Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

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miércoles, 18 de octubre de 2017

Tratar a tiempo el reflujo baja el riesgo de cáncer esofágico

  • Si padeces los síntomas del reflujo se recomienda no auto recetarse 
El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 80 del IMSS, Salvador Martínez García, manifestó que el tratamiento oportuno para reflujo reduce riesgo de cáncer esofágico y ahogamiento.

Agregó que además de molestias como acidez, dolor en el pecho y náuseas, el reflujo gastroesofágico puede causar daños severos al organismo como úlceras, lesiones cancerosas e incluso ahogamiento nocturno, por lo que es de vital importancia que los pacientes acudan a revisión con su médico familiar y sigan un tratamiento.

Expresó que este problema debe atenderse en cuanto aparezcan síntomas como: "regurgitaciones, disfagia o dificultad para pasar alimentos, dolor o ardor de garganta; y puede haber vómito con sangre y pérdida de peso ya en un estado más grave".

Dijo que en ocasiones el paciente tiene la sensación de traer la comida en la garganta, "el reflujo se presenta al estar acostado, sentado, en cualquier posición".

"Las complicaciones al no tratar este problema se deben a que el esófago tiene una mucosa que no está capacitada para soportar el ácido estomacal, cuando hay presencia constante de ácido en el esófago hay pérdida de tejido y puede darse lesiones de tipo canceroso".

Resaltó que el reflujo también puede causar ahogamiento, en especial durante la noche, debido a que bajo esta condición médica el contenido gástrico invade en ocasiones también las vías respiratorias, y el cuadro clínico podría llegar incluso a neumonía.

    "Hay que ir a control para que el médico determine cuál va a ser el mejor manejo para los pacientes".

Subrayó que ante la presencia de síntomas se recomienda no auto recetarse, "es muy común que si los pacientes tienen un malestar gástrico ellos mismos van y compran un medicamento porque se los recetó el vecino, el amigo, la comadre, etc."

Puntualizó que en las unidades médicas hay un cuestionario para confirmar o descartar el diagnóstico de reflujo y el tratamiento debe ser vigilado por un experto en salud.



La acidez no tratada puede degenerar en lesiones cancerosas

martes, 17 de octubre de 2017

La industria del alcohol confunde al público sobre el riesgo de cáncer

  • Un estudio la compara con las tabacaleras por "negar y distorsionar" ese vínculo probado
Las evidencias científicas son claras: el alcohol es un factor que aumenta las probabilidades de sufrir un cáncer, esencialmente en el aparato digestivo, pero también en las mamas. Pese a ello, existe un desconocimiento preocupante entre la población de este riesgo asociado a las bebidas alcohólicas. Y es en este punto en el que la industria está desempeñando un papel criticable, según un estudio, en el que se denuncia que con "negación, distorsión y distracción" están tratando de confundir a la ciudadanía, ocultando que beber alcohol implica mayor riesgo de sufrir enfermedades tumorales incluso a niveles moderados de consumo.
  •     "La industria está difundiendo información errónea sobre el alcohol y el riesgo de cáncer", denuncia el estudio
"La industria mundial del alcohol está actualmente difundiendo activamente información errónea sobre el alcohol y el riesgo de cáncer", denuncia el estudio, que firman científicos de instituciones tan prestigiosas como el Instituto Karolinska y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Los investigadores han encontrado una pauta muy clara de estratagemas que se repiten en los argumentarios de la industria en todos los puntos del planeta para manipular a la opinión pública.

Para empezar, en la mayoría de los casos, se limitan a negar u omitir por completo la relación entre el alcohol y las enfermedades tumorales, o asegurando que no hay riesgo con un consumo moderado. "La evidencia científica sugiere que tales enunciados son engañosos", defiende el estudio, "debido a que el aumento del riesgo de algunos cánceres comunes, como el cáncer de mama, esofágico, laríngeo, de boca y garganta y el cáncer del tracto aerodigestivo superior, comienza con bajos niveles de consumo, aunque es baja en esos niveles".
  •     Los responsables políticos deben considerar si es ético o aceptable permitir que la industria del alcohol engañe al público sobre la salud de esta manera", defiende Petticrew
A su vez, la industria, a través de sus webs, informes, lobbies y asociaciones de promoción del consumo responsable, "distorsionan" el conocimiento científico al atribuir únicamente el riesgo al consumo abusivo; afirmando que la evidencia es débil; o defendiendo incluso que puede proteger frente al cáncer. Por último, se "distrae" señalando otros factores que también influyen en los tumores, diluyendo el riesgo del alcohol. En España, el 15% de los tumores diagnosticados a los hombres tienen relación con el alcohol, frente al 10% de la media europea. Tras analizar 26 portales e informes de todo el mundo (también Europa), este estudio pionero halló importantes omisiones o tergiversaciones en 24 de ellos. Sobre todo, con respecto al cáncer de colon y el de mama, por ser de los más comunes y perjudicar las ventas en el codiciado mercado de las mujeres, según los autores.

Lo más preocupante es que en muchos países (como en España) "los organismos de la industria del alcohol tienen el papel de informar al público sobre los daños a la salud, a menudo con poca supervisión de médicos independientes", denuncia Mark Petticrew, autor principal del estudio. "Nuestro estudio muestra que esto es arriesgado porque hemos demostrado que la industria del alcohol da al público información engañosa. No permitimos que la industria del tabaco tome la iniciativa de informar al público sobre los daños del tabaco", asegura Petticrew, profesor de Salud Pública en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El estudio de Petticrew señala un "paralelismo obvio" con las prácticas pasadas de la industria tabaquera, ya que consideran que se sirve de "tácticas similares con los mismos fines: proteger sus beneficios, en detrimento de la salud pública". "Sus estrategias son muy comparables", denuncia el especialista. Y añade: "Una de las estrategias más comunes, confundir al público con una gran cantidad de información innecesaria sobre el riesgo, ha sido utilizada ampliamente por la industria del tabaco durante décadas".
  • Tras analizar 26 portales e informes, hallaron importantes omisiones o tergiversaciones en 24 de ellos, sobre todo con respecto al cáncer de colon y el de mama
En respuesta al estudio, la asociación estadounidense de comercio de alcohol Distilled Spirits Council aseguró que es "una revisión altamente selectiva" realizada por científicos con "prejuicios antialcohol", según recoge Reuters.

La conciencia pública del riesgo de cáncer por el consumo de alcohol es baja: una encuesta reciente mostraba que nueve de cada 10 británicos desconocen la relación entre el consumo de alcohol y el cáncer, por ejemplo. Este análisis sugiere que los principales productores mundiales de alcohol intentan mitigar el riesgo de perder ventas "mediante la difusión de información engañosa sobre el cáncer a través de sus organismos de consumo responsable".

Por eso, Petticrew cree que el público debe rechazar la información proporcionada por la industria del alcohol, "ya que es probable que sea engañosa", y que los responsables políticos deben considerar "si es ético o aceptable permitir que la industria del alcohol engañe al público sobre la salud pública de esta manera". También "promocionando intervenciones inefectivas" y poniendo el foco en la responsabilidad individual de los consumidores, como pretendían las tabacaleras y ahora la industria alimentaria, en lugar de establecer una estrategia integral desde los poderes públicos para abordar un problema social.


La industria del alcohol no es totalmente sincera con su riesgos

lunes, 16 de octubre de 2017

Adiós a las grapas; el superpegamento que pega las heridas en la cirugía

  • Diseñado un hidrogel capaz de sellar de manera eficiente y definitiva las lesiones en órganos y tejidos sin tener que recurrir a las grapas y puntos quirúrgicos
Aún a día de hoy, los cirujanos de todo el mundo se ven abocados a recurrir a los puntos de sutura y a las grapas para ‘cerrar’ las incisiones realizadas en tejidos y órganos y, así, facilitar su curación –la consabida ‘cicatrización’–. El problema es que estos puntos y grapas, además de asociarse a un riesgo nada desdeñable de infecciones, casi nunca procuran un sellado inmediato de la ‘lesión’. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que se corre el riesgo de que la ‘herida’ se abra, lo que resulta especialmente común cuando la intervención se acomete en tejidos que, como el pulmonar o el cardiaco, están sometidos a un proceso continuo de contracción y relajación. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues, cuando menos en teoría, utilizar sustancias que, cual ‘superpegamentos’, unan la incisión de forma inmediata y definitiva. De ahí la importancia de un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Harvard en Cambridge (EE.UU.), en el que se describe el primer ‘superpegamento quirúrgico’ con capacidad para hacerlo.

Como explica Ali Khademhosseini, director de esta investigación publicada en la revista «Science Translational Medicine», «las sustancias sellantes actualmente disponibles no son utilizables en la mayoría de aplicaciones quirúrgicas, pues dado que carecen de una combinación óptima de elasticidad, adherencia tisular y fuerza, no pueden emplearse sin grapas o puntos de sutura. Por ello, hemos recurrido a nuestra experiencia en la creación de materiales para la medicina regenerativa y hemos tratado de solucionar este problema».

‘Superpegamento’ quirúrgico

En el año 2013, los propios autores pusieron en marcha un estudio para analizar las capacidades regenerativas de la tropoelastina, proteína que se encuentra en todos los vertebrados y precursora de la elastina –la proteína que confiere flexibilidad y que se encuentra en todos los tejidos elásticos, caso de la piel, las arterias y los pulmones–. Y a partir de los hallazgos alcanzados, fueron capaces de producir grandes cantidades de diferentes tipos de tropoelastina humana recombinante y de mezclarlos para crear un hidrogel elástico que bautizaron como ‘MeTro’. Un logro ciertamente interesante dado que este hidrogel podía ser usado para crear una matriz a la que podían unirse las células cardiacas, abriendo así la puerta al desarrollo de estructuras o ‘andamios’ para reparar las lesiones en el corazón.

Sin embargo, los autores dejaron de lado en el nuevo estudio los posibles usos del hidrogel ‘MeTro’ para la regeneración cardiaca y se centraron en sus posibles aplicaciones quirúrgicas. Como indica Nasim Annabi, co-autor de la investigación, «discutiendo sobre nuestros hallazgos iniciales con el ‘MeTro’, nos dimos cuenta de que las lesiones pulmonares en particular suponen un problema quirúrgico para el que aún no existe una solución ‘convincente’. Así que nos pusimos a investigar nuestros materiales para su uso como sellantes para los pulmones y otros tejidos elásticos».

"Las sustancias sellantes actualmente disponibles no pueden ser utilizados en la mayoría de aplicaciones quirúrgicas" Ali Khademhosseini

En primer lugar, los autores diseñaron distintos hidrogeles con diferentes elasticidades, durezas y capacidades adhesivas para tratar de encontrar el ‘MeTro’ que mejor se adaptara a las lesiones vasculares y pulmonares en un modelo animal –ratas–. Así, el objetivo era hallar una formulación que se asemejara lo máximo posible a la elasticidad y fuerza de los tejidos naturales y que, además, se adhiriera correctamente a estos tejidos sin ser ‘barrido’ por los fluidos corporales, caso de la sangre –un aspecto en el que suelen fallar el resto de hidrogeles.

En pocos segundos el pegamento une las heridas

Los resultados mostraron que el nuevo hidrogel era capaz de sellar las incisiones en las arterias y los pulmones en ratas que, de otra manera, no habría sobrevivido a la cirugía. Es más; con objeto de analizar su eficacia en animales más grandes –y, por tanto, más ‘similares’ a los humanos– los autores repitieron los experimentos en cerdos a los que habían provocado graves lesiones pulmonares. Y una vez más, el ‘MeTro’ posibilitó el sellado eficiente de las lesiones sin que se produjeran fugas de aire o sangre y sin tener que recurrir a las grapas o los puntos de sutura.

Próximamente en humanos

En definitiva, y si bien los resultados deben ser en primer lugar confirmados con seres humanos, parece que el nuevo ‘superpegamento’ es muy eficaz para su uso quirúrgico. Pero como indican los autores, es muy posible que las aplicaciones del hidrogel vayan más allá del quirófano. Sea como fuere, aún habrá que esperar.

Como concluye Anthony Weiss, co-autor de la investigación, «las aplicaciones potenciales son muy interesantes, desde el tratamiento de lesiones internas graves en los Servicios de Urgencias, caso de las que se producen en los accidentes de tráfico y las zonas de guerra, a las intervenciones quirúrgicas. Hemos demostrado que el hidrogel ‘MeTro’ funciona en un amplio rango de situaciones y soluciona problemas que no pueden ser resueltos con otros sellantes ya disponibles. Además, ya estamos preparados para iniciar los ensayos clínicos con humanos. esperamos que nuestro hidrogel pueda emplearse próximamente en la práctica clínica y salve vidas humanas».



Las grapas y los puntos de sutura tienen los días contados

martes, 10 de octubre de 2017

El alcohol también causa cáncer

En torno al 5% de las muertes por cáncer tiene como responsable al alcohol. Un porcentaje que se traduce en 5.000 fallecidos al año en España (más que en accidentes de tráfico). Unos 500.000 en el mundo. Sin embargo, «parece que la sociedad no está tan concienciada de que es un factor de riesgo, con especial impacto en tumores de cabeza y cuello (boca, garganta y laringe), aunque también se ha encontrado que incide de forma importante en casos de mama, esófago, hígado y colon. Prácticamente no se habla de ello, pero el alcohol también causa cáncer y mata». Contundente advertencia del investigador del Idival Alberto Gandarillas sobre la que se hará hincapié, mañana y el jueves, en el curso de verano de la Universidad de Cantabria que coordina junto a Carmelo Morales, jefe del servicio de Otorrinolaringología de Valdecilla.

El tema preocupa a los expertos, que advierten del «creciente impacto de este problema evitable de salud pública». Y ahí van más cifras que llaman a replantearse las estrategias de prevención: de los 2.700 casos de cáncer que se diagnostican de media cada año en Cantabria, hay un 6% que afecta a cabeza y cuello -entre 140 y 150 tumores-. Y de estos, «tres de cada cuatro están estrechamente relacionados con el consumo de alcohol y tabaco», destaca Gandarillas. Una mezcla explosiva que dispara la tasa de mortalidad «por encima del 50%», señala Luis Viloria, jefe de sección de Vigilancia Epidemiológica de Salud Pública, que también participará en el foro que se celebrará en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho.

La combinación de estos dos tóxicos se traduce en cánceres más agresivos, con peor pronóstico, puesto que resultan más difíciles de combatir debido a «las mutaciones genéticas que provocan. Los daños en el ADN desencadenan una inestabilidad genómica que hace que se altere continuamente, como un caldo de cultivo para las células cancerígenas», explica el investigador del Idival. De ahí que los tratamientos farmacológicos fracasen y de que haya que recurrir a la cirugía combinada con la radioterapia.

Tres de cada cuatro tumores de cabeza y cuello están vinculados a factores evitables

«Lo realmente llamativo es pensar que el 75% de estos casos se podrían evitar cambiando los hábitos de conducta, haciendo concienciación», subraya Gandarillas, que recuerda que «de las 100.000 muertes que se registran en España por cáncer (de todos los tipos), el 30% están relacionadas con el alcohol y tabaco; son 30.000 las muertes evitables». Es más, subraya, «ya hay estudios que apuntan que el 30% de los casos de cáncer de mama se encuentra asociado con el alcohol y el tabaco».

Aunque el de cabeza y cuello no es un tipo de cáncer muy frecuente, «tampoco es minoritario». Como apunta Viloria, «de boca (el más aparatoso a nivel estético, con afectación en algunos casos de la lengua) se diagnostican en Cantabria unos 50 casos al año; de garganta (más discretos, aunque complejos de tratar) son entre 35 y 40; y de laringe, los más frecuentes y más fáciles de abordar, representan de 55 a 57». Son cánceres que afectan sobre todo a los hombres (80%) y cuyas probabilidades aumentan con la edad, «sobre todo por encima de los 65 años. En el 70% se detecta en fases relativamente precoces, lo que permite intervenir con cierta garantía de éxito. Pero hay un 30% restante se diagnostica ya en un nivel avanzado», añade Viloria. En el curso también se abordará la problemática del cáncer de piel (otro de los prevenibles), convertido en segunda causa de muerte en mujeres jóvenes de 20 a 30 años «por la costumbre de broncearse al sol o en el solarium».


Los cánceres de laringe también son propiciados por el alcohol

lunes, 9 de octubre de 2017

La ansiedad y la depresión, relacionadas con el cáncer

  • Un estudio de 10 años con más de 160.000 personas relaciona estrés psicosocial y cáncer

La actividad del cerebro controla la fisiología y las respuestas corporales, por lo que influye en el funcionamiento de todo el cuerpo. Este es el origen de las enfermedades psicosomáticas, como, por ejemplo, muchos casos de hipertensión arterial y también de intestino irritable, un trastorno que se caracteriza por malestar abdominal crónico y que puede generar diarreas o estreñimiento.

El investigador David Batty y sus colaboradores, de varias universidades de Inglaterra, Escocia y Australia, han examinado hasta qué punto los estados mentales también pueden ejercer influencia en patologías tan severas como el cáncer. Los resultados, que han publicado en la revista British Medical Journal, evidencian que una mala salud mental incrementa la probabilidad de tener determinados tipos de cáncer, como, por ejemplo, de colon, esófago, páncreas y próstata, así como leucemia.

Enfermedades psicosomáticas

Tradicionalmente, las enfermedades psicosomáticas se han definido como las que presentan síntomas físicos que no pueden ser explicados médicamente como consecuencia directa de una enfermedad física. Se calcula que el 12% de la población manifiesta los síntomas, los más habituales de los cuales son dolor de espalda, mareo y vértigo, dolor en las extremidades y las articulaciones, gases estomacales, dificultad al respirar, palpitaciones y taquicardia, dolor en el pecho y náuseas. Hace tiempo que se conoce que determinados estados mentales de estrés psicosocial, como la ansiedad y la depresión, los cuales son el resultado de la actividad cerebral, repercuten directamente sobre el funcionamiento fisiológico del cuerpo.

Dentro del cerebro, la relación entre estos estados mentales y las manifestaciones somáticas se debe a una estructura nerviosa llamada formación reticular, que se encuentra en el tronco del encéfalo, la parte que une el cerebro a la médula espinal. Esta estructura gestiona las respuestas fisiológicas del cuerpo en función de los estados emocionales, normalmente a través de descargas hormonales. Dicho de otro modo, es la interfaz que relaciona los sistemas cerebrales, que es donde se originan los estados emocionales y todos nuestros pensamientos, con los corporales. Una de las hormonas que genera es el cortisol, la responsable de las manifestaciones fisiológicas asociadas al estrés.

10 años y 163.363 pacientes

En este estudio, Batty y su equipo analizaron si existe alguna relación causal entre los estados emocionales negativos, como el estrés crónico, la ansiedad y la depresión, y la manifestación de procesos cancerosos. El motivo de esta hipotética relación es que un exceso crónico de cortisol afecta negativamente el sistema inmunitario y los sistemas de reparación del material genético. Precisamente los procesos cancerosos se inician como consecuencia del funcionamiento anómalo del material genético, y una de las funciones del sistema inmunitario es detectar e intentar eliminar los focos de cáncer. En este estudio, los investigadores examinaron 163.363 personas mayores de dieciséis años durante un periodo de diez años. Primero les valorar el nivel de estrés psicosocial, básicamente el nivel de ansiedad y de depresión -o de optimismo-, con un cuestionario específico. Pasado este periodo de tiempo, 16.267 de los participantes habían muerto, 4.353 de los cuales por cáncer.

El aislamiento de causas

Una vez eliminados los factores que se sabe que favorecen la generación de procesos cancerosos, como la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol, agruparon las personas por edad y por sexo, y también por el nivel de estudios y socioeconómico, dado que son factores que influyen en los hábitos de vida. De este modo, el único factor diferenciador que quedaba era el nivel de estrés psicosocial. Las personas que diez años antes habían mostrado niveles altos o muy altos de estrés psicosocial tenían una tasa mucho más elevada de mortalidad debido a leucemia o cáncer de colon, esófago, páncreas o próstata.

Aunque estos resultados indican que una mala salud mental, como la que causa la ansiedad y la depresión, favorece la aparición de cáncer, los autores advierten que se necesitan estudios más específicos para establecer relaciones directas de causa y efecto que lo expliquen plenamente a nivel fisiológico.

EL RUBOR COMO SÍNTOMA

Uno de los procesos psicosomáticos que se pueden observar con más facilidad y que permiten entender la relación entre los pensamientos, el funcionamiento del cerebro y la fisiología corporal es el rubor. El enrojecimiento de la cara es una respuesta fisiológica que se desencadena como consecuencia de algunas emociones relacionadas con la ansiedad, como la vergüenza, la culpa, el nerviosismo, la modestia, el enamoramiento y el amor.

El proceso se inicia cuando, generalmente debido a procesos de interacción social, en el cerebro se activan los circuitos neurales correspondientes para hacer frente a la interacción de manera adecuada. Esto genera un incremento de actividad metabólica en el cerebro, y este incremento da lugar a un exceso de calor que hay que disipar rápidamente para evitar que disminuya la eficiencia de funcionamiento. Para disipar el exceso de calor se produce un aumento del flujo sanguíneo en los capilares que hay justo debajo de la piel de la cara. En función de la intensidad de la situación, de la reactividad emocional de cada persona y del tono de la piel, el rubor puede llegar a ser muy visible o puede pasar más desapercibido. 


La interacción social mal gestionada puede desencadenar cáncer

jueves, 5 de octubre de 2017

Un viejo tatuaje de una mujer sería el causante de su "cáncer"

  • Los médicos pensaron que la mujer de 30 años tenía linfoma, un tipo de cáncer
  • La mujer de 30 años llegó al médico con pequeños bultos debajo de los brazos que había tenido durante dos semanas
  • El ganglio resultó inflamado con un grupo de células inmunes que estaban llenas de pigmento negro

(CNN) - Un grupo de médicos en Australia sospechaban que una mujer tenía un tipo de cáncer llamado linfoma, pero se sorprendieron cuando pusieron su ganglio linfático agrandado bajo un microscopio y en lugar de cáncer encontraron el pigmento de tatuaje negro de hace 15 años al que ahora su sistema inmunológico estaba reaccionando.

Ellos relataron el extraño caso en un informe publicado este lunes en la revista Annals of Internal Medicine.

La mujer de 30 años llegó al médico con pequeños bultos debajo de los brazos que había tenido durante dos semanas. Una exploración corporal mostró aún más agrandamiento de los ganglios linfáticos en su pecho, incluso cerca de las raíces de sus pulmones.

"Noventa y nueve veces de 100, (esto) sería linfoma", dijo el doctor Christian Bryant, un hematólogo en el Royal Prince Alfred Hospital en Sydney. Bryant es uno de los médicos que atendió a la mujer.

Muchos tipos de cáncer -incluyendo los linfomas, que provienen de células inmunes- pueden causar que los ganglios linfáticos se inflamen. Los ganglios linfáticos también pueden aumentar su tamaño debido a la infección.

En el caso de la mujer australiana, cuyo nombre no fue publicado, sus ganglios linfáticos se inflamaron debido a una reacción a la tinta del antiguo tatuaje, no debido a las células cancerosas. Los médicos extrajeron un ganglio linfático de su axila y encontraron un grupo de células inmunes que estaban llenas de pigmento negro. La mujer tenía un tatuaje que se había hecho a los 15 años y que cubría su espalda, y había uno más pequeño, más reciente, en su hombro.

"La piel tiene sus propias células inmunes que siempre la vigilan", dijo el doctor Bill Stebbins, director de dermatología cosmética del Vanderbilt University Medical Center, que no participó en el informe.

Una vez que estas células inmunes encontraron el pigmento del tatuaje, una sustancia extraña, lo ingirieron y ese pigmento viajó de la piel a los ganglios linfáticos durante varios años.

"El pigmento es demasiado grande para que estas células lo absorban", dijo Stebbins. "Es por eso que todavía están allí muchos años después".


El cuerpo puede reaccionar mal a la tinta de los tatuajes

miércoles, 4 de octubre de 2017

Presentan una terapia online capaz de mejorar calidad de vida enfermos cáncer

  • La angustia que genera un diagnóstico de cáncer y los efectos adversos que puede tener en la calidad de vida de los pacientes puede verse aliviada con una terapia “online” con la misma eficacia que las realizadas cara a cara.

La importancia del apoyo psicológico a estos enfermos, ya sean los apenas diagnosticados o los que están en un estado avanzado, ha centrado varios de los estudios presentados en la primera jornada de la 53 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que reunió a más de 30.000 expertos en todo el mundo en Chicago.

Uno de ellos, elaborado por oncólogos del Hospital Universitario de Basilea, constató “una mejora clínicamente significativa” de la calidad de vida de 129 participantes, la mayoría mujeres con cáncer de mama en etapa temprana, aunque también pacientes con cáncer de pulmón, ovario y gastrointestinal, linfoma y melanoma.

Basado en enfoques de comportamiento utilizados en psicoterapia, Stream es un programa de gestión en línea del estrés de ocho semanas de duración, que abarca aspectos como la reacción corporal al mismo, los sentimientos o las interacciones sociales de los pacientes, entre otros aspectos.

En el estudio, los psicólogos revisaron semanalmente el progreso de pacientes de distintos puntos de Austria, Suiza y Alemania y les proporcionaron orientación y apoyo personalizado, mientras ellos a su vez podían escribir a los terapeutas a través del programa.

Usado para ciertos trastornos psicológicos como la ansiedad, este modelo a distancia puede ser tan eficaz como la tradicional terapia “cara a cara”, con la ventaja de que conlleva menos tiempo para el terapeuta y es más conveniente para los pacientes, sobre todo en momentos que tienen que afrontar muchas citas médicas por su enfermedad.

Las nuevas tecnologías abren nuevas oportunidades. Con esta intervención podemos ofrecer apoyo psicológico a los pacientes desde la comodidad de los salones de sus casas”, afirmó Viviane Hess, oncóloga del Hospital Universitario de Basilea.

Alrededor de la mitad de quienes superan un cáncer -un 70 % en el caso de mujeres jóvenes que han padecido un cáncer de mama- tienen un temor entre moderado y alto de recaída, algo que puede llegar a ser tan angustioso que afecta negativamente a su estado de ánimo, relaciones, trabajo o calidad de vida.

Un ensayo clínico aleatorio en fase II, consistente en una intervención psicológica llamada “Conquer Fear” y que de momento está en marcha solo en investigación antes de pasar a la práctica clínica, redujo ese temor a los pacientes inmediatamente después de ser intervenidos y también pasados entre tres y seis meses desde la operación.

En este caso, los terapeutas realizaron cinco sesiones cara a cara individuales de 60 a 90 minutos durante 10 semanas con 222 supervivientes de cáncer de mama, colorrectal o melanoma, con los que trabajaron en la forma de aceptar la incertidumbre inherente al regreso de la patología o en estrategias para controlar la preocupación, entre otros aspectos.

“La reducción del miedo en el grupo de intervención psicológica fue lo suficientemente grande como para mejorar la supervivencia psicológica y emocional “, subrayó Jane Beith, oncóloga médica de la Universidad de Sydney en Australia.

Otro ensayo clínico aleatorio de 305 pacientes con cáncer avanzado de los Institutos Canadienses de Investigación en Salud confirmó que una breve terapia psicológica, llamada Managing Cancer And Living Significativamente (CALM), podría ayudar a los enfermos avanzados y a sus familiares a afrontar la enfermedad.

A los tres meses, el 52 % tuvo una reducción “clínicamente importante” en los síntomas depresivos, frente al 33% de los que recibieron una atención habitual, que también estaban menos preparados para el final de la vida.

Una nueva forma de mejorar la calidad de vida de los pacientes