Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

viernes, 30 de mayo de 2014

A los veinte días de una laringectomía total se puede hablar

¿Cuándo se puede volver a hablar después de una laringectomía? Esta pregunta, que responde a una preocupación normal tras una laringectomía total, en estos días la ha vuelto a formular el hijo de un hombre cuya intervención ha sido el día 15 de este mes de enero. Indica que a su padre ya le han cambiado la cánula de plástico por la de plata. Posiblemente piense que éste es el primer paso para iniciar el habla. Y no es así; la cánula no interviene en el proceso de hablar. El habla, ahora, no se va a originar en la vía respiratoria baja, ya que las cuerdas vocales estaban precisamente dentro de la laringe y formando parte de ella, y este órgano ha sido extirpado.

El primer aspecto que hay que considerar es que si bien toda la parte del sistema fonatorio ubicada en las cavidades de resonancia de la cabeza se mantiene igual que antes de la intervención quirúrgica, el órgano que iniciará la voz ha cambiado. A partir de ahora –salvo que se use una laringe externa– tendrá que ser el esófago el que se habilite como reservorio de aire, que sustituirá el flujo pulmonar, y será la boca superior del esófago la que tomará la función de las cuerdas vocales.

Al haber desaparecido la laringe, no hay conexión de las vías respiratorias superiores con las inferiores, es decir, la nariz y la boca no tienen conexión con los pulmones; y la faringe sólo conecta con la nariz y el esófago. Puesto que las cuerdas vocales ya no existen, se dispone de tres alternativas para originar la voz:
  • Modo esofágico
  • Modo traqueoesofágico
  • Modo con laringe externa

La voz esofágica, también llamada erigmofónica, es la manera más natural de volver a hablar. Para producir esta voz hay que meter aire en el tramo superior del esófago (unos diez centímetros), retenerlo ahí y darle salida de nuevo; en este paso, el esfínter cricofaríngeo (boca superior del esófago) le imprimirá una vibración que resonará en la cavidad bucal y que la vocalización modulará en sonidos distinguibles. Es la misma pauta que seguía el aire que pasaba por las cuerdas vocales, si bien ahora el flujo de aire es más débil y su tesitura bastante menos afinada.

La voz traqueoesofágica se origina, igual que la esofágica, en el esfínter cricofaríngeo, con la diferencia de que el aire procede de los pulmones y, al ser mayor el flujo, resulta más sonora y mejor modulada y continuada. Para que el aire de los pulmones llegue al esófago hay que abrir una vía de la tráquea al esófago. Esto se consigue efectuando una punción en la pared traqueoesofágica y en ella se implanta una válvula o prótesis fonatoria.

La laringe externa, llamada también laringófono es un dispositivo que emite unas vibraciones sonoras que, aplicado al cuello, las transmite a la cavidad bucal y por la vocalización se convierten en sonidos reconocibles.

Hemos llegado al punto de poder dar respuesta a la pregunta de en qué tiempo se puede hablar. La respuesta es distinta para cada sistema y, además, presenta variantes.

Con prótesis fonatoria en fístula primaria
Teóricamente y contando que todas las condiciones sea favorables, se puede empezar a hablar a los quince o veinte días de una laringectomía total. Esto se consigue con el método de la voz traqueoesofágica si la prótesis fonatoria ha sido implantada en la misma intervención en la que se practica la laringectomía. Estos quince o veinte días serán los de la consolidación de las cicatrices y de la estabilización de los tejidos y, por lo tanto, que tampoco se tenga puesta la sonda nasofaríngea. En ese momento, el especialista ORL tendrá que comprobar que la prótesis está bien colocada y que no está obstruida, probar con el paciente que puede emitir sonido y darle las indicaciones para hablar y para mantener limpia la prótesis.

Con prótesis fonatoria en fístula secundaria
La prótesis fonatoria se puede implantar en fístula secundaria, es decir, en cualquier momento posterior a la laringectomía siempre que el cirujano ORL considere que los tejidos del cuello pueden admitir la nueva cirugía de una punción y, especialmente, la pared traqueoesofágica tiene la elasticidad necesaria para que la fístula se ciña alrededor de la prótesis y la sujete. En este caso se puede efectuar la prueba de emisión de voz al recuperarse de la anestesia y, tras unos días de silencio y la revisión médica, se podrá hablar: esto será al tercer o cuarto día de la cirugía del implante; recuérdese, sin embargo, que, previamente habrá un tiempo sin hablar o con pruebas insatisfactorias de voz esofágica o quizá de hablar con laringófono, de varios o muchos meses.

Con laringe externa
Con el laringófono estimo que se puede hablar en un mes. Sólo requiere que las cicatrices estén consolidadas, que no se lleven vendas, y que se pueda efectuar una buena articulación bucal para modular el sonido amorfo que emite el dispositivo. Se precisa un breve aprendizaje en apoyarlo a un punto adecuado del cuello y en coordinar la vocalización con la pulsación del botón que activa las vibraciones.

Con voz esofágica
El método más natural de hablar para el laringectomizado total –lo he indicado más arriba– es la voz esofágica; no necesita ningún dispositivo interno ni externo. Y el tiempo en el que se consiga hablar dependerá de la forma en que se realice el aprendizaje. Es evidente que, para empezar a hablar, se tendrá que contar con que la boca, la faringe y el esófago, especialmente su boca superior, o esfínter cricofaríngeo, estén en las condiciones adecuadas, y será el cirujano ORL quien lo determine. En general se podrá empezar al mes y medio o dos meses de la cirugía, y el logopeda guiará y regulará los ejercicios de relajación y motilidad para introducir aire en el esófago y emitir sonidos y modularlos. Al principio los sonidos constarán de una consonante y una vocal; se llegará a las vocales solas; después, a palabras bisílabas con una cesura en medio para inhalar aire… ; y así se irá avanzando, siguiendo unas pautas, avaladas por la práctica y la experiencia, que confieren al esfínter cricofaríngeo la facultad de hacer vibrar el aire a voluntad. 

El esfínter actúa, aunque rudamente, a modo de cuerdas vocales y por este motivo y en esta función se le denomina como neoglotis o pseudoglotis. Por lo expuesto, puede entenderse que la voz esofágica, por estar libre de servidumbres externas, es la más cómoda y perenne para un laringectomizado. El tiempo que se necesita para poder hablar con la voz esofágica es poco. En dos o tres semanas se puede decir frases inteligibles, y a partir de aquí se tendrá que ir progresando. ¿Sorprende esta afirmación? Seguro que sí, porque los laringectomizados que acuden a sesiones de logopedia en hospitales o a aprender a hablar en asociaciones tardan mucho más, en el mejor de los casos, unos seis meses. El motivo de la tardanza es muy simple: una o dos –incluso tres o cuatro– sesiones de prácticas de una hora a la semana no son suficientes, incluso pueden ser perjudiciales, porque el paciente siente que no avanza y además en sus intentos por comunicarse va cogiendo vicios que luego hay que remediar. ¿No es adecuado, entonces, el método? Si, el método es adecuado y hemos de suponer que la enseñanza dada por el logopeda y en algunos casos por un monitor apto es correcta. Pero es insuficiente sólo la asistencia y la práctica efectuada en las sesiones; el paciente tiene que seguir, fuera de las sesiones, ejercitando, con insistencia y paciencia, lo que se le indica que tiene que hacer.

He afirmado que en dos o tres semanas se puede hablar lo suficiente para ser entendido. Y es así. Una manera segura de conseguirlo es acudir a un centro, gabinete o logopeda especializado en el que se le enseñe y controle la buena realización de ejercicios en sesiones de mañana y tarde durante varios días. De esta forma, podrá comunicarse con palabras y frases suficientemente perceptibles y tendrá la destreza necesaria para –coordinando a su vez la inhalación de aire al esófago con la respiración, que son y tienen que realizarse como funciones completamente independientes– seguir ejercitando la voz e ir progresando en el hablar.

También se puede conseguir hablar en un plazo breve, incluso con una o dos sesiones semanales de logopedia. Para ello, el paciente tiene que tener la disciplina y constancia de realizar por sí solo y repetidamente los ejercicios aprendidos. Pocos, sin embargo, son los que, fuera de las sesiones programadas, siguen practicando por su cuenta; pero quienes lo hacen, ellos mismos quedan sorprendidos por el resultado obtenido.

En el artículo Una llamada telefónica inesperada con voz esofágica doy un ejemplo de ello. Que obtener la voz esofágica depende primordialmente de la actitud y el esfuerzo del propio laringectomizado es indudable, y lo es tanto que lo he comprobado con personas –algunas por no disponer de atención logopédica en el lugar donde viven y localidades próximas– que se han servido de la enseñanza por vídeo y me han manifestado conseguían hablar, la última vez hace pocos días en un comentario puesto en un artículo: «Este capítulo es muy interesante para mí, ya que soy laringectomizado total. Yo estaba desmoralizado y hundido, pero un amigo Logopeda me mostró un clip de Pep Maria y dije: yo tengo que hablar como ese señor, y todos los días me ponía dos horas de mañana y dos por la tarde a repetir como un autómata lo que Pep decía; hoy, tres años después, hablo todo lo que quiero, no me canso de hablar.»


Según la operación, se tarda más o menos en poder volver a hablar

miércoles, 28 de mayo de 2014

El reflujo, factor de riesgo para el cáncer de garganta

Un estudio publicado en ‘Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention’ ha asociado el reflujo gastroesofágico –popularmente conocido como ardor de estómago– con un mayor riesgo de desarrollar un cáncer de garganta y cuerdas vocales.

En el estudio participaron 1.234 personas que no tenían cáncer, que rellenaron un cuestionario en el que informaban sobre sus datos sociodemográficos, la presencia de acidez de estómago y su frecuencia en caso de padecerla, así como acerca de sus hábitos de consumo de alcohol y tabaco, y antecedentes familiares de cáncer.

Las personas con ardor de estómago frecuente  –aunque no consumieran tabaco o alcohol– , tenían hasta un 78% más riesgo de desarrollar cáncer en la garganta y cuerdas vocales

Los investigadores analizaron además la presencia de antígenos de proteínas virales del virus del papiloma humano 16 (VPH 16) en la sangre de los voluntarios, debido a que algunos cánceres de cabeza y cuello se originan a causa de una infección por esta cepa del VPH.

Los investigadores comprobaron que los participantes en el estudio con un historial de ardor de estómago frecuente y que no presentaban otros factores de riesgo vinculados a la aparición de cáncer de cabeza y cuello, como son el consumo de tabaco y alcohol, tenían hasta un 78% más riesgo de desarrollar cáncer en la garganta y las cuerdas vocales, que los que no sufrían reflujo.

Observaron, además, que aquellos con frecuentes episodios de ardor estomacal que tomaban antiácidos tenían un 41% menos riesgo de desarrollar tumores en la garganta y cuerdas vocales. El efecto protector que ejercían los antiácidos era significativo, incluso aunque estas personas fumaran.

Scott M. Langevin, uno de los autores del trabajo, ha declarado que es necesario realizar nuevos estudios para confirmar el efecto quimiopreventivo que pueden ejercer los antiácidos en las personas que sufren acidez de estómago con frecuencia. Y añade que el hecho de que el reflujo gastroesofágico se pueda asociar a una mayor incidencia de cáncer de garganta y cuerdas vocales, podría servir para identificar a pacientes en riesgo de padecer este tipo de neoplasias.

Artículo gentileza de Web Consultas

El ardor de estómago puede causar cáncer de garganta ¡atención!

martes, 27 de mayo de 2014

El Bruxismo, una enfermedad ligada a la ansiedad

Tras ser intervenida unas cuantas veces de cáncer de laringe, y luego de haber recibido unas cuarenta o cuarenta y cinco sesiones de radioterapia para mejor destruir las células enfermas siempre creí que era esta la causa del deterioro de mis piezas dentales, por lo cual dejaba pasar el tiempo sin visitar mi odontólogo, pensaba no iría a más la cosa una vez acabado el tratamiento; craso error. Su desgaste seguía avanzando hasta el punto de llegar a perder prácticamente todos los dientes e incluso llegar ya a tocar las encías.

Mi familia, así como mis amistades, no paraban de decirme que debería visitar al dentista, porque sin apenas dientes mi aspecto físico -pese a no sentir dolor- dejaba mucho que desear.

Así hice, acudí a una clínica dental cerca de mi lugar de residencia, pedí cita para ser visitada, me la dieron en unos días, regresé al cabo de los mismos, me hicieron pasar a una sala en donde, en este caso, la doctora me diagnostico: Bruxismo.

Me quedé de una pieza, quieta como un poste sin poder articular palabra alguna porque yo seguía creyendo que cuanto me acontecía acerca de mi boca: rechinar los dientes, apretar fuerte las mandíbulas hasta casi quedar desencajada, así como la tirantez denotada en mi cuello como si de las cuerdas de un violín se tratara se producía únicamente por la acción de la radioterapia. Ella, la doctora, me sacó del error. Me dijo se trataba de una enfermedad y que debería prestar atención a cuanto me sucedía antes de que la cosa fuera a más. No me dio más explicaciones.

Quede en regresar la fecha señalada para dar comienzo al tratamiento o al menos que me relatara algo sobre el bruxismo. No obstante, en cuanto volví a casa empecé a indagar por varios medios con respecto a ese tema, algo para mi desconocido.

Así me enteré que el bruxismo es reflejo de la ansiedad, el estrés. Que es un habito involuntario de apretar o rechinar los dientes -yo lo hago-. Que es una enfermedad muy común que afecta a niños y a adultos -como en mi caso-, y que provoca dolor de mandíbulas, de cabeza, de cuello y de oído, derivadas de la presión que se ejerce sobre los huesos temporomandíbulares al deslizar, frotar o apretar las estructuras dentales superiores e inferiores.

Mª Rosa Delgado

El Bruxismo es el reflejo de la ansiedad y del estrés

lunes, 26 de mayo de 2014

¿Cómo tratar a los hijos de padres con cáncer?


El cáncer es una enfermedad grave que irrumpe en la vida de la persona sin avisar y convirtiéndose en el centro de todo y de todos. Por suerte la supervivencia y curación del cáncer aumenta cada año, pero su impacto a nivel emocional y físico es brutal sobre todo en las fases de diagnóstico y tratamiento (así como de las recaídas).

De todos es sabido, y mi experiencia como enfermero oncológico así lo corrobora, que este gran impacto no es sólo en el paciente, sino que también afecta a todo el entorno próximo: familia y amigos. Y dentro de este entorno están los niños y adolescentes.

Entre adultos la comunicación puede ser compleja por las diferencias individuales y cómo era la relación previa que se tenía con esa persona, pero con los niños la dificultad aumenta. El informar a un niño o adolescente de que una persona querida tiene cáncer (un padre o una madre, un abuelo o abuela, un hermano o hermana…) es muy complejo y, también por mi experiencia, hay cierta tendencia a la no información siempre surgida del instinto de sobreprotección y amor hacia el niñ@.

A continuación os expongo algunas pautas generales a tener en cuenta en la comunicación con los hijos de padres con cáncer. Muchas de ellas provienen de mi experiencia como enfermero oncológico y psicólogo, otras están extraídas del libro de la psicooncóloga Sonia Fuentes “El Silenci dels nens” (2013). Sònia Fuentes i Sanmartín. Editorial Claret. que os animo encarecidamente a leer si estáis interesados en el tema.

Pero la esencia os la puedo dejar resumida en la siguiente frase:

“Sí, los niños tienen derecho y necesidad de conocer lo que está pasando a su alrededor”

Estas pautas son generales y tienen que adaptarse a cada situación y niño en particular, sobre todo teniendo en cuenta la edad, el desarrollo y las experiencias previas con enfermedades.

PAUTAS GENERALES

CUÁNDO INFORMAR?
  • Cuánto antes comencemos, mejor. Los niños captan los pequeños cambios.
  • La comunicación es un proceso, no un acto.
  • Mantendremos el canal de comunicación abierto a diario.


CÓMO INFORMAR?
  • Preguntaremos a los niños si quieren preguntar algo. Responderemos a las preguntas que nos puedan hacer.
  • Contestaremos honestamente, lo que sepamos. Si no tenemos respuesta se puede decir “no lo sé”.
  • Buscaremos ayuda profesional cuando la necesitemos.


QUÉ DECIR?
  • Dosificaremos la información.
  • Podemos no decir toda la verdad en una situación, o no decir nada. Pero no se tiene que mentir a los niños.
  • Utilizaremos palabras sencillas, claras y breves.
  • No hace falta decir “cáncer”, pero sí “enfermedad”.
  • Importante situar físicamente la enfermedad.


QUÉ HACER?
  • Continuar con los “cuidados básicos”. (Uno mismo o un suplente). Mantener rutinas.
  • Tolerar los diversos estados emocionales. Acogeremos y consolaremos sus emociones. Legitimar sus emociones: también es sano llorar juntos.
  • Informar a la escuela.
  • Dejar que se visite en el hospital (explicar antes cómo se encontrará al enfermo). Facilitaremos el contacto físico entre el paciente y el niño. Fomentaremos las visitas hospitalarias y a centros residenciales.
  • Poner límites en las modificaciones de comportamiento del niño. Pueden estar más irritables, más tristes, rebeldes o desinteresados. Es necesario hablar con ellos, descubrir qué sienten y compartirlo.
 
Gentileza de la web PSIdudas, consulta



La comunicación es básica para los hijos de padres con cáncer

viernes, 23 de mayo de 2014

Una lección sobre la vida y la amistad

Un profesor, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Todos estuvieron de acuerdo en decir que sí. Luego cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntarles de nuevo si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que sí.

Después tomó una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y les volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime. El profesor, rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del bote y efectivamente, llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, les dijo:

Quiero que imaginéis que este bote, representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que nos apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedaran estas, nuestras vidas aún estarían llenas. Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas.

Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes.

Prestad atención a las cosas que son cruciales para nuestra felicidad. Jugad con vuestros hijos, concederos tiempo para ir al médico, id con vuestra pareja a cenar, practicad vuestro deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua, etc. Ocuparos primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente os importan. Estableced vuestras prioridades, el resto solo es arena”.

Uno de los estudiantes levanto la mano y le preguntó qué representaba el café. El profesor sonrió y le dijo: "¡Me encanta que me hagas esta pregunta!. El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo".

Recopilado por Jaume Sort


La vida es una cuestión de prioridades

martes, 20 de mayo de 2014

Los riesgos del tabaco bajo en nicotina

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) advirtió del riesgo de consumir cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán, conocidos tradicionalmente como ‘light’, una denominación ya prohibida en toda la Unión Europea.

El doctor Carlos Jiménez Ruiz, de la Unidad de Tabaquismo del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, acusó a los fabricantes de ‘querer seguir explotando esta vertiente supuestamente edulcorada del tabaco mediante la presentación de nuevas cajetillas que imitan a las anteriores con el fin de continuar engañando al personal’.

En un comunicado, el coordinador del grupo de trabajo sobre tratamiento del tabaquismo de SEPAR insistió en que estos cigarrillos no son más saludables ‘porque sirven para ’tranquilizar la conciencia’ de muchos fumadores y retrasar su decisión de dejar de fumar’. Además, dijo que quienes los consumen ‘tienden a compensar el cambio inspirando con más intensidad, con lo que aumenta la absorción de las sustancias nocivas presentes en el tabaco’.

‘La compensación para muchos fumadores consiste en fumar más cigarrillos al día’, señaló el especialista, para quien la cantidad de nicotina y alquitrán inhalados durante el consumo de tabaco depende ‘del número y la fuerza de las caladas, por lo que las personas que fuman estos cigarrillos pretendidamente más suaves, en realidad inhalarían mucha más cantidad de alquitrán y nicotina de lo que indica la etiqueta de la cajetilla’.

El experto concluyó que los niveles de alquitrán y nicotina especificados en los paquetes de cigarrillos ‘no valen más que el papel sobre el que están escritos’. En su opinión, ‘no sólo confunden al consumidor, sino que además subestiman los riesgos y animan a los fumadores preocupados por su salud a cambiarse a estas marcas en vez de quitarse de fumar’. 

INCLUSO MÁS PERJUDICIAL

El especialista de SEPAR recordó que un comité de expertos del Instituto de Medicina (IOM) de Estados Unidos concluyó recientemente que este tipo de tabaco ‘no sólo es igual de perjudicial, sino que, incluso, podría serlo más’. Además, reveló que este tipo de productos contienen en determinados casos pequeños agujeros diseñados para que pase mayor cantidad de humo al organismo del fumador.

Por ello, Jiménez Ruiz dijo que la creciente aceptación que tienen entre los fumadores, sobre todo entre las mujeres y entre las personas más conscientes de la nocividad del tabaco, de estas marcas de cigarrillos es por la idea de que resultan menos nocivas.



El tabaco bajo en nicotina puede ser más nocivo que el normal


lunes, 19 de mayo de 2014

Síntomas del cáncer de laringe

En la mayor parte de las ocasiones, el cáncer de laringe, localizado en la supraglotis o en la subglotis, se diagnostica cuando los síntomas obligan al paciente a acudir al médico.
Sin embargo, el tumor localizado en la glotis puede producir disfonía de forma temprana por lo que es posible diagnosticar el cáncer en fases iniciales.

Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Disfonía (alteraciones en la voz o ronquera): es el síntoma más común del cáncer de laringe. El paciente nota cambios en la voz, o ronquera  persistente (sin causa infecciosa aparente). Pero este síntoma es frecuente en personas con hábito tabáquico crónico, ya que la ronquera y la tos aparecen con frecuencia. Por esto, los pacientes generalmente no consultan dichas molestias hasta que no persisten de forma muy importante en el tiempo, o se acompañan de otros síntomas.

  • Adenopatías (afectación de ganglios linfáticos): la enfermedad se disemina con frecuencia a través de los ganglios linfáticos cercanos, de la zona del cuello. Esto provoca que los ganglios aumenten de tamaño, pudiendo apreciarse a veces un bulto o nódulo en el cuello.

  • Dolor: generalmente se produce al tragar, y se suele acompañar de sequedad de garganta. Es inespecífico y puede aparecer en diferentes zonas (a nivel de faringe…) por crecimiento del tumor o de los ganglios linfáticos cervicales.

  • Disnea (falta de aire): a veces, si el tumor crece mucho puede provocar sensación de ahogo (disnea) al obstruir la vía respiratoria.

  • Otros síntomas: cuando el tumor alcanza otras estructuras cercanas a la laringe, puede aparecer disfagia (dificultad para tragar) por afectación de faringe o esófago; tos por alteración traqueal …


Si aprecias cualquiera de los síntomas mencionados, debes acudir a tu médico para que te realice las pruebas necesarias y pueda, cuanto antes, hacer un diagnóstico.

Recuerda que estos síntomas también pueden aparecer asociados a enfermedades benignas. Antes de asumir que tienes una enfermedad grave, espera a conocer el resultado de las pruebas.


Asociación Española Contra el Cancer (AECC)


La mejor forma de prevenir el cáncer de laringe