viernes, 24 de julio de 2015

La musicoterapia en personas laringectomizadas


En cualquier persona, la voz cantada o hablada se produce en la laringe gracias a las cuerdas vocales que conforman el órgano de fonación. Son pequeños pliegues que vibran con el paso del aire. Cuando por alguna enfermedad, como el cáncer, la persona debe someterse a la mutilación de la faringe, pierde la capacidad de comunicarse verbalmente, con la consecuente secuela psicológica y emocional que esto ocasiona.

Los otorrinolaringólogos, foniatras y logopedas son los encargados de realizar los procedimientos terapéuticos para recuperar el habla. En la actualidad existen varias opciones. Una de ellas es utilizando el esófago para emitir el flujo de aire y vocalizar los sonidos. La voz esofágica, aunque posee varias limitaciones expresivas, se obtiene a partir de un arduo entrenamiento con técnicas específicas. La también llamada voz erigmofónica es un sistema de locución diferente a la voz laríngea, y tiene unas características muy particulares, ya que carece de buen volumen y fluidez, es ronca, como si de un eructo se tratara y para que se pueda entender el mensaje, el emisor debe hacer un gran esfuerzo para articular y gesticular las palabras.

La segunda es mediante una laringe electrónica o artificial que tiene la forma de un micrófono; los sonidos son metálicos y monocordes, parecidos al habla de un robot, pero a través de su empleo la comunicación se puede establecer. El resto de opciones son quirúrgicas, y lo que se busca actualmente con este tipo de intervenciones es mejorar la claridad, la fluidez y la potencia sonora, entre otros objetivos.

Desde la musicoterapia realizamos un tratamiento complementario al de otras disciplinas, y buscamos recuperar "la identidad sonora" de la persona que ahora tiene una voz diferente, un timbre que no se asemeja a la voz que utilizó para comunicarse antes de la laringectomía.

Trabajamos todos los aspectos emocionales para la aceptación de su nueva voz, aquella que lo representará de ahora en adelante. El duelo por la pérdida de la voz laríngea y la bienvenida a la esofágica. La voz y la palabra son instrumentos fundamentales que regulan la relación con el entorno familiar y social y permiten la expresión de pensamientos, ideas y emociones. Ahora la persona se enfrenta al aprendizaje de nuevos hábitos comunicativos y al replanteo de sus expectativas de vida. Dependerá también de la personalidad de cada laringectomizado superar dicha pérdida para adaptarse a las nuevas circunstancias; un buen entorno socio-afectivo facilitará el proceso.

La musicoterapia tiene herramientas para trabajar la ansiedad, los sentimientos de vergüenza y las actitudes depresivas que aparecen. Recuperar el "sentirse útil" y neutralizar la tendencia al aislamiento pueden ser importantes aspectos a considerar. La respiración y la relajación serán ahora dos aliadas en el proceso de comunicación oral, con lo cual conviene que el musicoterapeuta enseñe técnicas que colaboren, no sólo con el aprendizaje de la nueva forma de hablar, sino también a mantener un buen estado de salud emocional.


La música puede ayudar a los laringectomizados


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