y su equipo analizaron si existe alguna relación causal entre los estados emocionales negativos, como el estrés crónico, la ansiedad y la depresión, y la manifestación de procesos cancerosos. El motivo de esta hipotética relación es que un exceso crónico de cortisol afecta negativamente el sistema inmunitario y los sistemas de reparación del material genético. Precisamente los procesos cancerosos se inician como consecuencia del funcionamiento anómalo del material genético, y una de las funciones del sistema inmunitario es detectar e intentar eliminar los focos de cáncer. En este estudio, los investigadores examinaron 163.363 personas mayores de dieciséis años durante un periodo de diez años. Primero les valorar el nivel de estrés psicosocial, básicamente el nivel de ansiedad y de depresión -o de optimismo-, con un cuestionario específico. Pasado este periodo de tiempo, 16.267 de los participantes habían muerto, 4.353 de los cuales por cáncer.

El aislamiento de causas

Una vez eliminados los factores que se sabe que favorecen la generación de procesos cancerosos, como la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol, agruparon las personas por edad y por sexo, y también por el nivel de estudios y socioeconómico, dado que son factores que influyen en los hábitos de vida. De este modo, el único factor diferenciador que quedaba era el nivel de estrés psicosocial. Las personas que diez años antes habían mostrado niveles altos o muy altos de estrés psicosocial tenían una tasa mucho más elevada de mortalidad debido a leucemia o cáncer de colon, esófago, páncreas o próstata.

Aunque estos resultados indican que una mala salud mental, como la que causa la ansiedad y la depresión, favorece la aparición de cáncer, los autores advierten que se necesitan estudios más específicos para establecer relaciones directas de causa y efecto que lo expliquen plenamente a nivel fisiológico.

EL RUBOR COMO SÍNTOMA

Uno de los procesos psicosomáticos que se pueden observar con más facilidad y que permiten entender la relación entre los pensamientos, el funcionamiento del cerebro y la fisiología corporal es el rubor. El enrojecimiento de la cara es una respuesta fisiológica que se desencadena como consecuencia de algunas emociones relacionadas con la ansiedad, como la vergüenza, la culpa, el nerviosismo, la modestia, el enamoramiento y el amor.

El proceso se inicia cuando, generalmente debido a procesos de interacción social, en el cerebro se activan los circuitos neurales correspondientes para hacer frente a la interacción de manera adecuada. Esto genera un incremento de actividad metabólica en el cerebro, y este incremento da lugar a un exceso de calor que hay que disipar rápidamente para evitar que disminuya la eficiencia de funcionamiento. Para disipar el exceso de calor se produce un aumento del flujo sanguíneo en los capilares que hay justo debajo de la piel de la cara. En función de la intensidad de la situación, de la reactividad emocional de cada persona y del tono de la piel, el rubor puede llegar a ser muy visible o puede pasar más desapercibido. 


La interacción social mal gestionada puede desencadenar cáncer

miércoles, 4 de octubre de 2017

Presentan una terapia online capaz de mejorar calidad de vida enfermos cáncer

  • La angustia que genera un diagnóstico de cáncer y los efectos adversos que puede tener en la calidad de vida de los pacientes puede verse aliviada con una terapia “online” con la misma eficacia que las realizadas cara a cara.

La importancia del apoyo psicológico a estos enfermos, ya sean los apenas diagnosticados o los que están en un estado avanzado, ha centrado varios de los estudios presentados en la primera jornada de la 53 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que reunió a más de 30.000 expertos en todo el mundo en Chicago.

Uno de ellos, elaborado por oncólogos del Hospital Universitario de Basilea, constató “una mejora clínicamente significativa” de la calidad de vida de 129 participantes, la mayoría mujeres con cáncer de mama en etapa temprana, aunque también pacientes con cáncer de pulmón, ovario y gastrointestinal, linfoma y melanoma.

Basado en enfoques de comportamiento utilizados en psicoterapia, Stream es un programa de gestión en línea del estrés de ocho semanas de duración, que abarca aspectos como la reacción corporal al mismo, los sentimientos o las interacciones sociales de los pacientes, entre otros aspectos.

En el estudio, los psicólogos revisaron semanalmente el progreso de pacientes de distintos puntos de Austria, Suiza y Alemania y les proporcionaron orientación y apoyo personalizado, mientras ellos a su vez podían escribir a los terapeutas a través del programa.

Usado para ciertos trastornos psicológicos como la ansiedad, este modelo a distancia puede ser tan eficaz como la tradicional terapia “cara a cara”, con la ventaja de que conlleva menos tiempo para el terapeuta y es más conveniente para los pacientes, sobre todo en momentos que tienen que afrontar muchas citas médicas por su enfermedad.

Las nuevas tecnologías abren nuevas oportunidades. Con esta intervención podemos ofrecer apoyo psicológico a los pacientes desde la comodidad de los salones de sus casas”, afirmó Viviane Hess, oncóloga del Hospital Universitario de Basilea.

Alrededor de la mitad de quienes superan un cáncer -un 70 % en el caso de mujeres jóvenes que han padecido un cáncer de mama- tienen un temor entre moderado y alto de recaída, algo que puede llegar a ser tan angustioso que afecta negativamente a su estado de ánimo, relaciones, trabajo o calidad de vida.

Un ensayo clínico aleatorio en fase II, consistente en una intervención psicológica llamada “Conquer Fear” y que de momento está en marcha solo en investigación antes de pasar a la práctica clínica, redujo ese temor a los pacientes inmediatamente después de ser intervenidos y también pasados entre tres y seis meses desde la operación.

En este caso, los terapeutas realizaron cinco sesiones cara a cara individuales de 60 a 90 minutos durante 10 semanas con 222 supervivientes de cáncer de mama, colorrectal o melanoma, con los que trabajaron en la forma de aceptar la incertidumbre inherente al regreso de la patología o en estrategias para controlar la preocupación, entre otros aspectos.

“La reducción del miedo en el grupo de intervención psicológica fue lo suficientemente grande como para mejorar la supervivencia psicológica y emocional “, subrayó Jane Beith, oncóloga médica de la Universidad de Sydney en Australia.

Otro ensayo clínico aleatorio de 305 pacientes con cáncer avanzado de los Institutos Canadienses de Investigación en Salud confirmó que una breve terapia psicológica, llamada Managing Cancer And Living Significativamente (CALM), podría ayudar a los enfermos avanzados y a sus familiares a afrontar la enfermedad.

A los tres meses, el 52 % tuvo una reducción “clínicamente importante” en los síntomas depresivos, frente al 33% de los que recibieron una atención habitual, que también estaban menos preparados para el final de la vida.

Una nueva forma de mejorar la calidad de vida de los pacientes