
Esta tarde he ido al tanatorio a mostrar mis respetos al amigo José Adell (dep).
Durante mi visita he mantenido una intensa charla con su esposa y sus hijas. Me
han comentado su agradecimiento por la ayuda que nuestra asociación le prestó a
José.
Me he quedado sorprendido, les he contestado que es nuestra asociación la
que debe estar agradecida por lo mucho que José ha aportado a la misma.
Al llegar a casa y tras un periodo de reflexión he comprendido que estábamos
hablando de dos asociaciones distintas, o mejor dicho de dos épocas muy
distintas de la misma asociación.
La familia Adell centraba principalmente sus comentarios en la ABL que
ellos encontraron en año 2008 cuando José se incorporó a la misma. Presidida en
aquellos momentos por Carlos Puertas (dep). Muy pronto José empezó a hablar, le
nombraron monitor y posteriormente “jefe de monitores”.
Mi visión era desde mi incorporación en 2019, con José Adell “jefe de
monitores” y continúa a partir de mi nombramiento como presidente en 2023 en
que mantuvo su cargo pero con un título más “moderno” coordinador de formación.
Está claro que a partir de 2008 José recibió ayuda de los voluntarios de la
asociación y que muy pronto empezó a prestar ayuda a los nuevos miembros, esta
cadena se mantiene y se debe mantener pues es la base de nuestras asociaciones.
El núcleo de cada una de las asociaciones se debe mantener e ir creciendo
para conseguir que todos podamos devolver parte de lo que hemos recibido al
entrar en las mismas.
Amic Josep gràcies per la teva darrera lliçó.