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jueves, 3 de julio de 2014

Cuida tu imagen, te sentirás mejor

Generalmente, cuando nos referimos a las repercusiones físicas del cáncer o sus tratamientos, pensamos en el cansancio y debilidad, malestar gástrico, náuseas, etc.
 
Los tratamientos oncológicos producen efectos secundarios que pueden afectar a la piel, al pelo y al aspecto general, que si bien no son clínicamente tan importantes, sí lo son para nuestro bienestar general.

La piel 

Cuidarnos la imagen es positivo
Es posible que debido a los tratamientos oncológicos, tu piel sufra algunos cambios. Aunque los efectos secundarios variarán en función del tipo de tratamiento, de forma general pueden aparecer sequedad, manchas o irritaciones cutáneas.
Es importante que tengas presente que éstas alteraciones, en su mayoría, son transitorias, y que pueden mejorar teniendo en cuenta algunos consejos.
 
Efectos de la quimioterapia
Aunque hay que saber que estos efectos secundarios varían en función del tipo de quimioterapia, y que no tienen por qué aparecer en todos los casos, puede aparecer sequedad en la piel. Si es así, es importante reponer la humedad.
Para la limpieza utiliza diariamente agua templada y jabones suaves (con ph neutro).
Con respecto a la hidratación, conviene intensificarla. Para ello:
  • Bebe mucho agua.
  • Utiliza cremas hidratantes o aceites corporales.
  • Utiliza productos que no contengan alcohol  (precaución con los perfumes).

Durante el tratamiento con quimioterapia la piel está más frágil y se deben tener precauciones especiales
  • Ten cuidado al rascarse o frotarse la piel con las manos, cepillo o esponja.
  • Al secar la piel, es aconsejable no frotarla demasiado.
  • Depilarse con maquinilla eléctrica disminuye el riesgo de irritación y cortes. Conviene evitar los depiladores químicos (por ej. cremas).
  • No es conveniente hacer limpieza de cutis. Si quieres someterse a estos tratamientos, consulta antes con su médico.
  • Está totalmente desaconsejado cualquier tipo de “peeling”, tanto facial como corporal.
  • Si te salen manchas (cuando es debido a la quimioterapia suele afectar a las zonas de roce y los pliegues cutáneos) no debes usar cremas despigmentantes sin hablar antes con el médico.

Para prevenir o reducir las manchas, lo más importante es no exponerse al sol o tener especial precaución, al menos los meses posteriores al tratamiento.
Respecto a las irritaciones en la piel producidas por la quimioterapia, pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, aunque suelen aparecer más frecuentemente en las palmas de las manos o plantas de los pies. La mayoría de las veces desaparecen solas al terminar el tratamiento y no necesitan una atención especial.

Recuerda que la mayoría de estos efectos son temporales y que pasado un tiempo desaparecerán.

Efectos de la radioterapia
Las alteraciones en la piel producidas por la radioterapia se limitan a la zona irradiada.
Este tratamiento puede provocar alteraciones a lo largo del tratamiento muy similares a una quemadura solar. Tras dos o tres semanas de tratamiento, aparece una coloración rojiza (se llama eritema) en la zona donde se reciben las radiaciones.
Las alteraciones en la piel producidas por la radioterapia se limitan a la zona irradiada.
Este tratamiento puede provocar alteraciones a lo largo del tratamiento muy similares a una quemadura solar. Tras dos o tres semanas de tratamiento, aparece una coloración rojiza (se llama eritema) en la zona donde se reciben las radiaciones.
La zona radiada se deberá proteger totalmente del sol al menos durante un año tras el tratamiento.
Evita la depilación en la zona irradiada. Conforme vaya avanzando el tratamiento verás que el vello de esta zona va debilitándose poco a poco hasta llegar a desaparecer. La realización de tatuajes en la zona radiada está contraindicada siempre.

Caída del cabello 

La caída total del cabello es uno de los síntomas que aparecen más frecuentemente (aunque no en todos los casos) como consecuencia del tratamiento oncológico, llegando a provocar en ocasiones un importante malestar psicológico.
En el caso de la quimioterapia la caída del cabello se trata de un proceso reversible, el pelo volverá a crecer tras el tratamiento. Con la radioterapia dependerá de la dosis administrada, pero es habitual que el vello no vuelva a crecer en la zona radiada. Habla con tu médico y pregúntale si en tu caso se te caerá o no el pelo.
En caso de que la caída sea parcial, cuando el pelo se debilita, empieza a cuidarlo. Al igual que ocurre con la piel, la limpieza e hidratación son muy importantes.
Si debido a los tratamientos se te va a caer el pelo, y según la experiencia de otras personas que han pasado por esta situación, lo mejor es cortárselo cuanto antes. Esto evita el impacto de encontrarse el pelo en la almohada o en el peine. 
Las pelucas son la alternativa más habitual ante la caída del cabello, especialmente en las mujeres. Si eliges sutilizar una peluca, piensa que puedes optar entre varias propuestas:

La imagen ayuda a la autoestima
  • Mantener tu imagen de siempre: si esto es lo que quieres, házselo saber a un profesional para que te copie el corte, color, textura del pelo, etc. Esto actualmente es posible gracias a los avances en la confección del material de las pelucas, que dan la completa sensación de estar frente a un pelo natural, aunque no sea así. 
  • Dar un giro a tu imagen: si lo que te estás planteando es un cambio, coméntaselo al profesional adecuado y déjate asesorar por él. Seguramente el resultado puede ser asombroso al verte con una imagen renovada que no podía imaginar.

Debes saber que en la mayoría de las comunidades autónomas, los organismos públicos no financian este gasto, si bien hay una gran variedad de precio, sobre todo dependiendo de si son naturales o sintéticas. El precio de las pelucas sintéticas es de 150 € aproximadamente, sin embargo las pelucas naturales oscilan entre los 150 € y los 900 €.
En el caso de que decidas utilizar una peluca puedes acceder a ellas en las ortopedias, peluquerías y tiendas especializadas.

Pide asesoramiento a las personas que te atienden. 
Además de las pelucas, puedes utilizar gorros o pañuelos, por ejemplo. Por otro lado cada vez son más las mujeres que se sienten más cómodas sin utilizar ninguno de estos accesorios, así que si este es su caso, ¡adelante!

Caída de cejas, pestañas y alteraciones de las uñas 

Normalmente junto con la caída del cabello aparece la caída de las cejas, pestañas y el resto del vello corporal. También pueden producirse alteraciones en las uñas.
  • Cuando el pelo de las cejas se cae, puedes tratar de dibujártelas. 
  • Las pestañas también pueden caerse. Aunque existen pestañas postizas en el mercado, no son aconsejables, porque requieren de unos pegamentos que pueden dañarte el borde del párpado. Es mejor que, una vez más, consultes a un especialista. 
  • Las uñas se pueden debilitar, volverse quebradizas y agrietadas. También pueden aparecer unas líneas o bandas verticales. A veces se oscurecen. Protégelas cuando realices tareas domésticas como limpiar o fregar o cualquier otra actividad en la que las uñas puedan estar en contacto con sustancias que puedan resultar irritantes. No utilices cortacutículas ni otros utensilios que puedan producir cortes en la piel.

Y recuerda, ante cualquier duda, consulta con tu médico.



 
Cuidar la imagen ayuda a sentirse bien

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