Es
cierto que en estos momentos puedes encontrarte sin ánimos para hacer
nada. Pero el estado de ánimo no mejora de forma instantánea solo con
desearlo, hay que hacer algo para cambiarlo.
Organiza las actividades diarias
Descubre a qué dedicas tu tiempo. Para ello, puedes anotar las actividades que realizas durante el día. De esta forma, podrás descubrir si dedicas tu tiempo a actividades que realmente te proporcionan algo positivo.
Descubre a qué dedicas tu tiempo. Para ello, puedes anotar las actividades que realizas durante el día. De esta forma, podrás descubrir si dedicas tu tiempo a actividades que realmente te proporcionan algo positivo.
Establece objetivos realistas. Dedica un tiempo a pensar en tus
objetivos y escríbelos. Determina cuáles son prioritarios y ponte en
marcha para conseguirlos.
Planifica las actividades diarias en función de tus objetivos.
Con frecuencia el enfermo deja de tener un horario, parece que ya no
tiene nada que hacer, sólo “esperar”. Esto provoca desorientación y
pérdida de control. Para evitarlo, es importante organizar las
actividades de cada día.
Reglas para aprovechar y disfrutar de tu tiempo:
Reglas para aprovechar y disfrutar de tu tiempo:
1. Dedica una parte de tu tiempo a cuidarte. Planifica actividades necesarias para tu cuidado, actividades placenteras, actividades obligatorias, tiempos de descanso, etc.
2. Incluye una hora razonable para levantarte y acostarte, no te obsesiones con la idea de utilizar tu tiempo sólo en cosas “útiles” y no quieras hacer muchas cosas a la vez. Cuenta con tiempo para imprevistos.
3. Analiza los problemas de uno en uno y las distintas situaciones por separado para que puedas afrontarlas de forma sucesiva. Si tienes que someterte a una operación, primero prepárate para el día del ingreso, después para el momento en que se inicia la operación, más tarde viene la recuperación, etc... Afrontar las cosas paso a paso las hace más manejables.