Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

miércoles, 8 de octubre de 2014

Ejercicio y cáncer

Existen suficientes evidencias científicas que demuestran que una vida activa físicamente puede proteger, fundamentalmente, frente al cáncer de colon y de mama. Además, la actividad física regular contribuye a mantener el peso en los límites adecuados.

Por qué es saludable. Se ha observado que, independientemente de la edad a la que se comience a realizar ejercicio físico, se obtiene un beneficio frente al cáncer. Nadie es demasiado joven o demasiado mayor para mantener una vida activa y beneficiarse de los efectos positivos de la realización de una actividad física de forma regular. 

¿Se necesita un chequeo médico? La mayoría de los adultos no necesitan un chequeo médico para comenzar a realizar una actividad física moderada, sin embargo, para deportes que requieran un gran esfuerzo es aconsejable que ante determinadas circunstancias consulte con su médico:
  •     Enfermedad crónica como alteraciones cardiacas, hipertensión, diabetes, obesidad u osteoporosis.
  •     Mujer mayor de 50 años o varón de más de 40.
 
Recomendaciones para mantener una vida activa

Adultos: es recomendable que realicen ejercicio moderado al menos durante 30 minutos, cinco días a la semana.

En niños y adolescentes: es recomendable al menos 60 minutos.


Incorpora actividades físicas en tu vida diaria como:
  •     Subir y bajar escaleras a pie.
  •     Si es posible, ve andando a tu trabajo. Si utilizas metro o autobús bájate una parada antes y finaliza el trayecto a pie.
  •     Cuando estés viendo la televisión, aprovecha para hacer ejercicio (bicicleta estática, por ejemplo).
  •     Elige el deporte que más te guste e intégralo como parte de tus actividades diarias.



Una vida activa físicamente puede proteger frente al cáncer

martes, 7 de octubre de 2014

Quimioterapia y cuidado bucal

Una buena atención bucal es importante durante el tratamiento del cáncer. Algunos quimioterápicos producen úlceras (llagas) en la boca y la garganta, así como sequedad, irritación o hemorragia. Las úlceras bucales pueden infectarse, por lo que es importante que practique una buena higiene bucal y que informe al equipo médico de cualquier síntoma.


Para mantener sanas la boca, las encías y la garganta durante el tratamiento del cáncer:

Acuda al dentista antes del inicio de la quimioterapia para que le haga una limpieza dental y corrija problemas tales como cavidades, abscesos, enfermedad gingival o mal ajuste de dentaduras postizas
Cepíllese los dientes y las encías después de cada comida con un cepillo de dientes blando y una presión suave
Enjuague bien el cepillo de dientes después de cada uso y guárdelo en un lugar seco
Evite los colutorios comerciales que contienen una cantidad elevada de sal o alcohol


Atención bucal para pacientes tratados con quimioterapia

El tratamiento con quimioterapia puede causar efectos secundarios en la boca. Estos efectos secundarios comprenden dolor y úlceras en la boca o la garganta, problemas de dientes y encías y problemas en las glándulas que producen la saliva. Estos efectos secundarios pueden ser dolorosos y dificultar que coma, hable y trague. Además, la quimioterapia aumenta el riesgo de contraer una infección. Las úlceras bucales pueden infectarse por los numerosos microorganismos que viven en la boca, lo que puede originar problemas graves. Es importante tomar todas las medidas posibles para evitar la aparición de estos problemas.


Problemas bucales que puede provocar la quimioterapia

  • Llagas (úlceras) en la boca o la garganta
  • Dolor en la boca o las encías
  • Infección
  • Ardor, descamación o hinchazón de la lengua
  • Cambios en la consistencia de la saliva o sequedad de boca
  • Alteración del sentido del gusto


Más información: MD Anderson Cancer Center

Una buena higiene bucal es importante contra los efectos de la quimio

jueves, 2 de octubre de 2014

Los efectos de fumar sobre la garganta

Fumar puede producir malestar en varias partes de tu cuerpo, pero tu garganta es el sitio más vulnerable. De acuerdo a un reporte de 2010 del "Surgeon General" de Estados Unidos, cada vez que el humo de tabaco es inhalado, la garganta se expone a más de 7.000 químicos. De todos estos químicos, cerca de 70 causan cáncer y cientos de otros son tóxicos. En la garganta, los efectos de fumar van desde irritación hasta cáncer.

Irritación de garganta

Cualquier tipo de humo puede irritar los tejidos de la garganta, aunque la exposición al humo del tabaco es frecuentemente la culpable. Un artículo publicado en 1982 en el "American Journal of Public Health" identifica al formaldehído y a la acroleína como los irritantes principales del humo del tabaco. Incluso en cantidades pequeñas, estos productos de la combustión del tabaco causan irritación. El humo del tabaco contiene muchos de estos químicos, sobrepasando los límite seguros en el cuerpo. Los autores de este artículo señalan que fumar cigarrillos "light (ligeros)" no disminuye el nivel de irritación experimentado por los fumadores.

Cambios vocales

Fumar comúnmente causa cambios en la voz, dándole una calidad rasposa o ronca. Estos síntomas usualmente se acompañan de una garganta dolorida y constante carraspeo. La American Academy of Otolaryngology (Academia Americana de Otorrinolaringología) señala que la exposición frecuente al humo de tabaco es causa conocida de laringitis crónica, o irritación en el área de la garganta donde se encuentras las cuerdas vocales. La irritación crónica de la laringe puede hacer tu voz más profunda o débil.

Cáncer

Los fumadores están en gran riesgo de padecer cáncer de labio, lengua, boca, garganta y laringe. De acuerdo al reporte de 2013 de la American Cancer Society, aproximadamente 26.000 estadounidenses son diagnosticados con cáncer de garganta o laringe cada año. Todas las formas de tabaco incrementan el riesgo de estos cánceres. A pesar de que las tasas de superviviencia a 5 años de cáncer de boca y garganta han mejorado desde 1975, la tasa de cáncer de laringe ha permanecido sin cambios. En lo que concierne al cáncer de boca, garganta y laringe, la detección temprana continúa siendo un factor crítico de la supervivencia a largo plazo

Síntomas preocupantes

Algunos posibles síntomas de cáncer que afectan la garganta o laringe incluyen: ronquera o cambios vocales, crecimientos o bultos en la garganta o cuello, sangrado de la garganta o toser sangre y dificultad para tragar. Si experimentas cualquiera de estos síntomas o cualquier otro síntoma relacionado con la garganta que te cause preocupación, visita a un médico lo más pronto posible.



Tu garganta es el sitio más vulnerable

miércoles, 1 de octubre de 2014

La acidez de estómago frecuente puede anunciar un cáncer de garganta o cuerdas vocales

El reflujo gástrico provoca en muchas personas acidez estomacal. Ahora una investigación acaba de observar que ese ardor de estómago, cuando es frecuente, se asocia con el cáncer de garganta y cuerdas vocales entre los no fumadores y no bebedores.

El estudio, dirigido por Scott M. Langevin, de la Universidad de Brown (Estados Unidos), sugiere que el reflujo gástrico es un factor de riesgo independiente para el cáncer de faringe (garganta) y laringe (vocal espinal). 

Los antiácidos muestran efecto protector en quienes sufren ardor con frecuencia. Langevin y sus colegas identificaron a 631 pacientes de un gran grupo de personas inscritas en un estudio poblacional de casos y controles en el área metropolitana de Boston, de los cuales 468 tenían cáncer de garganta y 163 un tumor en las cuerdas vocales. Los científicos reclutaron a 1.234 individuos de la misma edad y sexo, sin antecedentes de cáncer, de registros de la ciudad para servir como controles para el estudio. 

Todos los participantes completaron un cuestionario sobre su historia de la acidez estomacal, hábitos de consumo de tabaco y alcohol, antecedentes familiares de cáncer e información sociodemográfica.

Debido a que algunos cánceres de cabeza y cuello son causados por la infección con el virus del papiloma humano 16 (VPH 16), los investigadores analizaron la presencia de antígenos de proteínas virales de VPH 16 en la sangre de todos los participantes.

La identificación del riesgo podrá ayudar a identificar pacientes de alto riesgo. Los científicos encontraron que en los participantes que no eran fumadores ni bebían mucho una historia de acidez frecuente estaba vinculada a un 78% más de riesgo de cáncer de la garganta y las cuerdas vocales. 

También encontraron que entre los que tenían ardor de estómago con frecuencia, tomaban antiácidos, pero no medicamentos con receta o remedios caseros, algo que tuvo un efecto protector, con un 41% menos de riesgo de cáncer de garganta y cuerdas vocales. Este efecto protector de los antiácidos era consistente, independientemente del hábito de fumar de los participantes o el estado o el sitio del tumor.

Según Langevin, "la identificación de reflujo gástrico como factor de riesgo para el cáncer de la garganta y las cuerdas vocales, sin embargo, puede tener implicaciones en términos de estratificación del riesgo y la identificación de pacientes de alto riesgo". Su estudio lo publica la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.



El ardor de estómago frecuente es un mal síntoma

martes, 30 de septiembre de 2014

¿Qué es el cáncer de laringe?

Nuestro organismo está constituido por órganos. Estos a su vez están formados por un conjunto de células, que se dividen de forma regular con el fin de reemplazar a las ya envejecidas o a las que se mueren, para mantener la integridad y el correcto funcionamiento de los distintos órganos.

Este proceso está regulado por una serie de mecanismos, que hacen que las células se dividan, permanezcan estables o mueran.

Cuando estos mecanismos se alteran en una célula, ésta y sus descendientes inician una división incontrolada que con el tiempo dará lugar a un tumor o nódulo.

Estas células, además de crecer sin control, pueden adquirir la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración), y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo.  En este caso, se denomina tumor maligno, que es a lo que también llamamos cáncer.

Cuando las células tumorales malignas, están ubicadas en la laringe, hablamos de cáncer de laringe.

Este tumor maligno puede crecer de tres maneras:
  •     Crecimiento local:
    El crecimiento local se produce por invasión en profundidad desde el epitelio de la laringe (hacia la capa muscular y cartilaginosa), aunque también puede crecer hacia el interior. Puede afectar a los órganos cercanos (faringe, suelo de la boca…), o bien obstruir la vía aérea. 
  •     Diseminación linfática:
    Las estructuras supraglóticas poseen un plexo linfático muy rico, por lo que diseminan con frecuencia en los ganglios superiores del cuello (subdigástricos o yugular medio). La glotis no posee ganglios linfáticos por lo que es muy poco frecuente este tipo de diseminación (sólo cuando el tumor se ha extendido por encima o por debajo).
    La zona por debajo de la glotis posee pocos vasos linfáticos. Suelen drenar a los ganglios inferiores del cuello (yugular inferior). 
  •     Diseminación hematógena:
    Esta diseminación es poco frecuente y se realiza a través de los vasos sanguíneos, preferentemente hacia el hígado y los pulmones.



lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Qué es la quimioterapia?

La quimioterapia es una de las modalidades terapéuticas más empleadas en el tratamiento del cáncer, que engloba a una gran variedad de fármacos.

Su objetivo es destruir las células que componen el tumor, con el fin de lograr la reducción de la enfermedad. A los fármacos empleados en este tipo de tratamiento se les denomina fármacos antineoplásicos o quimioterápicos.

Estos fármacos llegan prácticamente a todos los tejidos del organismo, y ahí es dónde ejercen su acción, tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre estas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas, más o menos intensos y generalmente transitorios, denominados efectos secundarios.

Normalmente, el proceso de división de las células sanas está estrictamente regulada por unos mecanismos llamados de control, que le indican a la célula cuándo dividirse o cuándo permanecer estable.

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células alteradas, con mecanismos de regulación alterados, por lo que son capaces de multiplicarse descontroladamente, invadir y afectar a órganos vecinos o a distancia, lo que se denomina metástasis.

En general, la quimioterapia actúa en la fase de división de la célula tumoral impidiendo su multiplicación, y destruyéndolas. Con el tiempo, esto se traduce en una disminución o desaparición del tumor maligno.

¿Cuál es su finalidad?

La finalidad de la quimioterapia puede variar en función del tipo de tumor, de la fase en la que se encuentre dicho tumor y el estado general del paciente:
  • Curativa: en este caso, la intención de la quimioterapia es curar la enfermedad, pudiéndose emplear como tratamiento único o asociado a otros. Un paciente se considera curado cuando no existe evidencia de células tumorales durante mucho tiempo.

  • Paliativa: con la quimioterapia se pretenden controlar los síntomas producidos por el tumor. Su objetivo primordial es mejorar la calidad de vida del enfermo y, si fuera posible, aumentar también su supervivencia.

Cada tipo de tumor maligno tiene una determinada sensibilidad a fármacos citotóxicos o quimioterápicos y una determinada resistencia a otros. Sin embargo, es frecuente que el mismo fármaco se pueda emplear en el tratamiento de distintos tumores, variando las dosis o asociándolo a otros fármacos distintos.

Para cada tipo de neoplasia, y dependiendo dela fase de la enfermedad, se utilizan esquemas de tratamiento específiccos, habitualmetne combinaciones de fármacos citotóxicos, que se suelen identificar por siglas.

El oncólogo será el que decida qué tipo de fármacos y qué dosis es necesario administrar en función de una serie de factores como pueden ser:
  • El estado general.
  • Enfermedades previas (cardiopatía, enfermedades vasculares, etc...)
  • Tipo de tumor.
  • Fase de la enfermedad.
  • Localización del tumor.



La intención de la quimioterapia es curar la enfermedad


viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Qué es la radioterapia?

La radioterapia es un tipo de tratamiento oncológico que utiliza las radiaciones para eliminar las células tumorales, (generalmente cancerígenas), en la parte del organismo donde se apliquen (tratamiento local). La radioterapia actúa sobre el tumor, destruyendo las células malignas e impidiendo que crezcan y se reproduzcan.

Otra definición dice que la oncología radioterápica o radioterapia es una especialidad eminentemente clínica encargada en la epidemiología, prevención, patogenia, clínica, diagnóstico, tratamiento y valoración pronóstica de las neoplasias, sobre todo del tratamiento basado en las radiaciones ionizantes. Esta acción también puede ejercerse sobre los tejidos normales; sin embargo, los tejidos tumorales son más sensibles a la radiación y no pueden reparar el daño producido de forma tan eficiente como lo hace el tejido normal, de manera que son destruidos bloqueando el ciclo celular. De estos fenómenos que ocurren en los seres vivos tras la absorción de energía procedente de las radiaciones se encarga la radiobiología.

La radioterapia es un tratamiento que se utiliza desde hace un siglo, ha evolucionado con los avances científicos de la física, de la oncología y de los ordenadores, y ha mejorado tanto los equipos como la precisión, la calidad y la indicación de los tratamientos. La radioterapia sigue siendo, hoy en día y junto con la cirugía y la quimioterapia, uno de los tres pilares del tratamiento del cáncer. Se estima que más del 50% de los pacientes con cáncer precisarán tratamiento con radioterapia para el control tumoral o como terapia paliativa en algún momento de su evolución.

En Cataluña, la especialidad médica que se encarga de la radioterapia es la oncología radioterápica, reconocida desde 1978 y recibe el nombre actual desde 1984.

Fuente: Wikipedia


La radioterapia es uno de los pilares de la lucha contra el cáncer