Asociación Barcelonesa de Laringectomizados

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martes, 27 de septiembre de 2016

El picor: lo que la piel esconde

Existe el picor crónico que puede desencadenar reacciones afectivas como depresión, agresividad, ansiedad y alteración del sueño

El prurito, que se conoce como el picor en la piel, a veces obliga a rascarse de forma persistente. El picor es un síntoma y no deja de ser un mecanismo de defensa. La Dra. Elena González-Guerra, médico adjunto del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, habla sobre el tema.

¿Es frecuente el picor en la piel?

El picor es el principal síntoma de la piel. El prurito o picor, es una particular sensación cutánea, que origina el deseo de rascarse. Prácticamente todos los individuos han padecido picor en alguna ocasión a lo largo de la vida. Es descrito por los pacientes como “uno de los síntomas más insoportables de la enfermedad”.

Las causas del picor en la piel son múltiples y variadas. ¿Cuál suele ser el origen del picor en la piel?

Hay un prurito primario que es aquel que se presenta sin lesiones dermatológicas diagnosticas de un proceso cutáneo específico. Es un picor sin causa aparente. Hay otro picor secundario, que es el que acompaña a enfermedades cutáneas.

¿Con qué enfermedades dermatológicas se asocia el prurito?

El número es incontable: desde infestaciones como los piojos y la sarna, hasta inflamaciones como el eccema o la psoriasis, pasando por dermatitis como la atópica. Picaduras, reacciones alérgicas… son infinitas.

¿Detrás del picor puede esconderse alguna patología grave?

Hay enfermedades graves como algunos linfomas cutáneos (un tipo de cáncer de piel) que se acompañan de picor. Pero además, enfermedades internas como la insuficiencia renal o hepática, entre otras.

¿Qué actitudes presenta el paciente ante el picor?

La personalidad del paciente, su conducta y los factores sociales juegan un papel muy importante en las variaciones de la gravedad, la percepción y de la presentación clínica del prurito. Por otra parte, el picor crónico puede cursar como un proceso debilitante, con el desarrollo de comorbilidad psiquiátrica, desencadenando reacciones afectivas como depresión, agresividad, ansiedad y alteración del sueño, estableciéndose así, un círculo vicioso de difícil resolución.

¿Cómo se alivia un picor en la piel?

En el caso de picor secundario, tratando la enfermedad que lo produce. Además hay que utilizar antihistamínicos, tranquilizantes, y cremas emolientes que ayuden a mejorar la calidad de la piel.

¿Existe un picor provocado por el contacto con el agua?

Sí. Se llama prurito acuagénico, y es un grave inconveniente para las personas que quieren hacer deportes acuáticos, y también en la vida diaria. Es especialmente molesto el que aparece después de la ducha, aunque suele durar unos pocos minutos.



El picor: un síntoma que no podemos desdeñar

lunes, 26 de septiembre de 2016

Descubren una vía para frenar la metástasis controlando el movimiento celular

Una investigación revela que, cuando se mueven en grupo, las células se desplazan de los tejidos blandos a tejidos rígidos como el tumor y quedan allí contenidas sin expandirse la enfermedad

La unión hace la fuerza, también a nivel celular. Una investigación liderada por científicos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y publicada en la revista «Science» demuestra, por primera vez, que las células, cuando actúan de manera conjunta, «se desplazan de los tejidos blandos a los rígidos, como el tumor». «Eso, aplicado a la clínica, supone que cuando las células se desplazan de forma colectiva se dirigen al tumor y no se expanden, con lo que podría frenarse el proceso metastásico», según explica a ABC el científico del IBEC y director del estudio, Xavier Trepat.

Este nuevo fenómeno, denominado «durotaxis colectiva» abre nuevas vías para controlar la expansión tumoral y mejorar también la cicatrización de heridas, según el investigador. El hallazgo rompe con la visión tradicional, según la cual, el movimiento celular es guiado principalmente por variaciones en la concentración química de proteínas e iones.

«Los tumores son más rígidos que su entorno, así que la durotaxis colectiva puede explicar los mecanismos por los cuales las células tumorales se mueven para iniciar el proceso metastásico», afirma Trepat, quien avanza que utilizando los resultados de la investigación podrían diseñarse nuevos tratamientos de inmunoterapia. «Se trataría de dirigir células hacia el tumor para tenerlo controlado y que no se inicie el proceso metastásico», precisa el experto.

En el año 2000, investigadores de la Boston University y de la University of Massachusetts propusieron por primera vez que la rigidez de un tejido podía guiar el movimiento de células aisladas. No obstante, los estudios experimentales posteriores demostraron que este mecanismo era muy poco eficiente. Cuanto mayor era el grupo, más eficiente era el movimiento, y las células individuales eran incapaces de encontrar el camino hacia las zonas más rígidas.

Ahora, esta investigación rompe con esta visión. «Cada célula aplica una fuerza a su entorno que le permite medir la rigidez local, pero las células necesitan interaccionar físicamente entre ellas para transmitir esta información a nivel global y moverse», afirma Pere Roca-Cusachs, investigador del IBEC, profesor de la UB y co-director del estudio.

Otra de las potencialidades clínicas del descubrimiento sería utilizar la velocidad con la que las células se dirigen hacia el tejido rígido de una cicatriz para mejorar el proceso de cicatrización. «Las cicatrices también son tejidos más rígidos que su entorno. Creemos que la durotaxis colectiva es un mecanismo clave para explicar cómo las células se mueven para cicatrizar las heridas y cómo podemos controlar este proceso», explica Xavier Trepat.

Inteligencia colectiva

«Es un ejemplo de lo que llamamos Inteligencia Colectiva: un grupo puede llevar a cabo una tarea que sus individuos aislados son incapaces de realizar», dice Xavier Trepat. «La clave no está en ninguna propiedad del individuo, sino en su interacción con sus iguales». En este caso, la interacción es física, las células transmiten información entre ellas por medio de fuerzas.

En la investigación han participado también científicos de la Universitat de Barcelona (UB), la Universitat Politècnica de Catalunya BarcelonaTech (UPC), la Universidad de Zaragoza, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).


Un importante descubrimiento contra la metástasis

viernes, 23 de septiembre de 2016

"El miedo a la recaída no desaparece en los pacientes con cáncer"

Pacientes y familiares son conscientes del riesgo de que el cáncer reaparezca, temor que se acentúa cuando se acercan los reconocimientos

Arantxa sabe muy bien lo que es tener una recaída. Tiene 44 años y se ha enfrentado dos veces al cáncer. Las dos ha vencido. La primera vez, la enfermedad apareció en 2008 (cáncer de mama) y la segunda, dos años más tarde (mama y pezón). Ahora, seis años más tarde, está curada, feliz y con las mismas ganas de siempre de seguir adelante. Por su familia, por sus hijos, por ella. También con miedo ante una posible recaída. Pero el miedo es libre, humano y estará presente de por vida.

«El miedo a que al cáncer reaparezca no se va nunca, y no se te irá en la vida, pero aprendes a vivir con él. Lo importante es que no condicione tu día a día», confiesa a EL MUNDO. Ese temor se hace más evidente los días previos a una revisión: «Ahí es realmente cuando más consciente eres, y cuando yo me pongo más nerviosa. De hecho, mi marido, 10 días antes ya me lo nota».

«Cuando diagnostican un cáncer es siempre una sorpresa. Sin embargo, cuando has pasado ya por ello sabes que la amenaza es real», explica Patrizia Bressanello, psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Cualquier enfermedad puede reaparecer, pero en el caso del cáncer «los procesos de recuperación son muy largos: se suele hablar de cinco años libres de enfermedad para poder hablar de curación», afirma, aunque tampoco ese tiempo garantiza la absoluta curación.

Que no te paralice

Los pacientes de cáncer y también sus familiares son más conscientes de esta realidad y, por tanto, el temor siempre está presente. No hay que culpabilizarse por esa emoción. «Es un miedo que acompaña siempre, no se puede vivir sin él, pues es una realidad que ha formado parte de tu vida, de tu historia. Es algo humano y natural. Se puede ser feliz teniendo esas emociones y llevar una vida totalmente normal, todo depende de cuánto caso se le haga a ese temor», afirma Marta de la Fuente Lago, responsable de la Unidad de Psicooncología del MD Anderson.

Cuando el miedo es excesivo e interfiere en el día a día es necesario buscar ayuda profesional para trabajar con la gestión de las emociones, el control de pensamientos y la ansiedad. Sin embargo, «a veces un cierto grado de temor se puede convertir en un aliado», sostiene Bressanello. Esto es: «Si tenemos un cierto grado de temor, estaremos más atentos a posibles síntomas que, a lo mejor, pueden estar indicando que hay una recaída, y eso hará que acudamos al médico. Todos sabemos que la detección precoz es fundamental en la curación de un tumor. Puede ser algo malo o no, pero seguramente, estemos más atentos».

De forma excepcional, el miedo se hace más evidente los días previos a las revisiones, y hay personas incluso que reniegan de ellas. Sin embargo, estas citas son fundamentales.

Acudir a las revisiones

«Es importantísimo acudir y seguir los protocolos. Además, así estoy mucho más tranquila, pues tengo la seguridad de que si me encuentran algo malo, al menos me lo pillarán a tiempo», comenta Arantxa, quien anima a los pacientes a acudir siempre a sus revisiones.

«Una recaída suele ser mucho más desoladora, hay un miedo más intenso porque, enseguida, muchos pacientes lo asocian a progresión de enfermedad, cuando no tiene por qué ser así», mantiene De la Fuente.

La mayor o menor gravedad de la recidiva dependerá de un sinfín de factores, como el grado del tumor, si hay o no hay metástasis, etc. Por ello, es muy importante estar informados por parte del médico. Algo en lo que De la Fuente hace hincapié: «Normalmente se tiende a comparar con el caso de otras personas y es fundamental que la información venga sólo de tu médico, porque cada paciente tiene una evolución diferente».

Si existe una recaída es importante informarse de forma correcta, trabajar con los síntomas del día a día (pensar sólo en el presente) y, sobre todo, no hacer anticipaciones de lo que pueda o no ocurrir. «Hay que tener en cuenta que una recaída no es el final, que no se acaba todo. De ello también se sale», anima Arantxa.

La labor de especialista

La labor del especialista en estos casos es, de nuevo, fundamental, sobre todo en el manejo de la información y las explicaciones que el paciente requiera. El oncólogo tiene que adaptarse a sus deseos: si quiere recibir más o menos explicaciones. El tema de las recidivas tampoco es fácil para ellos.

De la Fuente recuerda los datos de una encuesta presentada en la Conferencia Europea sobre Cáncer (ECCO) y realizada entre 462 médicos de Europa y EEUU. Según estos datos, el 41,8% consideraba que informar de una recidiva es la peor parte de su trabajo; el 72% decía que comunicar un cáncer de mama precoz es más fácil que informar de una recidiva y el 62% indicó que la mejor parte de su trabajo es comunicar a la paciente que sigue limpia.

Por otro lado, están los familiares, tan importantes casi como el propio paciente. «Su proceso emocional es parecido, por lo que el miedo a la recaída es igual para todos», señala Bressanello. A veces, incluso más. «Hay estudios que demuestran que el malestar emocional de los familiares puede ser incluso superior porque ellos no son una figura neutral que sólo observa, sino que el camino lo recorren juntos, de la mano y en paralelo», afirma la experta.

Es posible que, ante una recaída, los familiares no sepan cómo actuar. Por ello, De la Fuente recomienda seguir estas pautas: No hacer comparaciones con el proceso anterior y si se hacen, que sea en positivo; no dar sermones de ánimo; no bloquear el llanto y dejarle hablar siempre que quiera, ser flexibles y pacientes; y, por último, mejor preguntar en vez de interpretar.


Es importante mantener el espíritu positivo y luchador

jueves, 22 de septiembre de 2016

¡Ya hay lotería!

Os informamos que ya está a disposición de socios y simpatizantes de ABL las participaciones para el Sorteo de la Lotería Nacional correspondiente al 22 de diciembre de 2016 del número...

El precio de venta es de...

  • Décimo: 24 € cada uno
  • Papeletas: 6 € cada una

Informaros también de que el precio incluye un recargo del 20% en concepto de ayuda a la asociación.

Sin otro particular, y con el deseo de que nos sonría la fortuna, aprovechamos la oportunidad para saludaros muy atentamente.
ASOCIACIÓN BARCELONESA DE LARINGECTOMIZADOS



¡Que tengamos suerte!

martes, 20 de septiembre de 2016

El sedentarismo encoge el cerebro

La falta de ejercicio físico acelera el deterioro cerebral a partir de los 50 años

El ejercicio físico es, sin ninguna duda, bueno para nuestro organismo. O lo que es lo mismo, para todos nuestros órganos, incluido el cerebro. Y es que el sedentarismo no solo puede disminuir nuestra capacidad cognitiva al aumentar el riesgo de arteriosclerosis cerebral y, por tanto, de demencia, sino que además es una cuestión de tamaño. De hecho, como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE.UU.), las personas en baja forma física en la mediana edad tienen cerebros de menor tamaño al cabo de un par de décadas.

Como explica Nicole Spartano, directora de esta investigación publicada en la revista «Neurology», «nuestros resultados muestran una correlación directa entre la baja forma física y el volumen del cerebro al cabo de unas décadas, lo que indica la presencia de un envejecimiento cerebral acelerado».

In corpore sano

Para llevar a cabo el estudio, un total de 1.583 adultos participantes en el Estudio de Framingham fueron sometidos a una prueba de esfuerzo. La edad promedio de los participantes fue de 40 años, y ninguno padecía enfermedad cardiovascular o demencia. Finalmente, y una vez transcurridos 20 años, los investigadores analizaron los cerebros de los participantes por medio de técnicas de resonancia magnética.

La capacidad promedio de ejercicio –esto es, el volumen máximo de oxígeno que el cuerpo es capaz de utilizar durante un minuto– promedio de los participantes se estableció en 39 mL/kg/min. Y de acuerdo con los resultados, cada disminución de 8 unidades en esta capacidad se asoció al cabo de los 20 años con un menor volumen cerebral, siendo este menor tamaño equivalente al que se produce con dos años de envejecimiento cerebral acelerado.

"La baja forma física se correlaciona con el tamaño del cerebro al cabo de unas décadas, lo que indica la presencia de un envejecimiento cerebral acelerado"Nicole Spartano

Es más: aquellas personas que tuvieron una mayor frecuencia cardíaca –es decir, un mayor número de latidos por minuto– y una mayor elevación de la presión arterial durante la prueba de esfuerzo fueron más propensas a tener los cerebros de menor volumen tras 20 años. Y es que, como recuerda Nicole Spartano, «comparadas frente a aquellas en mejor forma y ante la realización de ejercicio físico de baja intensidad, las personas con baja forma física suelen tener una presión sanguínea más alta y una frecuencia cardiaca mayor».

Estudio observacional

En definitiva, ¿puede concluirse que, además de incrementar nuestro riesgo cardiovascular, la ausencia continuada de ejercicio físico acaba reduciendo nuestro cerebro? Solamente en teoría. «El nuestro es un estudio observacional. Por tanto, no prueba directamente que una baja forma física ocasione una pérdida del volumen cerebral. Solo demuestra la existencia de una asociación», concluye Spartano.


¡Hay que moverse!

jueves, 15 de septiembre de 2016

Tabaquismo pasivo y niños: tolerancia cero

El 31% de los más de 600.000 fallecidos en todo el mundo en 2004 a consecuencia del tabaquismo pasivo eran niños
El tabaco es, no cabe ninguna duda, muy perjudicial para la salud. De hecho, fumar es el primer factor de riesgo de mortalidad prematura. Además, el tabaco no solo es nociva, y mucho, para la salud de los fumadores. También daña la de todos aquellos que, por proximidad, acaban inhalando el humo del tabaco: los consabidos fumadores pasivos –o ‘fumadores de segunda mano’ según la terminología inglesa–. Una situación que más preocupante, si cabe, en el caso de los niños. Y es que según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 31% de los 600.000 muertos por el tabaquismo pasivo en 2004 fueron niños. Sin embargo, cerca de la mitad de todos los niños del mundo –en torno a 700 millones– aún se ven abocados a respirar aire contaminado por el humo del tabaco. Y más de un 40% de los menores tienen cuando menos un progenitor fumador. Por ello, un panel de expertos de la Asociación Americana del Corazón (AHA) han publicado una nueva declaración científica para exigir tanto a los gobiernos como a los padres el fin, de una vez por todas, de la exposición de los niños al humo y demás productos del tabaco.

Como explica Geetha Raghuveer, primera firmante de esta declaración publicada en la revista «Circulation», «los padres deben considerar que sus hijos vivan en un entorno libre de humo porque la exposición al humo del tabaco es nociva para la salud cardiovascular a largo plazo de los niños y puede acortar su esperanza de vida».

No en vano, incide Geetha Raghuveer, «los niños expuestos al humo del tabaco pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares al alcanzar la edad adulta por un deterioro funcional de sus vasos sanguíneos. Y algunos bebés que son expuestos al homo del tabaco cuando se encuentran en el útero pueden encontrarse en riesgo de sufrir un episodio de muerte súbita durante su infancia».

Víctimas más vulnerables

El tabaquismo pasivo supone una exposición directa a una multitud de compuestos químicos que pueden afectar a la salud por la alteración del flujo sanguíneo, las arterias y venas, la presión sanguínea y el ritmo cardiaco. Sin embargo, los fumadores pasivos no solo tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. El número de enfermedades asociadas a la inhalación del humo de los cigarrillos es tan abrumador como preocupante –entre otras, la diabetes, las enfermedades respiratorias y el cáncer.

En este contexto, debe tenerse en cuenta que los niños son especialmente vulnerables a este tabaquismo pasivo. Sobre todo porque aún se encuentran en una fase de desarrollo, por lo que desde un punto de vista meramente físico resultan particularmente susceptibles al humo del tabaco. Y a ello se aúna que no pueden controlar que las personas fumen en su entorno.

"La exposición al humo del tabaco es nociva para la salud cardiovascular a largo plazo de los niños y puede acortar su esperanza de vida" Geetha Raghuveer

Y las denominadas ‘leyes antitabaco’ que se han aprobado en muchos países del mundo, muy especialmente en las últimas dos décadas, ¿no han servido para ofrecer a los niños una mayor protección frente a este humo del tabaco? Pues sí, pero aún resultan claramente insuficientes. De hecho, un estudio llevado a cabo en 2011-2012 en Estados Unidos reveló la presencia de cotinina –el metabolito de la nicotina que se emplea para medir la exposición al humo pasivo– en la sangre del 41% de los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 11 años y en el 34% de los ‘menores’ de 12 a 19 años de edad.

Tolerancia cero

En definitiva, aún queda mucho por hacer si queremos garantizar un desarrollo adecuado y libre de humo para los niños de hoy y las generaciones futuras. Y para ello solo existe una medida posible: tolerancia cero con el tabaco en entornos, públicos o privados –como sería el propio domicilio– en el que haya o pueda haber menores.

Como concluye Geetha Raghuveer, «alentar a los adultos para que dejen de fumar es una estrategia costo-efectiva y saludable que puede beneficiar tanto a los niños como a los propios adultos. Y asimismo, aumentar los impuestos sobre el tabaco para desalentar el consumo de estos productos también podría reducir la exposición en niños».


El daño del tabaco en las criaturas es muy grave

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Un test epigenético identifica el 87% de los cánceres de origen desconocido

A partir de muestras del paciente, este test puede determinar en un plazo de entre cinco y diez días el origen del tumor

Un estudio multicéntrico de investigación clínica, liderado por el doctor Manel Esteller, ha creado un test epigenético de aplicación inmediata que identifica el 87% de los cánceres de origen desconocido, lo que permite prescribir tratamientos específicos y aumentar la supervivencia del paciente.

Este avance científico, que hoy publica la revista Lancet Oncology, ha permitido desarrollar y validar el primer test de diagnóstico epigenético para pacientes con cáncer de origen desconocido (COD) -un cáncer agresivo que genera metástasis antes de que el tumor primario se evidencie-, lo que supone un paso clave para que su tratamiento pueda ser específico y no a ciegas.

El nuevo sistema diagnóstico desarrollado por el equipo de Esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), se denomina EPICUP y será comercializado en todo el mundo por la farmacéutica Ferrer.

A partir de muestras del paciente, este test puede determinar en un plazo de entre cinco y diez días el origen del tumor.

Durante cinco años, el equipo multicéntrico liderado por Esteller ha estudiado marcadores de metilación del ADN (el proceso químico que altera la actividad del gen) de 38 tipos de tumor y sus correspondientes metástasis con un banco de 10.500 muestras, obtenidas en colaboración con hospitales de todo el mundo.

”Si al oncólogo le indicas el origen exacto del tumor, se puede precisar el tratamiento específico, lo que disminuye la toxicidad e incrementa la supervivencia”, ha destacado en una videoconferencia con Efe-TV el doctor Esteller, profesor de investigación ICREA y de Genética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

En los pacientes diagnosticados con cáncer, lo más frecuente es que se detecte el tumor primario u original y la presencia o no de metástasis -las células del tumor original que han escapado de su lugar de nacimiento y crecen en otro tejido del paciente, distante de su origen-.

No obstante, entre un 5 y un 10% de los tumores humanos aparecen de otra forma, ya que se diagnostica la metástasis pero el tumor primario no se detecta a pesar de realizarse distintas pruebas diagnósticas, que hasta ahora alcanzaban a localizar como máximo el origen de un 25% de los casos.

El test EPICUP se ha demostrado ahora como una potente herramienta que permite identificar el tumor primario -colon, mama, páncreas, etc..- en pacientes con cáncer de origen desconocido y, en consecuencia, permite acelerar el proceso diagnóstico y abre la puerta a escoger un fármaco específico dirigido a este tipo de tumor.

”Ahora el paciente no será tratado a ciegas, sino que podrá recibir una terapia mucho más específica para ese tipo tumoral”, ha destacado Esteller, que ha subrayado que proporcionar un tratamiento específico logra doblar la supervivencia de los pacientes. ”Acelerar el diagnóstico e identificar el tumor primario es la mejor estrategia para determinar una opción terapéutica específica y eficiente”, ha insistido Esteller.

El investigador también ha resaltado que este test no es un descubrimiento “a desarrollar en los próximos años”, sino que han logrado que se pueda aplicar de forma inmediata.

A través del sistema epigenético, el equipo de Esteller ha descubierto que pueden determinar el origen de la metástasis comparándola con un perfil que han procesado con la base de datos obtenida a partir de las 10.500 muestras analizadas.

”Desde hace unos pocos años empezamos a ser conscientes de que los patrones químicos que regulan la actividad de los genes (el epigenoma) son específicos de tejido. Por ejemplo, son distintos en una célula de páncreas respecto a una célula de pulmón”, ha indicado.

”Cuando ahora estudiamos el ADN de la metástasis de un paciente con tumor de origen desconocido, la fotografía de su epigenoma que obtenemos podemos decir que pertenece a la familia del cáncer de páncreas, de pulmón, de colon, de mama...es decir, damos un diagnóstico del origen de ese tumor”, ha apuntado.

Para llevar a cabo la muestra población con cáncer de origen desconocido incluida en la validación clínica, el estudio se ha basado en datos relativos a individuos con una medida de edad de 63 años, de los que el 56% son hombres y el 44% mujeres, y en el que las predicciones tumorales más frecuentes tenían como origen el cáncer de pulmón, cabeza y cuello, mama, colon, hígado y páncreas.


El oncólogo Manel Esteller